Capítulo 26
Completamente Enamorados
Rin veía maravillada las bellezas que ofrecía la ciudad de París. Sesshoumaru sonreía disimuladamente, para él, era la oportunidad perfecta, para llevar a cabo sus planes. En ningún momento había soltado su mano. La apretó y la levantó hasta sus labios y la besó. Ella lo vio y sonrió.
-Toda mi vida soñaba con venir a París… Ahora, se cumplieron dos de mis sueños…
-Y cuáles son ésos?
-Estar aquí. Y estar contigo.
Rin lo besó en los labios. Una vez que el auto se detuvo en el hotel, Sesshoumaru la beso en la mejilla antes de bajar. Una vez en la habitación, Rin no lo pensó antes de acostarse.
-No quieres salir?
-Lo siento mi amor, pero no. Sólo quiero descansar… Estoy agotada…
Sesshoumaru vio su reloj, era cerca de las 10 de la noche. Pidió algo al servicio de habitación y se acomodó a su lado. Ella no lo pensó dos veces y se acomodó en su pecho.
-Vas a salir?
-Claro que no. No iré a ninguna parte sin ti. Descansa, preciosa…
-Mi amor…
-Sí?
-Te había dicho que eres el mejor novio del mundo?
-Lo sospechaba…
Rin levantó la mirada y Sesshoumaru le sonrió. Tocaron la puerta y era el servicio de habitación. Sesshoumaru lo recibió y pagó la propina. Al cerrar la puerta, Rin se sentó en la cama.
-Doy gracias por el Euro, ya no tengo esos dolores de cabeza por el cambio de la moneda…
-Mi amor, qué es eso?
-Tengo hambre. Me acompañas?
Sesshoumaru puso la bandeja sobre la cama y acomodó su cabeza sobre el regazo de Rin. Ella sonrió y tomó un trozo de fruta y lo puso en su boca.
-Están deliciosas, pruébalas.
-No tengo tanta hambre…
Sesshoumaru se sentó a su lado y tomó un trozo. Se acomodaron de manera tal que se podían alimentar mutuamente. Entre bocados se daban dulces besos y Rin sonreía. Sesshoumaru sonrió por una milésima de segundo.
-Por qué sonríes?
-Me imaginé esto cientos de veces… pero nunca pensé…
Sesshoumaru se sentó erguido y con una mirada extraña.
-Qué pasa?
-Rin… eres feliz? Conmigo? Eres feliz con esto que tenemos?
Rin sonrió y lo abrazó besándolo apasionadamente.
-No… no soy feliz…
La mirada de Sesshoumaru se opacó.
-Ahora mismo estoy… es algo difícil de describir… soy mucho más feliz de lo que te puedas imaginar… mucho más de lo que yo misma, una vez imaginé…
Sesshoumaru sonrió ampliamente y la abrazó con fuerza, los besos no se hicieron esperar.
-Sesshoumaru…
-Qué pasa?
-Ya no puedo esperar más… tengo que decírtelo…
-Ya lo sé.
-Sabes que estoy enamorada de…
El semblante de Sesshoumaru cambió. Rin rió y lo besó en la mejilla.
-De tu hermosa sonrisa… Adoro tu sonrisa. Te ves tan sexy y… me encantas…
-Aprendí a sonreír sólo para ti…
-Te amo!
Rin se lanzó sobre él y le hizo el amor de una forma que él nunca olvidaría. Ella descansaba boca abajo y él acariciaba y besaba toda su espalda y cuello. Al sonar el celular de Sesshoumaru, se hundió en su cuello resignado.
-Maldición!
-Qué pasa, mi amor?
-Casi olvido a qué vine a París…
El celular sonaba insistentemente. Sesshoumaru se decidió a contestar.
-Hamasaki… aún estoy en Londres… quizás mañana…
Sesshoumaru cerró la llamada. Rin lo besó en la mejilla.
-Hoy soy todo tuyo…
-A qué viniste a París?
-…A cerrar un trato…
-Eso quiere decir que yo… sólo soy la distracción para tu tiempo libre…
-Eso es estúpido! Sólo será una estúpida reunión, después de ahí, seremos sólo tú y yo… Rin, cariño…
La expresión de Rin cambió al escucharlo.
-Dime, mi amor…
-Te prometo que después de esa reunión, seré todo tuyo. Y disfrutaremos de París como te lo mereces.
-Y cómo me lo merezco?
-Colgada del brazo de tu… cómo me dices? Ah, sí! Apuesto y encantador novio…
Rin rió y lo besó.
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El sol se colaba a través de las ventanas de la habitación. Sesshoumaru besó a Rin en el hombro y se levantó. Al salir del baño, vio a Rin sentada en la cama.
-Hola, cariño…
-Hola, mi amor…
Sesshoumaru tomó una bata de baño y cubrió a Rin.
-Estamos en un hotel, no en el apartamento.
La besó en la mejilla.
-Vas a salir?
-Sí… tengo una reunión ahora. Esta noche, tenemos una cena de gala…
-Pero… mi amor… yo no traje vestidos… no pensé ni que te vería…
Sesshoumaru la besó en la mejilla y se puso un pantalón. Alcanzó su cartera y le dio una tarjeta platino.
-Sessh!
-Comprarás todo lo que quieras. Hasta regalos para Satoshi, si quieres. Con una única condición.
-Cuál?
-El vestido que compres debe sacarme de mis casillas…
-Sessh!
-Me lo prometes?
Rin se acercó a su oído y le susurró.
-Te lo prometo…
Mordisqueó el lóbulo de su oreja como un sensual jugueteo, Sesshoumaru la tomó por la cintura pegándola contra su cuerpo.
XXXXXXXXXXXXX
Una vez que Sesshoumaru se marchó, Rin calculó la diferencia de horario y llamó a Kagome. Al cortar la llamada, se dio un largo y relajante baño. Sesshoumaru volvió y la encontró en la tina, la besó en los labios para llamar su atención.
-Sessh!
-Qué tanto tiempo tienes ahí?
-Unos 20 minutos… es que hablé con Kagome, y Satoshi y llamé a nana y después desayuné…
-Tenemos que ir a comprar tu vestido, preciosa… y ahora que recuerdo, una camisa para mí…
-Dame dos minutos…
-En dos minutos estoy contigo. Sal de ahí. Te me vas a arrugar…
Rin rió y se puso de pie, el agua corría por todo su cuerpo y Sesshoumaru la vio idiotizado, concentrado en especial en sus senos. Con un dedo, Rin levantó su rostro hasta sus ojos.
-Me estás provocando a propósito, verdad? Qué quieres de mí?
-Si a estas alturas del juego no lo sabes...
Rin se acercó como para besarlo y él entreabrió sus labios esperando probar el dulce sabor de los suyos. Rin sonrió y lo besó en la mejilla.
-RIN!
-Me pediste que te volviera loco. Esta funcionando?
Sesshoumaru la cargó y la llevó a la cama, se colocó sobre ella y la besó apasionadamente.
-Funcionó de maravilla. Pero, tenemos que salir…
-No que estamos de vacaciones?
-A partir de mañana. Hoy es todo compromisos y obligaciones.
-A veces odio que seas un hombre tan recto.
-Porqué a veces?
-Por que otras veces me encanta cómo haces las cosas!
Rin lo besó y se levantó. Se puso unos jeans, una blusa color azul cielo y unas botas de piel café claro.
-Cámbiate la blusa. Ponte algo de mangas largas.
-Por qué?
-Porque hace un poco de frío.
-Para eso estás tú.
Rin se quitó la blusa y se puso una camisa de mangas largas. Salieron del hotel tomados de la mano. Mientras caminaban entre las tiendas, seguían tomados de la mano, de vez en cuando, Sesshoumaru se inclinaba sobre su oído y le susurraba algo seductor o acerca de cuánto le gustaban esos jeans. Rin sonreía y le daba fugaces besos en la mejilla o en los labios.
Entraron en una lujosa tienda de vestidos de gala y Sesshoumaru esperó paciente mientras Rin se probaba 101 vestidos.
-No puedo ver?
-No! Dañarás la sorpresa!
Sesshoumaru se escabulló justo cuando Rin se terminaba de quitar el vestido. Suprimió su grito pensando en el escándalo que se armaría.
-Estás loco? Sal de aquí!
-No, quiero verte!
-Sesshoumaru, o sales ahora mismo o…
Sesshoumaru la abrazó por la cintura pegándola a él.
-O qué? Preciosa…
-No me desafíes, no sabes con lo que te puedes encontrar… Si no sales en este justo instante… no haremos el amor hasta que se me olvide.
Sesshoumaru alzó una ceja y al ver la determinación en sus ojos, decidió obedecerla. Salió del vestidor no sin antes robarle un apasionado beso que seguramente ella no olvidaría. A los pocos minutos Rin salió del vestidor con un vestido en las manos.
-Elegiste dos?
-No, sólo uno.
-Elige otro.
-Pero este me gusta mucho…
-Aparte de ese, elige otro.
-Me vas a regalar dos vestidos?
Sesshoumaru asintió y Rin lo besó en la mejilla. Luego de elegir el segundo vestido, Rin lo ayudó a elegir un traje, camisa y corbata. Luego fueron a buscar zapatos. Al salir de la tienda, al frente, había una tienda de bebés y Rin se perdió en sus pensamientos embelezada viendo as bellezas que ofrecían para los bebés. Sesshoumaru, al verla, sonrió y la tomó de la mano.
-Tienes hambre?
-Er… pues sí…
Fueron a un elegante restaurante y Rin se sorprendió cuando Sesshoumaru pidió una mesa para tres. Rin lo besó en la mejilla una vez en la mesa.
-Vous êtes la femme la plus belle que j'ai jamais vue, si je suis permis de dire. (Usted es la mujer más hermosa que jamás he visto, si me permite decir).
Rin se volteó sin poder creer de quién era esa voz.
-Jaken!
Lo abrazó con fuerza. Ambos reían. Al volverse a sentar, Sesshoumaru la vio de manera insistente hasta que ella lo besó en la mejilla.
-Veo que ustedes van viento en popa… este cubo de hielo te esta tratando bien, verdad?
-Jaken! No le digas así. Mi bello novio es encantador y atento y…
-No digas más, estás enamorada.
-Y ahora te das cuenta? Por cierto… te ves… no sé… como feliz… verdad que sí mi amor?
-Yo no se de esas cosas…
-Hmpf! Nunca vas a cambiar… Jaken, no le hagas caso. Dime, qué te tiene tan feliz?
-Se me nota tanto?
-A millas de distancia. Cuéntame.
Jaken sonrió.
-Pues como sabes, tengo un mes aquí, trabajando en este negocio que Sesshoumaru vino a cerrar y… bueno, te haré el cuento corto… me caí por unas escaleras y me torcí el tobillo y en el hospital conocí a la más dulce y encantadora doctora… después de ti, claro está…
-Aaah! Te enamoraste de ella!
-Pues sí…
-Y ella lo sabe?
-Claro que sí y lo mejor es que ella también…
-Ah! Ya están juntos?
-Sí.
-Qué bien! Me alegro mucho por ti!
-Rin… Está bien que yo…
-Claro que sí. Estoy segura que Shina estaría muy feliz por ti!
Jaken sonrió y le besó las manos. El mesero se acercó y les sirvió vino en las copas.
-Vamos a ordenar la comida?
Después de haber pedido los platos a degustar, Rin continuó interrogando a Jaken.
-Háblame de esa mujer que te ha hecho tan felíz…
-Se llama Amelié y es… todo… te digo que con ella… Sesshoumaru, tú me entiendes, verdad?
Sesshoumaru asintió. Jaken se excusó al sonar su celular y se apartó de la mesa.
-Cuándo sentiste algo parecido?
-Cuando te conocí.
Rin sonrió y le dio un beso furtivo en los labios.
-De verdad te sentiste así conmigo?
-Aún es así…
Los ojos de Rin brillaron y Sesshoumaru le sonrió.
-Adoro tu sonrisa… De verdad te sentiste así conmigo, mi amor?
Sesshoumaru tomó su rostro entre sus manos y la besó en los labios con increíble ternura.
-Todos los días, cuando despierto contigo acomodada en mi pecho, me siento así, es como si por un segundo me faltara el aliento.
Esto se lo dijo al oído y luego rozó sus labios con su mejilla y al notar el grado de escarlata que Rin tenía en las mejillas, sonrió.
-Te ves preciosa…
Jaken volvió a la mesa y se disculpó por la interrupción.
-Y… Jaken, cuándo conoceremos a tu novia?
-Pues ella irá conmigo esta noche a la cena. No esperaba que vinieras, pero se alegrará mucho de conocerte al fin.
-Y le hablaste de mí?
-Le hablé hasta de Satoshi! Y sabe todo acerca de Shina…
-Te lo dije hace mucho y te lo repito ahora, la mujer que esté contigo es muy afortunada, eres un hombre como quedan pocos.
-Gracias, Rin…
Luego del almuerzo, volvieron al hotel. Al entrar en la habitación, Sesshoumaru la abrazó.
-Cómo es eso de que Jaken es un hombre de los que hay pocos? Eso quiere decir que yo no soy así?
Rin rió.
-Claro que sí mi amor! Tengo la fortuna de conocer a los 4 mejores hombres del mundo… Estás tú, claro está, Inuyasha, Miroku y Jaken.
-Tienes una familia bastante grande, preciosa…
-Yo?
-Sí, mira de paso ya tienes 3 sobrinos en camino, 4 si cuentas al hijo de Wayne. Tienes a Satoshi…
-Mi rayito de sol… me hace tanta falta… mi amor, tenemos que comprarle un regalo! En especial porque rompí mi promesa con él…
-Quieres ir ahora?
-Me acompañarás?
Sesshoumaru la tomó de las manos.
Al llegar al centro comercial más cercano, fueron a una tienda específica de juguetes. En la entrada de la tienda estaban todas las cosas de bebés y a Rin se le iban los ojos con cada cosa que veía. Sesshoumaru sonrió al verla, se hizo el desentendido y tomándola de la mano la guió hacia donde estaban los juguetes que sí le podían interesar a Satoshi.
Al volver al hotel, Rin decidió descansar un rato, por supuesto con Sesshoumaru como su almohada.
-Preciosa, no entiendo cómo esto te cansó, si duras dos y tres días sin dormir…
-No lo entiendo, pero tengo mucho sueño…
-Descansa, preciosa…
Rin le contó detalles de lo que había hecho en Inglaterra y aún no le había dicho. Sesshoumaru la escuchaba atento mientras acariciaba la melena azabache. Sonreía cuando Rin se emocionaba hablando de Relámpago.
-…No he hecho más que hablar… no te aburres?
-Nunca me cansaré de tu melodiosa voz, comparable con el canto de mil ángeles…
Rin sonrió y lo besó.
-Adoro escuchar tu corazón. Su ritmo es tan calmado como tú…
-Y te gusta así? Te gusto así?
-Te amo tal y como eres.
Sesshoumaru sonrió y la besó apasionadamente. Al separarse, Rin estaba completamente sonrojada. Sesshoumaru la abrazó. Rin volvió a acomodarse en su pecho.
-Mi amor…
-Sí?
-Tú me quieres?
-Sí.
Rin lo besó en el centro del pecho y lo abrazó metiendo sus manos bajo su camisa.
-Preciosa…
-Qué?
-Te quiero tanto, que me duele pensar que te puedo perder…
-Sessh!
Rin lo abrazó con más fuerzas. Al ver su reacción, Sesshomaru comprendió que no pasaría mucho tiempo sin que Rin le demandara saber cuáles eran sus exactos sentimientos.
-(Serás capaz de dejarme si no te lo digo? Soy un cobarde!).
Rin se durmió escuchando sus latidos y su calmada respiración. Sesshoumaru le acariciaba el pelo, enredando sus dedos en la larga y sedosa melena, poco a poco se quedó dormido.
--Sesshoumaru…
-Kasan…
La imagen de la madre de Sesshoumaru se materializó frente a él. Su rostro mostraba tristeza y en sus brazos llevaba un hermoso bebé.
-Por qué lloras, kasan? Quién es ese niño? Nunca lo había visto.
-Sesshoumaru, porqué no le dices la verdad?
-A quién? A Rin? Qué verdad?
-Dile que la amas…
-Kasan, no! No quiero perderla…
-Más fácil la perderás con tu silencio.
-E-ella duda?...
-El amor no correspondido llega a su fin…
-Pero yo la amo, kasan…
-Si no se lo dices, ella no lo sabrá…
-Perderla… perder a Rin… No!
-Sesshoumaru…
Su madre se acercó a Sesshoumaru y le pasó al niño que tenía en brazos.
-E-este niño… quién es?
El niño tenía el pelo negro y los ojos dorados.
-No es posible…
-Sí, éste es tu hijo… me entristecí mucho al saberlo, pero me ha dado gran alegría.
-Es… es hermoso… tal y como su madre…
Sesshoumaru acercó al niño a su rostro y lo besó en la frente.
-Tu madre hubiera sido muy feliz de haber tenido la oportunidad de conocerte…
-Sesshoumaru…
-Se parece tanto a ella… así se hubiera visto si hubiese nacido?
-Sí…
Sesshoumaru lo volvió a besar antes de que su madre tomara al niño de vuelta en sus brazos.
-Escucha a tu corazón…-
Rin despertó y no pudo creer lo que veía, se asustó tanto que decidió despertarlo.
-Sesshoumaru…
Sesshoumaru despertó con el rostro empapado en sudor y lágrimas y al verla, la abrazó con fuerza refugiándose en su vientre. Rin se sintió frustrada en principio, pero después, simplemente lo abrazó y guardó silencio, sabiendo que él apreciaba mucho esos momentos.
-Rin…
-Dime, mi amor…
-Me perdonas?
-Por qué? Si no has hecho nada…
-Por haberme quedado como un imbécil mientras tú te alejabas… por…
-Mi amor… esa fue una decisión, mía… fue la equivocada, pero fue mía…
Rin lo abrazó con fuerza, no se atrevió a mencionar que lo vio llorar. Se limitó a limpiar su rostro y se inclinó sobre él para besarlo en la frente.
-Soñé… soñé con mi madre…
-Mi amor…
Rin continuó abrazándolo.
-…Y con el bebé…
-Qué bebé?
-El que perdiste…
-Qué? Sesshou…
-Mi madre me lo dio y pude cargarlo y verlo de cerca, era un varón… hermoso como tú… con mi color de ojos, pero la expresión de los tuyos, y el pelo negro como el tuyo…
-Cállate, Sesshoumaru, por favor…
Los ojos de Rin no podrían aguantar el caudal de lágrimas que se acumulaban.
-Rin…
-Cállate, por favor…
Sesshoumaru se sentó a su lado y la abrazó.
-Perdóname…
Luego de un largo silencio. Rin lo besó en la mejilla y sonrió.
-Dime más de mi hijo…
-Rin…
-De nuestro hijo…
-…Se hubiese parecido mucho a ti… tendría tu sonrisa…
Sesshoumaru la abrazó con fuerza, y aunque trató, no pudo expresarse.
Más tarde, estaban en la fiesta, Rin llevaba un espectacular vestido de seda, azul marino que acentuaba sus peligrosas curvas y caía libre con un corte que lograba la óptica de que sus piernas fueran más largas. El escote de la espalda, algo recatado, siguiendo el protocolo, pero el frontal rayaba en el escándalo, un poco más y Rin sería una celebridad. Por supuesto que este vestido tenía a Sesshoumaru como bestia enjaulada y de no ser tan recto la hubiera tomado de la mano y se la llevaría de allí. La vio hablando con Jaken mientras él esperaba a su acompañante. Se le acercó sigilosamente y poniendo sus manos en su cintura, se le acercó rayando en el protocolo.
-No recuerdo si te lo dije antes, pero te ves hermosa esta noche…
Rin interrumpió su conversación y dando gracias por estar en París lo besó en ambas mejillas.
-Quieres soltarme la cintura?
-No.
-Sesshoumaru, por favor, la gente nos está mirando.
-Y eso qué me importa?
En ese instante, Jaken los dejó solos disculpándose por unos segundos. Sesshoumaru estaba concentrado en los profundos ojos esmeraldas. A punto de besarla, con una fría y calculadora mente gritándole a voces que no se atreviera a acercarse.
-Vous regardez si beau!… (Te ves tan hermosa!)
-Merçi, monsierur…
-Me debes un baile, y créeme que me lo voy a cobrar.
Jaken se acercó con una hermosa mujer de pelo rubio y ojos azules.
-Sesshoumaru, Rin, ella es Ameliè…
-Un plaisir de vous rencontrer. (Un placer conocerte).
-Ah! Rin! Por fin tengo la oportunidad de conocerte! Jaken me ha hablado tanto de ustedes!
-Hablas muy bien.
-Por suerte, por que Jaken con el francés…
-No me ayudes, cariño…
Rin y Ameliè rieron.
-Preciosa, voy a saludar unos socios importantes, ya vuelvo.
-No te olvides de mí.
-Nunca…
Sesshoumaru apretó su mano y se alejó un poco, sin perderla de vista. Rin le lanzaba miradas furtivas y pronto se comenzó a incomodar por la manera en que ciertas mujeres lo saludaban. Luego de un buen rato, Sesshoumaru logró apartarse y volver con ella. La guió hasta un lugar apartado y la besó en la mejilla.
-Lo siento, preciosa…
-Ya se terminó la sesión de admiradoras?
-Estás celosa?
-No, Sesshoumaru. Celosa, no. Molesta. Pero no te preocupes, yo desde aquí veo cómo…
Sesshoumaru la besó apasionadamente.
-Sesshoumaru!
-Te dije que no me importa, por mí pueden llenar todos los periódicos del mundo, eso es lo que quiero, que sepan que eres mía. Y no tienes motivos para actuar así…
-Quizás no… pero no me gusta ver cómo te soban y se pavonean como si yo no existiera… como si fuera… me incomoda…
-Cariño…
Sesshoumaru la volvió a besar.
-Ya estás más cómoda?
-Si… mucho…
-Mi preciosa… mira lo que haremos, me falta hablar con un socio, una vez que lo vea, nos podemos ir.
-Pero Sessh…
-Y te prometo una noche inolvidable en París.
-Cómo digas, mi amor…
Se acercó a ellos una mujer de pelo negro, corto y ojos castaños, su cuerpo acentuado con peligrosas curvas y Rin al verla, se bufó para sus adentros. La mujer les habló con un marcado acento francés.
-Monsieur Hamasaki!
La mujer lo saludó pretendiendo provocar un beso accidental.
-Mi pareja, Rin Porter…
-Ah! Naturellment! Quizás podamos entendernos más tarde.
-Espero por el Monsieur Simone…
La mujer rió divertida.
-Je suis Simone, mon amour…
-En ese caso, hablemos de negocios…
-Ah! No, debe ser en un lugar privado…
Le extendió la llave de una habitación. Rin al ver esto, se molestó a sobremanera y se dispuso a macharse. Pero no se había dado cuenta en qué momento Sesshoumaru había puesto su mano sobre su cintura y la sujetaba con firmeza. Sesshoumaru se disculpó y se fueron al hotel.
-Qué piensas hacer?
-Preciosa, son negocios…
-Negocios? En una habitación? Casi a medianoche? Yo te diré qué es lo que se negocia ahí!
-Rin!
-Irás?
-A eso vine a Francia.
-En ese caso, te daré tres opciones. Te vas y cierras tu trato… o hacemos el amor y te olvidas de cerrar tu trato… Pero ten en cuenta, que si pasas por esa puerta, no me volverás a ver.
-Te estás yendo a los extremos…
-Esa mujer, si eso es lo que es, mal hecha a mano o con pezuñas, trató de besarte frente a mí! No me digas que soy extremista!
-Cuál es la tercera opción?
-Te la dejo a ti.
Sesshoumaru se quedó parado, inmóvil.
-(Éste sería el momento perfecto para dárselo…)
-(Ya necesito saber si me amas o no… sólo necesito una prueba… no me importa nunca escucharlo de tus labios, pero demuéstramelo, al menos…)
Sesshoumaru la tomó entre sus brazos y la besó apasionadamente. Ella se derritió en sus brazos. Al romper el beso, él la besó en la mejilla y dio media vuelta, iba a su maleta que estaba al lado de la puerta. Rin creyó que se iba y las lágrimas se arremolinaron en sus ojos. Sesshoumaru, al escucharla sollozar, dio media vuelta y la abrazó. Sonó su celular y Sesshoumaru se vio obligado a contestar.
-Cancélalo todo. No me interesa.
Rin escuchó claramente cuando Jaken le dijo la cantidad de dinero que perderían.
-Pues ve tu si quieres, a mi me importa poco lo que pase.
Sesshoumaru apagó el celular. Rin se separó un poco.
-Perdóname, Sesshoumaru… será mejor que vayas…
-No.
-Pero…
-Prefiero irme a la quiebra a volverte a perder. Y sólo te doy una opción. La número 3.
-No hay tercera opción…
-Si la hay, pero sólo si confías en mí. Confías en mí lo suficiente como para elegir la 3 sin saber de qué trata?
Rin lo vio a los ojos y se sintió desfallecer ante ese dorado intenso que destellaban sus ojos. La pregunta no era sobre confianza, era sobre amor.
-Mi amor, elijo la 3.
-Estás segura?
-Sí.
Sesshoumaru la cargó y la besó apasionadamente. Ella le respondió el beso derritiéndose en sus brazos.
-Sabes qué acabas de elegir?
-No, pero te amo… y eso me basta…
Rin bajó la mirada y Sesshoumaru le levantó el rostro y le ofreció la mejor de sus sonrisas.
-Te ves bellísimo cuando sonríes…
-Las sonrisas son expresiones de felicidad. Y no hay nada que me haga más feliz que tenerte a mi lado. Y tú elegiste quedarte para siempre…
-Sessh… no te entiendo…
-Rin, quieres ser la madre mis hijos?
-SESSH!
-Qué dices? Según mis sueños, hacemos unos bebés muy bonitos…
-SÍ! SÍ, SI!
Rin se colgó de su cuello y se lo comió a besos. Sesshoumaru la dejó sentada sobre la cama y revisó su maleta. Se arrodilló frente a ella abriendo la caja aterciopelada.
-El anillo de tu madre! P-pero es azul!
-Este anillo no fue de ella… este anillo lo escogí para ti. Para hacerte mí esposa…
Rin sonrió y con lágrimas en los ojos permitió que Sesshoumaru le pusiera el anillo. Una vez que el anillo estuvo acomodado en su dedo, Sesshoumaru se sentó a su lado.
-Por qué lloras?
-P-por…
-Mi amor, no te quiero ver llorar, por ninguna razón…
-Sessh!
-Rin, yo…y-yo…
-Sessh…
-Te amo!
Rin sonrió sin poder creer lo que escuchaba.
-Sessh!
Sesshoumaru pasó sus manos por sus mejillas, eliminando las lágrimas de su rostro.
-Te amo, Rin.
-Te amo, Sessh…
Sesshoumaru sonrió y la besó apasionadamente. Realmente sentía un cambio en Rin, una entrega total. La apretó contra su cuerpo como queriéndola devorar con un solo beso. Al sentir la urgencia de oxigeno, se separaron con dificultad y Rin se refugió en su pecho. Alejó su mano un poco para apreciar su anillo.
-Te gusta?
-Me encanta! Es precioso!
Rin se sentó en sus piernas, de frente a él, comenzó a besarlo con desesperación y locura. Sus manos recorrieron su larga y rubia cabellera, su cuello y sus anchos pectorales, luego volvieron hacia arriba y le quitó la chaqueta. Comenzó a hacer un movimiento con sus caderas y no necesitó mucho para excitarlo. Al sentir el latigazo bajo su cintura, su corazón acelerar al máximo y por alguna razón que no reconoció, trataba de recordar la fecha, pero no pudo. Igual no le importaba, no quería pensar en nada que no incluyera hacerle el amor.
Rin le quitó la corbata y abrió la camisa de un tirón. El buscó desesperadamente el grafe y el cierre, recorriendo su espalda. Rin rió porque sus manos le hacían cosquillas y rompió el prolongado beso.
-Preciosa, dónde está el cierre?
-Éste no tiene.
Se besaron a la vez que Rin, con sus manos, fue recogiendo el vestido, pero la paciencia de Sesshoumaru se agotó y recorrió sus piernas en toda su extensión y luego en vía contraria, levantando el vestido hasta su cintura. Una vez que el vestido estuvo lejos de Rin, Sesshoumaru contempló el objeto de su deseo y que se le había privado. Se quedó viendo sus senos y con un dedo delineó sus curvas y sonrió al notar cómo se endurecían sus pezones con el paso de los segundos y el grado de excitación. Con una mano en su espalda, la acercó a él comenzó a saborear su piel, asegurando que nunca se cansaría de aquella delicia. La escuchó suspirar y gemir llena de placer. Pronto la habitación estaba inundada de los gemidos de placer y de la sensual voz de su futura esposa llamándolo apasionadamente, la asía y la dejaba caer en su regazo con cierta fuerza, procurando no hacerle daño, pero logrando una profunda penetración. Ella se apoyó en su pecho y lo empujó hacia la cama y continuó moviéndose mientras lo mantenía aprisionado contra el colchón. Sus movimientos se intensificaron, sus gemidos era cada vez más fuertes y sus besos más apasionados. Sesshoumaru estaba al límite, pero no quería adelantarse, quería esperar, las contracciones de su mujer le indicaban que faltaba poco.
-S-SESSH… SESSHOUMARU!
-RIN!
Rin colapsó sobre el pecho de su amado, él la rodeó con sus brazos y la llenó de dulces besos y suaves caricias. Sesshoumaru sonrió y apretándola entre sus brazos la acomodó en la cama, colocándose sobre ella y acariciando su cuerpo con una lentitud casi descriptible como una dulce tortura.
-Sesshoumaru…
-Te amo, preciosa…
Rin sonrió y lo besó apasionadamente.
-Te amo, Sessh…
Rin descansaba sobre el pecho de Sesshoumaru y le hacía dibujitos con sus dedos. Sesshoumaru rió. Rin se apoyó en su pecho y lo vio a los ojos.
-Qué pasa, mi amor?
-Me haces cosquillas, preciosa.
Sesshoumaru la besó, apretándola más en sus brazos.
-Mi amor…
-Dime.
-Lo que me dijiste es verdad?
-Qué te dije, mi amor?
-Adoro que me digas así! Me dijiste que quieres que tengamos bebés…
Sesshoumaru sonrió.
-Claro que sí! Cuántos quieres?
-Hm! No lo sé…
Rin lo besó en la mejilla.
-Dime cuántos quieres?
-Mi amor, no lo sé…
-Rin!
-Cuántos quieres tú?
-Cuantos tú quieras. Cuántos quieres?
-Unos 2, tal vez 3…
-Tan pocos?
-Pocos!
-Sabiendo que te gustan tanto los niños, 3 es muy poco…
-Pero es que más no cabrían en el apartamento…
-Y quién dijo que viviremos en el apartamento? No, tu te mereces algo mucho mejor…
-Mi amor…
-La verdad es que aún no he comprado nada. Quiero que las veas primero.
Rin lo besó apasionadamente.
-Por mí es una caja de cartón, mientras sea contigo.
-Sabes qué? Qué tal si comenzamos a hacer el primero?
Sesshoumaru dejó de ser su almohada y la haló por la cintura para colocarse sobre ella. En sus ojos brillaba cierta lujuria, Rin reía.
-No! Qué haces? Tus manos están frías!
-Caliéntalas!
-Jajaja, así no!
-Cómo?
Sesshoumaru se acercó y la besó. Desvió sus besos desde sus labios a su cuello y sonrió al escucharla suspirar.
-Así?
-Sessh…
Sesshoumaru fue bajando desde su cuello a sus senos y se divirtió un poco, continuó su camino hacia la húmeda cavidad que lo esperaba. No se pudo contener y probó la dulce miel que emanaba de su interior. Ella arqueó su espalda ante tal caricia.
-SESSHOUMARU!
Sesshoumaru sonrió y volvió a los labios que lo clamaban con tanto fervor. Casi de forma automática, su virilidad quedó rozándola. Ella lo rodeó con sus piernas y sus brazos haciéndolo entrar en ella. Él la vio, disfrutar cada vez que se perdía dentro de ella, emitir gritos sordos y susurrar su nombre entre exhalaciones. Le hizo el amor de la forma más lenta y apasionada que conocía. La vio gozar cada roce, cada caricia, entregada por completa. La sintió apretarlo en su interior, cada vez con más fuerzas, los besos eran interminables, bebían las energías del otro y las caricias los llevaban a la locura.
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Kagome despertó con Inuyasha pegado a su vientre. Pasó su mano por su pelo.
-Hola, amor…
-Hola…
Inuyasha sonrió y la besó en el vientre.
-Felíz cumpleaños, mi amor…
-Gracias…
Satoshi entró en la habitación con una hoja de papel con un gran corazón dibujado.
-Mama!
-Mi amor!
Inuyasha lo ayudó a subir a la cama. Satoshi se sentó a su lado y tomando su rostro con ambas manos, la besó.
-Felíz cumpleaños, mama!
-Gracias, mi amor!
Kagome lo abrazó y vio a Inuyasha que sonreía.
-Esto es para ti.
-Gracias, mi amor! Es precioso!
Más tarde. Inuyasha llevó a Satoshi al colegio, volvió con Kagome sosteniendo el periódico en las manos.
-Amor…
-Estoy en la cocina.
Inuyasha fue con ella y la abrazó por la espalda.
-Qué haces? Te dije que no cocinaras.
-Sí, pero me dio hambre.
-Ven, vamos a ver el anuncio de la nueva fusión.
-La línea de perfumes?
-Sí, Sesshoumaru debió firmar el contrato anoche.
Inuyasha abrió el periódico y lo revisó casi por completo.
-No está…
-Quizás sea por esto…
Kagome le mostró la división de las sociales y salía una foto de Rin y Sesshoumaru.
-Comprometidos? En matrimonio? Se van a casar!
-Qué?
-El magnate multimillonario japonés, Sesshoumaru Hamasaki, se ha comprometido en matrimonio con una doctora inglesa, Rin Megan Porter. Aún no se ha concertado una fecha…
Sonó el celular de Inuyasha. Al cerrar la llamada lo estrelló.
-Maldita sea! Sesshoumaru!
-Qué te pasa?
-Las acciones cayeron… amor perdóname, pero tendré que ir a la oficina…
-P-pero…
-Sesshoumaru no cerró el negocio, las acciones han caído tanto que estamos perdiendo millones.
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-NOOOOO! MALDITA SEA!
-Qué rayos te pasa?
-Hamasaki! Se va casar con esa mocosa!
-Y esperabas menos?
-No lo permitiré! Si Sesshoumaru no puede ser mío, no será de nadie!
-Qué harás?
-Ya sé… espera y verás…
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Inuyasha se pasó el día en la oficina. Para cuando volvió eran las 7 de la noche. Escuchó la voz de Rin y Sesshoumaru, al verlo, lo saludó con puñetazo en la boca.
-INUYASHA! Te estás volviendo loco?
-20 MILLONES! Y gracias por arruinar el cumpleaños de mi esposa!
Sesshoumaru se pasó los dedos por el golpe y pudo saborear la sangre de sus labios partidos, con calma se puso de pie. Inuyasha trató de calmarse y saludó a Rin que cargaba a un aterrado Satoshi.
-Rin, estás segura de que te quieres casar con este anormal?
-Inuyasha! El único idiota aquí eres tú!
-Camina al estudio, insecto!
Una vez encerrados en el estudio. Inuyasha estalló.
-Qué carajos fue lo que hiciste! Perdimos 20 millones en un día!
-Te quieres callar la maldita boca? Dime algo, engañarías a tu esposa por 20 millones?
-Qué?
-Simone, es una mujer. Y al parecer me consideró parte del contrato. Inuyasha, tú no sabes ni la mitad de lo que Rin y yo hemos pasado y ciertamente 20 millones, no valen volverla a perder. Así que te callas y te tranquilizas. Además, 20 millones no es nada. No seas estúpido.
Inuyasha escuchó perplejo las explicaciones de Sesshoumaru. Por primera vez en su vida, veía a su hermano de una forma muy diferente.
-Oye… lo siento…
-Sólo por esta vez… y de no haber roto tu celular, sabrías que te mande a decir que no te movieras.
-Felicidades…
-Gracias…
Salieron del estudio, Inuyasha se disculpó con Rin y le pidió perdón a Kagome. Sango y Miroku llegaron, al verlos, Rin los abrazó.
-Sango! Estás…
-Crece por día… felicidades!
-Gracias.
-Kagome, felicidades…
-Gracias.
-Bueno, mejor nos vamos.
Inuyasha les indicó dónde estaba el restaurante. Satoshi se negó a separarse de Rin. Camino al restaurante, en un semáforo. Rin le revisó la boca y el golpe. Lo besó con ternura. Satoshi rió, Rin rió y lo besó en la mejilla.
-Tía, ya si amas a mi tío?
-Sí, mi amor, lo amo con toda mi alma…
-Y tú, tío? Amas a mi tía?
-Sí, la amo…
-De verdad?
-Sí…
-Yupiiii!
Sesshoumaru y Rin sonrieron a la vez que cruzaban miradas. Al llegar al restaurante, Satoshi corrió hacia su madre con la gran noticia.
-Mami! Se aman! Ya si se aman!
-Satoshi, de qué hablas?
-Tío, me dijo que ama a tía y se puso así…
Satoshi imitó una gran sonrisa y Kagome sonrió abrazándolo. Rin y Sesshoumaru se acercaron tomados de la mano. Parecían una pareja de chiquillos que recién descubrían su amor. Sesshoumaru la besó en la mejilla y fue con Inuyasha a hablar con el maitrê.
-Rin…
-Se ve diferente, verdad?
-Diferente? Es tan raro… qué le hiciste?
Rin rió y le hizo señas de que guardaría silencio.
-Estoy feliz, Rin…
-Y deberías…
-No, es por ti. Te ves tan feliz y radiante y…
-Amor?
Sesshoumaru se acercó a ellas y las guió al interior del restaurante. Kagome se adelantó para encontrarse con su esposo, Sesshoumaru aprovechó la repentina soledad y halándola por la mano que le sostenía, le dio un beso furtivo en los labios. Ella sonrió y pasó sus dedos por sus labios para eliminar los rastros de su labial.
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Rin descansaba en el pecho de Sesshoumaru. Levantó su mano para apreciar su anillo una vez más.
-Qué pasa?
-Dime que no es un sueño…
-No es un sueño, preciosa… serás mi esposa…
Rin sonrió y lo besó emocionada. Él rió mientras la apretaba contra su cuerpo.
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N/A: qué tal? Espero que les haya gustado… (se nota voz nerviosa)
Gracias a mi querida Ceci que me saca de mis dudas, Eli, Lou, Mary, Esme102, LadySesshoumaru, Hitmi Kansaki Fanel, HawkAngel XD, Saya (7 no es nada, hay quienes dejan el temario completo vacío), hanadark, Kagi35, KaoriSama, FENIXGIRL, Lig, Syren888…. Si me falta alguien, acepto de todo.
Besitos Mizuho
