"Uno mas uno... tres?
FanFic basado en Slam Dunk de Inoue Takehiko
RuHana
By Itzukiai
Capitulo 4: Echale la culpa al sol... Nunca imagino que el pelirrojo y la niña podían cambiarle la vida de esa forma... Luego de la escena del beso todo pareció confundirse aun más... Mas de una vez se encontraba solo en su casa pensando en ellos... Como le hubiera gustado que Hana viviera mas cerca... Cada vez que el se volvía a su propia casa, Rukawa se quedaba solo, sintiendo la profunda sensación de vacío... ¿Hasta ese punto se habían vuelto importantes para él?... Sí Con Yohei venían desencontrándose desde hacia varios días, en la escuela no había muchas excusas para que ellos hablaran sin levantar sospechas... Cuando Ru se quedaba practicando hasta tarde la mayoría de las veces estaba con Hana y los días que no estaba con él, eran justamente los días en que el pelirrojo estaba con Yohei...
Las cosas venían complicándose tanto, que ni el mismo tenia decidido que hacer al respecto. A pesar del beso todo parecía haber regresado a la normalidad, las burlas y las molestias de Hana seguían allí, siempre tenia su conocido "Teme Zorro" o el "Kitsune Apestoso" en los labios cuando de el se refería, aunque más de una vez lo había encontrado pensativo y taciturno y cuando le preguntaba que le pasaba el solo enrojecía y le decía que nada, volviendo a su pose de tensai... En cuanto a el mismo, bueno... algo dentro de el si había cambiado... no podía evitar mirarlo y comérselo con los ojos, y aun en momentos en que el no estaba... seguía viendo su rostro y sintiendo las mismas sensaciones que el beso había remecido dentro de su corazón... Estaba adormecido en el salón de clases mientras reflexionaba sobre todo esto, aun sintiendo los labios de Hanamichi palpitando cálidos contra los suyos, cuando el profesor, cansado de llamarlo, lo reprendió y lo corrió de la clase. Se encamino a la terraza para poder dormir tranquilo como en los viejos tiempos pero al pasar por la puerta del salón de proyecciones, una mano lo jalo hacia dentro. - ¡Que milagro! - Gruño una boca contra sus labios devorándolos con un beso profundo Los ojos azules se abrieron desmesurados pero empezaron a responder en cuanto reconocieron el sabor de los labios que bebían de los suyos. Alzo sus manos acariciándolo y moviendo su cuerpo en necesidad del otro, sintiendo el consabido cosquilleo que lograba sacar de sí ese, quien lo besaba apasionadamente. - Ya empezaba a extrañar tus besos - Susurro Rukawa en sus oídos - Bueno, no es mi culpa... ¿Quién es el que esta siempre ocupado?... Pasas mas tiempo con Hanamichi que conmigo - Contesto Yohei mordisqueándole la oreja con un dejo de reproche en su voz. - ¿¿¿Mmmmm???... - Gimoteo Ru... - ¿Celoso?... - - ¿Celoso? Mnnnooo... mas bien me siento abandonado... - Explico el joven de cabello corto mirándolo a los ojos - Bueno, al final de cuentas el otro tiempo libre que tengo eres tu quien lo pasa con Hana... - Le recrimino el zorrito - A veces no entiendo que hacemos juntos... - Exhalo como un suspiro alejándose levemente de el - Nos gustamos, que más... Empezamos por eso ¿No?... Porque... ¿Qué es lo que sientes por mí? - Pregunto de repente el zorrito - ¿Y tu? - - No me respondas con otra pregunta... Dime... - - ¿De verdad?... - Yohei miro al suelo y se apoyo contra las butacas de la sala de proyección, tomo aire y respondió lo más sincero que pudo - No lo sé... nunca me lo plantee... Me gustas mucho, no puedo negarlo... pero no sé que decirte, mis sentimientos son algo confusos - - A mí me pasa lo mismo... - ¿Necesitamos mas? Es decir... el amor es algo muy especial, yo creo que nace con el tiempo... en realidad creo que nadie entendería porque estamos juntos... - Bufo Yohei con frustración - Por mi parte creo que eres un gran amante... me gustan tus besos, me gustan tus caricias... y cuando hacemos el amor - Dijo Ru mirándolo a los ojos - ¿Adivina que?... - - ¿............? - - Este lugar tiene llave... - Rió moviendo la llave en su dedo agitándola circularmente de forma picara - Lo hubieras dicho antes - Rukawa lo arrincono contra una pared frotando su cuerpo contra el suyo, coloco su pierna entre las suyas obligándolo a separarlas dejándole lugar. Lo beso con furia, con la pasión que aquel morocho despertaba en él... No podía negar que habia descubierto por completo su sexualidad por culpa de aquel ex pandillero amigo del pelirrojo... ¡Ja!... ¿Quién iba a decirlo?... Se parecían tanto y a la vez eran tan distintos... Yohei carecía del fuego, la inocencia y el ímpetu de Hanamichi, y Hana carecía de la racionalidad, la dulzura y la inteligencia de Yohei... Ambas chaquetas cayeron ruidosamente en el suelo, no se oían sonidos solo gemidos ahogados en pasión y deseo... Con las manos torpes Yohei desabrocho cada uno de los botones de la camisa del joven de ojos sesgados, arrebatándole la prenda por fin, dejando aquella piel blanca y apetecible al descubierto... se conocían lo suficiente como para saber que quería uno del otro... Unas manos se aferraron fuertemente en la espalda zorruna cuando el pantalón cayo hasta la rodilla y una boca hambrienta tono su sexo sin darle ni tiempo a respirar... Se estremeció con violencia, las piernas colgaban apoyadas en los hombros de su amante y sus brazos temblequeaban... Yohei tenia el corazón acelerado y las mejillas enrojecidas producto de la pasión... La boca que lo aprisionaba dulcemente tomo aun mas velocidad, lo suficiente para casi hacerlo perder el sentido, echo la cabeza hacia atrás enterrando sus dedos en la melena azabache y salvaje de su amante mientras su cuerpo se vaciaba con fuertes espasmos... Los ojos de Rukawa brillaron en la oscuridad del lugar... estaban encendidos de pasión y deseo, Yohei sintió como lo daba vuelta con cariño mientras besaba su cuello con fogosidad. Apenas lo apoyo sobre una butaca con el debajo... entonces sintió como lo poseía de una embestida... Ambos se detuvieron a tomar aire mientras recuperaban fuerzas... Él empezó a moverse suavemente gimiendo en su oído, mordisqueándole cada tanto los hombros producto del deseo mientras su cuerpo subía y bajaba acompañando las exigencias de su amante... Habían cambiado otras veces, aprendiendo el uno del otro, pero en su mayoría era Rukawa quien lo tomaba a el. Realmente nunca se había cuestionado que era lo que sentía por él, aquel frío, seco y oscuro personaje se había metido en su vida de pronto... Iba a dejarlo allí, donde esos pandilleros lo estaban golpeando... pero supo que algo de la inmensa humanidad del pelirrojo se le había pegado y no pudo evitar intervenir... Sabia que Rukawa no pelearía, eso lo sacaría del equipo de básquet y el no podía permitírselo, así que corrió en su ayuda... Para el esos pandilleros eran cosa de todos los días, estaba acostumbrado a pelear con ellos y se deshizo tan rápido que casi no le quedo tiempo para disfrutarlo... Luego de que finalizo la golpiza volteo y ahí estaba... desmayado en el piso, con el labio y la nariz partido de un golpe, tumbado en un charco de sangre... ¡Qué más da!... pensó en ese momento antes de subirlo a su espalda y llevarlo hasta su casa. Por suerte sus padres esa noche habían salido así que no lo vieron llegar en esas condiciones... Lo curo y espero que despertara, y bueno... se hicieron amigos y poco después casi sin querer amantes. El siempre había sentido una atracción especial hacia Hana, pero jamás había pasado de ser eso, una atracción. El pelirrojo lo veía como a un hermano y él respetaba eso, jamás haría algo que lo lastimara ni que lo separara de el... Ahora estaba con su amante, en la oscuridad de la sala de audiovisuales mientras sentía el fuerte gemido ronco final que conocía bien, el que se acompañaba con espasmos leves y gruñidos de satisfacción, ese que le indicaba que había terminado - Como extrañaba tus mordiscos - Bromeo Yohei echando la cabeza hacia atrás y descansándola en su hombro aun sin separarse - ........... perdona, no quería lastimarte - - ¿Huhhhh? No lo decía por eso... Me gustan tus mordiscos - - ¿Ah sí? ¿Y que más te gusta? - Pregunto picaramente volviendo su cara hacia sí - Tu... tus besos... tus caricias... tu... - Rukawa volvió a tomar sus labios con fuerza, deslizando sus manos por la nuca atrayéndolo con sensualidad...
Sus cuerpos volvieron a tomar temperatura mientras que los vidrios del salón empezaban a empañarse una vez mas...
§§§§§§§§§§§§ KAEDE §§§§§§§§§§§§ Dos semanas después de aquel furtivo encuentro en la sala de audiovisuales, la vida de Rukawa mucho no había cambiado... A pesar de la charla sincera con Yohei la verdad es que cada día se separaban un poco mas... quizás el hecho de que empezaran como un juego había logrado separarlos por completo... Como cada sábado, Hana trabajaba en la bodega del esposo de la señora que cuidaba de Ai... Ese día había asistido desde la mañana temprano porque tenían que trasladar unas cajas... El hombre tenia un negocio de electrodomésticos, y ese día en especial tenía que apilar unos nuevos modelos que acababan de llegar. Hacia un calor infernal, el sol deba de lleno martirizando a todo quien caminara bajo sus rayos... Ru estaba en su departamento leyendo un libro tirado muy extrañamente en un sillón. Tenia la cabeza apoyada contra uno de los almohadones mientras sus piernas colgaban balanceándose una y otra vez del brazo contrario del sillón... no era una postura muy cómoda, no, mucho menos convencional, pero él estaba cómodo así... El aire acondicionado mantenía fresca la casa, aun así el solo tenia su short azul puesto... Ai estaba en casa de la niñera hasta las seis, luego se quedaría con él hasta que Hana terminara... Toda una rutina... Jamás pensó que la rutina le gustara tanto, por lo general lo agobiaba, pero pasar los días con Ai era un dulce regalo... La niña ya lo llamaba con sus balbuceos... "Babu" era él y "Babi" Hana... aunque ella estiraba sus bracitos buscando uno u otro brazo haciéndose entender sin necesidad de palabras... Lo mas divertido que de estar con el, había copiado algunas de sus muecas y muchas veces parecía mirar fijo a alguno de la misma forma en que lo hacia el joven de ojos azulados Mas de una vez encontraba al pelirrojo tan agotado que se quedaba dormitando en el sillón con la niña en brazos... Era duro ser padre, estudiar, entrenar y trabajar... Entonces él corría a su rescate, arrebatándole a la pequeña y acostándola en la cunita que le había comprado, para luego cubrir al pelirrojo con una sabana y dejarlo dormir también... A veces estaba tan agotado que ni siquiera cenaba... Después de un tiempo de esto, de los siete días de la semana Hana pasaba en su casa entre tres y cuatro... Yohei tenia algo de razón... El pelirrojo formaba mas parte de su vida que incluso el mismo, a pesar de que entre ellos si había intimidad... Y ese era su otro problema... así como sus sentimientos hacia la pequeña habían crecido vertiginosamente... también lo había hecho lo que sentía por Hanamichi... Ese pelirrojo taimado, molesto y gruñón se estaba metiendo hasta en sus sueños... Aun despierto veía su rostro alegre embadurnado de chocolate mientras daba de comer a Ai, o cuando agotado por la práctica se dejaba caer en el suelo del gimnasio, solo para percibir la duela con su piel... Días después del beso se había encontrado mas de una vez pensando en el de manera no santa... Le intrigaba saber si para Hana también él había significado algo... aun así, no era mas que un deseo ya que él parecía normal después de aquello y como si no le hubiera importado aquel beso... Al fin de cuentas el solo tenia curiosidad de saber lo que se sentía besar a otro hombre ¿No?... El timbre de la puerta lo saco de su lectura... Con pereza desenredo sus piernas de la incomoda postura para ponerse trabajosamente de pie. Dejo el libro sobre la mesa y miro furtivamente el reloj de la pared... Marcaba las 4:30 de la tarde, aun faltaba poco más de hora y media para ir a buscar a Ai así que la niñera no podía ser. Espió por la mirilla y vio una cabellera rojiza frente... ¿Hacia falta saber mas? ¿Cuántos pelirrojos conocía?
Abrió los ojos intrigado por la hora y se hizo a un lado para dejarlo pasar... - ¿Terminaste temprano Do`ahou? - - ¿EH? Ahhh si, lo que pasa es que hacia mucho calor y terminamos por eso... Me pareció buena excusa para buscar a Ai y volver a casa temprano - - ¿Por qué no te das un baño primero? Estas todo sudado, no creo que sea bueno que la veas en esas condiciones Do`ahou... - Le dijo Rukawa examinándolo de arriba abajo... entonces vio algo mas, algo que aun las mejillas enrojecidas de Hana dejaban ver - Oye tonto... ¿Qué nunca te dijeron que debías protegerte del sol? - - ¿Nani?... ¿De que diablos hablas Kitsune? - Gruño el pelirrojo... pero en ese momento solo sintió una mano que lo jalaba hacia el dormitorio - ¿Pero que demonios crees que estas haciendo? Baka Kitsunnnn... - - Mírate tonto - Le gruño enfrentándolo al espejo. Hana se contemplo y vio que toda su piel parecía del mismo color que el pelo... Ni siquiera se había percatado de ello. Con voz firme y decidida pregunto nuevamente - ¿Estuviste trabajando al sol Kuso? - - Si... - Admitió avergonzado a sabiendas que no se había protegido - Date un baño... creo que eso te aliviara un poco... - El pelirrojo se quedo mirándose al espejo mientras de soslayo vio como la alta figura de Rukawa desaparecía tras de sí abriéndole el grifo del agua en el baño. Hana suspiro, tal vez no era mala idea darse un baño refrescante... Se quito la remera y se encamino al baño. El joven de ojos azules se lo cruzo un momento y una mueca similar a una sonrisa brillo en su cuerpo - ¿DE QUE DEMONIOS TE RÍES KITSUNE APESTOSO? - - Esta noche no podrás dormir - Bromeo apoyando su mano en la espalda del pelirrojo quien gruño al contacto haciendo una mueca de dolor... - ¡¡¡AYYYYYYYY!!!... ¡¡¡BAKA!!!... ¡¡¡DUELEEEEEEE!!!... - - Te lo dije... - Hablo con gesto de fastidio y desapareció tras la puerta dejándolo completamente solo Hanamichi se desvistió metiendose dentro de la tina con cuidado... estaba cansado, la piel le ardía y estaba empezando a molestarle. El cálido abrazo del agua tibia fue algo relajante, hasta deseo que estuviera un poco más fresca... Se hundió completamente en el agua haciendo que su cabello se pegara contra su piel... Dejo descansar su cabeza en la cabecera de la bañera y vino a el un sueño súbito que lo adormeció un momento. El joven de ojos fríos regreso y abrió la puerta del baño, retiro la ropa de Sakuragi del suelo y dejo ropa limpia sobre el lavabo. Vio de soslayo que Hana se estaba durmiendo y sonrió...
Muy silenciosamente se fue del baño sin hacer el menor ruido... Veinte minutos mas tarde el pelirrojo apareció en el living con la toalla atada firmemente a la cintura. El joven de ojos zorrunos había regresado a leer su libro y no lo escucho llegar. - ¿Zorro? ¡Has visto mi ropa? - Pregunto preocupado poniéndose enfrente de el con las piernas apenas separadas y los brazos cruzados en su típica pose Tensai... Kaede levanto la vista del libro para ser regalado con la visión más sexy del pelirrojo que había visto hasta la fecha. Hana lucia increíble, tenia la piel enrojecida por el sol apenas húmeda, con rastros de agua sobre ella, el cabello goteaba cada tanto, despeinado y alborotado. La toalla blanca se enrollaba en su cintura cubriéndolo apenas y dejando ver sus musculosas piernas. El zorro se mordió los labios para no exhalar algo de lo que pudiera arrepentirse - La puse a lavar hombre, estaba toda traspirada, te deje ropa mía, ¿No la viste?... - Hablo sacando su tono frío de costumbre de donde nunca supo que estaba... Lo mas bajo en su conciencia - Sí... pero no sabia... - Dijo en confusión - Gracias... - - .............. - - Oye... Tenias razón, de verdad me arde... -Gimió Hana caminando lentamente - ¡Dios mío!... a veces me pregunto cuál es mas niño... Tu o Ai - Se enojo Kaede tomándole el brazo y arrastrándolo a la habitación Sakuragi no pudo decir nada ya que solo el roce con su brazo le produjo un ardor doloroso. Al llegar a la habitación Rukawa sin decirle nada, quito rápidamente el acolchado liviano que cubría la cama dejando solo la sabana de algodón. - Recuéstate boca abajo - Le ordeno revolviendo en el armario - ¿P-para que? - Pregunto nervioso, no estaba ajeno que bajo esa toalla no llevaba nada y después de aquel beso... Todo podía pasar - Tu recuéstate y ruega que encuentre esa crema - Hana entendió a medias de que se trataba y decidió obedecer... El frío de las sabanas se sintió agradable, y tuvo un efecto refrescante... La piel le ardía y se sentía como que le latía... ciertamente era bueno obedecerlo, el siempre sabia que hacer... Apoyo la cara en la almohada zorruna y descanso su cabeza en ella hundiéndose para sentir aquel perfume que tanto le gustaba... No podía negar que su zorro tenia buen gusto... Momento. ¿¿Su zorro?? No había querido pensar demasiado pero desde hacia tiempo que el solo pensar en el Kitsune lo perturbaba demasiado... Su rostro alargado sexy, los ojos azules cubiertos por los mechones renegridos y salvajes de su cabello azabache... Su piel blanquecina que ahora lucia ligeramente bronceada y la faceta dulce que demostraba cuando estaba con Ai... Debía aceptarlo, todo eso lo estaba conquistado... Se cuestiono a si mismo sobre su sexualidad, indudablemente le gustaban las mujeres, no se sentía atraído hacia los hombres, pero con Rukawa le pasaba algo distinto... Se estaba enamorando de el aunque no quisiera admitirlo... Un frío en la espalda lo hizo arquearse completamente y exhalar un gemido mezcla de sorpresa y placer... entonces volteo la cabeza espiando a su compañero de equipo. Él estaba sentado a la par suya con un pequeño frasco azul en una mano, mientras que la otra se deslizaba por su espalda de arriba abajo con una abundante cantidad de fría crema en forma de gel naranja. - Es una crema post solar muy fuerte, un gel frío... me paso lo mismo una vez, me puse como camarón... y me recetaron esta crema en la clínica... sabia que todavía la tenia, quédate quieto y mañana apenas estarás algo enrojecido y ya no te dolerá mas... - Le explico Ru pasándole una buena cantidad por las espalda... Hana asintió y volvió su cabeza contra la almohada junto con sus brazos... Las manos de Ru se deslizaban suaves sobre la piel, amoldándose a cada músculo en una caricia fría y reconfortante... Pronto se hicieron algo intrigantes... Le rodeaban los hombros en redondo y bajaban lentamente por la línea de su columna donde giraban y volvían hacia arriba extendiéndose hacia las costillas... Solía tener cosquillas cuando tocaban su costado pero ese momento le parecía algo distinto... Mas bien excitante. Hana se estaba poniendo muy nervioso ya que su cuerpo se relajaba al contacto de las manos con singular apego... prácticamente no le obedecía... Gimió contra la almohada, total el no podía escucharle y cuando sintió que la mano del Kitsune se deslizaba por la parte atada de la toalla... involuntariamente su cadera se movió ligeramente ante la provocación... Una mezcla de deseo y miedo se mezclaron en su cuerpo. Rukawa no la estaba pasando mejor... La cercanía con Hana lo confundía y lo llenaba de pensamientos que era mejor no dejar salir... Sin embargo, él parecía tener mas fuerza de voluntad ya que trago duro y saco a relucir su pose del "Rey de Hielo"...
Aunque... se le estaba complicando bastante... - Voltéate... - Le ordeno a la vez que ordeno a sus mejillas que dejaran de arder para no hacer obvio su nerviosismo... Hana se dio vuelta con algo de trabajo, teniendo la precaución de que la toalla no se levantara... Estaba perdido si eso pasaba... su excitación se estaba haciendo evidente y era algo que Rukawa notaría con facilidad... Entonces pudo verlo frente a frente... Los ojos fríos irónicamente lo quemaron y vio como con la mano derecha y algo de crema se apoyo en sus mejillas refrescándolas, entonces dos dedos juguetearon en su piel deslizándose por su rostro con sumo cuidado... El pelirrojo cerro los ojos percibiendo el suave movimiento en su piel, los dedos recorrían sus mejillas, su nariz, su frente volviéndose una tortura placentera... Trazaba sus rasgos tan suave que penas sentía un leve cosquilleo... El zorrito sonrió al ver que el Do`ahou se mordisqueaba los labios con el fin de no gemir... pero la toalla se estaba levantando suavemente... Rukawa pensó que era mejor detenerse, que todo podría salirse de sus manos... terminar mal... Pero no podía, su propio cuerpo se negaba a hacerlo...
¿Porqué? Si lo estaba disfrutando tanto como parecía que lo disfrutaba él La mano de deslizo por su cuello bajando hacia su pecho y Hana entreabrió sus ojos... el flequillo le tapaba ligeramente la cara privándolo de la visión del Kitsune... Las manos recorrieron sus tetillas con maestría, endureciéndolas como piedras con tan solo rozarlas... Ya su sangre viajaba incontrolable por su cuerpo agitando cada fibra de su ser y tenia que hacer respiraciones largas para que no se notara lo agitado que batía su corazón cada vez que sus manos lo tocaban... Cuando la mano rozo su estomago, el pelirrojo no pudo reprimir un fuerte y sonoro suspiro de placer... entonces los dedos juguetearon cerca del borde de la toalla, marcando casi el huesito de su cadera, lo suficientemente cerca de su intimidad para que esta reaccionara de inmediato con una sacudida involuntaria de sus caderas, convirtiéndose en un movimiento difícil de ignorar... El cuerpo de Ru también reacciono a la provocación imitando de inmediato al pelirrojo y cuando sus manos empezaron a temblar entendió que era mejor parar esto o todo terminaría mal... Pensaba en retirarse cuando en ese momento ambas manos del pelirrojo se aferraron a las suyas deteniéndolo. Abrió sus sesgados ojos azules en sorpresa y volteo la mirada hacia él... - ¿Por qué lo haces? - Pregunto Hana perdiéndose en sus ojos como si quisiera saber algo más. - .............. Perdona... no sabia que te molestara - Explico con el rostro turbado y cuando intento retirar la mano, la de Hana se lo impidió. - No... no es eso... ¿Porque lo haces? ¿Por qué cuidas siempre de mí y de Ai?... - Pregunto nuevamente con algo mas que sinceridad reflejada en el rostro - Siempre estas cada vez que te necesito... - - .............. - La pregunta lo descoloco, no se la esperaba, ni mucho menos tenia tiempo de pensar una buena excusa... Tampoco podía pensar mucho teniendo al objeto de su deseo tan cerca, semi desnudo y excitado tanto como él... - No se porque lo hago... me gusta cuidarlos... ¿Acaso esta mal? - - Mmmnnno, creo que no... pero no lo entiendo... hace unos meses no podíamos ni vernos y hoy... prácticamente vivo en tu casa... me das de cenar, me ayudas con la niña... me cuidas cuando hago estas tonterías... - - ¿Te molesta?... Es decir... ¿Te incomoda? - Pregunto seriamente mientras aun sentía que las manos de Hana se aprisionaban sobre las suyas - No... pero siento que te debo mucho... no se como podré pagártelo... - - No quiero que me pagues... me gusta estar con Ai... - Admitió y de repente sus mejillas se volvieron tan rojas como la maltratada piel de Hana - Y contigo... - Deslizo nuevamente clavando los ojos en Hana. Espero su reacción violenta, casi predecible, sin embargo, las manos se aflojaron soltando las suyas... - No entiendo bien lo que me pasa... pero... a mí también me gusta estar contigo - Explico avergonzado subiendo una de sus manos por el brazo que el Kitsune tenia apoyado en la cama. Se miraron un momento, sin cortar el contacto y los ojos de Hana terminaron de decirle todo lo que quería... Rukawa se agacho suavemente sobre él, dejando caer la cabellera negra sobre su rostro, cuidando de no tocarle la piel enrojecida y rozo sus labios con los suyos tanteando la situación... pero Hana había cerrado los ojos y abrió su boca dándole la bienvenida a la suya... entonces lo beso... Dejando de lado las sutilezas, devorándole los labios con verdadera necesidad... la misma que tenia impresa en su cuerpo y que luchaba por liberarse de su short. La mano del pelirrojo atrapo su cuello cuando quería retirarse atrayéndolo mas hacia él... aun así, no quiso dejarse caer sobre él porque temía lastimarlo, todo su cuerpo de la cintura para arriba estaba lacerado por el sol, aunque la toalla dejaba ver que estaba mas excitado incluso que el mismo
El beso se había convertido en una seguidilla de besos húmedos y cortos que ambos compartían con ganas, tomo una bocanada de aire antes de introducir su lengua otra vez en el para encontrarse con la suya dispuesta a hacer los mismo Hana movió ligeramente las caderas en respuesta al beso y al roce del brazo derecho del Kitsune... entonces sintió un escalofrío único cuando se dio cuenta que la mano de Rukawa había salteado su pecho y vagaba, aun embadurnada de crema, por sus muslos... La mezcla de temor y deseo se hizo aun más presente, pero cambio al momento que sus manos atraparon su intimidad humedeciéndola ligeramente con la crema fría... - Awunnnn... K-kae... Kaede... - Balbuceo con la cabeza sumergida en el placer intenso de sus manos Su mente ya no le respondía, estaba gobernado por su cuerpo y por las manos adiestradas del Kitsune que lo masajeaban suavemente mientras bebía de sus labios de manera placentera tragando sus suspiros con placer... Kaede no pensaba, el solo sentir su nombre en aquellos labios lo había vuelto completamente loco... Su mente se convirtió en un remolino de pasión sin fin... Jugueteo con su sexo, hasta que Hana tuvo que aferrarse a la sabana para no gritar... Hanamichi sintió como su cuerpo se imponía a la razón explotando entre sus dedos en espasmos incontrolables... El pelirrojo tenia los ojos cerrados y ni siquiera noto cuando el se aparto levemente... La piel brillaba producto de la crema mientas sus labios estaban tan apretados que temió lastimarse por ello... Jadeaba cansancio, mientras sentía un increíble hormigueo que lo sacudía de pies a cabeza y que parecía no terminar nunca... Kaede se sentó al borde de la cama apoyando su rostro ardiente entre sus manos, se sentía lo suficientemente turbado como para no saber a que lado correr y mucho menos... verlos a los ojos... - Lo siento... lo siento... - Gimió lastimosamente con la voz amortiguada por sus manos - No quería obligarte a... - Siguió diciendo, entonces la mano de Hana lo detuvo antes de que pudiera irse asiéndose a la suya con fuerza - Kitsune... tu... tu no me obligaste... yo te deje... - Explico Hana sentándose en la cama con las mejillas rojas y el corazón aun tan acelerado que parecía que iba a estallar - ................ - No sabia que decirle en realidad, las disculpas se amontonaban en su cabeza como un remolino - No quiero que te alejes de mí por esta locura... no quiero perderlos... No quiero... no... - Se dio cuenta que las lagrimas estaban saliendo de sus ojos sin control... - No quiero volver a sentirme solo... - Hana lo miro confundido, ni el mismo entendía porque lo había dejado complacerlo... Ni el mismo sabia que estaba pasando por su mente y su corazón... Solo sabia que no quería verlo así. No se alejaría de el por esto, al contrario, sintió que entre ellos había una nueva conexión mas allá de una simple amistad... Con algo de trabajo se acerco a el un beso su hombro delicadamente. Quería abrazarlo, pero le ardía de solo moverse. Ru sintió el beso y se volteo a verle, los ojos cafés miraron los suyos profundamente... ¿Acaso él...? Hana alzo su brazo y lo tomo nuevamente por la nuca acercando la cara hacia la suya... Con besos cortos y delicados limpio sus lagrimas antes de besarlo seductoramente en los labios... - No me importa lo que creas... No volverás a estar solo - Le gimió casi al oído. Rukawa sonrió suavemente y lo tumbo delicadamente en la cama sentándose sobre sus caderas... pero el roce con la escaldada piel de Hana hizo cerrar violentamente los ojos al pelirrojo a la vez que intentaba reprimir una mueca de dolor... - ¿Te duele? - Le pregunto intentando refrenar sus deseos - Un poco... no te preocupes... - Dijo dejando caer su mano hasta la cadera del joven de ojos fríos incitándolo a seguir. - No... Mejor no... no quiero causarte mas daño... - Balbuceo a su oído apoyándose con ambos brazos para no caer sobre él - No me causas daño - - Créeme que si... dejemos esto para otro momento - Explico con un dejo de angustia... sabia que el no se había descargado, su sexo se encargaba dolorosamente de recordárselo - No quiero... - - Do`ahou... - Gruño en tono de advertencia, entonces con suavidad apoyo su mano en el estomago de Hanamichi al lo que él propino un fuerte quejido de dolor... Ru retiro la mano rápidamente volviéndose a sentar en sus caderas... - Ves, te lo dije... Esta noche no podrás dormir - - Si podré... tendré a mi ángel cuidándome - Le dijo juguetonamente mientras pasaba sus dedos por la afiebrada piel del Kitsune... y no justamente por el sol... - Dejemos esto para otro momento - Le dijo Rukawa con una sonrisa. Hana asintió agradecido, a decir verdad si le ardía y estaba sintiendo que el cuerpo le quemaba... Kaede se retiro de encima de el y amago a ponerse de pie pero el pelirrojo lo detuvo. El se volteo a verlo nuevamente, ya la toalla había pasado a la historia y era un montoncito blanco perdido entre las sabanas... estaba completamente desnudo y vulnerable... Ru todavía tenia puesto el short, aunque en muy malas condiciones... - ¿Dónde vas? - Pregunto Hana cortándole el paso - Iba a darme una ducha fría... créeme la necesito - - No te vallas, quédate a mi lado hasta que haya que ir a buscar a Ai... - Le pidió suplicante - P-p... pero... yo... - Hanamichi hizo un fuerte movimiento tumbándolo en la cama... Esto le encanto a su compañero, no creía que el pelirrojo pudiera ser tan deliciosamente interesante, se recostó a su lado enfrentándolo, evitando el rozar su piel... pero una sonrisa juguetona en la cara del pelirrojo lo desconcertó lo suficiente como para no notar que la mano de Hana escarbaba en su pantalón corto. - ¿¿¿¿HANA???? - - Me arde el cuerpo... las manos no... - - P... p... p... pero ahhh... n-no... - - ¿Qué bonito eres zorrito cuando las mejillas se te ponen rojas como manzanas... - Rió suavemente mientras su compañero se retorcía entre sus dedos con los ojos entrecerrados gimiendo de placer - Do... Ahou... Awwnnn - Fueron sus ultimas palabras antes de que en aquella habitación solo se escucharan suspiros de placer... Continuara...
§§§§§§§§§§§§ HANA §§§§§§§§§§§§
N de A : Siiii lo sé, soy una malvada, como voy a dejar el capitulo así????, jejejeje, ¿Qué? ¿Nunca se quemaron con el sol? Les aseguro que yo si y sé de sobra que no soportas siquiera el roce de la ropa, mucho menos
las manos de alguien, ne? Bueno milagrosamente con este fic aun no me falla la inspiración por eso pude hacer dos capítulos prácticamente juntos, de todos los fics que escribo los RuHana o HanaRu son los que me salen más fácil que ningún otro así que espero que les vaya gustando la historia, pero les advierto que dentro de poco van a empezar los problemas ¿O pensaban que no iban a sufrir?... jejejejeje... Alex este capitulo va para vos porque sé que te encanta esta historia ^_^ aunque mis lemon no sean tan fuertes como los tuyos espero te guste igual... Bechito amiga Lo de siempre, Quejas reclamos, elogios o lo que quieras a
hanaiana@yahoo.es
Faby
febrero 2003
FanFic basado en Slam Dunk de Inoue Takehiko
RuHana
By Itzukiai
Capitulo 4: Echale la culpa al sol... Nunca imagino que el pelirrojo y la niña podían cambiarle la vida de esa forma... Luego de la escena del beso todo pareció confundirse aun más... Mas de una vez se encontraba solo en su casa pensando en ellos... Como le hubiera gustado que Hana viviera mas cerca... Cada vez que el se volvía a su propia casa, Rukawa se quedaba solo, sintiendo la profunda sensación de vacío... ¿Hasta ese punto se habían vuelto importantes para él?... Sí Con Yohei venían desencontrándose desde hacia varios días, en la escuela no había muchas excusas para que ellos hablaran sin levantar sospechas... Cuando Ru se quedaba practicando hasta tarde la mayoría de las veces estaba con Hana y los días que no estaba con él, eran justamente los días en que el pelirrojo estaba con Yohei...
Las cosas venían complicándose tanto, que ni el mismo tenia decidido que hacer al respecto. A pesar del beso todo parecía haber regresado a la normalidad, las burlas y las molestias de Hana seguían allí, siempre tenia su conocido "Teme Zorro" o el "Kitsune Apestoso" en los labios cuando de el se refería, aunque más de una vez lo había encontrado pensativo y taciturno y cuando le preguntaba que le pasaba el solo enrojecía y le decía que nada, volviendo a su pose de tensai... En cuanto a el mismo, bueno... algo dentro de el si había cambiado... no podía evitar mirarlo y comérselo con los ojos, y aun en momentos en que el no estaba... seguía viendo su rostro y sintiendo las mismas sensaciones que el beso había remecido dentro de su corazón... Estaba adormecido en el salón de clases mientras reflexionaba sobre todo esto, aun sintiendo los labios de Hanamichi palpitando cálidos contra los suyos, cuando el profesor, cansado de llamarlo, lo reprendió y lo corrió de la clase. Se encamino a la terraza para poder dormir tranquilo como en los viejos tiempos pero al pasar por la puerta del salón de proyecciones, una mano lo jalo hacia dentro. - ¡Que milagro! - Gruño una boca contra sus labios devorándolos con un beso profundo Los ojos azules se abrieron desmesurados pero empezaron a responder en cuanto reconocieron el sabor de los labios que bebían de los suyos. Alzo sus manos acariciándolo y moviendo su cuerpo en necesidad del otro, sintiendo el consabido cosquilleo que lograba sacar de sí ese, quien lo besaba apasionadamente. - Ya empezaba a extrañar tus besos - Susurro Rukawa en sus oídos - Bueno, no es mi culpa... ¿Quién es el que esta siempre ocupado?... Pasas mas tiempo con Hanamichi que conmigo - Contesto Yohei mordisqueándole la oreja con un dejo de reproche en su voz. - ¿¿¿Mmmmm???... - Gimoteo Ru... - ¿Celoso?... - - ¿Celoso? Mnnnooo... mas bien me siento abandonado... - Explico el joven de cabello corto mirándolo a los ojos - Bueno, al final de cuentas el otro tiempo libre que tengo eres tu quien lo pasa con Hana... - Le recrimino el zorrito - A veces no entiendo que hacemos juntos... - Exhalo como un suspiro alejándose levemente de el - Nos gustamos, que más... Empezamos por eso ¿No?... Porque... ¿Qué es lo que sientes por mí? - Pregunto de repente el zorrito - ¿Y tu? - - No me respondas con otra pregunta... Dime... - - ¿De verdad?... - Yohei miro al suelo y se apoyo contra las butacas de la sala de proyección, tomo aire y respondió lo más sincero que pudo - No lo sé... nunca me lo plantee... Me gustas mucho, no puedo negarlo... pero no sé que decirte, mis sentimientos son algo confusos - - A mí me pasa lo mismo... - ¿Necesitamos mas? Es decir... el amor es algo muy especial, yo creo que nace con el tiempo... en realidad creo que nadie entendería porque estamos juntos... - Bufo Yohei con frustración - Por mi parte creo que eres un gran amante... me gustan tus besos, me gustan tus caricias... y cuando hacemos el amor - Dijo Ru mirándolo a los ojos - ¿Adivina que?... - - ¿............? - - Este lugar tiene llave... - Rió moviendo la llave en su dedo agitándola circularmente de forma picara - Lo hubieras dicho antes - Rukawa lo arrincono contra una pared frotando su cuerpo contra el suyo, coloco su pierna entre las suyas obligándolo a separarlas dejándole lugar. Lo beso con furia, con la pasión que aquel morocho despertaba en él... No podía negar que habia descubierto por completo su sexualidad por culpa de aquel ex pandillero amigo del pelirrojo... ¡Ja!... ¿Quién iba a decirlo?... Se parecían tanto y a la vez eran tan distintos... Yohei carecía del fuego, la inocencia y el ímpetu de Hanamichi, y Hana carecía de la racionalidad, la dulzura y la inteligencia de Yohei... Ambas chaquetas cayeron ruidosamente en el suelo, no se oían sonidos solo gemidos ahogados en pasión y deseo... Con las manos torpes Yohei desabrocho cada uno de los botones de la camisa del joven de ojos sesgados, arrebatándole la prenda por fin, dejando aquella piel blanca y apetecible al descubierto... se conocían lo suficiente como para saber que quería uno del otro... Unas manos se aferraron fuertemente en la espalda zorruna cuando el pantalón cayo hasta la rodilla y una boca hambrienta tono su sexo sin darle ni tiempo a respirar... Se estremeció con violencia, las piernas colgaban apoyadas en los hombros de su amante y sus brazos temblequeaban... Yohei tenia el corazón acelerado y las mejillas enrojecidas producto de la pasión... La boca que lo aprisionaba dulcemente tomo aun mas velocidad, lo suficiente para casi hacerlo perder el sentido, echo la cabeza hacia atrás enterrando sus dedos en la melena azabache y salvaje de su amante mientras su cuerpo se vaciaba con fuertes espasmos... Los ojos de Rukawa brillaron en la oscuridad del lugar... estaban encendidos de pasión y deseo, Yohei sintió como lo daba vuelta con cariño mientras besaba su cuello con fogosidad. Apenas lo apoyo sobre una butaca con el debajo... entonces sintió como lo poseía de una embestida... Ambos se detuvieron a tomar aire mientras recuperaban fuerzas... Él empezó a moverse suavemente gimiendo en su oído, mordisqueándole cada tanto los hombros producto del deseo mientras su cuerpo subía y bajaba acompañando las exigencias de su amante... Habían cambiado otras veces, aprendiendo el uno del otro, pero en su mayoría era Rukawa quien lo tomaba a el. Realmente nunca se había cuestionado que era lo que sentía por él, aquel frío, seco y oscuro personaje se había metido en su vida de pronto... Iba a dejarlo allí, donde esos pandilleros lo estaban golpeando... pero supo que algo de la inmensa humanidad del pelirrojo se le había pegado y no pudo evitar intervenir... Sabia que Rukawa no pelearía, eso lo sacaría del equipo de básquet y el no podía permitírselo, así que corrió en su ayuda... Para el esos pandilleros eran cosa de todos los días, estaba acostumbrado a pelear con ellos y se deshizo tan rápido que casi no le quedo tiempo para disfrutarlo... Luego de que finalizo la golpiza volteo y ahí estaba... desmayado en el piso, con el labio y la nariz partido de un golpe, tumbado en un charco de sangre... ¡Qué más da!... pensó en ese momento antes de subirlo a su espalda y llevarlo hasta su casa. Por suerte sus padres esa noche habían salido así que no lo vieron llegar en esas condiciones... Lo curo y espero que despertara, y bueno... se hicieron amigos y poco después casi sin querer amantes. El siempre había sentido una atracción especial hacia Hana, pero jamás había pasado de ser eso, una atracción. El pelirrojo lo veía como a un hermano y él respetaba eso, jamás haría algo que lo lastimara ni que lo separara de el... Ahora estaba con su amante, en la oscuridad de la sala de audiovisuales mientras sentía el fuerte gemido ronco final que conocía bien, el que se acompañaba con espasmos leves y gruñidos de satisfacción, ese que le indicaba que había terminado - Como extrañaba tus mordiscos - Bromeo Yohei echando la cabeza hacia atrás y descansándola en su hombro aun sin separarse - ........... perdona, no quería lastimarte - - ¿Huhhhh? No lo decía por eso... Me gustan tus mordiscos - - ¿Ah sí? ¿Y que más te gusta? - Pregunto picaramente volviendo su cara hacia sí - Tu... tus besos... tus caricias... tu... - Rukawa volvió a tomar sus labios con fuerza, deslizando sus manos por la nuca atrayéndolo con sensualidad...
Sus cuerpos volvieron a tomar temperatura mientras que los vidrios del salón empezaban a empañarse una vez mas...
§§§§§§§§§§§§ KAEDE §§§§§§§§§§§§ Dos semanas después de aquel furtivo encuentro en la sala de audiovisuales, la vida de Rukawa mucho no había cambiado... A pesar de la charla sincera con Yohei la verdad es que cada día se separaban un poco mas... quizás el hecho de que empezaran como un juego había logrado separarlos por completo... Como cada sábado, Hana trabajaba en la bodega del esposo de la señora que cuidaba de Ai... Ese día había asistido desde la mañana temprano porque tenían que trasladar unas cajas... El hombre tenia un negocio de electrodomésticos, y ese día en especial tenía que apilar unos nuevos modelos que acababan de llegar. Hacia un calor infernal, el sol deba de lleno martirizando a todo quien caminara bajo sus rayos... Ru estaba en su departamento leyendo un libro tirado muy extrañamente en un sillón. Tenia la cabeza apoyada contra uno de los almohadones mientras sus piernas colgaban balanceándose una y otra vez del brazo contrario del sillón... no era una postura muy cómoda, no, mucho menos convencional, pero él estaba cómodo así... El aire acondicionado mantenía fresca la casa, aun así el solo tenia su short azul puesto... Ai estaba en casa de la niñera hasta las seis, luego se quedaría con él hasta que Hana terminara... Toda una rutina... Jamás pensó que la rutina le gustara tanto, por lo general lo agobiaba, pero pasar los días con Ai era un dulce regalo... La niña ya lo llamaba con sus balbuceos... "Babu" era él y "Babi" Hana... aunque ella estiraba sus bracitos buscando uno u otro brazo haciéndose entender sin necesidad de palabras... Lo mas divertido que de estar con el, había copiado algunas de sus muecas y muchas veces parecía mirar fijo a alguno de la misma forma en que lo hacia el joven de ojos azulados Mas de una vez encontraba al pelirrojo tan agotado que se quedaba dormitando en el sillón con la niña en brazos... Era duro ser padre, estudiar, entrenar y trabajar... Entonces él corría a su rescate, arrebatándole a la pequeña y acostándola en la cunita que le había comprado, para luego cubrir al pelirrojo con una sabana y dejarlo dormir también... A veces estaba tan agotado que ni siquiera cenaba... Después de un tiempo de esto, de los siete días de la semana Hana pasaba en su casa entre tres y cuatro... Yohei tenia algo de razón... El pelirrojo formaba mas parte de su vida que incluso el mismo, a pesar de que entre ellos si había intimidad... Y ese era su otro problema... así como sus sentimientos hacia la pequeña habían crecido vertiginosamente... también lo había hecho lo que sentía por Hanamichi... Ese pelirrojo taimado, molesto y gruñón se estaba metiendo hasta en sus sueños... Aun despierto veía su rostro alegre embadurnado de chocolate mientras daba de comer a Ai, o cuando agotado por la práctica se dejaba caer en el suelo del gimnasio, solo para percibir la duela con su piel... Días después del beso se había encontrado mas de una vez pensando en el de manera no santa... Le intrigaba saber si para Hana también él había significado algo... aun así, no era mas que un deseo ya que él parecía normal después de aquello y como si no le hubiera importado aquel beso... Al fin de cuentas el solo tenia curiosidad de saber lo que se sentía besar a otro hombre ¿No?... El timbre de la puerta lo saco de su lectura... Con pereza desenredo sus piernas de la incomoda postura para ponerse trabajosamente de pie. Dejo el libro sobre la mesa y miro furtivamente el reloj de la pared... Marcaba las 4:30 de la tarde, aun faltaba poco más de hora y media para ir a buscar a Ai así que la niñera no podía ser. Espió por la mirilla y vio una cabellera rojiza frente... ¿Hacia falta saber mas? ¿Cuántos pelirrojos conocía?
Abrió los ojos intrigado por la hora y se hizo a un lado para dejarlo pasar... - ¿Terminaste temprano Do`ahou? - - ¿EH? Ahhh si, lo que pasa es que hacia mucho calor y terminamos por eso... Me pareció buena excusa para buscar a Ai y volver a casa temprano - - ¿Por qué no te das un baño primero? Estas todo sudado, no creo que sea bueno que la veas en esas condiciones Do`ahou... - Le dijo Rukawa examinándolo de arriba abajo... entonces vio algo mas, algo que aun las mejillas enrojecidas de Hana dejaban ver - Oye tonto... ¿Qué nunca te dijeron que debías protegerte del sol? - - ¿Nani?... ¿De que diablos hablas Kitsune? - Gruño el pelirrojo... pero en ese momento solo sintió una mano que lo jalaba hacia el dormitorio - ¿Pero que demonios crees que estas haciendo? Baka Kitsunnnn... - - Mírate tonto - Le gruño enfrentándolo al espejo. Hana se contemplo y vio que toda su piel parecía del mismo color que el pelo... Ni siquiera se había percatado de ello. Con voz firme y decidida pregunto nuevamente - ¿Estuviste trabajando al sol Kuso? - - Si... - Admitió avergonzado a sabiendas que no se había protegido - Date un baño... creo que eso te aliviara un poco... - El pelirrojo se quedo mirándose al espejo mientras de soslayo vio como la alta figura de Rukawa desaparecía tras de sí abriéndole el grifo del agua en el baño. Hana suspiro, tal vez no era mala idea darse un baño refrescante... Se quito la remera y se encamino al baño. El joven de ojos azules se lo cruzo un momento y una mueca similar a una sonrisa brillo en su cuerpo - ¿DE QUE DEMONIOS TE RÍES KITSUNE APESTOSO? - - Esta noche no podrás dormir - Bromeo apoyando su mano en la espalda del pelirrojo quien gruño al contacto haciendo una mueca de dolor... - ¡¡¡AYYYYYYYY!!!... ¡¡¡BAKA!!!... ¡¡¡DUELEEEEEEE!!!... - - Te lo dije... - Hablo con gesto de fastidio y desapareció tras la puerta dejándolo completamente solo Hanamichi se desvistió metiendose dentro de la tina con cuidado... estaba cansado, la piel le ardía y estaba empezando a molestarle. El cálido abrazo del agua tibia fue algo relajante, hasta deseo que estuviera un poco más fresca... Se hundió completamente en el agua haciendo que su cabello se pegara contra su piel... Dejo descansar su cabeza en la cabecera de la bañera y vino a el un sueño súbito que lo adormeció un momento. El joven de ojos fríos regreso y abrió la puerta del baño, retiro la ropa de Sakuragi del suelo y dejo ropa limpia sobre el lavabo. Vio de soslayo que Hana se estaba durmiendo y sonrió...
Muy silenciosamente se fue del baño sin hacer el menor ruido... Veinte minutos mas tarde el pelirrojo apareció en el living con la toalla atada firmemente a la cintura. El joven de ojos zorrunos había regresado a leer su libro y no lo escucho llegar. - ¿Zorro? ¡Has visto mi ropa? - Pregunto preocupado poniéndose enfrente de el con las piernas apenas separadas y los brazos cruzados en su típica pose Tensai... Kaede levanto la vista del libro para ser regalado con la visión más sexy del pelirrojo que había visto hasta la fecha. Hana lucia increíble, tenia la piel enrojecida por el sol apenas húmeda, con rastros de agua sobre ella, el cabello goteaba cada tanto, despeinado y alborotado. La toalla blanca se enrollaba en su cintura cubriéndolo apenas y dejando ver sus musculosas piernas. El zorro se mordió los labios para no exhalar algo de lo que pudiera arrepentirse - La puse a lavar hombre, estaba toda traspirada, te deje ropa mía, ¿No la viste?... - Hablo sacando su tono frío de costumbre de donde nunca supo que estaba... Lo mas bajo en su conciencia - Sí... pero no sabia... - Dijo en confusión - Gracias... - - .............. - - Oye... Tenias razón, de verdad me arde... -Gimió Hana caminando lentamente - ¡Dios mío!... a veces me pregunto cuál es mas niño... Tu o Ai - Se enojo Kaede tomándole el brazo y arrastrándolo a la habitación Sakuragi no pudo decir nada ya que solo el roce con su brazo le produjo un ardor doloroso. Al llegar a la habitación Rukawa sin decirle nada, quito rápidamente el acolchado liviano que cubría la cama dejando solo la sabana de algodón. - Recuéstate boca abajo - Le ordeno revolviendo en el armario - ¿P-para que? - Pregunto nervioso, no estaba ajeno que bajo esa toalla no llevaba nada y después de aquel beso... Todo podía pasar - Tu recuéstate y ruega que encuentre esa crema - Hana entendió a medias de que se trataba y decidió obedecer... El frío de las sabanas se sintió agradable, y tuvo un efecto refrescante... La piel le ardía y se sentía como que le latía... ciertamente era bueno obedecerlo, el siempre sabia que hacer... Apoyo la cara en la almohada zorruna y descanso su cabeza en ella hundiéndose para sentir aquel perfume que tanto le gustaba... No podía negar que su zorro tenia buen gusto... Momento. ¿¿Su zorro?? No había querido pensar demasiado pero desde hacia tiempo que el solo pensar en el Kitsune lo perturbaba demasiado... Su rostro alargado sexy, los ojos azules cubiertos por los mechones renegridos y salvajes de su cabello azabache... Su piel blanquecina que ahora lucia ligeramente bronceada y la faceta dulce que demostraba cuando estaba con Ai... Debía aceptarlo, todo eso lo estaba conquistado... Se cuestiono a si mismo sobre su sexualidad, indudablemente le gustaban las mujeres, no se sentía atraído hacia los hombres, pero con Rukawa le pasaba algo distinto... Se estaba enamorando de el aunque no quisiera admitirlo... Un frío en la espalda lo hizo arquearse completamente y exhalar un gemido mezcla de sorpresa y placer... entonces volteo la cabeza espiando a su compañero de equipo. Él estaba sentado a la par suya con un pequeño frasco azul en una mano, mientras que la otra se deslizaba por su espalda de arriba abajo con una abundante cantidad de fría crema en forma de gel naranja. - Es una crema post solar muy fuerte, un gel frío... me paso lo mismo una vez, me puse como camarón... y me recetaron esta crema en la clínica... sabia que todavía la tenia, quédate quieto y mañana apenas estarás algo enrojecido y ya no te dolerá mas... - Le explico Ru pasándole una buena cantidad por las espalda... Hana asintió y volvió su cabeza contra la almohada junto con sus brazos... Las manos de Ru se deslizaban suaves sobre la piel, amoldándose a cada músculo en una caricia fría y reconfortante... Pronto se hicieron algo intrigantes... Le rodeaban los hombros en redondo y bajaban lentamente por la línea de su columna donde giraban y volvían hacia arriba extendiéndose hacia las costillas... Solía tener cosquillas cuando tocaban su costado pero ese momento le parecía algo distinto... Mas bien excitante. Hana se estaba poniendo muy nervioso ya que su cuerpo se relajaba al contacto de las manos con singular apego... prácticamente no le obedecía... Gimió contra la almohada, total el no podía escucharle y cuando sintió que la mano del Kitsune se deslizaba por la parte atada de la toalla... involuntariamente su cadera se movió ligeramente ante la provocación... Una mezcla de deseo y miedo se mezclaron en su cuerpo. Rukawa no la estaba pasando mejor... La cercanía con Hana lo confundía y lo llenaba de pensamientos que era mejor no dejar salir... Sin embargo, él parecía tener mas fuerza de voluntad ya que trago duro y saco a relucir su pose del "Rey de Hielo"...
Aunque... se le estaba complicando bastante... - Voltéate... - Le ordeno a la vez que ordeno a sus mejillas que dejaran de arder para no hacer obvio su nerviosismo... Hana se dio vuelta con algo de trabajo, teniendo la precaución de que la toalla no se levantara... Estaba perdido si eso pasaba... su excitación se estaba haciendo evidente y era algo que Rukawa notaría con facilidad... Entonces pudo verlo frente a frente... Los ojos fríos irónicamente lo quemaron y vio como con la mano derecha y algo de crema se apoyo en sus mejillas refrescándolas, entonces dos dedos juguetearon en su piel deslizándose por su rostro con sumo cuidado... El pelirrojo cerro los ojos percibiendo el suave movimiento en su piel, los dedos recorrían sus mejillas, su nariz, su frente volviéndose una tortura placentera... Trazaba sus rasgos tan suave que penas sentía un leve cosquilleo... El zorrito sonrió al ver que el Do`ahou se mordisqueaba los labios con el fin de no gemir... pero la toalla se estaba levantando suavemente... Rukawa pensó que era mejor detenerse, que todo podría salirse de sus manos... terminar mal... Pero no podía, su propio cuerpo se negaba a hacerlo...
¿Porqué? Si lo estaba disfrutando tanto como parecía que lo disfrutaba él La mano de deslizo por su cuello bajando hacia su pecho y Hana entreabrió sus ojos... el flequillo le tapaba ligeramente la cara privándolo de la visión del Kitsune... Las manos recorrieron sus tetillas con maestría, endureciéndolas como piedras con tan solo rozarlas... Ya su sangre viajaba incontrolable por su cuerpo agitando cada fibra de su ser y tenia que hacer respiraciones largas para que no se notara lo agitado que batía su corazón cada vez que sus manos lo tocaban... Cuando la mano rozo su estomago, el pelirrojo no pudo reprimir un fuerte y sonoro suspiro de placer... entonces los dedos juguetearon cerca del borde de la toalla, marcando casi el huesito de su cadera, lo suficientemente cerca de su intimidad para que esta reaccionara de inmediato con una sacudida involuntaria de sus caderas, convirtiéndose en un movimiento difícil de ignorar... El cuerpo de Ru también reacciono a la provocación imitando de inmediato al pelirrojo y cuando sus manos empezaron a temblar entendió que era mejor parar esto o todo terminaría mal... Pensaba en retirarse cuando en ese momento ambas manos del pelirrojo se aferraron a las suyas deteniéndolo. Abrió sus sesgados ojos azules en sorpresa y volteo la mirada hacia él... - ¿Por qué lo haces? - Pregunto Hana perdiéndose en sus ojos como si quisiera saber algo más. - .............. Perdona... no sabia que te molestara - Explico con el rostro turbado y cuando intento retirar la mano, la de Hana se lo impidió. - No... no es eso... ¿Porque lo haces? ¿Por qué cuidas siempre de mí y de Ai?... - Pregunto nuevamente con algo mas que sinceridad reflejada en el rostro - Siempre estas cada vez que te necesito... - - .............. - La pregunta lo descoloco, no se la esperaba, ni mucho menos tenia tiempo de pensar una buena excusa... Tampoco podía pensar mucho teniendo al objeto de su deseo tan cerca, semi desnudo y excitado tanto como él... - No se porque lo hago... me gusta cuidarlos... ¿Acaso esta mal? - - Mmmnnno, creo que no... pero no lo entiendo... hace unos meses no podíamos ni vernos y hoy... prácticamente vivo en tu casa... me das de cenar, me ayudas con la niña... me cuidas cuando hago estas tonterías... - - ¿Te molesta?... Es decir... ¿Te incomoda? - Pregunto seriamente mientras aun sentía que las manos de Hana se aprisionaban sobre las suyas - No... pero siento que te debo mucho... no se como podré pagártelo... - - No quiero que me pagues... me gusta estar con Ai... - Admitió y de repente sus mejillas se volvieron tan rojas como la maltratada piel de Hana - Y contigo... - Deslizo nuevamente clavando los ojos en Hana. Espero su reacción violenta, casi predecible, sin embargo, las manos se aflojaron soltando las suyas... - No entiendo bien lo que me pasa... pero... a mí también me gusta estar contigo - Explico avergonzado subiendo una de sus manos por el brazo que el Kitsune tenia apoyado en la cama. Se miraron un momento, sin cortar el contacto y los ojos de Hana terminaron de decirle todo lo que quería... Rukawa se agacho suavemente sobre él, dejando caer la cabellera negra sobre su rostro, cuidando de no tocarle la piel enrojecida y rozo sus labios con los suyos tanteando la situación... pero Hana había cerrado los ojos y abrió su boca dándole la bienvenida a la suya... entonces lo beso... Dejando de lado las sutilezas, devorándole los labios con verdadera necesidad... la misma que tenia impresa en su cuerpo y que luchaba por liberarse de su short. La mano del pelirrojo atrapo su cuello cuando quería retirarse atrayéndolo mas hacia él... aun así, no quiso dejarse caer sobre él porque temía lastimarlo, todo su cuerpo de la cintura para arriba estaba lacerado por el sol, aunque la toalla dejaba ver que estaba mas excitado incluso que el mismo
El beso se había convertido en una seguidilla de besos húmedos y cortos que ambos compartían con ganas, tomo una bocanada de aire antes de introducir su lengua otra vez en el para encontrarse con la suya dispuesta a hacer los mismo Hana movió ligeramente las caderas en respuesta al beso y al roce del brazo derecho del Kitsune... entonces sintió un escalofrío único cuando se dio cuenta que la mano de Rukawa había salteado su pecho y vagaba, aun embadurnada de crema, por sus muslos... La mezcla de temor y deseo se hizo aun más presente, pero cambio al momento que sus manos atraparon su intimidad humedeciéndola ligeramente con la crema fría... - Awunnnn... K-kae... Kaede... - Balbuceo con la cabeza sumergida en el placer intenso de sus manos Su mente ya no le respondía, estaba gobernado por su cuerpo y por las manos adiestradas del Kitsune que lo masajeaban suavemente mientras bebía de sus labios de manera placentera tragando sus suspiros con placer... Kaede no pensaba, el solo sentir su nombre en aquellos labios lo había vuelto completamente loco... Su mente se convirtió en un remolino de pasión sin fin... Jugueteo con su sexo, hasta que Hana tuvo que aferrarse a la sabana para no gritar... Hanamichi sintió como su cuerpo se imponía a la razón explotando entre sus dedos en espasmos incontrolables... El pelirrojo tenia los ojos cerrados y ni siquiera noto cuando el se aparto levemente... La piel brillaba producto de la crema mientas sus labios estaban tan apretados que temió lastimarse por ello... Jadeaba cansancio, mientras sentía un increíble hormigueo que lo sacudía de pies a cabeza y que parecía no terminar nunca... Kaede se sentó al borde de la cama apoyando su rostro ardiente entre sus manos, se sentía lo suficientemente turbado como para no saber a que lado correr y mucho menos... verlos a los ojos... - Lo siento... lo siento... - Gimió lastimosamente con la voz amortiguada por sus manos - No quería obligarte a... - Siguió diciendo, entonces la mano de Hana lo detuvo antes de que pudiera irse asiéndose a la suya con fuerza - Kitsune... tu... tu no me obligaste... yo te deje... - Explico Hana sentándose en la cama con las mejillas rojas y el corazón aun tan acelerado que parecía que iba a estallar - ................ - No sabia que decirle en realidad, las disculpas se amontonaban en su cabeza como un remolino - No quiero que te alejes de mí por esta locura... no quiero perderlos... No quiero... no... - Se dio cuenta que las lagrimas estaban saliendo de sus ojos sin control... - No quiero volver a sentirme solo... - Hana lo miro confundido, ni el mismo entendía porque lo había dejado complacerlo... Ni el mismo sabia que estaba pasando por su mente y su corazón... Solo sabia que no quería verlo así. No se alejaría de el por esto, al contrario, sintió que entre ellos había una nueva conexión mas allá de una simple amistad... Con algo de trabajo se acerco a el un beso su hombro delicadamente. Quería abrazarlo, pero le ardía de solo moverse. Ru sintió el beso y se volteo a verle, los ojos cafés miraron los suyos profundamente... ¿Acaso él...? Hana alzo su brazo y lo tomo nuevamente por la nuca acercando la cara hacia la suya... Con besos cortos y delicados limpio sus lagrimas antes de besarlo seductoramente en los labios... - No me importa lo que creas... No volverás a estar solo - Le gimió casi al oído. Rukawa sonrió suavemente y lo tumbo delicadamente en la cama sentándose sobre sus caderas... pero el roce con la escaldada piel de Hana hizo cerrar violentamente los ojos al pelirrojo a la vez que intentaba reprimir una mueca de dolor... - ¿Te duele? - Le pregunto intentando refrenar sus deseos - Un poco... no te preocupes... - Dijo dejando caer su mano hasta la cadera del joven de ojos fríos incitándolo a seguir. - No... Mejor no... no quiero causarte mas daño... - Balbuceo a su oído apoyándose con ambos brazos para no caer sobre él - No me causas daño - - Créeme que si... dejemos esto para otro momento - Explico con un dejo de angustia... sabia que el no se había descargado, su sexo se encargaba dolorosamente de recordárselo - No quiero... - - Do`ahou... - Gruño en tono de advertencia, entonces con suavidad apoyo su mano en el estomago de Hanamichi al lo que él propino un fuerte quejido de dolor... Ru retiro la mano rápidamente volviéndose a sentar en sus caderas... - Ves, te lo dije... Esta noche no podrás dormir - - Si podré... tendré a mi ángel cuidándome - Le dijo juguetonamente mientras pasaba sus dedos por la afiebrada piel del Kitsune... y no justamente por el sol... - Dejemos esto para otro momento - Le dijo Rukawa con una sonrisa. Hana asintió agradecido, a decir verdad si le ardía y estaba sintiendo que el cuerpo le quemaba... Kaede se retiro de encima de el y amago a ponerse de pie pero el pelirrojo lo detuvo. El se volteo a verlo nuevamente, ya la toalla había pasado a la historia y era un montoncito blanco perdido entre las sabanas... estaba completamente desnudo y vulnerable... Ru todavía tenia puesto el short, aunque en muy malas condiciones... - ¿Dónde vas? - Pregunto Hana cortándole el paso - Iba a darme una ducha fría... créeme la necesito - - No te vallas, quédate a mi lado hasta que haya que ir a buscar a Ai... - Le pidió suplicante - P-p... pero... yo... - Hanamichi hizo un fuerte movimiento tumbándolo en la cama... Esto le encanto a su compañero, no creía que el pelirrojo pudiera ser tan deliciosamente interesante, se recostó a su lado enfrentándolo, evitando el rozar su piel... pero una sonrisa juguetona en la cara del pelirrojo lo desconcertó lo suficiente como para no notar que la mano de Hana escarbaba en su pantalón corto. - ¿¿¿¿HANA???? - - Me arde el cuerpo... las manos no... - - P... p... p... pero ahhh... n-no... - - ¿Qué bonito eres zorrito cuando las mejillas se te ponen rojas como manzanas... - Rió suavemente mientras su compañero se retorcía entre sus dedos con los ojos entrecerrados gimiendo de placer - Do... Ahou... Awwnnn - Fueron sus ultimas palabras antes de que en aquella habitación solo se escucharan suspiros de placer... Continuara...
§§§§§§§§§§§§ HANA §§§§§§§§§§§§
N de A : Siiii lo sé, soy una malvada, como voy a dejar el capitulo así????, jejejeje, ¿Qué? ¿Nunca se quemaron con el sol? Les aseguro que yo si y sé de sobra que no soportas siquiera el roce de la ropa, mucho menos
las manos de alguien, ne? Bueno milagrosamente con este fic aun no me falla la inspiración por eso pude hacer dos capítulos prácticamente juntos, de todos los fics que escribo los RuHana o HanaRu son los que me salen más fácil que ningún otro así que espero que les vaya gustando la historia, pero les advierto que dentro de poco van a empezar los problemas ¿O pensaban que no iban a sufrir?... jejejejeje... Alex este capitulo va para vos porque sé que te encanta esta historia ^_^ aunque mis lemon no sean tan fuertes como los tuyos espero te guste igual... Bechito amiga Lo de siempre, Quejas reclamos, elogios o lo que quieras a
hanaiana@yahoo.es
Faby
febrero 2003
