(...) Pensamientos, #...# conversación entre Jaken y Sesshoumaru con la mirada,


Capítulo 4

Sorpresa!!

Rin llega a su apartamento a rastras, era más de medianoche. A su paso, va dejando todo en su "lugar". La bata limpia sobre el sillón de la sala, las llaves en el cenicero sobre el estante de libros. La bata sucia sobre una pila de libros, los zapatos donde quedaran al sacar los pies y finalmente ella sobre la cama. Como si estubiese buceando, tiró a un lado todos lo cojines jurando echarlos a la basura al día siguiente. Giró y quedó boca arriba, agarró el cubrecama y dando media vuelta, se quedó arropada y dormida.


A la vez, Kagome llega a su casa en las mismas condiciones que Rin. Inuyasha estaba revisando unos papeles en el comedor cuando la siente llegar.

-Hola.

-Hola...

Inuyasha la libera de todo lo que cargaba y la carga.

-Estás molida.

-Acabada... la cirugía tardó 12 horas.

-Cuántos equipos habían?

-Sólo Rin y yo.

-Porqué?

-Fue un autobús completo, todos estaban ocupados...

-Va a estar bien?

-Donde Rin mete las manos, todo se arregla.

Sonrieron. Inuyasha la llevó hasta la cama y al quitarle los zapatos, le dio un pequeño masaje.

-Kami!! Detente, me duelen demasiado.

-Están hinchados.

-Estarán bien para mañana.

-Piensas ir a trabajar mañana?

-Inuyasha, siempre tenemos la misma discusión y siempre te digo lo mismo. Es mi trabajo.

-Y piensas decirle eso a Satoshi también?

Kagome abrió la boca y se enfadó, le tiró una almohada a la cara.

-Ese, fue un golpe muy bajo.

Le dio la espalda.

-Lo siento, amor, no era mi intención.

-Lo sé... estoy cansada, hablamos mañana, sí?

-Está bien.

-Me das mi beso?

Sonrieron y se besaron. Inuyasha la arropó y la abrazó por la espalda, la besó en la mejilla.

-Que descanses, amor.

-Te quiero...

Kagome se quedó dormida antes de notarlo.


Kagome despertó al sentir algo sobre su estómago. Sonrió al ver que era Satoshi. Lo abrazó.

-Mama! Ohaioo!

-Hola, mi vida. Te portaste bien ayer?

-O no zé.

Dijo esto encogiéndose de los hombros y negando con la cabeza. Kagome sonrió.

-Hm! Qué rico huele!

-Papa, ozina...

-Tu papá esta en la cocina?

-Hai.

-(Qué reguero me espera!!!! Cada vez que Inuyasha se mete en la cocina, se puede declarar zona de desastre nuclear.)

Kagome se levantó y se puso la yukata verde. Al salir del baño, cargó a Satoshi y se dirigió a la cocina. Le hizo señas para que guardara silencio, observaron a Inuyasha haciendo malabares.

-Hm! Huele delicioso!

-Ah! Hola, amor!

Inuyasha la besó y a Satoshi. Continuó cocinando.

-Cómo estás? Dormiste bien?

-Sí, gracias. Qué estás haciendo?

-Sólo es el desayuno, para que durmieras un rato más.

-Eres genial!

-No después de esto... tengo que volver a viajar.

-Qué?! Pero si acabas de llegar!

-Son sólo 4 días...

-Volverás el domingo? Pero yo... tu... el sábado es tu cumpleaños y además...

-Sí, lo sé...

-Además de que hay una cena del hospital y yo contaba con que fueras conmigo.

-Haré lo posible por volver mañana.

-Hmpf!

-Mi amor! No!

Inuyasha la abrazó.

-Te lo prometo, volveré para el sábado a más tardar. No creas que me estoy volviendo loco por pasar mi cumpleaños lejos de tí.

-Y de mí!

-Sí, tampoco quiero estar lejos de tí.

Sonrieron.

-Soy yo, o el enano está hablando más claro?

-Claro que sí.

-Keh! Quisiera quedarme aquí contigo. No pasé tanto trabajo conquistándote para viajar dos veces a la semana.

-Con que eso fue para tí? Trabajo?

-No! Amor!! Yo y mi bocota!

Después del desayuno, Kagome se puso de pie y lo besó en la mejilla.

-Te quedó delicioso.

Mientras se vestía Inuyasha la abrazó por la espalda y la besó en el cuello.

-Te voy a extrañar hasta la última fibra.

-Inuyasha, de verdad vas a venir para el sábado?

-Sí, te lo prometo. Sabes? Ahora es que son las 7... y Satoshi se acaba de dormir otra vez.

Acarició su vientre y espalda a la vez que la giraba y la besaba apasionadamente.

-Tengo una cirugía a las 8 y media. Por eso me levanté tan temprano.

-Keh!

Se despidieron con un prolongado beso lleno de pasión y deseo. Inuyasha cargó a Satoshi.

-Vas a cuidar a tu mamá?

-Hai!

-Cómo llamas a tu tía Rin si hay problemas?

-Otón amaillo y uno!

-Así mismo.

-Papi... e queddo mucho!

-Y yo a tí, campeón! y a tí, mi princesa... te amo!


Rin salió de la sala de operaciones y Kagome la seguía.

-Kagome, qué hora es?

-La una de la tarde! Tengo que ir por Satoshi!

-Vamos. Vaya! Tengo hambre.

Fueron al jardín de infantes por Satoshi.

-Tía Dín!!

-Hola, cariño!

Estaban comiendo en un restaurante. Kagome le estaba comentando lo molesta que estaba porque Inuyasha tenía que viajar tanto repentinamente.

-...Es decir hasta cierto punto comprendo, lo acaban de ascender y es parte de su trabajo. Pero 2 viajes en una semana? Rin, no acabo de lavar la ropa del último viaje y ya se fue! Crees que esté siendo egoísta? Él no se queja cuando amanezco tres y cuatro días seguidos...

-Que NO se queja?

-Bueno, no se queja mucho. Sólo dice que cuando hago eso le daño la semana.

-No, no eres egoísta. Creo yo... mira es sólo que estaban acostumbrados a que él se encargara de Satoshi por las tardes... Uy! qué haremos con Satoshi? Hoy salimos a las 7 de la noche.

-Lo dejaré en la guardería.

-Mama, llama papa...

-Quieres hablar con tu papá? Lo llamaré, pero más tarde, ahora estamos comiendo. Sí?

-Hai!

Kagome y Rin sorieron.


Rin y Yuuji estaban en una terraza. Yuuji la tenía entre él y la pared. Se estaban besando apasionadamente cuando sonó el celular de Rin.

-No lo contestes...

Le susurró entre besos.

-Sabes que no puedo hacerlo, puede ser una emergencia.

-Bien...

Rin contestó. Yuuji le hizo señas ofreciéndole un trago, ella asintió.

-Bueno?

-Rin...

-Kagome, pasa algo?

-No, estás ocupada?

-Er- estoy con Yuuji.

-Lo siento.

-Te llamo después.

Rin cortó la llamada y Yuuji estaba frente a ella con dos vasos en las manos. Le ofreció uno, ella lo tomó y se sentaron.

-Qué era?

-Kagome. No sabía que estoy contigo... Yuuji, este sábado es el cumpleaños de Inuyasha, irás conmigo?

-No hay problemas.


Sábado en la tarde.

Rin y Kagome están sentadas en la sala de la casa de Kagome. Satoshi está jugando con el pelo de Rin.

-Voy a cancelarlo todo.

-No, espera un poco!

-Rin, ni él sabe si va a venir o no... no vale la pena.

-Qué cosa?

Kagome sonrió y Rin pudo ver cómo sus ojos brillaban al escuchar la voz detrás de ella. Se puso de pie como un resorte y brincó a sus brazos.

-Inuyasha!!

Inuyasha la abrazó con tanta fuerza que ella tuvo que pedirle que la soltara, rieron, Satoshi corrió hasta él, quien lo cargó.

-Hola, enano!

-Papa!!

-Rin, cómo estás?

-Felíz de verte. Felicidades.

-Gracias. Por cierto, qué es lo que no vale la pena?

-La cena, no iba a ir.

-Hm! No, te veías muy entusiasmada, así que sí iremos.


Ya estaban en la fiesta. Kagome llamó a Rin para avisarle que ya estaban llegando, y Rin se encargó de prepararlo todo. Cuando entraron al salón, todo estaba oscuro.

-Kagome, estas segura de que es aquí?

-SORPRESA!!!!!!

Todos gritaron a coro. La única reacción de Inuyasha fue abrazar a Kagome y cubrir a Satoshi. Todos rieron.

-Felíz cumpleaños, amor.

-Gracias.

La noche fue avanzando. Kagome se acercó a Rin.

-Estás despampanante.

-Espanpamante...

-Uy! Gracias, mi amor!

Sesshoumaru se había pasado un buen rato tratando de encontrarla y cuando por fín la vio, se dirigió a ella como un rayo, se detuvo en seco al ver cómo la saludaba un tipo de mala calaña según él. Vio cuando Rin se volteó y él la besó apasionadamente. Sintió algo parecido a un baldazo de agua fría. Jaken se detuvo a su lado.

-Whoa! Parece que has visto un fantasma.

-Tiene novio...

-Creí que lo sabías.

-Está preciosa... es preciosa...

-Después de 10 años te das cuenta?

-Jaken, crees que sea algo serio?

-Para tu suerte, tanto como Inuyasha, Kagome y yo, lo consideramos un imbécil. Pero ella lo ama.

-(Si puede amar a ese imbécil, de seguro puede amar a éste imbécil).

Rin se acercaba a ellos. Por desgracia para Sesshoumaru, el tipejo la acompañaba. Rin saludó a Jaken con un caluroso abrazo. Sesshoumaru sólo deseaba y rogaba por que lo saludara de igual manera.

-Sesshoumaru, qué bueno volver a verte.

Lo saludó con un beso en la mejilla y un apretó de manos. Sesshoumaru pensó en nunca volver a lavarse la cara, o al menos esa mejilla.

-El placer es todo mío, preciosa.

-Ah! Jaken, ya conoces a Yuuji. Sesshoumaru, él es Yuuji.

-Yuuji, Sesshoumaru es un viejo amigo.

Cuando Sesshoumaru le apretó la mano, realmente se la apretó, Yuuji fingió toser para librarse de la situación.

-Quieres tomar algo, Rin?

-Hm! Ponche estaría bien.

-Vuelvo enseguida.

Yuuji los dejó solos.

-Sesshoumaru tiene razón, Rin, estás espectacular.

-Despampanante, diría yo.

-No cambias, verdad? Encantador como de costumbre.

Satoshi haló la mano de Rin para que lo cargara. Rin lo cargó y Sesshoumaru le pasó una mano por la cabeza.

-Hola, chicuelo.

-Tío!!

Satoshi se inclinó hacia Sesshoumaru haciendo que Rin perdiera un poco el equlibrio. Sesshoumaru la agarró por la cintura para evitar la inminente caída. Producto de este movimiento, sus rostros quedaron a escasos centímetros de distancia a pesar de tener a Satoshi entre ellos.

-Lo cargas un segundo?

-Sí, claro.

Sesshoumaru cargó a Satoshi y le dio las gracias mentalmente por haber creado aquella situación. Durante la cena, sonó el celular de Yuuji.

-Disculpen... Bueno?...En realidad...Hmpf! Está bien, está bien, voy para allá.

Cerró la llamada y besó a Rin en la mejilla.

-Perdona... linda, pero me tengo que ir.

-Qué pasó?

-Hay fallos en un circuito y el sistema principal colapsó. Tengo ir.

Yuuji se puso de pie y se marchó. Jaken y Sesshoumaru cruzaron miradas.

-#Está sola.#

-#No pierdas tiempo.#

Sesshoumaru asintió. Satoshi comenzó a llamar a Rin.

-Después de que comas.

-No, ima! Tía Din!!

-Satoshi...

-Yo lo llevo.

Sesshoumaru cargó a Satoshi y le dio la vuelta a la mesa para sentarse en el asiento que Yuuji había dejado vacío con Satoshi en sus piernas. Después de la cena. Inuyasha y Kagome se fueron a bailar dejando a Sesshoumaru y Rin con Satoshi y Jaken.

-Rin, bailarías conmigo?

-Sesshoumaru...

-Por los viejos tiempos.

-Ya que lo pones así... sí.

-Yo me quedo con Satoshi.

Jaken se quedó con el niño en brazos y Sesshoumaru y Rin se dirigieron a la pista de baile.Mientras bailaban, Sesshoumaru hacía uso de todas sus armas para mantenerla cerca de él.

-Hm! No recuerdo que fueses tan buen bailarín!

-Tú me enseñaste a bailar, no lo recuerdas?

-Sí, pero no te movías tan bien.

-He practicado un poco.

-Ah, sí?!

Sesshoumaru la apretó contra él e hizo una complicada vuelta para al final lanzarla hacia atrás, quedando inclinado sobre su pronunciado escote. Sintió su perfume mezclado con su aroma y fue como si una marejada de sensaciones le recorriera como un choque eléctrico, agudizando sus sentidos y apretando los dientes para tratar de mantener la cordura, la volvió a erguir.

-Vaya! Pero si eres todo un bailarín!

-Gracias!

Rin sonrió, al verla, en la comisura de sus labios se dibujó una leve curva. Ella lo cambiaba, lo volvía completamente diferente. Se atrevía a apostar que ella no lo conocía como los demás. Estaba bailando con él, no lo consideraba tan frío y seco como los demás.

-Rin, podemos hablar?

-Claro que sí.

-Pero no aquí.

Al terminar el baile, se dirigieron a un lugar alejado del bullicio. Satoshi se le soltó de la mano a Jaken y fue con Rin. Jaken lo siguió.

-Está bien, Jaken. Me quedaré con él.

Rin sentó a Satoshi a su lado y Sesshoumaru al lado de Satoshi, dejando al niño entre ellos.

-De qué quieres hablar?

-...-

Sesshoumaru guardó silencio. Rin sabiendo de su falta de capacidad para expresarse y que estuvieran allí, ya era mucho. Trató de distraerlo.

-Por cierto. Jaken se ve un poco deprimido...

-(Qué rayos hago?!) Iré directo al grano!!

-Bien, pero no tienes que ser tan brusco.

-Perdón...

Lo dijo en un tono tan bajo, parecido a un susurro, ella no entendió.

-Qué? Dijiste algo?

-Perdón! Ya, lo dije...

-Esto es por...

-Mira, Rin, yo...

-Eso fue hace tantos años, que ni recuerdo bien qué fue lo que pasó.

-Pero yo sí. Lo recuerdo... Es una de las pocas cosas que recuerdo pero... estoy confundido...

-Sesshoumaru, de verdad lamento que tengas eso tan presente...

-Rin, eras mi amiga, mi confidente... y yo te pagué con...

-Estabas ebrio, no tiene importancia.

-Si no tiene tanta importancia, porqué dejaste de hablarme?

-Yo nunca dejé de hablarte. Tú dejaste de confiarme todo... te volviste para mí en el Sesshoumaru que todos conocen, el que yo trataba de destruír...

Sesshoumaru sintió que el estómago se le encogía. Ella sí sabía como era él en realidad.

-Cuando me fui a Inglaterra, apenas hablábamos. Traté de localizarte, pero no lo logré ni siquiera a través de Inuyasha...

-Cuando te fuiste a Inglaterra, pasaron muchas cosas...

-Sé muy bien todo lo que pasó. No soy estúpida. Acaso pensaste que nunca me enteraría? Yo no pensaba volver a Japón... pero lo hice porque sabía que me necesitabas.

-Yo no...

-Sí, sí, niégalo cuantas veces quieras. Yo te conozco Sesshoumaru, mejor que tú.

-Hmpf!

Satoshi se abrazó a Rin.

-Tía Din, tsukademasu...

-Estás cansado? Quieres dormir?

-Hai...

Rin lo sentó en sus piernas y lo acurrucó en sus brazos. Sesshoumaru sólo los veía y envidiaba el privilegio de Satoshi de ser acurrucado en los brazos de Rin.

-Rin, yo...

-Ése es tu problema, Sesshoumaru. Todo debe girar en torno a tí. Antes y después...

-Mi problema gira en torno a tí. No te recordaba. Te ví en la boda, te he visto varias veces y hace poco lo recordé todo... y me carcome... al menos quiero saber si eres capaz de ser mi amiga otra vez.

-Yo no perdí la memoria, Sesshoumaru... recuerdo tu aliento, pestilente a alcohol...

-Sabes qué recuerdo? Recuerdo que después de conocerte, no fui el mismo... que pasaste de ser una conocida a una verdadera amiga cuando me lastimé en el campo de fútbol... eras mi única amiga y yo... si pudiera revivirlo todo, créeme que no lo haría, ni muerto... crees que puedes perdonarme?

-El tiempo lo dirá...

-Ahora tenemos algo que nos une.

-Sí? Qué es?

-Un sobrinito por el que nos volvemos locos.

Rin rió a carcajadas. Volvieron a la fiesta. Sesshoumaru cargaba a Satoshi que ya estaba rendido.

-Oh! Por Kami, son las 2 de la mañana!

-Yuuji es tu novio, no?

-Sí.

-De seguro te está esperando.

-No... no vivimos juntos. Pero le ofrecí a Kagome quedarme con Satoshi esta noche.

-Te acompaño a tu auto, entonces.

-Gracias.

Rin se despidió de Kagome e Inuyasha, Kagome besó a Satoshi en la frente.


Inuyasha esperaba a Kagome impaciente. Ella estaba entregando el salón al gerente del hotel. se acercó a ella.

-...Muchas gracias...

Kagome se despidió del gerente y se alejó con Inuyasha.

-Ya? Estoy loco por llegar a casa.

-No iremos a la casa.

-Qué? P-pero...Kagome, son las 3 de la mañana...

Kagome le enseñó una llave del hotel mientras sonreía. Lo guió al ascensor y le vendó los ojos para que no viera a dónde lo llevaba. Ya en la habitación, lo besó apasionadamente y lo guió hasta la cama.

-K-Kagome...

-Espera un poco. No te quites la venda.

-Pero...

Kagome se acercó y él la abrazó por la cintura notó que ella estaba desnuda y la sintió estremecer bajo el roce de sus manos,sonrió, la besó en la parte alta del vientre, justo debajo de sus senos.

-Inuyasha...

-Sólo quítame la venda.

-No te desdesperes.

-Kagome...

Inuyasha se puso de pie y le tocó el rostro. Recorrió cada centímetro con sus manos y se detuvo sobre sus labios. Los acarició como si nunca los hubiera visto, ella los entreabrió un poco. Al él sentir su cálido aliento entre sus dedos, la apretó contra él, la besó apasionadamente y la hizo caer junto a él sobre la cama. Ella se sentó sobre su cintura y suavemente le comenzó a quitar la venda. Ella sólo tenia una corbata azul. Inuyasha sonrió. Con un dedo recorrió todo su cuerpo y vio cómo su piel se erizaba.

-Hermosa...

La besó y comenzó desabotonarse la camisa. Ella lo interrumpió entrelazando sus dedos con los suyos.

-No, yo lo haré.

-Kag...

Kagome pasó sus manos sobre los botones y le abrió la camisa, las deslizó por su cuerpo desde la cintura hasta los hombros y le tumbó la camisa, con un suave movimiento, se libró de las mangas y sus manos quedaron libres. La abrazó y la recargó contra él. La acostó sobre la cama y se terminó de desnudar.

-Inuyasha...

-No, no quiero esperar.

Ella lo vio, él estaba erecto. En sus ojos bailaba un brillo que creía hace mucho tiempo que había perdido. Unieron sus labios en un beso lleno de deseo, pasión y lujuria, el beso se fue profundizando y haciendo enterno. No sabían cuánto tiempo habían estabo besándose. Inuyasha recorría su cuerpo con sus manos hasta llegar a su feminidad, al acariciarla ella lanzó un gemido rompiendo así el beso.

-Ih-hnuh...

Inuyasha llevó sus dedos desde su feminidad hasta frente a sus ojos, estaban completamente húmedos.

-Puedes explicarlo?

Ella se sonrojó a más no poder mientras veía como él saboreaba sus dedos. Él sonrió y la besó a la vez que se posicionaba sobre ella. La penetró y ella rompió el beso.

-Inuyasha!!!

-Perdona, creí que estabas lista...

-Estoy bien...

-Kagome, te amo.

Selló sus labios con un beso. Aún quieto, dentro de ella la acariciaba por todas partes. Pero no movía sus caderas, esperaba su señal. Sabía que podía lastimarla y por eso no lo hacía. Ella se movió y él supo que estaba lista. Los suspiros no se detenían, ahora se mezclaban con gemidos. Todos llenos de placer, por parte de los dos. Justo antes de que ella llegara al clímax, él se detuvo, pero no las caricias.

-Inuyasha... qué pasa?

-Mírame a los ojos.

-No creo que pueda...

-Quiero verte a los ojos, bésame con ellos abiertos.

Lo vio a los ojos y sus miradas quedaron presas una de la otra. El sonrió y la besó. Volvió a moverse, no apartaba sus ojos de los de ella, aunque ella no podía cumplir con mantenerlos abiertos todo el tiempo. El estaba apunto, pero se contenía, no quería adelantarse. La escuchó gemir y la vio abrir la boca, pero sin emitir sonido alguno, la vio llena de placer. Aumentó la fuerza y la velocidad de sus embestidas y ella se aferró a su espalda con tanta fuerza que lo aruñó, pocos segundos después de ella haber alcanzado el clímax, él se le unió, la abrazó y hundió su nariz en su pelo. Dibujó un camino desde su cuello hasta su boca. Él aún estaba erecto y ella lo sabía, tan pronto como su respiración se normalizó, giró y se colocó sobre él, él aún dentro de ella, sus manos acariciaban sus caderas y posaderas, las de ella todo su pecho. Comenzó a moverse y ambos suspiraban y gemían. Él se incorporó y la besó en la unión de los senos, en esa posición ella quedaba más alta que él y él la miraba desde abajo, la miraba disfrutar cada roce, se concentró en jugar con sus senos y la respuesta no se hizo esperar, los gemidos aumentaron y también el tono, ella rodeaba su cuello con sus brazos y él con una mano acariciaba un pezón y con la otra, en su espalda la mantenía contra él. Con la boca, saboreaba el otro pezón y su cuello.

Trató de contenerse y la acostó, levantó sus piernas de modo que sus rodillas flexionadas quedaran contra su pecho y arremetió con más fuerza aún que la vez anterior, sus gritos, llamando a su esposo, inundaban la habitación. Al llegar al clímax, se aferraron uno al otro.

-INUYASHA!!!

-K-KAGOME!!!

Él quedó descansando su cabeza entre sus senos, los llenó de besos. Cuando sus músculos volvieron a su estado normal, relajados, Inuyasha los envolvió en las sábanas. Kagome vio por la ventana, el cielo estaba teñido de naranja, estaba amaneciendo.

-Te he dicho que te amo?

-No en los últimos 5 minutos.

-Pues es así, te amo.

-Yo también te amo, mi amor...

Se besaron y justo en ese momento, tocaron a la puerta de la habitación.

-Qué pasa?

-Quédate aquí.

Inuyasha se puso una de las batas de baño del hotel. Kagome se envolvió en las sábanas. Inuyasha abrió la puerta.

-Hay algún problema?

-Disculpe señor, pero recibimos varios llamados acerca de unos quejidos provinientes de esta habitación.

Inuyasha sonrió.

-Todo está en orden, no se preocupe.

Kagome no escuchó nada. Inuyasha volvió a su lado y se deslizó por debajo de las sábanas, la abrazó y la besó, ella se acomodó en su pecho y él la rodeó con sus brazos.

-Qué era?

-Nada...

-Cómo que nada...Oh, Kami! no... otra vez no! Era...?

Inuyasha rió a carcajadas. Había pasado antes, en su luna de miel. La entrega de Kagome era tal que no podía acallar sus gemidos, sus gritos.

-Sí.

-Inuyasha!!

Ella lo golpeó suavemente en el costado y escondió su rostro sonrojado en su pecho. Él sonrió y la apretó entre sus brazos.

-Pasan los años, y tú no cambias.


N/A: Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo al hacerlo.

Este capi se lo de dedico a mis dos nuevas grandes amigas, Lou-asuka y Sesshi23. Complaciendo deseos, más gráfico y sólo un poquito más largo, prometo trabajar en eso.

Syren888: Si me matas, no sabrás lo que hay en el capiyulo 5, lo mismo va para Kagi35.

Alcione Yil de Cfiro, Crystal -Darling, Arsione Gothic Saga, espero no decepcionarlas y gracias por seguir mi historia.

Gatita, y Migui, me dieron el review en persona (aún me duele el cocazo), pero creo que me lo merezco por la forma en que la corté.

Me encanta la acogida que ha tenido y adoro sus reviews, y que Kami me perdone si olvidé a alguien (más si sabe dónde vivo).