Al fin apareció el cap. yo sé tardé mucho, pero aquí está después de todo!!

Siempre tú y yo

Por Sumire-chan

Capítulo 6: Chocando con la verdad, el olor a mar está en tu piel

Misao se dejó caer sobre la arena mojada, la noche estaba hermosamente estrellada y pese a la suave brisa que corría el ambiente era tan cálido que la sensación que recorría el cuerpo de la mujer era inexplicable, tan dulce que sólo se comparaba cuando ella le besó, aún podía sentir las mariposas revoloteando en su estómago y su corazón acelerarse.

Aoshi la miró desde la ventana de la cabaña donde estaban hospedados, se veía tan frágil y pequeña que no podía evitar el querer abrazarla y decirle que todo estaba bien, pero era esa misma razón por la cual no quería acercarse a la jovencita, no se creía en derecho a poder robar de esos labios dulces y tiernos un solo beso, ni tocar su piel que se veía suave y tersa como la seda.

- "¿Qué me está sucediendo?" - se reclamó así mismo con la vista fija aún por la ventana.

Kaoru se preguntaba qué le estaría pasando a su pequeña hermanita, pero ella no podía meterse ahora, no si ella no se lo pedía, después de todo no era su vida. Mas sabía que Misao no dejaría que ella interfiriera en nada, nunca le había dejado menos ahora.

Entró en la cocina donde Kenshin preparaba la cena, iba a ayudarle y de paso dejar de lado esos pensamientos de inquietud que le habían azotado su mente desde que salieran de su casa.

La joven de dieciocho años sintió pasos a sus espadas y volteó rápidamente, siempre había tenido buenos reflejos que incrementaban a la vez que crecía. Su corazón comenzó a latir desesperadamente, su respiración se detuvo por momentos y otros se volvió apresurada. Se lanzó a los brazos de la persona que tenía enfrente abrazándola dulcemente dejando escapar unas cuantas lágrimas en el hombro de ella.

- ¡¡Sou-chan!! - exclamó con inmensa alegría. [ja, ja, ¿Creyeron que era Aoshi? Misao: ;_; yo sí... Sumire: O_o]

El muchacho de cabello castaño ligeramente claro la separó de él para mirarla tiernamente, sus ojos se ensancharon ligeramente al verla llorar pero a la vez sonrió.

- Has crecido mucho Misao-chan. - susurró volviendo a tomarla entre sus brazos.

- Tú también, Sou-chan, ha pasado mucho el tiempo, jamás esperé volverte a ver, estoy muy feliz - dijo Misao con dulzura viendo en los grandes estanques del joven.

- yo también estoy feliz, Misao-chan, pero ya es tarde y Kaoru-san se preocupará por ti, mejor que vuelvas adentro.

- ¿Cómo sabías que ellas estaban aquí?

La muchacha le indagó perspicazmente y él miró hacia atrás tratando de escapar de los ojos esmeraldas de la jovencita, que siempre le lograban sacar la verdad.

- Ya me dí cuenta, vaya, que sabían lo que puede hacerme bien - se sonrió y le besó fugazmente la mejilla antes de salir corriendo hacia la cabaña- ¡¡Nos vemos mañana Sou-chan!!

Él se quedó allí posando una mano en la mejilla que ella había besado, su boca se torció en una sonrisa y caminó lejos de allí.

La puerta del lugar se azotó fuertemente y la jovencita de trenza larga entró exaltada de felicidad.

- ¡¡KAORU KAMIYA!! ¿Porqué no me dijiste que habías estado hablando con Sou-chan? - soltó entrando en la cocina velozmente y buscando a su hermana.

- era una sorpresa, así que ya te encontraste con él. ¿Cómo está?

- Ha cambiado... pero creo... que sigue siendo el mismo - terminó saliendo de allí y subiendo las escaleras para ir a descansar un poco.

Aoshi la miró un poco receloso, preguntándose mil veces quién sería ese sujeto del que hablaba, definitivamente estaba celoso pero... ¿qué podía hacer él con eso? Si su corazón era más fuerte que su razón, que lo metódico que podía llegar a ser.

Su corazón se aceleró con sólo pensar en ella, sus manos le sudaron y su estómago comenzó a dar vueltas precipitadamente, pensó que se desmayaría, pero logró mantenerse de pie hasta llegar al comedor donde los demás le esperaban para cenar.

- "Tengo que solucionar esto..."

*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*

El sol desplegaba sus largos brazos por toda la playa, chocando con las olas proporcionándoles un poco de brillo, traspasando las ventanas de la cabaña donde el Kenshin-gumi habitaba. Misao se despertó apenas la luz pegó en su rostro, bajó las escaleras, sacó una fruta de una canasta y salió cantando de la casita, como cuando apenas era una niña muy pequeña.

- ¡¡Sou-chan!! - gritó encontrándoselo en la playa como antes - ¡que bueno que te acuerdas de mí aún!

- ¿Cómo no me acordaría? ¿Qué hacemos hoy? - preguntó volteando a verle, llevaba un short de traje de baño y estaba un poco mojado.

- ¿Qué tal si vamos a surfear? Hace tanto que no lo hago... tal vez ni me acuerde.

- de acuerdo, vamos.

Ella se quitó la remera azulada que llevaba, las zapatillas y el pescador camuflado y lo dejó en la playa, bajo la ropa llevaba una malla roja de dos piezas bastante bonita. Ambos se metieron en el agua sin saber que una sombra los espiaba desde el alero de la casita.

- "¿Porqué me siento así cuando le veo desde lejos? Especialmente con ese sujeto que no sé quién es. ¿Sou-chan dijo? Maldita sea... pero vaya que disfruta, jamás desde que la conozco he visto esa sonrisa, es muy distinta a la que tenía en Tokio. ¿Podría yo sacarle una sonrisa así? ¿Será él el que lo hace? Definitivamente, estoy celoso, entonces... Misao me gusta, de verdad..."

El muchacho de ojos azulados sabía que su mente se encontraba confundida con mucha facilidad en este tiempo pero el amar a Misao era un error, él no debía fijarse en una chica como ella, tan dulce, desinteresada, popular, amada por el mundo cuando él apenas podía mantener una conversación de no más de dos palabras.

Se sintió miserable, más aún cuando la vió volver, se había despedido del muchacho de cabello castaño rebelde y había regresado a la cabaña con una sonrisa iluminada, incandescente.

- Aoshi-sama... - susurró mirándolo a los ojos, ella sonrió- Ohayo gozaimasu, ¿Cómo ha amanecido?

- Bien, Misao. - él esperaba que ella no le tratara con ese formal - sama pero también sabía que aquel beso había impuesto una barrera entre ambos- ¿Cómo está el agua?

- Deliciosa, ¿Puedo acompañarle? ¿Qué hacía? - indagó ella mirando en dirección al mar, olvidando por completo aquel beso, intentando sonar normal y volviendo al primer lugar en que se encontraban.

- Nada, sólo miraba. El cielo se ve muy hermoso desde acá - por primera vez el joven intentaba entablar una conversación con alguien.

Misao quedó inspirada con aquellas palabras y convencida de que él podía hablar mucho si se lo proponía, que podía ayudarlo a expresarse, sólo bastante tratar. Los temas que siguieron fueron temas vanos pero en realidad a ellos dos sólo les importaba estar juntos y sentir su calor al lado.

*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*

Kaoru probó un poco de lo que Kenshin había preparado para el almuerzo.

- delicioso... - susurró.

- ¿te parece? - dijo él que llegaba con una fuente. Estaban solos en la cabaña, Misao y Aoshi habían salido a dar un paseo a la ciudad, Sano y Megumi debían estar por ahí en la playa y los pequeños habían aprovechado el día caluroso para nadar un poco. Él la miró directo a sus grandes ojos azulados.

- Sí, Kenshin...

- ¿Mmm?

- ¿me quieres? - soltó de manera brusca, inevitablemente sonrojada.

- Sí, Kaoru, eres... una muy buena persona - él se sentía tan capaz de arruinar momentos, se mordió la lengua, porque había acabado con la magia de tal pregunta - yo te quiero mucho.

- Igual yo. - dijo ella algo pensativa, él no quería apresurar las cosas, que ya estaban yendo demasiado veloces.

*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*

Misao estaba, prácticamente, pegada a la vidriera del centro de la ciudad, mirando las bellas ropas allí expuestas, trajes sencillos, kimonos, joyas de los más diversos tamaños e incluso colores. Aoshi a su lado veía como sus ojos destellaban de emoción. Estaba a punto de preguntarle si deseaba alguna, ya que él tenía dinero guardado y deseaba ver, con todo su corazón, que sus órbitas esmeraldas brillaran para él, cuando una voz masculina salió de la tienda a interrumpir el momento.

- Misao-chan... ¿Te gustan? - preguntó Soujiro mirando él también.

- ¿Sou-chan? ¿Qué haces por acá?

- Trabajo aquí. Mucho gusto, Soujiro Seta. - dijo levantando una mano a Aoshi.

- Igualmente, Aoshi Himura - dijo él fingiendo una voz. Sus ojos no pudieron evitar sacar chispas imitando a los de Seta, ambos estaban en la lucha por la mujer que amaban, aunque a Himura le costara aceptar.

La jovencita no notaba esto, ya que seguía mirando cosas. Se despidieron del joyero y siguieron su camino por el lugar. Para Aoshi el estar junto a ella le era suficiente para ser feliz, el verla sonreír, el sentir el aroma a mar que emanaba su piel, la miraba hermosa, única.

*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*

- ¡Tori-atama! ¡¡¿A dónde me llevas?!! - gritaba Megumi con los ojos vendados siguiendo al luchador a un lugar desconocido.

Las olas perdían la vida en ese sitio, chocaban contra las rocas de manera inigualable llenando el momento de los más diversos colores, millones de arco iris. Los ojos de la doctora se dilataron cuando fueron liberados de la banda negra que cubría su rostro, era maravilloso de Sanosuke y de ella, de ambos.

- Aishiteru... - le susurró el hombre que había encontrado el lugar en uno de sus paseos nocturnos, cuando nadie le veía, y sólo en ella había pensado para compartirlo.

Ella sonrió y le abrazó para luego unir sus labios en un beso hermoso, lleno de amor y desenfrenada pasión, que sólo las dudas lograba encerrar.

Fin de capítulo

Ya se me estaba volviendo un A+M lo que a muchos agradaría, pero ya era hora de que aparecieran otras parejitas. Les prometo que para el próximo cap. habrá muchas sorpresas, más celos, y algo inesperado. Bueno, también les comento que he comenzado con otros fics, uno exclusivo de A/M y otro UA como este, pero más jóvenes, van a la escuela, pronto los subiré, así que espero sus reviews, eh!!!

Bueno, quiero agradecerle a Miyarai por sus siempre lindos reviews, espero que le siga gustando el fic, que va dedicado exclusivamente para ella y mi amiga Jocky-misao.

Ahora me voy yendo...

¡¡¡JA NE!!!!

¡¡Dejen sus reviews

por acá abajo!!!

Jo,jo,jo.

Sumire-chan J