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† IT´S NOT LIKE OTHER FAIRY TALE †
All the love you put out will return to you (todo el amor que diste regresará a ti)
Wish 3Estaba acorrucado en un rincón del oscuro cuarto, el pequeño cuarto que en su infancia era usado para jugar al escondite se había convertido en ese momento en su refugio, se abrazo mas a sus piernas, esos ojos rojos... lo había visto... dijo que él había logrado mantenerlo alejado por mas de seis años...
El mismo sujeto había matado a su abuela... cerro los ojos con fuerza, no quería recordar la imagen de su abuela... sangre derramada por todo el cuarto... sus ojos vacíos...
Su abuela después de la muerte de su madre lo había mantenido en esa casa, ya ni siquiera lo dejaba salir del jardín, y en parte le agradecía que no lo dejara hacerlo, la gente del pueblo lo acusaba de haber matado a su madre.. lo acusaban de ser de mal agüero... de traer la desgracia... Duo comprobó que era verdad cuando vio morir a su Nana para que él se salvara... ¿acaso valía tanto su vida? ¿o que era de él que valía tanto?...
Y después de la muerte de Nana fue a parar a ese hospital, estaba al menos calmado, ahí Jeliel no lo encontraría... deseaba en el alma que eso terminara... deseaba en el alma que Jeliel se olvidara de él.. que ahí no lo encontrara... pero de nada valieron sus deseos... Jeliel lo encontró... tuvo pánico.. tuvo miedo.. esos ojos rojos lo aterrorizaban, pues le recordaban la sangre derramada, la sangre de su familia.
A veces sentía esa necesidad de ser rescatado de todo eso, de ser rescatado de la propia magia que había heredado. Y entonces llegó Heero... supo quien era... le recordó al hombre de la fotografía, a su padre... y también recordó el hechizo que hizo de pequeño, el había echo que Heero fuera hasta él... que hiciera lo que hizo por él... todo eso era por el hechizo... pero aun así le hacia sentirse bien, el tenia algo que lo hacia sentirse seguro...
La casa de Heero seguramente quedo hecha cenizas cuando hizo ese ataque para defenderse.. pero en verdad.. en verdad no quería ser atrapado por Jeliel, si antes quería que todo terminara con su muerte, ahora era lo que menos deseaba.
-ah mi tesoro.. si que te gusta esconderte..- las pisadas de alguien entrar de repente, mas no rápidamente al cuarto lo hicieron levantar la vista.
-pero siempre me encontraras ¿no?... ya me lo dijiste...- contestó con voz sin sentimiento alguno, mirándolo como se miraría una mancha de agua en el vidrio, con esa misma indiferencia.
-sabes muy bien tu lugar en mis planes – contestó el rubio acercándose a Duo, se había levantado y recargado en la pared, - por lo visto en verdad ya quieres morir – le dijo sonriéndole.
-Si con eso hago que me dejes de seguir...- cerró los ojos al sentir como la mano de Jeliel se cerraba en su garganta...
-es gracioso... hijo de un mago y un hada... viviendo entre la magia... cualquiera pensaría que estas viviendo un cuento de hadas.. un cuento de hadas maldito...- al sonreír mostró unos dientes filosos... era curioso como uno pensaría que al ser rojos sus ojos reflejarían calor pero no era así, reflejaban una frialdad impresionante.
-unnhhg..- aunque Duo quisiera contestar, el agarre a su garganta se lo impediría, ya veía algo borroso a Jeliel.
-y también cualquiera diría que en ese cuento de hadas tu eres la doncella en peligro, así que en cualquier momento debe venir tu príncipe en su corcel blanco a rescatarte, oh pero que digo, si tu no eres una doncella... no puedes tener príncipe...-
Por alguna razón u otra al escuchar eso la imagen del rostro de Heero se formo en su mente, no.. que mejor el ni fuera ahí... por que era cierto, vivía en un cuento de hadas maldito, pero ni el era la doncella, ni Heero estaba obligado a ser el príncipe aun ignorando si había un hechizo de por medio o no.
Poco a poco su cuerpo fue levantado del suelo, aun siendo sujetado por su garganta...sin quererlo, y sin saber muy bien el por que unas lagrimas recorrieron sus mejillas, sintió una asquerosa lengua pasar por ella.
-hazlo... llora.. así le darás una mayor belleza a mis tesoros,-
Algo los sobresalto a ambos, el sonido de la hierba crujir bajo las pisadas de alguien, pero esto no perturbo a Jeliel, al contrario, hasta pareció que le complació.
-los ojos de un humano no son especiales.. pero me gusta el color de ojos de ese chico que te acompañaba en ese extraño hospital.. ¿te gustaría ver como le saco los ojos?-
La mano de Duo sujeto la muñeca de la mano que lo sujetaba por su cuello –no te atrevas..- logro susurrar.
-Ja, supongo que tu me lo impedirás-
La puerta se abrió nuevamente de golpe, entrando Heero ahí, vio a Duo y por solo un momento sonrió –Duo ahí estas!..- que diferentes sonaban esas palabras por alguien a quien verdaderamente le preocupaba, Heero no perdió el tiempo y se abalanzo sobre Jeliel para tratar que dejara de agarrar a Duo, magia o no, no le importaba, le importaba que Duo estuviera a salvo...
-Duo escapa!- grito Heero antes de ser lanzado por Jeliel y chocar contra la pared haciéndole perder el conocimiento.
-Heero!- gimió Duo, ¿qué acaso él debía de presenciar todas las muertes de los seres que quería?...
-¿lo quieres Duo?- le pregunto el rubio con voz socarrona mientras se acercaba a Heero y agarraba su cabello para elevar con una mano su cara, la otra mano la acerco peligrosamente a su rostro –entonces adoraras ver como sus ojos se convierten en gemas...-
-aaaaaaaaaaaaaaaah!- grito Duo con todas sus fuerzas, movió su brazo como si quisiera apartar a Jeliel aun sin tocarlo, y para sorpresa de si mismo y del demonio lo consiguió, Jeliel fue aventado como hacia unos momentos Heero lo había sido, pero el chico rubio no quedo inconsciente.
-vaya.. si que tienes fuerza...- dijo limpiándose el hilo de sangre que salía de su labio.
-Tal vez si este condenado a vivir en un cuento de hadas maldito...- le dijo apretando los puños, levanto lentamente una mano hacia Jeliel. –pero no permitiré que Heero salga lastimado solo por una estúpida conexión del destino que hice de pequeño- lanzo fuego azul hacia Jeliel, que aun estaba algo atontado por el golpe y lo recibió de lleno.
-con eso no me vencerás...- le advirtió Jeliel, aventó una ráfaga de viento haciendo que Duo chocara de espaldas contra la pared con un sonido sordo, el cuerpo de Duo cayo, mas el chico se levanto con los brazos, jadeando y mirando con dificultad a Jeliel, ¿qué podría hacer?... no sabia muchos hechizos... mas sin embargo se paro.
Su respiración se agitaba, tal vez por la adrenalina, tal vez por el sentido de supervivencia...
-Je... sabia que aun no dominabas los poderes..- le dijo muy seguro de si mismo, mientras entre sus dedos aparecían pequeñas dagas de un color naranja fuerte, se las lanzo a Duo, por poco las esquivo, mas una dio en su hombro y otra en su pierna haciéndolo caer al suelo.
Sus jadeos para respirar todo el aire que pudiera se escuchaban, instintivamente su mirada choco en Heero, quien aun estaba inconsciente recargo en la pared... no podía permitirse que el saliera lastimado en esa batalla que no era suya.
-Eh negado mis poderes estos años para evitar que tu vinieras tras de mi... y si.. no soy la doncella en peligro...- los ojos amatista asemejaban tanto a los que Jeliel había visto hacia seis años – y tal vez tampoco pueda tener un príncipe que me rescate... por que no lo necesito...- de nuevo el fuego azul apareció en su mano, apoyándose en la pared para lograr levantarse, lanzó la bola de fuego que se había formado en su palma, aventando con esto a Jeliel contra la pared. Se noto que el golpe fue hecho con fuerza pues la pared sufrió daño al contacto del cuerpo del demonio.
Jeliel respiraba nervioso, Duo estaba tomando control de sus poderes, se estaba revelando! Cosa que no había echo en sus anteriores encuentros... lo miro pero de pronto toda su visión se volvió roja, un hilillo de sangre recorría por su frente.
En un desesperado y ultimo intento de salvación paso por la mente de Jeliel el atacar a Heero, sin dejar de mirar a Duo para que este no sospechara nada empezó a hacer en el suelo un extraño símbolo.
Una extraña vibración se sintió en el suelo, Duo se giro para ver a Heero, pequeñas dagas de metal salían del suelo, en un camino recto hacia Heero.
Los ojos de Duo se abrieron ante el sorpresivo ataque, -Heero!..- no podía salir.. no podía permitir... pero para sorpresa de ambos las dagas formaron un circulo alrededor del chico, como si un escudo estuviera alrededor de él.
Respiro tranquilo al ver esto, mas el demonio no opino igual... –rayos.. "lo esta protegiendo aun si saber"-
-Ya no te dejare matar a mis seres queridos...- hablo con voz desganada.. en parte por que su energía ya no daba para mas... levanto la otra mano, Jeliel vio con horror como esos pequeños copos de nieve se pegaban a el, convirtiendo poco a poco su cuerpo en hielo sólido...
Duo se detuvo frente Jeliel, quien parecía una hermosa escultura de hielo, de la nada apareció en su mano una espada de color azul y con ella corto a la mitad al Jeliel de hielo...
Cayo al suelo... respirando con dificultad... había usado magia que nunca pensó que podía usar.. solo había hecho lo que su corazón le pedía que hiciera... se sentía mareado.. pero la pesadilla, su pesadilla había terminado... la muerte de su familia había sido vengada... miro hacia donde Heero estaba, aun inconsciente, fue hasta a él en cuclillas, dudaba que pudiera levantarse...
-¿Heero?- pregunto cuando estuvo cerca de él... pero no obtuvo respuesta, se acerco un poco mas, posando su cabeza en el pecho del chico, su corazón latía normal, que bueno, al menos podía estar seguro que Heero seguía vivo..
Una mano se poso en su cabeza de repente, acercándolo aun más a ese cálido pecho -¿estas bien tu?- pregunto con voz débil Heero, apenas había recuperado la conciencia al sentir el menudo y cálido cuerpo de Duo junto a él.
-Perdona, fue mi culpa... no te debiste de involucrar en esto.. si no hubiera hecho ese estúpido hechizo de pequeño...-
-Sssh..Duo...- le dijo colocando su dedo índice sobre los labios de Duo, este lo miro asombrado - si... si yo quiero ser tu príncipe... tu déjame serlo...- le dijo mientras le sonreía, acaricio lentamente la mejilla de Duo para después tomar su barbilla y acercarse a sus labios.
Estaban en una pose un tanto extraña... Duo sentando entre las piernas de Heero, quien ahora lo besaba lenta y dulcemente.
Se pegaba al cuerpo de Heero buscando su calor y protección... la mano de quien ahora lo besaba paso por su cintura, haciendo posible ese acercamiento que él deseaba, la mano hermana se fue colando por la polera, haciendo contacto con la suave piel, provocando con esto que el chico de ojos amatista se sobresaltara.
Miró a los ojos a Heero, quien le dijo con la mirada que estaba bien... que lo que él deseara que pasará en ese momento estaba bien... por su parte como respuesta Duo solo volvió a besarlo, esta vez abriendo un poco sus labios, sintiendo la suave y cálida lengua de Heero entrar a su boca, explorando cada rincón de esta.
No sabia muy bien que hacer... eso lo supo Heero, pues los tímidos e inexpertos besos que le daba Duo le dio una idea... aunque no le molestaba... de hecho, era la inocencia que proyectaba Duo lo que lo había enganchado a él... para el no existía mayor hechizo que el que se formo al momento en que sus ojos hicieron contacto con la delgada figura del chico.. con esos ojos amatista que guardaban tantos misterios, y que hoy por fin conocía todos... así que el guiaría toda la situación.
Sus manos recorrían ansiosas la tersa piel del chico de ojos amatista... subiendo la polera para quitarla, pronto sus dedos recorrieron el camino de su hombro a su cuello, para terminar con un beso...
La cara de Duo no podía estar más sonrojada... y su respiración menos agitada.. ya nada tenia que ver con que sentía que su energía se terminaba, no.. ahora sentía una explosión en su pecho que iba recorriendo poco a poco cada centímetro de su cuerpo...
Se estremeció aun más cuando sintió el desnudo torso de Heero abrazarle, no se había dado cuenta cuando el joven se había quitado la camisa... pero se fijo que Heero acariciaba su hombro, hizo una mueca de dolor... ahí claramente se veía el corte que Jeliel había echo...
Heero rasgo su camisa y vendo con ella la herida. –no me dolía..- le dijo Duo medio sonriendo... él sabía que él solo se podía curar...
-Duo...- imitó un tono de regaño -¿en que quedamos?...-
Duo solo sonrió, y Heero lo fue recostando en el suelo, su cabello quedo desparramado, y sus ojos brillaban aun mas entre la oscuridad, en verdad que si parecían un par de gemas.
Su mano acarició su mejilla, recorriendo un camino hasta abajo, deteniéndose en el borde del pantalón... la respiración agitada de Duo era lo que se escuchaba en el solitario ambiente, sus labios buscaron nuevamente los de Duo, ese sabor tan dulce jamás lo había probado antes.
Mientras le besaba no dejaba de dar esas tiernas caricias a la mejilla de Duo, tan suave... su otra mano quitaba el pantalón del chico, junto a la ropa interior, sintió de nuevo el estremecimiento de Duo al sentirse desnudo.. por lo que el también termino de desnudarse... acostándose encima del chico, abrazándolo con fuerza, demostrando y diciendo en un abrazo todo lo que le quería... todo lo que le protegería... todo lo que lo amaba.
Y eso fue lo que sintió Duo al estar sumergido en ese abrazo, al sentir el aroma de Heero... de Heero, aquel a quien espero.. aquel a quien conjuro... aquel al que el destino le tenia preparado conocer...
Sus cálidos labios recorrían su cuello, el solo acariciaba la espalda de Heero con sus finos dedos... y sus piernas estaban entrelazadas, provocando con esto un ligero roce de sus intimidades... Heero se fijo que las mejillas de Duo estaban cada vez mas pintadas de un leve tono carmín.
Sonrío y dio un beso en cada mejilla, dando un beso hasta que se topo de nuevo con esos labios que se negaba a dejar de probar. Pero nuevamente sus labios fueron bajando, a su cuello, a su pecho.. a su vientre... sintiendo como el cuerpo de Duo se agitaba conforme el avanzaba con sus caricias.
-sssh... todo esta bien- volvió a decirle en el oído, mientras su mano atrapaba el miembro semidormido del de ojos amatista.
Un gemido escapo de los labios, al sentir la caricia tan intima, los dedos tomaron con fuerza el miembro, masajeándolo de arriba abajo, a veces acariciando con el dedo pulgar el glande, esparciendo el pre-semen por todo el miembro, facilitando con esto la masturbación.
Duo echo un poco la cabeza hacia atrás, su cuerpo ardía completamente... y a cada segundo la sensación aumentaba en lugar de disminuir. Así mismo sus jadeos aumentaban de intensidad...
Heero llevo los dedos aun cubiertos del liquido pre-seminal hacia la entrada del chico, donde metió poco a poco un dedo... observando como Duo arqueaba un poco la espalda y soltaba un pequeño suspiro... movió en forma circular el dedo, haciendo que el cuerpo del chico se acostumbrara a la invasión.
Se tendió encima de su cuerpo una vez mas, sin sacar sus dígitos de la entrada del hermoso chico, acariciando con su propia respiración el cuello del chico, quería demostrarle a Duo que no le haría ningún daño, mas un pequeño susurro que salió de los labios del chico de ojos violetas lleno totalmente de deseo le quito la duda de si debía o no proseguir. –sigue...- salieron las palabras mezcladas con un ligero suspiro cuando los dedos de Heero se movieron aun mas dentro de su cuerpo.
Besando sus mejillas para bajar hacia sus labios abrió un poco mas las piernas de Duo, colocando la punta de su miembro en la entrada, metiéndolo poco a poco, sintió como el cuerpo del chico se tensaba un poco, le acaricio el cabello, y besándole la oreja le susurro después –ten calma... no te lastimare...-
El solo sonrió y lo miro... –lo sé...- le dijo calmado abrazándolo de repente, Heero dio un empujón mas a su cadera, estando ya casi completamente dentro de la estrecha entrada de Duo. Los finos dedos del chico rozaban su espalda, provocándole miles de descargas eléctricas por toda su columna, de una estocada final termino de entrar en él, quedándose quieto.
Su boca estaba muy cerca de la del chico, y podía constatar por la respiración de este que sentía dolor de sentirlo dentro, mas este lo abrazaba de tal forma, aferrándose a su cuerpo que aunque Heero hubiera querido apartarse, ese abrazo tan intenso no se lo hubiera permitido.
Su cadera comenzó un vaivén que pronto la pelvis del chico de ojos violetas siguió, aumentando sus suspiros, hasta que estos se convirtieron en gemidos, y estos a su vez en jadeos... el propio movimiento de Heero sobre Duo provocaba que su vientre masajeara el miembro despierto del chico, todo eso sumado a que Heero le estaba haciendo sentir sensaciones jamás experimentadas moviéndose dentro de él lo tenían demasiado excitado..
Su cuerpo sudaba, y el se aferraba mas al cuerpo de Heero, besando sus labios y de vez en cuando los hombros, como antes el mismo Heero lo había besado a él.
De pronto sintió una oleada que le invadió todo el cuerpo, para después centrarse en su cadera y explotar en un orgasmo acompañado de un profundo suspiro, tiempo después sintió que algo tibio llenaba su ser... y Heero se desplomo sobre el, sonriéndole y después dándole un beso en la frente, para depositar otro en la nariz y finalmente uno mas en la boca.
La mirada azul y la violeta se miraron por un largo tiempo, para después Duo, sonrojado totalmente decir –Te amo... Heero... pero tu.. el.. hechi..- pero Heero lo calló con un beso.
-No hay hechizo en mi de por medio... al menos que fuera el hechizo que tus ojos hicieran en mi la primer vez que te vi... y si así fue... le echo la culpa al hechizo de cupido que me enamoro de ti...-
Duo sonrió y lo volvió a abrazar, Heero le acomodo su cabeza en su pecho para acariciar después el largo cabello... sin saber a que horas ambos se quedaron dormido.
La luz de la luna bañaba sus figuras, el delgado cuerpo de Duo tapado por la chamarra de Heero, y Heero siendo tapado por el cuerpo de Duo y por algo de su cabello que caía sobre él, el chico seguía con la cabeza en su pecho, pero ahora lo abrazaba...
Una figura se vio entre las sombras... Jeliel no había quedado atrapado en el hielo como le hizo creer a Duo, solo había congelado a una copia de él, aun así, el demonio estaba bastante herido, pero se llevaría esas dos joyas, esas dos amatista, costara lo que costara...
Mas cuando se iba acercando a los dos amantes, unos ojos azules le miraron con odio... pudo constatar que los labios del dueño de esos ojos le murmuraron "no le harás ningún daño mientras yo lo proteja..." y una ráfaga dorada salía del lugar donde ambos chicos dormían llego a él... desintegrándolo por completo.,
Heero miro hacia donde habían quedado las cenizas del demonio, ni idea tenia de cómo había logrado hacer eso, solo quería proteger a Duo... y aparentemente lo había logrado.. suspiro y acaricio la mejilla del chico dándole un beso en la frente...
"Él me protegerá.. y sobre todo.. me amará"
Por que si quieres tener tu final feliz... debes buscarlo tu mismo... la vida no es un cuento de hadas, pero tampoco una pesadilla... eso depende de ti... y tal vez... cuando encuentres el amor... veas lo mágica que puede ser la vida... por que... ¿qué es el amor si no el mas maravilloso y embriagante hechizo del mundo?
Owari +
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