Error: Quiero aclararles un error que tuve, no es trascendente a la historia pero me apetece comentarlo, según mis fuentes, Okon es la muchacha de cabellos largos, con cinta en la cabeza y Omasu es la joven de cabellos cortos que casi siempre los lleva en un rodete.
Disclaimer: rurouni Kenshin no me pertenece, los personajes han sido utilizados sin fines de lucro, si desean demandar, allá ustedes, pero no podrán sacarme mucho.
Agradecimientos: Quiero agradecer y dedicar el fic, a mi mejor amiga Julia, a mis mejores amigas de internet Kala, Maru Kazegami, Saori Makimashi, Kikyo-chan, Kaory Kamiya, Chiisana Minako, Anny-chan, Kirara26 y Kiara B. Shinoda. A mi cuñada Emi Tachibana, a mis amigas y reviewers Ayumi, Justary, c-erika, bizcochia y gaby (hyatt). Bien eso es todo... uf... que manera de agradecer ^_^ jojojo.
Siempre tú y yo
Por Sumire-chan
Capítulo 17: "Cuando ha llegado el momento..."
*~*~*~*~*~* Recuerdo 1*~*~*~*~*~*
-"¿Porqué te haces llamar con ese nombre, Saito?- le preguntó un pelirrojo a un hombre de pupilas doradas como el oro, rebeldes cabellos negros y una expresión sarcástica, era alto, llevaba una espada en su cintura al igual que su interlocutor y fumaba con mucha tranquilidad.
- ¿Cómo? ¿Goro? – se hizo el tonto el lobo de mibu. – por nada en especial.
Rió.
*~*~*~*~*~* Recuerdo 2 *~*~*~*~*~*
Fue el punto cúlmine de la batalla, los cabellos rojizos del muchacho eran liberados por una súbita estocada y sus ojos dorados furiosos miraban a su oponente. Un hombre adulto de ojos del mismo color, ojos de lobo. Era alto y sus mechones de cabello negro rozaban su frente. Ambos cruzaron sus espadas en un ataque y se alejaron levemente. El pelirrojo saltó contra la pared de papel con ligereza y se abalanzó contra el sujeto nuevamente, sus ojos aún más enfurecidos y la sangre se escurría por sus labios cerrados.
El sujeto percibió su ataque fácilmente y bloqueó cada uno de ellos. Entre ellos no se daban tiempo para alejarse y el dolor furioso les quemaba en el alma, sobresaliendo por sus miradas, por sus gritos y por la fuerza en que se atacaban.
Ajena a esto una mujer miraba todo esto y también había un niño entre ellos, él vestido de hakama y gi y ella solamente con un kimono de tela muy suave.
*~*~*~*~*~* Fin de los recuerdos *~*~*~*~*~*
*~*~*~*~*~* Pequeño corte de escena *~*~*~*~*~*
Sumire: o.o sí, lo sé... es complicado el recuerdo... ¡¡¡no me maten por ello!!!!
Saito: ¬¬ ¿y porqué yo no aparezco en el fic? Y si en los recuerdos y estos estupidos cortes.
Sumire: ¬¬**** porque mis amigas esperan que aparezcas...
Saito: ^____^ ¿De verdad?
Sumire: -_____- lamentablemente...
Saito: oye, no hagas esa cara... ¿porqué a Himura y Shinomori no les haces reproches?
Sumire: T___T ¿De verdad necesitas que te lo diga?
Saito: ¬¬*****
*~*~*~*~*~* Fin del pequeño corte de escena *~*~*~*~*~*
Kenshin ignoró por completo ese recuerdo.
- no, no.. jeje – se rió algo avergonzado.
- ah bueno, esta bien.
- eh... sí, Tokio-san, ¿usted es onmitsu? – la pregunta había nacido en su mente cuando vió esa cicatriz indudablemente de kunai y las marcas en sus dedos de haber empuñado alguna que otra arma. Luego, lo había dicho como si no tuviera control de si mismo.
La mujer se puso algo pálida mas le respondió con voz muy dulce.
- sí, señor, en un tiempo fui una onmitsu, pero ya no... porque renuncié a mi cargo de ninja cuando acepté casarme con alguien que no era de mi clan.
- siento hacerle recordar eso – se disculpó Himura. [¬¬** tarde... como siempre]
- oh no se preocupe... es un lindo recuerdo para mí, porque es por mi marido por el que dejé todo aquello, por el hombre que amo... y por nuestros hijos.
Un niño de cabellos castaños de apariencia algo mayor llegó corriendo a toda velocidad, sudaba y parecía asustado.
- ¿¿Qué pasa?? – le preguntó la madre preocupada.
- ;___; ¡¡¡Papá me quiere mataaaaaaaar!!!!
PLOP. Todos se cayeron hacia atrás, la expresión del niñato era muy cómica en realidad, río de lágrimas brotaban de sus ojos y se aferraba a la falda de su madre mimadamente.
- ¡¡No dejes que me mateeeeeee!!
- ¿pero qué hiciste Enji?
- pues... – murmuró – le-to-que-su-co-le-ccion-fa-vo-ri-ta-de-es-pa-das-y-me-pu-se-a-prac-ti-car-un-po-co, jejejejeje.
Dijo todo tan seguido ocasionando millones de gotitas en las cabezas de los que miraban la situación.
- demo.. ¡¡¡Enji!!! ¿Cuántas veces te he dicho que no hagas eso?
- jejejejejeje. [^__~ esa risa no es falsa... en la vida real pasan cosas así. Se siente del fondo: ¡¡¡¡¡¡¡S-U-M-I-R-E!!!!! ^_^'''' glup!! Jejejejejejeje]
Entonces, fue cuando una sombra apareció de calles más allá, su ceño fruncido le daba un aspecto terrorífico acompañado por una sonrisa que llegaba a lo sádica.
- ¿Dónde está el niño? – preguntó el que parecía el padre. Lo que no sabía era que Enji se había ocultado bajo la mesa de Kaoru y Kenshin.
- ¡mi vida! – exclamó la mujer besando a su esposo en la mejilla - ¿te apetece comer algo, amor?
- ¿Está aquí verdad? ¬¬** lo conozco – dijo entrando lentamente al restaurante – y te conozco a ti...
- oi, sabes mi vida – intentó en vano hacerle olvidar lo ocurrido – Miyarai-chan llegará en unos días... con unos amigos. ¡¿No te parece genial?!
Saito volvió a salir, los demás no habían escuchado la conversación puesto que Tokio seguía a su esposo desde adentro hacia fuera. Él se acercó a cada mesa mirando bajo ellas.
- "glup" – pensó el niño rogando a dios, Alá, Buda... ¡¡Quien pudiera salvarle!!
Estaba cerca de sus mesas.
- ¿Me escuchaste Hajime? – le repitió su mujer - ¿no te parece hermoso?
- te encontraré malvado Enji... y aprenderás que con las cosas de papá (especialmente su colección de espadas favorita) no se juega – canturreó Saito.
Se acercó a la mesa de Kenshin y Kaoru pero antes de que levantara el mantel, sus ojos se enfocaron en lo violáceo de la mirada del pelirrojo. Había algo conocido allí y por supuesto sabía de qué se trataba.
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- ¿ya Misao? – preguntó Aoshi viéndola volver con una caja dentro de una bolsita con adornos.
- ¿Vamos a tu cuarto? – él asintió.
Sobre la cama desordenada, aún estaba la carta que había estado leyendo antes, inconscientemente volvió a releer con Misao observando la cuidada caligrafía.
Escribo esto para avisarte que la misión ha salido bien, hemos triunfado, Misao. Sé que son pocas las líneas pero no puedo permanecer mucho tiempo en un mismo lugar, nos buscan... han descubierto el lugar donde nos encontramos. Y los pocos mensajeros que se atreven a regresar al campamento tardan demasiado tiempo. Quizás pase mucho antes de que recibas noticias de mí. Pese a todo quiero decirte que te amo y lucharé hasta volver a tu lado.
Por siempre tuyo Aoshi Shinomori
"En Meiji y para siempre"
- ¡Que adorable! – exclamó Misao quitándose las lágrimas del rostro.- aunque no entiendo... te juro que la vida de estas dos personas me intrigan mucho.
- a mí también – dijo sacando el cofre a la vista de la muchacha.
- oh! ¿tu también? – le preguntó mostrándole lo que había dentro de la bolsa, se trataba de un cofre de grabados en esmeraldas y azulados, era muy hermoso y se podía leer "Aoshi Shinomori" esculpido en platinado. – lo encontré entre las cosas viejas de jiya. Sabes... él también me contó sobre estos personajes...
Aoshi escuchó con suma atención lo que la muchacha le comentaba, había tantas cosas ocultas de esas personas, y no era sólo eso... sino también que de pronto ellos se llamaban como ella y la mujer tenía el mismo cargo que Misao. Otra cosa que le intrigaba era ese sujeto de palabras extrañas que había estado molestando a Megumi. ¡¿Porqué su vida era tan complicada?!
- ¿lo abriste ya? – le preguntó señalándole el cofre.
- no, en realidad no he tenido tiempo, acababa de encontrarlo cuando sentí los ruidos de pelea y corrí a llamarte – le explicó ella.
- es todo muy extraño, Misao.
- lo es...
Kamiya tomó en sus manos el cofrecito, levantó la tapa con cuidado con el seguimiento de Himura que hacía lo mismo respectivamente. Aoshi fue el primero en sacar algo de allí, era un pergamino más, enrollado y con un listón rojo. Lo abrió lentamente, se trataba de una fotografía.
- kami – dejó escapar Misao como un gemido.
- no puede ser...
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- ¡¡Eres un ahou!! – le gritó Megumi cerca del oído mientras le terminaba de cambiar las vendas de las manos – no puedes hacer eso con la gente.
- ¡¿Cómo que no puedo?! ¡Por supuesto que puedo!
- Meg es una chica lida no vas a evitar que llame la atención de los chicos, ha sido así desde que la conozco – le explicó Yahiko apoyado sobre una mesa con expresión aburrida – y hace mucho más que tú.
- ¡Tú callate Yahiko-chan! Además... ¿quién te dio vela en este entierro?
- primero no me digas –chan y segundo Megumi es como una hermana para mí, tengo derecho a opinar en lo que me plazca.
- ¡¡Ya cállense los dos!! – gritó la kitsune enfada apretando fuertemente la mano de Sagara.
- AGHHHHHH
- gomen nasai, koi, jeje, no fue mi intención – se disculpó mientras le acariciaba el golpe y hacía un mueca risueña.
- jajajajajaja - se rió Yahiko a punto de morir de la risa.
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- no puede ser... – repitió Aoshi.
Era ella, por supuesto... era ella. Su figura bella jamás podía olvidarla. Se encontraba en un futon con el obi ligeramente aflojado de modo que la vestimenta comenzaba en sus hombros. Sus ojos esmeraldas brillaban. El pintor sin duda había captado la maravillosa esencia de la muchacha. Y sus labios eran enternecedores.
- ¡¡Soy yo!! – exclamó Misao saliendo de su asombro - ¡Por supuesto que soy yo!
- sí... demo..
- ¡es que no puede ser! – leyó por debajo del retrato la perfecta caligrafía "Tsunan Tsukioka. Era Meiji" – no entiendo nada, Aoshi, te juro que no entiendo.
- lo sé Misao, yo tampoco – volvió a mirar la figura de Kamiya perfectamente pintada en el lienzo.
- es... rarísimo.
Ella apartó el papel de sus ojos, no... se sentía muy extraña viéndose a sí misma en un retrato como ese tipo, además vestida con un kimono. Aoshi sacó las últimas cosas que quedaban en el cofre, se trataban de dos talismanes, los miró tragando saliva pesadamente, uno tenía una "M" y el otro una "A", también el cuaderno.
- ¿Quieres leerlo? – le preguntó Aoshi temerozo.
- creo que la única forma de saber lo que es, es leyéndolo.
- de acuerdo – volvió a tragar saliva.
"He comenzado este escrito porque Kaoru me lo aconsejó, no sé muy bien porqué pero según ella el escribir lo que sucede día a día aunque sea en un cuaderno puede ayudarte a superar tus duds y problemas. Quizás tenga razón.
Hoy regresamos finalmente desde Tokio, sabes... traigo conmigo la pintura que Tsukioka tan amablemente me hizo... él y Tae estan por casarce. Finalmente, ya es hora de que alguien concrete. Cuando dejamos el dojo, Kaoru y Kenshin aún no habían concretado su relación, no me sorprende. Él es tan lento.
Bueno, tengo que seguir con mis obligaciones en el Aoya, jiya y yo tenemos un entrenamiento pendiente. Aoshi-sama está encerrado en el templo "zen" como de costumbre y Omasu dice que quizás a él le cueste mucho recuperarse. ¿Crees que algún día vuelva a ser el Aoshi que yo conocí?"
- ¡Es tan raro! – exclamó Misao cuando él acabó de leer - ¿te das cuenta? Soy yo... la que está escribiendo esto fui yo en otro tiempo... o quizas no... o quizás.... ¡¡¡Diablos no lo sé!!!
- eres tu Misao – le susurró acercándola a su cuerpo, ella temblaba miedosamente, asustada de si misma, de lo que sucedía – debemos hablar con alguien de esto, te juro que una cosa asi no podré callarla.
- te entiendo... esperemos hasta mañana... quiero saber que hay en mi cofre... – ella lo miró asustada. Sacó de allí varios papeles amarillentos escritos a mano con tinta. Después encontró lo último, que más llamó su atención, era la funda de una daga. "... de Misao Makimachi" "Por siempre tuya"
- crees que... – susurró Himura, se cortó un poco- ¿Es posible que yo sea ese Aoshi Shinomori?
- pero... ¿Porqué lo dices? ¡Claro que es posible! Ahora no sé lo que sería o no posible, ya todo me parece tan irreal... y a la vez tan real, como si entenderiera perfectamente lo que está ocurriendo.
- me refiero... bueno... ese sujeto me llamo Shinomori y a ti comadreja... he escuchado muchas veces a Sano llamándote asi.
Ella se cayó, no soportaba más tanto misterio, no podía leer esas cartas escritas de manera casi perfecta y tampoco podía dejar que su Aoshi leyese tal libro. Su corazón se descontroló totalmente y su respiración se volvió tan dificultosa entre los brazos de su amado. Él no la soltaba, sino que la acercaba más a él acariciando sus cabellos con sus manos suavemente sin apartarla ni un segundo.
Así, finalmente ambos se quedaron completamente dormidos.
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Kaoru miró a Kenshin caminar a su lado, era muy de noche ya y ellos apenas si volvían al Aoya. Él parecía tan sumido en sus pensamientos que ella prefirió no molestarlo, simplemente tomó su mano entre la suya y recordó lo sucedido en el Shirobeko.
*~*~*~*~*~* Inicio del Flashback *~*~*~*~*~*
- ¡¡Battosai!! – gritó el sujeto apuntándolo amenazadoramente con un dedo.
- ¿nani? – dijo Kaoru inmediatamente.
- ¿el es Battosai, koi?
- sí, ¡¡Estoy seguro!! – exclamó Saito.
- oroooooo
Todos le miraron visiblemente astiados por esa expresión.
- Kenshin, ¿le conoces? Dime la verdad – le reclamó Kaoru
- yo... no lo sé...
- ¡¡Por supuesto que me conoces!! ¿acaso has perdido la memoria? ¿acaso todos estos años te han impedido recordar?
- yo...
- eres un inútil, ya Seijuro me lo advirtió hoy – susurró antes de marcharse al interior del negocio,
Tokio les miró algo impresionada tomando el dinero que Kaoru le extendía, Kenshin había salido corriendo en dirección desconocida, quizás hacia al Aoya y ella debía seguirle. Inmediatamente, corrió hasta encontrarlo sentado en una esquina, esperándola con los ojos vacíos.
*~*~*~*~*~* Fin del Flashback *~*~*~*~*~*
- Kaoru – le llamó Himura con voz muy queda.
- ¿mmm?
- ¿crees que soy extraño? ¿O que estoy loco?
- claro que no, Ken – le miró sonriéndole – claro que no.
- pero...
- pero algo muy extraño está sucediendo – fue lo último que dijo Kamiya antes de apoyarse sobre el hombro del pelirrojo y envolviéndose en un abrazo dulce y cálido, capaz de soportar la fría brisa nocturna.
*~*~*~*~*~* Pequeño corte de escena *~*~*~*~*~*
Sumi:¿Contento?
Saito: Por supuesto que sí...
Sumi: -___-''
*~*~*~*~*~* Fin del pequeño corte de escena *~*~*~*~*~*
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El sol estiraba sus brazos hasta tocar toda la ciudad de Kyoto, los habitantes hacían cortas horas que habían comenzado sus actividades y caminaban tranquilamente por las ajetreadas calles.
Misao Kamiya hizo un gesto de enfado y dolor mirando hacia un costado, le costaba decir lo que estaba a punto de preguntar. A su lado, Aoshi Himura intentaba brindarle un poco de apoyo a la que era la mujer de su vida, con la que deseaba compartir las tristezas y las alegrías, también las grandes batallas que estaba seguro que se avecinarían. En su interior, estaba seguro que ya lo había hecho una vez, sus propios sueños le habían cofirmado que había perecido luchando a su lado incansablemente, no sería la única vez.
El anciano Okina los miró dudoso, disfrutaban del almuerzo cuando la okashira y el muchacho habían aparecidos, mezclados en emociones. ¿Habría sucedido...? Quizás... ¡¡era el momento!! Los demás también les miraban atónitos por sus rostros.
- ¡Quiero saberlo Okina! – reclamó Misao mirándole esta vez – quiero que me digas ya... ¡¿Quién rayos soy?! ¡¡¿Quienes somos todos?!! ¡¡Se que lo sabes!!
Omasu y Okon ahogaron una sonrisa, pero no así Kuro y Shiro, que no evitaron curvar sus labios en una sonrisa, que hacía siglos que no se mostraba en sus cansados rostros. Para Okina, su corazón viejo saltó de regocijo.
- "Ha llegado el momento..."
Fin del Capítulo
Bien, se viene la confesión de Okina y los problemas, les cuento que falta poco para que se acabe el fic, estoy terminando todos mis fics ^_^ pero les prometo continuar escribiendo, claro... si me soportan, jijiji. A punto de terminar este fic, estoy comenzando con otro de Shaman King y me acaba de venir la inspiración, en base a otro anime, para hacer uno de Rurouni Kenshin. ^-^
Ahora... los reviews:
Gaby (hyatt): ya verás romance amiga, te lo prometo, antes de acabar van a pasar unas cuantas cosillas y el amor no va a faltar.
Kirara26: ¡¡On-na-tomodachi!! Bueno, ya somos oficialmente amigas, jaja. Ey, loki, no sé si te había contado pero a fines de febrero me voy de peques vacaciones para BS. AS, porque quiero ir a ver Camelot y me voy a comprar cosas de anime (orejitas de zorro) jojojo, mami va a gastar plata, jaja. En fin, me alegro contar con tu apoyo y te comento que lamentablemente voy a actualizar menos cuando empieze las clases, porque entro a 5to año. Y se me viene re dura la mano. ¿Puedes creerlo? ¡¡El año que viene termino!! Bueno, ya me fui del tema, nos vemos por MSN. Bai Bai, besos.
M.S Arashi Sumeragi: me encantaron TODOS tus reviews, amiga, divinos, jaja. Y bueh! Pobre tu novio después de que leas los caps. continuos, porque van a estar bien dulces, como a mi me gusta llenos de okashi, y espero que te gusten. Me alegro también que te haya interesado el fic, jijijiji, uno no espera que cuando está por terminar entre más gente, ¡¡pero es grandioso!! Besos. JA NE
Bizcochia U-u: oki, on-na-tomodachi, no te preocupes por los reviews, está divino el que me dejaste y me alegro que te siga gustando el fic, soy feliz, jijiji. Bien, ya verás todo lo que pasará del pasado en el cap que viene. Y las confusiones, los 'cambios de carácter' atenta con esta frase... ¡¡Estoy segura que todos van a sorprenderse!! Je, je, nos vemos en MSN, besos. JA NE
Eso es todo por hoy, amigos, ¡¡¡¡¡besos grandes a todos!!!!!! ^___^
Sumire-chan J
Naitemo iiyo donna kanashimimo tsubasa ni kawarunosa sono mune de
