N.T d A.: antes que nada quiero decirles que este cap. esta especialmente dedicado a varias personas, pero MUUUUY principalmente a Anny-chan que me deja sus grandes reviews siempre con muchos ánimos y con ella como reviewer dan ganas de seguir, nunca faltan sus mensajitos en cada cap. a Gaby (hyatt) con la que pasa lo mismo, ¡¡soy muy feliz de tener SIEMPRE sus reviews. A Misao-19, a Lore-chan (Mitsuki), a c-erika, a Emi-chan. A mi amiga Kirara26. A Katrinita y Kiara-chan. A los que SIEMPRE están ahí. A mi papi que me lleva siempre al cyber y me da la platita y a mi mami que lo convence de que lo haga. Bueno... no los entretengo más...

Siempre tú y yo

Por Sumire-chan

Capítulo 15: "Recuerdos de otras eras"

Aoshi miró de reojo el caminar lento de Misao, su cabeza estaba gacha y su cabello trenzado era acariciado por la brisa del viento.

- ugh...- gimió la mujer que sostenía entre sus brazos. Otra más herida, supuestamente inocente. Su hermano la tomó entre sus brazos dándole tiempo a correr tras la Okashira.

- Misao – le gritó al verla calles más adelante y corrió para alcanzarla.

- vete – dijo ella con voz seca al sentirlo caminar cerca suyo, sin voltear pese a sus llamados. Él la detuvo tomándola del brazo y hacercándola a su cuerpo. ¡Quién diría que Aoshi tendría tales reacciones!

Era extraño, pero Himura Aoshi realmente estaba aconcojado por su interrupción en una misión que era exclusiva de Misao, en cosas de la okashira él no podía intervenir de esa manera. Mas no podía negarlo, estaba enamorado de esa muchacha de cabellos negros y ojos esmeraldas y el simple hecho de verla partir a algo supuestamente desconocido le revolvía todos los sentidos.

- ¡¡Sueltame!! – gritó mostrándole su rostro, sus ojosenvueltos en un matiz de furia, incluso su voz sonó agria. Intentó soltarse pero él la mantenía firmemente agarrada.

- ¡¿Porqué te pones así?! – exclamó Aoshi, elevando extrañamente el tono de su voz.

- ¿Y todavía me lo preguntas? – dijo frustada – ustedes arruinaron todo, ¡maldita sea! Yo podía arreglarme perfectamente sola, soy la okashira. Y es nuestra guerra... Aunque hayamos pedido su ayuda deben adecuarse a nuestras costumbres.

Dando por terminada la conversación ella volteó nuevamente y encaminó hacia el Aoya, dejando a Himura sin poder decir nada más, solamente envuelto en sus pensamientos.

- "¿Porqué has cambiado tanto?" – se preguntó el muchacho sin moverse. La niña, no... la mujer había dado un paso gigantesco dejando atrás su infantil ternura, su inocencia y su angelical calidez. Ahora frente a él estaba una verdadera okashira, la líder frente a toda su gente. Debía ser duro también para Misao, pero tantos cambios en su vida adolescente no eran buenos.

- ¡¡Aoshi!! – sintió a sus espaldas, eran Kaoru y Kenshin. Su hermano llevaba a la mujer cargando, parecía que añun no despertaba.

- ¿qué pasó? – preguntó Kaoru angustiada por su hermana menor.

- Está enfadada-

- lo temía – susurró- ¡es que soy una gran baka! Misao es la okashira, no debemos interferir en algo que es responsabilidad de ella.

Kaoru bajó la vista apenada, había cometido un error grave.

- "todo por intentar protegerla..." – pensó Kamiya- "es que... yo temo... a... la verdad"

- No te preocupes Kaoru – dijo Kenshin poniendo una mano en su hombro, ni él sabía la verdad de la situación, se apenó por ocultarle cosas a su novio, a él quién tanto apoyo le había dado. No pudo mirarle a sus ojos. – será mejor que volvamos al Aoya.

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- ¡¡Misao-chan!! – exclamó el viejo Okina saliendo de la cocina, llevaba una tasa de té hermosamente decorada en una mano en donde humeaba el delicioso té de Omasu - ¿Qué sucede?

- no pasa nada, Jiya – susurró Misao – Rescaté a una mujer pero los líderes escaparon. No pude sacarles información, gomen nasai.

Calladamente, se metió en tu habitación. Tras su puerta, Okina se quedó preocupado.

- "ha cambiado mucho" – pensó volviendo a la cocina – "pero sé que sigue siendo la misma de siempre, muy dentro suyo"

Entonces, los dos hermanos y Kaoru entraron por la puerta principal de la sede de los ninjas, lucían cansados pero no era ese el motivo de su rostro preocupado y levemente temeroso, sino la actitud de Misao.

- Ah! Con que era eso – dijo casi para si mismo el anciano.

- ¿Misao? – preguntó Kaoru.

- Está en su cuarto – contestó Okina- pero te aconsejo que no le digas nada, deja que esta noche se lleve su furia.

- sí, okina-san... demo... ¡¡Es nuestra culpa!! – sollozó enterrando su rostro en el pecho del anciano, en donde había permanecido también cuando sus padre murieron, y muchísimas veces más durante su infancia. Recordaba ahora la risa del anciano intentando consolarle.

- ssshh... cálmate Kaoru-chan – susurró sin ocultar su sonrisa – Milla-chan es tu hermana... por sobre todo... es tu hermana...

Ajenos a todo, Kenshin y Aoshi permanecían callados.

- ya me imaginaba que algo así sucedía...

- ¿nani?

- conozco a Milla – le dijo mirándola a los ojos - y te conozco a ti...

Ambos sonrieron.

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- "Son unos bakas" – pensó Misao Kamiya lanzando un kunai, una pequeña cuchilla que escondía bajo los protectores de sus muñecas, especies de guantes que Okon le había regalado al comenzar su entrenamiento ninja, y también entre sus ropas.

Las vestimentas de Onmitsu habían sido un obsequio de un ninja, pero ella no le recordaba bien porque era solo una niña cuando el sujeto que portaba una extraña máscara le había dado el hermoso envoltorio donde se encontraba el traje. ¡Como amaba ese traje! El mismo sujeto también le había aconsejado usar su cabello en una trenza, según él era más cómodo a la hora de una batalla, por eso siempre llevaba el mismo peinado. Misao no recordaba bien el rostro de aquel tipo pero recordaba que siempre estaba acompañado por otras personas, tampoco las recordaba con exactitud.

Enseñó sus kunais entre sus manos mientras Omasu corría a su alrededor con una tabla cubriendo su rostro. Misao lanzó una más y el arma se clavó certeramente en la madera hueca.

- "Está bien... yo... no reaccioné... bien... yo" - su mente era un lío, de pronto un recuerdo llegó a su mente...

*~*~*~*~*~* Flashbak *~*~*~*~*~*

- ¡¡Oh no!! – exclamó una niña de figura sinceramente angelical, llevaba un kimono de entrenamiento muy liviano de color castaño claro amarrado a la cintura por una cinta roja de seda - ¡¿Porqué no puedo ir también?

- Porque es su misión, no la tuya – le explicó un hombre de madura edad - ¿Acaso quieres interferir en una misión que no te corresponde?

- no, no, no – repitió ella mirando de reojo a los cuatro sujetos.

- ¡¡ONEECHAN!! – gritó una niña un poco mayor que ella, vestía un kimono floreado y su cabello negro azabache caía sobre sus hombros - ¿uh? ¿Qué pasa?

- Es que Milla-chan quiere ir a la misión de Hannya y los demás – explicó el hombre.

- oh.. ella no puede hacer eso – dijo con aires de sabiduría.

- BUAAAAAAAAAH!!!!!!!

*~*~*~*~*~* Fin del Flashback *~*~*~*~*~*

- "Hannya..."

- Misao-chan, ¿sucede algo? No estás concentrada – dijo Omasu bajando la tabla y dejando de correr.

- nada... – suspiró - ¿recuerdas a... Hannya-san?

- ¡Oh sí! – exclamó la mujer – eras muy unida a él...

- ¿de verdad? – ambas se sentaron en el koi, ella recostó la cabeza en sus manos prestándole toda su atención a la mujer. - ¿Y como era él?

- ¿porqué tanto interés?

- no sé, de pronto... le recordé – susurró quedamente.

- ¿Sucede algo malo? Hay otra cosa, Misao, me doy cuenta, te conozco.

- lo sé – rió – aún me preocupa el fracaso de mi misión...

La mujer miró hacia el cielo buscando una respuesta para su líder pero no la encontraba. Sonrió para sus adentros. "está pasando..."

- Ya no te preocupes por eso...

- Omasu-san... ¡¡Soy la okashira!! Y fracasé, dejé escapar al enemigo.

- no fue tu culpa.

- aún así... – no terminó de hablar ya que podía sentir esa presencia detrá suyo, incluso el latido incontrolable de su corazón le advertía de quién se trataba – Aoshi...

Él sintió como susurró su nombre sin voltear a verle, y con el simple sonido de la voz de Misao sintió las ondas eléctricas recorriendo su piel, su corazón latiendo desesperadamente intentando escapar de su pecho. ¿amor? ¡¿eso era a lo que llamaban amor?!

- Misao – le llamó suavemente - ¿Podemos hablar?

- voy a ver si Okon necesita algo – dijo Omasu dirigiéndose a la cocina.

- ¿Qué quieres? – preguntó Misao secamente.

Misao tenía sus grandes y dinámicos ojos esmeraldas fijos en un punto invisble, como hipnotizada por un vacío metafórico. Él jamás la había visto tan callada, tan fuera de sí.

- necesito hablar de lo que sucedió.

- estoy escuchando.

- Lo siento Misao, realmente lo siento – susurró él respirando profundamente – arruinamos tu misión.

- no dices nada nuevo – ella habló friamente – ya no importa.

Ella se levantó de golpe, sonreía lejanamente.

- de verdad... ya... no importa.

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- ¿Qué pasa Kaoru? – le preguntó Kenshin a la muchacha que caminaba a su lado por las calles de Kyoto.

- continúo preocupada por Misao-chan – le contestó ella.

- ya verás que todo estará bien – sonrió dulcemente.

- gracias – se le acercó para robarle un suave beso de los labios – mira... ¿vamos a comer?

Ella señaló un bello restaurante con un gran anuncio "SHIROBEKO", con letras brillantes y grandes ventanales transparentes y limpios. Había unas cuantas mesas en la entrada bajo un alerito verde y rosado, mientras que otras estaban dentro. Era muy parecido en realidad al que tenía su tía en tokio mas Kaoru no le tomó importancia a la repentina sensación de dejavú.

- es un bello lugar – susurró la kendoka agarrando del brazo al muchacho y arrastrándolo hacia el restaurante.

- es lindo – dijo Kenshin – demo prefiero el Aoya.

- ¡¡Mou Kenshin!! – exclamó inflando los cachetes y llevándose las manos a su cintura.

Él rió animado, adoraba esa expresión, le hacía elevarse del suelo con mucha facilidad. Y no podía evitar que al estar junto a ella, dejase de pensar.

- ¿Vamos a comer? – preguntó ella al fin.

- Vamos, Koishi – aceptó él.

Dentro, era bastante acogedor, con cuadros pintados colgados en las paredes. Sin duda a Kaoru le recordaba el Akabeko, las pinturas eran tan bellas como las que Katsuhiro hacía para su tía. Parecía, según él, la mejor forma de cortejearla, de enamorarla con bellos paisajes, rostros hermosos, pero ninguno se comparaba como el que ponía ella al verlos. Por lo menos, eso objetaba el muchacho.

Kenshin fijó sus ojos violáceos en un cuadro de perfectas pinceladas, rodeado de un marco dorado brillante como el mismo oro. Sin duda el objeto principal era una nihontou a la luz de la luna siendo portada por un sujeto, de ojos dorados cristalinos, fríos y serios. Su rostro era igualmente callado y su cabello negro era corto. Vestía ropas de samurai y rebeldes mechones de cabello caían sobre su rostro.

- ¿les gusta? – dijo una mujer mirándoles, era muy hermosa, tenía bellos ojos esmeraldas y largos cabellos negros.

- Sí, está... ¡¡hermoso!! – exclamó Kaoru.

- es mi esposo – sonrió – y lo he pintado yo... sólo que con distintas ropas de las que usa, claro.

- ¡AH! Le felicito... usted tiene mucho habilidad para la pintura.

- gracias – se sonrojó - ¿Desean una mesa?

Kaoru volteó a ver a Kenshin, sus ojos estaban concentrados en la pintura.

- sí, por favor... – le sonrió a la mujer – "¿Qué te pasa?"

- "¿Doushite ka?"

*~*~*~*~*~* ¡tu eres el que ha estado desprestigiando a mi escuela! – gritó una muchacha. Lo era por su voz cálida y segura, sus largos cabellos caían desde un atado alto y vestía una hakama azul y un gi blanco algo gastados. Apuntaba con un bokken firmemente sostenido. Era él... a la persona que aquella mujer apunta, sólo que sus cabellos rojizos eran más largos entones y vestía ropas de samurai pero su mirada... era igualmente violácea. Miró el rostro de la mujer... la sombras le impedían descubrirlo...*~*~*~*~*~*

- ¡Kenshin! ¿Hola? – le llamó Kaoru - ¿Qué pasa?

- eh... nada, Kaoru – respondió mientras le servían lo que la muchacha había pedido – "¿Qué fue todo eso?"

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- Aoshi no baka – susurró Misao recostada sobre su cama. De pronto vió a una paloma blanca posarce en la ventana, la tomó suavemente entre sus manos y le sacó de la patita una carta enrollada, le sorprendía que Sayo supiera cómo doblar adecuadamente las gruesas hojas.

De Shimabara a Kyoto. Para Misao Kakimachi de Sayo Amakusa

Mi adorada Misao:

Espero, con todo el corazón, que tu misión haya resultado como esperabas. Son pocas las líneas que podrés escribirte, mi hermano y Miyarai nos invitaron a mí y a Soujiro a comer. ¿Sabes? Ellos estan juntos, hacen una pareja sinceramente muy adorable. Tengo que contarte algo o sino... te juro que no me aguantaré hasta la semana próxima. Miyarai-san ha recibido un mensaje de su hermana que vive en Kyoto, y le ha pedido que viaje a ayudarle con el negocio de su familia, un restaurante según me comentó. Ella nos invitó muy amablemente a nosotros tres. ¡¡Estoy ansiosa por ir a verte!! ¿Qué te parece? Bueno, tenemos que esperar que ella termine con el arreglo de todo sus asuntos y partiremos hacia allá. Prometo escribirte antes de partir.

Milla, no es la única razón por la que te escribo. Soujiro y yo finalmente estamos juntos. ¿A qué no lo pensabas? Espero que seamos tan unidos como tú y Himura-san. ¿no crees? Ansiosa estoy por saber de ti y de él, Milla.

Sabes que cuentas conmigo en todo pero te pido que también cuentes con tu propia esencia y tu sabiduría.

Te quiere mucho, siempre contigo.

Sayo Amakusa

- "mi propia esencia y mi sabiduría" – pensó la onmitsu saliendo del cuarto hacia el contiguo, donde se hospedaba la mujer que ella había rescatado.

Tocó la puerta suavemente y entró. La mujer estaba sentada sobre la cama, tenía apreciables manchas negras bajo los ojos y su rostro era mortalmente pálido.

- disculpe, necesito hablar con usted – explicó Misao.

- lo sé... – susurró la mujer – mi nombre es Koe Sukuyama, lo que decían... esos sujetos era cierto... mi padre me entregó unos antiguos planos de la ciudad de Kyoto donde se detallan unos túneles que usaban los enemigos del shogun para ocultarse e intentar atacar el castillo.

Misao escuchó con mucho atención lo que esa mujer decía.

- ¿y usted los tiene consigo?

- Sí... – dijo sacando de entre sus ropas un bello talismán con forma de sol que se abrió en dos y salió un papel amarillento - ¿Usted desea conservarlos?

- ¿me los daría?

- sólo si acepta que su vida esté en peligro.

- soy la okashira de estos ninjas, mi vida ya está en peligro – aseguró Milla – usted deseará marcharse ahora, ne?

- mi familia está en peligro también, si yo no estoy con ellos – comentó – además deben estar preocupados por mi seguridad. Si me lo permite, señorita, me marcharé...

- Misao Kamiya – le extendió una de sus manos – si alguna vez está en peligro, recuerde este lugar.

Koe salió del cuarto dejando a Misao sumamente pensativa. Meses atrás era una adolescente común y corriente cuya mayor preocupación era encontrarse al amor de su vida con frecuencia y ahora debía enfrentarse a todo un clan ninja como okashira que era. Necesita meditar sobre ello.

Abandonó ella también la habitación y se dirigió fuera del Aoya.

- Misao – la llamaron al verla en la puerta, era Megumi.

- ¿si oneesan? – le contestó con una sonrisa.

- ¿Está todo bien?

- Por supuesto – y se fue.

Megumi suspiró y se metió nuevamente a la cocina. La okashira caminó por las calles cercanas al Aoya, a lo lejos contempló gustosa el templo Zen, su Jiya la solía llevar a meditar a allí y Omasu les acompañaba, para preparar la ceremonía del té con delicada precisión, hacía siglos que eso no se llevaba a cabo, pero en el Aoya era una costumbre verlo. Eso le traía sensaciones extrañas.

Subió las largas escaleras del lugar sagrado y entró en un cuartito sin lujos, apenas pintado en un tenue color azulado. Se sentó en posición de meditación cuando...

*~*~*~*~*~* "llueve..." El agua como un manto caía torrencialmente en las calles de lo que en otra era fue Kyoto, una muchacha acababa de despedirse de sus amigos en la vieja estación del tren y ahora corría bajo un paraguas del suave papel de arroz. Llegó frente a un templo y subió las escaleras para encontrarse a un sujeto sentado bajo el pequeño techo. Generalmente nadie meditaba en ese lugar, pero al muchacho le agradaba esa vista.

Ella se acercó a él, su largo cabello trenzado caía sobre uno de sus hombros y mechones rozaban su frente cayendo sobre su rostro. - ¡¡Aoshi-sama!! – le gritó acercándose aún más, pero su voz no sonó fuerte simplemente animada y cálida, contrastando con la fria presencia de aquel sujeto. Se encontraba como de costumbre con sus ojos cerrados, meditando... su rostro... *~*~*~*~*~*

- ¿Qué fue eso? – se preguntó abriendo grandes los ojos.

- Misao... ¿Qué haces aquí? – preguntó una voz a sus espaldas, salía del cuarto de meditación contiguo, era Aoshi.

- estaba meditando, ¿tu? – le contestó con dulzura.

- también, mira lo que encontré en el cuarto donde me encontraba – dijo entregándole una especie de daga, más era solamente su funda – estaba bajo las baldosas...

Para Aoshi Shinomori...

Se leía con letras plateadas muy brillantes.

- Guau!! Llevaba tu nombre... – susurró Misao algo inquieta, Aoshi no era un nombre muy común, al igual que Misao y los nombre que sus padres le habían puesto a sus hermanas. Era como si quisiera que sobresalieran siempre. No había muchas Misao's en japón ni mucho menos en Tokio ni Kyoto, ni tampoco muchas Kaoru's. Ella contempló el objeto detenidamente, leyó al costado... "En Meiji y para siempre"

- Misao... ¿Qué conoces sobre la era Meiji? – preguntó él.

- Pues... sé que los Onniwabanshu protegían Kyoto... que había muchos enemigos y estos atentaban la paz, porque esta era muuy frágil.

- ¿Quién te dijo todo eso?

- Okina-san... – le contó – me lo contó hace mucho... me contó en realidad, toda la historia de aquella época, más sobre el Ishin Shishi y sobre el Bakufu... me explicó varias cosas de la época. ¿te interesa?

- hai, creo que luego le preguntaré – aceptó – aunque me gustaría saber... quién fue el que escribió esto – dijo tomando entre sus manos, la daga de color castaño y las relucientes letras platinadas.

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Okina salió al koi de la sede Onniwabanshu, podía ver desde allí las grandes aglomeraciones de ciudades que épocas atrás no existían.

- muy pronto sucederá – susurró al viento volviéndose, su propia voz, un eco bizarro – ha pasado el tiempo.. y los Onni hemos superado todo para que llegue el momento...

Miró hacia el interior del Aoya mientras los grillos producían una acogedora música mezclada con las voces de los comensales. Sonrió.

- Muy pronto sucederá...

Fin del capítulo

OYA!!!!!! Que tal? Mucho misterio ¿no creen? Ja, ja, espero ansiosa sus comentarios sobre este cap. Y si a muchos les gustaría saber sobre la antigua historia del japón... pues... ¡¡¡No se pierdan el próximo cap.!!!!

Ahora... los reviews... ¡¡Gracias por sus esfuerzos amigas!!

Gaby (hyatt): te digo que Hiko es un loco, gracias amiga por dejarme review SIEEEMPRE, oye. ¿tienes MSN? Bueno, espero que te guste el cap.

Kirara26: y que te pareció la actitud de Misao ahora eh? Esta linda no? Bueno, ¡¡pues claro que AMIGA!!! Te agredezco millones tus reviews y cuenta conmigo en TODO:

Anny-chan: ¬¬ desde cuando piensas amiga??? ^o^ mentira!!!! Ja, ja, ja, igual la bromita me salía del alma, tu sabes que hago todo lo que siento. Jejeje, bueno, finalmente subí el cap., espero que te guste, a pesar de que no llegaron a 10 reviews sentí la necesidad de subirlo. Amiga, te agradezco todos tus lindos y adorables y... ¡¡¡¡HERMOSOS!!! Reviews, realmente me encantan bien largos y espero poder charlar muuuuy pronto contigo haber si nos conocemos mucho mas. ¿Si? Nos vemos. Besos.

Blue ningyo: gracias, al final actualicé, los reviews eran adorables, jaja. Como no quiero contar mucho del fic... te explicaré brevemente. Este clan de ninjas pretende algo con los planos que abarcan Kyoto y allí tienen marcados subterráneos desde donde pueden atacar toda la ciudad, lo que desencadenaría una guerra. Además... si ven que sus fuerzas son vencidas es muy fácil que vuelvan a huir por los escondites. ¿entiendes? Bueno, la guerra es entre clanes pero para el clan Kirokeshi es una perfecta oportunidad para destruir la ciudad. ¿Esta claro? Eso espero, sino... me dices y lo explico de otra manera. Espero que te siga gustando el fic.

Bizcochita: me alegro por tu review y la verdad... es un tiempo record, jajaja. Ya verás todo lo que pasará entre AxM, va a ser inesperado y bastante lindo. A ver si te gusta. Ojalá que sí y bueno... suspenso... suspenso, jejeje.

Justary: bueno, primero que nada te quiero decir que me alegro que te guste el cap. Y te deseo a ti también un muy feliz año nuevo y una próspera navidad, lamento muuucho la espera con el cap. Y me alegro contar con tu apoyo. Segundo, y voy a ponerme más seria al decir esto, en realidad pensaba hacerlo por e-mail porque no me parece correcto utilizar este medio, pero en realidad... no sabía cuál era tu correo y me animé a hacerlo por acá. Antes que nada, me gustaría charlar bien contigo. Quiero recordarte con palabras textuales un review tuyo: Esta es la primera vez que hago una mala nota pero...¡QUE ASCO! TU FIC ES MALISIMO, PERO COMO SE TE OCURRE, ESTO ES #¡¬&*+?`...EJEM...EJEM...bueno lo mejor que puedes hacer es esforzarte un poco mas. (no se te olvide) Estas fueron las palabras de un review tuyo en mi fic llamado "Mi vida contigo" de Rurouni Kenshin. Es la primera vez que recibo una crítica de este tipo y realmente duele, jajaja. Me río para intentar tomarlo con más calma pero quiero que sepas que realmente me conformó aquel fic, porque Mourisan, Bunny Saito (GRAN escritora), Kaoru86 Kamiya, gaby (hyatt), naoko lizi Kinomoto, ali_chan ^o^, Chibirin, Koraima, Kirara26 y Maki-san parecieron estar bastante conformes y les gustó el fic. Espero que dentro de todo... no te enfades y me digas en qué me equivoqué.. porque aunque soy super otaku y otaku más de RK, tengo errores aunque en lugar de decirme que el fic era un asco... me gustaría haber sabido lo que estuvo mal.

Eso es todo... realmente quiero agradecer a Kalita-chan que me levantó el ánimo demasiado, porque me sentía muy bajoneada, como decimos acá en Argentina, y estaba por dejar de subir caps. a mis fics, por lo menos por un tiempo, no soporto las críticas de ese tipo. Pero me levantaron el ánimo y espero no defraudarlos con mis fics, las cosas que yo escribo vienen directo de mi corazón y reflejo el alma en cada palabra como se reflejan los sentimientos en la gota de la más pura lágrima.

Sé que algunos lo entenderán...

JA NE!!!

Sumire-chan

Naitemo iiyo donna kanashimimo tsubasa ni kawarunosa sono mune de

Está bien llorar, cualquier tipo de tristeza se volverá alas para tu corazón

Namida wa Ashitteru

2do ending de la serie de televisión

(Capítulo 13 a 27)