Siempre tú y yo
Por Sumire-chan
Capítulo 11: "En la noche de Tanabata... Segunda Parte"
- Arigatô... - susurró Misao sonrojándose de sobre manera mientras miraba al suel con pena- usted también está muy... guapo...
Aoshi sonrió en su mente porque para el exterior aún no era capaz de hacerlo, aún no podía borrar el recuerdo de la explosión del colectivo y la muerte de sus padres de la que aún se sentía culpable. Miró nuevamente a la niña-mujer que tenía frente a él, vestía tan sensualmente que de sólo contemplarla un tiempo la sangre le subía al rostro.
- Está todo muy bello, ¿no? - le preguntó la joven mirando las decoraciones de la calle.
- Sí, es la primera vez que veo un festival de este tipo - él le respondió intentando entablar una conversación más dinámica.
- muy pronto sucederá - miró el cielo estrellado.
Una figura infantil se acercó a ellos, vestida de una manera muy hermosa, de color carmesí y una máscara cubriendo su rostro, dejando ver sus ojos esmeraldas.
- disculpen- dijo ella con voz suave y melodiosa mientras se inclinaba levemente. ¿me podrían ayudar a encontrar a okaasan y a otousan?
- claro nena, ¿dónde los viste por última vez? - le preguntó Misao sonriendo.
- estuvimos juntos en el parque... - ella le señaló la lejana oscuridad
- Vamos Aoshi-sama, le ayudemos,
La joven tomó entre sus manos la pequeña y delicada mano de la niña y aunque notó la frialdad que emanaba siguió camino hacia las sombras que proyectaban las pocas luces del camino.
- ¿Dónde? - preguntó Himura mirando, como Misao, entre los árboles.
La niña se quitó la máscara sin dejar de sonreír y mirándoles directo a los ojos, su rostro era mortalmente pálido y sus labios apenas brillaban en un rosado muy claro.
- La noche de Tanabta es mágica y hermosa, plena para que las almas de los enamorados se fundan en un tierno beso.
Su voz hizo eco cuando salió corriendo por entre la arboleda verde, mientras reía suave pero fríamente, de una manera que helaba el cuerpo al escucharla.
Ninguno dijo nada, intentando tomarse unos segundos para asimilar lo ocurrido y esperar que el cuerpo les dejara de temblar.
- Esto ha sido macabro - comentó Misao por fin, rompiendo el silencio.
- Da miedo... - susurró él.
- ¿De verdad? - ella le miró directo a los ojos - ¿sentiste el miedo?
- Sí.
- Gracias.
- Doushite?
- Porque yo también tuve miedo - le comentó. Cerró los ojos y volvió a abrirlos suspirando- este parque...
Aoshi sabía a la perfección a lo que ela se refería, aquella tarde-noche en el que el nudo en su garganta se había aflojado y había sollozado prácticamente en sus brazos.
- Misao... - susurró- necesito hablar contigo.
- ¿si?
Él se senró bajo un árbol cercano y Misao le acompañó intrigada, sabiendo que Himura algo escondía.
- gracias... - susurró el muchacho de cabellos negros esta vez.
- ¿y porqué? - hasta hace segundos ella le agradecía, ahora él tomaba su lugar.
- Por no alejarte... se muy biuen que no soy la mejor compañía, soy serio y aburrido, con un pasado que aún me atormenta y no me deja vivir - dijo con voz queda bajando el rostro.
- no hace falta que de las gracias, Aoshi-sama, su compañía me agrada - dijo ella con sinceridad.
La miró de reojo, tenía sus grandes esmeraldas fijadas en sus pies desnudos mientras jugaba con el lazo rojo entrelazado a uno de ellos, mientras un leve rubor cubrí sus mejillas de una manera que a él le parecía encantadora.
- toma... - dijo Himura directamente estirando su mano derecha para alcanzarla una cajita de terciopelo azulado.
Ella la abrió cuidadosamente y su mirada se iluminó al ver en el interior del paquetito un collar con una piedra verde brillante y delicada.
- etô... - tartamudeó - ¿Doushite?
- por... por estar aquí... conmigo - intentó explicarle.
Por una vez Aoshi expresaba sus sentimientos de manera simple y calmada, con los ojos azulados fijos en ella. Misao llegó a pensar que se trataba de un sueño, mágica Tanabata.
- Gracias - le contestó tragando saliva- es muy hermosa.
- sí... - dijo inseguro - "pero no se compara con tus ojos, ni con tu rostro o tu forma de ser mIsao. ¡¡Maldita sea!! Si puedo pensarlo... ¿Porqué no puedo decirlo?"
- Creo que es hora de encontrarnos con los demás... - comentó ella.
- ¡Espera!
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- Gracias Shougo, significa mucho para mí - dijo Miyarai mirándole tiernamente, tenía sus ojos enrojecidos, cosa que él apenas había notado.
- no te preocupes, ha sido un placer cenar contigo, eres muy agradable.
- ¡¡Y tú has sido tan amable con esta baja!! - exclamó curvando los labios en una sonrisa débil.
- ¿baka? Los dos... por amar tan apasionadamente.
- Sí, así es - le dio la razón mirando de pronto por el ventanal del bar "Orihime" a la gente pasar- todos parecen muy entusiasmados con el hecho de llevar máscaras esta noche.
- Es cierto, ocultos bajo una personalidad pueden estar cerca de la persona amada.
- Tú llevas máscara... al igual q ue yo. Dime... ¿siempre es así? ¿llevas máscara?
- no - soltó al instante- odio el llevar una máscara.
- Está bien se rlo que uno es.
- Sí.
Shougo sentía que había encontrado un alma gemela en la muchacha, una persona que pensaba y sentía similar a él, poca gente debía existir así.
- ¡¡OH mira!! - exclamó ella levantándose d ela silla y señalando el cielo. Sus kodachis cayeron al suelo ya que estaban apoyadas sobre el asiento e hicieron un ruido sordo al golpear contra él pero ninguno de los dos les prestó la mínima atención. - ¡¡Mira Shougo!!
Por el cielo cruzaron los fuegos artificiales que la gente organizadora del festival estaba lanzando uno tras otro bellamente iluminaban el firmamento estrellado.
- tratan de compararse con el espectáculo de la naturaleza - habló como una niña - mas no lo lograrán.
- Es difícil compararlos - mirós su relog bajo la manga de su traje de houshi - muy pronto va a suceder.
- ¡¡No veo el momento!! - le dijo ella mientras endulzaba la expresión con una sonrisa.
- ¿Qué te parece si vamos a dar una vuelta por el festival?
- ¡Vamos! - exclamó ella tomándole la mano, sin duda había mucho de niña en su espíritu pero otro tanto muy grande de mujer.
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Sanosuke miró el agua correr bajo sus pies con la luna reflejándose en lo cristalino de su matiz y volvió la vista a la mujer que tenía frente a él.
- Sabes que te amo, ¿no? - le preguntó mientras le tomaba las manos, y con una de las suyas acariciaba su mejilla tan suave como la seda.
- Si lo sé tori-atama - sonrió ella.
- Q-Quiero... quiero... - tartamudéo nerviosamente.
- Dime, Sano, ¡Dime! - le exclamó como una pequeña, con voz dulce.
- Por eso... porque te amo, yo quiero que te cases conmigo, Megumi - soltó velozmente mientras extendía frente a ella una cajita de terciopelo blanco con bordes dorados y un corazón grabado en la tapa de color rojo brillante donde se leían sus iniciales S y M entrellazadas de matiz negro. Ella lo abrió con manos temblorosas y dentro había dos anillos con rubíes incrustados.
- ¡¡oh Kami!! - dijo ella sobresaltada - Eso... ¡¡Es hermoso!! ¡¡Claro Sano!! ¡¡Claro que quiero casarme contigo!!
E inmediatamente se lanzó a sus brazos rodeando con los suyos el cuello del muchacho y besándole los labios con suavidad y una pasión que sólo ellos tenían.
- mi kitsune - le susurró al oído. - Aishiteru.
- Aishiteru mo, Sano - habló ella con voz queda.
Ambos se quedaron mirando con cariño y Sano pensó que de pronto había subido al cielo y tenía un ángel mirándole al rostro. Su voz era una melodía cálida y pese a las peleas que solían existir entre ellos él sabía que ella era la mujr de su vida.
Se separó de ella y le tomó la mano colocándole el anillo que brilló, ella hizo lo propio con él, ya estaban comprometidos.
- Bueno meg... ¡estás atada a mi! - comentó con voz sarcástica mientras guiñaba un ojo.
- Mira quién lo dice...jo, jo, jo - por un momento, él pensó que no escucharía su risa característica.- ¡Mira tori-atama!! ¡¡Qué bello!!
Sus ojos se iluminaron al ver los fuegos artificales cruzar el cielo y se abrazó a Sanosuke acurrucándose en su pecho, él sonrió mientras la veía reír por el espectáculo. Ambos estaban atados, mutuamente, por el extenso amor que se tenían.
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- ¡¡Pero si esmuy hermoso!! - dijeron Kaoru y Tsubame en unísono. Se habían encontrado mientras caminaban por las calles y la kendoka prácticamente había obligado a los niños a permanecer con ellos.
- Oye Kenshin - le llamó Yahiko sacándolo de sus pensamientos.
- ¿oro?
- ¿Qué te pasa? - le preguntó sonriendo- estás como en otro mundo.
- ¿uh? Nada... - le respondió casi con tristeza, no podía sacar de su mente aquella noche de Tanabata cuando la mujer con la que se esperaba casar le había dejado esperando, sólo tenía 18 años pero esperaba hacerla feliz, ella le rechazó dolorosamente al no aparecer.
- ¡están muy entusiasmadas! - comentó viendo a las chicas suspirar.
- Sí, es la emoción que emana el festival.
- Seguramente. - él pensó un poco - ¿te encuentras bien?
- Sí, no te preocupes.
- ¡¡OH Yahiko-kun mira es tan hermoso!! - exclamó Tsubame abrazándolo por la cintura.
- Sí, Tsubame - asintió él - dejemos a Kaoru con Kenshin, ¿Quieres? Vamos a tomar unos helados.
- Bueno, pero yo quiero ver el fenómeno de estrellas... - ella le habló con dulzura.
- entonces vamos ahora - volteó a ver a la pareja que no quitaba la vista del cielo - vamos a tomar unos helados, ya volvemos... quizás nos encontremos en casa, JA ne!! - saludó.
Kenshin y Kaoru se despidieron con una seña de mano dejando de ver el espectáculo de luces en el firmamento.
- Kaoru... - le llamó.
- ¿mmm? - volteó a verle a los ojos violáceos.
- ¿eres feliz? - preguntó de pronto dejando de ver a la gente pasar por su lado, tantas máscaras comenzaban a marearle.
- Claro que sí, ¿Porqué lo preguntas? - ella se extrañó, pero algo dentro suyo pareció moverse con aquella pregunta y se estremeció su cuerpo.
- Entonces... No deseas nada más.
- Sí, hay otras que deseo para ser completamente feliz.
- ¿Cómo qué?
- iie, Ken, no voy a decírtelo tan fácilmente - dijo sonriendo para él y Kenshin pensó que su corazón saltaría de su pecho.
- Te quiero Kaoru - susurró al oído de la mujer mientras la abrazaba cálidamente - ¿vamos a dar un paseo por la platya?
- ¡¡Vamos!!
Abandonaron el festival y se instalaron sobre la arena mojada, observando el cristalino brillo que producía el reflejo de la luna y las estrellas en el agua del mar. Kenshin rodeó con sus brazos a la kendoka y la acercó a su cuerpo, embriagándose con su aroma a jazmines.
- Kenshin, ¿no te irás de mi lado verdad? - le preguntó esa inquietud que había surgido en su corazón.
- ¡no Kaoru! ¿Qué dices? ¡Claro que no!
- Sólo tuve miedo... por un momento.
- no, no temas, no me iré de tu lado.
Ellos se miraron detenidamente, les era suficiente sentirse así de cerca, escuchar a sus corazón latir en unísono como una melodía y estremecerse con el roce de la piel del otro.
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Misao abrió grandes los ojos y se dejó abrazar por Himura, sentía su respiración en su cuello y sus brazos rodear su espalda con suavidad.
- tenemos que ir, Aoshi-sama...
- Sí, vamos - él era complicado de entender, mas Misao parecía hacer todo lo posible para hacerlo y eso era lo que más le gustaba de ella, lo que le ataba a su alma juvenil. La tomó de la mano y prácticamente la arrastró hacia el festival.
Una sombra pequeña brilló en la lejanía de los árbole del parque, de colores carmesí se dejaron ver unas cintas.
- la noche de Tanabata... - susurró acompañando su dulce voz con una risa aguda.
Aoshi sacó de entre sus ropas un teléfono celular que había comenzado a sonar en plena calle. Él se laejó un poco del escándalo público para escuchar a quién le había llamado, se trataba de Tomoe.
- Moshi, Moshi - atendió - ¿¿Qué?? - exclamó Aoshi- ¿De verdad? Bueno... sí, oneechan... sí, en cuanto podamos vamos para allá... Sí, te lo prometo, nos vemos... Llámame cualquier cosa que ocurra. Adiós.
- "¿Qué?"
- Era Tomoe - le contó Himura al cortar- tenemos que volver, hay un pariente nuestro de Kyoto que necesita de nuestra ayuda, aún no sé muy bien de qué se trara, pero nos han pedido que vayamos urgentemente.
- Ya veo... ¿crees que podríamos acompañarlos?
- Sí, claro Misao, no creo que haya problema - le sonrió y ella quedó enamorada de ese acto- debo encontrar a Kenshin.
- Creo saber dónde.
Ella fijó sus ojos esmeraldas en el cartel del bar más popular de la ciudad sin notar que alguien desde la calle le llamaba.
- ¡¡Misao-chan!! - escuchó al fin y volteó para encontrarse con los bellos ojos de Shougo.
- ¡Shougo-kun! ¿Has visto a mi hermana y a Himura? - miró de pronto a la acompañante del sujeto - mucho gusto, Misao Kamiya.
- Miyarai Sakaguchi, igualmente.
Ambas sonrieron.
- No lo hemos visto, Misao-chan - le contestó Shougo.
- Mou!!
- Demo.. Podríamos ayudarles a buscarlos, ¿no crees Shougo? - preguntó Miyarai que había sentido mucha simpatía por la recién conocida.
- Sí, vamos a buscarles.
Himura vió entonces cruzar por la calle la figura de su hermana menor que aunque estuviese disfrazada reconocía a la perfección, su cabello, su mirada, su manera de sonreír.
- ¡¡Tsubame!! - le llamó y ella volteó a verle. Corrió hacia él llevando a Yahiko consigo.
- Yahiko, ¿has visto a mi oneesan? - le interrogó Misao al vestido de chino.
- Sí, hace rato estuvimos con ella y con Kenshin - dijo él señalando hacia el frente de un puesto - pero ya no están allí.
- Mou!!! - suspiró Tsubame - ¡Yo no quiero irme! - dijo cuando Aoshi les contó lo sucedido. - a mí nunca me necesitan, siempre es a ustedes.
- tranquila Tsubame... - le susurró Yahiko.
- Además, quizás Yahiko y los demás podamos ir - le habló también Misao.
- nos lo han pedido.
- ¡¡Aoshi-nii!!! - ella le reprochó - está bien.
- ¿Dónde estarán esos dos? - pensó en voz alta la joven de 18 años.
- Quizás se hayan ido a la playa- sugirió Tsubame- escuché a Kaoru mencionar que sería muy bonito ver el espectáculo de estrellas desde allá.
- Entonces vamos!!
De pronto, las estrellas del cielo se fusionaron y este se cubrió de luces maravillosas haciendo que todos se detuvieran y el silencio atrapara al festival por completo.
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Kenshin miró los ojos de la mujer que tenía a su lado, las órbitas azuladas brillaban de un matiz tan parecido a las profundas agua del mar que se sentía emocionado al verla así.
- ¡¡Es maravilloso!! - escapó de sus labios con voz melódica.
El recuerdo de aquel 7 de Julio que permanecía en la mente del pelirrojo se desvaneció al escuchar su voz, al respirar su aroma, al reflejarse en sus ojos cristalinos. Y anuló la brecha que los mantenía separados, uniéndolos en un dulce beso en el que ambos entregaban el corazón.
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- te amo Tori-atam... - susurró Megumi al oído del hombre que la abrazaba protectoramente.
Los dos se manutiveron así viendo el firmamento mientras veían reflejarse en él un futuro juntos y bajo el puente sus figuras unidas como Orihime y Hikoboshi, como ellos debían estar. Sus almas por fin reunidas.
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Los demás se detuvieron en seco, su objetivo podía esperar, embriagados por el espectáculo y anonadados por el milagro de la noche de Tanabata que algunos contemplaban por primera vez.
- ¿Dónde está mi hermana? - preguntó Shougo anulando el silencio y comprobando la ausencia de la joven.
- no la he visto desde que nos separamos - dijo Misao.
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La joven vestida como sacerdotiza y el muchacha actuando ser un mercenario se separaron luego de unir sus labios en un tibio beso. Ella tenía el rostro apenado y él simplemente sonreía como de costumbre.
- te quiero, Sayo-chan, siempre te quise.
- Yo también Sou-kun - dijo sonriendo por fin.
- Debemos volver con los demás... - le explicó él- tu hermano puede estar preocupado.
- Sí, vamos a casa de Kaoru-chan.
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Una risa se escuchó por todo el festival, tocando cada corazón enamorado y una figura infantil vestida de rosado carmesí, con cabello castaño corto enlazado con un listón y ojos tan esmeraldas como piedras preciosas que brillaban en un pálido róstro se desvaneció en el aire, como pompa de jabón, albergándose en los corazones que sienten amor, el espíritu de la noche de Tanabata.
Fin de capítulo
Bueno, en realidad el cap. era muuucho más largo, pero pensé que sería más romántico si lo dejaba aquí, je, je, espero que les haya gustado la segunda parte del festival, porque acá se cierra una etapa en mi fic, desde ahora en más aparecerán nuevos problemas y creo que comenzará a parecerse a la serie. YA verán a qué me refiero, las cosas van a cambiar. ¿Quién necesitará la ayuda de la familia Himura y Sagara? ¿Qué ayuda es esa? Bueno, quizás se resuelve en el próximo chapter, pero no les aseguro nada, ja, ja. ¿Qué les han parecido los cambios? Aoshi-sama ha empezado a hablar, ¡¡¡Es cosa de milagro!!! Bastante espeluznante lo de la niña... ¿no? más adelante se resolverá también ese misterio, ja, ja, ja, ja, pero para ello falta, así que... ¡¡¡A esperar señores!!! ¡¡Y señoritas!!! ¡¡También señoras!! ^____^
Les daré paso también un poco al humor, no se preocupen, demo... antes de irme... los reviews:
Kirara26: gracias por las felicitaciones por el fic, me alegro que te guste y también lo de Tanabata, tengo pensado buscar más sobre esa bella historia, pues es una de mis leyendas y reseñas favoritas. ¿así que estudiante de nihongo? Bueno, te cuento que a mí también me gusta el japonés y cuando quieras charlamos sobre el tema, ja, ja, mi MSN es Sumire_chan88@hotmail.com así que si quieres me agregas eh!!
Anny-chan: Bueno, me alegro que prometas dejarme review y más especialmente dar la vida por ello, ja, ja, no, en serio, soy feliz cuando me dejan reviews con sus opiniones, especialmente uno tan largo como el tuyo, amiga. Otra fan de Ao-kun y Milla-chan... más peticiones sin duda. ¡¡¡¡¡YATA!!!! La verdad has acertado, sip, el trajecito de Milla-chan es el de Miyu en Vampire Princess Miyu, tengo varias imágenes de esa serie y me encantó como quedó Misao con ese disfraz, así que le dejé así, ja, ja, ja. En realidad, la ropa de varios está inspiradas en personajes de series de anime, si se animan a probar haber si aciertan les digo cual personaje en cual, ja, ja. No te preocupes, amiga, te perdono claro, además me has dejado un graaaan review que me encantó y me levantó el animo porque andaba medio caida. ¿Qué te ha parecido Aoshi? Pues ya ves... ha hablado bastante para ser él ^-^. Espero tus reviews... ¿Sip? Y nuevamente dômo arigatô por tus comentarios.
Gaby: Ojalá te siga gustando el review y bueh! Lo que recordaba Ken, que ya va a volver a pasar, ahora se aclara un poco en este cap. Es una parte de su vida cuando le rechazaron, él se iba a declarar a la persona amada en una noche de Tanabata pero ella no apareció, ya verás como más adelante se aclara esto. Pero... ¿Has entendido? Sino... me dices y con gusto te adelanto algo pero un e-mail porque no quiero que todos se enteren. ^_~ muahaha!!
Miyuki Kobayakawa: ¿Qué te pareció lo de Ken y Kao en este cap.? ¿bien no? y bueh! Tu me dices a mí... ¿para cuándo el cap. 9 de Kaoru, la cazapampiros eh???!!!! Je, je, el cap. 8 me encantó, y como verás mi review ya estuvo allí, ja, ja. Ojalá te siga gustando y espero seguir tardando tan poco, es que doy tiempo para que aparezcan los reviews.
Miyarai: Dômo arigatô, la verdad... la descripción de los disfraces salió así gracias a que tenía muchas imágenes de diversas series, ja, ja. ¿Qué te ha parecido Miyarai en este cap.? Bueno, ya verás como en el próximo habrá muchas cosas interesantes de estos dos, ji, ji. Me alegro muchísimo que te siga gustando y también que me hayas dejado review, porque me doy cuenta de que cuento con tu apoyo en el fic.
Bueno, también quiero agradecer a Misao-19 (Y que sigas con el fic "Amazonas"), Mourisan, Lady Emyco, Chi2 e Itzel que han dejado reviews en los caps. anteriores, pero en el pasado no, igual sé que han leído el fic aunque no aparezcan en el 10. Espero pronto recibir noticias suyas.
Ahora sí, ¡¡¡BYE BYE!!!
JA NE!!!!!!!!!!!!
Sumire-chan J
Miko no ai
Naitemo iiyo donna kanashimimo tsubasa ni kawarunosa sono mune de
