Notas de la autora:

¡Hola Minna-san! Antes de todo déjenme desearles el mejor de los años para el 2003. Que sus sueños y ambiciones se vean cumplidos gracias a su constancia y empeño, además de contar con la Gracia de Dios en cualquier decisión que tomen.

Otro capítulo de este fic. ¡Qué bueno que les haya gustado Minna-san! Me siento muy honrada de sus comentarios. Sigan mandando los reviews.

Dedicatoria:

Este fic está dedicado para Ariana ( Kitiara) con quien empiezo a tener una amistad muy buena que espero no se vea nunca interrumpida por la lejanía. ¡Espero que este fic te guste al igual que a mí me ha gustado mucho el tuyo!

Disclaimer:

El oniwabanshu se caracterizaba por tener ninjas con habilidades extraordinarias a la hora del combate frontal y, a la vez, de tener una agilidad envidiable . Yo, que me canso con dos abdominales y que dándole la vuelta al parque se me sale el alma del cuerpo, no puedo tener ni siquiera la más mínima conexión con este grupo. Así que ni siquiera sueñen con que me pertenezca o tenga alguna relación directa con ellos. Si no lo tengo con ellos menos con todo el staff de Rurouni Kenshin. ¡¡¡ Y si no tengo relación con nadie menos me va a pertenecer!!! ¡Creo que todo quedó claro! ^-^





¿ Es realmente amor?



...

Luego de unos momentos de observar a Aoshi con ojos que expresaban sorpresa absoluta, Okina fingió toser y juntó las manos hasta formar un solo puño encima del escritorio tipo occidental que usaban en la "oficina" del okashira. Bajó la mirada para ocultar un tanto su sorpresa y siguió sin decir nada. Sorpresivamente Aoshi, que estaba sentado frente a Okina, dijo:

- Okina-san si usted cree que no estoy suficientemente apto para cuidar de Misao...- dijo Aoshi sin siquiera demostrar un gesto de emoción en el rostro.

- Oh no, no es eso muchacho - dijo Okina mirándolo y suavizándose el gesto de impresión que llevaba - aún no te he dado una respuesta.- levantó una ceja - Me sorprende que te apresures Aoshi. Pero eso no importa, dijo moviendo las manos para ayudarse ¿ Qué puedo decir yo Aoshi? Aun si te dijera que no Misao movería mar, cielo y tierra para hacerme cambiar de opinión y, estoy seguro que, inclusive sin mi autorización ella haría lo que creyera correco. Tú sabes cómo es Misao. - Aoshi no contestó nada. Siguió escuchando al viejo hombre - ¿Ya lo sabe ella?

- No aún no.

- Oh...

- Pensé que lo mejor sería conversar con usted previamente.- se anticipó Aoshi

- ¿Se lo imagina? - preguntó nuevamente el anciano al entender que Misao no estaba al tanto de nada.

- Tampoco

- Ya veo. Y ¿cuándo pensabas decirle?

- Apenas tuviera su consentimiento.- Okina solo movió la cabeza afirmativamente. Frunció el ceño y viendo al ex okashira a los ojos empezó a decir:

- Ella estará muy feliz Aoshi. Ella siempre ha dejado muy en claro sus sentimientos hacia ti. Créeme que me sorprende la idea de que la correspondas. Y no me malinterpretes, no digo que ella no pueda llegar a ser amada, solo es que tú nunca demostraste respuesta alguna frente a sus sentimientos, es más, siendo sinceros, frente a casi nada- dijo el hombre esta vez seriamente.

- No entiendo a dónde quiere llegar Okina-san - respondió él analizando cada palabra del viejo hombre

- Pues que es raro que me hagas un pedido de esta índole sin que antes si quiera te hayas acercado a ella...

- Sé que lo es Okina-san. Creía que con mi argumento ya expuesto usted entendería.¿ Debo repetirlo?

- No,no es necesario, por supuesto que entiendo. Es totalmente razonable tu proceder; después de todo ella es la nieta de un ex okashira y las convenciones deben ser seguidas al pie de la letra ¿verdad?- no esperó respuesta y procedió - Pues, muy bien, muy bien muchacho. No tengo razón para no aceptar.

- Arigato- respondió Aoshi fríamente levantándose para retirarse. Cuando estaba en el marco del shoji oyó a Okina agregar:

- Solo te pido, no, te exijo que la hagas feliz sino - espero un momento antes de continuar - no creo que necesites saber que hay muchos quienes amamos a Misao y no tendríamos reparo en enfrentarnos a ti Aoshi.- el tono de la voz de Okina no era amenazante, solo seria. Pero era más que obvio que el sentido que tenían sus palabras no eran simples advertencias.Volvió a la amable voz de antes y dijo: Solo recuérdalo hijo, solo recuérdalo. Te deseo todo lo mejor. Sé que Kami-sama bendecirá su matrimonio.

Aoshi no volteó; solo asintió lentamente como acostrumbaba a hacerlo. Salió del lugar para dirigirse al templo donde estaba seguro vería a Misao, como siempre, a las siete de la noche. Aoshi no prestó mucha atención a las palabras del viejo. No le importaban sus amenzas porque sabía que nunca llegarían a ser necesarias. ¿Misao siempre quizo y quiere estar junto a él verdad? Entonces no había de qué preocuparse. La felicidad para ella estaba más que asegurada y para él, la garantía de que Misao estaría resguardada a su lado era más que recomfortante. Hasta el momento todo iba como él quería. Solo faltaba hablar con Misao y estaba más que seguro que convencerla no sería difícil. Nunca jamás estuvo más cerca de la verdad sobre alguna presunción.



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Misao entró al Aoiya luchando por recuperar el aliento. Esperaba que aún estuviera a tiempo para llevar el té a su Aoshi-sama a la hora habitual. " A Aoshi-sama no le agradan las tardanzas"-pensé.Corrió lo más rápido que pudo y asustó a los pobres de Shuro, Okon y Omasu en su camino a la cocina. Dejó las hierbas a un lado, se lavó las manos y cogió una de las teteras * con agua hirviendo dentro de ella y llenó el recipiente en que se disponía a llevarle el té.Después de haber preparado todo se dirigió al templo caminando apresuradamente y a la vez evitando que se derramara el líquido al azafate. Llegó al templo en tiempo record y frente a la puerta dio un suspiro y sonrió la misma sonrisa de siempre que veía a Aoshi. Sentía su corazón latir fuertemente como todos los días que estaba a puertas de verlo. Tocó educadamente el shoji dos veces y entró.

- Kon ban wa Aoshi-sama disculpe la demora es que Jiya me dijo que...

- Lo sé Misao- interrumpió él levantando una mano en señal de que las explicaciones no eran necesarias; luego se incorporó del lugar donde estaba meditando para ver a Misao de frente. Ella se sorprendió al verlo romper la rutina que todos los días que ella había comenzado a querer- Okina-san me contó que te pidió el favor de ir al pueblo a comprar algo ¿verdad?

- Hai - respondió suavemente sin ocultar su estupor

Si Misao estuvo hace un momento sorprendida ahora estaba petrificada. ¿Aoshi Shinomori hablando más de cuatro palabras y de corrido? Los hermosos ojos verdes de Misao eran el espejo de sus emociones más internas reflejaban esta vez su sorpresa. Aoshi se acercó lentamente a ella y cogió la bandeja que estaba en sus manos y la retiró hasta dejarla en el piso. Misao seguía sin entender.

- Aoshi-sama...

- Misao deseo hablar contigo, ¿me acompañarías un momento?- la interrumpió él por segunda vez. Su rostro estaba igual de impasible que siempre.

- Hai Aoshi-sama- dijo ella siguiendo la figura de Aoshi hasta donde momentos antes él estaba meditando en las palabras que diría en este momento.

Se sentaron. Misao le quedó mirando a Aoshi como si tuviera dos cabezas y él no pudo evitar sentirse un tanto incómodo ante su mirada. Respiró hondamente y dijo en el tono monótono y serio de siempre,

- Misao. Iré al grano. ¿Quisieras casarte conmigo?

La muchacha en cuestión lo miró lela por unos segundos. ¿ Había oído bien? ¿Aoshi le estaba pidiendo matrimonio?. Antes de hacerse esperanzas decidió corroborar lo que sus oídos y su mente le decían que habían procesado:

- Aoshi-sama... ¿ ca...sar...nos?- cuestionó tartamudeando un poco

- Hai. ¿ Cuál es tu respuesta?- preguntó él mirándola a los ojos. La insistencia e impaciencia no eran precisamente rasgos intrínsecos a su persona. Él se sorprendió a mismo por aquella pregunta tan apresurada.

- Hai- respondió ella a secas. Aún no podía creer lo que pasaba.

Aoshi asintió nuevamente y observó los gestos del rostro de la genki muchacha. Leía en su faz cada una de las reacciones que lo que acababa de proponerle tenía. Unos momentos después una gran sonrisa y lágrimas empezaron a formarse en su rostro al mismo tiempo. Ella había aceptado ¿no?. Se supone que debía estar muy feliz. Aoshi no sabía qué hacer. Esta no era la reacción que él esperaba. Misao bajó la cabeza, sus cabellos azabaches cubrían sus ojos. Sus manos empezaron a tratar de secar sus lágrimas pero seguían corriendo pese al esfuerzo. Levantó el rostro y dijo sinceramente:

- Aoshi-sama no sabe cuánto esperé este momento... parecía un sueño, un ideal difícil de alcanzar, uno hasta imposible... ahora no lo puedo creer... ¡ nos vamos a casar!... Aoshi-sama esperé mucho, mucho... estoy muy feliz... déjeme decirle que estas lágrimas son de felicidad... no sabe cuánta siento en mi pecho... - tomó una de sus manos y la posó justo en medio de sus senos, encima de su corazón. Aoshi, por un momento, se soprendió ante la sorpresiva acción de Misao y tartó de mover su mano cuando ella la sostuvo firme ahí diciendo:

- Mi corazón quiere decirle lo que siente Aoshi-sama, más que con palabras él baila en regocijo por sus palabras.

Aoshi la observaba mientras decía todo esto. Al final Misao se lanzó a sus brazos. Lo abrazó por el cuello y sintió sus lágrimas permeando en su gi. Luego de unos segundos sus brazos la envolvieron suavemente como teniendo miedo de romper un papel muy fino, temiendo lastimarla.

Sus lágrimas calmaron y aún en sus brazos le dijo al oído una frase que Aoshi nunca olvidaría la forma en que ella lo expresó, con el increíble contraste entre lágrimas y risa, y que llegado el momento le recordaría que no todo es perdurable, que una llama debe ser mantenida para que siga ardiendo, para que lo haga para siempre. En ese momento no hizo gesto alguno, ni siquiera se inmutó mientras escuchó que ella repetía incesantemente: Aishiteru Aoshi-sama, aishiteru...



Y luego de oír esto tampoco dijo nada.



Continuará...

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Notas Finales:

¡Hola Minna-san! ¿ Qué les pareció? Es corto pero creo que muy emotivo. Aún hay mucho más de esta historia. El próximo capítulo es la boda. ¡¡¡Espero que me dejen reviews y me alienten a escribir más!!! En el próximo capítulo pondré los agradecimientos particulares.

Ja ne!

Shiomei







* N.A. Disculpen que de verdad yo no tengo la más mínima idea qué clase de utensilios culinarios utilizaban en aquel tiempo para hervir el agua. Si alguien sabe agradecería que me comente. ^-^!