Hola! Sí es un milagro! dos capis en una semana!

Este capi va dedicado en especial a mi amiguis Mary, que se nos va por 5 meses, Te voy a extrañar!

Estoy super emocionada! Nunca esperé llegar a 100 reviews! Mucho menos a 200! gracias a todas por seguir mi fic!

Beuno! disfrútenlo! Creo que es uno de los mejores caps hasta ahora!


Capítulo 16

Un Sentimiento Irracional

Sesshoumaru despertó con Rin pegada a él. Acarició sus mejillas y la sintió pegarse aún más a él.

-Sesshoumaru, te quiero…

Todo fue en sueños, Sesshoumaru sonrió y la despertó.

-Preciosa…

-Hm! Hola…

-Hola. Dormiste bien?

-Sí, gracias…

Rin estaba preparando el desayuno cuando Sesshoumaru se sentó en el desayunador.

-Quieres salir esta noche?

-A dónde iremos?

-Es una cena de negocios, pero después, a donde quieras.

-Me prometes que no será nada raro?

-Yo elegí el restaurante esta vez. Un fino restaurante francés.

-Hm! Suena tentador.

-Y exquisito. Qué dices?

-Sí, me encantaría.

Sesshoumaru le extendió una tarjeta dorada.

-Si necesitas algo, no lo dudes.

-Sesshoumaru, yo…

-Sé que tienes excelente gusto. Y en éstas reuniones las apariencias lo son todo, así que quiero que te veas despampanante.

-Eso significa…

-Nada, preciosa, sólo te dije que si necesitas algo, no lo dudes.

-Sólo si necesito algo?

-Sólo si lo necesitas.

-Gracias.

-Rin… tengo hambre, vas a hacer algo?

-Ay! Sí.

Después del desayuno, Sesshoumaru se preparó para salir, entró al estudio y abrió la gaveta de su escritorio, escogió uno de los juegos de llaves.

-La motocicleta? Nah!

Volvió a sacar unas llaves.

-Bien.

Iba de salida cuando Rin le pidió que le detuviera el ascensor. Al cerrarse las puertas.

-Te ves preciosa…

-Gracias.

Llegaron al parqueo y Rin no pudo creer lo que veía.

-Mi auto!

Estaba con la pintura corroída y rayado, los vidrios rotos y en el capote tenía la palabra "Perra" escrito con pintura. Sesshoumaru sacó su celular y realizó una llamada.

-Ven, te irás conmigo…

-P-pero…

-Vendrán por él y lo arreglarán. Vamos, se te hará tarde.

Fueron al garaje, Sesshoumaru desactivó la alarma de su auto, esta vez un Porsche Carrera GT convertible, plateado. Al salir, puso el hands free a su celular.

-Cerraré el techo, parece que va a llover.

-Sí.

Sesshoumaru cerró el techo a la vez que mencionaba un nombre con voz firme.

-Sí, habla Hamasaki… Gracias, igual. Tengo problemas con un policía… abuso de la autoridad… No, no es la primera vez. Hace un mes golpeó a una mujer hasta dejarla inconsciente y le destrozó el rostro, entró violando la puerta de su apartamento y luego destruyó los muebles con ácido muriático… Eso no te importa, su departamento está inhabitable… destrozó su auto. NO ME IMPORTA LO QUE TENGAN QUÉ HACER! ES UN CRIMINAL! No es un favor, maldita sea, te voy a pagar! Pero quiero a ese tipo preso YA!

Cada vez que Sesshoumaru gritaba, Rin temblaba. Minutos después, Sesshoumaru cerró la llamada, estaban en un taponamiento. Él notó que ella estaba alterada, pasó su mano por su mejilla.

-Preciosa, lo siento. Pero es que si uno no grita, esos estúpidos no hacen nada.

-Vas a pagar?

-Se llama "Movimiento de influencias". Hago que le den de baja y luego lo enjuicien en una corte.

-Pero él te puede encarcelar…

-Con qué bases? En cada caso él o me atacó primero, o te atacó a ti, todo ha sido en defensa. Si yo tuviera la culpa de algo, ya me habría hecho algo…

-No quiero que te arriesgues demasiado…

-Rin, no te mató de milagro. Deja que me encargue de esto.

Rin asintió. Sesshoumaru tomó su mano y la besó.

-Te asusté?

-Sólo…

-Perdóname, sabes que no suelo perder el control con tanta facilidad.

-De hecho, te pareciste mucho más al Sesshoumaru del que me… Olvídalo…

-Rin, creo que a estas alturas del juego no debemos guardarnos secretos. Qué ibas a decir?

-Que eras así cuando me enamoré de ti.

-Y… te estás volviendo a enamorar? O necesitas a ese Sesshoumaru?

-N-no… m-me gustas mucho más ahora…

Sesshoumaru no había soltado su mano, la levantó y la besó.

-Sigo esperando.

Rin le sonrió y cerró los ojos ante la caricia en su mejilla por parte de Sesshoumaru. Se sorprendió al sentir la calidez de sus labios sobre su piel.

XXXXXXXXXX

4:30 PM

El día había sido agobiante. Entraron al lounge y se tiraron sobre el sillón.

-Mou! Se me van a hinchar los pies!

-Somos dos.

-Sí, pero iba a salir con Sesshoumaru esta noche.

-Te mato!

-Mira, es que todo se complicó. Esta mañana cuando me lo pidió el día era perfecto, pero Yuuji vandalizó mi carro que no sirve ni para chatarra…

-Gran cosa, de por sí ya era una chatarra.

-Oye! Mi auto estaba en perfectas condiciones!

-Un carro de 12 años…

-Sí, era viejo, pero no quiere decir que no sirviera, no tenía ni un tornillo defectuoso.

-Bueno, no es problema, el seguro te lo paga.

-Me dijo que es una cena con unos socios y que es en un finísimo restaurante francés. El problema es que tengo que comprar un vestido y zapatos y no tengo carro.

-Vamos en taxi.

-Kagome, es la primera vez que me siento en 5 horas!

-Rin, si rechazas a Sesshoumaru otra vez, no te vuelvo a hablar.

-Oye! No se vale! Un paso a la vez!

-Y hace cuándo fue el último beso?

-Antes de que Satoshi se enfermara…

-Dos semanas… Rin, qué pretendes? Te lo he dicho y lo sabes. Sesshoumaru no es paciente, ha esperado demasiado.

-Lo sé!

Sonó el celular de Rin.

-Es Sesshoumaru!

-Contesta o qué!

-Porter…

-Preciosa, ya saliste?

-No, no he salido del hospital… Pero ya me voy.

-Está bien, estoy cerca, te voy a buscar…

-Sí, está bien, estoy en el lounge.

-Bien.

Rin cerró la llamada.

-Y?

-Viene a buscarme… creo que espera que esta noche yo le diga algo…

-Y más te vale decírselo.

-Esta mañana, le dije que estoy enamorada de él…

Kagome le tomó a temperatura.

-Tú?

-Bueno, se me zafó…

-Y él, qué hizo?

-Me besó en la mejilla…

-Hm!

-Quéeee!

-Bueno, supongo que viniendo de Sesshoumaru, está bien. La verdad es que todavía no me los imagino juntitos. Cómo te viniste a enamorar de ese iceberg con patas?

-Oye, Sesshoumaru no es frío… y es muy cariñoso… Lo único es que no es exhibicionista, y mejor así. Porque no me gusta la sobadera frente a la gente.

-Pues ya lo has dicho, están hechos el uno para el otro.

-Además, ahora que recuerdo y comparo… Sesshoumaru es un amante muy generoso…

Rieron sin jamás sospechar que Sesshoumaru había sido testigo de aquella confesión. Tocó la puerta y entró.

-Hola, Sesshoumaru…

-Hola… Rin, estás lista?

-Sí, nos podemos ir.

-Kagome?

-Inuyasha viene por mí, gracias.

Se despidieron de Kagome y se marcharon.

-Sesshoumaru, discúlpame, pero por lo del carro, no tuve tiempo de…

-Lo supuse, así que me encargué de eso. Me tomé la libertad de elegir un vestido para ti, espero que no te moleste.

-Qué!

-Pensé que no tendrías tiempo…

-Gracias…

Ahora se le dificultaba más a Rin decirle que los pies la estaban matando, así que decidió no decirle nada.

Sesshoumaru ya estaba listo. Vestía un traje de etiqueta, estaba esperando a Rin en la sala. Cuando Rin salió no tuvo otra reacción más que quedarse mirando casi idiotizado. El vestido que escogió, color negro con un atrevido escote frontal y la espalda al descubierto, acentuaba sus curvas y se fijaba a su cuerpo de la misma manera en que Sesshoumaru hubiera querido hacerlo. La sedosa melena negra caía sobre sus hombros y espalda y su maquillaje resaltaba el verde esmeralda de sus ojos.

-Sessh, qué tal?

-Deliciosa… Ehem! Preciosa…

Rin rió al ver su reacción.

-Tú también estás delicioso…

Sesshoumaru no lo pudo creer, sus oídos lo engañaban.

-E-estás lista?

-Sí, vamos?

Sesshoumaru le extendió la mano y la escoltó hacia la puerta. Fueron al auto. Sesshoumaru le abrió la puerta, en el interior del automóvil había una docena de rosas rojas.

-Algo me dice que ésta no es una cena de negocios.

-Veremos qué tanto puedes confiar en tus instintos.

Rin sonrió y lo besó en la mejilla antes de entrar al auto. Sesshoumaru cerró la puerta y abordó.

-Gracias, están preciosas…

-No, son bonitas, tú eres preciosa.

Rin sonrió al llegar a restaurante, la ayudó a bajar del auto, en la entrada.

-Hamasaki.

-Por aquí, por favor.

Los guiaron a una mesa en lugar un tanto privado. Al ver que la mesa era sólo para dos, Rin confirmó sus sospechas de que la cena era una cita. Sesshoumaru pidió el más fino y caro vino que tenía el restaurante.

-Bien, tienes mi atención.

-Tú atención? Preciosa, de qué hablas?

-No hay socios que vendrán esta noche…

-Hubieras aceptado de no ser así?

-Sí.

Sesshoumaru se quedó perplejo.

-Sabes qué? Tengo ganas de ir otra vez a tu lugar favorito.

-Estoy en él.

-Qué?

-Mi lugar favorito en todo el mundo, es aquí… a tu lado…

Rin sonrió un poco sonrojada.

-Me refiero al cabo…

-No, hoy no. Te prometo que te llevaré, pero hoy no.

-Por cierto…

Lo besó en la mejilla, pero este beso era diferente, lo había besado con los labios entreabiertos. Era un beso seductor.

-Gracias por el vestido.

Sesshoumaru dio gracias por que su silencio era parte de su personalidad, la verdad era que no sabía qué decir.

-Quiero pedirte algo…

-Qué cosa?

-Arriba hay un piano-bar… y me gustaría mucho bailar contigo…

-Encantada.

Sesshoumaru se puso de pie y ayudó a Rin a levantarse. La música era suave, seductora, todo confabulaba en contra de la resistencia de Rin que de por sí estaba diezmada a su más bajo nivel debido al vestido de diseñador que llevaba puesto.

Notó que habían varios hombres que la miraban, Sesshoumaru también se dio cuenta y mientras bailaban la acercó un poco más a él en un abrazo un tanto posesivo. Ella se sentía en las nubes. Apoyada con ambas manos sobre su pecho, embriagada con su perfume y rodeada por sus musculosos brazos.

Él la veía ensimismado, ella estaba apoyada de su pecho. Las manos de él pasaron por su espalda y hasta su cintura. Los brazos de ella rodearon su cuello, levantó la mirada y quedaron presas una de la otra, el magnetismo les hizo una jugada y sus labios entreabiertos rozaron.

Sus labios se unieron en un beso apasionado y tierno a la vez. Ella sentía sus mejillas calentarse a la vez que él saboreaba el interior de su boca con su lengua, sentía algo parecido a una corriente eléctrica recorrer su cuerpo. Le respondió el beso de la misma manera y sintió cómo él la apretaba contra su cuerpo. Se separaron cuando el oxígeno fue completamente necesario para ambos. Sesshoumaru acarició sus mejillas a la vez que la veía a los ojos y sustituyó una de sus manos por sus labios.

Volvieron a la mesa. Sesshoumaru se disponía a pedir la cuenta, cuando notó que la noche estaba a punto de echarse por tierra. No se inmutó y llamó al mesonero.

El joven le llevó la cuenta, Sesshoumaru leyó de rápidamente y puso una tarjeta dorada. Una mujer, poseedora de peligrosas curvas se acercó a la mesa. Pensando que Rin era otra de sus aventuras, no ocultó sus intenciones. Sesshoumaru la trató con extrema frialdad.

-Hamasaki Sesshoumaru… tenía siglos sin verte ni saber de ti…

-He estado un poco ocupado.

-Sí, puedo verlo. Tal parece que estás experimentando en otro mercado…

-Yuuko, te estás saliendo de tus límites.

La voz de Sesshoumaru era distante y fría.

-Cuando quieras volver a estar con una mujer de verdad, sabes dónde encontrarme…

Rin se quedó perpleja, abriendo los ojos como luna llena y la sangre hirviendo en su interior. Con gracia y elegancia, Rin se puso de pie, Sesshoumaru le agarró una mano.

-Rin…

-No. Ella tiene razón, no pierdas tu tiempo con una chiquilla como yo. Mejor vuelve a tus andanzas con mujeres de tu talla…

Rin se soltó del agarre y se marchó.

-Lo que yo haga, deje de hacer o mis gustos, no son asuntos tuyos. No diré que fue un placer, porque realmente no lo ha sido, el hecho de volverte a ver… Y al menos, a ella, la respetas y la tratas como si tu vida dependiera de su gracia. Te-quedó-claro?

Sara no tuvo tiempo a hablar, el mozo le devolvió la tarjeta y el voucher a Sesshoumaru. Firmó y sacó un billete de su bolsillo sin ver y se lo dio como propina.

-Rin!

-S-Señor, esto es demasiado!

-Quédate con él!

Cuando Sesshoumaru llegó a la puerta, miró a todas partes. Le preguntó al maitrê por la mujer que había entrado con él.

-Se acaba de marchar en un taxi.

-Y mi auto?

-El valet fue por él.

Tan pronto el valet le dio las llaves se subió al auto y arrancó haciendo que las llantas rechinaran. Al llegar al apartamento, notó que Rin no tenía mucho tiempo de haber llegado.

-Preciosa…

-No te atrevas a llamarme así, jamás!

-Rin…

-No! No te voy a escuchar! No esta vez! No más! Estoy harta de ti y tus andanzas! Estoy harta de contestar el teléfono y que una cualquiera me insulte por eso! Estoy harta de que te escabullas a medianoche y vuelvas en la madrugada, ya está bueno! Te odio!

Rin le soltó sonora cachetada y con tanta fuerza que marcó su blanca tez de un rojo intenso. Él la haló antes de que se alejara y la besó. Ella le iba a dar otra cachetada, pero el detuvo su mano a escasos centímetros de su rostro.

-Acaso no piensas escucharme?

-No!

Su respiración era agitada, desigual, su rostro estaba rojo y sus ojos despedían fuego. Pero no lloró.

-Es una mujer de mi pasado… hace más de un año que no la veía. Ni a ella, ni a ninguna otra…

-Mentira! Ya no más!

-Rin…

Rin lo vio a los ojos, su furia se perdió en aquel mar ambarino de sus ojos. En ellos se reflejaba un profundo arrepentimiento y la forma en la que él la miraba, lastimado, como rogándole que se detuviera. Su mirada se ablandó. Sesshoumaru levantó su mano y rozó sus mejillas.

-Estoy esperando por ti, Rin. La verdad es que desde que te recuerdo totalmente, no me interesa ninguna otra mujer…

-Mujer yo?

-Sí, eres una mujer, sensual y vibrante… Una mujer que me vuelve loco sólo con la forma de caminar…

XXXXXXXXXX

Rin despertó y encontró su habitación llena de rosas. Había arreglos por todas partes. Sobre la cama y cerca de sus manos había una rosa, una tarjeta y un juego de llaves de un auto. De un lado decía: "Perdóname, preciosa". Y del otro: "Sólo si lo necesitas". Se refería a las llaves del auto, al ver el logo en las mismas, no tuvo otra reacción más que abrir la boca. Eran las llaves del audi. Sonrió y se levantó a toda prisa para abrazarlo, pero no lo encontró. Al marcharse, en el auto había otra rosa.

Llegó al hospital y un muchacho con uniforme de mensajería preguntó por ella. Ella se identificó y el muchacho le entregó una rosa con una tarjeta. Todo el personal del hospital estaba presente. Rin sacó la tarjeta del sobre. Era de papel de hilo y tenía una nota escrita a mano con pulcra caligrafía: "Preciosa, perdóname". Al pie, a la derecha había un grabado plateado con las iniciales SH. Por supuesto que Kagome al verla, la haló dentro del lounge.

-Me lo tienes que contar todo!

-Está loco!

-Qué pasó?

-Me regaló un vestido de diseñador, pero no cualquiera… Kagome, es un Valentino…

-Qué!

-No es broma es un Valentino… en fin, los tales socios no existían, así pasó a ser una cita… fantástica, maravillosa, él tenía su traje de etiqueta… me volvía loca… la cena estuvo deliciosa y Sessh, todo un caballero… después subimos al piano-bar y bailamos…

Rin tomó a Kagome de las manos y la guió como si bailara vals. Kagome reía.

-Mientras bailábamos nos besamos y…

-Rin, no lo niegues más… estás enamorada…

-100 por ciento, completa, perdida y locamente enamorada de ese hombre!

-Entonces… ya?

-No… peleamos…

-Qué!

-Le dí una cachetada…

Kagome rodeó su cuello con ambas manos.

-Te mato! Qué pasó con la noche maravillosa!

-Se nos acercó una mujer… Yuuko…

Kagome suprimió un suspiro y se llevó las manos a la boca.

-Qué pasó?

-No puede ser!

-Qué cosa?

-Era una mujer alta, con buen cuerpo, pelo castaño y largo?

-Sí… qué pasa?

-Volvió…

-Kagome! Dime qué pasa!

-Esa mujer… su nombre es Sara… ella… jugó con Sesshoumaru… lo engañó…

-Ella se le insinuó…

-No sería la primera vez… aún dice que ella no tuvo nada que ver… Ay! Kami! Dime que no peleaste con Sesshoumaru por eso…

-Sí… me incomodé y me fui del restaurante… apenas llegué al apartamento, Sesshoumaru llegó detrás de mí… creí que hacía poco que estaba con ella, que aún tenía numerosas amantes… Kami! Él me dijo la verdad! Todo el tiempo me dijo la verdad!

-Rin!

-No le creí, le grité mentiroso, le grité que lo odiaba… le di una cachetada…

-Rin…

-Ahora qué hago! Y él… él… sus ojos… Kagome…

-Cálmate. Si el ya lo recuerda casi todo, debe saber que eres más que celosa… pero dime al menos que lo perdonaste…

-No como el quisiera… no lo sabe… Kagome, me llenó la habitación de rosas, me prestó su auto…

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

Rin llegó al apartamento, eran casi las 7 de la noche. Sesshoumaru estaba en el estudio, absorto en su laptop. Interrumpió su trabajo al sentir el perfume de sakura embriagar el ambiente. Al levantar la mirada, Rin estaba de pie, a unos pasos de él, con las manos cerradas en puños sosteniendo una rosa y pegadas a la boca. Sesshoumaru se puso de pie y ella corrió a sus brazos.

-Perdóname! Perdóname! Lo siento tanto!

-Preciosa…

La rodeó con sus brazos. Su voz era ronca y seductora. La llenaba de calma y hacía que se estremeciera a la vez. Rin cruzó sus brazos alrededor de su cuello y lo besó. Una y otra vez, con desesperación, como queriendo remendar sus heridas. Él sostuvo su rostro entre sus manos y la besó con ternura y cariño. Ella mordisqueó su labio inferior, él entreabrió la boca y ella introdujo su lengua en su boca, saboreó hasta los rincones más recónditos de su boca.


Qué tal? Verdad que es uno de los mejores hasta ahora? me gusta mucho este cap!

Respondiendo preguntas generales. Esto viene en cap más adelantados, pero por si las lagunas. Rin tiene 26 años, Sessh 37, muy pronto viene el cumpleaños de Rin y tendrá 27.

Ceci, Lou, Mary, Eli; las adoro, gracias por seguir mi fic! y soportarme!
Denisse, (pio, pio, pio). Te voy a regalar un pollito.
Ishi-dora,
Lady Sesshoumaru, ya te extrañaba, que bueno que estásde vuelta!
keyg, InuSesshogirl, Lesly-radcliffe,
Kaorisama,
Saya, espero que hayas disfrutado tus vacaciones!
Syren888, Si te agarro te amto, asi que si ves mi carro cerca, busca refugio, con lo que te haré, ni Tenseiga te podrá salvar!
Izayoi,
Aki-chan, a partir de hoy la amenaza es efectiva o me mandas el mini manga o no publico más!
Hitomi Kansaki Fanel,
Kagi35, sé que me adoras, yo también!
FENIXGIRL,
Crystal-darling, déjate ver! me haces falta!
Lig, Kagome-Chan, Missau04

Gracias a todas por soportarme! Las adoro a todas!

Besos y abrazos

Mizuho