No me acepta los guiones, asi que otra vez el diálogo va en negrito.
Los pensamientos van entre (...)
Y las pillas conciencias de SexySessh y Rin "..."
Espero que disfruten el cap que sin querer queriendo, me salio mas largo de la cuenta y decidí no cortarlo.
Capítulo 11
Palabras que Hieren, Besos que Matan
La puerta estaba cerrada, Sesshoumaru rompió el cerrojo de una patada. Entraron, la imagen ante ellos, los aterró tanto que no se pudieron mover. Sesshoumaru reaccionó primero y se lanzó sobre ella.
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RIN!
Sesshoumaru tomó su rostro amoratado entre sus manos, inmediatamente se empaparon de sangre que emanaba de su boca.
Llama una ambulancia, está inconsciente!
En cuestión de minutos, Rin estaba en una cama en emergencias, Kagome la atendió. Salió de la sala de emergencias. Su mirada no era alentadora.
Qué pasa?
La voy a subir. Tiene el pómulo derecho fracturado…
Lo voy a matar, voy a matar a ese maldito…
Sesshoumaru, cálmate, primero lo primero, vayamos a la policía.
Él es policía!
Rayos! Oye, Sesshoumaru, necesito que te calmes. Rin está estable. Inuyasha, vete a casa con Satoshi, si te necesito te llamo. Sesshoumaru, ve a la casa de Rin y busca ropa para ella.
(R-ropa? E interior también?)
Sesshoumaru… me escuchas?
Sí, ropa… Kagome, me quedaré con ella esta noche.
Estás seguro?
Sí.
Está bien.
Cerca de una hora más tarde Rin ya había salido del quirófano. Tenía el rostro vendado. Kagome arregló todo para subirla a una habitación. Sesshoumaru llegó con los bultos de la ropa. Rin estaba dormida. Sesshoumaru se quedó con ella y Kagome dejó instrucciones con el médico residente.
Entro a las 7 de la mañana, llevaré a Satoshi donde mamá primero. Lo que sea, me llamas. Sí?
Está bien.
Kagome salió de la habitación y Sesshoumaru se quedó con ella. Ella dormía, su rostro amoratado y vendado, ocultaba la belleza que una vez irradió. Sesshoumaru acarició una diminuta parte de su mejilla que estaba al descubierto.
Lo siento tanto, preciosa… Todo esto es mi culpa…
La besó en la frente vendada y sentó a su lado viéndola dormir.
Perdóname, preciosa… lo siento tanto…
Una lágrima solitaria recorrió su mejilla, llegó a su barbilla y cayó sobre su camisa. Era la primera vez en años que se permitía llorar. Era eso llorar? Una miserable lágrima? Sesshoumaru se dio cuenta de todo lo que Rin le había dicho durante tantos años. Se había convertido en un hombre insensible, deshumano. No podía creer que en verdad fuera tan frío e inflexible. Sólo ella lograba traer a flote lo mejor de él, su humanidad.
-("Sólo tu… sólo tu que conoces mi forma de sentir, mi forma de reír y hasta mi forma de llorar, sólo tú sabes a dónde voy… sólo tú, sabes muy bien quién soy…") – Fragmento Sólo tú de Pedro Fernández.
Sesshoumaru sacudió su cabeza tratando de olvidar aquella canción que Rin le había hecho escuchar años atrás.
(La verdad es que te amo, Rin…)
El sol y la luna lo sorprendían en el mismo estado, no se movía, negado a comer y apenas y regañadientes tomaba agua. Comenzaba a mostrar una barba incipiente. Kagome terminó por amenazarlo con internarlo si no comía y dormía y le hizo pensar en qué haría Rin si lo viera así, accedió a comer un poco y durmió no más de una hora.
El amanecer lo sorprendió en vela, atento a sus movimientos, una que otra vez la escuchó hablar dormida, en más de una ocasión se sorprendió al escucharla murmurar su nombre. Más tarde, Rin despertó algo alterada.
AUXILIO!
Rin, Rin! Calma!
Sesshoumaru!
Shh! Estoy aquí, preciosa…
Rin se refugió en sus brazos. El se acercó un poco más y la rodeó con sus brazos. Su voz, era suave, pero profunda. Acariciaba su pelo a la vez que la mantenía contra su pecho y le daba incontables besitos en la cabeza.
Dónde estabas? Por qué no llegaste?
…-
Sesshoumaru tenía el corazón hecho añicos y no tenía ni fuerza ni valor para contestarle.
Dijiste que siempre me protegerías…
…-
Me mentiste…
Lo siento, preciosa… pero yo estaba muy lejos, traté de llegar, pero no a tiempo…
Vives a tres cuadras de mí…
Estaba en el aeropuerto… tenía cosas que atender en el extranjero…
Ba-ka!
Lo siento, preciosa. Pero esta vez, sí cumpliré mi promesa. Si vuelvo a ver al imbécil ese, no la cuenta, pero ni en el más allá.
Rin continuaba refugiada en su pecho, entre sus caricias y los besitos que le daba en la cabeza, fue hallando la calma, minutos después, sólo sollozaba aún abrazada a él.
Lo siento tanto, princesa... no llores, por favor…
Sessh…
Calma, debes descansar…
Días después Rin estaba lista para salir. Kagome le está removiendo las vendas.
Se ve muy bien. Ya no tienes inflamación y los hematomas están casi desaparecidos. Nada que no arregles con maquillaje.
Y la cicatriz?
No, nada de eso, te hicimos una cirugía plástica al instante, no iba a permitir que se te marcara la cara.
Cómo quedó mi apartamento?
Sólo quedó la puerta del baño. Todo lo demás está destrozado. Rin, no puedes quedarte ahí, al menos hasta que arregles las puertas… Satoshi puede dormir con nosotros…
Justo en ese momento Sesshoumaru entró en la habitación.
Puedes quedarte en mi apartamento.
Hola, Sesshoumaru.
Hola. Creo que sería mejor si te quedas conmigo. Aunque el niño duerma con ustedes, la cama es pequeña. Estarías incómoda en ella.
Bueno, tienes algo de razón…
Tengo dos habitaciones extras, te puedes quedar todo el tiempo necesario.
El localizador de Kagome parecía que iba a explotar.
Vuelvo más tarde.
Bye.
Rin despidió a Kagome con una sonrisa. Una vez solos Sesshoumaru se sentó frente a ella en la cama.
Veo que estás mucho mejor. Te sientes mejor?
Sí, gracias.
Tengo algo para ti.
Sí qué cosa?
Pero ahora pienso que quizás no te guste.
Anda! De seguro que me va a gustar!
Me lo prometes?
Te lo prometo. Anda déjame ver qué es.
Rin se acercó más y lo besó en la mejilla.
Hoy no fumaste.
…- (Adoro cuando hace eso! Podría hacerlo otra vez?)
"Claro, si los besos de koishii son deliciosos".
(Quién dijo eso?)
"Soy tu conciencia, animal!... A veces pienso que Inuyasha tiene razón…"
(Qué quieres?)
"Hm! Qué tal si…-censurado-"
Lo que la conciencia de Sesshoumaru le sugirió lo hizo sonrojarse en más de un tono de rojo y hasta las orejas. Rin sonrió pensando que podía ser efecto de aquél beso.
Sessh…
Er- toma…
Le extendió un sobre. Rin lo tomó y lo abrió.
Qué es esto?
Es algo que se salvó del incendio porque justo el día antes, lo guardé en la caja fuerte. Creo que deberías guardarlo tú.
Rin sacó lo que estaba en el sobre. Eran unas fotos de cuando eran mucho más jóvenes.
Ya no las quieres?
Claro que sí, les saqué copias para ti.
Gracias…
No te gusta?
Claro que sí… e-es que no recordaba ninguna de éstas.
La verdad es que aquellas imágenes estaban grabadas a fuego en su mente.
Las guardé en la caja fuerte, porque ella se quería deshacer de ellas… recuerdo que siempre tratabas de cambiarme y me hacías…
Sus miradas quedaron presas una de la otra y no hubo más palabras, no hubo más qué decir. Rin sonrió y él quedó mesmerizado. Su mejilla derecha seguía vendada pero aún así, irradiaba belleza y felicidad. Él acarició su mejilla sobre el vendaje.
No te duele?
No, ya no.
Preciosa, de verdad me perdonas? Sólo pienso que si…
Sabes cuántos "Y sí" me he preguntado en mi vida? Más de un millón. No es tu culpa, es culpa de ese maldito…
Rin! Tú no maldices!
Rin rió a carcajadas.
Hace muchos años que aprendí.
Vendrás a vivir conmigo, preciosa?
Vivir contigo?
Sabes a lo que me refiero.
E-es que ya te he molestado demasiado… tienes más de una semana durmiendo en ese incómodo sillón y…
Eso no importa. No permitiré que nada malo te pase.
Sessh… gracias…
Un placer, preciosa.
El silencio reinó unos minutos. Rin sabía que él disfrutaba más del silencio. Se comunicaban con las miradas, y poco a poco se fueron acercando. Sus rostros se encontraban a escasos centímetros. Se escuchó la puerta abrirse y Sesshoumaru desvió la mirada. Inuyasha y Satoshi entraron en la habitación. Sesshoumaru maldijo a su hermano por privarlo de aquellos dulces labios.
Tía!
Hola, mi amor!
Inuyasha lo llevaba cargado, lo sentó al lado de Rin. El niño la saludó con fuerte abrazo.
Tía, tu casa está rota…
Lo sé, mi amor, pero cuando salga, la arreglo.
Y dónde vas a vivir?
Pues… me voy a quedar con tu tío unos días.
Satoshi pasó sus manos por el rostro de Rin, ella cerró los ojos ante la inocente caricia.
Sabes algo tía?
Qué cosa?
Te ves más bonita así.
Cómo? Con la venda?
No, con los cachetes colorados. Igual que tío, mira, también tiene los cachetes colorados.
Inuyasha rió divertido.
(Tan indiscreto como su padre).
"Hm! De verdad se parece a Inuyasha? Porque yo lo recuerdo más parecido a nosotros".
(Mm! Cállate!)
"Di lo que quieras, pero sabes bien que es así. Y que te sientes así cada vez que estás con ella".
Sesshoumaru lanzó a su interior la conocida mirada del cero absoluto.
"Bien, me callo… Por ahora…"
(Gracias).
El tiempo voló y ya Rin salía del hospital. Kagome estaba en cirugía e Inuyasha de viaje, así que Sesshoumaru fue por ella. En el camino, pasaron frente a una heladería.
Te importaría parar? De repente quiero comer helado.
No sabía que te gustara el helado.
Sí, me encanta.
Sesshoumaru buscó parqueo a la vez que hacía nota mental de tal dato. Al entrar en la heladería.
Yo invito.
En serio?
Alguna vez te he dejado pagar?
Gracias!
Lo besó en la mejilla.
(Ella insiste con esos besos! Hasta cuándo me voy a tener que aguantar!)
"Es una dulce droga a la que estoy negado a renunciar…"
Rin sonrió a la vez que lo tomaba de la mano y se acercaban al mostrador.
Hm! Quiero… chocolate con macadamias…
Sesshoumaru se sorprendió al escuchar su elección.
Preciosa, porqué no pides tu favorito?
Ése es mi favorito. Podría pasarme días enteros comiendo esto. Y tú, no vas a pedir?
No. No tengo hambre.
No hay que tener hambre para comer helado.
Probaré del tuyo. Me darás un poquito?
Claro que sí. Pero qué pregunta!
Pidieron un helado grande y se sentaron en un rincón algo apartado. Al momento de probar el helado, Sesshoumaru no pudo ocultar el placer de probar aquel manjar.
Ah! Delicioso!
De verdad te gusta?
Qué quieres decir con eso? Que el hecho de que me califiquen como un iceberg signifique que deba privarme de los placeres de probar tan delicioso bocado?
Pretendes indiferencia ante la noción de que eres el estandarte de la frialdad, eres como este bocado...un trozo dulce que adormece los sentidos!
Rin le contestó con cierta picardía y una sonrisa nada menos que sensual y provocativa al parecer de Sesshoumaru que últimamente se sentía con las hormonas como las de un adolescente.
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Llegaron al apartamento de Sesshoumaru. Él la guió a su nueva habitación. Todas sus cosas estaban en cajas en la habitación contigua.
Esto quiere decir que mi apartamento está vacío?
No tiene puertas, y los muebles están siendo vigilados, pero estas cosas… se las pueden llevar fácilmente.
Gracias.
Rin se acercó y le depositó un dulce beso en la mejilla.
Necesitas algo… Ehem! Si necesitas algo sólo me lo dices. Ésta es tu casa, así que siéntete como en ella.
Gracias, Sessh, no sé como agradecerte todo esto…
Simplemente con no llorar. Me lo prometes?
Rin lo abrazó con fuerzas. Él la rodeó con sus brazos, al principio algo extrañado y tenso, pero al sentir su aroma, se relajó y la apretó contra su pecho.
Me acabas de prometer que no llorarás. Preciosa, no…
No puedo evitarlo! (Snif)Supongo que soy una llorona…
No… preciosa…
Sesshoumaru le levantó el rostro y con su pulgar removió las lágrimas, le dio un cálido beso en la frente y la volvió a apretar entre sus brazos.
Necesitas descansar.
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Kagome tenía a Satoshi cargado y lo llevó a su habitación. Luego de depositarlo en la cama, lo besó en la frente.
Dulces sueños, mi cielo.
Kagome apagó la luz de la habitación y justo antes de salir.
Mama…
Shh, duérmete, mi vida…
No, contigo, mama…
Está bien.
Kagome lo cargó y se lo llevó a su habitación. Al acostarse él la abrazó.
Mama… dónde está papi?
Está de viaje. Vendrá en unos días.
Y porqué estás triste?
Yo no estoy triste.
Sí lo estás. Tú y papi ya no se quieren?
Claro que sí, tu papi y yo nos queremos mucho.
Pero el papá de Jin ya no quiere a su mamá y se fue de viaje…
No, mi amor, tu papi está trabajando, tu papi va a volver.
Minutos después, Satoshi dormía sobre el pecho de Kagome, ella lo besó en la frente, removió el pelo de su frente y sonrió al verlo dormir.
Te amo, mi chiquito…
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Sesshoumaru está sentado en su cama con unos papeles en las manos.
NO! SESSHOUMARU, AYÚDAME! NOO!
Sesshoumaru saltó de la cama y fue corriendo a la habitación de Rin. La encontró empapada en sudor, aún dormida. Se acercó.
Rin, Rin…
Sessh… Sesshoumaru…
Tranquila, fue una pesadilla…
Sesshoumaru…
Ya… todo está bien…
Rin se abrazó a Sesshoumaru, él se sentó a su lado y con sus manos apartó el pelo de su rostro.
Ya estás bien?
Perdón…
No, era una pesadilla. Sabes? Cuando yo tenía pesadillas, mi mamá me decía que se las contara y así no se repetirían. Me quieres contar tu pesadilla?
Rin se abrazó más a él ocultando su rostro en su pecho. Él la apretó en sus brazos y la besaba en la cabeza. Ella encontró la calma en el contacto directo con la piel de su pecho, el calor que le proporcionaba, la ayudó a volver a respirar tranquila y los besos en su cabeza, le devolvían la confianza en que todo estaría bien.
Sabes, sería mejor si caminas un poco, así se te pasa…
Quiero un poco de agua…
Ven, vamos a la cocina.
Después de un rato, estaban de vuelta en la habitación de Rin.
S-soñé q-que Yuuji…
Cálmate… olvida eso…
No- no quiero que se repita…
No se va a repetir.
Luego de un buen rato, Sesshoumaru apagó la luz.
Dulces sueños.
No!...No me dejes sola…
Rin…
Por favor…
Sesshoumaru se volvió a ella y se sentó a su lado, ella se abrazó a él.
Preciosa, te sientes mejor?
Sí, gracias… pero no te vayas…
No te preocupes, no me iré a ninguna parte.
Perdón, rompí mi promesa.
Preciosa…
El sol los sorprendió abrazados, ella descansaba sobre su pecho y él apoyado sobre la cabeza de ella. Despertó al sentir el peso sobre su pecho y el aroma a sakura inundando sus sentidos. Sonrió y la vio dormir aún entre sus brazos. Sintió que se despertaba y se hizo el dormido. Ella lo besó en la mejilla para despertarlo.
Buenos días, superhéroe.
Dormiste bien?
De las mil maravillas, gracias. Perdona si te hice pasar mala noche…
Para nada preciosa. Si ese es el precio por pesadilla, espero con ansias las mías.
Sesshoumaru!
Sesshoumaru aún disfrutaba el placer de tenerla entre sus brazos, dada la situación de la noche anterior, no se había fijado en la ropa de dormir de Rin. Al fijarse ahora, sintió que la garganta se le secaba y el corazón en la boca y en otra parte de su sensual anatomía. Se mordió la lengua para controlar aquellas pulsaciones.
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Rin preparaba el desayuno, Sesshoumaru estaba en su habitación, salía del baño con la toalla envuelta a la cintura. Evocó la figura de Rin cubierta únicamente por un diminuto conjunto de seda blanca.
Sesshoumaru, el desayuno está listo.
Sesshoumaru salió de la habitación sólo con los pantalones, el torso desnudo y la toalla sobre la cabeza.
Cocinaste? No tenías que hacerlo.
Si ya tengo que cocinar para uno, aumentar para dos no es problema. Además, quiero ayudar.
Gracias. Me terminaré de vestir.
Sesshoumaru volvió a su habitación.
(Kami, si esta mujer no me dice que sí pronto, me voy a volver loco…)
"Viste como koishii nos abrazó anoche, toda la noche, nadie nos ha abrazado así…"
(Cállate.)
"Hehehe, te salió el tiro por la culata, hoy no me callo. Por cierto, verdad que adoramos la inocencia de koishii?"
(Inocencia? Esa mujer me está volviendo loco!)
"Sabes bien que ella tiene esa sensualidad inocente…"
(O te callas o me hago una lobotomía).
"Bien, bien, me callo… por ahora".
Gracias.
"Por cierto, no seas tan estúpido y llévala a cenar".
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Kagome se terminó de vestir, Satoshi jugaba sobre la cama.
Vamos, amor, tenemos que irnos.
Llama a papi.
Quieres hablar con tu papi?
Sí.
Veamos…
Kagome marcó el número del celular de Inuyasha. No contestó.
Mi amor, tu papi no contesta, lo llamas en la tarde.
No! Ahora!
Una vez más. Pero si no contestó las 3 primeras, no creo que conteste esta.
Volvió a llamar, como la vez anterior, no contestó.
Creo que está en una reunión. Lo llamas en la tarde, te lo prometo. (Una reunión tan temprano? Qué extraño.)
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Inuyasha sale del baño con la toalla envuelta en la cintura y otra en el cuello. Sobre la cama está una mujer, en una posición una tanto provocadora.
Hola, cariño…
Qué rayos haces aquí?
Vine a despertarte, pero ya lo estabas.
Te importaría largarte? Quiero vestirme.
Aw! Vamos, no es nada que no haya visto antes.
Pues no es nada que vayas a ver ahora. Lárgate.
Cada movimiento de Inuyasha marcaba de la misma manera los movimientos de sus músculos perfectamente tonificados bajo su piel.
Estás algo tenso… yo te puedo ayudar…
Hazme el favor de largarte de aquí.
La mujer iba saliendo.
No sabes lo que te pierdes…
De hecho, Kikyo…
Inuyasha se acercó tanto que ella sintió su respiración en su cuello, él tomó sus manos y le arrebató la llave de la habitación.
No sabes lo feliz, que soy de perdérmelo, en especial si se trata de ti.
Gentilmente la empujó fuera de su habitación y cerró la puerta con seguro.
Aún no he terminado contigo, Inuyasha Hamasaki…
Mientras Inuyasha se vestía, vio su cartera abierta, había una foto de Kagome y Satoshi. Sonrió y tomó su celular. Notó que estaba apagado. Lo encendió y llamó a Kagome.
Bueno?
Kagome, amor…
Inu! Cómo estás?
Extrañándote. Y tú?
Igual. Vas a venir esta noche, verdad?
Kami, eso espero! Esto se está haciendo demasiado largo. Sólo ponen prórrogas. Y mi enanito?
Aquí, conmigo, voy camino a casa de mamá.
Oye, y Rin, ya está bien?
Sí, se está quedando con Sesshoumaru…
QUÉ! Cómo se te ocurre dejar que se quede con ese bestia!
Cálmate, la verdad es que tiene más habitaciones que nosotros. Además, si hubiese intentado algo raro, ya Rin me hubiera llamado.
Estás jugando a la casamentera…
Inu, Sesshoumaru es el mejor actor del mundo y Rin da más vueltas que un trompo, si no los junto yo, no se juntan.
Espero que sepas lo que haces.
Créeme que lo sé.
Mama, es papi?
Te voy a pasar a Satoshi.
Sí.
Kagome le pasó el teléfono a Satoshi.
Papa!
Hola campeón! Estás bien?
Sí.
Y te estás portando bien?
Mami, me estoy portando bien?
Kagome e Inuyasha rieron al escuchar la pregunta.
Sí, mi amor, se está portando de maravilla.
Mami dice que sí.
Cuida a tu mami, sí?
Sí.
Cuando lleguen a casa de tu abuela, abrazas a tu mami y le das un beso bien grandote y le dices que es de mi parte.
Sí.
Dile a tu mami que tome el teléfono.
Mami, papi…
Inu…
Haré todo lo posible para volver hoy, sino, mañana sin falta.
No me prometas…
Claro que te lo prometo, de mañana no pasa.
Mm! Te quiero.
Yo más…
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Rin estaba con los niños de pediatría.
Hola!
No nos quieres!
No digan eso! Yo los quiero mucho, a todos.
Qué te pasó en la cara?
Tuve un accidente y me corté. Pero ya estoy bien.
Kagome entró en la sala.
Hola chicos… Em…lo siento, pero me la tengo que llevar.
Fueron a emergencias, al salir, fueron a los jardines buscando un poco de aire fresco.
Rin, cómo te sientes?
Yo? Bien.
No te pregunto cómo médico. Hablo de este hombre misterioso… del que no me dices nada. Es Sesshoumaru, verdad?
Tanto se me nota?
Lo sabía! Lo sabía! Sesshoumaru no podía estar tanto tiempo interesado por alguien en secreto.
Oye! Pero gracias…
Lo siento… dime qué te pasa?
Para que comprendas, tengo que decirte algo que pasó hace mucho.
Qué tanto es mucho?
Antes de que Inuyasha y tú fueran novios…
Oye, pero eso es viejo…
Pero importante…
Rin miró a su alrededor comprobando que no había nadie a su alrededor.
Cuál es el misterio?
No sé ni cómo decirte esto…
Sólo dilo…
Sesshoumaru y yo estuvimos juntos…
QUÉEEE!
Cállate!
Lo siento, pero no me tires un peñón así… Vaya! Me siento mareada, debiste dorarme la píldora…
Rin guardó silencio esperando que Kagome digiriera esta información. Luego de unos minutos, la lluvia de preguntas no se hizo esperar.
Pero… bien, ahora sí, me lo tienes que decir todo, de acuerdo? TODO…
Duramos poco… sólo un mes… yo estaba en casa de Jaken y cuando me iba, era muy tarde y él se ofreció a llevarme y… pues…
Se acostaron?
Sí…
Kagome cayó en una cuenta que le dejó la cabeza dando vueltas. Rin sabía que no había marcha atrás, le tenía que decir todo.
Rin… no… no puede ser… verdad?
Sí, Sesshoumaru fue mi primer…
Calma corazón… oye, pero me vas a dar un infarto. Y porqué rompieron? No será que te pegó los cuernos?
No, él no sería capaz… pero antes de estar conmigo estuvo con Kagura…
O sea…
Me fui a Inglaterra y forcé a Sesshoumaru a responder por el hijo que supuestamente Kagura iba a tener…
No…
Rin bajó la cabeza, todos estos años se sentía responsable por lo que le había pasado a Sesshoumaru. Como leyéndole la mente, Kagome le puso una mano sobre un hombro.
Rin, no es tu culpa…
No? Díselo a Sesshoumaru cuando lo recuerde… todos los días recuerda algo nuevo… y las fotos… esas fotos que me dio cuando estaba interna… son de nosotros cuando fuimos novios… él aún no recuerda nada… no sabe por qué se casó con Kagura, dice que no recuerda siquiera haberla querido…
Entonces tú… por eso te afectó tanto que no nos recordara, que no te recordara…
Me sentí morir… hasta que despertó pensé que podríamos volver… pero qué equivocada estaba…
Diablos, Rin! Por qué no me dijiste nada? Acaso no somos mejores amigas? No somos hermanas? Tu papá no era mi padrino?
Sí, pero… es que cuando comenzamos él me dijo que quería algo que fuese sólo nuestro… qué mejor que un secreto? Íbamos a decirlo cuando todo se fue a pique…
Y ahora? Por qué no le dices que sí? Ya no lo amas?
Estás loca? No sabes lo que he… lo amo tanto que me duele…
No te comprendo. Rin si lo amas, por qué…
No soportaría que pasara lo mismo… si pasa algo así otra vez, no vuelvo a Japón…
Qué!
Tengo miedo, es todo… si vuelvo con Sesshoumaru, y no funciona, me voy de Japón y no vuelvo…
No eres un tanto pesimista?
Yo? Analiza mi vida. Kagome, soy feliz cuando estoy sola…
Mira, te han pasado demasiadas cosas malas… pero date una oportunidad…
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Era pasada la medianoche, Rin llegó casi muerta al apartamento, Sesshoumaru estaba sentado con los brazos cruzados.
Hola…
Dónde rayos estabas?
En el hospital…
Y porqué no contestaste tu celular?
Estaba en cirugía, no es que pueda meterme las manos en los bolsillos y buscar.
Rin, te atacaron y el desgraciado ese aún está libre. No puedes volver a tu vida normal como si nada…
Sessh… un momento, estás preocupado?
…-
Rin sonrió ante este repentino silencio y lo besó en la mejilla.
Eres un amor. Gracias por preocuparte, pero no puedo detener mi vida.
Por lo menos prométeme que vas a tener cuidado.
Oye, te tengo a ti, verdad?
Sí… pero ya te fallé una vez…
Rin se sentó a su lado y apoyó su cabeza en su hombro.
Nunca me has fallado, Sesshoumaru, puedo decir que eres la persona más confiable en el mundo entero.
No soy la perfección que pintas…
Para mí sí…
No, de ser así, ya me habrías dicho que sí.
Sesshoumaru, sabes que necesito tiempo.
Y te espero… ya cenaste?
No, pero mejor así…
De ninguna manera, ven.
No quiero cocinar.
No tienes que hacerlo, yo lo hice.
Tú cocinaste?
No siempre como comida chatarra… a veces la hago yo…
Qué hiciste?
Tacos.
Sabes cocinar comida mexicana?
Y creo que me quedan mejor que la de los restaurantes de comida rápida.
Hm! Eso lo veremos.
Fueron a la cocina, Rin estaba recostada del desayunador, Sesshoumaru le puso al frente un plato con los ingredientes listos para el ensamblaje de la deliciosa tortilla. Rin lo preparó y con sólo la primera mordida, sintió una ola de sabores inundando su paladar.
Está delicioso! Dónde aprendiste a cocinar así?
En México, hace unos años fui por un par de meses.
Al terminar lo besó en la mejilla nuevamente y lo abrazó.
Realmente estaba delicioso. Gracias.
Te ves cansada.
Sí, estoy exhausta. Hasta mañana.
Descansa, preciosa. (No creo que lo note esta noche, pero si duerme cómoda, es suficiente.)
Rin entró a su habitación y Sesshoumaru la escuchó pasar el seguro. Entró en su habitación y se desvistió, tenía la toalla envuelta en la cintura cuando Rin entró en su habitación.
Gracias!
Al girar, la toalla se cayó y Sesshoumaru quedó 'al natural'. Sus músculos perfectamente tonificados, bajo la suave y blanca piel que contorneaba cada músculo, cada curva, cada fibra de aquel atlético espécimen. El rostro de Rin alcanzó un tono escarlata. Se dio la vuelta tan pronto reaccionó.
L-Lo siento!
Sesshoumaru se puso un pantalón nuevamente.
Ya me vestí, preciosa.
De verdad lo siento…
(Hehe, no has sentido nada… aún…) No te preocupes. Viniste a decirme algo, preciosa, qué era?
Ah, sí! Gracias, de verdad te lo aprecio.
…-
Rin lo besó en la mejilla.
Siempre, preciosa.
Buenas noches…
Que descanses.
Rin volvió a su habitación y se vio al espejo, aún estaba toda sonrojada.
(Debo estar volviéndome loca!)
"Huum! Qué bombón! Y qué grande!"
(Hey, quién eres tú?)
"Tu conciencia… Como hace mucho no te portabas mal, no te molestaba tanto…"
(Ah, no? Y qué es lo que oigo cada vez que lo beso?)
"Bueno, tengo que probar a ver si te rindes y caes… eres más terca que una mula!"
(No me ayudas en nada).
"Volviendo al tema y no soy yo… aún nos ronda esa imagen, eh?"
(Por favor… no es el primero que veo…)
"Ciertamente es el mas grande que hemos visto, antes y ahora…"
Rin sacudió la cabeza y soltó un grito de frustración.
Aargh! (Cállate!)
Rin se acostó en su nueva cama grande.
"Sabes, técnicamente estás durmiendo en su cama…"
Argh! (Déjame en paz!)
"Sigue soñando. No te voy a dejar en paz hasta que lo aceptes."
(No molestes, ya no lo amo, no lo voy a aceptar...)
"Cuántas mentiras eres capaz de decir en un día, o mejor dicho, hasta dónde te crees que te engañas, hazte un favor y no repitas esa babosada, pero ni en pensamientos. De acuerdo?"
(Genial, ahora ya ni soy libre de pensar.)
Sesshoumaru entro en la habitación.
Que pasa?
Eh? Nada...
Te escuche gritar.
Yo?...
"Dile que era una pesadilla! Dile que era una pesadilla!"
N-no... Solo era una pesadilla...
Sesshoumaru se sentó a su lado.
Era con ese idiota otra vez?
N-no... No te preocupes, estoy bien... además de que debes estar muy cansado.
-No mas que tu.
Gracias otra vez, por la cama.
No hay de qué, preciosa...
Porqué me dices así?
Así era como te llamaba antes. No te gusta?
Sí... p-pero así era como me decías cuando estabas... (No se lo diré!)
"Díselo, no seas idiota!"
(No, que lo descubra por si mismo o que vuelva pasar.)
"Como serás de boba!"
Sumida en la discusión con su conciencia, no escuchó a Sesshoumaru preguntarle.
...Rin?
Eh? Perdón, que decías?
Que de que hablabas tu al decir que yo estaba que?
Ah! Eso... olvídalo.
Bien, entonces, buenas noches.
Que descanses...
Dentro de la mente de Rin, su conciencia la ató con unas cadenas y tomó el control.
(Déjame salir!)
"Haha, mañana, quizás"...
Sesshoumaru...
Si, Rin?
Te importaría quedarte un rato? No quiero que se repita...
No hay problemas...
Sesshoumaru se sentó a su lado. Ella lo abrazo.
Sabes, puedes decirme preciosa, todas las veces que quieras.
Sesshoumaru la rodeo con sus brazos y la besó en la cabeza.
Descansa, preciosa.
XXXXXXXXXXXXXXX
Kagome llama a Inuyasha mientras esta sentada frente al computador. Revisa sus mensajes y uno en especial llama su atención. Estaba dirigido a la señora Hamasaki. En ese momento contestaron el celular.
Bueno?
Era la voz de una mujer. Kagome se quedo en blanco.
Bueno?
Er-si, bueno, se encuentra Hamasaki?
En este momento esta en la ducha, quien lo llama?... Un momento.
En una voz audible para Kagome, pero no para Inuyasha.
Inuyasha, cariño, te llaman al celular.
(Cariño?)
No puede contestarte, pero yo le digo que llamó.
No se moleste.
Kagome cerró la llamada. Abrió el mensaje que estaba destinado a ella. Frente a sus ojos desfilaron varias fotos de Inuyasha con una mujer en unas posiciones muy comprometedoras. Las lágrimas empaparon su rostro.
No! Es mentira! Debe ser mentira… no puede ser…
Se levantó de la silla y fue a su habitación. Satoshi estaba dormido en su cama, evitando que despertara, fue a la habitación del niño. Abrazada a un peluche de felpa, sintió el corazón rompérsele en mil pedazos, aún en negación de lo que acababa de ver y escuchar. Satoshi se levantó y recorrió la casa buscándola.
Mama…
La vio en su habitación.
Mama… por qué estas triste?
Mi amor, ve a dormir, sí?
No, no quiero, no si estás triste…
Mi amor…
Ven, mama…
Satoshi la haló por una mano, ella lo siguió y él la guió a su habitación. Ella se sentó en la cama. Satoshi se subió y la abrazó.
Mama… yo no quiero que estés triste, y si sigues, me pongo triste yo.
Mi amor, yo tampoco quiero que estés triste.
Satoshi pasó sus manitas sobre sus mejillas, ella sonrió ante la caricia.
Mami, yo te quiero mucho…
Yo también te quiero mucho, mi amor…
Kagome encontró fortaleza en su pequeño hijo, y lo dejó dormirse en sus brazos con una sonrisa. Determinada a no permitir que esto empañara su felicidad, se dejó vencer por el sueño.
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Inuyasha sacó a Kikyo de su habitación por enésima vez y llamó a la recepción para que no le dieran la llave otra vez.
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Sesshoumaru sonríe a la vez que ve a Rin descansar sobre su pecho. Rin aún despierta, pero simula estar dormida. Siente el roce de su mejilla con la piel del musculoso torso de Sesshoumaru y se resigna dejarse llevar por su conciencia.
(Nunca pensé que me enamoraría tanto de una mujer… me gustaste desde que te vi, pero te amé desde que te conocí… qué hago, preciosa? Ahora es mucho más difícil tratar cualquier otra cosa, que no sea continuar enamorándome de ti…)
La mañana los sorprendió nuevamente abrazados, dado que la cama era más grande, tuvieron más espacio para moverse dormidos, él había entrelazado sus piernas con las de ella. Ella despertó y lo besó en la mejilla para despertarlo.
Hola, preciosa.
Hola.
Dormiste bien?
Hm! Sí, me estoy volviendo adicta a ti como almohada.
Cuando quieras, preciosa. Vas a trabajar hoy?
No, hice doble guardia ayer. Iré más tarde a ver las puertas para mi apartamento.
Iré contigo.
Si no tienes problemas…
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Inuyasha llegó a su casa. Kagome estaba en el baño y Satoshi dormido. Entró sigilosamente al baño y tomó a Kagome por sorpresa, apresando sus brazos.
Hola, mi amor…
Inuyasha!
Shh… Satoshi aún está dormido…
Le besaba el cuello a la vez que hundía su nariz en su pelo.
No te imaginas cuánto te extraño…
I-nu…
Shh… no pude aguantar un segundo más lejos de ti… Mañana exigiré que no me hagan viajar, o renuncio.
Renuncias?
No quiero separarme de ustedes. Quiero llegar y esperarte para darte masajes y jugar con Satoshi…
Inuyasha…
Sí?…
Kagome reunió todo su valor para hablar.
T-tenemos que hablar…
Qué tal si hablamos después de hacer el amor?
No… no podemos.
Debo estar en serios problemas… prepararé el desayuno. Tienes turno hoy?
No, hice doble turno ayer…
Perfecto. Te amo…
La hizo girar y la besó apasionadamente a la vez que la aprisionaba por la cintura contra él. Ella quiso oponerse, pero no pudo. Inuyasha salió de la ducha y se quitó la ropa mojada, cuando ella lo sintió cerrar la puerta al salir se metió de lleno bajo el agua. Sus lágrimas se confundían con el agua que caía sobre su rostro.
(Qué hago! Kami, qué hago! Cómo pude ser tan débil?)
Al salir del baño, notó que Satoshi no estaba en la cama. Se vistió y escuchó a Inuyasha llamarla desde la cocina. Fue con ellos, Inuyasha tenía a Satoshi sobre sus hombros, muerto de risa y aferrado a su cabeza.
Inuyasha, en la cocina es muy peligroso…
Ya oíste a tu mamà abajo.
Inuyasha se bajó un poco para que Kagome cargara a Satoshi, cuando ella lo cargó, él la tomó por sorpresa y la besó apasionadamente.
Estoy viendo…
Inuyasha rió y le pasó la mano por la cabeza.
El desayuno está listo. Llevaré al pillo al colegio y vuelvo de inmediato.
Inuyasha cargó a Satoshi y la besó en la mejilla. Se marchó. Kagome vio la mesa arreglada y hasta con una rosa al lado de su plato.
(Debe ser una broma… pero y anoche? Sé bien lo que escuché… era su celular y ella sabía su nombre… Pero si me es infiel… desde cuándo?... No puede ser verdad… de ser así, cómo es que me pide que me embarace otra vez?... No… y-yo amo a Inuyasha y voy a confiar en él… Qué patética soy…)
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Inuyasha volvió y notó que la mesa estaba intacta, fue a la habitación y encontró a Kagome acostada boca abajo. Se acercó a ella y acarició su larga cabellera.
Mi amor, pasa algo? No probaste bocado…
Aún sabiendo lo que debía hacer y decir, Kagome no tenía fuerzas para hablar, mucho menos para moverse. Inuyasha la hizo apoyarse sobre él y notó que estaba llorando.
Kagome, qué pasa? Desde que llegué estás actuando extraño. Me estoy preocupando.
Kagome sentía un nudo en la garganta, y es que él no le había dado razones para siquiera enfadarse, desde un principio contempló la idea de que las fotos fueran una broma, pero la llamada de la noche anterior… cada vez que recordaba esa llamada, sentía que se le partía el corazón.
Kagome… dime qué te pasa. Así no te puedo ayudar. Por favor, amor.
No me digas así…
Qué? Cómo?
Quiero que me expliques esto.
Kagome halló la fuerza para ponerse de pie y se dirigió al estudio. Inuyasha la siguió más que extrañado por el cambio repentino de humor. Ella le enseñó el mensaje y la serie de fotografías que había allí.
Kikyo… K-kagome, no pensarás que esto es real…
No me digas qué pensar. Ya la reconociste, o no?
S-sí, sé quién es, pero estas fotos no son reales.
Entonces qué, nos las estamos imaginando!
No! Kagome! Yo no te soy infiel!
Inuyasha, cállate! Ya sé todo lo que quería saber!
Y qué es lo que sabes, dime! Yo no tengo ni idea de que rayos hablas!
Carajo, Inuyasha! Eres un mentiroso patológico! No es la primera vez y ciertamente no será la última! No te aguanto una más!
De qué hablas!
Qué crees? Que nací ayer! Aguanté tus babosadas cuando estaba embarazada de Satoshi, pero adivina qué, crecí, y estoy segura de que puedo vivir sin ti!
Maldita sea, de qué rayos hablas! Cuando estabas embarazada metí la pata, pero no te fui infiel!
Explícame otra maldita razón para hacer todo lo que hiciste y enfurecerte tanto cuando lo supiste!
Nunca te he sido infiel!
Cambia el disco!
Y qué quieres que te diga! Es la verdad y no me crees!
Sabes cuál es la verdad? La verdad es que ahora comprendo la razón por la cual te enfureciste tanto. No querías un hijo, eso te ataba a mí. Bien, ahora eres libre, no tienes ningún tipo de compromiso, ni conmigo, ni con mí hijo. Ahora mismo me largo de tú casa.
Kagome dio media vuelta, su rostro enrojecido emanaba furia y tristeza a la vez, con cada paso sentía su corazón partirse. Inuyasha la haló por una mano.
Kagome, no…!
Su única reacción fue una bofetada. Quedaron parados frente a frente Kagome tenía el rostro empapado en lágrimas, él, con la mejilla izquierda enrojecida por le golpe. Le soltó la mano.
No te vayas, yo me iré… No soportaría que mi hijo…
Inuyasha no se contuvo un minuto más y lágrimas rodaron por sus mejillas.
Nunca repitas que no amo a mi hijo… Jamás… Ese niño es mi razón para vivir… me iré y moveré cielo y tierra para probarte que te amo tanto como a mi hijo y que no te he sido infiel…
Kagome se quedó en el estudio, Inuyasha preparó un bulto. Volvió al estudio.
Buscaré lo demás cuando no estés aquí…
Se acercó y la besó apasionadamente, ella se opuso, pero terminó respondiéndole con la misma intensidad. Acarició sus mejillas.
Ya puedes golpearme otra vez…
Kagome no se movió.
No estoy seguro de lo que pasó aquí, pero al menos estoy seguro de que aún me amas…
No… ese amor murió de la noche a la mañana…
En ese caso, sigo seguro de que yo te amo… Y te probaré que te equivocas, sólo por mi estúpido orgullo, te lo probaré…
N.A: Gracias por leer, sus review, la amistad que me han brindado muchas (música emotiva) ToT no puedo creer que en realidad el fic esté tan adelantado... ToT... Se acerca el fin... (mentira ahora es ke falta mambo)
Gracias a Ceci, por soportar que la torturara casi a diario con cada idea.
Lou, casi consigues romper el récord, sigue intentando,yo no me pongo brava.
Mary, te extrañaré amiguis! Espero publicar más antes del arrancón.
Eli, Denisse, InuSesshoGirl, Syren888, FENIXGIRL, Saya, Aki-chan, Lig, Lady Sesshoumaru, Kathleen Potter Black, Mayreni, Alejandra, Kagi 35, Crystal-Darling...
Si me falto alguien, me pueden matar!
