Dawn of the Slayers.
Por Gabe Logan
Slayers pertenece a Hajime Kanzaka y Rui Araizumi
Episodio 3: Un misterioso oponente. "El plan era perfecto, solo bastaba con poner los camiones en la entrada de él centro comercial y listo a acabar con los zombis que quedasen adentro, en un principio todo iba perfecto, Roger acomodo el primer camión y Peter lo recogió, sí bien ciertamente el se exponía demasiado, jamás se les hubiese ocurrido que por eso mismo, no sé daría cuenta de que había olvidado la bolsa de herramientas en el segundo camión, al darse cuenta de ello, Peter le obligo a regresar, ese descuido era demasiado, pues no podían ir a buscar más herramientas ya que perderían mucho tiempo valioso. Por fin ambos volvieron a donde estaba el segundo camión y Roger entro por las herramientas, todo parecía ir bien, entre Fran y Peter lo estaban cubriendo, pero para su desgracia, la bolsa se cayo al piso entre los camiones, Roger bajo a recogerla pese a que la cantidad de zombis se había incrementado, Roger lanzo la bolsa al camión y justo en ese momento un zombi que no había sido derribado por los tiros, sujeto a Roger del brazo y lo mordió con fuerza arrancándole un trozo de carne, la sangre de Roger salió a borbotones, Roger golpeo al zombi, y trato de entrar al camión por la ventana, en ese momento Fran grito al ver que otro zombi se le acerco a Roger y sujeto su pierna derecha, entonces lo mordió con tanta fuerza que no solo arranco piel, sino que desgarro el músculo y dejo a la vista un gran cantidad de carne palpitante y sangrante. Roger entro por la ventana, su sangre mancho el tablero del trailer y formo un pequeño charco antes de que se hiciera un torniquete, Peter estaba desolado, mientras Roger solo se lamentaba, puesto que sabia lo que una mordida significaba, era el fin de él."
Filia le contó a Peter lo sucedido con Estrella Oscura, todo esto para Peter era impresionante, incluso en muchas ocasiones solo pudo decir "imposible" ante lo que Filia le contaba, pero no le quedaba más que creer en ella, puesto que él sabia que su historia tampoco era muy creíble.
-Entonces supongo que ambos incidentes deben estar relacionados de una u otra forma- dijo Filia tranquilamente. Peter la observo. -A mí aun me parece increíble el hecho de que se hayan enfrentado a un demonio, ¿cómo dijiste que se llamaba?- pregunto Peter. -Estrella Oscura- dijo Filia. Peter entonces pareció interesarse. -¡Vaya que tu mundo es extraño!, ¡De donde yo vengo para que un demonio ayude a un humano seria algo difícil!- dijo Peter -Aunque en la actualidad la gente ya casi no cree en su existencia- dijo Peter. Este ultimo comentario pareció interesarle a Filia. -¿Creer?- pregunto Filia -¿Cómo es eso?- pregunto Filia con interés. -Es que en la Tierra solo se le oye hablar de demonios a sacerdotes o a fanáticos- dijo Peter. Filia sé sorprendió. -Parece que en tu mundo son ya muy pocas las cosas así ¿verdad?- dijo Filia. Peter asintió. -Por cierto te quería hacer una pregunta- dijo Peter. -¿Cuál?- pregunto Filia. -¿Me podrías repetir cuál es el nombre de esos cuatro demonios que mencionaste en tu historia?- dijo Peter. Filia sonrío. -Sus nombres son Shabbranigudu, Estrella Oscura, Caotic Blue y Dead Fog- dijo Filia. Peter sonrío entretenido. -Parecen nombres de supervillanos que demonios- dijo Peter riendo. -¿Y como se llaman los demonios de tu mundo?- pregunto Filia. -Yo soy católico, así que solo recuerdo a tres que continuamente eran mencionados Lucifer, Belcebú y Satanás. Aunque los judíos también mencionan a uno llamado Samael y a Leviatán- dijo Peter. Filia lo observo. -Pues los de tu mundo no se quedan atrás, pero aquí también conocen a Shabbranigudu como Satanás- dijo Filia. Peter la miro extrañado. -No creo que tengan más relación que el nombre- dijo Peter. Filia asintió. -Si, ya lo creo- dijo Filia sonriendo -¿No quisieras un poco de té?- pregunto Filia. Peter sonrío. -Preferiría un poco de Whiskey pero creo que el té estaría bien- dijo Peter. Filia se levanto y se dirigió a la cocina. -En un momento lo preparo- dijo Filia saliendo del cuarto. Peter solo se recargo en la silla.
En otro lugar de ese mundo, más al norte. Zeros se encontraba investigando unas misteriosas desapariciones en un poblado, pese a que los habitantes del lugar poseían una gran cantidad de armas de fuego, no poseían la experiencia para usarlas prácticamente, y por desgracia, desconocían por completo el uso de la magia. Según los reportes que había recibido Zeros de los habitantes (o los que aun quedaban), la misteriosa ola de desapariciones de personas y animales, había comenzado apenas hace unos meses, también le dijeron que los grupos que habían salido a buscar a los desaparecidos también desaparecían, y los pocos que volvían regresaban totalmente desquiciados y heridos. Zeros decidió ir a visitar a los heridos y ver que información podía sacarles, quien sabe, tal vez las locuras que decían eran ciertas. Mientras Zeros avanzaba sé empezó a escuchar un gran escándalo, Zeros pudo ver como las personas corrían de un lado a otro, varios de ellos armados, otros totalmente histéricos, en eso vio como entre varios hombres estaban llevando a gente que llevaba heridas, estas eran casi como mordidas. Zeros estaba extrañado pues no sentía ninguna presencia demoníaca en la zona, esto lo extrañaba aun más, así que decidió interrogar al primer aldeano que encontrara, en eso paso un muchacho que parecía venir de él hospital.
-¿Qué ocurre muchacho?- pregunto Zeros seriamente. El chico solo lo vio con pánico en sus ojos. -¡Fue horrible señor... Horrible!- dijo el aterrado muchacho. Zeros lo sujeto para evitar que se desmayara. -Tranquilo, no dejes de hablar o caerás en shock- dijo Zeros tranquilamente. El chico tomo aire. -Bi... bien le diré todo- dijo el chico. Zeros sonrío -entonces empezare por el principio... -dijo el chico.
Relato.
"Me había dirigido al hospital a ver a mi tío, el cual hace unos días había vuelto con el grupo de búsqueda seriamente herido, sus heridas parecían mordidas, incluso él insistía con que había sido una persona completamente desquiciada la que lo había mordido. Mi primo Andrew se quedo a cuidarlo, puesto que últimamente algunos de los heridos, que eran alrededor de 50 en lo que iba del mes, habían sufrido de ataques de paranoia, histeria y violencia repentina, así que tenían algunas armas en el hospital, solo por los que enloquecían. Bien yo había ido a visitarlos, cuando al llegar al hospital vi las puertas destrozadas, había sangre en todo el piso, subí rápidamente al cuarto de mi tío y pude ver que mi primo sé había encerrado en el cuarto junto con él, el piso allí estaba aun peor que el de abajo, puertas rotas, todo bañado en sangre, podía escuchar los quejidos lastimeros de varias personas. Golpee con fuerza la puerta del cuarto, mi primo pareció escucharme ya que escuche como quito los objetos que había puesto para bloquear la puerta. Cuando entre pude ver que el no tenia ninguna herida, mi tío se encontraba tendido sobre la cama, según mi primo acababa de morir justo cuando yo toque, me sentí triste y le pregunte a mi primo que había pasado, el me dijo que varios pacientes que aparentemente acababan de morir se habían levantado y atacado a otros pacientes, según el empezó un frenesí de sangre, por que otros de los heridos también estaban atacando a enfermeras y a pacientes, el en cuanto vio lo que pasaba de inmediato se encerró en el cuarto y no supo más hasta que yo llegue. Cuando él termino de contar lo que había ocurrido nos decidimos a salir, puesto que podíamos escuchar que las personas estaban teniendo problemas afuera y tal vez podríamos ayudar en algo, así que mi primo tomo el fusil, y justo cuando salíamos pudimos ver como mi tío que acababa de morir se levantaba, nos alegro verlo levantarse hasta que vimos sus ojos, estaban contraídos y grisáceos, además de que su expresión no denotaba buenas intenciones. Nos asustamos cuando comenzó a avanzar hacía nosotros lentamente, casi como un borracho, entonces sé abalanzo sobre mi primo mordiéndole el brazo con tanta fuerza que le arranco un trozo de su carne, dios fue horrible, yo corrí jalando a mi primo lo más fuerte que pude, pero antes de llegar a las escaleras el se tropezó, voltee a ver con que y fue cuando vi un brazo humano, estaba totalmente mordido, ese pequeño descuido fue suficiente, baje a brincos las escaleras y cuando voltee a ver a mi primo, vi que mi tío se le acercaba, el levanto su fusil, pero no disparo, claro como dispararle a su propio tío, yo quise ir a auxiliarlo cuando lo vi ponerse el fusil en la boca y jalar el gatillo, dios, fue terrible, vi como la bala penetraba su cabeza de lado a lado y la sangre escurría por su nuca y su boca, sus sesos quedaron embarrados en la pared y el techo, mi tío lo observo, entonces vi con asco como sujetaba el brazo de mi primo y lo mordía como si fuera comida, entonces vi como otros pacientes se acercaron a ellos, pensé que iban a detenerlo cuando vi como entre todos comenzaban a devorar al cuerpo de mi primo, le arrancaban los trozos de carne como si fueran animales salvajes, no soporte más y fui a la salida, allí pude ver como otros pacientes estaban saliendo por la puerta. No me arriesgue y preferí salir por la ventana, allí dos disparos me pasaron rozando, pude ver como algunos aldeanos habían comenzado a defenderse de los enloquecidos pacientes, pero aunque les estaban dando con las armas, estos no se caían, parecían no sentir el dolor pero no se caían, pude ver a uno recibir 15 tiros y seguía en pie, de pronto pude oír un grito y cuando voltee pude ver como entre varios de ellos habían sujetado a un hombre y lo mordían con tanta fuerza que le arrancaban grandes trozos de carne, pude ver como uno mordió el rostro del hombre y le arranco toda la cara, el hombre solo grito de dolor y cayo al piso, mientras los demás seguían devorándolo, después de eso solo recuerdo que estaba corriendo como loco y fue cuando usted me detuvo, eso es todo.
Fin del relato.
-Entonces eso es lo que paso- dijo Zeros no muy convencido. -¡Le juro que eso paso!- dijo el chico. -Entonces será mejor que investigue- dijo Zeros. El chico sé sorprendió. -¡¿Pero que esta loco señor!?- dijo el chico. -¡Si va allá lo van a matar, créame lo digo por su bien!- dijo el chico. -No te preocupes- dijo Zeros con su peculiar sonrisa -Hasta el momento no a habido cosa mortal que logre dañarme a no ser que sean los cantos de Amelia- dijo Zeros sonriendo. El chico lo vio incrédulo. -¿Quién rayos es usted?- dijo el chico asustado. -Eso es un gran secreto- dijo Zeros sonriendo y alejándose. El chico lo vio con miedo y prefirió irse a su casa y comprobar que su familia estuviera bien.
Zeros se dirigía al hospital, aunque no se quitaba de la mente lo que le había dicho el muchacho. Pudo ver como varios hombres armados pasaban corriendo frente a él, también escucho los sonidos del combate, parecían estar disparando en todas direcciones. En esas andaba Zeros cuando se detuvo de repente, una extraña presencia estaba en el ambiente, era algo muy extraño, era muy similar a la de los Dark lords, pero esta parecía mas fuerte, quizás mas que la de Shabbranigudu, él empezó a buscar al dueño de la presencia, cuando algo llamo su atención, un hombre bastante extraño, incluso para el cómo Mazoku, le atraía bastante esa extraña belleza que poseía ese hombre, su cabello negro y su piel blanca solo le hacían resaltar esa belleza, pero sus ojos, esos ojos eran oscuros y parecían no tener vida.
-Mucho gusto de conoceros al fin, Zeros Metallium- dijo el desconocido. Zeros sintió un extraño temor. -¿Quién eres?- pregunto Zeros con desconfianza. El hombre le sonrío. -Lo sabrás en su momento- dijo el hombre. -¿Y cuando será el momento?- pregunto Zeros. -Aun falta, solo quiero decirte algo importante- dijo el hombre. -¿Qué cosa?- pregunto Zeros. -Vive tu vida, disfrútala, por que en 16 años ya no podrás hacerlo- dijo el hombre. Zeros lo vio con sorpresa. -¿A que te refieres con eso?- pregunto Zeros. -Tu solo hazme caso y deja de meterte en donde no os incumbe- dijo el hombre -Se que esa dragona dorada tiene la capacidad para hacerte disfrutar de la vida, ¿por que no vas con ella y tratas de disfrutar el tiempo que te sobra?- dijo el hombre. Zeros estaba asombrado. -¡¿Pero como rayos?!- dijo Zeros. -Supe sobre Filia Ul Copt- dijo el hombre sonriendo -Yo lo sé prácticamente todo- dijo el hombre. -Entonces me imagino que fuiste tu el que provoco esto- dijo Zeros. -¡Vaya, pero si que eres listo!- dijo el hombre riendo -Pero no creas que solo con los poderes mágicos que tienen podrán detener lo que viene, eso es inevitable, así que les conviene tener inteligencia, no sé, tal vez vuelva a este mundo una sucursal de mi reino- dijo el hombre riendo. -¿Quién te crees para decir eso?- dijo un Zeros molesto. -Ya te dije que eso lo sabrás en su momento- dijo el hombre -Por ahora es hora de que me retire, y piensa en lo que te he dicho, no te vayas a arrepentir después -dijo el hombre elevándose por los cielos a una velocidad que Zeros jamás había visto. -¿Pero quien habrá sido ese sujeto?- se pregunto Zeros. En eso observo algo en el piso, al acercarse a recogerlo pudo ver que era una pluma de color negro, pudo sentir parte de esa presencia en la pluma. Entonces, al momento de alzar la vista, noto que ya no se escuchaban balazos, al mirar alrededor se sorprendió de lo que vio -¡¿Pero como llegue aquí?!- grito Zeros. Y es que noto que se encontraba justo en la entrada de la ciudad de Seyluun, algo que no se explicaba.
En otro lugar, en un bosque cerca de Zefilia, el misterioso hombre baja del cielo, unas grandes alas negras surgen de su espalda, todas sus vestimentas son negras, pero lleva una especie de tiara dorada, la cual luce en su cabeza, aunque decanta un poco su vestimenta, allí se encuentra un pequeño hombre, parecido a un enano, el cual parecía estar esperando al otro hombre.
-¿Cómo le fue mi señor?- dijo el hombre pequeño. El otro hombre lo vio con indiferencia. -Tal y como lo esperaba Asmodeo- dijo el hombre. Asmodeo sonrío. -¿Y que tal los demonios de este mundo?- pregunto Asmodeo con una sonrisa. -No son la gran cosa, esos Mazoku nada mas se la pasan peleando entre ellos- dijo el hombre sonriendo -Casi me dan lastima, pero a decir verdad, ni siquiera los llamados Dark Lords valen la pena, y sus demonios superiores están bastante reducidos de poder, aun así... -dijo el hombre pensando. -¿Aun así que señor?- dijo Asmodeo con duda. -Aun así, uno de ellos me ha llamado la atención- dijo el hombre. -¿Al que fue a visitar hoy?- pregunto Asmodeo con interés. -Ese mismo, es increíble que un Mazoku de muestras de sentimientos positivos, especialmente el enamorarse- dijo el hombre. Asmodeo lo vio. -¿Pero que acaso eso también los demás demonios?- pregunto Asmodeo. -Él es diferente, me doy cuenta que su descendencia podrá servir a ambas partes, al bien y al mal- dijo el hombre. -Ya veo, por eso le recomendó volver con la dragona- dijo Asmodeo alegre. -Por supuesto, ella como sacerdotisa de magia blanca y él como el general- sacerdote del Ama de las bestias podrán engendrar a un ser lo suficientemente fuerte como para compararse con nosotros, claro que requerirá la guía adecuada, y creo que yo podría ser el adecuado para dársela- dijo el hombre con malicia. -¿Pero que pasara si el Galileo se entera y los envía a ellos?- dijo Asmodeo asustado. El hombre sonrío. -Es un riesgo que debemos correr, pero no te preocupes, aun falta mucho para el Apocalipsis, así que no creo que aparezcan por aquí- dijo el hombre. -Aun así debemos ser cuidadosos, recuerde que Gabriel ya lo derroto una vez, y lo mando a los avernos- dijo Asmodeo. El hombre puso una cara seria y Asmodeo se asusto. -Él es peligroso, pero no creo que sé de cuenta, de todos modos hemos ocultado muy bien nuestra presencia al usar a los zombis en ves de pelear nosotros- dijo el hombre. -Eso es cierto señor eso es cierto, creo que es hora de descansar un poco- dijo Asmodeo -Por cierto, ¿Va a seguir manteniendo al tal Zeros alejado de la zona de los zombis?- pregunto Asmodeo. -Por supuesto, y si insiste en ir, le tendré que dar una pequeña lección- dijo el hombre -Así sabrá quien es el lucero del amanecer- dijo el hombre.
En el pueblo donde Zeros y el hombre habían encontrado, ya solo quedaban restos, los zombis habían ganado, aquellos que lograron sobrevivir, escaparon del lugar, en la plaza, los zombis devoraban los sanguinolentos restos de los pobladores, otros entraban a las derruidas casas de los habitantes del lugar y perseguían a aquellos rezagados que no habían podido escapar a tiempo, siendo atrapados en emboscadas y devorados hasta no dejar nada de ellos, o simplemente hiriéndolos, y si lograban huir, morían mas tarde uniéndose a las filas de muertos que asolaban a esta zona del mundo, para después caer la larga noche y empezarse a respirar la paz
Continuara
Notas: este me quedo un poco lento, pero cuando menos ya aparecieron dos personajes que deseaba meter para que así no se viera tan injusto con los zombis. Asmodeo es un demonio que provoca a los hombres a cometer actos de crueldad, el otro lo sabrán más tarde, aunque con la frase que mencione han de saber a quien me refiero. Cualquier duda a Barry_Burton3000@yahoo.com.mx Nos vemos despues.
Por Gabe Logan
Slayers pertenece a Hajime Kanzaka y Rui Araizumi
Episodio 3: Un misterioso oponente. "El plan era perfecto, solo bastaba con poner los camiones en la entrada de él centro comercial y listo a acabar con los zombis que quedasen adentro, en un principio todo iba perfecto, Roger acomodo el primer camión y Peter lo recogió, sí bien ciertamente el se exponía demasiado, jamás se les hubiese ocurrido que por eso mismo, no sé daría cuenta de que había olvidado la bolsa de herramientas en el segundo camión, al darse cuenta de ello, Peter le obligo a regresar, ese descuido era demasiado, pues no podían ir a buscar más herramientas ya que perderían mucho tiempo valioso. Por fin ambos volvieron a donde estaba el segundo camión y Roger entro por las herramientas, todo parecía ir bien, entre Fran y Peter lo estaban cubriendo, pero para su desgracia, la bolsa se cayo al piso entre los camiones, Roger bajo a recogerla pese a que la cantidad de zombis se había incrementado, Roger lanzo la bolsa al camión y justo en ese momento un zombi que no había sido derribado por los tiros, sujeto a Roger del brazo y lo mordió con fuerza arrancándole un trozo de carne, la sangre de Roger salió a borbotones, Roger golpeo al zombi, y trato de entrar al camión por la ventana, en ese momento Fran grito al ver que otro zombi se le acerco a Roger y sujeto su pierna derecha, entonces lo mordió con tanta fuerza que no solo arranco piel, sino que desgarro el músculo y dejo a la vista un gran cantidad de carne palpitante y sangrante. Roger entro por la ventana, su sangre mancho el tablero del trailer y formo un pequeño charco antes de que se hiciera un torniquete, Peter estaba desolado, mientras Roger solo se lamentaba, puesto que sabia lo que una mordida significaba, era el fin de él."
Filia le contó a Peter lo sucedido con Estrella Oscura, todo esto para Peter era impresionante, incluso en muchas ocasiones solo pudo decir "imposible" ante lo que Filia le contaba, pero no le quedaba más que creer en ella, puesto que él sabia que su historia tampoco era muy creíble.
-Entonces supongo que ambos incidentes deben estar relacionados de una u otra forma- dijo Filia tranquilamente. Peter la observo. -A mí aun me parece increíble el hecho de que se hayan enfrentado a un demonio, ¿cómo dijiste que se llamaba?- pregunto Peter. -Estrella Oscura- dijo Filia. Peter entonces pareció interesarse. -¡Vaya que tu mundo es extraño!, ¡De donde yo vengo para que un demonio ayude a un humano seria algo difícil!- dijo Peter -Aunque en la actualidad la gente ya casi no cree en su existencia- dijo Peter. Este ultimo comentario pareció interesarle a Filia. -¿Creer?- pregunto Filia -¿Cómo es eso?- pregunto Filia con interés. -Es que en la Tierra solo se le oye hablar de demonios a sacerdotes o a fanáticos- dijo Peter. Filia sé sorprendió. -Parece que en tu mundo son ya muy pocas las cosas así ¿verdad?- dijo Filia. Peter asintió. -Por cierto te quería hacer una pregunta- dijo Peter. -¿Cuál?- pregunto Filia. -¿Me podrías repetir cuál es el nombre de esos cuatro demonios que mencionaste en tu historia?- dijo Peter. Filia sonrío. -Sus nombres son Shabbranigudu, Estrella Oscura, Caotic Blue y Dead Fog- dijo Filia. Peter sonrío entretenido. -Parecen nombres de supervillanos que demonios- dijo Peter riendo. -¿Y como se llaman los demonios de tu mundo?- pregunto Filia. -Yo soy católico, así que solo recuerdo a tres que continuamente eran mencionados Lucifer, Belcebú y Satanás. Aunque los judíos también mencionan a uno llamado Samael y a Leviatán- dijo Peter. Filia lo observo. -Pues los de tu mundo no se quedan atrás, pero aquí también conocen a Shabbranigudu como Satanás- dijo Filia. Peter la miro extrañado. -No creo que tengan más relación que el nombre- dijo Peter. Filia asintió. -Si, ya lo creo- dijo Filia sonriendo -¿No quisieras un poco de té?- pregunto Filia. Peter sonrío. -Preferiría un poco de Whiskey pero creo que el té estaría bien- dijo Peter. Filia se levanto y se dirigió a la cocina. -En un momento lo preparo- dijo Filia saliendo del cuarto. Peter solo se recargo en la silla.
En otro lugar de ese mundo, más al norte. Zeros se encontraba investigando unas misteriosas desapariciones en un poblado, pese a que los habitantes del lugar poseían una gran cantidad de armas de fuego, no poseían la experiencia para usarlas prácticamente, y por desgracia, desconocían por completo el uso de la magia. Según los reportes que había recibido Zeros de los habitantes (o los que aun quedaban), la misteriosa ola de desapariciones de personas y animales, había comenzado apenas hace unos meses, también le dijeron que los grupos que habían salido a buscar a los desaparecidos también desaparecían, y los pocos que volvían regresaban totalmente desquiciados y heridos. Zeros decidió ir a visitar a los heridos y ver que información podía sacarles, quien sabe, tal vez las locuras que decían eran ciertas. Mientras Zeros avanzaba sé empezó a escuchar un gran escándalo, Zeros pudo ver como las personas corrían de un lado a otro, varios de ellos armados, otros totalmente histéricos, en eso vio como entre varios hombres estaban llevando a gente que llevaba heridas, estas eran casi como mordidas. Zeros estaba extrañado pues no sentía ninguna presencia demoníaca en la zona, esto lo extrañaba aun más, así que decidió interrogar al primer aldeano que encontrara, en eso paso un muchacho que parecía venir de él hospital.
-¿Qué ocurre muchacho?- pregunto Zeros seriamente. El chico solo lo vio con pánico en sus ojos. -¡Fue horrible señor... Horrible!- dijo el aterrado muchacho. Zeros lo sujeto para evitar que se desmayara. -Tranquilo, no dejes de hablar o caerás en shock- dijo Zeros tranquilamente. El chico tomo aire. -Bi... bien le diré todo- dijo el chico. Zeros sonrío -entonces empezare por el principio... -dijo el chico.
Relato.
"Me había dirigido al hospital a ver a mi tío, el cual hace unos días había vuelto con el grupo de búsqueda seriamente herido, sus heridas parecían mordidas, incluso él insistía con que había sido una persona completamente desquiciada la que lo había mordido. Mi primo Andrew se quedo a cuidarlo, puesto que últimamente algunos de los heridos, que eran alrededor de 50 en lo que iba del mes, habían sufrido de ataques de paranoia, histeria y violencia repentina, así que tenían algunas armas en el hospital, solo por los que enloquecían. Bien yo había ido a visitarlos, cuando al llegar al hospital vi las puertas destrozadas, había sangre en todo el piso, subí rápidamente al cuarto de mi tío y pude ver que mi primo sé había encerrado en el cuarto junto con él, el piso allí estaba aun peor que el de abajo, puertas rotas, todo bañado en sangre, podía escuchar los quejidos lastimeros de varias personas. Golpee con fuerza la puerta del cuarto, mi primo pareció escucharme ya que escuche como quito los objetos que había puesto para bloquear la puerta. Cuando entre pude ver que el no tenia ninguna herida, mi tío se encontraba tendido sobre la cama, según mi primo acababa de morir justo cuando yo toque, me sentí triste y le pregunte a mi primo que había pasado, el me dijo que varios pacientes que aparentemente acababan de morir se habían levantado y atacado a otros pacientes, según el empezó un frenesí de sangre, por que otros de los heridos también estaban atacando a enfermeras y a pacientes, el en cuanto vio lo que pasaba de inmediato se encerró en el cuarto y no supo más hasta que yo llegue. Cuando él termino de contar lo que había ocurrido nos decidimos a salir, puesto que podíamos escuchar que las personas estaban teniendo problemas afuera y tal vez podríamos ayudar en algo, así que mi primo tomo el fusil, y justo cuando salíamos pudimos ver como mi tío que acababa de morir se levantaba, nos alegro verlo levantarse hasta que vimos sus ojos, estaban contraídos y grisáceos, además de que su expresión no denotaba buenas intenciones. Nos asustamos cuando comenzó a avanzar hacía nosotros lentamente, casi como un borracho, entonces sé abalanzo sobre mi primo mordiéndole el brazo con tanta fuerza que le arranco un trozo de su carne, dios fue horrible, yo corrí jalando a mi primo lo más fuerte que pude, pero antes de llegar a las escaleras el se tropezó, voltee a ver con que y fue cuando vi un brazo humano, estaba totalmente mordido, ese pequeño descuido fue suficiente, baje a brincos las escaleras y cuando voltee a ver a mi primo, vi que mi tío se le acercaba, el levanto su fusil, pero no disparo, claro como dispararle a su propio tío, yo quise ir a auxiliarlo cuando lo vi ponerse el fusil en la boca y jalar el gatillo, dios, fue terrible, vi como la bala penetraba su cabeza de lado a lado y la sangre escurría por su nuca y su boca, sus sesos quedaron embarrados en la pared y el techo, mi tío lo observo, entonces vi con asco como sujetaba el brazo de mi primo y lo mordía como si fuera comida, entonces vi como otros pacientes se acercaron a ellos, pensé que iban a detenerlo cuando vi como entre todos comenzaban a devorar al cuerpo de mi primo, le arrancaban los trozos de carne como si fueran animales salvajes, no soporte más y fui a la salida, allí pude ver como otros pacientes estaban saliendo por la puerta. No me arriesgue y preferí salir por la ventana, allí dos disparos me pasaron rozando, pude ver como algunos aldeanos habían comenzado a defenderse de los enloquecidos pacientes, pero aunque les estaban dando con las armas, estos no se caían, parecían no sentir el dolor pero no se caían, pude ver a uno recibir 15 tiros y seguía en pie, de pronto pude oír un grito y cuando voltee pude ver como entre varios de ellos habían sujetado a un hombre y lo mordían con tanta fuerza que le arrancaban grandes trozos de carne, pude ver como uno mordió el rostro del hombre y le arranco toda la cara, el hombre solo grito de dolor y cayo al piso, mientras los demás seguían devorándolo, después de eso solo recuerdo que estaba corriendo como loco y fue cuando usted me detuvo, eso es todo.
Fin del relato.
-Entonces eso es lo que paso- dijo Zeros no muy convencido. -¡Le juro que eso paso!- dijo el chico. -Entonces será mejor que investigue- dijo Zeros. El chico sé sorprendió. -¡¿Pero que esta loco señor!?- dijo el chico. -¡Si va allá lo van a matar, créame lo digo por su bien!- dijo el chico. -No te preocupes- dijo Zeros con su peculiar sonrisa -Hasta el momento no a habido cosa mortal que logre dañarme a no ser que sean los cantos de Amelia- dijo Zeros sonriendo. El chico lo vio incrédulo. -¿Quién rayos es usted?- dijo el chico asustado. -Eso es un gran secreto- dijo Zeros sonriendo y alejándose. El chico lo vio con miedo y prefirió irse a su casa y comprobar que su familia estuviera bien.
Zeros se dirigía al hospital, aunque no se quitaba de la mente lo que le había dicho el muchacho. Pudo ver como varios hombres armados pasaban corriendo frente a él, también escucho los sonidos del combate, parecían estar disparando en todas direcciones. En esas andaba Zeros cuando se detuvo de repente, una extraña presencia estaba en el ambiente, era algo muy extraño, era muy similar a la de los Dark lords, pero esta parecía mas fuerte, quizás mas que la de Shabbranigudu, él empezó a buscar al dueño de la presencia, cuando algo llamo su atención, un hombre bastante extraño, incluso para el cómo Mazoku, le atraía bastante esa extraña belleza que poseía ese hombre, su cabello negro y su piel blanca solo le hacían resaltar esa belleza, pero sus ojos, esos ojos eran oscuros y parecían no tener vida.
-Mucho gusto de conoceros al fin, Zeros Metallium- dijo el desconocido. Zeros sintió un extraño temor. -¿Quién eres?- pregunto Zeros con desconfianza. El hombre le sonrío. -Lo sabrás en su momento- dijo el hombre. -¿Y cuando será el momento?- pregunto Zeros. -Aun falta, solo quiero decirte algo importante- dijo el hombre. -¿Qué cosa?- pregunto Zeros. -Vive tu vida, disfrútala, por que en 16 años ya no podrás hacerlo- dijo el hombre. Zeros lo vio con sorpresa. -¿A que te refieres con eso?- pregunto Zeros. -Tu solo hazme caso y deja de meterte en donde no os incumbe- dijo el hombre -Se que esa dragona dorada tiene la capacidad para hacerte disfrutar de la vida, ¿por que no vas con ella y tratas de disfrutar el tiempo que te sobra?- dijo el hombre. Zeros estaba asombrado. -¡¿Pero como rayos?!- dijo Zeros. -Supe sobre Filia Ul Copt- dijo el hombre sonriendo -Yo lo sé prácticamente todo- dijo el hombre. -Entonces me imagino que fuiste tu el que provoco esto- dijo Zeros. -¡Vaya, pero si que eres listo!- dijo el hombre riendo -Pero no creas que solo con los poderes mágicos que tienen podrán detener lo que viene, eso es inevitable, así que les conviene tener inteligencia, no sé, tal vez vuelva a este mundo una sucursal de mi reino- dijo el hombre riendo. -¿Quién te crees para decir eso?- dijo un Zeros molesto. -Ya te dije que eso lo sabrás en su momento- dijo el hombre -Por ahora es hora de que me retire, y piensa en lo que te he dicho, no te vayas a arrepentir después -dijo el hombre elevándose por los cielos a una velocidad que Zeros jamás había visto. -¿Pero quien habrá sido ese sujeto?- se pregunto Zeros. En eso observo algo en el piso, al acercarse a recogerlo pudo ver que era una pluma de color negro, pudo sentir parte de esa presencia en la pluma. Entonces, al momento de alzar la vista, noto que ya no se escuchaban balazos, al mirar alrededor se sorprendió de lo que vio -¡¿Pero como llegue aquí?!- grito Zeros. Y es que noto que se encontraba justo en la entrada de la ciudad de Seyluun, algo que no se explicaba.
En otro lugar, en un bosque cerca de Zefilia, el misterioso hombre baja del cielo, unas grandes alas negras surgen de su espalda, todas sus vestimentas son negras, pero lleva una especie de tiara dorada, la cual luce en su cabeza, aunque decanta un poco su vestimenta, allí se encuentra un pequeño hombre, parecido a un enano, el cual parecía estar esperando al otro hombre.
-¿Cómo le fue mi señor?- dijo el hombre pequeño. El otro hombre lo vio con indiferencia. -Tal y como lo esperaba Asmodeo- dijo el hombre. Asmodeo sonrío. -¿Y que tal los demonios de este mundo?- pregunto Asmodeo con una sonrisa. -No son la gran cosa, esos Mazoku nada mas se la pasan peleando entre ellos- dijo el hombre sonriendo -Casi me dan lastima, pero a decir verdad, ni siquiera los llamados Dark Lords valen la pena, y sus demonios superiores están bastante reducidos de poder, aun así... -dijo el hombre pensando. -¿Aun así que señor?- dijo Asmodeo con duda. -Aun así, uno de ellos me ha llamado la atención- dijo el hombre. -¿Al que fue a visitar hoy?- pregunto Asmodeo con interés. -Ese mismo, es increíble que un Mazoku de muestras de sentimientos positivos, especialmente el enamorarse- dijo el hombre. Asmodeo lo vio. -¿Pero que acaso eso también los demás demonios?- pregunto Asmodeo. -Él es diferente, me doy cuenta que su descendencia podrá servir a ambas partes, al bien y al mal- dijo el hombre. -Ya veo, por eso le recomendó volver con la dragona- dijo Asmodeo alegre. -Por supuesto, ella como sacerdotisa de magia blanca y él como el general- sacerdote del Ama de las bestias podrán engendrar a un ser lo suficientemente fuerte como para compararse con nosotros, claro que requerirá la guía adecuada, y creo que yo podría ser el adecuado para dársela- dijo el hombre con malicia. -¿Pero que pasara si el Galileo se entera y los envía a ellos?- dijo Asmodeo asustado. El hombre sonrío. -Es un riesgo que debemos correr, pero no te preocupes, aun falta mucho para el Apocalipsis, así que no creo que aparezcan por aquí- dijo el hombre. -Aun así debemos ser cuidadosos, recuerde que Gabriel ya lo derroto una vez, y lo mando a los avernos- dijo Asmodeo. El hombre puso una cara seria y Asmodeo se asusto. -Él es peligroso, pero no creo que sé de cuenta, de todos modos hemos ocultado muy bien nuestra presencia al usar a los zombis en ves de pelear nosotros- dijo el hombre. -Eso es cierto señor eso es cierto, creo que es hora de descansar un poco- dijo Asmodeo -Por cierto, ¿Va a seguir manteniendo al tal Zeros alejado de la zona de los zombis?- pregunto Asmodeo. -Por supuesto, y si insiste en ir, le tendré que dar una pequeña lección- dijo el hombre -Así sabrá quien es el lucero del amanecer- dijo el hombre.
En el pueblo donde Zeros y el hombre habían encontrado, ya solo quedaban restos, los zombis habían ganado, aquellos que lograron sobrevivir, escaparon del lugar, en la plaza, los zombis devoraban los sanguinolentos restos de los pobladores, otros entraban a las derruidas casas de los habitantes del lugar y perseguían a aquellos rezagados que no habían podido escapar a tiempo, siendo atrapados en emboscadas y devorados hasta no dejar nada de ellos, o simplemente hiriéndolos, y si lograban huir, morían mas tarde uniéndose a las filas de muertos que asolaban a esta zona del mundo, para después caer la larga noche y empezarse a respirar la paz
Continuara
Notas: este me quedo un poco lento, pero cuando menos ya aparecieron dos personajes que deseaba meter para que así no se viera tan injusto con los zombis. Asmodeo es un demonio que provoca a los hombres a cometer actos de crueldad, el otro lo sabrán más tarde, aunque con la frase que mencione han de saber a quien me refiero. Cualquier duda a Barry_Burton3000@yahoo.com.mx Nos vemos despues.
