Bueno, les pido perdón por la demora, pero la uni me tiene con la soga al cuello. En fin, aquí esta el cap. Busquen su pañuelito, no les digo por qué. El cap tiene de todo a mi parecer. Espero que les guste.
…………………………………
Capítulo 22
En Nombre del Amor
-My child, he must know it… (Mi niña, él debe saberlo…)
-No! Stop that! He will never know! (No, detente, él nunca lo sabrá!)
-You are making a mistake that you will regret all of your life! (Estás cometiendo un error del que te arrepentirás toda tu vida!)
-And I hope so! I don't ever want to forget it! (Eso espero! Nunca quiero olvidarlo!)
-Even if it breaks your heart day by day? (Aún si te rompe el corazón cada día?)
-Even if I feel it tearing apart second after second! (Aún si lo siento desgarrarse a cada segundo!)
La anciana con la que hablaba la abrazó.
-My dear Megan… you really loved him… (Mi querida Megan… realmente lo amaste…)
-More than my very own life! Nana, what I'm going to do? He is already married! (Más que a mi propia vida! Nana, qué haré? Él ya está casado!)
-You should never leaved Japan in that case. (En ese caso nunca debiste irte de Japón).
Rin despertó exaltada, el sudor corría por su rostro y pecho. Sesshoumaru despertó al sentirla moverse tan bruscamente.
-Rin…
Se ocultó en su pecho y lo apretó con fuerza, él la abrazó y le llenó la cabeza con tiernos besos.
-Todo está bien… sólo fue un mal sueño…
-Lo siento…
-Todo está bien…
-I'm so sorry…
Sesshoumaru notó que Rin realmente estaba perturbada, más aún al escucharla hablar en inglés.
-Rin, levántate, vamos a caminar…
-No…
Como pudo con ella aferrada a su torso, alcanzó las yukatas de ambos. La cubrió con la suya y se puso la propia. Casi la tuvo que obligar a levantarse. Caminaron varias veces por el apartamento, Rin se refugió entre sus brazos.
-Qué me está pasando, Sessh?
-Sabías que las pesadillas son una consecuencia de la falta de descanso? Necesitas descansar!
-Pero es que no puedo!
-Cada noche es peor…
Sesshoumaru la apretó y la besó en la sien.
-Estás agotada, preciosa. Y eso me preocupa, no quiero que te enfermes…
-Pero es que sólo tengo las pesadillas cuando hacemos el amor…
-Entonces tengo la culpa?
-No… no debería ser… se supone que es todo lo contrario…
-Han pasado tres semanas y sigues con esas pesadillas… tómate unas vacaciones… o háblame de ello. Dime qué te tortura todas las noches?
-No… ya estoy bien… no te aburriré con mis sueños tontos…
-Está bien… Si son tus deseos…
Sesshoumaru la cargó y la volvió a llevar a la cama. Apenas estuvo cómodo nuevamente, ella se pegó a su pecho.
-Preciosa…
-Si no lo hago, no duermo…
Sesshoumaru la rodeó con sus brazos.
-Dulces sueños, preciosa.
Rin se quedó dormida entre sus brazos. Al día siguiente, Sesshoumaru despertó con los besos de Rin en todo su rostro.
-Preciosa…
-Buenos días, súper héroe…
-Preciosa…
-Te amo, Sesshoumaru. Y quiero darte las gracias por estar conmigo…
-No, soy yo quien debe agradecerte por todo lo que has hecho por mí.
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La oscuridad reinaba en cada rincón. Sólo se podían apreciar las siluetas de dos personas, por sus voces, se sabía que eran un hombre y una mujer.
-…Hay muchas cosas inconclusas en mi vida… y definitivamente, les voy a dar punto final…
-No estarás hablando de Hamasaki?
-De ese mismo…
-Lo he visto con la chiquilla que era su amiga. Parece que ahora son pareja.
-En serio? Eran pareja antes…
-Pero en ese entonces ella no tenía ni 20 años…
-Te lo digo, Hamasaki no es un santo de su devoción. Estoy casi segura que la chiquilla era menor de edad.
-Y qué clase de punto final le darás a Hamasaki?
-7 pies bajo tierra… O él o ella… Aunque sería muy divertido si los dos…
Rieron. El hombre tomó un arma y la cargó.
-No… quiero que les duela, eso sería muy benévolo. Quiero una muerte lenta y dolorosa para ambos…
-Con Hamasaki, debes tener cuidado. Tiene más vidas que un gato. No sólo sobrevivió al incendio, sino que le dio un infarto mientras conducía y el auto estalló. Y mira dónde está…
XXXXXXXXXXXXXX
Rin, Sango, Kagome y Aki estaban reunidas en una noche sólo para mujeres. Reían divertidas.
-Oye, Kagome… le pedí a Miroku el helado ese con anchoas y no sabe tan mal.
-Estás loca.
-De remate, de verdad, no sabe tan mal.
-Sango, ya te toca consulta, tienes que hacerte el primer ultrasonido…
-Sí, lo sé. Miroku está emocionadísimo, que quiere ir conmigo. Quién la hará?
-Nosotras podemos hacerte una, pero no la que va a tu récord. Porque no somos obstetras, somos cirujanas.
-Pero no hicieron un internado en obstetricia?
-Sí, pero no nos da la capacidad para tener un paciente así, te vamos a referir a un amigo… Shepard.
-El americano?
-Sí, es muy bueno.
-Aki… el americano no estaba enamorado de ti?
-No se lo digan a Kohaku… una vez me invitó frente a Kohaku, no sabía qué hacer.
-No te preocupes, Kohaku no es tan celoso. Sobre protector sí, pero celoso no tanto.
-Parece que Kohaku te arruinó muchas citas.
-Ni te imaginas.
Rieron.
-No sé de dónde lo sacó, pero le preguntaba a mis citas si eran vírgenes, si les decían que si, les decía que se mantuvieran así y si les decían que no les decía que yo sí y que les convenía que siguiera así.
-Pero Kohaku no era un niño?
-Sí, digo ya era algo grandecito, tenía unos 17, 18… pero no sé que les hacía que se asustaban enormemente. Hubo uno que no se atrevió ni a tomarme de la mano.
Todas rieron. Justo en ese momento, Sesshoumaru llegó.
-Buenas noches, señoras, señoritas.
-Sessh!
Rin se puso de pie y fue a saludarlo.
-Sesshoumaru, como me digas señora una vez más, Rin se queda sola y de mala manera.
-Un momento, estás o no estás casada? Digo si es con Inuyasha…
-Sesshoumaru…
-Antes de que haya un río de sangre… vuelvo en un segundo, chicas.
Rin haló a Sesshoumaru hasta la habitación.
-Mi amor, estamos en una noche sólo para mujeres… te lo dije…
-Me estás echando de mi casa?
-Anda, sólo hasta las 12.
-Y qué gano yo con eso?
-Un masaje…
-Un masaje?
-Te daré un masaje completo con aceite caliente y luego un baño…
-Contigo?
-Sí.
-Está bien…
Rin lo besó.
-Ahora cámbiate y vete.
Sesshoumaru se quitó el saco y se desabotonó los puños de las mangas, comenzó a quitarse la corbata y al verlo así, Rin no se pudo resistir y lo besó apasionadamente.
-Tienes visitas…
-Lo sé y casi lo lamento.
Rin salió de la habitación y lo dejó vistiéndose. Volvió con las mujeres que estallaron en risas al verla.
-Qué pasa?
-Rin… pareces un camarón…
-Waaa!
El tono escarlata en el rostro de Rin se intensificó y las risas no se hicieron esperar.
-Son malas! Quién quiere más limonada?
-Yo la quiero, pero que me congele todo el cerebro.
-Una súper espesa y… quién más?
-Tráelas todas así.
-Salen 4 frozen!
Sesshoumaru llamó a Rin a la habitación.
-Ya vengo.
Entró en la habitación.
-Qué pasa?
-Yo también quiero limonada…
-Sessh!
-Mira, tienes un poco ahí…
Comenzó a besarla en todo el cuello.
-Sesshoumaru!
-Está bien, ya me voy.
Luego de que Sesshoumaru se marchara, Rin preparó las limonadas.
-Sango, no que te ibas a casar antes de que el bebé nazca?
-Sí, ya tengo el permiso y todo, pero ahora que Miroku volvió a trabajar, está todo en pausa. Primero por que quiere algo enorme, no me deja poner un centavo y no tiene tiempo, trabajando en los preparativos de la publicitaria.
-En otras palabras, es culpa de Sessh.
-Sessh?
-Ejeje… Sesshoumaru…
-Oye, Aki, no necesitas que le hale las orejas a Kohaku?
-No! Para nada! Si Kohaku se porta de lo más bien y es muy cariñoso.
-Ah! Enamorada!
-Ôh làlá!
-Oigan! No la relajen! Es lindo estar así enamorada de tu novio…
-Sí tú! Defiéndela, como tú estás que te olvidas de una cuando llega ese papasote que tienes por novio…
-Son crueles! Kagome, no me vas a defender?
-Yo? No, si tiene razón. O es que acaso no crees que Inu es un papasote también?
-Y un súper papá!
-Me pregunto en qué estarán esos dos?
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Sesshoumaru acababa de llegar a la casa de Inuyasha. Que estaba jugando con un videojuego y Satoshi.
-Eres un abusador, cómo se te ocurre jugar contra Satoshi?
-Yo? Pero si él está ganado!
-No es posible.
-Mira tío! Papá no me puede ganar.
-Eso veo…
Satoshi le había vuelto a ganar a Inuyasha. Sesshoumaru rió burlonamente.
-Ven y gánale tú. Qué crees? Tendrá 3 años, pero se sabe todos los trucos.
-Y quién crees que se lo enseñó?
-Me lo imaginé.
Sesshoumaru tomó el control y comenzó a jugar con Satoshi, su puntuación no fue mejor que la de Inuyasha y Satoshi le ganó.
-Creí que te dejabas ganar.
-Yo? El bicho le gana a la computadora. Quieres un trago?
-Sí, sólo con hielo.
Más tarde, Satoshi se había dormido. Inuyasha lo cargó y lo llevó a su cama. Volvió a la sala con Sesshoumaru.
-Oye, sabes que no me meto en tus asuntos, pero Rin es asunto mío también…
-Qué quieres decir con eso?
-Qué pretendes hacer con ella? Te crees que ella se va a conformar sólo con vivir contigo?
-La diferencia es un papel…
-Quizás para ti. Pero para ella es mucha. Es una garantía de que todo seguirá igual al día siguiente… Más que eso, la libra de la culpa y la tortura si llega a embarazarse…
-Embarazarse?
-No me vengas con que no has pensado que de buenas a primeras se puede embarazar. Usa anticonceptivos, pero no hay ninguno infalible. Además, mírala, adora a los niños. Y va querer propios, tarde o temprano…
-Pero…
-Mira, Kagome quedó embarazada usando los anticonceptivos. Yo pensaba que no tenía vida. Una pastilla todos los días a la misma hora, como si la propia dependiera de ello… yo le cambié el ciclo de las pastillas y provoqué el embarazo. Por dos días, sólo dos días consecutivos y Satoshi es el resultado.
-Si tú se lo provocaste, cuál fue el problema, por qué casi se divorcian.
-Me envenenaron la mente por así decirlo y cometí el error más grande del mundo, dudar de ella…
Sesshoumaru guardó silencio y tomó un sorbo de su trago…
-Rin no caería en eso, es distraída, pero no usa pastillas. Una vez que Satoshi nació la misma Rin le recomendó a Kagome unas inyecciones. Una cada tres meses… aún así no es 100 segura. Pero es bastante efectiva.
-Entonces cuál es el problema? Las probabilidades son de 1 en un millón.
-Tres de cada 100… pero sus amigas se están casando, están embarazadas o ya tienen hijos. Dentro de muy poco ella querrá esa misma vida.
-Y quién te nombró experto?
-Estúpido! Kagome me lo explicó todo! Claro que no se suponía que te dijera nada, pero guerra avisada no mata soldado. Y te advierto que si le haces algo a Rin, no la cuentas, porque si no te mató el infarto, te mato yo.
Sesshoumaru se bufó y volvió a tomar.
-Por cierto, falta un anillo en la joyería principal… el más caro…
-Yo lo tengo…
-Lo supuse, sólo quería confirmar. Qué harás con él?
-Eso no te importa. Me voy…
-Recuerda, si le haces algo a Rin, te parto la crisma.
-Sí, como digas…
Antes de salir, Sesshoumaru se devolvió sobre sus pasos.
-El anillo es para Rin. Y si abres la boca, te la borro de la cara.
Inuyasha sonrió.
-Tienes mi palabra…
Sin más, Sesshoumaru se marchó.
-(Odio admitirlo pero tiene razón… Rin y Kagome son de la misma edad y Kagome ya tiene un hijo… Sango le lleva dos años y ya está embarazada y a punto de casarse… Y todas sus demás amigas tienen un futuro más certero del que Rin cree que tendrá conmigo… me lo dijo: "Vive el presente, es lo que cuenta". Eso quiere decir que si no pongo las cartas sobre las mesas, ella se cansará de esperar y se irá… Pero no me salen las palabras… abro la boca y mi garganta se paraliza, la cuestión está en si ella lo sabe…)
Sesshoumaru llegó a la casa, y las mujeres estaban riendo. Se detuvieron al verlo.
-Sesshoumaru…
-Continúen, no hay problemas, es sólo que estoy cansado… Rin, Inuyasha te mandó saludos…
Sesshoumaru entró en la habitación. Sango miró su reloj.
-Kami, pero si es más de medianoche! Miroku me va a matar!
-Qué pasa?
-Es que le prometí que llegaría temprano, no quiere que maneje sola de noche.
Sango y las demás se despidieron. Luego de cerrar la puerta, Rin fue a la habitación. Sesshoumaru estaba acostado boca abajo. Ella se sentó a su lado y lo besó en la espalda.
-Mi amor…
-Estoy bien, ve con tus amigas.
-Ya se fueron. Qué te pasa?
-Rin, usas anticonceptivos, verdad?
Rin sintió un sabor amargo en la boca, el preguntarle eso a estas alturas de juego era como asegurarse nunca perder.
-Sí.
-Cuál usas?
-Para qué quieres saber.
-Curiosidad.
-La inyección de los 3 meses.
-Qué tan efectiva es?
-Lo suficiente como para que no te preocupes.
Rin se puso de pie y se fue al baño. Pocos minutos después salió usando un pijama largo y se acostó. Sesshoumaru la abrazó, pero ella le dio la espalda.
-Rin…
-Estoy algo cansada.
-Estás molesta.
-Por qué será?
-Rin…
-Escucha, si lo que quieres es una garantía no la tendrás. Las inyecciones son efectivas pero no 100, mira a Sango, yo se las ponía. Igual no te debes preocupar, yo sé lo que hago y no me volveré a equivocar.
-Qué?
-Olvídalo. En otras palabras, no me embarazaré para que te quedes conmigo. Eres libre de irte cuando te de la gana. Buenas noches.
Rin se tapó la cara con las sábanas, en su mente, repasó lo que acababa de decir y se mordió el labio inferior arrepentida de haber hablado. Sesshoumaru le quitó las sábanas.
-Rin. Qué quisiste decir con no volverte a equivocar?
-Nada. Sólo que ya no soy una niña…
-Rin. Dime la verdad.
-Sesshoumaru, no hay ninguna verdad. Estás paranoico. Si tu preocupación es que quede embarazada, no te preocupes, no pasará.
-Sólo era curiosidad. Inuyasha me habló de un ritmo y otras cosas y quise saber qué hacías tú. Creí que podía preguntarte dado el hecho de que si quedaras embarazada ahora, yo sería el padre. No sabía que te molestarías.
Sesshoumaru se apartó.
-(Lo sabía, ella no lo sabe. No está segura de lo que quiero y no ha hecho planes a largo plazo…)
-(Qué es lo que piensa? A veces me confunde… mejor me olvido de todo y sigo viviendo el momento, es la única manera que veo de ser feliz. No voy a seguir soñando con un futuro que nunca llegará… Kami!)
Rin se levantó y buscó su agenda, rebuscó entre sus cosas por un marcador rojo y escribió algo. Volvió a la cama, besó a Sesshoumaru en la mejilla y se quedó dormida.
-(De verdad estaba cansada… Claro que sí! Rin nunca me ha mentido!)
Dormida, Rin buscó el calor de su cuerpo y se pegó a él.
-Te amo, preciosa… pero tengo miedo a lo que pueda pasar…
XXXXXXXXXXXXXXXXXX
Sesshoumaru sabía que era el día libre de Rin, así que no la despertó. Se levantó con cuidado. Mientras se hacía el nudo de la corbata vio la agenda de Rin en el piso. La levantó y vio lo que Rin había escrito la noche anterior.
NO TE OLVIDES DE INYECTARTE!
Estaba escrito con marcador rojo y ocupaba toda la página. Vio dos páginas atrás que tenía marcado el día que le tocaba, luego al día siguiente, entre compromisos tachados, al final de la hoja un recordatorio. Dejó la agenda sobre su cartera y se terminó de hacer el nudo. Se sentó al lado de Rin y la despertó con un beso.
-Preciosa…
Ella rodeó su cuello con sus brazos.
-Hm! Hola, mi amor!
-Dormiste bien?
-Sí…
Le enderezó el nudo de la corbata y lo besó en la mejilla.
-Te preparo el desayuno?
-No te preocupes… hoy es tu día libre, descansa…
-Tienes tiempo?
-Para qué?
-Para desayunar.
-Preciosa, pero si te digo que no te molestes. Sólo te desperté para despedirme.
-Entonces no tienes tiempo?
-Para ti? Tengo todo el tiempo del mundo. Está bien, si insistes, prepárame el desayuno.
Rin se levantó y fue al baño. Al salir lo besó y se fue a la cocina.
-A ver… algo rápido pero rico…
-Sándwiches.
-Qué?
-Hace mucho hiciste unos sándwiches riquísimos. Los puedes hacer ahora?
-Hm! El problema es que no se hacen rápido…
Sesshoumaru tomó su celular y llamó a su secretaria.
-Llegaré tarde.
Cerró la llamada.
-Tengo tiempo.
Rin sonrió y sacó todos los ingredientes para preparar el desayuno. Al terminar.
-Delicioso… como todo lo que preparas, cariño…
Sesshoumaru se puso de pie y la besó en la mejilla. Rin estaba completamente sonrojada. Al ponerse de pie notó que había ensuciado la yukata al cocinar.
-Waa! Ya vuelvo.
Sesshoumaru la siguió y la vio entrar al baño y quitarse la yukata. Cuando ella se volvió para buscar ropa se encontró con los ojos de Sesshoumaru, devorando cada centímetro de su cuerpo desnudo.
-Sessh…
Sesshoumaru se apresuró a besarla apretándola contra su cuerpo y acariciándola.
-Preciosa…
-Sessh…
-Está bien?
-…-
-Preciosa…
-No… lo siento Sesshoumaru, pero no…
-No tienes porqué ponerte así.
Alcanzó su yukata y la cubrió con la misma. La besó en la mejilla.
-Volveré para la tarde. Me puedes acompañar en la noche a un cóctel?
-Es formal?
-Sí. Qué me dices?
-Está bien.
Sesshoumaru la besó nuevamente en la mejilla.
-Quieres almorzar conmigo?
-No estarás ocupado todo el día?
-Sólo ve a mi oficina. Irás?
-Sí.
-Bueno, me voy.
Sesshoumaru iba a salir cuando Rin lo detuvo y lo besó apasionadamente.
-Me perdonas?
-Preciosa, eso no importa…
XXXXXXXXXXXXXXX
Rin estaba en casa de Kagome, había llevado las inyecciones.
-Rin pero te faltan dos semanas.
-No importa, no voy a dejar que se debilite.
-Pero…
-Escúchame, anoche Sesshoumaru estaba paranoico, no me lo dijo pero su temor más grande es que quede embarazada…
-Rin…
-Primero está lo del proyecto. No me voy a arriesgar…
-Pero saca cuentas! Si te la pongo ahora deja de ser efectiva. Si te la pongo ahora será como un tratamiento para embarazarte…
-Kami! Qué hago Kagome? Me lo dejó bien claro. Prácticamente me dijo que eso sería lo último que quisiera en el mundo…
-Uy! Es un idiota!
XXXXXXXXXXXXXXXXXX
Sesshoumaru estaba en su oficina, pensando en la discusión de la noche anterior.
-(No se volverá a equivocar… qué quiso decir con eso?)
Sesshoumaru cayó en una cuenta tan grande que se arrepintió de haber hablado la noche anterior.
-(Ella estuvo embarazada! Como no caí en cuenta? Habrá sido mío? Kami!)
Sesshoumaru tomó su celular, la iba a llamar.
-(Pero si era mío ella me lo hubiera dicho… me lo hubiera dicho…)
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por su secretaria que entraba con unos documentos.
-Hamasaki-sama…
-Gracias, Ari, déjalos ahí.
-Se le ofrece algo más, señor?
-Que nadie entre, excepto Rin.
-Sí señor…
-Y ordena dos servicios de sushi, sin anguila y sin pulpo, wasabi aparte.
-Sí señor, osake?
-Sí.
La secretaria se retiró y Sesshoumaru se hundió en la montaña de papeles frente a él. No se dio cuenta del paso del tiempo hasta que Rin se escabulló detrás de él y le tapó los ojos.
-Espero que sea Rin, por que si no…
Rin rió y lo besó en la mejilla.
-Hola, mi amor…
-Hola…
-Tengo hambre, qué vamos a comer?
-Ari, ya llegó?
-Sí señor.
La secretaria hizo unas señas y un mozo entró con un carrito. Ambos se retiraron dejando a Sesshoumaru y Rin solos. Sesshoumaru cerró la puerta con seguro y abrazó a Rin.
-Te ves preciosa…
-Gracias.
La besó en la mejilla y luego en los labios.
-Vamos a comer…
-Está bien.
Se sentaron a una mesa típica japonesa. Comieron sentados lado a lado. Y compartiendo de sus platos.
-Están deliciosos!
-Sí?
-Y el sake ni se diga.
Al terminar de comer, Sesshoumaru se sentó detrás de Rin y la abrazó besándola en la mejilla.
-Preciosa, no he dejado de pensar en lo que me dijiste anoche. Qué quisiste decir con que no te volverías a equivocar?
-Sesshoumaru, lo único que te voy a pedir es que te olvides de eso. No significa nada, simplemente hablé de más.
Rin se echó hacia atrás quedando entre los brazos de Sesshoumaru.
-Mi amor…
-Sí?
-Esta mañana hablé con mi nana.
-Y cómo está?
-Está bien. Escuché a mi tío pelear porque ella todavía quiere montar caballo.
Sesshoumaru rió.
-Quieres ir a verla?
-Estoy pensando en ir por una semana.
-Quieres que vaya contigo?
-Creo que tendríamos que dormir en habitaciones separadas.
-Por qué? Tu abuela no creerá que tú aún seas…
-No. Cuando nos separamos, vivía con ella.
-Entonces ella…
-Sessh… cuando yo me fui, estaba desolada… mi nana me ayudó mucho…
-Creo que ese ha sido el error más grande que he cometido en toda mi vida. El haberme quedado como un idiota, parado mientras tú llorabas y te despedías…
-Sesshoumaru…
-Lo recordé esta mañana… eso no lo recordaba…
Sesshoumaru la apretó entre sus brazos.
-Mi amor, olvida todo eso…
-No puedo. No puedo olvidar que te hice tanto daño. Y tú me perdonaste…
-Te perdoné porque te amo. Y yo tuve la culpa también. Ya te lo había dicho, era una chiquilla consentida y me negaba a hacerme cargo de un hijo tuyo con otra.
-Te decía pequeña y tú lo odiabas…
-Cuando llegabas de la oficina, yo te daba masajes…
-Me gustaría que me dieras uno así.
-Quizás esta noche.
Se besaron. Sesshoumaru la continuó apretando entre sus brazos.
-Mi amor, me tengo que ir.
-Qué harás?
-La mucama llamó y dijo que esta enferma, así que me toca limpiar.
-Un día no importa, ella irá mañana.
-Y tus camisas?
-Las plancho yo.
Rin rió divertida. Sesshoumaru le hizo cosquillas y ella siguió riendo.
-Qué tal si nos vamos y nos olvidamos de todo lo demás, incluyendo el cóctel de esta noche?
-La última vez que te escapaste, el celular me volvió loca.
-Entonces quédate conmigo.
-Y qué haría yo aquí?
-Dormirte así como estás y yo leo los estúpidos contratos que se van a renovar.
-Eso no lo hace Inuyasha?
-Inuyasha sólo los modifica y se asegura que ambas partes cumplan. Yo tengo que estar conforme con las cláusulas.
-Que conste que si me sueltas, me voy.
-Nunca más te soltaré.
La besó en la mejilla.
-Sólo déjame buscar los papeles.
Sesshoumaru se puso de pie y buscó los papeles, volvió a sentarse y la abrazó. Ella se acomodó y lo besó en la mejilla.
-Que descanses, cariño…
Luego de unas tres horas, Sesshoumaru cerró el folder y pensó que había abusado de Rin al hacerla quedarse así todo ese tiempo. La besó en la frente.
-Preciosa…
-Mi amor…
-Cómo dormiste?
-De maravilla!
-Ya nos vamos.
-Pero no has terminado.
-Termino mañana. Vamos, estoy cansado.
-Está bien.
Al salir de la oficina, la secretaria le entregó unos mensajes a Sesshoumaru.
-Te dijeron por qué?
-El hotel no tenía el salón listo. Le avisarán la nueva fecha.
-Está bien. Gracias.
-Etto…me puedo marchar, Hamasaki-sama?
-Sí. Hasta mañana.
Al llegar a la casa, cargó a Rin y la besó en la mejilla.
-Quién eres y qué le hiciste a mi Sesshoumaru?
-Tú?
-Sí, o me dirás que no eres mío?
-Soy tuyo por siempre.
-Y yo tuya. Mi amor, me tengo que bañar…
-No iremos al cóctel, se canceló.
-Y qué haremos entonces?
-Tengo una muy buena idea…
Sesshoumaru la besó en el cuello.
-Sessh!
-En caso de que no te lo hubiera dicho, dos días sin ti son una tortura…
XXXXXXXXXXXXXX
Miroku llegó a su apartamento y al ver las cosas de Sango, supo que no hacía mucho que había llegado. La encontró en la cocina preparando un dulce.
-Hola, mi amor.
-Hola…
-Cómo estás?
-Bien, pero con mucha hambre.
-Y mi bebé?
Miroku se arrodilló frente a ella y la besó en el vientre. Sango sonrió y acarició su cabellera.
-Te gusta el chocolate verdad?
-Sí, me encanta.
Miroku le metió un dedo en el bowl y lo probó.
-Delicioso…
Sango lo besó en la mejilla y sonrió.
-Qué tal si te vas a dar un baño en lo que termino de prepararlo.
-Vienes conmigo?
-Suena tentador. Termino de mezclarlo y te acompaño.
Miroku estaba en el agua y al poco rato, Sango lo acompañó. La rodeó con sus brazos. Bajó sus manos a su vientre y la besó en la mejilla.
-Parece que va a ser grande y fuerte como su papá.
-Claro que sí, será un niño hermoso como su apuesto padre.
-Estamos tan seguros de que será niño?
-Realmente no me importa. Siempre y cuando sea fuerte y saludable.
-Y el dulce?
-Me comí una parte, la otra se está enfriando. En dos semanas me voy a hacer el primer ultrasonido.
-Quiero ir contigo.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Sesshoumaru estaba acostado, transversal en la cama, con la cabeza colgando fuera de la misma. Rin colapsó sobre él y lo besó en el cuello, él la rodeó con sus brazos. Su respiración agitada.
-Preciosa… eso fue…
Rin lo besó y no lo dejó terminar la frase. La abrazó y se acomodó en la cama y entre miradas y dulces caricias, Rin se quedó dormida. Sesshoumaru la besó en la mejilla y la vio dormir y sonreír entre sueños.
Sesshoumaru despertó al escucharla hablar en inglés, sudaba copiosamente.
-Rin… Rin!
-I will never tell him! (Nunca se lo diré!)
-Rin!
-Qué! Mi amor?
-Estás bien?
-Sí…
-Me vas a decir de qué trata esa pesadilla? O te veré hacer lo mismo cada vez que hagamos el amor?
Rin se levantó algo perturbada y alcanzó una yukata roja.
-Créeme, será mejor que no lo sepas.
-Rin! No puedo creer que sea a ti a quien yo le tenga pedir explicaciones!
Sesshoumaru se puso su yukata azul y se levantó.
-No puedes vivir en paz y olvidarlo?
-No! No puedo! Cada vez que hacemos el amor es lo mismo. Y cada vez es peor.
-No quiero decírtelo! Déjalo así!
-No se va a quedar así! Por qué no quieres decírmelo!
-Porque estoy segura de que al momento que lo sepas, me dejarás.
-Rin… nunca sería capaz de algo así. Por qué me tienes tanto miedo?
Rin fue al baño tapándose la cara. Luego de echarse abundante agua, sintió a Sesshoumaru abrazarla por la espalda.
-Rin, me hiciste prometerte que no habrían secretos entre nosotros. Dime qué es lo que te tortura.
-Debes prometerme que me comprenderás. Y me escucharás antes de perder la razón.
-Te lo prometo.
Sesshoumaru se sentó en la cama y Rin se paseaba de lado a lado, buscaba las palabras exactas.
-Me dijiste que no me preocupara, que no volverías a equivocarte. Y lo dijiste cuando hablábamos de una posibilidad de que te embarazaras… Es eso?... Estuviste embarazada?
Rin se paralizó, como si un baldazo de agua fría le cayera justo en la cabeza. Las lágrimas salieron de forma automática y con un leve movimiento asintió. Sesshoumaru se puso de pie y la abrazó.
-Era hijo mío?
Rin abrió los ojos como luna llena y bajó la cabeza.
-Rin, ese hijo que perdiste… era mío también?
Rin tragó grueso y se apartó de sus brazos.
-Rin…
-Sí! Era tuyo!
Sesshoumaru sintió la tierra abrirse bajo sus pies y tragárselo completo. De repente sus ojos se enrojecieron y una rabia que llevaba meses dormida afloró.
-PORQUÉ NO ME LO DIJISTE! CUANDO FUE!
-La- la primera vez que nos separamos…
-MALDICION! MALDICION! MALDITA SEA!
Tomó lo primero que tenía a mano y lo tiró contra la pared.
-SESSHOUMARU!
-ME OBLIGASTE A CASARME CON UNA MUJER POR LA QUE NUNCA SENTÍ NADA! ME NEGASTE EL DERECHO A SABER QUE ESTABAS ESPERANDO UN HIJO MÍO!
-YO NO LO SABÍA! NUNCA LO SUPE!
-ME ABANDONASTE!
-Cómo es que de repente eres la víctima!
-TODAS SON IGUALES!
-QUÉ HUBIERAS HECHO DE SABERLO!
-ME HUBIERA HECHO RESPONSABLE!
-8 AÑOS DESPUÉS ES MUY FÁCIL DECIRLO!
-DEBISTE DECÍRMELO!
-VETE AL DIABLO!
El rostro de Rin estaba completamente rojo. Sesshoumaru la detuvo y ella le lanzó sonora cachetada.
-TE ODIO!
Aún así, Sesshoumaru no la soltó.
-Por qué nunca me lo dijiste?
-Porque lo último que quería era hacerte sufrir más de lo que ya lo había hecho…
-Rin…
Sesshoumaru se fue calmando poco a poco. Y se acercó lentamente.
-Rin… perdóname…
-No tienes idea lo que sentí al saber que había estado embarazada luego de perderlo… No sabes lo que es que despiertes en una cama de hospital y te digan que acabas de perder un hijo!
Sesshoumaru la abrazó.
-Preciosa…
-Estaba en la universidad… y de repente me desmayé… nunca lo supe, ni siquiera sospeché que estaba embarazada… Debes creerme, Sesshoumaru…
-Te creo…
-Al despertar, me dicen que me tuvieron que operar… que mi embarazo fue en las trompas y que me tuvieron que sacar una…
-Rin… perdóname…
-No sabes lo que es…
-Sí lo sé Rin… lo estoy viviendo…
Rin no pudo creer lo que veía. Lágrimas. En el rostro de Sesshoumaru había lágrimas.
-Sesshoumaru…
Rin lo besó con ternura a la vez que acariciaba sus mejillas y le quitaba las lágrimas.
-Te amo, Sesshoumaru…
-Pero aún sí… porqué no me lo dijiste?
-No iba a volver a Japón. Estabas casado… volví al saber que estabas herido… y te lo iba a decir al momento que despertaras… pero cuando lo hiciste… cuando lo hiciste… no me recordabas… no recordabas ni mi nombre, ni mi cara…
Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Debiste decírmelo… era a tí a quien... era contigo que quería estar…
-Me recordaste casi 7 años después… cómo te lo decía?
-Saliste de mi vida… Cómo te iba a recordar?
-Los dos cometimos errores… pero yo el más grande todos…
Sesshoumaru la besó con cariño. La vio fijo a los ojos y Rin, comprendiendo, se refugió en su pecho. Se sentaron en la cama y Rin examinó su rostro, colorado por la cachetada que le había dado.
-Te he hecho demasiado daño, Sesshoumaru…
-No me importa… sólo tu me puedes curar…
Sesshoumaru bajó la cabeza y la abrazó con fuerza, refugiándose en su cuello. Rin lo recostó y él no la soltó. Continuaba refugiado en su pecho.
-Todo va a estar bien, mi amor…
Se quedaron dormidos, abrazados. Sesshoumaru despertó aferrado a Rin que se quería levantar.
-Qué haces?
-Mi amor…
Rin lo besó a la vez que se colocaba sobre él y metía sus manos bajo la yukata de Sesshoumaru.
-Rin…
Colocó sus manos sobre sus caderas y quiso incorporarse. Ella se apoyó en su pecho impidiéndoselo.
-No… yo…
Bajó sus manos contorneando su cuerpo y soltó su yukata. Las de él recorrieron su cuerpo hasta sus senos. Al rozarlos ella suspiró y él se incorporó para saborealos, ella volvió a suspirar y él sonrió. Subió sus manos a sus hombros y le removió la yukata. Ella abrió la de él y y se deshizo de ella. Debió reconocer que no lo había visto tan grande como ahora, pasó una mano sobre su extensión.
-AArgh! Rin!
Rin sonrió. Sesshoumaru continuó besando su pecho y acariciando su espalda, ella acariciaba su cabellera a la vez que se movía. Reconocía que Rin era una amante muy exigente, tanto que ella sola no podía llenar sus expectativas. La sujetó con fuerza y se incorporó haciéndola quedar acostada.
-SESSHOUMARU!
-MEGAN!
Sesshoumaru descansó entre sus senos. Ella acariciaba su cabellera.
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Kohaku llegó a su apartamento y corrió al teléfono al escucharlo.
-Bueno?
-Mi amor…
-Aki, cómo estás?
-Bien, y tú?
-Bien, quieres venir a cenar?
-Claro, ya voy saliendo… Er-me daré un baño primero…
-Ok. Aquí te espero.
Aki terminaba de arreglar la mesa cuando tocaron la puerta. Al abrir la puerta se sorprendió al ver a Kohaku con un gran ramo de rosas.
-Mi amor!
-Perdona por abandonarte estos días…
Aki lo besó y lo abrazó. Entraron al apartamento.
-Huele delicioso!
-Es una receta que Sango me dio.
-Sango?
Kohaku sonrió.
-Trajiste tu mochila?
-Er-sí… espero que no te importe… pensé que sería mejor si estudiaba contigo, en vez de dejarte sola.
-Está bien.
Aki puso las flores en agua. Después de la cena, Kohaku la besó en la mejilla.
-Delicioso.
-Quieres postre?
-Qué preparaste?
-Aish es serail, es un dulce egipcio…
-Sí quiero.
Aki sonrió y se levantó, llevó los platos a la cocina. Al volver con el dulce, besó a Kohaku en la mejilla.
-Es mi favorito, espero que te guste.
Kohaku probó el postre y no volvió a hablar hasta haberlo terminado todo.
-Delicioso!
-De verdad?
-No hay más?
-En serio te cabe más?
-En realidad no, pero está riquísimo.
Aki rió. Se sentaron en la sala. Kohaku apoyó su cabeza del regazo de Aki y luego de juguetear con sus manos, la besó.
-No que vas a estudiar?
-Sí… tu anatomía…
La haló por la cintura quedando sobre ella.
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Rin y Kagome llegaron al apartamento de Rin y Sesshoumaru, Satoshi veía televisión.
-Te veo diferente, Rin…
-Sí? Qué me ves?
-No lo sé… pero te ves como si te hubieras librado de un peso…
-Pues sí… en realidad, sí.
-Y es algo que yo no sepa?
-No, no lo sabes…
-Y no me lo dirás?
-La verdad es que desde que hablamos de eso… ya no siento aquél peso en mi pecho… aquella culpa por ser felíz…
-Rin… no te entiendo…
-Te había dicho que estuvimos juntos antes…
-Sí…
-Pues lo que nadie, excepto mi nana y yo sabe, es que cuando me fui a Inglaterra, estaba embarazada…
-Qué!
-Yo no lo sabía, lo supe después de perderlo… pero cuando volví y Sesshoumaru no me recordó… eso me devastó… cuando me dijiste que Inuyasha había anulado su matrimonio… de repente vi mi futuro atado al de Sesshoumaru… hace como una semana se lo dije…
-Rin! Debiste decirlo!
-Lo sé. Primero Sesshoumaru se puso como loco, estaba encolerizado, pero luego se calmó… y… Kami! Kagome ahora sí estoy segura de que no puedo vivir sin él.
-Tío!
Rin se congeló al escuchar a Satoshi llamarlo. No habían abierto la puerta lo que significaba que él estaba ahí antes que ellas. Sonó el celular de Kagome.
-Bueno?
-Kagome, donde estás?
-Estoy con Rin, ya voy para allá.
-Está bien, aquí te espero.
Sesshoumaru se acercó a ellas con Satoshi en brazos.
-Qué pena contigo, Rin, pero era Inu, me tengo que ir.
-Bueno, hablamos después. Adios.
-Adios.
Luego de que Kagome se marchara, Sesshoumaru abrazó a Rin.
-Con que no puedes vivir sin mí… ah?
-Eres bastante indiscreto cuando te lo propones. Cómo estás?
-Yo, bien. Cómo fue tu día?
-Creo que se merece terminar con un rico baño caliente y un buen masaje…
-Sí? Quieres que te de el masaje?
-Me encantaría… quién sabe? Si haces un buen trabajo puede ser que te de uno a ti también.
-Tentador. Pero estaba trabajando en el estudio y tengo hambre. Así que vete dando tu baño y yo te doy el masaje luego de comer algo?
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Sango y Miroku salieron del consultorio perplejos. Ninguno podía creer lo que había visto ni escuchado, en especial Miroku. En el camino ninguno habló. En una luz roja, Miroku vio a Sango que tenía las mejillas mojadas. Tomó su mano y la besó, le sonrió y ella sonrió. Al llegar al apartamento seguían sumergidos en su silencio.
-Aún no puedo creerlo… Quiero que me lo digas…
-No tendremos un hijo… Tendremos dos…
-Dos!
Miroku la cargó y la llenó de besos.
-Sabes que te amo?
Estaban acostados. Miroku con su oído pegado al vientre de Sango. Ella acariciaba su pelo y reía cada vez que la acariciaba.
-Me haces cosquillas…
Miroku la besó en el vientre. Y luego subió hasta estar frente a ella.
-Quiero casarme contigo, ahora si es posible!
Sango rió.
-Gemelos… creí que era algo hereditario…
-Y lo es. En mi familia es muy común… es tan común que es extraño. Porque se supone que los gemelos no tienen hijos gemelos, pero mi abuelo y mi padre si tienen.
-Mi amor… y tú familia…
-Sango, querida. Tú, y estos bebés, son mi familia. Si ellos quieren formar parte, bienvenidos sean.
Inuyasha está sentado en la sala. Pero su mente divagaba. No escuchaba nada a su alrededor. Aquellas palabras aún rondaban su mente. Sin intención alguna había escuchado a Kagome hablar por teléfono.
-Flash back-
-…No sé que haré… no puedo quedar embarazada… No! Él no lo sabe!... Rin… llevo 6 meses sin inyectarme… y nada!... No, tú crees?... E-es que quería darle la sorpresa…
Inuyasha se alejó de allí.
-Fin del flash back-
-PAPA!
Inuyasha volvió a la realidad.
-Qué pasa, hijo?
-Quiero jugar contigo.
-Lo siento, pero yo no quiero jugar ahora…
-Anda! Papa!
Satoshi haló su mano. Aquel gesto le recordó que él era exactamente así. En especial con Sesshoumaru, o era lo que más recordaba. Sonrió y abrazó a su hijo.
-Por qué estás triste?
-No estoy triste. Estoy cansado.
Satoshi bajó la mirada y luego trató de zafarse del abrazo de su padre.
-Qué pasa?
-Mami me dijo que cuando estés cansado, que te deje tranquilo.
-Esta vez no importa. Qué quieres hacer?
Mi avión.
-Bien, vamos a armar el avión.
Kagome se acercó y resbaló con uno de los carritos de Satoshi que estaban en el piso. Inuyasha se movió rápidamente y evitó que cayera, pero él perdió el equilibrio y cayó hacia atrás aún sosteniendo a Kagome.
Inu! Estás bien?
-Eso creo… y tú?
-Sí… gracias.
Kagome se levantó y ayudó a Inuyasha.
-Mama… perdón…
-Recoge tus juguetes, por favor. Inuyasha, estás bien?
-Sí, no me pasó nada.
Kagome lo besó en la mejilla.
-Gracias, amor…
Inuyasha sonrió y la besó con dulzura.
-Ah! Sí, a lo que vine… qué quieres cenar?
-No tengo hambre…
Satoshi había recogido todos sus juguetes, sólo tenía en la mano el carrito que Kagome había pisado.
-Mama…
-Qué pasa, mi amor?
-Los vas a regalar todos?
Kagome sonrió y lo sentó en sus piernas, recordó que le había dicho que si tropezaba con sus juguetes, los regalaría todos. Lo besó en la mejilla.
-No, esta vez te perdono, porque todavía los estabas usando.
Satoshi sonrió y la abrazó, le mostró el carrito roto.
-Lo siento, mi amor… te compraré otro igual…
-No. Ése me lo regaló tía Rin.
-Trataré de arreglarlo.
Inuyasha tomó el carrito. Después de la cena, Inuyasha estaba en el estudio tratando de arreglar el carrito de Satoshi y Kagome lo había llevado a dormir. Luego de un buen rato, Inuyasha fue a buscar a Kagome. La encontró en la habitación de Satoshi. Ella estaba dormida y el pequeño dormía acomodado en su pecho. Inuyasha sonrió y se acercó, acarició sus mejillas para despertarla.
-Hola…
-Hola, amor…
-Vendrás conmigo?
Una vez en la habitación, Kagome lo abrazó con fuerza y lo besó en la mejilla.
-…Amor…
-Inuyasha…
Kagome no pudo continuar. Según ella se había acobardado. Inuyasha la abrazó y la llevó a la cama. Ella se refugió en su pecho y lo abrazó con fuerza. Inuyasha cerró los ojos, se imaginaba lo que no le pudo decir.
-Kagome… gracias…
-Inu…
-Gracias por todo… pero en especial por Satoshi…
Kagome sonrió y lo besó. Inuyasha la apretó entre sus brazos.
-(Ya no importa sino puedes darme más hijos… tengo a Satoshi y te tengo a ti).
………………………
N.A: qué tal?
Las gracias a Ceci, Eli, Lou y Mary (Niñas dónde están!)
Aki-chan, te estás robando el show!
Denisse y Lig: No se conocen, pero los pollitos corren la misma suerte con ustedes… están seguras de que no son familia?
HawkAngel: Ah! Amiguis… se te fue el tiro por la culata, creo que ya te habras dado cuenta.
Kaorisama: Ahora debes estar feliz con la gravedad de la enfermedad de Sango y me diste una idea. Tendrán los ojitos de su "libidinoso" padre.
Saya: espero que te haya ido bien en tu examen. Yo tampoco resisto la tentación a veces.
Kagi35: Los mismo de siempre, yo tambien te quiero.
Skade: no creo que ese fuera el secreto que querías descubrir. No te desanimes, nadie nada sin mojarse.
Hitomi Kansaki Fanel: Qué dices de este? Te gustó?
Kathleen Potter Lupin, espero que hayas terminado tus deberes. A mi me kedaron de lindos y completos.
FENIXGIRL: Casi siempre estás entre los primeros reviews, si fue raro el retraso, pero ya veo la razón. Me alegra que sea esa. Bueno, como ya todos lo sospechaban no hay daños. Pero ahora que se agravó la enfermedad, que crees?
Lady Sesshoumaru: Ah! Qué pena! Dudo que quieras ser Rin ahora, pero no te preocupes, pronto te colgarás del techo gritando que quieres ser Rin.
Syrenbattou: KOROSU!
