Aquí está otro capi más! Me obligan a poner un disclaimer. Ni sexy Sesshy ni ninguno de los personajes de Inuyasha son de mi pertenencia (mentira Sessh es sólo MIO! JAAJAJAJA!) (Acabo de salir de un breve momento de locura) en cambio el precioso de Satoshi sí es mío, verdad que es un amor?

bueno, disfruten el cap, sé que muchas han anhelado este momento.


Capítulo 14

Primera Cita

Sesshoumaru entra en su habitación sumido en sus pensamientos. Deja su chaqueta sobre la cama y se desata el nudo de la corbata. Se ve al espejo y refunfuña al ver que el pelo ya le llegaba más abajo de los hombros. Si hay algo que odiaba era cortarse el pelo. Se desabotona la camisa y queda sólo en pantalones, entra a su baño distraído, levanta la mirada y descubre a una sonrojada Rin de pie, desnuda frente a él. Sus jugosos senos y su blanca piel eran mucho más que un afrodisíaco para él. Agradeció el error que tenía el baño y era que el toallero estaba del otro lado del mismo. Detrás de él para ser exactos. Sin apartar los ojos de ella, tomó la toalla y extendió su mano sosteniendo la toalla.

-Ehem! Creo que necesitas esto…

-Gracias.

Rin tomó la toalla y se cubrió.

-Te importaría?

Le hizo señas para que le diera la espalda.

-Ah, sí, lo siento. (Para nada…)

Sesshoumaru salió del baño con una sonrisa que Rin no pudo ver. Rin salió usando la bata de baño de Sesshoumaru.

-Espero que no te moleste, pero dadas las circunstancias…

-De ser así, qué haré? Quitártela? Suena tentador, pero no. Adelante.

Rin salía de la habitación con un sensual contoneo en su caminar.

-Supongo que ahora estamos a mano, galán…

Sesshoumaru se sonrojó ante aquella frase. Pero había algo de lo que estaba seguro, Rin le estaba coqueteando. Se aguantó con todo lo que tenía hasta que ella cerró la puerta de su habitación.

Rin estaba preparando la cena cuando Sesshoumaru se acercó furtivamente tras ella, la abrazó inmovilizándola, pero sin aplicar fuerza. Le habló suavemente al oído, estaba lo suficientemente cerca como para que su lengua y cálido aliento acariciara el lóbulo de su oreja.

-Qué crees que estás haciendo, preciosa? Me estás provocando, pero no estás dispuesta a aceptar las consecuencias. Bien sabes que me vuelves loco, y que hace mucho pasé mi límite esperando por ti… Qué quieres de mí?

Rin giró para verlo a los ojos, él estaba inclinado sobre ella, saboreando su aroma. Sonrió y se inclinó un poco, sus labios estaban a escasos milímetros. Rozó sus labios con los suyos y se separó un poco de él.

-Sé bien que aún no tienes lo que necesito de ti. Pero casi lo tenías. La próxima vez, trata de conservarlo…

(O.o) Esa, era la expresión en el rostro de Sesshoumaru. Rin le coqueteaba y lo provocaba abiertamente. Aún no podía identificar cuándo cambiaron las reglas del juego, pero estaba bien si ahora podía seducirla con libertad.

-Qué tal si vamos a cenar fuera? No es que no me guste tu comida, pero no eres mi cocinera.

-A dónde iremos?

-Donde tú quieras.

-Me estás invitando a una cita?

-Quieres que sea una cita?

-Que conste que no terminará como todas tus citas.

-Y cómo terminan todas mis citas?

-En tu cama…

-No me quejo… y no lo espero… puede terminar perfectamente en la tuya.

-Sesshoumaru…

Rin había cambiado y ésta nueva Rin, que seducía y jugaba con las palabras lo volvía loco.


Kagome llegó a la casa y se dejó guiar por las risas de su esposo e hijo. Los encontró jugando sobre la cama, Inuyasha lo sostenía en el aire y Satoshi reía sin control.

-Mama!

-Hola, mi cielo…

Satoshi corrió a ella y se aferró a sus piernas. Ella lo cargó.

-Hola, mi amor.

Kagome lo llenó de besos.

-Keh! Y yo qué? Soy hígado picado?

-Inu…

-Beso! Beso! Beso!

-Satoshi!

Inuyasha rió.

-Te juro que yo no le enseñé eso.

Satoshi se recostó en el hombro de Kagome.

-Mama, tengo sueño…

-De repente? Bien, te llevaré a tu cama.

-No! Contigo!

-No señor, hoy no. Mami está muy cansada y tú, mi cielo, tiras muchas patadas dormido.

-Mama no me quiere?

-Sí, mi amor, claro que te quiero. Pero… está bien, me iré a dar un baño.

Inuyasha lo cargó y Kagome se fue al baño, estaba sumergida hasta el cuello en la tina y con los ojos cerrados. Inuyasha la besó en la boca y se sentó al borde de la tina.

-Lo siento, mi amor, pero no me gusta verlo llorar.

-Eventualmente, deberá aprender a dormir solo noches corridas. No siempre tendremos a Rin que se ofrezca como niñera.

-Lo sé… Me perdonas?

-Sólo si me besas.

Kagome sonrió y le hizo señas, sus labios rozaron. Sonrieron, ella se sentó en el borde, a su altura y volvieron a besarse, esta vez el beso fue más profundo, se prolongó hasta que ella comenzó a temblar por el frío. Se separaron y sonrieron. Inuyasha acarició sus mejillas y la cubrió con la bata de baño.

-Ya está dormido. Lo llevo a su cama?

-Se despertará llorando.

Kagome se puso el pijama, y mientras se recogía el pelo, Inuyasha la abrazó.

-No has comido nada hoy.

-No tengo hambre.

-Eso te hace daño. Ven conmigo.

La guió a la cocina y sacó de la nevera un cóctel de frutas. Se sentó a su lado en la sala y la besó en la mejilla.

-Come.

-Pero mi amor…

Inuayasha tomó un pedazo de fruta. Y se la acercó a la boca, ella se la comió y besó sus dedos. Se recostó en su regazo, él acarició sus mejillas.

-Mi amor… no me has dicho qué decidiste.

-Con respecto a qué?

-A tener más hijos.

Kagome cerró los ojos.

-Hace meses que hablamos de eso…

-Antes de que nos separáramos.

-Quise ganar tiempo… pero… Rin y yo estamos trabajando en un proyecto de cirugías y tratamos con químicos peligrosos y con rayos X… y no puedo quedar embarazada por el tiempo que estemos trabajando en ese proyecto.

-Y eso es?

-Un año y 6 meses…

-Un año y 6 meses?

-Más bien 2 años… porque debo evitar 6 meses para asegurarme de que los químicos no tengan efectos secundarios.

-2 años? Cuándo pensabas decírmelo. Hace mucho me hablaste del proyecto, sí, pero nada de esto salió a la luz.

-No esperaba que quisieras más hijos… con lo que me hiciste con Satoshi…

-Hasta cuándo vas a seguir tirándome eso en cara? Tengo que traerte otra serenata?

-Es que aún no me cabe en la cabeza que pudieras pensar que yo te… con Kouga… por favor, Inuyasha…

-Metí la pata, sí, pero ya perdóname. Sé y estoy seguro de que Satoshi es mi hijo… y que tú no has sido de nadie excepto mía… mira, en lo que hablamos, te comiste todas las frutas.

-Gracias, amor.

-Y cuánto de éstos 2 años falta?

-1 año… la verdad es que no sé, porque Rin y yo somos las encargadas, trajimos la técnica de Inglaterra y seremos quienes enseñemos a usarla…

-Buenas noches…

Inuyasha hizo el intento de pararse, Kagome se lo impidió.

-Qué te pasa?

-Nada. Absolutamente, nada. Llevaré esto a la cocina y me iré a dormir.

-Estás molesto conmigo.

-No, no lo estoy.

-Sí lo estás. No quiero dejar de trabajar y por eso estás molesto…

-Kagome, jamás te he pedido que dejes de trabajar. Ni siquiera… Olvida que hablé. De acuerdo? Si quieres esperar, bien, esperaremos.

-Inuyasha…

-Kagome, si no es contigo, no tendré más hijos, así que si me toca esperar 15 años, lo haré…

Kagome sonrió y lo besó.

-No tienes que esperar 15 años. Haremos un trato, cuando Satoshi cumpla 5 años, me tomaré un año libre. Sí?

-K-Kagome… no quiero que dejes de trabajar… No si no quieres…

Kagome sonrió y lo besó.

-Yo también quiero otro bebé.

Inuyasha sonrió y la abrazó. Satoshi fue a su encuentro en la sala, aún soñoliento y con lágrimas en los ojitos.

-Mama…

-Ven aquí, mi amor…

Kagome lo cargó y limpió sus lágrimas. Inuyasha sonrió y lo besó en la frente.

-Esta noche sólo dormiremos. Vamos, ya es tarde.

Se acostaron con Satoshi entre ellos, pero él estaba aferrado a Kagome, aún dormido, sonrieron y se besaron.

-Buenas noches, amor.

-Buenas noches, mi vida…


Sesshoumaru y Rin salían de un restaurante.

-Estaba delicioso. Verdad?

-Sí, pero ese Shippo… como que no te quitaba el ojo…

-Jaja! cómo serás. Nah! Nos conocemos de hacen muchos años.

-Si? Qué tanto se conocen?

-Mmm-mucho…

-Qué?

-Salimos por un tiempo…

-Sabías que ese lugar es suyo.

-No, ni me lo imaginaba. De hecho, he venido cantidad de veces y nunca lo había visto.

-No lo puedo creer.

-No! No seas así!

Llegaron al auto convertible de Sesshoumaru, un Mercedes-Benz SLR 500, color negro, Shippo los vio desde su oficina mientras Sesshoumaru le abría la puerta y la ayudaba a abordar el automóvil. Sus ojos opacos y su semblante entristecido, sintió cómo se rompía su corazón al verla besarlo en la mejilla.

-Esperé demasiado… pero no me daré por vencido…

Sesshoumaru encendió el auto y abandonaron por completo el local.

-A dónde quieres ir, preciosa?

-Esta vez tú eliges.

-Hm! Sólo si me prometes guardarlo como un secreto.

-Qué cosa?

-Te llevaré a mi lugar favorito en la ciudad.

-De verdad?

-Sí, pero nadie lo sabe.

-Te lo prometo, será un secreto entre tú y yo.

-No se lo puedes decir a nadie. Ni a Kagome.

-No le diré dónde es. Pero es mi mejor amiga… Pero si no quieres, no se lo digo.

-Bien, le hablarás del lugar, pero no dónde está.

-Te lo prometo.

Sesshoumaru aceleró su convertible y pronto estaban en la autopista devorando asfalto. Llegaron a una playa privada, Sesshoumaru abrió la puerta de Rin y la ayudó a bajar del auto.

-Todo un caballero. No?

-Siempre te he tratado así, o no?

-Sí, es verdad.

Sesshoumaru vio sus finas zapatillas de tacón.

-Quítate los zapatos. La arena te los va a dañar.

Sesshoumaru se quitó los suyos, Rin también. Bajaron hasta la playa y recorrieron un buen tramo en la arena, se acercaron al agua, en la arena húmeda quedaban marcadas sus huellas, así, en silencio Sesshoumaru la tomó de la mano y entrecruzó sus dedos, ella se sonrojó y se acercó un poco más a él.

-Este lugar es precioso.

-Tiene algo que me hace sentir bien… no lo sé, pero es así, no importa en la situación en que esté…

-Sí, tiene algo… cierto… no se qué…

-Sabes? Descubrí este lugar cuando te fuiste a Inglaterra… porqué lo hiciste?

-A veces, antes de dormirme… no lo puedo evitar, pero recuerdo casi toda mi vida… mejor hablemos de otra cosa…

-No, dime…

-No me quiero pintar como una mártir… pero he sufrido, Sesshoumaru, he sufrido demasiado, y cuando creo que no voy a sufrir más… algo más pasa… me pregunto cuánto más podré soportar, a qué aferrarme para no morir de tristeza… amo a la vida, amo mí vida, pero no he podido ser feliz desde sabe Kami cuánto tiempo…

-Rin, sabes bien que lo último que haría sería herirte… y no te imaginas todo lo que siento al recordar lo que te hice… no soy así…

-Lo sé, Sesshoumaru… pero necesito sanar, por eso aún no… no estoy lista para esta ni para ninguna relación…

Sesshoumaru le brindó el refugio de sus brazos. La besó en la cabeza.

-Primero que todo, soy tu amigo. De acuerdo?

-Sí…

Pasaron largo rato abrazados. Rin sonrió y pasó sus manos por su rostro, removiendo unos flequillos salvajes que ocultaban su ambarina mirada.

-Vaya cita…

-A mí me parece muy buena… la mejor que he tenido… y está a punto de ponerse mejor.

-Sí?

-Quieres helado?

-Pero si acabamos de cenar!

-Sí, pero te aseguro que como éste, no lo has probado nunca.

-Está bien.

Volvieron al auto. En ningún momento, Sesshoumaru soltó su mano. Fueron a una casa cerca de la playa en la que estaban. Sesshoumaru tocó a la puerta.

-Pero si es más de medianoche!

-No importa.

Un señor de entrada edad abrió la puerta y sonrió ampliamente al ver a Sesshoumaru.

-Pero si es el ragazzo! Hijo mío! Cuánto tiempo!

-Hace mucho que no vengo, es verdad…

-Y esta bella bambina? Qué hace en la oscuridad?

-Sabes algo, papa Giggio? Quiero que pruebe tu helado de melocotón.

-Sesshoumaru, es muy tarde…

-Aha! Eso no es problema, principessa, queste viejo hombre, no duerme mucho. Pasen, pasen, la noite stá fría.

Entraron a la casa. Era muy acogedora, decorada con un aire europeo de los años 20.

-Saró giusta parte posteriore!

-Dice que vuelve en seguida.

-Questa è una bella ragazza, Sesshoumaru! (Es una mujer hermosa, Sesshoumaru!)

-Questa ragazza è il proprietario del mio cuore! (Esta mujer es la dueña de mi corazón!)

Rin sonrió y asintió. Tenía el corazón a mil por hora y unas ganas incontrolables de brincar entre sus brazos y besarlo.

-Il vostro posto è bello, signore. (Su casa es preciosa, señor).

-Le denomina, papa Giggio. Il vostro italiano è perfecto, non come qualcuno… (Llámame papa Giggio. Tu Italiano es perfecto, no como alguien…)

-Grazie. (Gracias)

-Qui è, il gelato! (Aquí est�, el helado!)

-Grazie, papa Giggio. (Gracias, papa Giggio)

Sesshoumaru aún no salía de su asombro por el dominio del idioma por parte de Rin. Y más aún, había declarado abiertamente sus sentimientos por ella, con la intención de que ella no lo supiera, y ella se había enterado.

-Ciò è squisita! (Esto está exquisito!)

-Amperora! Questa ragazza conosce che cosa ha! (Ah! Esta muchacha sabe lo que tiene!)

Rin rió.

-Come vi conoscete? (Como se conocen?)

-Ah! La mai de questo ragazzo era mi estudiante y él también, durante un buen tiempo…

Después de terminar el helado, se despidieron del anciano y se retiraron.

-Cuándo pensabas decirme que sabes italiano?

-Cuando me preguntaras si sé francés. Vivi en Milán cuando tenía 7 años.

Llegaron al apartamento. Estaban en la puerta de la habitación de Rin.

-No me vas a invitar a pasar?

-No.

-Al menos lo intenté.

-Gracias, por todo…

-No hay de qué…

Sesshoumaru se inclinó sobre ella para besarla en la mejilla, pero la fuerza de atracción fue mucho mayor y sus labios rozaron, se sintieron calientes ante este roce, ella rodeó su cuello con sus brazos y el puso sus manos en su cintura y el beso fue tierno, pero a la vez apasionado, Sesshoumaru la pegó a su cuerpo y recargó sobre él, fue eterno. Rompieron el beso y se miraron a los ojos, él acarició sus enrojecidas mejillas y depositó un dulce beso en ellas.

-Buona sera…

-B-buenas noches, principessa…

Sesshoumaru se retiró a su habitación con dolorosa lentitud. Ese beso había despertado cosas que no sabía que existían. Se quitó la camisa y justo en ese momento sonó su celular. Extrañado de quién podría ser a esa hora, contestó.

-Bueno?

-Sesshy…

Sesshoumaru viró los ojos, era una de sus compañeras. Le dijo que no estaba en la ciudad y cerró la llamada.


Rin y Kagome estaban en un descanso.

-…Rin, se enfadó, no lo creí, pero se molestó cuando le dije que ahora no puedo…

-Se molestó?

-Sí. Le prometí que cuando Satoshi cumpla 5 años, me tomaré un sabático.

-En 6 meses elegirán al jefe de residencia. Te saldrás?

-Creo que en ese caso no tienes competencia.

-No lo sé…

Kagome sonrió.

-Modestia debería ser tu segundo nombre. No eres jefa de cirugía porque eres muy joven.

-Sí? Pues no creo que sea muy feliz como jefa de cirugía, y mucho menos de residencia… me tendré que mudar aquí…

-Ya vives aquí.

Rin le sacó la lengua.

-Por cierto, cómo te fue con Sesshoumaru anoche?

-No te lo puedo decir.

-Qué!

-No, no, nada de eso… Kagome, estoy enamorada de ese hombre!

-Eso lo sabía yo. Pero dime…

-Supuestamente no era una cita, me dijo que iríamos a donde yo quisiera y fuimos a mi restaurante favorito…

-Oye, pero no que no era un cita?

-Al principio no, y menos cuando descubrí que Shippo es el dueño de ese restaurante.

-Qué!

-Cuando salimos, Sesshoumaru estaba celoso. Pero fue genial, me llevó a un sitio bellísimo y después a comer helado, estaba riquísimo. Y cuando llegamos al apartamento… uff! Casi lo meto en mi habitación. Es que ni a propósito le sale un beso mal.

-Debió ser irresistible.

-Hice de tripas corazón, no te lo imaginas.

-Oh, sí! Sí me lo imagino. Estás roja como un tomate y no me has dado detalles.

Rieron.

-Sesshoumaru no es capaz de herirte, Rin, debes pensar en darle una oportunidad…

-Lo sé… Kagome a dónde iba Sesshoumaru cuando Yuuji me atacó?

-…-

-Dime la verdad.

-Eso debes hablarlo con él. Yo no creo que pueda ni deba darte esas explicaciones.

-Iba a desaparecer, verdad?

-Rin… debes hablar con él. Pero antes de sentenciarlo, piensa cuántas veces lo has rechazado. Y ahora que están viviendo juntos, cuántas veces más lo has hecho. Sesshoumaru no es un hombre que se conozca por su paciencia, debes pensar en eso…

-Kagome… es que tengo miedo…

-Miedo a qué?

-Aun no lo recuerda y…

-Rin, no lo recuerda porque no te ame, no lo recuerda por el trauma. Eres médico, sabes cómo es.

-Sí, lo sé… pero…

-No entiendo a qué le temes, quizás no recuerde la relación que tuvieron, pero se volvió a enamorar de ti. Contra viento y marea, se volvió a enamorar de ti.

-Sabes que aún lo amo, y que cuando no me reconoció me sentí morir…

-No te ha preguntado porqué se casó con Kagura?

-No, sólo se sorprendió.

-Debes decírselo.

-No. De mi parte nunca lo sabrá. Ni sobre nosotros, ni sobre Kagura.

-Da lo mismo, si él te lo pregunta, le tendrás que decir.

-Cuando salgamos, vamos a mi apartamento, se supone que debe estar listo, o casi.

Ya en la tarde, fueron al apartamento de Rin.

-Qué pasó aquí? Por qué todo esto está así?

El piso estaba manchado, no había puerta en pie y la tapicería de los muebles corroídos.

-Es ácido sulfúrico… todas las puertas están quemadas, todos los muebles, todo…

-Qué! Por qué no me avisaron?

-Lo sentimos, pero el señor Sesshoumaru vino y dijo que él resolvería todo.

-Y las puertas? Para cuándo estarán?

-Bueno, hay un problema… nosotros tenemos toda la mercancía comprometida con un rascacielos. Así que deberá esperar dos meses.

-Dos meses! Ya me dio…

-Vendrás a vivir con nosotros?

-No… me quedaré con Sesshoumaru… vivir con ustedes? De luna de miel? Ni loca.

Como no quedaba nada de valor, se fueron. Rin llegó al apartamento y encontró a Sesshoumaru desmayado en el piso.

-Sesshoumaru!

Se arrodilló a su lado y lo puso boca arriba, tenía un golpe en la boca.

-Sesshoumaru!

Como pudo lo llevó a su cama y le limpió la herida. Tenía la presión normal, lo que la asustó. Le revisó la cabeza en busca de algún otro golpe, justo cuando iba a llamar a una ambulancia, Sesshoumaru reaccionó.

-Preciosa, estás bien?

-Sesshoumaru, qué pasó? Yo debería preguntarte a ti.

-Ese bastardo tenía una manopla… lo siento preciosa, pero destruyó tu apartamento…

-Eso no importa ahora, al menos que me puedas decir dónde puedo comprar otro igualito a ti.

-Te asustaste, preciosa?

-Qué crees?

-Antes no habías actuado así. A veces me gustan estos desvanecimientos…

-Baka! Cómo se te ocurre decir algo así!

-Cada vez que me desvanezco, recuerdo cosas y hoy recordé una muy buena y muy mala.

-Qué recordaste?

-Porqué nunca me dijiste que fuimos pareja?

-No me recordabas cuando despertaste… qué esperabas que hiciera?

-No casarte, como ibas a hacer con el tipo ese…

-Sesshoumaru…

-También sé porqué Kagura me atacó… descubrí que no estaba embarazada, discutimos y el tipo ese amigo de ella, me golpeó la cabeza…

-Sesshoumaru…

-También recuerdo que… si tú no tienes amnesia, porqué me sigues diciendo que no?

-Porque ha pasado mucho desde ese entonces hasta ahora… y tengo que sanar, organizar mis pensamientos y mis sentimientos…

-Eso quiere decir que no sabes lo que sientes por mí.

-No. Sé muy bien lo que siento por ti… contigo lo he sentido todo… te he amado, te he odiado y vuelto a amar…

-Me abandonaste…

-Te conocía… Llámame egoísta, pero no quería criar al hijo de otra…

-Me engañaste… durante todos estos años, me engañaste…

-Sesshoumaru, por favor…

-Bien, no es que te reclamaré ni nada… pero… Rin, te esperaré hasta que el día pierda su nombre y yo mi identidad…

-No tendrás que esperar tanto… no si mantienes lo que necesito de ti.

-Dime qué es…

-No, así no funciona…

La mirada de Rin, estaba opaca, desviada al suelo. Sesshoumaru acarició sus mejillas.

-Ya recuerdo… esa mirada… la he visto antes… Dime la verdad, Rin, con secretos entre nosotros no llegaremos a ninguna parte…

Las lágrimas se arremolinaron en sus ojos, rodaron por sus mejillas. Ella se refugió en su pecho.

-Perdóname, Sesshoumaru…

-Rin, lo nuestro fue un secreto, verdad?

-Sí, íbamos a decirlo cuando todo pasó… pero… fue el mejor mes de mi vida…

Sesshoumaru se incorporó y tomó su rostro entre sus manos y besó sus mejillas en el cauce de sus lágrimas, ella se lanzó sobre él y lo abrazó con todas sus fuerzas.

-No tengo nada qué perdonarte, preciosa… pero no recuerdo exactamente cuándo fue…

-Qué cosa?

-Que estuvimos juntos.

-Antes de que Kagome e Inuyasha fueran novios…

-Eso fue antes o después de…

-Antes…

Sesshoumaru la apretó en sus brazos y la besó en la sien.

-Quiero quedarme contigo esta noche…

-Esta y todas las que le siguen… pero no te quiero ver llorar.

Rin se fue a dar un baño, cuando volvió, Sesshoumaru tenía un brillo misterioso en sus ojos. Rin se detuvo en la puerta pensando que su pijama quizás era demasiado corta, se dio media vuelta para cambiarse.

-Qué pasa, preciosa?

-Me pondré otra pijama…

-Por qué? No te voy a hacer nada que no quieras…

-Sesshoumaru…

-Rin, si tengo que esperarte 100 años, te esperaré…

Rin sonrió y se sentó a su lado, Sesshoumaru tomó sus manos y las besó.

-Acabo de recordar…

-Qué cosa?

-Es un secreto.


N.A: Bueno? y qué tal? A que no quisieran una primera cita como esa con un galanazo como ese...

Sesshoumaru: Ehem! Te dije que no usaras eso.

Mizuho: Ah? Pero mi amor, es que fue taan linda que tenía que usarla!

Sesshoumaru: Prácticamente andas publicando nuestras intimidades al mundo...

Mizuho: Eres tan lindo que sé que me perdonarás, si?

Sesshoumaru(girando los ojos): Está bien. te perdono.

Gracias a todas por seguir mi fic es emocionante que ya tenga tantos reviews! Anda, hagan un esfuerzo y dejen siempre! Para que llegue a 200! Que mientras más reviews, mejor me sale!

Se despide su amiguis (como me dice Mary-chan) Mizuho B&A