-¿Qué ha querido decir con eso?- dijo Ron a Harry en voz baja.

-¡Weasley! ¿He dicho acaso que se pueda hablar? ¡Pues deje de interrumpir! Más vale que pongáis todas vuestras ganas en la composición de la poción, de lo contrario más de uno podría acabar en enfermería. Esta vez seréis vosotros mismos los que comprobéis los efectos de las pócimas. Deberéis hacerlo antes de la medianoche o de lo contrario, sufriréis las consecuencias en vuestra propia piel. No creo que a ninguno de vosotros os haga mucha gracia aparecer mañana en el baile con... ciertas... cosas saliendo de su cara, ¿verdad?

-Esto tiene que ser una broma...- susurró Harry.

-Para nada, señor Potter. Y será mejor que usted tenga especial cuidado, porque últimamente no consigue sacar más de un cero en todos sus trabajos- las risas de los alumnos de Slytherin se dejaron notar.- Cada uno debe preparar la poción Veritaserum y tomarla. El efecto sólo durará 10 minutos. Pensad muy bien donde la tomáis, o delante de quién, porque puede que alguien se entere de cosas que no quisierais revelar. También podéis aprovechar para buscar pareja para el baile de mañana, jajaja.- Todos estaban completamente atónitos. Era la primera vez que veían reír a Snape.- Y recordad, si no habéis tomado la poción antes de las doce... será mejor que estéis cerca de la enfermería. He hecho un pequeño conjuro a los ingredientes que utilizaréis para reconocer visualmente a los que no hayáis seguido mis instrucciones. Bueno, eso es todo, todos los ingredientes y especificaciones sobre cómo realizar la poción se encuentran en la pizarra, así que ya podéis empezar. Y no quiero oír ni una palabra.

Harry se dio la vuelta y vio a Hermione, que había comenzado ya a preparar la pócima. Después miró a Neville, que estaba completamente inmóvil, y más blanco de lo normal. Finalmente se fijó en Ron, que continuaba con la boca abierta. No la había cerrado desde que Snape le cortó cuando estaba hablando.

La preparación de la poción fue una pesadilla, más que nada porque Harry estaba demasiado ocupado pensando un plan sobre la toma. Barajaba dos opciones: o tomarla estando sólo, pero estaba el inconveniente de que apareciera alguien a quien no quisiera ver, y se enterara de algo que él no quisiera; o tomarla junto a Ron y Hermione. Finalmente todos consiguieron terminar el Veritaserum a tiempo, y parecía que las palabras de Snape habían hecho su efecto, porque por primera vez todos habían conseguido hacerla con bastante éxito.

-Muy bien, ahora meted el líquido en un frasco, y ya sabéis lo que tenéis que hacer. Ah! Y Feliz Navidad.

Poco a poco fueron saliendo todos de clase.

-Ron, lo he estado pensado y... creo que lo mejor será que tomemos la poción estando juntos. Creo que si nos pasara algo, debería haber alguien que avisara a algún profesor, ¿no crees?- dijo Harry.

-Esto... yo... ¡no me lo puedo creer! ¡Deberían despedir a Snape!- Ron seguía completamente confuso.

-Ron, creo que deberíamos hablar con Hermione. Y esta vez lo digo en serio. Creo que deberíamos estar juntos en esto.

-Harry... yo... si, creo que tienes razón- Harry le miró sorprendido, pensó que le iba a costar más trabajo convencer a Ron.

-Muy bien, pues vamos a buscarla. Seguro que en cuanto ha salido se ha ido a la biblioteca a buscar algún remedio para la poción o el hechizo de Snape.

Bajaron rápidamente a la biblioteca, y efectivamente Harry no se equivocaba. Allí se encontraba Hermione, entre una pila de libros. El primero en acercarse a ella fue Harry.

-Hermione, tenemos que hablar.

Ella levantó la mirada, pero en seguida volvió a perderse entre los libros.