La lluvia lo debilitaba, pero corrìa ràpidamente como si de eso dependiera su vida...
¡Donde està Akito! -estaba totalmente desesperado, el recordar comoel prìncipese quedò parado sin hacer nada hacìa que su sangre hirviera, a pesar del frìo que la lluvia traìa consigo.
La sirvienta de la casa mayor mirò sorprendida al joven. Sabìa que èl era el gato y le habìan contado cosas terribles, por lo que ràpidamente contestò...
-En su habitaciòn, desde hace rato dijo que tenìa cosas que hacer y que no lo...
Ignorandola por completo, corriò a la habitaciòn del jefe de la familia, quien despuès de haberse aprovechado de la chica, planeaba la manera de que Yuki cayera en sus manos.
Pero su sonrisa desapareciò al ver al pelirrojo en puerta...
-¡Donde està Tooru?
-Me podrìas responder¿còn què descaro vienes de esa manera, ensuciando toda mi casa y preguntando por alguien que JAMÀS debiò haber entrado a sus vidas?
Frente a frente, ambos se miraron mutuamente por unos instantes. Kyo deseaba salir de ahi con Tooru en manos, mientras que Akito, pensaba tranquilamente en como poder usar al pelirrojo para traer a Yuki.
-¿En donde està Tooru?
Finalmente, supo què hacer con el gato.
-En el cuarto, oscuro por supuesto -la expresiòn que Kyò pasò de sorpresa a shock- en estos momentos, debe estar arrinconada, llorando desconsoladamente, quizà màs que cuando la forcè a que me complaciera...
-¡QUE HAS DICHO!
La sangre del chico comenzò a hervir, tenìa deseos de partirle la cara, pero no podìa, el hechizo no se lo permitìa...
-Claro, despuès de haberla "convencido" -La ira de Kyo aumentaba cada segundo¿acaso se habìa atrevido a tocarla?- Suplicaba y lloraba como una tonta, lo que realmente me sorprendiò, fue el hecho de haber sido -puso especial ènfasis en sus palabras- ... el primero.
-¡Maldito! -Kyo tomò a Akito por la yutaka y lo pegò a la pared- ¿còmo pudiste hacerle eso¿por què lo hiciste?
Y soltò el veneno que harìa del odio de Kyo hacia Yuki màs y màs intenso.
-Por que ella apartò a Yuki de mi lado, e inclusive cuando la tomè unay otra vez, girtaba su nombre, suplicando a la nada que èl llegara a salvarla. Còmo lo quiere¿verdad?
Soltàndolo, Kyo se alejò lentamente¿còmo fue posible eso¿serìa verdad o Akito solo estaba jugando con èl?
-Quiero verla.
Akito se acomodò sus ropas, avanzò con lentitud a la puerta, pero se desviò en una esquina, abriò un compartimiento secreto y Kyo vio el cuarto oscuro.
Y a la mitad de èl, a Tooru, gimiendo aun entre sueños, hecha un ovillo en el piso.
Esa escena desvastò al joven, quien tratò de correr hacia ella, pero Akito se lo impidiò.
-Dèjala. Ordenarè a Hatori que borre su memoria para que jamàs recuerde nada de la familia.
-¡Què! -el jovencillo no podìa creer lo que estaba escuchando.
-Y a partir de ya, todos los miembros del horòscopo permaneceràn en la casa principal, les guste o no.
Cerrando la puerta tràs de si, Akito se dirigiò a su futon, esperando que el gato reaccionara.
Y en realidad, no tenìa otra opciòn.
-Y que dijiste, NO, ME NIEGO A OBEDECER!
-¿De verdad Kyo? Entonces serà peor, a menos que... no, mejor no. Solo obedezcan.
-¿a menos que QUÈ? Habla.
Desesperado por que Tooru volviera a su vida, Kyo harìa lo que fuera, asì fuera una soluciòn que no traerìa nada de bien a nadie.
-Tràeme a Yuki. es un intercambio, como te habràs dado cuenta.
