"Uno mas uno... tres?
FanFic basado en Slam Dunk de Inoue Takehiko
RuHana
By Itzukiai
Capitulo 5: Corazon ardiente... Habían pasado casi dos días después del "ardiente" encuentro entre los dos y para el pelirrojo su vida se había puesto patas arriba una vez más. Por si fuera poco todo lo que le pasaba con Ai ahora se mezclaban los sentimientos que el zorrito despertaba en él. Echo la cabeza para atrás mientras su mente comenzó a ordenar un poco sus ideas... A ver... ¿Le gustaba?... Claro que le gustaba, eso estaba mas que claro y lo había descubierto hacia ya un tiempo, convengamos que era sexy, interesante, verdaderamente lindo, agradable cuando se lo proponía y por su puesto, todo cariño cuando se trataba de Ai... todo esto había deslumbrado profundamente al pelirrojo... Pero claro... no todo eran flores, ahí estaba el otro problema, evidente y a flor de piel, ambos eran hombres. Hana se devanaba la cabeza pensando si en realidad eso importaba mucho, pero bueno, jamás se lo había planteado, el siempre estuvo atraído por las mujeres y sentir estas cosas por su ex enemigo lo ponía literalmente de la cabeza... A pesar de haberse dejado arrastrar por los deseos aquella tarde de sábado, ciertamente ahora no sabia como actuar. También le jugaba en contra el temor a lo desconocido... ¿Cómo se suponía iba a hacer para tener sexo con otro hombre? Bueno... no es que no lo imaginara, pero de solo pensarlo sus mejillas ardían tanto como el fuego y el miedo le crecía dentro torturándolo. La mata de confusión que era la mente del pelirrojo opto por alejarse del Kitsune por un tiempo, por suerte ese fin de semana podía ocuparse de Ai por lo que tenia libre de ir con la niñera, a lo que a la vez evitaba de cruzarse con el zorro de ojos azules por lo menos hasta el martes... Por otro lado tenia la excusa perfecta ya que su piel aun estaba algo escaldada, aunque debía admitir que el zorro había tenido razón y la crema había aliviado su dolor, ahora solo tenia algo rojiza la piel y estaba virando de color dejándole un fuerte tono bronceado que hacia juego con su cabello. Esa tarde en especial lo visito Yohei... Hacia tiempo que no charlaban y sinceramente se alegro de encontrarlo... Una buena oportunidad para pedirle una opinión... Habían estado hablando de los chicos, de la gundam, de Ayumi y demás pero nada demasiado importante. Aunque no se vieran seguido Yohei seguía siendo su mejor amigo y ciertamente si había alguien en el mundo que podía darle un consejo acerca de su loca vida, ese era él. Aun así había pasado media tarde y no se atrevía a decirle nada. Quizá el temor a la burla o al rechazo lo podían mas que nada. Llevaron a Ai al parque y Hana la hamacaba mientras charlaba animadamente de cosas triviales con su amigo. El morocho lucia algo cansado pero Hana no lo había notado ya que estaba tan profundamente sumergido dentro de sus problemas que se le había escapado ese detalle. - ¿Que pasa Hana?... Te noto ido, ¿Tanto te preocupa dejar a Ai? - - ¿Ehhhh? - - Ves, ni siquiera me estas oyendo - - Lo siento, en realidad hoy si que tengo la cabeza en otro lado... No, no me preocupa dejar a Ai... Bueno si, pero no mucho, igual solo son dos días, Ayako me prometió cuidarla bien... Quiere ir practicando para cuando se case con Ryota... - Rió Hana imaginándose a Ryota con varios niños en los brazos colgándose de su cuello... - Y si no es Ai... ¿Qué te preocupa? - Indago Yohei sonriéndole a la niña mientras le daba una galletita que ella atrapaba con habilidad en el aire, ni que fuera hija de un tensai... Ejemmm... bueno y mientras se reía cada vez que la hamaca subía violentamente - ¡Despacio bestia!, la niña va a salir volando... - Le Gruño Yohei asustado a lo que solo recibió una mirada de odio de parte de Hanamichi, pero cuando vio que tenia razón, disminuyo la fuerza de los impulsos... - Me parece que me estoy... enamorando... -Admitió el pelirrojo enrojeciendo como su pelo - Bien por ti, amigo... ¿Quién es la afortunada? - Pregunto Mito con una sonrisa y sus ojos castaños chispeantes - N-nnnnno... no es... una m-mujer - Admitió volteando la mirada a Ai imposibilitado de seguir viéndolo a los ojos - ¿Qué?... quieres decir que... ¿Y quien es? - Pregunto sumamente asombrado pero Hana no fue capaz de contestarle. Yohei lo miro a los ojos y fue la palabra de la niña quien le abrió los ojos a la verdad - Ki-zu-ne... - Balbuceo Ai riendo y abrazando su peluche en forma de zorrito, entonces Yohei volvió la vista al pelirrojo y si antes estaba rojo, ahora estaba morado. - ¿¿¿¿¿RUKAWA?????... - - ....................- - ¿Kaede Rukawa? El Kitsune apestoso... Es... ¿él? - Hana solo asintió con la cabeza incapaz de decirle más. Yohei sintió que el mundo se movía a sus pies y literalmente colapso como si le hubiera bajado de repente la presión... - ¡¡¡¡¡¡ Yohei ¡!!!!!! - Grito el pelirrojo muy asustado Hana detuvo la hamaca para socorrerlo. Bajo a la niña y la deposito en un cajón arenero con sus juguetes, antes de correr al lado de su amigo para sostenerlo con ambos brazos. Lo rodeo por la cintura y lo acerco hasta un banco muy cercano a donde estaba jugando Ai.
El morocho agradeció quedamente mientras tenia la cara más blanca que un papel. Bajo su cabeza a la altura de sus rodillas y fijo la vista en el suelo tratando de recuperarse. El pelirrojo estaba asustado... sabia que no era fácil de aceptar que su amigo estuviera enamorado de otro hombre pero verlo en esas condiciones lo hizo temblar... ¿Tanto se había asustado con la noticia? Hana miro un momento a su hija que jugaba tranquilamente en la arena, entonces se agacho poniéndose a la altura de su amigo. Levanto su rostro con ambas manos y los ojos cafés de Yohei estaban bañados en dolorosas lagrimas... El pelirrojo no entendía nada y aun menos cuando este se apretó entre sus brazos mientras sollozaba amargamente. Hana se paralizo. Por favor que alguien le diera una lección de cómo comportarse con un amigo en ese estado porque simplemente el no sabia que hacer. Apretó sus manos en su espalda aferrándose al cuerpo tembloroso de su mejor amigo, aun sin hablar... solamente sintiendo esos gemidos dolorosos hasta que por fin cesaron después de unos minutos. El pelirrojo se movió hacia atrás mirándolo a los ojos mientras su boca balbucía tímidamente su nombre - ¿Yohei?... ¿Estas bien amigo? ¿Qué pasa?... - - .............. - - ¿Qué pasa tonto?... Me estas asustando... - - Perdóname... hoy... no me siento... bien... - - ¿Pero paso algo? ¿Puedo ayudarte? ¿Es por lo que te conté verdad? - A Mito se le estrujo el corazón ¿Qué decirle? ¿La verdad?... Bueno esa era clara, con lo que él le había confesado entendía dos cosas... Hana nunca lo vería como algo mas que una amigo y Rukawa... Bueno a pesar de lo claras que estaban las cosas entre ellos, le dolía el corazón de saber que iba a perder a su amante de ya un tiempo... El estaba seguro que Rukawa estaba enamorado de Hana, lo sospechaba hace tiempo... pero nunca imagino que el pelirrojo pudiera corresponderle. Tomo una bocanada de aire para volverse a mirarlo, con todas las fuerzas que pudo le regalo una sonrisa tranquilizadora que le devolvió a Hana el alma al cuerpo. - No amigo... eso no me molesta... - - ¿No? - - No... y tu ¿Realmente lo quieres? - - Si... er... no... no sé... Mi cabeza es una mezcla de cosas que no termino de entender... Creo que me estoy enamorando de el - - ¿Y como sabes que es así? - - Bueno... no sé... me gusta estar con él... me gusta... err. - - También te gusta estar conmigo y no por eso estas enamorado de mí - - Es distinto... - Fustigo el pelirrojo con fingido enojo - ¿Distinto porque? - - Porque a el lo bese y a ti no - Sentencio simplemente con la más absoluta sinceridad... Yohei lo miro con los ojos abiertos en sorpresa, su amante le estaba escondiendo muchas cosas... tendría que tirarle de las orejas luego. Ahora tenia que aprovechar la oportunidad con el pelirrojo. - Eso se remedia fácil... - Hablo con normalidad entonces tomo del cuello al pelirrojo hasta tener sus labios a la altura de los suyos, entonces paso la lengua por sus boca humedeciéndola y le hablo a escasos dos centímetros de su rostro confundido - ¿Ves que fácil es remediarlo? - Explico posando su boca en los labios abiertos del pelirrojo robándole un fuerte beso. Hana quedo absolutamente impactado, mas allá de que aun seguía de rodillas en la misma posición incomoda, mientras su "Mejor amigo" osaba meter su lengua dentro de su cálida boca. Aun tenia los ojos abiertos y podía sentir el aroma conocido de la piel de Yohei tan cerca de él, que pronto dejo de sentir otra cosa que no fuera su perfume... a pesar de que una mano intentaba apartarlo, por un momento la presión cedió y se dejo besar... Pero claro, la incomoda posición cobro a su victima quien se separo violentamente para caer sentado de cola al suelo con una mueca de dolor a la vez que se sostenía fuertemente el tobillo - ¡¡¡¡¡ DEMONIOS!!!! - Grito Hana entrecerrando sus ojos - ¡¡¡¡¡Me acalambreeeeee!!!!! - - ¿Estas bien Hana?... perdóname no quería... - Se retiro un momento para verlo, lucia lindo con las mejillas arrebatas de rojo y la respiración jadeante. Aun así tenia una mueca de confusión que abarcaba una a una las líneas de su rostro. - ¡¡¡BAKA!!!... ¡BAKA!... Baka... TEME YOHEIII... ¿¿¿Cómo vas a hacer una cosa así sin avisarme??? - - Si te hubiera avisado, no lo habría hecho... - - Tonto... Antes estaba confundido, ahora estoy seguro - - ¿Seguro de que? - - De que tu y Rukawa son un par de pervertidos que no pueden mantener sus manos lejos del Tensai - Gruño Hana con el puño en alto Yohei lo miro a los ojos y rompió en una ruidosa carcajada mientras le ofrecía su mano para que se pudiera de pie. Aun sentía el sabor de su boca en la suya, cuando una sonrisa curvo sus labios en egoísta placer. Había recuperado su animo, como si con el beso hubiera absorbido parte de la vitalidad y energía que brotaban del pelirrojo. Sus mejillas estaban ahora sonrosadas. - Hana, si realmente estas enamorado de el esta bien para mí, lo entiendo, solo no juzgues tus sentimientos simplemente por pasión o por la necesidad sexual típica de nuestra edad... No te equivoques... el amor puede ser algo increíble si estas con la persona indicada - Entonces sé acerco hasta él y beso suavemente su mejilla recorriendo la otra con el envés de sus dedos, el pelirrojo no pudo evitar estremecerse por la cercanía, entonces provocativamente Mito le susurro en la oreja - ¿Es realmente el la persona con la que quieres compartir tu vida? Piénsalo... Llámame cuando quieras hablar... - El morocho se alejo dejando a Hana mas confundido que antes. Ahora si que no entendía nada ya de por sí era medio lento pero se encontró nuevamente besado y por otro hombre... peor aun a plena luz del día y en medio de un parque publico. Se alegro de que no hubiera mucha gente y la poca que había no había prestado real atención a la situación... o mejor dicho a nadie le importo. Si de algo se caracterizaban los japoneses era en no poner en tela de juicio la sexualidad de la gente... Sin saber porque se sentó con Ai en medio del cantero con arena, mientras ayudaba a la niña con la pala y el molino para que se divirtiera haciéndolo girar... Sin embargo, Ai notaba que su papa si bien estaba con ella, realmente no estaba... su mente parecía viajar lejos de su pequeña comprensión por lo que decidió seguir jugando tranquilamente sin molestarlo. El pelirrojo llevo sus manos a los labios sintiendo inconscientemente la presión que habían ejercido los de Yohei momentos antes... algo en ese beso lo había molestado... y mucho, algo que no sabia definir con seguridad... algo conocido... ¿Seria porque lo veía solo como amigo? No, era algo mas... No era diferente de los de Rukawa... de hecho, se parecían mucho... demasiado en realidad. Quizá la forma de mover los labios, o en la manera que inclinaba la cabeza... Bahhhhh ¡Como si él supiera mucho de besos!... no era para nada experto en ello, pero tenia que reconocer que la sensación había sido la misma... Esto lo abrumo aun más... ¿Si era la misma sensación?... entonces ¿Yohei tenia razón? ¿Realmente le gustaba el Kitsune solo por deseo? Su cabeza se angustio aun más y percibió una ligera opresión en el pecho... Su mente viajo al momento de aquel loco primer beso en el lavadero con el Kitsune. En ese momento se sentía como si cayera al vacío, como si estuviera flotando en ese lugar a merced de esos sedientos labios que le arrebataban mas que el aire. Para envolverlo en una nube que lo levantaba del suelo... Una sensación dulce, embriagante y su cuerpo reclamándole una y otra vez, mas... mas... más. No estaba seguro pero intuía que no había sido lo mismo, aun así, lo atormentaba el pensar si es que solo lo deseaba... Las lagrimas llegaron hasta sus ojos... no quería sentirse así, confundido, agobiado... Hacia dos días que no lo veía y ya estaba a punto de enloquecer... ¿Seria eso? ¿Acaso lo extrañaba? Se llevo la mano a la cara y limpio violentamente el rostro de las lagrimas molestas que lo mojaban. De repente la pequeña se asió a su mano y trepo por sus piernas acurrucándose en sus brazos.
Oculto la sedosa y brillante cabellera rojiza en su pecho y con una voz dulce infantil y pausada hablo - ¿Ki - zu - ne? - Pregunto volviendo sus enormes ojos verdes a el. Hana sonrió y paso su mano grande por el pequeño y redondito rostro de su pedazo de sol... - ¿Lo extrañas? ¿Extrañas al Kitsune? - - Ba bu - Siguió ella sonriendo, Hana reconoció que lo estaba llamando a el y su corazón se lleno de ternura una vez mas, entonces le dio un pequeño beso en la nariz mientras le decía suavemente - Lo siento Ai... sé que quieres verlo, yo también quiero... pero papi no esta en condiciones de enfrentarse a el en este momento, perdóname... Te prometo que lo veremos muy pronto - La niña pareció entender al pelirrojo y se aferró aun más fuerte a su papá, entendía que no estaba pasándola bien. Hana junto los juguetes en el bolso y la subió al carrito de paseo acomodándolo e inicio lentamente el regreso a su casa. Se sentía triste, abatido... no sabia como había llegado a tener esa fragilidad... Su mente solo podía pensar en Rukawa, se moría de ganas de verlo, de saber que estaba haciendo pero no era el momento y a pesar de los pedidos de su niña él necesitaba mas tiempo para pensar.
§§§§§§§§§§§§ HANA §§§§§§§§§§§§
Dejar a Ai dos días había sido lo que más le había costado decidir, pero seamos honestos, no podía arrastrar a Okinawa porque si, menos aun cuando sabia que iba a estar entrenando y, por tanto, le iba a ser imposible ocuparse de ella como debía ser... Por primera vez en meses se separaba de ella y sentía el enorme peso de la culpabilidad en la espalda... Ayako se había ofrecido enseguida a cuidarla. Ellos tenían que jugar el martes casi por la noche y ya por el mediodía del miércoles partía el tren de regreso. Aun así, ese partido era importante para mantener el titulo ya que había sido un desafío públicamente hecho entre el segundo mejor equipo de Japón. Así que con mucha pena Hana se despidió de una llorosa pequeña quien no entendía porque en esos días no solo ya no veía al morocho de ojos azules sino que también ahora la dejaba su papa pelirrojo. En el camino de ida Sakuragi se sentó con Ansai, por lo que estuvo alejado de cierto perturbador joven de ojos azules. Se cruzaron la mirada un par de veces y cada vez Hana tembló como una hoja... El parecía estar algo molesto y encima el desgraciado se veía absolutamente sexy con el uniforme de Shohoku puesto. Como era de suponer el equipo gano y festejo. Hanamichi era un gran capitán y lo demostraba cada vez, pero su cabeza estaba en otro lado, estaba preocupado por Ai. Uno de los novatos de ese año Suki Akesawa parecía admirar profundamente al pelirrojo y no se despegaba de su lado. El Kitsune quería hablarle y no podía ni acercársele... La furia crecía en su interior... una mezcla de celos y enojo... realmente estaba muy angustiado. Lo que más le preocupaba al joven de ojos sesgados, era que el pelirrojo había desaparecido después de aquello y eso le pesaba. Su miedo se había hecho carne... Temía perderlos y eso era lo que estaba pasando. Extrañaba a Ai horrores y también extrañaba a Hana. Se recrimino él haberle hecho caso a sus deseos... ¡Vamos! Él lo sabia, Hana era Heterosexual y él había metido la pata hasta la nariz... Sin embargo, Hana parecía temblar cuando lo miraba ¿Acaso le tendría miedo? ¿O era algo mas? El problema surgió al llegar al hotel donde debían descansar. Hanamichi, como capitán del equipo, tenia una habitación para el solo y las demás se sorteaban por parejas, incluso la de el. Para su desgracia en el sorteo, le toco con ese tonto novato. Suspiro molesto y dejo que su flequillo volara fuera de sus ojos... Lo miro fijamente helándolo con sus ojos... El novato tembló. - Señor... ¿Seria mucha molestia cambiarme de cuarto? - Rogó Akesawa al pelirrojo. Sakuragi lo miro intrigado - ¿Pasa algo Akesawa-chan? - Pregunto mirando la cara de fastidio que ponía su amigo... Ya lo conocía tanto que aunque no le hablara podía saber hasta lo que pensaba tan solo con sus gestos. - Lo siento no quiero ser grosero... pero no quiero compartir la habitación con él... - Ru se acerco a los dos mirándolo con fastidio, Hana podía notar el frío que emanaba de su cuerpo. - ¿Por qué?... No entiendo... En realidad son compañeros de equipo no deberías decir eso - - Lo sé... es que... Le... le tengo miedo a Rukawa - Sensei - Hablo temblando mientras echaba una ojeada al chico de ojos sesgados. La carcajada de Hana estallo retumbando en todo el hotel... - ¡¡¡¡¡Hahahahahahahahahahahahaha!!!!!... Zorro malvado, me espantas a los novatos - Le dijo apoyando su mano en el hombro de Rukawa. El joven de ojos azules se sintió ofendido por el desprecio, pero en cierta forma sentir reír al Do`ahou era un signo que estaba todo bien... o por lo menos mejorando. - Baka Do´ahou - Gruño entre dientes sin demostrarle el menor gesto - ¿Lo dices enserio? - Pregunto Hana al pequeño y el novato asintió corriéndose de cerca del Kitsune y colocándose mas cerca del pelirrojo - Otro idiota - Murmuro Ru por lo bajo - Bueno Kaede... ya esta bien - ¡¡¡¡Guauuuu!!!!... era la primera vez que le decía Kaede en publico, y le había salido de forma tan natural que no se había dado cuenta - A ver como arreglamos esto - Siguió el pelirrojo rascándose la cabeza en actitud aturdida. Hana se devano la cabeza por unos minutos mientras pensaba que hacer. Rukawa lo miraba expectante, era fácil, le cambiaria la habitación al novato así podrían compartir una habitación juntos como en las viejas épocas, eso les daría la intimidad necesaria para hablar sinceramente... necesitaba hablar urgente con él. Sin embargo, las soluciones del pelirrojo no eran siempre lo que uno esperaba. - ¡¡¡Hahahahaha!!! El tensai ha tenido una brillante idea... Tu duerme en mi habitación y yo me paso con Akesawa - Baka... baka... baka... baka... y toda la vida baka. ¿Cómo podía ser tan estúpido?... tenia la palabra IDIOTA tatuada en el cerebro... Toda su felicidad se diluyo en un vaso de agua mientras el otro estúpido novato saltaba de contento. Con un bufido seco y enojado le arrebato la llave de la habitación a Hana antes de desaparecer tras la puerta que iba al comedor del hotel. Aunque estaba cerrado ya era bastante tarde y solo funcionaba la parte de bar. Hana corrió tras el intrigado por la actitud extraña de su compañero, ni siquiera se había puesto a pensar porque había actuado de esa forma. Llego al comedor y no lo vio. Recorrió uno a uno los lugares sin encontrarlo... se estaba empezando a preocupar. Volvió donde el novato y le ordeno ir a la habitación a descansar mientras él volvía a buscar al zorrito de ojos azules. Inesperadamente lo encontró en una de las cabinas telefónicas. Se acerco a ella silenciosamente para no advertirle de su presencia y escucho con quien estaba hablando. Realmente se sorprendió cuando lo supo, aun así, no hizo el menor gesto hasta que él salió de la cabina. Entonces le corto el paso sosteniéndolo del brazo con fuerza. - ¡Espera! No te vayas zorro... - - .................. - - ¿Cómo esta Ai?... ¿Qué te dijo Ayako? - Pregunto sorprendiéndolo aun más - ¿Ahora escuchas mis conversaciones telefónicas? - - No, perdona... no fue mi intención... quería hablar contigo y bueno sin querer escuche que llamaste para saber de la niña... - - Ella esta bien - Contesto secamente zafándose del agarre de su brazo - Me voy a dormir... gracias por la habitación... - Contesto ofuscado. - Heyyyy ¿Qué demonios te pasa? ¿Por qué estas tan enojado Kitsune? Se que Akesawa se porto como un idiota, pero no es para que te enojes de esa forma.- - ¿El es un estúpido? ¿Y tu que? ¿No te haces cargo? - - ¿¿¿¿ NANI ???? - Realmente estaba mas intrigado que nunca - ¿No se te ocurrió compartir la habitación conmigo?... teníamos mucho de que hablar... pero no, lo arruinaste, como siempre, ahora con tu permiso, me voy a MI habitación a descansar... Que duermas bien con el novato, Do`ahou - Simplemente quedo parado como tonto en medio del lugar mientras se rascaba la cabeza intentando entender algo. ¿Acaso estaba enojado con el? Era evidente que si... Bufo... mejor era no insistir Se metió dentro de la cabina para llamar a Ayako y saber ahora el cómo había sido el día de su niña, mientras su corazón entendía poco a poco que se había equivocado. Los ojos azules de su compañero lucían fríos, pero mas allá de eso el llego a vislumbrar un dejo de pena que lo angustio aun mas.
§§§§§§§§§§§§ KAEDE §§§§§§§§§§§§
Ya casi no quedaba nadie despierto. Hasta Akesawa estaba profundamente dormido... pero el no podía pegar un ojo, estaba mas despierto que nunca. Apoyado sobre la cama con el Yukata del hotel anudado torpemente a la cintura mientras un brazo se apoyaba en su frente y la vista fija en el cielorraso. Su cabeza parecía que iba a estallar, le dolía profundamente, aun mas al saber que lo había lastimado, estaba seguro de ello. No era su intención hacerlo sufrir, la verdad es que lo quería mucho aunque no tuviera del todo claro como. Para colmo su equipaje estaba en aquella habitación y el de Rukawa en la suya. Al parecer no se había dado cuenta de ello. Seguramente estaba completamente dormido como de costumbre y no se iba a dar cuenta hasta que necesitara algo de allí. Después de dar mil vueltas con la espantosa sensación de tener algo pendiente, Hana se decidió a levantarse. Se encamino a la puerta y salió rumbo a la habitación del zorrito. Encontró a una de las mucamas en el pasillo. Explicándole la situación y mostrándole el bolso de Rukawa le abrió la puerta de la otra habitación. Entro en el mas absoluto silencio. Se dio cuenta que el dormía profundamente. Miro la habitación y se sintió un idiota. Había dos camas allí por lo que tranquilamente podría haberse quedado allí. El zorro tenia razón, ni siquiera se le había ocurrido estar con el, tal vez era una forma de protegerse de estar íntimamente, tal vez miedo, tal vez... Tal vez había sido un idiota que no había tenido en cuenta sus sentimientos. No solo el tonto novato lo había rechazado abiertamente delante de todos, negándose a dormir en la misma habitación, sino que el, para rematarla, no quería estar a su lado. Realmente se sintió un idiota. Camino lentamente y dejo el bolso al pie de la cama. Tomo el suyo y estaba por salir por allí cuando la vista del zorro dormido no lo dejo escapar. Como un imán se trajo hasta su lado. Llevaba puesta solo la ropa interior, estaba acurrucado en redondo y su rostro se recortaba apenas por las luces que venían desde el ventanal de la calle. Lucia agotado y el pelirrojo se sentó a su lado en la cama. Con los dedos corrió un mechón que le cubría el rostro. Tenia los ojos hinchados... aparentemente había llorado. Se sintió aun mas culpable. Tenia una foto entre sus dedos, aferrada... Hana se dio cuenta que era la foto que el le había regalado, la que los tenia a el y Ai abrazados en la calesita, entonces se sintió un insecto miserable que no merecía su perdón... El corazón le golpeo bajo la tela del Yukata ¿Tan importante para el zorro eran el y su niña? La confusión estaba cediendo el lugar a la verdad... Ya no le importo que fueran hombres, no le importo el "que dirán", solo esa persona frágil que se escondía tras una mascara de frialdad y antipatía. Ese que había llegado a su vida para salvarlo de la locura... ese del cual se estaba enamorando. Paso la mano por su rostro con la máxima suavidad que podía. Poso sus dedos sobre los de el acercándole su calor, como si con eso borrara todo lo que había pasado hacia rato... A decir verdad lo había extrañado horrores. Los dos días sin verlo había tenido que hacer eco a una fuerza de voluntad que no sabia que tenia, se había acostumbrado tanto a su casa, a sus cuidados, a sus cariños que el verse sin ellos le produjo una inmensa sensación de vacío. En ese momento el zorro se movió y de pronto abrió sus ojos azules para verlo, entonces le sonrió dulcemente poniéndose de costado para seguir durmiendo. - Ahhhh... otra vez estoy soñando... - Murmuro por lo bajo mientras extendía su mano al pelirrojo para acariciarlo. Pero cuando la caricia le devolvió calidez se despertó bruscamente sentándose en la cama y encendiendo de inmediato la luz tenue de la habitación. - ¿¿HANA?? - - Hola Kitsune... - Respondió haciendo brillar sus almendrados ojos cafés hacia el. - ¿Q-que haces aquí? ¿Cómo entraste?... - Se pregunto aun dormido - La mucama me abrió, ni siquiera te diste cuenta que tu bolso estaba en la otra habitación... - - Si que me di cuenta - Hablo con tono frío - Pero no quería ir a buscarlo para no verte - - ¿Sigues enojado? - - ....................... - - Perdóname Rukawa, ni siquiera me di cuenta que podía quedarme contigo... simplemente no se me ocurrió, se que tenemos que hablar pero no fue mi intención esquivarte - - ¿así como no fue tu intención desaparecer de mi casa por dos días? Me prometiste que nada cambiaria... - Dijo angustiado y triste - Ni siquiera me permitiste ver a Ai - - Lo siento, no quería hacer eso, yo solo... necesitaba pensar, eso es todo - Admitió el pelirrojo cabizbajo - Entiendo - Le dijo sinceramente... - Si no quieres verme esta bien... pero no me prives de ver a la niña... Entiendo mi error, entiendo que te gustan las mujeres, entiendo que te doy asco pero por favor... no me dejes sin ver a Ai - Rogó llorisqueando - No digas idioteces eh... No me das asco, y eso no fue lo que me alejo de ti de todas formas, si no la confusión y el aceptar lo que me pasa cuando estoy contigo - La voz del pelirrojo sonaba sincera, su piel ahora bronceada se veía maravillosa a la luz tenue, sus ojos tenían una chispa especial y sus mejillas ardían... Entonces sin decir mas Ru se acerco hasta el y lo rodeo con un abrazo, hundiendo su cabeza en el cuello del pelirrojo. Se sentía tan bien estas así, en sus brazos... Subió lentamente por el cuello dejando sus labios resbalar húmedos por la piel suave del pelirrojo mientras sentía un pequeño gemidito que escapaba de sus labios. Entonces llego a sus orejas donde mordisqueo suavemente el lóbulo antes de susurrarle unas palabras que lo hicieron estremecer hasta la nariz. - Ai Shiteru Hana - Las palabras resultaron sinceras y veraces... los ojos azules se fijaron en los suyos mientras los labios del zorro se apropiaban de los suyos... Y Hana se dejo hacer, contento de haber cerrado la puerta con traba, ahora estaba seguro de lo que sentía y no le importaba nada mas. Aun sentados uno frente al otro sobre la cama, la mano de Ru recorrió su costado desatando en su ínterin el nudo que asía el Yukata mientras los labios del pelirrojo crujían bajo la piel de su cuello, con una mano dejo caer el Yukata por su espalda liberando así su cuerpo de la ropa. Se extraño al verlo desnudo... Hana enrojeció ante esto sintiéndose muy avergonzado mientras se corría hacia atrás. - ¿...? - - Es que mi ropa estaba toda aquí - Balbuceo el pelirrojo bajando la mirada, entonces el le sonrió - Bonita excusa... aunque mejor... así no hay nada que me impida ver tu cuerpo perfecto - La sinceridad de su compañero lo abrumo, el fuego viajo en su interior a la velocidad de un bólido. Estaba excitado como nunca lo habia estado en su vida. Su cuerpo reaccionaba con cada beso, con cada caricia y simplemente se entrego a la necesidad de gemir... El sabor de su boca se mezclo entre las suya y entendió que no tenia escapatoria, que ese joven de ojos azulados no solo era dueño de su alma si no que ahora seria dueño de su cuerpo también Apretó su cuerpo contra la sabana, subiéndose encima del pelirrojo, ambas piernas al costado de su cadera y su sexo, ahora libre de su ropa interior dolorosamente excitado. La piel del Do`ahou era cálida y suave, le encantaba deslizarse por ella, aun mas le gustaban esa mejillas rojas de deseo y el cabello alborotado dándole ese toque sensual que lo volvía loco... Le había dicho que lo quería... si, lo quería, el no dudaba, no podía. Su corazón lo sabia desde hacia tiempo y ahora era el momento de demostrádselo. Su boca sabia a dulce, como siempre, y ahora quería mas, mas de el... Bajo hasta su pecho y tomo uno de los pezones con sus dedos, apretándolo ligeramente a la vez que su boca se cerraba sobre el otro. El pelirrojo se movía a cada caricia, respondiendo entero a la provocación... era increíble, nunca le había pasado una cosa así. Su boca siguió mordisqueándole el cuello, percibiendo el temblor y la piel ardorosa bajo sus manos, Su mano jugueteo con su sexo un buen trato provocándolo aun mas... Hana simplemente tenia los ojos apretados, inmerso en las sensaciones nuevas que su cuerpo experimentaba, dejando que esas manos lo acariciaran, que esa boca mordiera su piel con insinuante placer... Que sus deseos se volvieran realidad Estaba seguro que esa persona que robaba sus labios era la persona con la que quería pasar el resto de su vida... Continuara...
§§§§§§§§§§§§ HANARU §§§§§§§§§§§§ N de A : NO ME MATEN!!!! El lemon sigue pero se me iba a hacer muy largo por eso tuve que cortarlo (si como no ^#____#^) Espero que les guste. Les
juro que este fic no me cuesta nada hacerlo, disfruto mas que ninguno escribiéndolo y me va a quedar mas largo de lo que inicialmente pensaba ¬_¬
(yo y mis cálculos... por algo me lleve matemáticas todos los años de
secundaria ¬¬ ) En fin, este capitulo va de nuevo a la personita que
inicialmente esta dedicado todo el fic y que sinceramente siempre esta.
Densita Ojala te guste como va ^_^ Gracias por ser mi amiga y por estar
siempre que te necesito ^^
(Vale no te pongas celosa, in the Moonligth es tuyo ^^ ) Bueno espero que les siga gustando la historia, les aseguro que si por mi
fuera lo terminaría de un zarpazo pero tengo otros fics que seguir Gomennnnn -_-m * Faby cuenta con los dedos y tiene mas empezados que los
que su mano tiene * en fin espero sus opiniones.
Nos vemos
Faby-chan (Abril 2003) Lo de siempre, Quejas reclamos, elogios o lo que quieras a
hanaiana@yahoo.es
FanFic basado en Slam Dunk de Inoue Takehiko
RuHana
By Itzukiai
Capitulo 5: Corazon ardiente... Habían pasado casi dos días después del "ardiente" encuentro entre los dos y para el pelirrojo su vida se había puesto patas arriba una vez más. Por si fuera poco todo lo que le pasaba con Ai ahora se mezclaban los sentimientos que el zorrito despertaba en él. Echo la cabeza para atrás mientras su mente comenzó a ordenar un poco sus ideas... A ver... ¿Le gustaba?... Claro que le gustaba, eso estaba mas que claro y lo había descubierto hacia ya un tiempo, convengamos que era sexy, interesante, verdaderamente lindo, agradable cuando se lo proponía y por su puesto, todo cariño cuando se trataba de Ai... todo esto había deslumbrado profundamente al pelirrojo... Pero claro... no todo eran flores, ahí estaba el otro problema, evidente y a flor de piel, ambos eran hombres. Hana se devanaba la cabeza pensando si en realidad eso importaba mucho, pero bueno, jamás se lo había planteado, el siempre estuvo atraído por las mujeres y sentir estas cosas por su ex enemigo lo ponía literalmente de la cabeza... A pesar de haberse dejado arrastrar por los deseos aquella tarde de sábado, ciertamente ahora no sabia como actuar. También le jugaba en contra el temor a lo desconocido... ¿Cómo se suponía iba a hacer para tener sexo con otro hombre? Bueno... no es que no lo imaginara, pero de solo pensarlo sus mejillas ardían tanto como el fuego y el miedo le crecía dentro torturándolo. La mata de confusión que era la mente del pelirrojo opto por alejarse del Kitsune por un tiempo, por suerte ese fin de semana podía ocuparse de Ai por lo que tenia libre de ir con la niñera, a lo que a la vez evitaba de cruzarse con el zorro de ojos azules por lo menos hasta el martes... Por otro lado tenia la excusa perfecta ya que su piel aun estaba algo escaldada, aunque debía admitir que el zorro había tenido razón y la crema había aliviado su dolor, ahora solo tenia algo rojiza la piel y estaba virando de color dejándole un fuerte tono bronceado que hacia juego con su cabello. Esa tarde en especial lo visito Yohei... Hacia tiempo que no charlaban y sinceramente se alegro de encontrarlo... Una buena oportunidad para pedirle una opinión... Habían estado hablando de los chicos, de la gundam, de Ayumi y demás pero nada demasiado importante. Aunque no se vieran seguido Yohei seguía siendo su mejor amigo y ciertamente si había alguien en el mundo que podía darle un consejo acerca de su loca vida, ese era él. Aun así había pasado media tarde y no se atrevía a decirle nada. Quizá el temor a la burla o al rechazo lo podían mas que nada. Llevaron a Ai al parque y Hana la hamacaba mientras charlaba animadamente de cosas triviales con su amigo. El morocho lucia algo cansado pero Hana no lo había notado ya que estaba tan profundamente sumergido dentro de sus problemas que se le había escapado ese detalle. - ¿Que pasa Hana?... Te noto ido, ¿Tanto te preocupa dejar a Ai? - - ¿Ehhhh? - - Ves, ni siquiera me estas oyendo - - Lo siento, en realidad hoy si que tengo la cabeza en otro lado... No, no me preocupa dejar a Ai... Bueno si, pero no mucho, igual solo son dos días, Ayako me prometió cuidarla bien... Quiere ir practicando para cuando se case con Ryota... - Rió Hana imaginándose a Ryota con varios niños en los brazos colgándose de su cuello... - Y si no es Ai... ¿Qué te preocupa? - Indago Yohei sonriéndole a la niña mientras le daba una galletita que ella atrapaba con habilidad en el aire, ni que fuera hija de un tensai... Ejemmm... bueno y mientras se reía cada vez que la hamaca subía violentamente - ¡Despacio bestia!, la niña va a salir volando... - Le Gruño Yohei asustado a lo que solo recibió una mirada de odio de parte de Hanamichi, pero cuando vio que tenia razón, disminuyo la fuerza de los impulsos... - Me parece que me estoy... enamorando... -Admitió el pelirrojo enrojeciendo como su pelo - Bien por ti, amigo... ¿Quién es la afortunada? - Pregunto Mito con una sonrisa y sus ojos castaños chispeantes - N-nnnnno... no es... una m-mujer - Admitió volteando la mirada a Ai imposibilitado de seguir viéndolo a los ojos - ¿Qué?... quieres decir que... ¿Y quien es? - Pregunto sumamente asombrado pero Hana no fue capaz de contestarle. Yohei lo miro a los ojos y fue la palabra de la niña quien le abrió los ojos a la verdad - Ki-zu-ne... - Balbuceo Ai riendo y abrazando su peluche en forma de zorrito, entonces Yohei volvió la vista al pelirrojo y si antes estaba rojo, ahora estaba morado. - ¿¿¿¿¿RUKAWA?????... - - ....................- - ¿Kaede Rukawa? El Kitsune apestoso... Es... ¿él? - Hana solo asintió con la cabeza incapaz de decirle más. Yohei sintió que el mundo se movía a sus pies y literalmente colapso como si le hubiera bajado de repente la presión... - ¡¡¡¡¡¡ Yohei ¡!!!!!! - Grito el pelirrojo muy asustado Hana detuvo la hamaca para socorrerlo. Bajo a la niña y la deposito en un cajón arenero con sus juguetes, antes de correr al lado de su amigo para sostenerlo con ambos brazos. Lo rodeo por la cintura y lo acerco hasta un banco muy cercano a donde estaba jugando Ai.
El morocho agradeció quedamente mientras tenia la cara más blanca que un papel. Bajo su cabeza a la altura de sus rodillas y fijo la vista en el suelo tratando de recuperarse. El pelirrojo estaba asustado... sabia que no era fácil de aceptar que su amigo estuviera enamorado de otro hombre pero verlo en esas condiciones lo hizo temblar... ¿Tanto se había asustado con la noticia? Hana miro un momento a su hija que jugaba tranquilamente en la arena, entonces se agacho poniéndose a la altura de su amigo. Levanto su rostro con ambas manos y los ojos cafés de Yohei estaban bañados en dolorosas lagrimas... El pelirrojo no entendía nada y aun menos cuando este se apretó entre sus brazos mientras sollozaba amargamente. Hana se paralizo. Por favor que alguien le diera una lección de cómo comportarse con un amigo en ese estado porque simplemente el no sabia que hacer. Apretó sus manos en su espalda aferrándose al cuerpo tembloroso de su mejor amigo, aun sin hablar... solamente sintiendo esos gemidos dolorosos hasta que por fin cesaron después de unos minutos. El pelirrojo se movió hacia atrás mirándolo a los ojos mientras su boca balbucía tímidamente su nombre - ¿Yohei?... ¿Estas bien amigo? ¿Qué pasa?... - - .............. - - ¿Qué pasa tonto?... Me estas asustando... - - Perdóname... hoy... no me siento... bien... - - ¿Pero paso algo? ¿Puedo ayudarte? ¿Es por lo que te conté verdad? - A Mito se le estrujo el corazón ¿Qué decirle? ¿La verdad?... Bueno esa era clara, con lo que él le había confesado entendía dos cosas... Hana nunca lo vería como algo mas que una amigo y Rukawa... Bueno a pesar de lo claras que estaban las cosas entre ellos, le dolía el corazón de saber que iba a perder a su amante de ya un tiempo... El estaba seguro que Rukawa estaba enamorado de Hana, lo sospechaba hace tiempo... pero nunca imagino que el pelirrojo pudiera corresponderle. Tomo una bocanada de aire para volverse a mirarlo, con todas las fuerzas que pudo le regalo una sonrisa tranquilizadora que le devolvió a Hana el alma al cuerpo. - No amigo... eso no me molesta... - - ¿No? - - No... y tu ¿Realmente lo quieres? - - Si... er... no... no sé... Mi cabeza es una mezcla de cosas que no termino de entender... Creo que me estoy enamorando de el - - ¿Y como sabes que es así? - - Bueno... no sé... me gusta estar con él... me gusta... err. - - También te gusta estar conmigo y no por eso estas enamorado de mí - - Es distinto... - Fustigo el pelirrojo con fingido enojo - ¿Distinto porque? - - Porque a el lo bese y a ti no - Sentencio simplemente con la más absoluta sinceridad... Yohei lo miro con los ojos abiertos en sorpresa, su amante le estaba escondiendo muchas cosas... tendría que tirarle de las orejas luego. Ahora tenia que aprovechar la oportunidad con el pelirrojo. - Eso se remedia fácil... - Hablo con normalidad entonces tomo del cuello al pelirrojo hasta tener sus labios a la altura de los suyos, entonces paso la lengua por sus boca humedeciéndola y le hablo a escasos dos centímetros de su rostro confundido - ¿Ves que fácil es remediarlo? - Explico posando su boca en los labios abiertos del pelirrojo robándole un fuerte beso. Hana quedo absolutamente impactado, mas allá de que aun seguía de rodillas en la misma posición incomoda, mientras su "Mejor amigo" osaba meter su lengua dentro de su cálida boca. Aun tenia los ojos abiertos y podía sentir el aroma conocido de la piel de Yohei tan cerca de él, que pronto dejo de sentir otra cosa que no fuera su perfume... a pesar de que una mano intentaba apartarlo, por un momento la presión cedió y se dejo besar... Pero claro, la incomoda posición cobro a su victima quien se separo violentamente para caer sentado de cola al suelo con una mueca de dolor a la vez que se sostenía fuertemente el tobillo - ¡¡¡¡¡ DEMONIOS!!!! - Grito Hana entrecerrando sus ojos - ¡¡¡¡¡Me acalambreeeeee!!!!! - - ¿Estas bien Hana?... perdóname no quería... - Se retiro un momento para verlo, lucia lindo con las mejillas arrebatas de rojo y la respiración jadeante. Aun así tenia una mueca de confusión que abarcaba una a una las líneas de su rostro. - ¡¡¡BAKA!!!... ¡BAKA!... Baka... TEME YOHEIII... ¿¿¿Cómo vas a hacer una cosa así sin avisarme??? - - Si te hubiera avisado, no lo habría hecho... - - Tonto... Antes estaba confundido, ahora estoy seguro - - ¿Seguro de que? - - De que tu y Rukawa son un par de pervertidos que no pueden mantener sus manos lejos del Tensai - Gruño Hana con el puño en alto Yohei lo miro a los ojos y rompió en una ruidosa carcajada mientras le ofrecía su mano para que se pudiera de pie. Aun sentía el sabor de su boca en la suya, cuando una sonrisa curvo sus labios en egoísta placer. Había recuperado su animo, como si con el beso hubiera absorbido parte de la vitalidad y energía que brotaban del pelirrojo. Sus mejillas estaban ahora sonrosadas. - Hana, si realmente estas enamorado de el esta bien para mí, lo entiendo, solo no juzgues tus sentimientos simplemente por pasión o por la necesidad sexual típica de nuestra edad... No te equivoques... el amor puede ser algo increíble si estas con la persona indicada - Entonces sé acerco hasta él y beso suavemente su mejilla recorriendo la otra con el envés de sus dedos, el pelirrojo no pudo evitar estremecerse por la cercanía, entonces provocativamente Mito le susurro en la oreja - ¿Es realmente el la persona con la que quieres compartir tu vida? Piénsalo... Llámame cuando quieras hablar... - El morocho se alejo dejando a Hana mas confundido que antes. Ahora si que no entendía nada ya de por sí era medio lento pero se encontró nuevamente besado y por otro hombre... peor aun a plena luz del día y en medio de un parque publico. Se alegro de que no hubiera mucha gente y la poca que había no había prestado real atención a la situación... o mejor dicho a nadie le importo. Si de algo se caracterizaban los japoneses era en no poner en tela de juicio la sexualidad de la gente... Sin saber porque se sentó con Ai en medio del cantero con arena, mientras ayudaba a la niña con la pala y el molino para que se divirtiera haciéndolo girar... Sin embargo, Ai notaba que su papa si bien estaba con ella, realmente no estaba... su mente parecía viajar lejos de su pequeña comprensión por lo que decidió seguir jugando tranquilamente sin molestarlo. El pelirrojo llevo sus manos a los labios sintiendo inconscientemente la presión que habían ejercido los de Yohei momentos antes... algo en ese beso lo había molestado... y mucho, algo que no sabia definir con seguridad... algo conocido... ¿Seria porque lo veía solo como amigo? No, era algo mas... No era diferente de los de Rukawa... de hecho, se parecían mucho... demasiado en realidad. Quizá la forma de mover los labios, o en la manera que inclinaba la cabeza... Bahhhhh ¡Como si él supiera mucho de besos!... no era para nada experto en ello, pero tenia que reconocer que la sensación había sido la misma... Esto lo abrumo aun más... ¿Si era la misma sensación?... entonces ¿Yohei tenia razón? ¿Realmente le gustaba el Kitsune solo por deseo? Su cabeza se angustio aun más y percibió una ligera opresión en el pecho... Su mente viajo al momento de aquel loco primer beso en el lavadero con el Kitsune. En ese momento se sentía como si cayera al vacío, como si estuviera flotando en ese lugar a merced de esos sedientos labios que le arrebataban mas que el aire. Para envolverlo en una nube que lo levantaba del suelo... Una sensación dulce, embriagante y su cuerpo reclamándole una y otra vez, mas... mas... más. No estaba seguro pero intuía que no había sido lo mismo, aun así, lo atormentaba el pensar si es que solo lo deseaba... Las lagrimas llegaron hasta sus ojos... no quería sentirse así, confundido, agobiado... Hacia dos días que no lo veía y ya estaba a punto de enloquecer... ¿Seria eso? ¿Acaso lo extrañaba? Se llevo la mano a la cara y limpio violentamente el rostro de las lagrimas molestas que lo mojaban. De repente la pequeña se asió a su mano y trepo por sus piernas acurrucándose en sus brazos.
Oculto la sedosa y brillante cabellera rojiza en su pecho y con una voz dulce infantil y pausada hablo - ¿Ki - zu - ne? - Pregunto volviendo sus enormes ojos verdes a el. Hana sonrió y paso su mano grande por el pequeño y redondito rostro de su pedazo de sol... - ¿Lo extrañas? ¿Extrañas al Kitsune? - - Ba bu - Siguió ella sonriendo, Hana reconoció que lo estaba llamando a el y su corazón se lleno de ternura una vez mas, entonces le dio un pequeño beso en la nariz mientras le decía suavemente - Lo siento Ai... sé que quieres verlo, yo también quiero... pero papi no esta en condiciones de enfrentarse a el en este momento, perdóname... Te prometo que lo veremos muy pronto - La niña pareció entender al pelirrojo y se aferró aun más fuerte a su papá, entendía que no estaba pasándola bien. Hana junto los juguetes en el bolso y la subió al carrito de paseo acomodándolo e inicio lentamente el regreso a su casa. Se sentía triste, abatido... no sabia como había llegado a tener esa fragilidad... Su mente solo podía pensar en Rukawa, se moría de ganas de verlo, de saber que estaba haciendo pero no era el momento y a pesar de los pedidos de su niña él necesitaba mas tiempo para pensar.
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Dejar a Ai dos días había sido lo que más le había costado decidir, pero seamos honestos, no podía arrastrar a Okinawa porque si, menos aun cuando sabia que iba a estar entrenando y, por tanto, le iba a ser imposible ocuparse de ella como debía ser... Por primera vez en meses se separaba de ella y sentía el enorme peso de la culpabilidad en la espalda... Ayako se había ofrecido enseguida a cuidarla. Ellos tenían que jugar el martes casi por la noche y ya por el mediodía del miércoles partía el tren de regreso. Aun así, ese partido era importante para mantener el titulo ya que había sido un desafío públicamente hecho entre el segundo mejor equipo de Japón. Así que con mucha pena Hana se despidió de una llorosa pequeña quien no entendía porque en esos días no solo ya no veía al morocho de ojos azules sino que también ahora la dejaba su papa pelirrojo. En el camino de ida Sakuragi se sentó con Ansai, por lo que estuvo alejado de cierto perturbador joven de ojos azules. Se cruzaron la mirada un par de veces y cada vez Hana tembló como una hoja... El parecía estar algo molesto y encima el desgraciado se veía absolutamente sexy con el uniforme de Shohoku puesto. Como era de suponer el equipo gano y festejo. Hanamichi era un gran capitán y lo demostraba cada vez, pero su cabeza estaba en otro lado, estaba preocupado por Ai. Uno de los novatos de ese año Suki Akesawa parecía admirar profundamente al pelirrojo y no se despegaba de su lado. El Kitsune quería hablarle y no podía ni acercársele... La furia crecía en su interior... una mezcla de celos y enojo... realmente estaba muy angustiado. Lo que más le preocupaba al joven de ojos sesgados, era que el pelirrojo había desaparecido después de aquello y eso le pesaba. Su miedo se había hecho carne... Temía perderlos y eso era lo que estaba pasando. Extrañaba a Ai horrores y también extrañaba a Hana. Se recrimino él haberle hecho caso a sus deseos... ¡Vamos! Él lo sabia, Hana era Heterosexual y él había metido la pata hasta la nariz... Sin embargo, Hana parecía temblar cuando lo miraba ¿Acaso le tendría miedo? ¿O era algo mas? El problema surgió al llegar al hotel donde debían descansar. Hanamichi, como capitán del equipo, tenia una habitación para el solo y las demás se sorteaban por parejas, incluso la de el. Para su desgracia en el sorteo, le toco con ese tonto novato. Suspiro molesto y dejo que su flequillo volara fuera de sus ojos... Lo miro fijamente helándolo con sus ojos... El novato tembló. - Señor... ¿Seria mucha molestia cambiarme de cuarto? - Rogó Akesawa al pelirrojo. Sakuragi lo miro intrigado - ¿Pasa algo Akesawa-chan? - Pregunto mirando la cara de fastidio que ponía su amigo... Ya lo conocía tanto que aunque no le hablara podía saber hasta lo que pensaba tan solo con sus gestos. - Lo siento no quiero ser grosero... pero no quiero compartir la habitación con él... - Ru se acerco a los dos mirándolo con fastidio, Hana podía notar el frío que emanaba de su cuerpo. - ¿Por qué?... No entiendo... En realidad son compañeros de equipo no deberías decir eso - - Lo sé... es que... Le... le tengo miedo a Rukawa - Sensei - Hablo temblando mientras echaba una ojeada al chico de ojos sesgados. La carcajada de Hana estallo retumbando en todo el hotel... - ¡¡¡¡¡Hahahahahahahahahahahahaha!!!!!... Zorro malvado, me espantas a los novatos - Le dijo apoyando su mano en el hombro de Rukawa. El joven de ojos azules se sintió ofendido por el desprecio, pero en cierta forma sentir reír al Do`ahou era un signo que estaba todo bien... o por lo menos mejorando. - Baka Do´ahou - Gruño entre dientes sin demostrarle el menor gesto - ¿Lo dices enserio? - Pregunto Hana al pequeño y el novato asintió corriéndose de cerca del Kitsune y colocándose mas cerca del pelirrojo - Otro idiota - Murmuro Ru por lo bajo - Bueno Kaede... ya esta bien - ¡¡¡¡Guauuuu!!!!... era la primera vez que le decía Kaede en publico, y le había salido de forma tan natural que no se había dado cuenta - A ver como arreglamos esto - Siguió el pelirrojo rascándose la cabeza en actitud aturdida. Hana se devano la cabeza por unos minutos mientras pensaba que hacer. Rukawa lo miraba expectante, era fácil, le cambiaria la habitación al novato así podrían compartir una habitación juntos como en las viejas épocas, eso les daría la intimidad necesaria para hablar sinceramente... necesitaba hablar urgente con él. Sin embargo, las soluciones del pelirrojo no eran siempre lo que uno esperaba. - ¡¡¡Hahahahaha!!! El tensai ha tenido una brillante idea... Tu duerme en mi habitación y yo me paso con Akesawa - Baka... baka... baka... baka... y toda la vida baka. ¿Cómo podía ser tan estúpido?... tenia la palabra IDIOTA tatuada en el cerebro... Toda su felicidad se diluyo en un vaso de agua mientras el otro estúpido novato saltaba de contento. Con un bufido seco y enojado le arrebato la llave de la habitación a Hana antes de desaparecer tras la puerta que iba al comedor del hotel. Aunque estaba cerrado ya era bastante tarde y solo funcionaba la parte de bar. Hana corrió tras el intrigado por la actitud extraña de su compañero, ni siquiera se había puesto a pensar porque había actuado de esa forma. Llego al comedor y no lo vio. Recorrió uno a uno los lugares sin encontrarlo... se estaba empezando a preocupar. Volvió donde el novato y le ordeno ir a la habitación a descansar mientras él volvía a buscar al zorrito de ojos azules. Inesperadamente lo encontró en una de las cabinas telefónicas. Se acerco a ella silenciosamente para no advertirle de su presencia y escucho con quien estaba hablando. Realmente se sorprendió cuando lo supo, aun así, no hizo el menor gesto hasta que él salió de la cabina. Entonces le corto el paso sosteniéndolo del brazo con fuerza. - ¡Espera! No te vayas zorro... - - .................. - - ¿Cómo esta Ai?... ¿Qué te dijo Ayako? - Pregunto sorprendiéndolo aun más - ¿Ahora escuchas mis conversaciones telefónicas? - - No, perdona... no fue mi intención... quería hablar contigo y bueno sin querer escuche que llamaste para saber de la niña... - - Ella esta bien - Contesto secamente zafándose del agarre de su brazo - Me voy a dormir... gracias por la habitación... - Contesto ofuscado. - Heyyyy ¿Qué demonios te pasa? ¿Por qué estas tan enojado Kitsune? Se que Akesawa se porto como un idiota, pero no es para que te enojes de esa forma.- - ¿El es un estúpido? ¿Y tu que? ¿No te haces cargo? - - ¿¿¿¿ NANI ???? - Realmente estaba mas intrigado que nunca - ¿No se te ocurrió compartir la habitación conmigo?... teníamos mucho de que hablar... pero no, lo arruinaste, como siempre, ahora con tu permiso, me voy a MI habitación a descansar... Que duermas bien con el novato, Do`ahou - Simplemente quedo parado como tonto en medio del lugar mientras se rascaba la cabeza intentando entender algo. ¿Acaso estaba enojado con el? Era evidente que si... Bufo... mejor era no insistir Se metió dentro de la cabina para llamar a Ayako y saber ahora el cómo había sido el día de su niña, mientras su corazón entendía poco a poco que se había equivocado. Los ojos azules de su compañero lucían fríos, pero mas allá de eso el llego a vislumbrar un dejo de pena que lo angustio aun mas.
§§§§§§§§§§§§ KAEDE §§§§§§§§§§§§
Ya casi no quedaba nadie despierto. Hasta Akesawa estaba profundamente dormido... pero el no podía pegar un ojo, estaba mas despierto que nunca. Apoyado sobre la cama con el Yukata del hotel anudado torpemente a la cintura mientras un brazo se apoyaba en su frente y la vista fija en el cielorraso. Su cabeza parecía que iba a estallar, le dolía profundamente, aun mas al saber que lo había lastimado, estaba seguro de ello. No era su intención hacerlo sufrir, la verdad es que lo quería mucho aunque no tuviera del todo claro como. Para colmo su equipaje estaba en aquella habitación y el de Rukawa en la suya. Al parecer no se había dado cuenta de ello. Seguramente estaba completamente dormido como de costumbre y no se iba a dar cuenta hasta que necesitara algo de allí. Después de dar mil vueltas con la espantosa sensación de tener algo pendiente, Hana se decidió a levantarse. Se encamino a la puerta y salió rumbo a la habitación del zorrito. Encontró a una de las mucamas en el pasillo. Explicándole la situación y mostrándole el bolso de Rukawa le abrió la puerta de la otra habitación. Entro en el mas absoluto silencio. Se dio cuenta que el dormía profundamente. Miro la habitación y se sintió un idiota. Había dos camas allí por lo que tranquilamente podría haberse quedado allí. El zorro tenia razón, ni siquiera se le había ocurrido estar con el, tal vez era una forma de protegerse de estar íntimamente, tal vez miedo, tal vez... Tal vez había sido un idiota que no había tenido en cuenta sus sentimientos. No solo el tonto novato lo había rechazado abiertamente delante de todos, negándose a dormir en la misma habitación, sino que el, para rematarla, no quería estar a su lado. Realmente se sintió un idiota. Camino lentamente y dejo el bolso al pie de la cama. Tomo el suyo y estaba por salir por allí cuando la vista del zorro dormido no lo dejo escapar. Como un imán se trajo hasta su lado. Llevaba puesta solo la ropa interior, estaba acurrucado en redondo y su rostro se recortaba apenas por las luces que venían desde el ventanal de la calle. Lucia agotado y el pelirrojo se sentó a su lado en la cama. Con los dedos corrió un mechón que le cubría el rostro. Tenia los ojos hinchados... aparentemente había llorado. Se sintió aun mas culpable. Tenia una foto entre sus dedos, aferrada... Hana se dio cuenta que era la foto que el le había regalado, la que los tenia a el y Ai abrazados en la calesita, entonces se sintió un insecto miserable que no merecía su perdón... El corazón le golpeo bajo la tela del Yukata ¿Tan importante para el zorro eran el y su niña? La confusión estaba cediendo el lugar a la verdad... Ya no le importo que fueran hombres, no le importo el "que dirán", solo esa persona frágil que se escondía tras una mascara de frialdad y antipatía. Ese que había llegado a su vida para salvarlo de la locura... ese del cual se estaba enamorando. Paso la mano por su rostro con la máxima suavidad que podía. Poso sus dedos sobre los de el acercándole su calor, como si con eso borrara todo lo que había pasado hacia rato... A decir verdad lo había extrañado horrores. Los dos días sin verlo había tenido que hacer eco a una fuerza de voluntad que no sabia que tenia, se había acostumbrado tanto a su casa, a sus cuidados, a sus cariños que el verse sin ellos le produjo una inmensa sensación de vacío. En ese momento el zorro se movió y de pronto abrió sus ojos azules para verlo, entonces le sonrió dulcemente poniéndose de costado para seguir durmiendo. - Ahhhh... otra vez estoy soñando... - Murmuro por lo bajo mientras extendía su mano al pelirrojo para acariciarlo. Pero cuando la caricia le devolvió calidez se despertó bruscamente sentándose en la cama y encendiendo de inmediato la luz tenue de la habitación. - ¿¿HANA?? - - Hola Kitsune... - Respondió haciendo brillar sus almendrados ojos cafés hacia el. - ¿Q-que haces aquí? ¿Cómo entraste?... - Se pregunto aun dormido - La mucama me abrió, ni siquiera te diste cuenta que tu bolso estaba en la otra habitación... - - Si que me di cuenta - Hablo con tono frío - Pero no quería ir a buscarlo para no verte - - ¿Sigues enojado? - - ....................... - - Perdóname Rukawa, ni siquiera me di cuenta que podía quedarme contigo... simplemente no se me ocurrió, se que tenemos que hablar pero no fue mi intención esquivarte - - ¿así como no fue tu intención desaparecer de mi casa por dos días? Me prometiste que nada cambiaria... - Dijo angustiado y triste - Ni siquiera me permitiste ver a Ai - - Lo siento, no quería hacer eso, yo solo... necesitaba pensar, eso es todo - Admitió el pelirrojo cabizbajo - Entiendo - Le dijo sinceramente... - Si no quieres verme esta bien... pero no me prives de ver a la niña... Entiendo mi error, entiendo que te gustan las mujeres, entiendo que te doy asco pero por favor... no me dejes sin ver a Ai - Rogó llorisqueando - No digas idioteces eh... No me das asco, y eso no fue lo que me alejo de ti de todas formas, si no la confusión y el aceptar lo que me pasa cuando estoy contigo - La voz del pelirrojo sonaba sincera, su piel ahora bronceada se veía maravillosa a la luz tenue, sus ojos tenían una chispa especial y sus mejillas ardían... Entonces sin decir mas Ru se acerco hasta el y lo rodeo con un abrazo, hundiendo su cabeza en el cuello del pelirrojo. Se sentía tan bien estas así, en sus brazos... Subió lentamente por el cuello dejando sus labios resbalar húmedos por la piel suave del pelirrojo mientras sentía un pequeño gemidito que escapaba de sus labios. Entonces llego a sus orejas donde mordisqueo suavemente el lóbulo antes de susurrarle unas palabras que lo hicieron estremecer hasta la nariz. - Ai Shiteru Hana - Las palabras resultaron sinceras y veraces... los ojos azules se fijaron en los suyos mientras los labios del zorro se apropiaban de los suyos... Y Hana se dejo hacer, contento de haber cerrado la puerta con traba, ahora estaba seguro de lo que sentía y no le importaba nada mas. Aun sentados uno frente al otro sobre la cama, la mano de Ru recorrió su costado desatando en su ínterin el nudo que asía el Yukata mientras los labios del pelirrojo crujían bajo la piel de su cuello, con una mano dejo caer el Yukata por su espalda liberando así su cuerpo de la ropa. Se extraño al verlo desnudo... Hana enrojeció ante esto sintiéndose muy avergonzado mientras se corría hacia atrás. - ¿...? - - Es que mi ropa estaba toda aquí - Balbuceo el pelirrojo bajando la mirada, entonces el le sonrió - Bonita excusa... aunque mejor... así no hay nada que me impida ver tu cuerpo perfecto - La sinceridad de su compañero lo abrumo, el fuego viajo en su interior a la velocidad de un bólido. Estaba excitado como nunca lo habia estado en su vida. Su cuerpo reaccionaba con cada beso, con cada caricia y simplemente se entrego a la necesidad de gemir... El sabor de su boca se mezclo entre las suya y entendió que no tenia escapatoria, que ese joven de ojos azulados no solo era dueño de su alma si no que ahora seria dueño de su cuerpo también Apretó su cuerpo contra la sabana, subiéndose encima del pelirrojo, ambas piernas al costado de su cadera y su sexo, ahora libre de su ropa interior dolorosamente excitado. La piel del Do`ahou era cálida y suave, le encantaba deslizarse por ella, aun mas le gustaban esa mejillas rojas de deseo y el cabello alborotado dándole ese toque sensual que lo volvía loco... Le había dicho que lo quería... si, lo quería, el no dudaba, no podía. Su corazón lo sabia desde hacia tiempo y ahora era el momento de demostrádselo. Su boca sabia a dulce, como siempre, y ahora quería mas, mas de el... Bajo hasta su pecho y tomo uno de los pezones con sus dedos, apretándolo ligeramente a la vez que su boca se cerraba sobre el otro. El pelirrojo se movía a cada caricia, respondiendo entero a la provocación... era increíble, nunca le había pasado una cosa así. Su boca siguió mordisqueándole el cuello, percibiendo el temblor y la piel ardorosa bajo sus manos, Su mano jugueteo con su sexo un buen trato provocándolo aun mas... Hana simplemente tenia los ojos apretados, inmerso en las sensaciones nuevas que su cuerpo experimentaba, dejando que esas manos lo acariciaran, que esa boca mordiera su piel con insinuante placer... Que sus deseos se volvieran realidad Estaba seguro que esa persona que robaba sus labios era la persona con la que quería pasar el resto de su vida... Continuara...
§§§§§§§§§§§§ HANARU §§§§§§§§§§§§ N de A : NO ME MATEN!!!! El lemon sigue pero se me iba a hacer muy largo por eso tuve que cortarlo (si como no ^#____#^) Espero que les guste. Les
juro que este fic no me cuesta nada hacerlo, disfruto mas que ninguno escribiéndolo y me va a quedar mas largo de lo que inicialmente pensaba ¬_¬
(yo y mis cálculos... por algo me lleve matemáticas todos los años de
secundaria ¬¬ ) En fin, este capitulo va de nuevo a la personita que
inicialmente esta dedicado todo el fic y que sinceramente siempre esta.
Densita Ojala te guste como va ^_^ Gracias por ser mi amiga y por estar
siempre que te necesito ^^
(Vale no te pongas celosa, in the Moonligth es tuyo ^^ ) Bueno espero que les siga gustando la historia, les aseguro que si por mi
fuera lo terminaría de un zarpazo pero tengo otros fics que seguir Gomennnnn -_-m * Faby cuenta con los dedos y tiene mas empezados que los
que su mano tiene * en fin espero sus opiniones.
Nos vemos
Faby-chan (Abril 2003) Lo de siempre, Quejas reclamos, elogios o lo que quieras a
hanaiana@yahoo.es
