"Uno mas uno... tres?
FanFic basado en Slam Dunk de Inoue Takehiko
RuHana
By Itzukiai
Capitulo 3: Con sabor a curiosidad... Cuando por fin llego el sábado Kaede se sentía como gato enjaulado. No le molestaba cuidar de Ai... Para nada, pero si le dolía el saber que Hana iba a salir con una mujer y para colmo... Su Koibito también... Era el colmo
¿Acaso el mundo se había vuelto loco y nadie de lo había dicho? Podía llegar a entender a Hana, que claramente heterosexual podía ser que saliera con alguien... ¿¿¿¿Pero Yohei????.... ¡Que demonios!... Así que su día había empezado desde temprano convirtiéndose en una pesadilla... Lo único que lo alentaba era saber que iba a cuidar de la niña... Era tan lindo estar con Ai... lo hacia sentir como en familia, con ese candor que tanto extrañaba y que necesitaba cerca una vez mas. Hana se fue tan rápido que apenas le pudo preguntar a que hora pretendía volver... El pelirrojo lucia sumamente sensual, nunca lo había visto tan bien vestido, llevaba puesta una camisa verde seco y un pantalón al tono, impecables zapatos de cuero oscuros que hacían juego con el cinturón y la chaqueta de cuero que llevaba en los hombros...
Un verdadero bombón Mientras el pelirrojo se despedía de la pequeña el se volteo para exhalar un ligero -¡Guauuuu!- Que salió de su boca sin el menor de los sonidos... Llevaba el pelo prolijamente peinado casi hacia atrás y olía deliciosamente a jabón... Si, a jabón de bebe... Mmmmm... casi le provocaba pellizcarle los cachetes de una mordida a ver si sabia tan delicioso como imaginaba... Suspiro... Su imaginación le estaba jugando una mala pasada porque además de todo, parecía hacer horas extra... No dejaba de imaginar a Hana en sus brazos, retorciéndose de placer entre besos y caricias atrevidas... ¿Y él era el que estaba en pareja? ¿Por qué despertaba el pelirrojo esos deseos en su corazón?... La pequeña estiro sus bracitos para aferrarse al cuello zorruno... A saber porque la niña se había encariñado tanto con ese ser antisocial y ermitaño que era Rukawa... pero el se había ganado corazón de la pequeña desde el primer momento, y él... Bueno para él era como estar en el cielo, no quería admitirlo, pero cuando ellos dos estaban en su casa se sentía como si fueran una verdadera familia. La tarde transcurrió con tranquilidad. ¿Para que pensar que podía estar haciendo el pelirrojo si no tenia remedio? El joven de ojos azules había llevado a Ai a pasear por un largo rato... aparte lo ayudaba a no pensar en él, ya que su cabeza solo lo imaginaba en la cama con esa tonta de Ayumi... ¿Celos? Oh si... claro que si, en su cabeza daba vueltas una y otra vez que no solo Hana estaba allí con una chica, Yohei también, así que se sentía traicionado por ambos lados y era muy frustrante... Horas mas tarde regreso a la casa con muchos paquetes colgando del cochecito de bebe... Apenas los apoyo sobre la mesa y se agacho sobre el cochecito para tomar a la pequeña entre sus brazos. Ella dormía, profundamente, tenia las mejillas sonrosadas y el pelo algo pegoteado por los dulces que había comido. Su coqueto vestidito Rosa estaba manchado aquí y allá por helado de chocolate... Hanamichi iba a matarlo... definitivamente. No solo había llenado de dulces y cosas el estomago de la pequeña mientras se montaba con ella en el carrusel, si no que había manchado la ropa con cosas que sabe dios si saldrían al lavarlas... Sin embargo, no se preocupo, estaba feliz. A pesar de su intranquilidad había pasado una tarde increíble...
§§§§§§§§§§§§ KAEDE §§§§§§§§§§§§ El pelirrojo regreso bastante temprano, apenas eran las once de la noche, A decir verdad se había aburrido, a pesar de que Ayumi era una muchacha muy bonita y estaba claramente interesada en él, su mente había cambiado... Solo podía pensar en su niña... Había que reconocerlo, ser padre había cambiado ligeramente su mentalidad, que mas le daba si otra chica lo rechazaba, le importaba un bledo... Aparte se sentía culpable de haberla dejado y aun mas de haber molestado a Rukawa tomándolo de niñera cuando el se había comportado tan bien con ellos todos ese tiempo. Al llegar vio todo apagado por lo que imagino que estaban durmiendo. Casi sin hacer ruido entro al departamento con su llave, se alegro que el Kitsune se la hubiera dado para no despertar a Ai con el timbre. Estaba algo oscuro, pero podía verse el reflejo de la TV encendida desde el cuarto de Rukawa. Camino hacia la luz en silencio cuando choco con el cochecito de bebe que estaba a mitad de camino - ¡Shimatta!... -Gruño alzando la pierna para sobarse el huesito adolorido... - ¿Pero que? - Encendió una de las luces del pasillo para descubrir el carrito culpable, lleno de bolsas de diferentes tamaños y colores... Con los ojos abiertos en la sorpresa, intento descubrir que era todo eso. Abrió una de ellas y encontró un vestidito sencillo color salmón del tamaño de la niña, la otra tenia varias camisetitas de algodón de tonos pasteles, una a una las bolsas fueron develando ropa de buena calidad y de gusto impecable ¿El zorro había comprado todo eso? Increíble... aunque a decir verdad sintió algo de celos... ¿Tanto quería Rukawa a su niña? Las dos ultimas bolsas develaron una par de animalitos de peluche, un monito y un zorrito del peluche más suave... Se sonrió, casi pudo adivinar la ironía de los regalos... Pero cuando volvió a la realidad dio cuenta que aun no los había encontrado.
Camino nuevamente hacia la habitación y ahora si que la visión lo dejo pasmado... Estaban ambos dormidos en la cama, Ai aparentemente recién bañada, con el cabello húmedo y un pijamita blanco de dormir que tenia en los pies caritas de conejitos y una capucha haciendo juego y el zorro, igual de húmedo, estaba abrazándola protectoramente contra su pecho. Una mirada al baño le hizo reconocer los síntomas de un baño de su niña... Los juguetes en el piso y el agua desbordada que mojaba la alfombra eran claras pistas de la lucha por el baño de Ai... Si algo le gustaba a su pequeña era retozar en el agua... Los dos dormían profundamente, la manito de ella se asía a la chaqueta de Rukawa sin soltarse, como si no quisiera que se fuera de su lado, la mano de el se aferraba a su espalda cariñosamente... Un extraño sentimiento de calidez invadió el cuerpo de Hanamichi... Una solitaria lagrima descendió por su mejilla... se veían muy adorables los dos. El cabello negro del Kitsune se desordenaba sobre la almohada mezclándose con la incipiente cabellera roja de Ai. Se sonrió antes de salir de aquella habitación sin el menor de los ruidos, le daba pena despertarlos... Esa noche tampoco volvería a su casa... casi pasaba tantas noches en casa del zorro que estaba haciéndose a la idea... Se preparo para dormir nuevamente en el sillón o en el futon de la habitación, ya se le estaba haciendo costumbre... Si alguien le hubiese dicho hace unos meses atrás que terminaría siendo tan amigo del Kitsune simplemente no lo hubiera creído... Rukawa había pasado a formar parte de su vida diaria antes de lo que hubiera imaginado. Se encamino a la cocina tratando de no hacer ruido... El estomago le gruñía de hambre... No había comido bien... en realidad su cita había sido un absoluto fracaso...
¿O es que acaso ya no le interesaban esas cosas?...
Se puso a preparar Ramen con los ingredientes que había, tratando de no hacer ruido, el Ramen era su especialidad y era bastante fácil de hacer... Pronto el aroma delicioso inundo la cocina... Y mientras cocinaba Hana se puso a analizar lo que le había pasado últimamente. Había vuelto a la escuela... No podía quejarse, estaba feliz por ello, desde la abrupta llegada de Ai a su vida, había dejado sus cosas de lado, pero amaba entrenar, había sido parte de su vida por dos años así que necesitaba el derroche de energía que le suponía ser el capitán del equipo... Su antigua Gundam se había alejado levemente de el, solo tenia contacto con Yohei, y aun así, también este estaba extrañamente alejado de el... Sabia que su amigo andaba en algo ya que tenia largas ausencias pero no sabia que... Supuso que debería tener algo por ahí... Quizás alguna chica que distraía al joven Mito... El otro que lo tenia intrigado era Rukawa... ¿Quién iba a imaginar que el zorro fuera homosexual? En realidad no le importaba lo que hiciera de su vida, se habían convertido en buenos amigos... Que más le daba... Entonces una visión de el abrazando a la niña protectoramente cruzo por su cabeza, con sus labios sensualmente humedecidos y el cabello alborotado... sintió que un calor desde muy adentro le llagaba a la piel enrojeciéndola como nunca... ¿Sensualmente? ¿Desde cuando el zorro le parecía sensual? Cuando su mente intentaba descubrir una respuesta alguien hablo en la oscuridad sobresaltándolo - ¡Que bien huele! ¿Me das un poco? - El pelirrojo giro para quedar boquiabierto. Apoyado en el marco de la puerta estaba su compañero de equipo. Apenas con su bóxer puesto, dejando entrever el cuerpo magnifico por el que todas suspiraban... Los ojos azules asomándose picaros por entre la cabellera azabache aun húmeda, los labios sonrosados y la piel blanquecina que casi resplandecía en la oscuridad... Un cuerpo perfecto... Si hasta hacia cinco minutos tenia calor, ahora se estaba sofocando... - ¿Zorro?... Creí que dormías... - Dijo volteando hacia la olla con Ramen evitando su mirada - Me desperté con el olor a comida... - Explico sentándose en la silla alta del desayunador - Que bien huele, no sabia que cocinaras tan bien... ¿Puedo? - - No sea tonto Kitsune, es tu casa claro que puedes... - Hablo sirviendo dos tazones de humeante Ramen, entonces se sentó al lado de el - ¿Qué tal tu cita? - Pregunto intentando disimular lo que le causaba el pensar en él con esa tonta. - HORRIBLE... - Rezongo Hana - Me hubiera quedado contigo y con Ai y la hubiera pasado mejor... Por cierto... ¿Qué te propones eh? - - ................. - - ¿Por qué compraste todo eso para la niña?... Te dije que no acepto limosnas... - - ¡Déjate de idioteces, Do`ahou!... No son limosnas, disfruto mucho de la compañía de Ai... - Explico mirándolo a los ojos - Y de la tuya - Susurro tan quedo que creyó que el pelirrojo no le oiría, sin embargo, Hana si lo escucho pero bajo la cabeza hacia el cuenco ahora vacío de Ramen mientras que sus mejillas enrojecieron seductoramente. - ¿Y donde se supone que fueron ustedes dos? - Pregunto con un tono de padre enojado y celoso - Mmmmm... A ver... Bueno fuimos a un centro de compras, la subí al carrusel unas vueltas, caminamos por un parque al aire libre, comimos helados y bueh, cenamos por ahí... - - Si vi el vestido manchado... ¡Zorroooo! ¡Kuso!... esa mancha de chocolate no va a salir de allí... - Gruño Hana - Cállate Do`ahou, tu que sabes - Lo peleo Ru poniéndose de pie y encaminándose al living... - ¡TEME!... -Gruño Hana corriendo tras de el - No dejes al tensai hablando solo... - Ru se recostó en el sillón y encendió la TV, Hana se sentó a un lado, no muy cerca claro, no sabia porque, pero esa noche en particular la cercanía del zorro lo perturbaba bastante... - ¿Enserio te fue tan mal Do`ahou? - Hana lo miro un momento mientras su compañero con el brazo en alto sostenía incesantemente el control remoto de la TV en un cambio de canales sin fin. - ¡Tskkkkk!... No es que me fue tan mal... lo que se dice mal, no... ella evidentemente es muy linda y esta interesada en mi valla a saber porque... pero creo que ya no tengo tiempo para pensar en esas cosas, Ai es más importante para mí que tener una cita - Asevero Hana pasando sus dedos por entre el molesto flequillo rojo que caía sobre sus ojos - Vaya... esa es toda una novedad... ¿El Do`ahou rechazado no quiso salir con una chica?... eso y que yo me ría es improbable... - - No te burles quieres... Aparte... ¡Yo te he visto reír! Una vez cuando venias con Ai... - - Si pero si se lo dices a alguien te mato - - Tu y cuantos más... - - Yo solo me basto - Hubo un silencio incomodo solo interrumpido por un leve quejido de la pequeña... Hana se puso de pie y fue a verla en el dormitorio, apenas se había movido, pero estaba protegida por una barrera de almohadas que Rukawa le había puesto para evitar que se cayera.
Dos minutos mas tarde Hana regreso y volvió a tomar el lugar en el sillón ante la mirada de su compañero... - No es muy tarde, son las doce, deberíamos irnos - Hablo Hana rompiendo el silencio - Tu haz lo que quieras, pero la niña la dejas... ¿Cómo vas a sacarla a estas horas de la noche Baka? - Protesto el joven de ojos azules - Oye... es mi niña... - - Por suerte no lo parece, al parecer su madre si era normal - - ¿Cómo te atreves Kitsune apestoso? - - Nunca me hablaste de ella, ¿Quien era?... - - ................... - - No debí preguntar... Gomen... - Hana tenia la mirada perdida hacia el gran ventanal del living. La luna estaba llena y alumbraba el balcón y un rincón del living, compitiendo en brillo con la queda luz de la lampara de pie y el reflejo de la TV... Estaban semi a oscuras. El pelirrojo dejo escapar un sonoro suspiro, miro a su compañero quien aun tenia la mirada en la TV y hablo por fin... - Se llamaba Karin... era una vecina de mi tía que vive en Kyoto... Nos conocíamos de pequeños... nunca hubo nada en entre nosotros, simplemente no podíamos vernos como otra cosa que no fuera ser amigos... Hace casi dos años, cuando yo aun me recuperaba de la lesión, fui a pasar unos días a Kyoto... - - Me acuerdo - Interrumpió Rukawa, a decir verdad el sabia de aquel viaje porque cuando ya no lo vio en la playa se asusto y empezó a indagar acerca de su paradero... Hana lo miro sin saber nada y esbozo una suave sonrisa - Y bueno... hicieron una fiesta donde hubo una especie de concurso a ver quien tomaba mas Sake... El tensai no podía dejar de participar... y claro, gane, pero estaba tan borracho que ni siquiera sabia lo que hacia, para colmo de males estaba completamente desinhibido... Nos volvimos a la casa por la playa y bueno... Ambos estábamos demasiado alegres, entonces paso... - El rostro de Hana se torno rojo furioso, tomo un sorbo de gaseosa del vaso que había dejado sobre la mesa y siguió - No recuerdo mucho de esa noche, pero a la mañana siguiente hablamos y decidimos volver a ser amigos, luego regrese a Kanagawa... - - ¿Y porque no te hiciste cargo de Ai desde el principio? - - No sabia que Ai existía... cuando ella supo que estaba embarazada los padres la echaron de la casa y la alojo su abuela en Izu, ella no me dijo nada y solo me entere hasta que ella vino a verme este verano con la niña, al parecer estaba muy enferma y quería que yo me hiciera cargo de Ai, me ofrecí a ayudarla, sin embargo, me rechazo, ofrecí casarme con ella, que tuviera un lugar donde vivir hasta que pasara lo peor, pero me dijo que no quería que Ai la viera morir... me pidió que me hiciera cargo de la pequeña... eso es todo, desde el verano que estoy cuidando de ella - El relato se corto lentamente... Hana había variado su tono de voz hasta convertirlo en un susurro doloroso... Ru lo miro de soslayo y vio el rostro de Hana sin ninguna expresión mas que una profunda tristeza... Se sintió triste también... Entonces pudo apreciar una pequeña lagrima que resbalaba por la mejilla del pelirrojo hasta caer en su mano...
Él seguía imperturbable, como si no se diera cuenta, sumergido en los recuerdos y los remordimientos... Si él conocía algo al pelirrojo imagino que Hana se sentía algo culpable por no haber cuidado de la mama de Ai, aunque eso no estuviera en sus manos. - ¿La querías?... - - Si... Bah, no... No de la manera que imaginas... ¿Te refieres a sí la amaba? - - Aja - - No... Nunca he estado verdaderamente enamorado... - Ru lo miro nuevamente y no le gustaba verlo así, la luna denotaba sus facciones una a una y se veían bastante acongojadas...
¿Qué podía hacer? ¿Abrazarlo? ¿Contenerlo? Que más quería, pero no... temía que lo rechazara, por algun motivo era mejor no hacer una cosa así después de haberle contado acerca de su sexualidad. Entonces se puso de pie rápidamente y tomando el maltrecho vestido de la niña en su mano, jalo al pelirrojo del brazo haciéndolo voltear en completa confusión... - Ven torpe que te enseño a quitar una mancha de chocolate - - ¿NANI?... ¿Te volviste loco zorro desquiciado? Son la una de la madrugada ¿Y piensas ponerte a lavar ropa? - - ¿Y? - Su voz sonó provocativa entonces empezó a caminar - Ven al lavadero tonto - Hana lo siguió sin chistar. El lavadero era una pequeña habitación con varias ventanitas que dejaban pasar el aire... no media mas de dos metros por dos metros, gran parte estaba ocupado por la maquina de lavar y secar y enfrentado una mesada de mármol con un lavabo, bajo este había un pequeño placard prolijamente ordenado donde había montones de productos de limpieza. El joven de ojos zorrunos empezó a sacar un montón de botellitas con distintos membretes poniéndolos sobre la mesada del lavadero, Hana las corrió ligeramente y se sentó allí, sobre la mesada, con la mirada inquisidora en él la pileta llena de agua donde nadaba ahora el vestido rosa de Ai... Rukawa paso sobre la mancha un par de productos y los dejo actuar. sintió que Hana lo miraba a su gusto, sus ojos le ardían en la piel... eso le hizo sentir un ligero escalofrío en la espalda... - ¿Y tu Zorrito?... ¿Te enamoraste alguna vez? - La pregunta tomo por sorpresa al joven de ojos azules... Trago duro antes de responder - No... Aun no... - - Y... ¿Cómo fue que?... - empezó Hana arrastrando sus palabras con temor - Que te diste cuenta... que... - Apenas se animaba a seguir, estaba muy abochornado y sabia que estaba haciendo una pregunta muy personal, sin embrago esa noche parecía ideal para confesiones intimas - ¿Que me gustaban los chicos en vez de las chicas? - Termino Rukawa sonriendo ante las mejillas moradas del pelirrojo. Hana solo asintió con la cabeza - No sé... simplemente un día me di cuenta que la persona que me interesaba era un hombre y no una mujer - - ¿Y... ? ¿Y ya... estuviste... con alguien? - - ¿No crees que eso es una pregunta demasiado personal? - Rió el joven de ojos sesgados, aunque en realidad estaba divertido con el bochorno que tenia el pelirrojo - ¿Uhhh? Lo siento... No quería... - - Esta bien... te estoy cargando tonto... No me molesta... Si, ya estuve con alguien - Hana volvió la mirada pensativo... Entretanto su compañero pasaba un cepillo en la mancha eliminándola por completo... Hana balanceaba las piernas con nerviosismo. A decir verdad estaba mirando a su compañero de arriba abajo intentando imaginarse como sé hacia para... Bueno... ni el mismo podía pensar claramente sin sentir que se quemaba por dentro, tampoco podía imaginar lo que se sentía... El también había hecho el amor, pero con una mujer, pensar en hacerlo con otro hombre le hacia sucumbir sus mas intimas fantasías... Estaba tan perdido en lo que su cabeza pensaba por si sola que no escucho a Rukawa que lo llamaba insistentemente... - Do`ahou... - -.............- - ¡¡Sakuragi!!... - -............... - - ¡¡Hanamichi!! - - ¿Huhhhhhhhh? - - Ves... la mancha ya salió... - Le mostró tendiéndole el vestido, Hana lo miro por un largo rato, como si en realidad ni le importara lo que tenia en las manos si no lo que su mente preguntaba - ¿Qué se siente? - Pregunto de golpe sobresaltando a su compañero - ¿Qué cosa? - - B -besar... a otro hombre... - Tartamudeo nervioso - ¿Qué pasa Do`ahou?... Parece que esta muy intrigado esta noche - Rió mirándolo a los ojos, estaba tan sonrojado que se veía absolutamente adorable - ¿¿NANI??... NO... Yo solo... - - ¿Quieres probar? - Pregunto picaramente acercando su mano a la de Hana - ¿ESTAS DEMENTE?... No se te ocurra... - Bramo asustado corriéndose hacia atrás y casi tambaleándose de la mesada - Es lo mismo que besar a una mujer, baka - - Naaaaaaaaaahhhhhh... No te creo... no puede ser lo mismo - - Como digas... - Explico arrebatándole el vestido y tendiéndolo de para que se seque... Exhalo fuertemente en un gesto de fastidio y estando de espaldas sintió la mano de Hana que se posaba en su hombro - L-lo siento... No quise ofenderte... - Rukawa se paro frente a el, apoyando cada mano al costado de una de sus piernas... Hana tembló como un flan. No podía correr, estaba sentado sobre la mesada con las piernas colgando mientras el Kitsune estaba bloqueándole el paso con su cuerpo. Los ojos azules quemaban los suyos con fuerza - Cierra los ojos - Ordeno el joven de ojos fríos - ¿Q-que vas a hacer? -tembló Hanamichi - Demostrarte que es lo mismo - Hana estaba asustado pero tenia curiosidad así que cerro los ojos a mas no poder, el cuerpo le sudaba frío, puso los labios hacia delante y espero... y espero... y espero... Abrió los ojos para ver a un Rukawa contiendo la carcajada mientras seguía mirándolo fijamente a tan solo unos veinte centímetros de su rostro -..............¿Q-Que pasa?... - - ¿Porque pones la boca así?... Relájate, me provoca darte un golpe en vez de besarte - - ¿NANI?... ¿Cómo te atreves a molestar al tensai de esa forma? ¡Pero quien te crees que soy maldito Kitsune molesto y abummmpphhhh! - Rukawa le cerro la boca con los labios, apoyando apenas los suyos en la suave boca de Hana. El pelirrojo perplejo se fue dejando besar y cerro los ojos al sentir una lengua que acariciaba su boca incitándola a abrirse... Un hormigueo viajo desde lo mas profundo de su cuerpo directo a su sexo... Luego sintió una par de manos que lo asían fuertemente hacia sí, una se enterraba sensualmente en su cabellera y la otra acariciaba tentadoramente su espalda... ¿Cómo definir ese beso? ¿Apasionado? ¿Sexy? ¿Dulce?... se le ocurrían muchos adjetivos pero solo uno dibujaba perfectamente sus sentimientos... PERTURBADOR Sintió como su propio cuerpo lo traicionaba al darse cuenta que sus manos se habían retirado del frío mármol de la mesada hasta rodear a su compañero con inusual desesperación... Percibía el latido acelerado de su corazón mientras que el del Kitsune golpeaba de la misma forma en su piel ahora afiebrada... sentía la cabeza zorruna apenas apoyada sobre el arco de su cuello, mientras los suaves cabellos renegridos jugueteaban en su piel al compás del beso que parecía no tener fin... Su boca se abrió a el por fin, mientras la lengua zorruna lo invadía... Tímidamente empezó a responderle, sentía su perfume, su aliento, su respiración jadeante golpeando su rostro... Su deseo creciendo en su interior como una fiera imposible de dominar, cuando un gemido de labios del zorro lo llamo a gemir también... En ese momento sintió que la boca invasora se retiraba de la suya haciéndole perder la calidez del momento mágico que acababa de pasar... El joven de ojos azules dio un paso atrás intentando recuperar aire... Apenas podía pensar que decirle... solo se escuchaban los jadeos de ambos en un intento de recuperarse... Él sentía su cuerpo arder y sabia que si no se alejaba del pelirrojo ahora iba a terminar haciendo una locura sin retorno... - Muy... - Dijo Hanamichi jadeante y tomando una bocanada de aire en sus pulmones siguió - Muy explicativo... - Su compañero pensaba en que responderle cuando un llorisqueo los asusto - Es Ai, despertó, acuéstate con ella en mi cama, yo dormiré en el futon - Hana bajo de la mesada con una dulce sensación en el cuerpo, las piernas se le aflojaron un poco pero se irguió inmediatamente algo nervioso. - Pero es tu cama... yo puedo dormir en el futon - Protesto Hana - Tengo sueño, no quiero discutir contigo a estas horas... por esta vez duérmete en la cama sin protestar Do`ahou... - Le dijo saliendo por fin del lavadero, por algun motivo las cuatro paredes parecían querer asfixiarlo, necesitaba aire... URGENTE Hana volvió a la habitación recostando al lado de su niña luego de haberse quitado la ropa. Rukawa no había vuelto al cuarto aun... lo que le dejo un momento a solas para pensar... En el suave arrullo que producía Ai dormida, su mente viajo al momento del beso... Se sintió arder... ¿cómo ese beso lo había provocado tanto?... Quien podría imaginarlo... él le había dicho que era lo mismo que besar una mujer... pero no... no era lo mismo... Hasta el momento nadie lo había besado de esa forma... casi podía sentir el sabor de sus labios en su boca... Cerro los ojos un momento y con esa sensación se quedo profundamente dormido
§§§§§§§§§§§§ HANA §§§§§§§§§§§§ El joven de ojos azules salió por un momento al balcón... aun no entendía lo que acababa de hacer... ¿Acababa de besar al Do`ahou? Si... y como, prácticamente le había arrebatado el sabor dulce de su boca... Se alegro de estar en el balcón, casi no le importo que solo llevara puesta la ropa interior... igualmente era tan tarde que no había un alma en la calle... un ligero viento refresco su piel mientras intentaba pensar en lo que acababa de hacer... El recuerdo de Yohei también lo hacia sentir mal... después de todo lo estaba engañando ¿No?... Aishhh... su cabeza no podía pensar, estaba sobrepasado por las emociones y eso era nuevo para él... ciertamente sabia controlarse, pero al sentir los labios de Hana el autocontrol se le fue al demonio, bebió de ellos como si fuera un dulce néctar... no le importo nada mas, el mundo se le dio vuelta... y si lo corto fue porque su cuerpo estaba reclamándole aun mas cosas que sabia que podían separarlo de Hana definitivamente y no podía permitirse eso... Suspiro por fin abandonando el balcón y cerrando too para irse a dormir... En la habitación ya estaban los dos dormidos. Se acerco a la cama y se agacho depositando un suave beso en la frente de Ai... El tentador rostro frente a sus ojos lo llevo también a deslizar una suave caricia por el rostro de Hana, acomodo con sus dedos el despeinado cabello rojo y poso sus labios sobre la mejilla del pelirrojo dejando un suave beso en él. Les extendió una ligera sabana blanca cubriéndolos a los dos antes de extender el futon y de quedarse dormido casi inmediatamente... Habia sido un día lleno de emociones para los tres... Continuara...
§§§§§§§§§§§§ HANARU §§§§§§§§§§§§ N de A : Por algun motivo y/o brote súbito de inspiración termine este capitulo más rápido de lo que pensaba, casi de un tirón... espero les haya gustado como a mí me gusto escribirlo ^_^
Denissita, sé que no has estado bien de animo últimamente así que este romántico capitulo va para vos, para levantarte el animo TQM, enserio Lo de siempre, Quejas reclamos, elogios o lo que quieras a
hanaiana@yahoo.es
Faby casi febrero 2003
FanFic basado en Slam Dunk de Inoue Takehiko
RuHana
By Itzukiai
Capitulo 3: Con sabor a curiosidad... Cuando por fin llego el sábado Kaede se sentía como gato enjaulado. No le molestaba cuidar de Ai... Para nada, pero si le dolía el saber que Hana iba a salir con una mujer y para colmo... Su Koibito también... Era el colmo
¿Acaso el mundo se había vuelto loco y nadie de lo había dicho? Podía llegar a entender a Hana, que claramente heterosexual podía ser que saliera con alguien... ¿¿¿¿Pero Yohei????.... ¡Que demonios!... Así que su día había empezado desde temprano convirtiéndose en una pesadilla... Lo único que lo alentaba era saber que iba a cuidar de la niña... Era tan lindo estar con Ai... lo hacia sentir como en familia, con ese candor que tanto extrañaba y que necesitaba cerca una vez mas. Hana se fue tan rápido que apenas le pudo preguntar a que hora pretendía volver... El pelirrojo lucia sumamente sensual, nunca lo había visto tan bien vestido, llevaba puesta una camisa verde seco y un pantalón al tono, impecables zapatos de cuero oscuros que hacían juego con el cinturón y la chaqueta de cuero que llevaba en los hombros...
Un verdadero bombón Mientras el pelirrojo se despedía de la pequeña el se volteo para exhalar un ligero -¡Guauuuu!- Que salió de su boca sin el menor de los sonidos... Llevaba el pelo prolijamente peinado casi hacia atrás y olía deliciosamente a jabón... Si, a jabón de bebe... Mmmmm... casi le provocaba pellizcarle los cachetes de una mordida a ver si sabia tan delicioso como imaginaba... Suspiro... Su imaginación le estaba jugando una mala pasada porque además de todo, parecía hacer horas extra... No dejaba de imaginar a Hana en sus brazos, retorciéndose de placer entre besos y caricias atrevidas... ¿Y él era el que estaba en pareja? ¿Por qué despertaba el pelirrojo esos deseos en su corazón?... La pequeña estiro sus bracitos para aferrarse al cuello zorruno... A saber porque la niña se había encariñado tanto con ese ser antisocial y ermitaño que era Rukawa... pero el se había ganado corazón de la pequeña desde el primer momento, y él... Bueno para él era como estar en el cielo, no quería admitirlo, pero cuando ellos dos estaban en su casa se sentía como si fueran una verdadera familia. La tarde transcurrió con tranquilidad. ¿Para que pensar que podía estar haciendo el pelirrojo si no tenia remedio? El joven de ojos azules había llevado a Ai a pasear por un largo rato... aparte lo ayudaba a no pensar en él, ya que su cabeza solo lo imaginaba en la cama con esa tonta de Ayumi... ¿Celos? Oh si... claro que si, en su cabeza daba vueltas una y otra vez que no solo Hana estaba allí con una chica, Yohei también, así que se sentía traicionado por ambos lados y era muy frustrante... Horas mas tarde regreso a la casa con muchos paquetes colgando del cochecito de bebe... Apenas los apoyo sobre la mesa y se agacho sobre el cochecito para tomar a la pequeña entre sus brazos. Ella dormía, profundamente, tenia las mejillas sonrosadas y el pelo algo pegoteado por los dulces que había comido. Su coqueto vestidito Rosa estaba manchado aquí y allá por helado de chocolate... Hanamichi iba a matarlo... definitivamente. No solo había llenado de dulces y cosas el estomago de la pequeña mientras se montaba con ella en el carrusel, si no que había manchado la ropa con cosas que sabe dios si saldrían al lavarlas... Sin embargo, no se preocupo, estaba feliz. A pesar de su intranquilidad había pasado una tarde increíble...
§§§§§§§§§§§§ KAEDE §§§§§§§§§§§§ El pelirrojo regreso bastante temprano, apenas eran las once de la noche, A decir verdad se había aburrido, a pesar de que Ayumi era una muchacha muy bonita y estaba claramente interesada en él, su mente había cambiado... Solo podía pensar en su niña... Había que reconocerlo, ser padre había cambiado ligeramente su mentalidad, que mas le daba si otra chica lo rechazaba, le importaba un bledo... Aparte se sentía culpable de haberla dejado y aun mas de haber molestado a Rukawa tomándolo de niñera cuando el se había comportado tan bien con ellos todos ese tiempo. Al llegar vio todo apagado por lo que imagino que estaban durmiendo. Casi sin hacer ruido entro al departamento con su llave, se alegro que el Kitsune se la hubiera dado para no despertar a Ai con el timbre. Estaba algo oscuro, pero podía verse el reflejo de la TV encendida desde el cuarto de Rukawa. Camino hacia la luz en silencio cuando choco con el cochecito de bebe que estaba a mitad de camino - ¡Shimatta!... -Gruño alzando la pierna para sobarse el huesito adolorido... - ¿Pero que? - Encendió una de las luces del pasillo para descubrir el carrito culpable, lleno de bolsas de diferentes tamaños y colores... Con los ojos abiertos en la sorpresa, intento descubrir que era todo eso. Abrió una de ellas y encontró un vestidito sencillo color salmón del tamaño de la niña, la otra tenia varias camisetitas de algodón de tonos pasteles, una a una las bolsas fueron develando ropa de buena calidad y de gusto impecable ¿El zorro había comprado todo eso? Increíble... aunque a decir verdad sintió algo de celos... ¿Tanto quería Rukawa a su niña? Las dos ultimas bolsas develaron una par de animalitos de peluche, un monito y un zorrito del peluche más suave... Se sonrió, casi pudo adivinar la ironía de los regalos... Pero cuando volvió a la realidad dio cuenta que aun no los había encontrado.
Camino nuevamente hacia la habitación y ahora si que la visión lo dejo pasmado... Estaban ambos dormidos en la cama, Ai aparentemente recién bañada, con el cabello húmedo y un pijamita blanco de dormir que tenia en los pies caritas de conejitos y una capucha haciendo juego y el zorro, igual de húmedo, estaba abrazándola protectoramente contra su pecho. Una mirada al baño le hizo reconocer los síntomas de un baño de su niña... Los juguetes en el piso y el agua desbordada que mojaba la alfombra eran claras pistas de la lucha por el baño de Ai... Si algo le gustaba a su pequeña era retozar en el agua... Los dos dormían profundamente, la manito de ella se asía a la chaqueta de Rukawa sin soltarse, como si no quisiera que se fuera de su lado, la mano de el se aferraba a su espalda cariñosamente... Un extraño sentimiento de calidez invadió el cuerpo de Hanamichi... Una solitaria lagrima descendió por su mejilla... se veían muy adorables los dos. El cabello negro del Kitsune se desordenaba sobre la almohada mezclándose con la incipiente cabellera roja de Ai. Se sonrió antes de salir de aquella habitación sin el menor de los ruidos, le daba pena despertarlos... Esa noche tampoco volvería a su casa... casi pasaba tantas noches en casa del zorro que estaba haciéndose a la idea... Se preparo para dormir nuevamente en el sillón o en el futon de la habitación, ya se le estaba haciendo costumbre... Si alguien le hubiese dicho hace unos meses atrás que terminaría siendo tan amigo del Kitsune simplemente no lo hubiera creído... Rukawa había pasado a formar parte de su vida diaria antes de lo que hubiera imaginado. Se encamino a la cocina tratando de no hacer ruido... El estomago le gruñía de hambre... No había comido bien... en realidad su cita había sido un absoluto fracaso...
¿O es que acaso ya no le interesaban esas cosas?...
Se puso a preparar Ramen con los ingredientes que había, tratando de no hacer ruido, el Ramen era su especialidad y era bastante fácil de hacer... Pronto el aroma delicioso inundo la cocina... Y mientras cocinaba Hana se puso a analizar lo que le había pasado últimamente. Había vuelto a la escuela... No podía quejarse, estaba feliz por ello, desde la abrupta llegada de Ai a su vida, había dejado sus cosas de lado, pero amaba entrenar, había sido parte de su vida por dos años así que necesitaba el derroche de energía que le suponía ser el capitán del equipo... Su antigua Gundam se había alejado levemente de el, solo tenia contacto con Yohei, y aun así, también este estaba extrañamente alejado de el... Sabia que su amigo andaba en algo ya que tenia largas ausencias pero no sabia que... Supuso que debería tener algo por ahí... Quizás alguna chica que distraía al joven Mito... El otro que lo tenia intrigado era Rukawa... ¿Quién iba a imaginar que el zorro fuera homosexual? En realidad no le importaba lo que hiciera de su vida, se habían convertido en buenos amigos... Que más le daba... Entonces una visión de el abrazando a la niña protectoramente cruzo por su cabeza, con sus labios sensualmente humedecidos y el cabello alborotado... sintió que un calor desde muy adentro le llagaba a la piel enrojeciéndola como nunca... ¿Sensualmente? ¿Desde cuando el zorro le parecía sensual? Cuando su mente intentaba descubrir una respuesta alguien hablo en la oscuridad sobresaltándolo - ¡Que bien huele! ¿Me das un poco? - El pelirrojo giro para quedar boquiabierto. Apoyado en el marco de la puerta estaba su compañero de equipo. Apenas con su bóxer puesto, dejando entrever el cuerpo magnifico por el que todas suspiraban... Los ojos azules asomándose picaros por entre la cabellera azabache aun húmeda, los labios sonrosados y la piel blanquecina que casi resplandecía en la oscuridad... Un cuerpo perfecto... Si hasta hacia cinco minutos tenia calor, ahora se estaba sofocando... - ¿Zorro?... Creí que dormías... - Dijo volteando hacia la olla con Ramen evitando su mirada - Me desperté con el olor a comida... - Explico sentándose en la silla alta del desayunador - Que bien huele, no sabia que cocinaras tan bien... ¿Puedo? - - No sea tonto Kitsune, es tu casa claro que puedes... - Hablo sirviendo dos tazones de humeante Ramen, entonces se sentó al lado de el - ¿Qué tal tu cita? - Pregunto intentando disimular lo que le causaba el pensar en él con esa tonta. - HORRIBLE... - Rezongo Hana - Me hubiera quedado contigo y con Ai y la hubiera pasado mejor... Por cierto... ¿Qué te propones eh? - - ................. - - ¿Por qué compraste todo eso para la niña?... Te dije que no acepto limosnas... - - ¡Déjate de idioteces, Do`ahou!... No son limosnas, disfruto mucho de la compañía de Ai... - Explico mirándolo a los ojos - Y de la tuya - Susurro tan quedo que creyó que el pelirrojo no le oiría, sin embargo, Hana si lo escucho pero bajo la cabeza hacia el cuenco ahora vacío de Ramen mientras que sus mejillas enrojecieron seductoramente. - ¿Y donde se supone que fueron ustedes dos? - Pregunto con un tono de padre enojado y celoso - Mmmmm... A ver... Bueno fuimos a un centro de compras, la subí al carrusel unas vueltas, caminamos por un parque al aire libre, comimos helados y bueh, cenamos por ahí... - - Si vi el vestido manchado... ¡Zorroooo! ¡Kuso!... esa mancha de chocolate no va a salir de allí... - Gruño Hana - Cállate Do`ahou, tu que sabes - Lo peleo Ru poniéndose de pie y encaminándose al living... - ¡TEME!... -Gruño Hana corriendo tras de el - No dejes al tensai hablando solo... - Ru se recostó en el sillón y encendió la TV, Hana se sentó a un lado, no muy cerca claro, no sabia porque, pero esa noche en particular la cercanía del zorro lo perturbaba bastante... - ¿Enserio te fue tan mal Do`ahou? - Hana lo miro un momento mientras su compañero con el brazo en alto sostenía incesantemente el control remoto de la TV en un cambio de canales sin fin. - ¡Tskkkkk!... No es que me fue tan mal... lo que se dice mal, no... ella evidentemente es muy linda y esta interesada en mi valla a saber porque... pero creo que ya no tengo tiempo para pensar en esas cosas, Ai es más importante para mí que tener una cita - Asevero Hana pasando sus dedos por entre el molesto flequillo rojo que caía sobre sus ojos - Vaya... esa es toda una novedad... ¿El Do`ahou rechazado no quiso salir con una chica?... eso y que yo me ría es improbable... - - No te burles quieres... Aparte... ¡Yo te he visto reír! Una vez cuando venias con Ai... - - Si pero si se lo dices a alguien te mato - - Tu y cuantos más... - - Yo solo me basto - Hubo un silencio incomodo solo interrumpido por un leve quejido de la pequeña... Hana se puso de pie y fue a verla en el dormitorio, apenas se había movido, pero estaba protegida por una barrera de almohadas que Rukawa le había puesto para evitar que se cayera.
Dos minutos mas tarde Hana regreso y volvió a tomar el lugar en el sillón ante la mirada de su compañero... - No es muy tarde, son las doce, deberíamos irnos - Hablo Hana rompiendo el silencio - Tu haz lo que quieras, pero la niña la dejas... ¿Cómo vas a sacarla a estas horas de la noche Baka? - Protesto el joven de ojos azules - Oye... es mi niña... - - Por suerte no lo parece, al parecer su madre si era normal - - ¿Cómo te atreves Kitsune apestoso? - - Nunca me hablaste de ella, ¿Quien era?... - - ................... - - No debí preguntar... Gomen... - Hana tenia la mirada perdida hacia el gran ventanal del living. La luna estaba llena y alumbraba el balcón y un rincón del living, compitiendo en brillo con la queda luz de la lampara de pie y el reflejo de la TV... Estaban semi a oscuras. El pelirrojo dejo escapar un sonoro suspiro, miro a su compañero quien aun tenia la mirada en la TV y hablo por fin... - Se llamaba Karin... era una vecina de mi tía que vive en Kyoto... Nos conocíamos de pequeños... nunca hubo nada en entre nosotros, simplemente no podíamos vernos como otra cosa que no fuera ser amigos... Hace casi dos años, cuando yo aun me recuperaba de la lesión, fui a pasar unos días a Kyoto... - - Me acuerdo - Interrumpió Rukawa, a decir verdad el sabia de aquel viaje porque cuando ya no lo vio en la playa se asusto y empezó a indagar acerca de su paradero... Hana lo miro sin saber nada y esbozo una suave sonrisa - Y bueno... hicieron una fiesta donde hubo una especie de concurso a ver quien tomaba mas Sake... El tensai no podía dejar de participar... y claro, gane, pero estaba tan borracho que ni siquiera sabia lo que hacia, para colmo de males estaba completamente desinhibido... Nos volvimos a la casa por la playa y bueno... Ambos estábamos demasiado alegres, entonces paso... - El rostro de Hana se torno rojo furioso, tomo un sorbo de gaseosa del vaso que había dejado sobre la mesa y siguió - No recuerdo mucho de esa noche, pero a la mañana siguiente hablamos y decidimos volver a ser amigos, luego regrese a Kanagawa... - - ¿Y porque no te hiciste cargo de Ai desde el principio? - - No sabia que Ai existía... cuando ella supo que estaba embarazada los padres la echaron de la casa y la alojo su abuela en Izu, ella no me dijo nada y solo me entere hasta que ella vino a verme este verano con la niña, al parecer estaba muy enferma y quería que yo me hiciera cargo de Ai, me ofrecí a ayudarla, sin embargo, me rechazo, ofrecí casarme con ella, que tuviera un lugar donde vivir hasta que pasara lo peor, pero me dijo que no quería que Ai la viera morir... me pidió que me hiciera cargo de la pequeña... eso es todo, desde el verano que estoy cuidando de ella - El relato se corto lentamente... Hana había variado su tono de voz hasta convertirlo en un susurro doloroso... Ru lo miro de soslayo y vio el rostro de Hana sin ninguna expresión mas que una profunda tristeza... Se sintió triste también... Entonces pudo apreciar una pequeña lagrima que resbalaba por la mejilla del pelirrojo hasta caer en su mano...
Él seguía imperturbable, como si no se diera cuenta, sumergido en los recuerdos y los remordimientos... Si él conocía algo al pelirrojo imagino que Hana se sentía algo culpable por no haber cuidado de la mama de Ai, aunque eso no estuviera en sus manos. - ¿La querías?... - - Si... Bah, no... No de la manera que imaginas... ¿Te refieres a sí la amaba? - - Aja - - No... Nunca he estado verdaderamente enamorado... - Ru lo miro nuevamente y no le gustaba verlo así, la luna denotaba sus facciones una a una y se veían bastante acongojadas...
¿Qué podía hacer? ¿Abrazarlo? ¿Contenerlo? Que más quería, pero no... temía que lo rechazara, por algun motivo era mejor no hacer una cosa así después de haberle contado acerca de su sexualidad. Entonces se puso de pie rápidamente y tomando el maltrecho vestido de la niña en su mano, jalo al pelirrojo del brazo haciéndolo voltear en completa confusión... - Ven torpe que te enseño a quitar una mancha de chocolate - - ¿NANI?... ¿Te volviste loco zorro desquiciado? Son la una de la madrugada ¿Y piensas ponerte a lavar ropa? - - ¿Y? - Su voz sonó provocativa entonces empezó a caminar - Ven al lavadero tonto - Hana lo siguió sin chistar. El lavadero era una pequeña habitación con varias ventanitas que dejaban pasar el aire... no media mas de dos metros por dos metros, gran parte estaba ocupado por la maquina de lavar y secar y enfrentado una mesada de mármol con un lavabo, bajo este había un pequeño placard prolijamente ordenado donde había montones de productos de limpieza. El joven de ojos zorrunos empezó a sacar un montón de botellitas con distintos membretes poniéndolos sobre la mesada del lavadero, Hana las corrió ligeramente y se sentó allí, sobre la mesada, con la mirada inquisidora en él la pileta llena de agua donde nadaba ahora el vestido rosa de Ai... Rukawa paso sobre la mancha un par de productos y los dejo actuar. sintió que Hana lo miraba a su gusto, sus ojos le ardían en la piel... eso le hizo sentir un ligero escalofrío en la espalda... - ¿Y tu Zorrito?... ¿Te enamoraste alguna vez? - La pregunta tomo por sorpresa al joven de ojos azules... Trago duro antes de responder - No... Aun no... - - Y... ¿Cómo fue que?... - empezó Hana arrastrando sus palabras con temor - Que te diste cuenta... que... - Apenas se animaba a seguir, estaba muy abochornado y sabia que estaba haciendo una pregunta muy personal, sin embrago esa noche parecía ideal para confesiones intimas - ¿Que me gustaban los chicos en vez de las chicas? - Termino Rukawa sonriendo ante las mejillas moradas del pelirrojo. Hana solo asintió con la cabeza - No sé... simplemente un día me di cuenta que la persona que me interesaba era un hombre y no una mujer - - ¿Y... ? ¿Y ya... estuviste... con alguien? - - ¿No crees que eso es una pregunta demasiado personal? - Rió el joven de ojos sesgados, aunque en realidad estaba divertido con el bochorno que tenia el pelirrojo - ¿Uhhh? Lo siento... No quería... - - Esta bien... te estoy cargando tonto... No me molesta... Si, ya estuve con alguien - Hana volvió la mirada pensativo... Entretanto su compañero pasaba un cepillo en la mancha eliminándola por completo... Hana balanceaba las piernas con nerviosismo. A decir verdad estaba mirando a su compañero de arriba abajo intentando imaginarse como sé hacia para... Bueno... ni el mismo podía pensar claramente sin sentir que se quemaba por dentro, tampoco podía imaginar lo que se sentía... El también había hecho el amor, pero con una mujer, pensar en hacerlo con otro hombre le hacia sucumbir sus mas intimas fantasías... Estaba tan perdido en lo que su cabeza pensaba por si sola que no escucho a Rukawa que lo llamaba insistentemente... - Do`ahou... - -.............- - ¡¡Sakuragi!!... - -............... - - ¡¡Hanamichi!! - - ¿Huhhhhhhhh? - - Ves... la mancha ya salió... - Le mostró tendiéndole el vestido, Hana lo miro por un largo rato, como si en realidad ni le importara lo que tenia en las manos si no lo que su mente preguntaba - ¿Qué se siente? - Pregunto de golpe sobresaltando a su compañero - ¿Qué cosa? - - B -besar... a otro hombre... - Tartamudeo nervioso - ¿Qué pasa Do`ahou?... Parece que esta muy intrigado esta noche - Rió mirándolo a los ojos, estaba tan sonrojado que se veía absolutamente adorable - ¿¿NANI??... NO... Yo solo... - - ¿Quieres probar? - Pregunto picaramente acercando su mano a la de Hana - ¿ESTAS DEMENTE?... No se te ocurra... - Bramo asustado corriéndose hacia atrás y casi tambaleándose de la mesada - Es lo mismo que besar a una mujer, baka - - Naaaaaaaaaahhhhhh... No te creo... no puede ser lo mismo - - Como digas... - Explico arrebatándole el vestido y tendiéndolo de para que se seque... Exhalo fuertemente en un gesto de fastidio y estando de espaldas sintió la mano de Hana que se posaba en su hombro - L-lo siento... No quise ofenderte... - Rukawa se paro frente a el, apoyando cada mano al costado de una de sus piernas... Hana tembló como un flan. No podía correr, estaba sentado sobre la mesada con las piernas colgando mientras el Kitsune estaba bloqueándole el paso con su cuerpo. Los ojos azules quemaban los suyos con fuerza - Cierra los ojos - Ordeno el joven de ojos fríos - ¿Q-que vas a hacer? -tembló Hanamichi - Demostrarte que es lo mismo - Hana estaba asustado pero tenia curiosidad así que cerro los ojos a mas no poder, el cuerpo le sudaba frío, puso los labios hacia delante y espero... y espero... y espero... Abrió los ojos para ver a un Rukawa contiendo la carcajada mientras seguía mirándolo fijamente a tan solo unos veinte centímetros de su rostro -..............¿Q-Que pasa?... - - ¿Porque pones la boca así?... Relájate, me provoca darte un golpe en vez de besarte - - ¿NANI?... ¿Cómo te atreves a molestar al tensai de esa forma? ¡Pero quien te crees que soy maldito Kitsune molesto y abummmpphhhh! - Rukawa le cerro la boca con los labios, apoyando apenas los suyos en la suave boca de Hana. El pelirrojo perplejo se fue dejando besar y cerro los ojos al sentir una lengua que acariciaba su boca incitándola a abrirse... Un hormigueo viajo desde lo mas profundo de su cuerpo directo a su sexo... Luego sintió una par de manos que lo asían fuertemente hacia sí, una se enterraba sensualmente en su cabellera y la otra acariciaba tentadoramente su espalda... ¿Cómo definir ese beso? ¿Apasionado? ¿Sexy? ¿Dulce?... se le ocurrían muchos adjetivos pero solo uno dibujaba perfectamente sus sentimientos... PERTURBADOR Sintió como su propio cuerpo lo traicionaba al darse cuenta que sus manos se habían retirado del frío mármol de la mesada hasta rodear a su compañero con inusual desesperación... Percibía el latido acelerado de su corazón mientras que el del Kitsune golpeaba de la misma forma en su piel ahora afiebrada... sentía la cabeza zorruna apenas apoyada sobre el arco de su cuello, mientras los suaves cabellos renegridos jugueteaban en su piel al compás del beso que parecía no tener fin... Su boca se abrió a el por fin, mientras la lengua zorruna lo invadía... Tímidamente empezó a responderle, sentía su perfume, su aliento, su respiración jadeante golpeando su rostro... Su deseo creciendo en su interior como una fiera imposible de dominar, cuando un gemido de labios del zorro lo llamo a gemir también... En ese momento sintió que la boca invasora se retiraba de la suya haciéndole perder la calidez del momento mágico que acababa de pasar... El joven de ojos azules dio un paso atrás intentando recuperar aire... Apenas podía pensar que decirle... solo se escuchaban los jadeos de ambos en un intento de recuperarse... Él sentía su cuerpo arder y sabia que si no se alejaba del pelirrojo ahora iba a terminar haciendo una locura sin retorno... - Muy... - Dijo Hanamichi jadeante y tomando una bocanada de aire en sus pulmones siguió - Muy explicativo... - Su compañero pensaba en que responderle cuando un llorisqueo los asusto - Es Ai, despertó, acuéstate con ella en mi cama, yo dormiré en el futon - Hana bajo de la mesada con una dulce sensación en el cuerpo, las piernas se le aflojaron un poco pero se irguió inmediatamente algo nervioso. - Pero es tu cama... yo puedo dormir en el futon - Protesto Hana - Tengo sueño, no quiero discutir contigo a estas horas... por esta vez duérmete en la cama sin protestar Do`ahou... - Le dijo saliendo por fin del lavadero, por algun motivo las cuatro paredes parecían querer asfixiarlo, necesitaba aire... URGENTE Hana volvió a la habitación recostando al lado de su niña luego de haberse quitado la ropa. Rukawa no había vuelto al cuarto aun... lo que le dejo un momento a solas para pensar... En el suave arrullo que producía Ai dormida, su mente viajo al momento del beso... Se sintió arder... ¿cómo ese beso lo había provocado tanto?... Quien podría imaginarlo... él le había dicho que era lo mismo que besar una mujer... pero no... no era lo mismo... Hasta el momento nadie lo había besado de esa forma... casi podía sentir el sabor de sus labios en su boca... Cerro los ojos un momento y con esa sensación se quedo profundamente dormido
§§§§§§§§§§§§ HANA §§§§§§§§§§§§ El joven de ojos azules salió por un momento al balcón... aun no entendía lo que acababa de hacer... ¿Acababa de besar al Do`ahou? Si... y como, prácticamente le había arrebatado el sabor dulce de su boca... Se alegro de estar en el balcón, casi no le importo que solo llevara puesta la ropa interior... igualmente era tan tarde que no había un alma en la calle... un ligero viento refresco su piel mientras intentaba pensar en lo que acababa de hacer... El recuerdo de Yohei también lo hacia sentir mal... después de todo lo estaba engañando ¿No?... Aishhh... su cabeza no podía pensar, estaba sobrepasado por las emociones y eso era nuevo para él... ciertamente sabia controlarse, pero al sentir los labios de Hana el autocontrol se le fue al demonio, bebió de ellos como si fuera un dulce néctar... no le importo nada mas, el mundo se le dio vuelta... y si lo corto fue porque su cuerpo estaba reclamándole aun mas cosas que sabia que podían separarlo de Hana definitivamente y no podía permitirse eso... Suspiro por fin abandonando el balcón y cerrando too para irse a dormir... En la habitación ya estaban los dos dormidos. Se acerco a la cama y se agacho depositando un suave beso en la frente de Ai... El tentador rostro frente a sus ojos lo llevo también a deslizar una suave caricia por el rostro de Hana, acomodo con sus dedos el despeinado cabello rojo y poso sus labios sobre la mejilla del pelirrojo dejando un suave beso en él. Les extendió una ligera sabana blanca cubriéndolos a los dos antes de extender el futon y de quedarse dormido casi inmediatamente... Habia sido un día lleno de emociones para los tres... Continuara...
§§§§§§§§§§§§ HANARU §§§§§§§§§§§§ N de A : Por algun motivo y/o brote súbito de inspiración termine este capitulo más rápido de lo que pensaba, casi de un tirón... espero les haya gustado como a mí me gusto escribirlo ^_^
Denissita, sé que no has estado bien de animo últimamente así que este romántico capitulo va para vos, para levantarte el animo TQM, enserio Lo de siempre, Quejas reclamos, elogios o lo que quieras a
hanaiana@yahoo.es
Faby casi febrero 2003
