Dawn of the Slayers.
Por Gabe Logan
Slayers pertenece a Rui Araizumi y a Hajime Kanzaka
Dawn of Dead es propiedad de George A. Romero
Episodio 4:Una muerte... un adiós... un mal y un transcurso.
"Roger era atendido por Fran, mientras que Stephen y Peter estudiaban los planos del centro comercial, ambos se decidieron por hacer una pequeña incursión al centro comercial, especialmente a la zona donde estaban las armas de fuego. A través de los conductos del aire ambos consiguieron llegar a la tienda, encontraron el paraíso de cualquier cazador, armas, munición, suplementos, fundas, en fin, de todo. Entre los dos comenzaron a cargar con cuantas armas podían y llevarlas al almacén donde estaban Fran y Roger. Ya preparados y con ayuda de una carretilla para llevar a Roger, todos listos y bien armados, comenzaron a ir hacia el establecimiento más grande, esquivando a cuanto zombi se les paraba enfrente, una vez adentro del establecimiento, se prepararon para parapetarse en el lugar, pero primero debían de cerrar bien las puertas de la entrada y eso significaba tener que pasar por entre varios zombis, pero Fran vio un automóvil (de esos que se ofrecen como premio en los centros comerciales), y les sugirió usarlo. Peter estuvo de acuerdo con la idea, así que crearon unas antorchas con unos tanques de gas(los zombis solo le tienen una renuencia a acercarse al fuego) y salieron Roger, Peter y Stephen a por el auto, al llegar a él mientras Stephen los cubría y Peter quitaba los estorbos del camino, Roger le hacia un puente al auto, pero no se fijo que un zombi se le acerco a su pierna herida, el zombi lo sujeto con tanta fuerza que encajo sus dedos como ganzúas en la herida haciéndola más grande, pero Peter se percato de ello y le disparo al zombi en la cabeza, Roger termino de hacer su labor, aunque su herida sangraba copiosamente, una vez en el auto, se dirigieron a toda velocidad a las puertas y lograron activar los seguros y las alarmas. Peter observo a los zombis y levanto el rifle de francotirador, la cacería había comenzado..."
Los días habían transcurrido, y estos dieron paso a los dos primeros meses desde el inicio de las relaciones entre Peter y Fran con Filia y su familia, aunque al principio fue difícil (debido a la condición de Fran), después de un tiempo pudieron llevarse bien. Aunque Gaubros si tuvo problemas para ser aceptado por ellos dos (su apariencia les recordaba a los zombis), Fran fue la primera en darse cuenta de su valía, a Peter le costo más trabajo, aunque al final también lo consiguió. Básicamente, los únicos verdaderos problemas que hubo en su estancia allí, fueron la adaptación de ambos a ese mundo (para cualquiera sería difícil, ellos que vienen de una época de grandes avances tecnológicos llegar a un mundo casi medieval, no es fácil), para Peter fue toda una experiencia el tener a Jiras todo el tiempo preguntándole acerca de las armas que él manejaba, aunque después de algunos meses pudo hacer balas para esas armas, convirtiéndose en alguien muy feliz, para vergüenza de todos. En el caso de Fran, ella se hizo muy buena amiga de Filia, y esta se ofreció a ayudarla en todo lo que le fuera posible durante el tiempo que restaba de su embarazo, aunque Filia le explico a Fran su origen (el hecho de ser una dragona), prefirió esperar a que Fran diera a luz para mostrarle su verdadera identidad, aunque Fran insistía en querer verla, Filia sabia que no era conveniente que Fran sufriera emociones fuertes, no con el bebe tan cerca, así que Fran tuvo que hacer de tripas corazón y esperar al fin de su embarazo. El helicóptero básicamente había quedado varado en el centro del pueblo, aunque, cuando Fran y Peter lo revisaron descubrieron que de alguna manera, el tanque de la gasolina estaba totalmente lleno, cosa que les lleno de curiosidad, y más aun cuando después de que Fran le enseñase a Peter a manejarlo, la aguja del marcador de combustible no había bajado para nada, en fin esos días fueron pacíficos, pues Zeros no se apareció por el lugar durante todo ese tiempo.
Y volviendo con Zeros:
Wolfpack Island. Zeros le había comentado a su ama sobre el misterioso hombre con el que se había encontrado, así como la historia que le contó el muchacho, Zellas se notaba inquieta ese día.
-Y eso fue todo lo que paso- dijo Zeros terminando su informe. -¿Y dices no saber como ese sujeto te pudo llevar hasta Seyluun sin que te dieras cuenta?- pregunto Zellas. -No mi señora, no tengo ni la más remota idea- dijo Zeros consternado. Zellas asintió con una leve sonrisa. -Bien, te puedes retirar- dijo Zellas. Zeros hizo una reverencia y se retiro -Parece ser que ese sujeto es poderoso, será mejor que tengamos cuidado- se dijo Zellas y decidió hacer una pequeña investigación por su cuenta -16 años no es verdad, entonces creo que tengo tiempo- dijo Zellas dirigiéndose a la biblioteca de su palacio (pues que creían, que un Mazoku sea analfabeta), aunque su preocupación no cesaba.
En otro lado a Zeros también se le veía preocupado, ese hombre, los homicidios, la locura en los pacientes, y sobre todo el que hubiese mencionado a Filia y la ridiculez esa de que ambos tuviesen "ese" tipo de relación.
-Creo que lo mejor es que siga investigando, de todos modos necesitaba algo en que entretenerme- dijo Zeros desapareciendo.
Cerca de Zefilia, el hombre misterioso y Asmodeo se encontraban revisando unas viejas paginas de un libro. Estas parecían ser muy importantes.
-¿Entonces piensa llamar a Kandarian?- pregunto Asmodeo. El hombre sonrió con malicia. -Por supuesto, solo espero que no le moleste- dijo el hombre. Asmodeo vio las paginas con incredulidad. -Aun así, como espera que algún humano de este mundo lea estos fragmentos del Necronomicon, recuerde que deben de hacerlo por su voluntad- dijo Asmodeo con desinterés. El hombre volvió a sonreír. -Eso ya lo tengo cubierto, además, de todos modos por el momento solo invocare a su presencia astral, dejare la invocación completa para después de los juegos- dijo el hombre. -¿Pero por que Kandarian?, Recuerde que si alguien lo invoca también vendrá el héroe del cielo, y recuerde que ya venció a Kandarian en tres ocasiones- dijo Asmodeo preocupado. -Razón de mas para traerlo, siempre e querido medir fuerzas con un humano capaz de poder vencer a un demonio de alto rango armado solo con una escopeta y una motosierra- dijo el hombre con malicia. Asmodeo sonrío. -Ya veo, será entretenido- dijo Asmodeo. El hombre en ese momento se mostró serio. -Veo que Zeros decidió no hacer caso a mis consejos y se dirige de nuevo a la zona de los zombis- dijo el hombre algo enfadado. -Ya lo note, pero noto que no es él único- dijo Asmodeo -Ese Dark Lord al que llaman Dynast también a enviado a sus demonios a la zona- dijo Asmodeo con preocupación -Señor ¿No cree que eso ponga en peligro nuestros planes?- dijo Asmodeo preocupado. -En lo absoluto, es más me va a encantar el chasco que se van a llevar- dijo el hombre sonriendo. Asmodeo lo vio con curiosidad. -¿A que se refiere?- pregunto Asmodeo incrédulo. -A qué he modificado a los zombis- dijo el hombre. -¿Y de que manera los modifico?- pregunto Asmodeo sorprendido. -Veras, ocurre que mi poder esta desplegado en todos los lugares que los zombis tomen, por lo que cualquier Mazoku que entre a esa zona perderá la capacidad de viajar por el plano Astral y será extremadamente sensible a los daños físicos- dijo el hombre. -Sigo sin entender- dijo Asmodeo. El hombre le observo. -Cuando algún Mazoku sea mordido por algún zombi, este se desintegrara de una forma muy dolorosa, todo dependerá de la herida, además aunque ocupen su magia negra, les será inútil pues mi poder desplegado en este mundo reduce las capacidades de todos los tipos de magia existentes en este lugar, a excepción de la magia blanca- dijo el hombre riendo. Asmodeo le sonrío con complicidad. -Entiendo, pero ¿Qué hará ahora con respecto a Zeros?- dijo Asmodeo. -Tendré que darle un pequeño escarmiento para que ya no se siga arriesgando, ya sabes que necesito que sé reproduzca con la dragona- dijo el hombre. -¿Y que hará con respecto a Dynast?- pregunto Asmodeo. El hombre soltó una risa maliciosa. -Le daré una pequeña lección sobre quien manda ahora- dijo el hombre riendo. -¿Y que hará con esas otras hojas que trajo de esa dimensión paralela?- dijo Asmodeo con curiosidad. El hombre levanto las hojas. -Son documentos de Umbrella corp. Mi buen amigo, y tienen los datos de todos los Tyrants y Némesis existentes, así como de los cerberus y otras criaturas creadas por el virus T- dijo el hombre y alzo el vuelo desplegando sus enormes alas negras -Iré a encargarme de los problemas, tu continua vigilando a Luna Inverse- dijo el hombre yéndose al norte. Asmodeo lo vio partir y volvió su mirada a Zefilia. -Me pregunto que es lo que hará con Lina Inverse y con la princesa Amelia Will Tesla de Seyluun, pensé que ellas también eran un riesgo. Bueno, ya le preguntare al señor cuando regrese- dijo Asmodeo para sí.
Al norte de ese mundo, Zeros llego a una pequeña aldea, y pudo ver que la gente parecía estar preparándose para una guerra o algo parecido ya que habían puesto barricadas en las entradas y tenían bastante armamento. A las afueras del pueblo se podían ver cadáveres tirados en el suelo, muchos de ellos parecían tener semanas allí. Zeros decidió investigar el asunto, sin notar que alguien le observaba. Zeros descendió en el centro del pueblo. Pudo notar como de tan ocupados que estaban en preparar barricadas y llevar armamento, nadie había notado su presencia. El se acerco a un hombre el cual llevaba a cuestas varias armas y munición para las mismas, sin embargo apenas toco al hombre este volteo sobresaltado y le apunto rápidamente con el fusil.
-¡Oye, ten cuidado con eso que podrías matar a alguien!- dijo Zeros con sorpresa. El hombre lo miro detenidamente e izo una señal a otros hombres que se encontraban cerca. -¿Dime quien eres y como lograste pasar las barricadas amigo?- dijo el hombre aun apuntándole con el fusil. Zeros le sonrío. -Quién soy, es un secreto y como entre, no me creerían- dijo Zeros sonriendo. El hombre quedo impresionado por las respuestas para después enfadarse. -¡No digas bromas y dime quien eres!- dijo el hombre molesto. -¿Que pasa aquí?- Sé oyó una vos. Zeros y el hombre voltearon y vieron a un anciano el cual iba acompañado por otros hombres armados. -¡Alcalde!- dijo el hombre. Zeros los vio con tranquilidad. -¿Así que usted es el alcalde de aquí?- dijo Zeros tranquilamente. El alcalde no pareció prestarle atención. -John, no te dijeron que fueras a revisar la barricada oeste, quedo bastante dañada después de el último ataque, así que apúrate y has lo que te digo, ¿aun estas aquí?, apúrate a irte- dijo el alcalde, John solo gruño vio a Zeros con rencor y se retiro a seguir con sus ordenes. El alcalde volteo a ver a Zeros quien solo lo vio con una gota de sudor frío. -Creo que nos debes una explicación muchacho- dijo el alcalde. Zeros iba a contestar cuando vio que a un hombre que pasaba por una viga colocada encima de él, sé le caía una cubeta repleta de agua. Zeros vio la cubeta y se quedo quieto en su lugar, había tratado de usar la transportación astral, cuando noto que no podía transportarse, en ese momento la cubeta le cayo en la cabeza quedando totalmente bañado de pies a cabeza. -¡No... no es posible!- dijo Zeros sorprendido. Él alcalde solo lo observo incrédulo. -Dime muchacho ¿Por qué no evitaste la cubeta?- pregunto el alcalde pero Zeros no le respondió. El alcalde decidió que Zeros fuera llevado a una de las casas de la aldea para su interrogatorio.
En las afueras de la aldea, el misterioso hombre observaba lo ocurrido con una sonrisa. Por el momento Zeros estaba fuera de peligro, los zombis se encontraban en el bosque atacando a cuanto viajero pescaban, y la aldea tenia una barricada lo suficientemente fuerte como para aguantar un ataque más. El hombre se concentro y contó la cantidad de zombis que habían por el momento, 3000 en total, estaban creciendo en numero demasiado rápido, pero el sabia que ya no quedaban muchas villas y aldeas por esa zona así que podrían pasar bastantes años antes de que llegaran a la ciudad de Seyluun. El hombre sonrió, ahora tenia trabajo nuevo que hacer, como hacerle una pequeña visita a Dynast Grausherra e ir a la dimensión paralela por lo necesario en Raccon City y a las oficinas centrales de Umbrella en Paris.
En el pueblo de Darien. Ya faltaban tan solo unas cuantas semanas para el día del alumbramiento de Fran, así que Peter y Filia esperaban y preparaban todo para ese día. Peter últimamente se dedicaba a darles chequeos al helicóptero junto con Jiras. A una semana del alumbramiento Peter y Jiras platicaban mientras hacían un chequeo al aparato.
-Este aparato es genial- dijo Jiras emocionado. Peter solo lo observaba. -Tal vez, pero deberías de saber que mi escuadrón empleaba vehículos mas avanzados- dijo Peter sonriendo. Jiras lo miro emocionado. -¡En serio!- dijo Jiras. Peter asintió. -¡Claro!, Además dé que uno de nuestros helicópteros era capaz de llevar a doce soldados totalmente armados y con un piloto experto, podían descender en medio de un tiroteo, descargar a los soldados y partir sin recibir ni un solo impacto- dijo Peter. Jiras solo lo escuchaba con interés, Peter sabia que por mucho que contara las mismas historias, Jiras no parecía cansarse de ellas (es más, parecía un niño), aun así le agradaba poder recordar parte de lo que fue su, ahora lejano, mundo. -Creo que ya fue suficiente de historias por hoy no creen- dijo Filia interrumpiéndolos. Ambos la observaron y notaron que Fran se encontraba observándolos desde la puerta de la tienda, ella llevaba varias semanas ayudando a Filia con su negocio, pese a que Filia insistía en que descansara, Fran se había decidido a ayudarle como pago a su hospitalidad y en eso Filia no pudo evitar que lo hiciera, para Fran era todo un placer él ayudarla en su negocio. -Déjalos, es mejor que tengan algo en que entretenerse, así no están de haraganes- dijo Fran sonriendo, Filia se río de la broma mientras que Peter y Jiras la secundaban. -Fran, ¿No deberías estar descansando?, recuerda que él bebe podría llegar en cualquier momento- dijo Peter. Fran le sonrío. -No te preocupes, de todos modos según mis cálculos deberá llegar en una semana así que no tengo ningún problema con... -dijo Fran, cuando de repente se desmayo. Filia fue la primera en reaccionar puesto que era la que estaba más cerca de ella. -¡Fran!- dijo Filia con temor de lo que le hubiera pasado a Fran -¡Oh Dios tiene fiebre!, ¡Peter, Jiras rápido hay que llevarla a la cama!- dijo Filia con fuerza, Peter y Jiras le obedecieron y llevaron a Fran a las habitaciones de la casa de Filia.
En la habitación, Fran descansaba mientras era atendida por Filia, Peter y Jiras estaban bastante preocupados por Fran, la cual pese a los cuidados de Filia no parecía mejorar en lo mas mínimo.
-¿Cómo se encuentra Fran?- le pregunto Peter a Filia. Esta lo miro preocupada. -Nada bien, parece que él bebe ya va a nacer y esta teniendo complicaciones- dijo Filia. -¿No deberíamos llamar a una partera?- dijo Jiras. Filia iba a contestar cuando notaron que Fran despertaba. -Filia... Peter... ¿Qué pasa?- pregunto Fran débilmente mientras su rostro mostraba una expresión de dolor. Filia se le acerco. -No te preocupes, es solo que parece que él bebe esta por nacer, pero no te preocupes todo estará bien- dijo Filia con dulzura. Fran esbozo una débil sonrisa. -Sí... aja, te creo- dijo Fran con sarcasmo, para después mostrar su dolor nuevamente. -Jiras trae a una partera pronto, Peter tu quédate a ayudarme- dijo Filia. Jiras salió rápidamente del cuarto. -Qué bueno que Graubos salió con el pequeño Val, de lo contrario creo que estaríamos muy ocupados- dijo Peter -¿Qué hago ahora Filia?- pregunto Peter. -Deberás asistirme durante el parto ya que no creo que Jiras logre traer una partera a tiempo y podría ser que yo deba traer al niño al mundo- dijo Filia con preocupación. -Bien tu me dirás lo que debo hacer- dijo Peter con seguridad. -Empecemos entonces- dijo Filia.
Los minutos pasaron y en eso paso una hora y luego la siguiente, Filia y Peter atendían el parto de Fran con presura, por fin, después de algunos minutos llego Jiras con la partera, la cual ayudo a Filia y a Peter con Fran. Cerca de la medianoche nació él bebe de Fran, que fue una niña, pero la felicidad duro poco, por que pese a que la niña estaba bien, Fran quedo demasiado débil después del parto, y la partera les dijo que no le quedaba mucho tiempo de vida ya que parecía tener alguna misteriosa enfermedad de la cual no conocía alguna cura, diciendo eso se retiro, no sin antes decirle a Filia que no creía que la magia de curación sirviera de algo. Peter estaba devastado, Filia y Jiras solo trataban de consolarlo, Fran dormía, aunque por razones de seguridad decidieron que la bebe durmiese en otro cuarto. Fran por fin despertó y pidió hablar con Filia y Peter.
-Filia... Peter... creo que tengo algo que decirles- dijo Fran débilmente. Peter y Filia se acercaron a su lecho. -¿Qué ocurre Fran?- pregunto Peter. Filia le observaba preocupada. -Tal y como ya lo saben... yo estuve casada antes... mi ex-esposo era doctor- dijo Fran débil. -Si, eso ya me lo habías comentado antes- dijo Peter. Filia se limito a asentir. -Lo que no saben es que después del divorcio... justo después de empezar mi relación con Stephen... yo fui atacada por uno de esos muertos vivientes... estaba aterrada pese a que mi herida no era mas que un rasguño, especialmente cuando me entere que estaba embarazada... mi ex-esposo fue el que me atendió y me llevo con un conocido suyo... ese doctor había estado investigando el mal que nos atacaba y me dio un suero... este evito que yo me volviese una de esas cosas temporalmente, ya que mi herida se cerro y como sabrán, es común que alguien que es mordido sus heridas jamás se cierren... -dijo Fran. Peter la observo con sorpresa. -Un momento... había un suero y no se la informo al gobierno para que lo distribuyese- dijo Peter con enfado. Fran le observo con tranquilidad. -El suero era experimental... se supone que por el momento no sé informaría al público para que no se le dieran falsas esperanzas... por desgracia... el doctor murió durante un ataque de los muertos al hospital donde laboraba y con el se perdió la formula del suero- dijo Fran. -¿Pero eso que tiene que ver con lo que esta ocurriendo ahora?- pregunto Filia. Fran le miro con una expresión seria. -Sé que moriré y para mi desgracia este mal no tiene cura, el suero solo impidió que mi bebe fuese afectado por la infección... sé que cuando yo muera me convertiré en una de esas cosas caminando por ahí sin alma y queriendo comer todo lo que me encuentre... -dijo Fran. Peter y Filia le miraron sorprendidos por lo que les comentaba. -Eso quiere decir... -dijo Filia. -Que te volverás un zombi... -dijo Peter seriamente. Fran observo a Peter con una expresión de suplica en el rostro. -Peter... sé que lo que te voy a decir será duro para ti... pero deseo que seas tu quien acabe conmigo cuando muera- dijo Fran. Filia estaba sorprendida y volteo a ver a Peter, y se dio cuenta que el parecía resignado a ello. -Lo sé... igual que con Roger y Stephen- dijo Peter con tristeza. Fran lo miro dulcemente. -Lamento ponerte en esta posición... pero no podría pedírselo a nadie mas- dijo Fran derramado algunas lagrimas. Filia también lloraba. -¡Oh díos!- dijo Filia llorando. Pero Fran le esbozo una sonrisa la cual dejo a Filia extrañada. -Creo que... ahora si podrías mostrármela- dijo Fran. Filia le miro extrañada. -¿Qué cosa?- pregunto Filia. -Tu verdadera... apariencia- dijo Fran con dificultad. -Claro... pero deberé hacerlo afuera o destruiría el cuarto... por suerte la ventana es muy amplia y así podrás observarlo todo bien- dijo Filia tratando inútilmente de sonreír. -Por... favor... -dijo Fran. Filia asintió y salió del cuarto dirigiéndose a la plaza que se hallaba enfrente de la casa. Peter cargo a Fran y la acomodo cerca de la ventana. -¿Estas cómoda?- pregunto Peter. -Sí... gracias... -dijo Fran. Peter se dirigió a él buró donde guardaba sus cosas y saco el revolver de Stephen, checo que estuviese cargado mientras luchaba por contener algunas lagrimas, observo Fran y vio una luz que provenía de la ventana, al desaparecer la luz pudo ver a un imponente dragón de color dorado a través de la ventana. A pesar de que Peter ya había visto antes la verdadera forma de Filia aun se impresionaba al ver su transformación, pero sabia que él tenia una misión que cumplir. -Qué... hermoso... gracias por todo... -dijo Fran mientras sus manos caían a sus costados. Peter se acerco preocupado. -¿Fran?... ¿Fran me oyes?... ¿Fran?- pregunto Peter, pero Fran ya no le respondió. Peter pudo notar la expresión de paz que tenia su rostro y se dio cuenta de que tenia un deber que cumplir. Levanto a Fran y la acostó en la cama cubriéndola con la cobija, tomo una silla y se sentó enfrente de su lecho. Un leve brillo le indico que Filia había vuelto a su forma humana, después escucho el sonido de pasos subiendo las escaleras. Filia entro rápidamente al cuarto. -¿Que ocurrió?- pregunto Filia. Peter solo la observo fríamente. -Ya descansa... ahora necesito que nos dejes a solas... lo que ocurrirá en unos momentos no será nada agradable- dijo Peter. -Entiendo... entonces te dejo aquí- dijo Filia tristemente, vio el cuerpo de Fran en su mortaja y se despidió mentalmente de ella. -Filia- dijo Peter repentinamente. Filia volteo a verlo -Gracias- dijo Peter. Filia sonrío levemente y salió del cuarto.
Filia se dirigió al comedor, allí se encontró con Jiras. Él estaba claramente abatido, aunque no lo dijera, Filia sabia que Fran había congeniado tanto con él como con Graubos, seria muy doloroso explicarle a Graubos la noticia. Filia se sentó en la mesa y dirigió su atención a una carta que se encontraba abierta sobre ella, esta carta la acababa de recibir y la noticia en ella le había dado una gran felicidad, Lina y Gourry se casaban, después de tanto tiempo por fin sentaban cabeza. Ella hubiera querido llevar a sus nuevos amigos, pero ahora dudaba sobre si debía asistir.
Peter estaba sentado frente al lecho de Fran, no pudo evitar sentir una sensación de deja vú al contemplar esa escena, parecía que el destino se ensañaba con él. Primero Roger, luego Stephen y ahora Fran. Peter tomaba una botella de licor que Jiras le había conseguido, irónicamente, él la había conservado para festejar con Fran en cuanto naciera él bebe, ahora ya no había que festejar, en eso, Peter observo movimiento en las sabanas, él sabia que significaba, las sabanas se siguieron moviendo y el rostro de Fran quedo al descubierto. Peter sentía como unos ojos rígidos y vacíos le observaban con ansiedad, el ser que ahora era Fran comenzó a levantarse lentamente de su lecho, Peter levanto el revolver y apunto, el cuerpo se levantaba, Peter aun no parecía animarse a disparar, el cuerpo abrió su boca...
Filia le daba otra leída a la carta, lo que se hallaba escrito en su interior le levantaba él animo, de pronto sonó un disparo. Tanto Jiras como ella se sobresaltaron, pero ya sabían lo que había ocurrido, ambos lloraron mientras escuchaban como unos pasos bajaban por la escalera, Peter entro a la estancia con lagrimas en sus ojos. Filia y Jiras fueron con él, ahora él requeriría el apoyo de ellos para sobreponerse a lo ocurrido.
-Se acabo... todo termino... Fran descansa por fin- dijo Peter llorando. -Ya... tranquilo... sé que hiciste lo que debías de hacer- dijo Filia con lagrimas en los ojos. Peter dirigió entonces su atención a la carta que se hallaba sobre la mesa. -¿Qué es eso?- pregunto Peter señalando la carta. Filia se percato de que la había dejado sin querer sobre la mesa. -Es solo una invitación que me enviaron unos viejos amigos- dijo Filia algo tensa. -¿Podría verla?- pregunto Peter. Filia le miro con sorpresa. -Claro, pero ¿ya aprendiste nuestra escritura?- dijo Filia pasándole la carta a Peter. -Lo suficiente... vamos a ver lo que dice aquí- dijo Peter leyendo la carta. Filia solo le miraba extrañada. -Parece que lo esta tomando bastante bien jefa- dijo Jiras a Filia. Ella solo asintió. -Veo que esos amigos que me habías mencionado antes van a casarse no es cierto- dijo Peter a Filia. -Sí, será en un par de días- dijo Filia. Peter sonrío. -¿Por que no vas?- pregunto Peter de repente. Filia le miro extrañada. -¿Cómo dices?- pregunto Filia. -Anda... diviértete, de todos modos no todos los días se casa un amigo- dijo Peter sonriendo. -Pero... -trataba de decir Filia. Pero Peter le interrumpió. -Fran hubiera querido que fueses, a ella no le gustaba que la gente se sintiera triste- dijo Peter tranquilo -Además, me imagino que ellos se sentirían mal si no fueses, en especial tu novio- dijo Peter con una discreta sonrisa. Filia le miro bastante extrañada. -¿Novio?... ¡Un momento!, ¡No te referirás al Nanagomi de Zeros!... ¿¡Que rayos pasa por tu cabeza para decir eso?!- dijo Filia enfadada, pero rápidamente recupero la cordura -¡Ah disculpa!, Yo no quería... - dijo Filia tratando de disculparse, pero Peter no pareció tomarle importancia al asunto. -No te preocupes por ello, de todos modos te pido que vayas, yo me quedare aquí a cuidar a la pequeña- dijo Peter. Filia le observo algo intranquila pero Jiras intervino. -No se preocupe Jefa, yo me quedare con él, vaya a la boda y no tenga pendiente por nosotros, estaremos bien- dijo Jiras algo más tranquilo. -Esta bien, pero debemos arreglar el funeral de Fran- dijo Filia. Peter y Jiras asintieron. -Entonces empecemos- dijo Peter moviéndose.
En el norte, Zeros trataba aun de entender por que no había podido viajar por el plano astral, increíblemente, noto que ninguno de sus hechizos parecían funcionar así que no le quedo de otra que ayudar a esas personas a seguir reforzando sus barricadas. Lo poco que pudieron decirle es que desde hace algunos días habían desaparecido muchas personas en el bosque, no solo eso, no se escuchaban ni siquiera insectos o aves, nada se oía, solo el viento que soplaba entre los árboles. También le habían comentado acerca de casos de locura y canibalismo entre las personas que en los últimos días habían aparecido con heridas.
Para Zeros le era muy extraño la similitud entre los casos que había investigado en el anterior pueblo. Zeros se encontraba algo atareado con la barricada y pudo notar que sentía cansancio, la razón le era desconocida pero se dio cuenta que incluso el más pequeño corte tardaba en cerrarse, casi era como si él fuese un humano y eso le preocupaba. De pronto pudo sentir otra vez la presencia que había sentido en el anterior pueblo y fue rápidamente a investigar (corriendo pues no tenía de otra), y se encontró cara a cara con el sujeto de la vez anterior, este se encontraba sentado en una elegante silla y observaba a Zeros de una manera despectiva. Zeros no pudo evitar sentir escalofríos al verle, mas por que noto que él llevaba a su lado un objeto muy conocido por él, la espada de la general de Dynast Grausherra, la Dulgofa.
-¿¡Como rayos has obtenido eso?!- pregunto Zeros sorprendido. El hombre le sonrío. -Es solo un pequeño recuerdo de una visita que hice hace apenas un par de horas- dijo el hombre tranquilamente -Aun así no es de eso de lo que vine a hablar contigo- dijo el hombre observando a Zeros despectivamente. -¿Que es lo que deseas de mí?- dijo Zeros tenso. -Sabes Zeros, vos me caes bien, solo por eso decidí que té dejaría con vida y disfrutarla con esa dragona dorada, y por eso te vuelvo a repetir mi petición. Vete de aquí y no vuelvas hasta que llegue el momento- dijo el hombre poniendo una expresión seria. -¿Y si no quiero que?- dijo Zeros mordazmente. El hombre observo la Dulgofa y luego volvió a mirar a Zeros. -Deberé hacerte lo mismo que a ese engreído de Dynast, pero por eso no me preocupo- dijo el hombre con tranquilidad -De todos modos ya arregle todo para que no te sigas arriesgando, sabes, ustedes los Mazokus no son tan poderosos como dicen, Zellas fue bastante fácil de neutralizar- dijo el hombre con sarcasmo. Zeros le miro aterrorizado. -¿Que le has hecho a Zellas?- dijo Zeros con temor. El hombre se río con fuerza. -No te preocupes, solo le he borrado la memoria, ella aun me es útil para mis planes- dijo el hombre -Y lo mismo te haré a ti mi preciado amigo, y no te preocupes mas, de todos modos ya tengo un aliado en este mundo- dijo el hombre tranquilamente. -¿Un aliado?, ¿Y lo conozco por si puedo saberlo?- dijo Zeros. -Claro que lo conoces, o será la conoces- dijo el hombre. -¿Es mujer?- pregunto Zeros. -y una muy safada, ¿sabes?, Ella me recuerda un poco al Joker- dijo el hombre. Zeros le vio intrigado. -¿Safada?, ¿No será?- dijo Zeros dubitativo. -Dolphin- dijo el hombre sonriendo -De seguro que la recuerdas- dijo el hombre. Zeros solo se notaba enfadado. -¿Y como conseguiste que te siguiera?- pregunto Zeros. -Ella no es tan estúpida como Dynast y se dio cuenta de mi poder, así que me pidió que le dejase ayudarme con mis planes, y como soy muy caritativo decidí darle la oportunidad- dijo el hombre. Zeros estaba sorprendido. -¿Que hay de Dynast y de Sherra?- pregunto Zeros. El hombre solo suspiro. -Están hibernando, mientras esperamos a que llegue el momento, ya que deseo que ese engreído vea como convierto este mundo en una sucursal de mi reino- dijo el hombre sonriendo. Para Zeros esa sonrisa le lleno de temor. -¿Cómo diablos pudiste derrotarlo?, Dynast era el Dark Lord más poderoso después de Fibrizo, ni siquiera mi ama se le comparaba en poder- dijo Zeros enfadado. -Vamos no te enfades, además, deberías de haber visto su expresión mientras le mostraba que ni siquiera la "poderosa" espada de su general podía dañarme- dijo el hombre - ¿No es así Asmodeo?- dijo el hombre volteando. Zeros pudo ver que otro hombre había salido de la nada, este hombre era de tamaño pequeño y no tenia nada de la belleza que distinguía al otro hombre. -Ya lo creo señor, veo que trajo al joven general-sacerdote de el Ama de las bestias- dijo Asmodeo observando a Zeros despectivamente -Sabe señor, yo no lo veo que sea la gran cosa y no entiendo por que a decidido darle la oportunidad de disfrutar la vida- dijo Asmodeo con tranquilidad. El hombre se carcajeo sonoramente mientras Zeros miraba a sus alrededores y pudo notar que se encontraba en un bosque bastante conocido por él, era el bosque que se hallaba cerca de la ciudad de Zefilia. -Ya te diste cuenta que te he alejado del peligro, ahora te lo repito, vive y disfruta tu vida, es más, esta ya no es una petición es una orden- dijo el hombre volviéndose a poner serio. Zeros se puso en posición de combate. -No intentes nada quien quiera que seas, tal vez mis poderes estén reducidos pero no voy a dejar que hagas lo que quieras- dijo Zeros enfadado y listo para pelear. El hombre solo le miro con calma. -Es hora- dijo el hombre. De pronto el hombre desapareció y Zeros salió volando por los aires, al caer al piso Zeros noto que el hombre no parecía haberse movido de su lugar. Zeros quiso levantarse pero de repente sintió un golpe y otro y otro, y por fin se sintió desfallecer. El hombre levanto a Zeros sujetándolo por la cabeza -Bueno Zeros, ahora olvidaras todo este asunto y podrás vivir la vida que es necesario que vivas, por el bien de mis planes- dijo el hombre. Zeros comenzó a retorcerse, ese era un dolor tal como nunca lo había sentido. -Es genial, no es así- dijo Asmodeo sonriendo. De pronto Zeros dejo de moverse, su cabeza lanzaba humo, el hombre lo dejo caer al piso y lo miro sonriente. -Bien, ya esta listo, Asmodeo déjalo en la entrada de Zefilia, que acuda a la boda de sus amigos- dijo el hombre tranquilamente. Asmodeo levanto a Zeros y volteo a ver a su señor. -Disculpe señor, hay algo que deseaba preguntarle- dijo Asmodeo. El hombre le miro. -Tu dirás- dijo el hombre. -¿Por que no sé a preocupado por neutralizar a las hermanas Inverse o a la princesa de Seyluun y a la hermana de la misma?- dijo Asmodeo -Recuerde que si siguen entrenándose sé harán más poderosas- dijo Asmodeo algo enfadado. El hombre le miro tranquilo. -Sé que el entrenamiento las hace poderosas, pero no recuerdas acaso que la magia negra de este mundo no me afecta en lo mas mínimo, además, ya me encargue de que un pequeño embrujo mío se encargue de irlas debilitando paulatinamente- dijo el hombre -¡Cuando pasen los 16 años ni siquiera serán capaces de destruir a los zombis!- dijo el hombre. -¿Y que hay de ese tipo Zelgadis?, Que yo sepa él es experto en magia astral- dijo Asmodeo curioso. -El no es problema, yo le entregue una cura a medias para su mal, así toda su descendencia tendrá parte de sus habilidades como quimera, no la apariencia, pero si el poder- dijo el hombre divertido. -¿Y eso en que nos beneficia a nosotros?- pregunto Asmodeo dubitativo. -En que al tener parte de un demonio browie ellos podrán servirnos como herramientas para dominar este mundo mas fácilmente- dijo el hombre. -Ya veo, y como bien sabemos que la quimera esta enamorada de la princesa, es muy seguro que cuando vuelva a ser humano, lo primero que hará será declararse- dijo Asmodeo. -Correcto, y yo sé que la princesa le corresponde, así que no tendré que intervenir más de lo necesario para que mis planes vayan al pie de la letra- dijo el hombre y de pronto pareció recordar algo -Que bueno fue que ese espadachín le diese la espada de la luz a ese tal Sirius, esa arma era quizás la única cosa que hubiera podido poner en peligro mis planes- dijo el hombre. -Si, lo sé- dijo Asmodeo. -Bueno, ya ve a dejar a Zeros a la entrada de Zefilia- dijo el hombre -Yo por mi parte dejare algunos especimenes que obtuve de esa fabrica de Umbrella en la Tierra alterna, para así poder entretenerme un poco mas con los lugareños de este mundo- dijo el hombre. -Esta bien señor, diviértase- dijo Asmodeo retirándose con Zeros a cuestas. -Ahora solo debo esperar, espero que a la gente de este mundo le agrade tener que lidiar con algunos Tyrants aparte de los zombis, será muy entretenido- dijo el hombre con una mirada maliciosa -Y no importa si reciben ayuda del héroe del cielo, eso solo lo hará más entretenido para mí- dijo el hombre riendo mientras desaparecía.
En las afueras de Zefilia, Asmodeo coloco a Zeros en un banco que encontró en el lugar. Asmodeo esperaba ansioso el día en que comenzara el ataque, además sabia que los seres de este mundo eran muy confiados en sus habilidades mágicas, eso haría a su decepción más agradable cuando viesen que sus poderes no servirán de nada en contra de ellos. Solo Shabbranigudu, Estrella oscura u otro de los demonios superiores de esos mundos podrían suponer una amenaza. O tal vez Ceiphid, pero para su suerte, todos ellos estaban muy debilitados por sus constantes combates entre sí, y L-sama no sé atrevería a pedirle ayuda sus enemigos, a riesgo de una mayor intervención de influencias externas a su mundo. Esto era lo mejor que le había pasado. Asmodeo pudo notar como Zeros despertaba y decidió que era hora de marcharse, solo esperaba que no ocurriese nada que arruinase sus planes, antes de irse, Asmodeo saco una nota de entre sus ropas y se la puso a Zeros en sus manos, desapareciendo después de eso.
-¿Dónde estoy?- dijo Zeros despertando. Pudo notar que estaba en Zefilia así como la nota que tenia en sus manos -Es cierto, había venido a la boda de Lina y Gourry, vaya que soy olvidadizo- dijo Zeros para si. De pronto noto que alguien venia por el camino, agudizo un poco la vista y pudo ver a Filia. Zeros no pudo evitar sentirse cómodo al verla, sin embrago algo le decía que la razón de su aparición en Zefilia era algo más que la boda de Lina, o el simple hecho de poder molestar a Filia, pero no sabía que era. Solo por eso decidió que era un buen momento para fastidiar a Filia. Ella ya estaba cerca así que Zeros le salió al paso por entre los arbustos -¡Hola, hola Filia!- dijo Zeros -¡Zeros!- dijo Filia cayendo de espaldas por el susto -¡No vuelvas a hacerme eso pedazo de animal!- dijo Filia enfadada aunque algo feliz de verle. Zeros le sonrío. -Vamos Fi-chan, pensé que estarías contenta de verme- dijo Zeros con sarcasmo. Filia solo se levanto y continuo su camino, pero de pronto volteo a verlo. -¿Y que tal la misión a la que te mando tu ama?- dijo Filia de repente. Zeros le miro extrañado. -¿Misión?, ¿Qué misión?- dijo Zeros extrañado. -La misión a la que me dijiste hace dos meses que te habían mandado- dijo Filia molesta. -¿De que hablas Fi-chan?, A mi nadie me ha mandado a una misión- dijo Zeros. -¡Pero si tu me dijiste eso!- dijo Filia sorprendida, ella sabía que Zeros no acostumbraba mentir -Dime ¿Qué acaso no recuerdas lo que me habías comentado en mi casa hace dos meses Nanagomi?- pregunto Filia. Zeros estaba confundido. -¡Un momento!, ¡¿Dices que yo estuve en tu casa hace dos meses?!- dijo Zeros asombrado. Filia se percato de ello -Aunque eso explicaría la sensación de desazón que tenía, me pregunto ¿Qué habrá ocurrido para que yo perdiese ese recuerdo?- dijo Zeros. Filia le miro preocupada. -¿Qué es lo último que recuerdas Zeros?- pregunto Filia. Zeros sonrío de repente. -Quien lo diría, una dragona dorada preocupándose por un Mazoku- dijo Zeros con sarcasmo. Filia se sonrojo y se dio la vuelta. -Si te piensas burlar entonces olvídalo, ¿Quieres?- dijo Filia enfadada, aunque aun sonrojada. Zeros solo sonrío más. -¡Vamos, vamos, no tienes por que enfadarte!- dijo Zeros sonriendo mas que de costumbre. Filia estaba aun enfadada -Por que no vamos a la casa de Lina y allá hablamos, será mejor que aquí ¿no crees Fi-chan?- dijo Zeros. Filia suspiro. -Esta bien vamos, pero ¡Deja de llamarme Fi-chan!- dijo Filia. Zeros sonrío y ambos se dirigieron a Zefilia.
Los días pasaron, y estos se volvieron semanas. La boda de Lina y Gourry fue un gran evento, claro no faltaron los imprevistos como algunas peleas entre Lina y Gourry, Luna ajusticiando a Lina a cada rato, Filia y Zeros peleando, Amelia entonando canciones sobre el amor y la justicia, además de una sorpresa que a todos los dejo sin aliento, Zeros incluido, Zelgadis llego por fin curado de su maldición, esto alegro a todos especialmente a Amelia. Zelgadis les comento que fue un joven hombre el que por fin le entrego su cura, esta cura funciono inmediatamente. Zeros solo se quejaba de que ya no podría llamarle chico piedra, pero aun así podría encontrar otra diversión (Eso mirando a Filia), para Zelgadis esto fue una bendición y durante toda la boda no se separo de Amelia, la cual también estaba muy contenta por él. Al final de la boda, Zelgadis, ya sin nada que interfiriese, le declaro a Amelia sus sentimientos, los cuales ella correspondió, y juntos decidieron partir rumbo a Seyluun. Todo parecía estar bien, pero era solo temporal, ya que sin que nadie se percatase, hubo un invitado no deseado en la boda. El misterioso hombre que había derrotado a Dynast y le había borrado la memoria a Zeros y a Zellas. Los observaba con una sombría sonrisa y desapareció de escena.
En el norte, los pocos pueblos que aun quedaban, veían sus barricadas caer a causa de criaturas desconocidas, no eran zombis, estas eran enormes y grises, además de que tenían garras, otras eran una especie de monos verdes, también una especie de perros descarnados. La noche parecía alargarse mientras los pocos aldeanos sobrevivientes huían aterrorizados a los bosques y montañas, cayendo la inmensa mayoría en las garras de los zombis. La noche abrigaba los últimos sonidos de vida.
Continuara.
Notas: Este capitulo me quedo un poco largo y algo confuso, es aquí donde pido algo de ayuda, si alguien desea saber como se desarrolla la boda de Lina y Gourry, esta será un sidestory de este fic, pero yo no soy muy bueno en ellos, así que quisiera algunas propuestas para poder hacerlo. Si lo notaron e decidido meter cosas y personajes de Resident Evil, así como también meteré a algunos de Evil Dead. Por cierto, el siguiente capitulo planeo hacerlo corto, así que no creo tardarme tanto en el como en el anterior aun así, ya saben propuestas, dudas, criticas o ayuda en la historia a Barry_Burton3000@yahoo.com.mx espero sus comentrarios.
Por Gabe Logan
Slayers pertenece a Rui Araizumi y a Hajime Kanzaka
Dawn of Dead es propiedad de George A. Romero
Episodio 4:Una muerte... un adiós... un mal y un transcurso.
"Roger era atendido por Fran, mientras que Stephen y Peter estudiaban los planos del centro comercial, ambos se decidieron por hacer una pequeña incursión al centro comercial, especialmente a la zona donde estaban las armas de fuego. A través de los conductos del aire ambos consiguieron llegar a la tienda, encontraron el paraíso de cualquier cazador, armas, munición, suplementos, fundas, en fin, de todo. Entre los dos comenzaron a cargar con cuantas armas podían y llevarlas al almacén donde estaban Fran y Roger. Ya preparados y con ayuda de una carretilla para llevar a Roger, todos listos y bien armados, comenzaron a ir hacia el establecimiento más grande, esquivando a cuanto zombi se les paraba enfrente, una vez adentro del establecimiento, se prepararon para parapetarse en el lugar, pero primero debían de cerrar bien las puertas de la entrada y eso significaba tener que pasar por entre varios zombis, pero Fran vio un automóvil (de esos que se ofrecen como premio en los centros comerciales), y les sugirió usarlo. Peter estuvo de acuerdo con la idea, así que crearon unas antorchas con unos tanques de gas(los zombis solo le tienen una renuencia a acercarse al fuego) y salieron Roger, Peter y Stephen a por el auto, al llegar a él mientras Stephen los cubría y Peter quitaba los estorbos del camino, Roger le hacia un puente al auto, pero no se fijo que un zombi se le acerco a su pierna herida, el zombi lo sujeto con tanta fuerza que encajo sus dedos como ganzúas en la herida haciéndola más grande, pero Peter se percato de ello y le disparo al zombi en la cabeza, Roger termino de hacer su labor, aunque su herida sangraba copiosamente, una vez en el auto, se dirigieron a toda velocidad a las puertas y lograron activar los seguros y las alarmas. Peter observo a los zombis y levanto el rifle de francotirador, la cacería había comenzado..."
Los días habían transcurrido, y estos dieron paso a los dos primeros meses desde el inicio de las relaciones entre Peter y Fran con Filia y su familia, aunque al principio fue difícil (debido a la condición de Fran), después de un tiempo pudieron llevarse bien. Aunque Gaubros si tuvo problemas para ser aceptado por ellos dos (su apariencia les recordaba a los zombis), Fran fue la primera en darse cuenta de su valía, a Peter le costo más trabajo, aunque al final también lo consiguió. Básicamente, los únicos verdaderos problemas que hubo en su estancia allí, fueron la adaptación de ambos a ese mundo (para cualquiera sería difícil, ellos que vienen de una época de grandes avances tecnológicos llegar a un mundo casi medieval, no es fácil), para Peter fue toda una experiencia el tener a Jiras todo el tiempo preguntándole acerca de las armas que él manejaba, aunque después de algunos meses pudo hacer balas para esas armas, convirtiéndose en alguien muy feliz, para vergüenza de todos. En el caso de Fran, ella se hizo muy buena amiga de Filia, y esta se ofreció a ayudarla en todo lo que le fuera posible durante el tiempo que restaba de su embarazo, aunque Filia le explico a Fran su origen (el hecho de ser una dragona), prefirió esperar a que Fran diera a luz para mostrarle su verdadera identidad, aunque Fran insistía en querer verla, Filia sabia que no era conveniente que Fran sufriera emociones fuertes, no con el bebe tan cerca, así que Fran tuvo que hacer de tripas corazón y esperar al fin de su embarazo. El helicóptero básicamente había quedado varado en el centro del pueblo, aunque, cuando Fran y Peter lo revisaron descubrieron que de alguna manera, el tanque de la gasolina estaba totalmente lleno, cosa que les lleno de curiosidad, y más aun cuando después de que Fran le enseñase a Peter a manejarlo, la aguja del marcador de combustible no había bajado para nada, en fin esos días fueron pacíficos, pues Zeros no se apareció por el lugar durante todo ese tiempo.
Y volviendo con Zeros:
Wolfpack Island. Zeros le había comentado a su ama sobre el misterioso hombre con el que se había encontrado, así como la historia que le contó el muchacho, Zellas se notaba inquieta ese día.
-Y eso fue todo lo que paso- dijo Zeros terminando su informe. -¿Y dices no saber como ese sujeto te pudo llevar hasta Seyluun sin que te dieras cuenta?- pregunto Zellas. -No mi señora, no tengo ni la más remota idea- dijo Zeros consternado. Zellas asintió con una leve sonrisa. -Bien, te puedes retirar- dijo Zellas. Zeros hizo una reverencia y se retiro -Parece ser que ese sujeto es poderoso, será mejor que tengamos cuidado- se dijo Zellas y decidió hacer una pequeña investigación por su cuenta -16 años no es verdad, entonces creo que tengo tiempo- dijo Zellas dirigiéndose a la biblioteca de su palacio (pues que creían, que un Mazoku sea analfabeta), aunque su preocupación no cesaba.
En otro lado a Zeros también se le veía preocupado, ese hombre, los homicidios, la locura en los pacientes, y sobre todo el que hubiese mencionado a Filia y la ridiculez esa de que ambos tuviesen "ese" tipo de relación.
-Creo que lo mejor es que siga investigando, de todos modos necesitaba algo en que entretenerme- dijo Zeros desapareciendo.
Cerca de Zefilia, el hombre misterioso y Asmodeo se encontraban revisando unas viejas paginas de un libro. Estas parecían ser muy importantes.
-¿Entonces piensa llamar a Kandarian?- pregunto Asmodeo. El hombre sonrió con malicia. -Por supuesto, solo espero que no le moleste- dijo el hombre. Asmodeo vio las paginas con incredulidad. -Aun así, como espera que algún humano de este mundo lea estos fragmentos del Necronomicon, recuerde que deben de hacerlo por su voluntad- dijo Asmodeo con desinterés. El hombre volvió a sonreír. -Eso ya lo tengo cubierto, además, de todos modos por el momento solo invocare a su presencia astral, dejare la invocación completa para después de los juegos- dijo el hombre. -¿Pero por que Kandarian?, Recuerde que si alguien lo invoca también vendrá el héroe del cielo, y recuerde que ya venció a Kandarian en tres ocasiones- dijo Asmodeo preocupado. -Razón de mas para traerlo, siempre e querido medir fuerzas con un humano capaz de poder vencer a un demonio de alto rango armado solo con una escopeta y una motosierra- dijo el hombre con malicia. Asmodeo sonrío. -Ya veo, será entretenido- dijo Asmodeo. El hombre en ese momento se mostró serio. -Veo que Zeros decidió no hacer caso a mis consejos y se dirige de nuevo a la zona de los zombis- dijo el hombre algo enfadado. -Ya lo note, pero noto que no es él único- dijo Asmodeo -Ese Dark Lord al que llaman Dynast también a enviado a sus demonios a la zona- dijo Asmodeo con preocupación -Señor ¿No cree que eso ponga en peligro nuestros planes?- dijo Asmodeo preocupado. -En lo absoluto, es más me va a encantar el chasco que se van a llevar- dijo el hombre sonriendo. Asmodeo lo vio con curiosidad. -¿A que se refiere?- pregunto Asmodeo incrédulo. -A qué he modificado a los zombis- dijo el hombre. -¿Y de que manera los modifico?- pregunto Asmodeo sorprendido. -Veras, ocurre que mi poder esta desplegado en todos los lugares que los zombis tomen, por lo que cualquier Mazoku que entre a esa zona perderá la capacidad de viajar por el plano Astral y será extremadamente sensible a los daños físicos- dijo el hombre. -Sigo sin entender- dijo Asmodeo. El hombre le observo. -Cuando algún Mazoku sea mordido por algún zombi, este se desintegrara de una forma muy dolorosa, todo dependerá de la herida, además aunque ocupen su magia negra, les será inútil pues mi poder desplegado en este mundo reduce las capacidades de todos los tipos de magia existentes en este lugar, a excepción de la magia blanca- dijo el hombre riendo. Asmodeo le sonrío con complicidad. -Entiendo, pero ¿Qué hará ahora con respecto a Zeros?- dijo Asmodeo. -Tendré que darle un pequeño escarmiento para que ya no se siga arriesgando, ya sabes que necesito que sé reproduzca con la dragona- dijo el hombre. -¿Y que hará con respecto a Dynast?- pregunto Asmodeo. El hombre soltó una risa maliciosa. -Le daré una pequeña lección sobre quien manda ahora- dijo el hombre riendo. -¿Y que hará con esas otras hojas que trajo de esa dimensión paralela?- dijo Asmodeo con curiosidad. El hombre levanto las hojas. -Son documentos de Umbrella corp. Mi buen amigo, y tienen los datos de todos los Tyrants y Némesis existentes, así como de los cerberus y otras criaturas creadas por el virus T- dijo el hombre y alzo el vuelo desplegando sus enormes alas negras -Iré a encargarme de los problemas, tu continua vigilando a Luna Inverse- dijo el hombre yéndose al norte. Asmodeo lo vio partir y volvió su mirada a Zefilia. -Me pregunto que es lo que hará con Lina Inverse y con la princesa Amelia Will Tesla de Seyluun, pensé que ellas también eran un riesgo. Bueno, ya le preguntare al señor cuando regrese- dijo Asmodeo para sí.
Al norte de ese mundo, Zeros llego a una pequeña aldea, y pudo ver que la gente parecía estar preparándose para una guerra o algo parecido ya que habían puesto barricadas en las entradas y tenían bastante armamento. A las afueras del pueblo se podían ver cadáveres tirados en el suelo, muchos de ellos parecían tener semanas allí. Zeros decidió investigar el asunto, sin notar que alguien le observaba. Zeros descendió en el centro del pueblo. Pudo notar como de tan ocupados que estaban en preparar barricadas y llevar armamento, nadie había notado su presencia. El se acerco a un hombre el cual llevaba a cuestas varias armas y munición para las mismas, sin embargo apenas toco al hombre este volteo sobresaltado y le apunto rápidamente con el fusil.
-¡Oye, ten cuidado con eso que podrías matar a alguien!- dijo Zeros con sorpresa. El hombre lo miro detenidamente e izo una señal a otros hombres que se encontraban cerca. -¿Dime quien eres y como lograste pasar las barricadas amigo?- dijo el hombre aun apuntándole con el fusil. Zeros le sonrío. -Quién soy, es un secreto y como entre, no me creerían- dijo Zeros sonriendo. El hombre quedo impresionado por las respuestas para después enfadarse. -¡No digas bromas y dime quien eres!- dijo el hombre molesto. -¿Que pasa aquí?- Sé oyó una vos. Zeros y el hombre voltearon y vieron a un anciano el cual iba acompañado por otros hombres armados. -¡Alcalde!- dijo el hombre. Zeros los vio con tranquilidad. -¿Así que usted es el alcalde de aquí?- dijo Zeros tranquilamente. El alcalde no pareció prestarle atención. -John, no te dijeron que fueras a revisar la barricada oeste, quedo bastante dañada después de el último ataque, así que apúrate y has lo que te digo, ¿aun estas aquí?, apúrate a irte- dijo el alcalde, John solo gruño vio a Zeros con rencor y se retiro a seguir con sus ordenes. El alcalde volteo a ver a Zeros quien solo lo vio con una gota de sudor frío. -Creo que nos debes una explicación muchacho- dijo el alcalde. Zeros iba a contestar cuando vio que a un hombre que pasaba por una viga colocada encima de él, sé le caía una cubeta repleta de agua. Zeros vio la cubeta y se quedo quieto en su lugar, había tratado de usar la transportación astral, cuando noto que no podía transportarse, en ese momento la cubeta le cayo en la cabeza quedando totalmente bañado de pies a cabeza. -¡No... no es posible!- dijo Zeros sorprendido. Él alcalde solo lo observo incrédulo. -Dime muchacho ¿Por qué no evitaste la cubeta?- pregunto el alcalde pero Zeros no le respondió. El alcalde decidió que Zeros fuera llevado a una de las casas de la aldea para su interrogatorio.
En las afueras de la aldea, el misterioso hombre observaba lo ocurrido con una sonrisa. Por el momento Zeros estaba fuera de peligro, los zombis se encontraban en el bosque atacando a cuanto viajero pescaban, y la aldea tenia una barricada lo suficientemente fuerte como para aguantar un ataque más. El hombre se concentro y contó la cantidad de zombis que habían por el momento, 3000 en total, estaban creciendo en numero demasiado rápido, pero el sabia que ya no quedaban muchas villas y aldeas por esa zona así que podrían pasar bastantes años antes de que llegaran a la ciudad de Seyluun. El hombre sonrió, ahora tenia trabajo nuevo que hacer, como hacerle una pequeña visita a Dynast Grausherra e ir a la dimensión paralela por lo necesario en Raccon City y a las oficinas centrales de Umbrella en Paris.
En el pueblo de Darien. Ya faltaban tan solo unas cuantas semanas para el día del alumbramiento de Fran, así que Peter y Filia esperaban y preparaban todo para ese día. Peter últimamente se dedicaba a darles chequeos al helicóptero junto con Jiras. A una semana del alumbramiento Peter y Jiras platicaban mientras hacían un chequeo al aparato.
-Este aparato es genial- dijo Jiras emocionado. Peter solo lo observaba. -Tal vez, pero deberías de saber que mi escuadrón empleaba vehículos mas avanzados- dijo Peter sonriendo. Jiras lo miro emocionado. -¡En serio!- dijo Jiras. Peter asintió. -¡Claro!, Además dé que uno de nuestros helicópteros era capaz de llevar a doce soldados totalmente armados y con un piloto experto, podían descender en medio de un tiroteo, descargar a los soldados y partir sin recibir ni un solo impacto- dijo Peter. Jiras solo lo escuchaba con interés, Peter sabia que por mucho que contara las mismas historias, Jiras no parecía cansarse de ellas (es más, parecía un niño), aun así le agradaba poder recordar parte de lo que fue su, ahora lejano, mundo. -Creo que ya fue suficiente de historias por hoy no creen- dijo Filia interrumpiéndolos. Ambos la observaron y notaron que Fran se encontraba observándolos desde la puerta de la tienda, ella llevaba varias semanas ayudando a Filia con su negocio, pese a que Filia insistía en que descansara, Fran se había decidido a ayudarle como pago a su hospitalidad y en eso Filia no pudo evitar que lo hiciera, para Fran era todo un placer él ayudarla en su negocio. -Déjalos, es mejor que tengan algo en que entretenerse, así no están de haraganes- dijo Fran sonriendo, Filia se río de la broma mientras que Peter y Jiras la secundaban. -Fran, ¿No deberías estar descansando?, recuerda que él bebe podría llegar en cualquier momento- dijo Peter. Fran le sonrío. -No te preocupes, de todos modos según mis cálculos deberá llegar en una semana así que no tengo ningún problema con... -dijo Fran, cuando de repente se desmayo. Filia fue la primera en reaccionar puesto que era la que estaba más cerca de ella. -¡Fran!- dijo Filia con temor de lo que le hubiera pasado a Fran -¡Oh Dios tiene fiebre!, ¡Peter, Jiras rápido hay que llevarla a la cama!- dijo Filia con fuerza, Peter y Jiras le obedecieron y llevaron a Fran a las habitaciones de la casa de Filia.
En la habitación, Fran descansaba mientras era atendida por Filia, Peter y Jiras estaban bastante preocupados por Fran, la cual pese a los cuidados de Filia no parecía mejorar en lo mas mínimo.
-¿Cómo se encuentra Fran?- le pregunto Peter a Filia. Esta lo miro preocupada. -Nada bien, parece que él bebe ya va a nacer y esta teniendo complicaciones- dijo Filia. -¿No deberíamos llamar a una partera?- dijo Jiras. Filia iba a contestar cuando notaron que Fran despertaba. -Filia... Peter... ¿Qué pasa?- pregunto Fran débilmente mientras su rostro mostraba una expresión de dolor. Filia se le acerco. -No te preocupes, es solo que parece que él bebe esta por nacer, pero no te preocupes todo estará bien- dijo Filia con dulzura. Fran esbozo una débil sonrisa. -Sí... aja, te creo- dijo Fran con sarcasmo, para después mostrar su dolor nuevamente. -Jiras trae a una partera pronto, Peter tu quédate a ayudarme- dijo Filia. Jiras salió rápidamente del cuarto. -Qué bueno que Graubos salió con el pequeño Val, de lo contrario creo que estaríamos muy ocupados- dijo Peter -¿Qué hago ahora Filia?- pregunto Peter. -Deberás asistirme durante el parto ya que no creo que Jiras logre traer una partera a tiempo y podría ser que yo deba traer al niño al mundo- dijo Filia con preocupación. -Bien tu me dirás lo que debo hacer- dijo Peter con seguridad. -Empecemos entonces- dijo Filia.
Los minutos pasaron y en eso paso una hora y luego la siguiente, Filia y Peter atendían el parto de Fran con presura, por fin, después de algunos minutos llego Jiras con la partera, la cual ayudo a Filia y a Peter con Fran. Cerca de la medianoche nació él bebe de Fran, que fue una niña, pero la felicidad duro poco, por que pese a que la niña estaba bien, Fran quedo demasiado débil después del parto, y la partera les dijo que no le quedaba mucho tiempo de vida ya que parecía tener alguna misteriosa enfermedad de la cual no conocía alguna cura, diciendo eso se retiro, no sin antes decirle a Filia que no creía que la magia de curación sirviera de algo. Peter estaba devastado, Filia y Jiras solo trataban de consolarlo, Fran dormía, aunque por razones de seguridad decidieron que la bebe durmiese en otro cuarto. Fran por fin despertó y pidió hablar con Filia y Peter.
-Filia... Peter... creo que tengo algo que decirles- dijo Fran débilmente. Peter y Filia se acercaron a su lecho. -¿Qué ocurre Fran?- pregunto Peter. Filia le observaba preocupada. -Tal y como ya lo saben... yo estuve casada antes... mi ex-esposo era doctor- dijo Fran débil. -Si, eso ya me lo habías comentado antes- dijo Peter. Filia se limito a asentir. -Lo que no saben es que después del divorcio... justo después de empezar mi relación con Stephen... yo fui atacada por uno de esos muertos vivientes... estaba aterrada pese a que mi herida no era mas que un rasguño, especialmente cuando me entere que estaba embarazada... mi ex-esposo fue el que me atendió y me llevo con un conocido suyo... ese doctor había estado investigando el mal que nos atacaba y me dio un suero... este evito que yo me volviese una de esas cosas temporalmente, ya que mi herida se cerro y como sabrán, es común que alguien que es mordido sus heridas jamás se cierren... -dijo Fran. Peter la observo con sorpresa. -Un momento... había un suero y no se la informo al gobierno para que lo distribuyese- dijo Peter con enfado. Fran le observo con tranquilidad. -El suero era experimental... se supone que por el momento no sé informaría al público para que no se le dieran falsas esperanzas... por desgracia... el doctor murió durante un ataque de los muertos al hospital donde laboraba y con el se perdió la formula del suero- dijo Fran. -¿Pero eso que tiene que ver con lo que esta ocurriendo ahora?- pregunto Filia. Fran le miro con una expresión seria. -Sé que moriré y para mi desgracia este mal no tiene cura, el suero solo impidió que mi bebe fuese afectado por la infección... sé que cuando yo muera me convertiré en una de esas cosas caminando por ahí sin alma y queriendo comer todo lo que me encuentre... -dijo Fran. Peter y Filia le miraron sorprendidos por lo que les comentaba. -Eso quiere decir... -dijo Filia. -Que te volverás un zombi... -dijo Peter seriamente. Fran observo a Peter con una expresión de suplica en el rostro. -Peter... sé que lo que te voy a decir será duro para ti... pero deseo que seas tu quien acabe conmigo cuando muera- dijo Fran. Filia estaba sorprendida y volteo a ver a Peter, y se dio cuenta que el parecía resignado a ello. -Lo sé... igual que con Roger y Stephen- dijo Peter con tristeza. Fran lo miro dulcemente. -Lamento ponerte en esta posición... pero no podría pedírselo a nadie mas- dijo Fran derramado algunas lagrimas. Filia también lloraba. -¡Oh díos!- dijo Filia llorando. Pero Fran le esbozo una sonrisa la cual dejo a Filia extrañada. -Creo que... ahora si podrías mostrármela- dijo Fran. Filia le miro extrañada. -¿Qué cosa?- pregunto Filia. -Tu verdadera... apariencia- dijo Fran con dificultad. -Claro... pero deberé hacerlo afuera o destruiría el cuarto... por suerte la ventana es muy amplia y así podrás observarlo todo bien- dijo Filia tratando inútilmente de sonreír. -Por... favor... -dijo Fran. Filia asintió y salió del cuarto dirigiéndose a la plaza que se hallaba enfrente de la casa. Peter cargo a Fran y la acomodo cerca de la ventana. -¿Estas cómoda?- pregunto Peter. -Sí... gracias... -dijo Fran. Peter se dirigió a él buró donde guardaba sus cosas y saco el revolver de Stephen, checo que estuviese cargado mientras luchaba por contener algunas lagrimas, observo Fran y vio una luz que provenía de la ventana, al desaparecer la luz pudo ver a un imponente dragón de color dorado a través de la ventana. A pesar de que Peter ya había visto antes la verdadera forma de Filia aun se impresionaba al ver su transformación, pero sabia que él tenia una misión que cumplir. -Qué... hermoso... gracias por todo... -dijo Fran mientras sus manos caían a sus costados. Peter se acerco preocupado. -¿Fran?... ¿Fran me oyes?... ¿Fran?- pregunto Peter, pero Fran ya no le respondió. Peter pudo notar la expresión de paz que tenia su rostro y se dio cuenta de que tenia un deber que cumplir. Levanto a Fran y la acostó en la cama cubriéndola con la cobija, tomo una silla y se sentó enfrente de su lecho. Un leve brillo le indico que Filia había vuelto a su forma humana, después escucho el sonido de pasos subiendo las escaleras. Filia entro rápidamente al cuarto. -¿Que ocurrió?- pregunto Filia. Peter solo la observo fríamente. -Ya descansa... ahora necesito que nos dejes a solas... lo que ocurrirá en unos momentos no será nada agradable- dijo Peter. -Entiendo... entonces te dejo aquí- dijo Filia tristemente, vio el cuerpo de Fran en su mortaja y se despidió mentalmente de ella. -Filia- dijo Peter repentinamente. Filia volteo a verlo -Gracias- dijo Peter. Filia sonrío levemente y salió del cuarto.
Filia se dirigió al comedor, allí se encontró con Jiras. Él estaba claramente abatido, aunque no lo dijera, Filia sabia que Fran había congeniado tanto con él como con Graubos, seria muy doloroso explicarle a Graubos la noticia. Filia se sentó en la mesa y dirigió su atención a una carta que se encontraba abierta sobre ella, esta carta la acababa de recibir y la noticia en ella le había dado una gran felicidad, Lina y Gourry se casaban, después de tanto tiempo por fin sentaban cabeza. Ella hubiera querido llevar a sus nuevos amigos, pero ahora dudaba sobre si debía asistir.
Peter estaba sentado frente al lecho de Fran, no pudo evitar sentir una sensación de deja vú al contemplar esa escena, parecía que el destino se ensañaba con él. Primero Roger, luego Stephen y ahora Fran. Peter tomaba una botella de licor que Jiras le había conseguido, irónicamente, él la había conservado para festejar con Fran en cuanto naciera él bebe, ahora ya no había que festejar, en eso, Peter observo movimiento en las sabanas, él sabia que significaba, las sabanas se siguieron moviendo y el rostro de Fran quedo al descubierto. Peter sentía como unos ojos rígidos y vacíos le observaban con ansiedad, el ser que ahora era Fran comenzó a levantarse lentamente de su lecho, Peter levanto el revolver y apunto, el cuerpo se levantaba, Peter aun no parecía animarse a disparar, el cuerpo abrió su boca...
Filia le daba otra leída a la carta, lo que se hallaba escrito en su interior le levantaba él animo, de pronto sonó un disparo. Tanto Jiras como ella se sobresaltaron, pero ya sabían lo que había ocurrido, ambos lloraron mientras escuchaban como unos pasos bajaban por la escalera, Peter entro a la estancia con lagrimas en sus ojos. Filia y Jiras fueron con él, ahora él requeriría el apoyo de ellos para sobreponerse a lo ocurrido.
-Se acabo... todo termino... Fran descansa por fin- dijo Peter llorando. -Ya... tranquilo... sé que hiciste lo que debías de hacer- dijo Filia con lagrimas en los ojos. Peter dirigió entonces su atención a la carta que se hallaba sobre la mesa. -¿Qué es eso?- pregunto Peter señalando la carta. Filia se percato de que la había dejado sin querer sobre la mesa. -Es solo una invitación que me enviaron unos viejos amigos- dijo Filia algo tensa. -¿Podría verla?- pregunto Peter. Filia le miro con sorpresa. -Claro, pero ¿ya aprendiste nuestra escritura?- dijo Filia pasándole la carta a Peter. -Lo suficiente... vamos a ver lo que dice aquí- dijo Peter leyendo la carta. Filia solo le miraba extrañada. -Parece que lo esta tomando bastante bien jefa- dijo Jiras a Filia. Ella solo asintió. -Veo que esos amigos que me habías mencionado antes van a casarse no es cierto- dijo Peter a Filia. -Sí, será en un par de días- dijo Filia. Peter sonrío. -¿Por que no vas?- pregunto Peter de repente. Filia le miro extrañada. -¿Cómo dices?- pregunto Filia. -Anda... diviértete, de todos modos no todos los días se casa un amigo- dijo Peter sonriendo. -Pero... -trataba de decir Filia. Pero Peter le interrumpió. -Fran hubiera querido que fueses, a ella no le gustaba que la gente se sintiera triste- dijo Peter tranquilo -Además, me imagino que ellos se sentirían mal si no fueses, en especial tu novio- dijo Peter con una discreta sonrisa. Filia le miro bastante extrañada. -¿Novio?... ¡Un momento!, ¡No te referirás al Nanagomi de Zeros!... ¿¡Que rayos pasa por tu cabeza para decir eso?!- dijo Filia enfadada, pero rápidamente recupero la cordura -¡Ah disculpa!, Yo no quería... - dijo Filia tratando de disculparse, pero Peter no pareció tomarle importancia al asunto. -No te preocupes por ello, de todos modos te pido que vayas, yo me quedare aquí a cuidar a la pequeña- dijo Peter. Filia le observo algo intranquila pero Jiras intervino. -No se preocupe Jefa, yo me quedare con él, vaya a la boda y no tenga pendiente por nosotros, estaremos bien- dijo Jiras algo más tranquilo. -Esta bien, pero debemos arreglar el funeral de Fran- dijo Filia. Peter y Jiras asintieron. -Entonces empecemos- dijo Peter moviéndose.
En el norte, Zeros trataba aun de entender por que no había podido viajar por el plano astral, increíblemente, noto que ninguno de sus hechizos parecían funcionar así que no le quedo de otra que ayudar a esas personas a seguir reforzando sus barricadas. Lo poco que pudieron decirle es que desde hace algunos días habían desaparecido muchas personas en el bosque, no solo eso, no se escuchaban ni siquiera insectos o aves, nada se oía, solo el viento que soplaba entre los árboles. También le habían comentado acerca de casos de locura y canibalismo entre las personas que en los últimos días habían aparecido con heridas.
Para Zeros le era muy extraño la similitud entre los casos que había investigado en el anterior pueblo. Zeros se encontraba algo atareado con la barricada y pudo notar que sentía cansancio, la razón le era desconocida pero se dio cuenta que incluso el más pequeño corte tardaba en cerrarse, casi era como si él fuese un humano y eso le preocupaba. De pronto pudo sentir otra vez la presencia que había sentido en el anterior pueblo y fue rápidamente a investigar (corriendo pues no tenía de otra), y se encontró cara a cara con el sujeto de la vez anterior, este se encontraba sentado en una elegante silla y observaba a Zeros de una manera despectiva. Zeros no pudo evitar sentir escalofríos al verle, mas por que noto que él llevaba a su lado un objeto muy conocido por él, la espada de la general de Dynast Grausherra, la Dulgofa.
-¿¡Como rayos has obtenido eso?!- pregunto Zeros sorprendido. El hombre le sonrío. -Es solo un pequeño recuerdo de una visita que hice hace apenas un par de horas- dijo el hombre tranquilamente -Aun así no es de eso de lo que vine a hablar contigo- dijo el hombre observando a Zeros despectivamente. -¿Que es lo que deseas de mí?- dijo Zeros tenso. -Sabes Zeros, vos me caes bien, solo por eso decidí que té dejaría con vida y disfrutarla con esa dragona dorada, y por eso te vuelvo a repetir mi petición. Vete de aquí y no vuelvas hasta que llegue el momento- dijo el hombre poniendo una expresión seria. -¿Y si no quiero que?- dijo Zeros mordazmente. El hombre observo la Dulgofa y luego volvió a mirar a Zeros. -Deberé hacerte lo mismo que a ese engreído de Dynast, pero por eso no me preocupo- dijo el hombre con tranquilidad -De todos modos ya arregle todo para que no te sigas arriesgando, sabes, ustedes los Mazokus no son tan poderosos como dicen, Zellas fue bastante fácil de neutralizar- dijo el hombre con sarcasmo. Zeros le miro aterrorizado. -¿Que le has hecho a Zellas?- dijo Zeros con temor. El hombre se río con fuerza. -No te preocupes, solo le he borrado la memoria, ella aun me es útil para mis planes- dijo el hombre -Y lo mismo te haré a ti mi preciado amigo, y no te preocupes mas, de todos modos ya tengo un aliado en este mundo- dijo el hombre tranquilamente. -¿Un aliado?, ¿Y lo conozco por si puedo saberlo?- dijo Zeros. -Claro que lo conoces, o será la conoces- dijo el hombre. -¿Es mujer?- pregunto Zeros. -y una muy safada, ¿sabes?, Ella me recuerda un poco al Joker- dijo el hombre. Zeros le vio intrigado. -¿Safada?, ¿No será?- dijo Zeros dubitativo. -Dolphin- dijo el hombre sonriendo -De seguro que la recuerdas- dijo el hombre. Zeros solo se notaba enfadado. -¿Y como conseguiste que te siguiera?- pregunto Zeros. -Ella no es tan estúpida como Dynast y se dio cuenta de mi poder, así que me pidió que le dejase ayudarme con mis planes, y como soy muy caritativo decidí darle la oportunidad- dijo el hombre. Zeros estaba sorprendido. -¿Que hay de Dynast y de Sherra?- pregunto Zeros. El hombre solo suspiro. -Están hibernando, mientras esperamos a que llegue el momento, ya que deseo que ese engreído vea como convierto este mundo en una sucursal de mi reino- dijo el hombre sonriendo. Para Zeros esa sonrisa le lleno de temor. -¿Cómo diablos pudiste derrotarlo?, Dynast era el Dark Lord más poderoso después de Fibrizo, ni siquiera mi ama se le comparaba en poder- dijo Zeros enfadado. -Vamos no te enfades, además, deberías de haber visto su expresión mientras le mostraba que ni siquiera la "poderosa" espada de su general podía dañarme- dijo el hombre - ¿No es así Asmodeo?- dijo el hombre volteando. Zeros pudo ver que otro hombre había salido de la nada, este hombre era de tamaño pequeño y no tenia nada de la belleza que distinguía al otro hombre. -Ya lo creo señor, veo que trajo al joven general-sacerdote de el Ama de las bestias- dijo Asmodeo observando a Zeros despectivamente -Sabe señor, yo no lo veo que sea la gran cosa y no entiendo por que a decidido darle la oportunidad de disfrutar la vida- dijo Asmodeo con tranquilidad. El hombre se carcajeo sonoramente mientras Zeros miraba a sus alrededores y pudo notar que se encontraba en un bosque bastante conocido por él, era el bosque que se hallaba cerca de la ciudad de Zefilia. -Ya te diste cuenta que te he alejado del peligro, ahora te lo repito, vive y disfruta tu vida, es más, esta ya no es una petición es una orden- dijo el hombre volviéndose a poner serio. Zeros se puso en posición de combate. -No intentes nada quien quiera que seas, tal vez mis poderes estén reducidos pero no voy a dejar que hagas lo que quieras- dijo Zeros enfadado y listo para pelear. El hombre solo le miro con calma. -Es hora- dijo el hombre. De pronto el hombre desapareció y Zeros salió volando por los aires, al caer al piso Zeros noto que el hombre no parecía haberse movido de su lugar. Zeros quiso levantarse pero de repente sintió un golpe y otro y otro, y por fin se sintió desfallecer. El hombre levanto a Zeros sujetándolo por la cabeza -Bueno Zeros, ahora olvidaras todo este asunto y podrás vivir la vida que es necesario que vivas, por el bien de mis planes- dijo el hombre. Zeros comenzó a retorcerse, ese era un dolor tal como nunca lo había sentido. -Es genial, no es así- dijo Asmodeo sonriendo. De pronto Zeros dejo de moverse, su cabeza lanzaba humo, el hombre lo dejo caer al piso y lo miro sonriente. -Bien, ya esta listo, Asmodeo déjalo en la entrada de Zefilia, que acuda a la boda de sus amigos- dijo el hombre tranquilamente. Asmodeo levanto a Zeros y volteo a ver a su señor. -Disculpe señor, hay algo que deseaba preguntarle- dijo Asmodeo. El hombre le miro. -Tu dirás- dijo el hombre. -¿Por que no sé a preocupado por neutralizar a las hermanas Inverse o a la princesa de Seyluun y a la hermana de la misma?- dijo Asmodeo -Recuerde que si siguen entrenándose sé harán más poderosas- dijo Asmodeo algo enfadado. El hombre le miro tranquilo. -Sé que el entrenamiento las hace poderosas, pero no recuerdas acaso que la magia negra de este mundo no me afecta en lo mas mínimo, además, ya me encargue de que un pequeño embrujo mío se encargue de irlas debilitando paulatinamente- dijo el hombre -¡Cuando pasen los 16 años ni siquiera serán capaces de destruir a los zombis!- dijo el hombre. -¿Y que hay de ese tipo Zelgadis?, Que yo sepa él es experto en magia astral- dijo Asmodeo curioso. -El no es problema, yo le entregue una cura a medias para su mal, así toda su descendencia tendrá parte de sus habilidades como quimera, no la apariencia, pero si el poder- dijo el hombre divertido. -¿Y eso en que nos beneficia a nosotros?- pregunto Asmodeo dubitativo. -En que al tener parte de un demonio browie ellos podrán servirnos como herramientas para dominar este mundo mas fácilmente- dijo el hombre. -Ya veo, y como bien sabemos que la quimera esta enamorada de la princesa, es muy seguro que cuando vuelva a ser humano, lo primero que hará será declararse- dijo Asmodeo. -Correcto, y yo sé que la princesa le corresponde, así que no tendré que intervenir más de lo necesario para que mis planes vayan al pie de la letra- dijo el hombre y de pronto pareció recordar algo -Que bueno fue que ese espadachín le diese la espada de la luz a ese tal Sirius, esa arma era quizás la única cosa que hubiera podido poner en peligro mis planes- dijo el hombre. -Si, lo sé- dijo Asmodeo. -Bueno, ya ve a dejar a Zeros a la entrada de Zefilia- dijo el hombre -Yo por mi parte dejare algunos especimenes que obtuve de esa fabrica de Umbrella en la Tierra alterna, para así poder entretenerme un poco mas con los lugareños de este mundo- dijo el hombre. -Esta bien señor, diviértase- dijo Asmodeo retirándose con Zeros a cuestas. -Ahora solo debo esperar, espero que a la gente de este mundo le agrade tener que lidiar con algunos Tyrants aparte de los zombis, será muy entretenido- dijo el hombre con una mirada maliciosa -Y no importa si reciben ayuda del héroe del cielo, eso solo lo hará más entretenido para mí- dijo el hombre riendo mientras desaparecía.
En las afueras de Zefilia, Asmodeo coloco a Zeros en un banco que encontró en el lugar. Asmodeo esperaba ansioso el día en que comenzara el ataque, además sabia que los seres de este mundo eran muy confiados en sus habilidades mágicas, eso haría a su decepción más agradable cuando viesen que sus poderes no servirán de nada en contra de ellos. Solo Shabbranigudu, Estrella oscura u otro de los demonios superiores de esos mundos podrían suponer una amenaza. O tal vez Ceiphid, pero para su suerte, todos ellos estaban muy debilitados por sus constantes combates entre sí, y L-sama no sé atrevería a pedirle ayuda sus enemigos, a riesgo de una mayor intervención de influencias externas a su mundo. Esto era lo mejor que le había pasado. Asmodeo pudo notar como Zeros despertaba y decidió que era hora de marcharse, solo esperaba que no ocurriese nada que arruinase sus planes, antes de irse, Asmodeo saco una nota de entre sus ropas y se la puso a Zeros en sus manos, desapareciendo después de eso.
-¿Dónde estoy?- dijo Zeros despertando. Pudo notar que estaba en Zefilia así como la nota que tenia en sus manos -Es cierto, había venido a la boda de Lina y Gourry, vaya que soy olvidadizo- dijo Zeros para si. De pronto noto que alguien venia por el camino, agudizo un poco la vista y pudo ver a Filia. Zeros no pudo evitar sentirse cómodo al verla, sin embrago algo le decía que la razón de su aparición en Zefilia era algo más que la boda de Lina, o el simple hecho de poder molestar a Filia, pero no sabía que era. Solo por eso decidió que era un buen momento para fastidiar a Filia. Ella ya estaba cerca así que Zeros le salió al paso por entre los arbustos -¡Hola, hola Filia!- dijo Zeros -¡Zeros!- dijo Filia cayendo de espaldas por el susto -¡No vuelvas a hacerme eso pedazo de animal!- dijo Filia enfadada aunque algo feliz de verle. Zeros le sonrío. -Vamos Fi-chan, pensé que estarías contenta de verme- dijo Zeros con sarcasmo. Filia solo se levanto y continuo su camino, pero de pronto volteo a verlo. -¿Y que tal la misión a la que te mando tu ama?- dijo Filia de repente. Zeros le miro extrañado. -¿Misión?, ¿Qué misión?- dijo Zeros extrañado. -La misión a la que me dijiste hace dos meses que te habían mandado- dijo Filia molesta. -¿De que hablas Fi-chan?, A mi nadie me ha mandado a una misión- dijo Zeros. -¡Pero si tu me dijiste eso!- dijo Filia sorprendida, ella sabía que Zeros no acostumbraba mentir -Dime ¿Qué acaso no recuerdas lo que me habías comentado en mi casa hace dos meses Nanagomi?- pregunto Filia. Zeros estaba confundido. -¡Un momento!, ¡¿Dices que yo estuve en tu casa hace dos meses?!- dijo Zeros asombrado. Filia se percato de ello -Aunque eso explicaría la sensación de desazón que tenía, me pregunto ¿Qué habrá ocurrido para que yo perdiese ese recuerdo?- dijo Zeros. Filia le miro preocupada. -¿Qué es lo último que recuerdas Zeros?- pregunto Filia. Zeros sonrío de repente. -Quien lo diría, una dragona dorada preocupándose por un Mazoku- dijo Zeros con sarcasmo. Filia se sonrojo y se dio la vuelta. -Si te piensas burlar entonces olvídalo, ¿Quieres?- dijo Filia enfadada, aunque aun sonrojada. Zeros solo sonrío más. -¡Vamos, vamos, no tienes por que enfadarte!- dijo Zeros sonriendo mas que de costumbre. Filia estaba aun enfadada -Por que no vamos a la casa de Lina y allá hablamos, será mejor que aquí ¿no crees Fi-chan?- dijo Zeros. Filia suspiro. -Esta bien vamos, pero ¡Deja de llamarme Fi-chan!- dijo Filia. Zeros sonrío y ambos se dirigieron a Zefilia.
Los días pasaron, y estos se volvieron semanas. La boda de Lina y Gourry fue un gran evento, claro no faltaron los imprevistos como algunas peleas entre Lina y Gourry, Luna ajusticiando a Lina a cada rato, Filia y Zeros peleando, Amelia entonando canciones sobre el amor y la justicia, además de una sorpresa que a todos los dejo sin aliento, Zeros incluido, Zelgadis llego por fin curado de su maldición, esto alegro a todos especialmente a Amelia. Zelgadis les comento que fue un joven hombre el que por fin le entrego su cura, esta cura funciono inmediatamente. Zeros solo se quejaba de que ya no podría llamarle chico piedra, pero aun así podría encontrar otra diversión (Eso mirando a Filia), para Zelgadis esto fue una bendición y durante toda la boda no se separo de Amelia, la cual también estaba muy contenta por él. Al final de la boda, Zelgadis, ya sin nada que interfiriese, le declaro a Amelia sus sentimientos, los cuales ella correspondió, y juntos decidieron partir rumbo a Seyluun. Todo parecía estar bien, pero era solo temporal, ya que sin que nadie se percatase, hubo un invitado no deseado en la boda. El misterioso hombre que había derrotado a Dynast y le había borrado la memoria a Zeros y a Zellas. Los observaba con una sombría sonrisa y desapareció de escena.
En el norte, los pocos pueblos que aun quedaban, veían sus barricadas caer a causa de criaturas desconocidas, no eran zombis, estas eran enormes y grises, además de que tenían garras, otras eran una especie de monos verdes, también una especie de perros descarnados. La noche parecía alargarse mientras los pocos aldeanos sobrevivientes huían aterrorizados a los bosques y montañas, cayendo la inmensa mayoría en las garras de los zombis. La noche abrigaba los últimos sonidos de vida.
Continuara.
Notas: Este capitulo me quedo un poco largo y algo confuso, es aquí donde pido algo de ayuda, si alguien desea saber como se desarrolla la boda de Lina y Gourry, esta será un sidestory de este fic, pero yo no soy muy bueno en ellos, así que quisiera algunas propuestas para poder hacerlo. Si lo notaron e decidido meter cosas y personajes de Resident Evil, así como también meteré a algunos de Evil Dead. Por cierto, el siguiente capitulo planeo hacerlo corto, así que no creo tardarme tanto en el como en el anterior aun así, ya saben propuestas, dudas, criticas o ayuda en la historia a Barry_Burton3000@yahoo.com.mx espero sus comentrarios.
