Hola, aquí ataco otra vez con mi tortura. hehe

Este cap se los dedico a mis amigas Ceci (gracias por mantenerte en vela conmigo), Lou (el imbécil es historia), Alcione (Todo pasa por una razón) y Syren888 (si te agarro, te mato).

Espero que lo disfruten.

Ah! sí... Disclaimer (puagh!) Inu y sus personajes, incluyendo al sexy Sesshy no son de mi propiedad, sino de Rumiko Takahashi (buaaaa!)


Capítulo 7

Cientos de Preguntas, Una Respuesta

Aún son presas del embotellamiento. Suena el celular de Sesshoumaru.

-Bueno? Ah! Taiyii-san!... sí, mucho mejor, gracias... bueno, espera.

Apartó el celular.

-Rin, puedo invitarla a tu casa? Es una vieja amiga de Inuyasha y mío, nos íbamos a ver hoy...

-Sí, claro, dale la dirección.

Sesshoumaru le explicó la dirección a Sango y cerró la llamada. Rin no salía de su ensombrecimiento.

-Rin...

-Sabías que me iba a casar?

-Con Yuuji?

-No, Kami, ese no tomaba nada en serio. Era con un arquitecto, terminé por darme cuenta de que no lo amaba y él se fugó con una rubia despampanante, suerte que fue casi a la vez, de lo contrario...

-De lo contrario habrías llorado como ahora. Amas a Yuuji?

-No. Creí hacerlo, pero no, simplemente me hice la vista gorda porque no quería volver a quedarme sola. Fui una egoísta, no?

-Lo sabías?

-Claro que sí. Nadie tiene emergencias sólo los viernes y sábados por la noche. Pero me acompañaba. Lo sospechaba desde hace un tiempo, pero digamos que la gota que derramó el vaso fue tratar de ponerme en contra de ustedes. Y lo mejor de todo, cuando me llamaste, inmediatamente cogí mi maletín y me dijo que si atravesaba la puerta que me olvidara de él... no puedo estar con alguien, ni siquiera tener como amigo a alguien que interponga lo que sea a una emergencia médica...

-Es como anteponer la vida ante cualquier vanalidad...

Lo dijeron al únisono, como algo planeado y ensayado. Cruzaron miradas y Rin sonrió. Sesshoumaru estaba desconcertado, nadie, nunca había estado tan cerca de él, no a ese punto en que prácticamente le leyera la mente, o fue él a ella? Extendió su mano y la de ella descansó dentro de la suya. "Estoy aquí", era lo que decía, gritaba, cada fibra de su cuerpo.

El embotellamiento comenzó a avanzar.

Al llegar a la casa de Rin, ya todo estaba listo. Kagome e Inuyasha, fueron por Satoshi y a arreglarse. Rin se arreglaba en su habitación y le facilitó a Sesshoumaru la de las visitas que también tenía baño. Rin se había puesto una blusa crema, mangas 3 cuartos, cuello de tortuga y unos pantalones de seda negros, tenía unas sandalias negras y se había recogido el pelo en un moño alto. Sonó el timbre y Rin fue a abrir la puerta. Era Yuuji.

-Rin, cariño...

-Qué quieres?

-Rin, sé que tú...

-No sabes nada, Yuuji, por favor, vete de aquí.

-Tú y yo tenemos que hablar...

-Yuuji, no quiero hablar contigo. Ni ahora, ni nunca. Tú y yo, ya murió. Por favor, vete.

-Estás muy arreglada...

-Vete, por favor, no te incumbe. Sesshoumaru!

Sesshoumaru la escuchó y salió de la habitación. Tenía el pelo alborotado y la toalla al cuello.

-Rin, pasa algo?

Sesshoumaru tenía el torso desnudo.

-Te acuestas con él? Oh! ya comprendo! Eres una perra!

-No! No es lo que piensas!

-Eres una zorra!

-Cállate la boca!...

Yuuji levantó la mano para golpearla y cometió el error más grande de su vida. Sesshoumaru lo vio y se metió en el medio agarrándole la mano.

-Le pones un dedo encima, y vas a desear una muerte rápida.

-Te gustó? Se lo clavaste...

Sesshoumaru le metió un puñetazo en la naríz, y como se la había roto días antes, Yuuji simplemente no soportó el dolor.

-Si no te vas en 5 segundos, te voy a partir hasta la madre!

-Esto no se va a quedar así!

-Claro que no! Si te vuelves a acercar a ella, lo vas a lamentar.

Yuuji no tuvo más opción, que retirarse con el rabo entre las piernas. Rin se sentía con las piernas flojas, débil, no quería demostrarlo ante Sesshoumaru. Él cerró la puerta y fijó sus ojos en ella. Ella no sabía qué hacer, ni cómo actuar, se encontraba petrificada, en estado de shock. Sesshoumaru se acercó a ella y la rodeó con sus brazos, brindándole apoyo y calor. Ella instintivamente apoyó su cabeza en su pecho y no pudo conterse más, le dio rienda suelta a sus lágrimas.

-Sesshoumaru!

Sesshoumaru sólo la apretó entre sus brazos. Él era notablemente más alto que ella, así, abrazándola, tenía altura suficiente como para apoyar su barbilla de la cabeza de ella. Lo hizo acurrucándola así entre sus brazos, y haciéndola sentir protegida. Sentía su pecho empapado por las lágrimas.

-Creíste que te iba a golpear?

Ella asintió.

-Por favor dime que ésta fue la primera y última vez...

El silencio reinó. La sangre de Sesshoumaru hirvió al instante. Iba a salir a batirlo a palos. Pero Rin lo sostuvo de las manosél se soltó del agarre.

-No me dejes sola!

Sesshoumaru volvió junto a ella y la abrazó.

-Porqué seguiste con él?

-No lo hice...

-El golpe que tenías... no fue ningún paciente borracho...

-N-no vallas por él. No lo vale.

-Haré lo que me pidas. Con la condición de no volver a llorar por ese animal. Me lo prometes?

-Tú no eres así...

-Rin, ahora mismo soy el monstruo que querías crear. Sólo dime que me lo prometes... lo haces?

Rin asintió. Se separó de él secándose las lágrimas. Se carcajeó al ver su torso todo pintarrajeado de maquillaje.

-Qué pasa?

-Mírate, te vas a tener que volver a bañar.

-Y tú volverte a maquillar.


Rin estaba preparando el hielo cuando Sesshoumaru salió de la habitación, ya vestido totalmente. Se sentó en el desayunador.

-Me preparas un trago?

-Fruit punch o naranja?

-Naranja.

Rin le preparó un vaso de jugo de naranja. Al pasárselo, sus manos rozaron y sus miradas quedaron presas, la cercanía era tal que respiraban sus aromas, sentían sus respiraciones. La separación fue como una tortura, lenta y dolorosa. Sesshoumaru probó el jugo sin dejar de verla. Se extrañó con el sabor, pues no era lo que esperaba.

-Está un poco suave.

-Qué quieres? La naranja? Ese es puro, natural.

-Creía que le pusiste vodka.

-Pues creíste mal. Acaso crees que el mismo día que te doy la alta, te voy a dar alcohol? Ni lo sueñes.

-Y cuándo podré volver a tomar?

-Si de mí depende nunca. De hecho no te recomiendo más de dos copas de vino...

-Bien, dame una ahora.

-A la semana, y nada de alcohol hoy.

-Hm! Supongo que es lo que me gano por tenerte de médico.

-Una larga y sana vida? Suena justo, no?

-Haré lo que digas... (Por ahora)... pero si todos van a tomar...

-Dónde ves alcohol? Esta noche todo será soda y ponche sin alcohol.

Sesshoumaru viró los ojos y volvió a tomar del jugo.

-Sabe bien.

-Gracias...

-...-

-...Por ayudarme con Yuuji...

-Siempre...


Kagome e Inuyasha llegaron al apartamento de Rin, Satoshi corrió hacia ella.

-Tía!

-Hola, mi cielo.

-Tío, ya te curaste?

-Sí, tu tía me curó.

Rin lo llevó con Sesshoumaru.

-Quédate con tu tío un ratito, si?

Justo en ese momento tocaron a la puerta. Rin abrió. Un apuesto joven la cargó y la alzó por los aires.

-Miroku! Qué gusto verte!

-Hola linda!

Rieron, luego de un caluroso abrazo, Kagome fue la siguiente víctima. Después de tales saludos que provocaron nada más que miradas asesinas por parte de Sesshumaru e Inuyasha.

-Quería darte la sorpresa, Rin.

-Ya veo... Me encanta volver a verte.

-Va a ser muy seguido porque me mudé a la ciudad.

-Es genial!

Un pequeño roce por la cintura a Kagome de parte de Inuyasha, la hizo reaccionar.

-Miroku, recuerdas que te hable de mi esposo? Inuyasha...

-Casada en la flor de su juventud! Shouhi Miroku, mucho gusto.

Inuyasha apretó su mano de forma amenazadora. Kagome interrumpió.

-Miroku se fue de la ciudad justamente unos meses antes de conocerte. Siempre andábamos los tres juntoséramos inseparables.

-Interesante.

-Mirokuél es el hermano de Inuyasha, mi cuñado, Sesshoumaru.

Estaban sentados y hablaban de todo un poco. Satoshi haló las manos de Rin y ella lo cargó.

-Ay, no! Tú también? me han dejado sólo y yo que pensé en volver y quizás...

-Mirokuéste angelito es el hijo de Kagome, Satoshi.

-Entoces estás soltera?

-Soltera y sin compromisos.

-Quieres casarte conmigo?

Sesshoumaru rompió el vaso que tenía en las manos con sólo apretarlo.

-Sesshoumaru! Estás bien?

-Sí... perfectamente.

-No tanto, te cortaste.

-No importa, no es nada.

-Eres un descuidado.

-Rin, creo que dejaste una pregunta sin contestar.

-Ah, sí! Cuando lluevan ranas, Miroku.

-Pensé que esta vez sí caerías.

-Esta vez?

-Desde que nos conocemos, Miroku nos hacía la misma pregunta todos los días.

-A nosotras y medio mundo.

Rieron. Sesshoumaru se relajó un poco y Rin le vendó la mano. La noche continuó un paso apacible, mientras reían con los cuentos de Miroku. Sonó el celular de Sesshoumaru.

-Disculpen. Bueno?... Sí. No, no hay problemas, te avisaré... Bien.

Sesshoumaru cerró la llamada disculpándose nuevamente.

-Rin, la amiga de la que te hablé, ya viene, la voy a esperar abajo.

-Está bien.

Kagome trató de disimular su disgusto. Inuyasha se dio cuentas y le hizo señas de que no hablara. Fueron al balcón. Conociendo el temperamento de su esposa, la abrazó por la espalda y la besó en el cuello. Ella suspiró a la vez que cerraba los ojos. Le susurró al oído.

-No vayas a hablar frente a ellos.

-Es que me saca de quicio que tu hermano me pida ayuda con Rin y arriba de, traiga mujeres a su casa.

-Luego le parto la cara, está mal lo que hace. Pero no lo hagas ahora. Onegai…

-Inu… eras tan mujeriego como tu hermano?

-Keh!

-Inuyasha, contesta.

-Kagome… ellos se entienden aunque digas que no. Él no la va a herir. Y si lo hace, le parto la cara.

-No me contestaste.

-No, no era un mujeriego.

-Esa no te la crees ni tu.

-Mi cielo, qué tal si te olvidas de lo que fui, y te concentras en lo que soy?

-Y qué exactamente eres?

-Tu esposo, que te ama con locura y desesperación.

-Inu!

Inuyasha la hizo girar y la besó apasionadamente. Kagome aún estaba sonrojada cuando volvieron con los demás. Sesshoumaru entró en el apartamento con su amiga.

-Sango!

-Inuyasha!

Inuyasha la abrazó efusivamente. Una vena comenzó a brotar en la sien de Kagome. Satoshi se acercó a Rin.

-Quiero refresco.

Rin lo cargó. Inuyasha soltó su abrazo.

-Sesshoumaru, no me dijiste que tienes un bebé tan precioso! Es encantador!

-No es mío. Es de Inuyasha.

-Sí, es Satoshi, y mi esposa, Kagome. Amor, ella es Taiyii Sango.

-Mucho gusto, Taiyii-san.

-Ah! Sango, por favor.

-Sango, ella es Rin, la dueña del apartamento.

-Mucho gusto…

Miroku salía de la terraza trasera.

-Sango?

-Miroku?

-Er- ustedes se conocen?

-Sí, hace poco… muy poco…

-Mama, tengo hambre!

Todos rieron.

-Bien, ya que el pequeño se atrevió a hablar, vamos a cenar.

Después de la cena, los hombres se sentaron en una parte para hablar de negocios y las mujeres y Satoshi en otra. Disimuladamente, cada uno tenía un juego de miradas, Inuyasha y Kagome, Sango y Miroku y por último, pero no en importancia, Rin y Sesshoumaru.

-Una cosa. Conocen a Miroku? O es amigo de ellos?

-Es amigo nuestro.

-Mm! Bueno… es que… no nos conocemos y…

-Con confianza.

-Es que me interesa muchisísimo… pero no sé…

A partir de ese momento, Sango era la nueva mejor amiga de las dos.

La noche fue animada y divertida. A la hora de marcharse, Rin le pidió a Kagome que le dejara a Satoshi por la noche.

-Pero Rin, tú no eres mi niñera.

-Pero soy su tía y quiero que se quede conmigo. Por fa...

Rin tenía ojitos de cordero degollado. (Si han visto Shrek 2, la mirada del gato con botas XD) Kagome terminó por aceptar. Ya Miroku se había marchado y se ofreció a llevar a Sango, alegando que estaba en su ruta. Kagome se despidió de Satoshi y se lo pasó a Rin. Después de dejar a Sesshoumaru en su apartamento. Inuyasha y Kagome se dirigieron al suyo. Al llegar, Inuyasha le pellizcó el trasero y rió.

-Inuyasha! Qué crees que haces?

-Hay helado?

-Helado? No acabas de comer?

-Pero quiero postre.

-Postre? Bueno... creo que hay un poco. Qué tal si me esperas en la habitación y yo lo llevo para los dos?

-Bien.

Inuyasha estaba embelesado viendo una carrera de autos cuando Kagome entró en la habitación.

-Inuyasha...

-Un minuto...

-I-nu-ya-sha...

Su voz tenía un tono sensual y provocador, al Inuyasha al verla, dejó caer el control remoto junto con su mandíbula. Sintió el corazón írsele a los pies y a otra parte de su perfecta anatomía. Kagome se había cubierto con el helado y la crema batida. Inuyasha se lanzó sobre ella como un cazador sobre su presa. La tomó en sus brazos y la "sirvió" en la cama, se arrodilló a su lado y saboreó sus senos cubiertos de crema batida, arrancándole suspiros llenos de placer.

-Vainilla, mi favorito!

Ambos rieron.


Sesshoumaru está sentado en el balcón de su apartamento contemplando una foto de dos jóvenes. Uno, con el pelo de un rubio plateado, casi blanco, los ojos dorados con una mirada llena de felicidad. Vestía una chaqueta de cuero y unos jeans negros. De su cuello y sobre él se apoyaba una hermosa muchacha de pelo negro y ojos verdes, sonreía ampliamente, sus brazos rodeaban el cuello del joven.

-(Rin... me atrevo a pensar que alguna vez me llegaste a querer... de otra manera, porqué te importa tanto lo que pase conmigo?... Ya lo recuerdo todo, hace meses que ya lo recuerdo todo, en ese entonces me sentía vacío sin ti y fue así hasta que te volví a encontrar... es esto amor? Estoy seguro que se parece mucho a lo que mi madre me describía... La verdadera pregunta es si te podré olvidar? Debo hacerlo, estás prohibida para mí...)

Sesshoumaru se recuesta del sillón, pasa su mano vendada por su rostro y siente el perfume de Rin en la venda, cerró los ojos y aspiró el aroma dejando que inundara sus sentidos. Por su mente desfilaba una serie de imágenes referentes a Rin. Sus ojos verdes esmeraldas con una mirada cálida y cariñosa, sus mejillas sonrojadas ante cada situación, en especial cuando sus cuerpos se rozaban, sus labios suaves, sensuales, rojos aún sin maquillaje, sus largas piernas, en ese momento recordó una vez que fueron todos a la playa y delineó con sus ojos el contorno de su cuerpo perfecto, y la protuberancia de sus senos. Sintió un calor recorrer su cuerpo y acumularse específicamente en la parte baja de su cintura.

-(Por Kami, esto no puede ser real! qué me está pasando!)


Rin ve a Satoshi dormir, no había logrado conciliar el sueño. Abre la gaveta de su mesita noche y lo primero que ve es una copia de la foto que Sesshoumaru estaba contemplando en ese mismo momento.

-(Me pregunto qué le habrá pasado a todas las fotos que nos habíamos tomado... creo que se quemaron en el incendio... en fin, no creo que le interese mucho, después de todo, sólo fuimos, somos y seremos amigos... nunca lo he visto ni sonreír ni llorar... Hm! Qué patética es mi vida, cuándo llegué a este punto? Me refugio en Satoshi para no sentirme sola... Con todo lo que ha pasado no te he dejado de amar ni un segundo... claro, tú nunca lo notaste... "amigos" es un título de consuelo... Sesshoumaru, estoy dispuesta a olvidarte. Pero cómo? Cómo! Cómo te olvido si aún te amo?...)


Inuyasha embestía con sus caderas y ella se aferraba a su espalda, la de ella arqueada y el ambiente inundado de sus gemidos llenos de placer.

-...Ih-nuh-ya...

Él trataba de acallar sus gemidos con prolongados y apasionados besos. La sintió apretarlo en su interior, había llegado al clímax. Disminuyó su ritmo al mínimo y aumentó los besos y las caricias en todo su cuerpo. Ella se aferró a su espalda con tanta fuerza que le marcó las uñas. Él le susurraba al oído entre besos y caricias.

-Eres preciosa, amor... Te amo, Kagome...

Él aún estaba dentro de ella. Dieron una vuelta y ahora ella estaba sobre él. Comenzó a moverse a la vez que él acariciaba sus senos y recorría su cuerpo con sus manos. La abrazó contra él y la apretó con fuerza a la vez que gritaba su nombre.

-K-Kagome!

Se quedaron abrazadosél dentro de ella. Después de un buen rato, Inuyasha salió lentamente y la abrazó, ella se recostó en su pecho.

-Aishiteru, Kagome...

-Koishiteru mo, Inuyasha...

Se besaron apasionadamente y aún abrazados se entregaron a los brazos de Morfeo.


Rin despertó con Satoshi jugando con su pelo, sonrió al verlo.

-Hola, mi cielo.

-Hola tía. Tía, tu quieres a mi mamÿ

-Sí, como si fuese mi hermana.

-Y a mi papÿ

-También.

-Mi papá es tu hermano?

-No, tu papá es mi mejor amigo. Sabes qué es eso?

-No.

-Casi hermanos.

-Y a mi tío Seschoumaru?

Rin sonríe.

-Sesshoumaru.

-Lo quieres?

-Satoshi...

-No quieres a mi tío Sesshoumaru?

Satoshi hizo pucheros y casi comienza a llorar.

-No quieres a mi tío...

-Sí lo quiero, Satoshi, lo quiero mucho...

-No! Tú no lo quieres!

-Te digo que sí... es más lo amo. Sabes lo que es amar?

-Papi y mami se aman... ellos me lo dijeron.

Rin sonrió y lo besó en la frente.

-Pues yo amo a tu tío, pero eso es un secreto entre tú y yo. Sí?

-Qué es un secreto?

-Es algo que sólo sabemos tú y yo. Si se lo dices a alguien me pondré triste.

-Yo no quiero que te pongas triste.

Satoshi la abrazó. Rin sonrió y lo besó en la frente.


N.A: Qué les pareció? Traté de ponerle un poquito de tensión sexual, especialmente entre Sessh y Rin.

Agradezco de corazón a mis amigas Ceci, Lou, Eli, Mary y Syren. Las adoro con todo mi corazón.

Saya, Denisse, InusesshoGirl, Misao Shinomori - 12, Ania-san, Aome, Tariga, FenixGirl, gracias por continuar mi fic, significa mucho para mí.

Si olvidé a alguien, me pueden matar.