Capítulo 27

Quiero Estudiar

Sesshoumaru estaba en su oficina revisando unos documentos. Desde que volvieron de París, su vida había cambiado significativamente. Era un hombre diferente, un hombre nuevo. Pero más importante que todo, era un hombre feliz.

Había hablado con Rin, confesándole que quería que se casaran lo más pronto posible. Por alguna razón sentía esa urgencia de hacerla suya de todas las maneras posibles.

Su secretaria le avisó por el intercom que un joven preguntaba por él. Hizo que lo llevaran a su oficina.

-Kohaku…

-Señor Hamasaki…

Sesshoumaru alzó una ceja al escuchar el saludo, pero igual lo recibió, pidiéndole a su secretaria que cerrara la puerta.

-Y bien? Qué te trae por aquí?

-Trabajo… no quiero que me contrates por compromisos con Sango. Quiero que me contrates por mi capacidad.

-Siempre evalúo a mis empleados. En qué área buscas?

-Administración.

-Tú no estudias ingeniería…

-Sí, pero… Sé de administración, tengo títulos en contabilidad y la ingeniería no me dará lo que busco ahora.

-Hablas en un plano personal?

-Personal, económico… me quiero casar con Aki…

Sesshoumaru sonrió al escuchar la principal razón.

-Kohaku, aún eres muy joven…

-Eso no importa. La amo, y quiero que sea mi esposa… claro que eso conlleva otras cosas que aún no tengo… un empleo que me pague bien, una casa propia, no puedo seguir viviendo de gratis en el apartamento de Sango… tengo que ofrecerle una estabilidad mejor que su beca y la mensualidad que le envían sus padres…

-Mañana, a las 9 de la mañana, ve a la oficina de Inuyasha y toma el examen. Te deseo la mejor de las suertes...

-Gracias.

-Por cierto, el préstamo que pediste esta mañana en mi banco, tiene que ver con esto?

-Es… para comprar un auto…

-Sabes algo Kohaku? Te admiro. Por que eres excepcional. Eres un joven que ha luchado contra viento y marea para superarse. Has luchado contra uno de los más grandes monstruos que existen y has ganado la batalla, hablo de las drogas. Y ahora luchas por la mujer que amas. Y por eso. Por tener tan firme tus metas y tu futuro planeado y organizado a tan corta edad, yo te voy a recompensar.

-No es necesario…

-Esto es algo que haría un padre, pero como igual te considero como un hermano menor, lo haré. Cuando estés listo para casarte con Aki, cuando se lo propongas, quiero que vayas a mi joyería y elijas el mejor anillo que veas.

-P-pero…

-Corre por mi cuenta. Es un impulso para tu nueva vida. Y te deseo lo mejor.

-Gracias!

Kohaku no se contuvo y le dio un efusivo abrazo.

-Realmente eres mi hermano.

Sesshoumaru sonrió y lo felicitó nuevamente. En la tarde, cuando Sesshoumaru llegó al apartamento, Rin lo recibió brincando a sus brazos y llenándolo de besos. Rodeó su cintura con sus piernas y su cuello con sus brazos.

-Hola, preciosa…

-Hola, mi amor. Cómo te fue?

-Muy bien, gracias. Estás lista?

-Sí, pero tengo hambre.

-Cómete una fruta en el camino.

-Qué amor!

Sesshoumaru rió y la besó en la mejilla.

-Mi amor, de verdad que esto no puede pasar de hoy.

-Aún no me acostumbro a que me digas así. Pero me encanta.

Con Rin aún enganchada de su cuerpo, fue a la cocina y buscó unas frutas picadas en la nevera. La llevó al comedor y la sentó en la mesa, a su altura, le dio un tierno beso en los labios y comenzó a ponerle trozos de frutas en la boca.

-Ya si ves cuánto te amo?

-Sí, eres encantador, adorable, amoroso…

-Y tú te comportas como una chiquilla mimada.

-Como la chiquilla que no pude ser.

-Adoro a esta chiquilla. Nos vamos? Se nos hace tarde.

-Esta bien.

Sesshoumaru se dio cuenta de que Rin aún no lo soltaba. La besó con cariño.

-No me vas a soltar?

-Hm! No…

Llegaron a un a gran mansión en los suburbios.

-Qué vamos a hacer aquí?

-Ya verás.

-Vaya! Mira los jardines, qué grandes! Como los de Londres!

-Son bonitos…

-Bonitos? Son preciosos…

Sesshomaru sonrió al escucharla. Al entrar en la casa, Rin lo tomó de la mano y se acercó a su oído.

-Este lugar es bellísimo, mi amor!

-Verdad? Vamos a verlo.

Vieron toda la casa, Rin estaba fascinada con el lugar. Estaban en el patio trasero y Sesshoumaru la abrazó por la espalda y la besó en el cuello.

-En qué piensas mi amor?

-Sessh, de verdad vamos a tener hijos?

-Claro que sí!

-Me imaginé que si tuviéramos una casa como esta, pondría unos bancos bajo aquél árbol. Donde tú te sientes a vigilar a los niños y yo me recueste en tus piernas a descansar… Corriendo y jugando con ellos…

Sesshoumaru rió y la apretó en sus brazos.

-Entonces quieres esta casa?

-La vas a comprar?

-Sólo si la quieres. La quieres?

-Sesshoumaru!

Rin dio la vuelta aún entre sus brazos y lo besó apasionadamente.

-Sí, quiero.

Sesshoumaru la cargó y la besó apasionadamente.

-Entonces, esta casa es tuya.

-Mi amor!

Rin lo besaba y entre besos le sugirió volver al apartamento para que así disfrutara de todas las maneras que ella quería agradecerle.

………………………………

Estaban en el apartamento, en la sala, Sesshoumaru veía las noticias de la bolsa de valores y Rin estaba recostada en su regazo.

-Mi amor…

-Dime…

-Me podrías hacer el favor de beberte un calmante?

-Un calmante? Para qué?

-Porque no quiero discutir contigo y tenemos que hablar de cosas que te incomodan.

-Me vas a volver a hablar del testamento?

-Y de otras cosas…

Rin cerró los ojos y Sesshoumaru la abrazó con fuerza y la besó en la mejilla.

-Ahora es obligatorio, como mi esposa, que figures en el testamento.

-No lo tengo que ver.

-No lo harás. Pero sí tienes… mi amor, quiero que comprendas que esta empresa es un patrimonio. Sólo los hijos la heredan…

-Sé bien lo que es un patrimonio…

-Entonces sabrás que debes firmar un prenupcial.

-Se parece al de Kagome?

-Creo que sí. Se puede modificar, a como quieras… pero debes firmarlo, obligatoriamente.

-Lo haré.

-De verdad?

-Sí. Pero si después de firmarlo, me vuelves a mencionar una cosas así, no duermes conmigo en un mes.

-Te lo prometo.

-Eso era todo?

-No… Quiero que dejes la cirugía ortopédica.

-Porqué?

-No hay nada más que te guste?

-La verdad es que lo he estado pensando y lo haré. Me quedaré en cirugía general. Quiero competir para jefe de cirugías.

-Eso no significa más responsablilidades?

-Sí. Pero es mi próxima meta, independientemente del dinero.

-Sabes que te apoyo 100 por ciento.

-Gracias, mi amor.

Rin lo besó apasionadamente.

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Kohaku estaba cerrándose la camisa y luego se terminó de peinar. Al llegar a la casa de Aki, ella abrió la puerta y salió de inmediato.

-Hola, ya nos podemos ir…

-Ir? Mi amor, no íbamos a cenar aquí?

-Ah? Sí, claro, digo ir a cenar…

-Qué te pasa en la voz?

-Hmh! E-es que…

Ella lo besó rodeando su cuello con sus brazos y bajó sus manos y apretó su trasero.

-A-aki! Encontraste lo que buscabas?

Aki abrió la puerta. Kohaku se quedó perplejo. Frente a él había dos Akis, una aún rodeando su cuello y la otra muy molesta.

-ABBY!

-Qué pasa aquí!

-Kohaku! Suéltala!

-Yo no estoy agarrando a nadie! Aki!

-Dime.

Las dos hablaron a la vez.

-Quién es quién!

-Abby, suéltalo! Mamá!

-Está bien, está bien…

Abby lo soltó y cuando iba a entrar le dijo a Aki.

-Hm! Sexy! Y besa como los dioses!

-ABBY!

Kohaku estaba aún confundido, Aki cerró la puerta y se quedó con Kohaku.

-Aki, qué es lo que pasa!

-Perdón, mi amor... mi familia vino de visita y no me avisó…

-Y…y se quedarán aquí? En tu apartamento?

-Sí…

-Supongo que la cena romántica ya se convirtió en familiar.

-Me perdonas?

Kohaku la tomó por la cintura y la besó apasionadamente.

-Ahora sí.

Sonrieron. Aki lo tomó de la mano y lo guió al interior del apartamento.

-Mamá, papá… Él es Kohaku Taiyii… Kohaku, ella es mi mamá, Hoshiko Sehktmet y mi papá, Cyrus Sehkmet… mi hermana…

-Ya tuvimos el placer de conocernos…

-Mucho más de lo que quería… Señora, señor, un placer conocerlos al fin.

-El placer es todo mío, jovencito.

-Me gustaría hablar contigo…

-Cuando desee, señor.

Antes de la cena, Aki había halado a Kohaku al balcón. Cuando por fin se vieron solos, lo besó.

-Aki! Estás loca?

-Qué pasa?

-No soy santo de la devoción de tu padre…

-Qué dices? Pero si te adora!

-Hmh!

Kohaku soltó el abrazo de inmediato. Aki sonrió.

-Aki, preciosa, nos dejarías solos unos minutos?

-Claro, papá… sólo que… no me lo maltrates mucho…

Aki besó a Kohaku en los labios y a su padre en la mejilla. Los dejó solo. Kohaku se mantenía tan derecho que pensó que se partiría la espalda. El padre de Aki se recostó de la baranda.

-Aki me habló un poco de tu pasado…

-Sí, señor…

-Qué tienes que decir acerca de eso?

-Todos cometemos errores. Pero los errores más valiosos son de los que aprendemos y crecemos a partir de ellos.

-Consideras que debería tenerte lástima?

-Consideraría una ofensa si me tiene lástima.

-Por qué te crees digno de mi hija?

-Sé bien que no me merezco a su hija, aún, no. Pero para eso trabajo, para merecérmela. Sé que quizás por mi pasado nunca me creerá digno de su hija. Pero, haga lo que haga y diga lo que diga, sólo me alejaré de su hija de dos maneras. Que ella me aleje o que haya un hombre que la haga más feliz que yo…

-Y si tú encuentras una mujer que te haga más feliz…

-Eso nunca ocurrirá. Su hija…

-Descríbela.

-Aki… es como una niña pequeña cuando está asustada. Es preciosa cuando se pone tímida. Pero cuando se enoja, hay que temerle. Es adorable, apasionada… es todo lo que siempre quise y nunca encontré en una mujer… es mi norte y mi sur… mi razón para soportar las presiones de cada día y aumentar mis ganas de superarme… le aseguro, señor Sehkmet, que aún no ha nacido el hombre que amará a Aki más que yo.

-Cuáles son tus planes para con ella?

-Puede tenerlo por seguro que mis intenciones con Aki son serias y duraderas…

-Define serias y duraderas.

-Cuando yo considere que tengo el dinero suficiente, y una casa propia y pueda ofrecerle todos los lujos que ella desee, me casaré con ella.

-Eso puede ser nunca.

-Como puede ser mañana. Y estoy trabajando para que sea lo más pronto posible.

-Como mi hija llore por ti…

-Espero que las lágrimas de felicidad no cuenten, por que son las únicas que derramará por mi causa.

-Tienes una lengua filosa…

-No creo que mis palabras corten. Pero espero que puedan abrir sus ojos a la verdad.

-Y cuál es la verdad?

-Que Aki y yo nos amamos.

Aki tocó la puerta de cristal y salió al balcón.

-Papá, ya es suficiente. Mamá te espera para cenar.

El hombre sonrió y le dio una palmada en la espalda a Kohaku. Los dejó solos. Aki sonrió y abrazó a Kohaku besándolo.

-Aki!

-No importa! Te dio la bienvenida a la familia!

-AH!

-Acepta que seamos novios y que nos veamos.

-Crees que podamos salir después de cena?

-Creo? Lo haremos. Pero papá es como un detector de mentiras…

-Te extraño, mi amor…

-Lo sé… si no es mi turno, son tus exámenes…

-Tres semanas de muerte dolorosa, te necesito…

Kohaku la besó sólo rozando sus labios.

-Vamos a cenar, luego diremos que vamos a la casa de mi hermana. No estaremos mintiendo. El lugar es de ella.

Aki sonrió. Aún en esa situación, Kohaku sabía decir la verdad. Después de la cena, Kohaku se excusó.

-…La verdad es que no sabía que ustedes vendrían y Aki y yo tenemos un compromiso…

Una vez que llegaron al apartamento, Kohaku encendió unas velas y sonriendo la cargó. En la habitación, Aki le comenzó a quitar las ropas con prisa. Kohaku le tomó las manos y la besó con ternura.

-Aki, te amo…

Aki lo besó apasionadamente a la vez que lo tiraba sobre la cama y se sentaba sobre él. A Kohaku le encantaba verla tomar el control. Acariciaba su cuerpo y saboreaba su piel desquiciándose con aquel dulce sabor que emanaba de su cuerpo excitado y extasiado de placer.

-Koh… Kohaku!

Aki soltó el abrazó y arqueó su espalda hacia atrás mientras que todo su cuerpo temblaba y volvía una calma serena, placentera. No pasó mucho antes de sentir la tibia y cremosa escencia de Kohaku esparcirse en su interior. La abrazó con fuerza, pegándola a su cuerpo. Se recostó abrazándola de manera que ella quedó sobre él. La llenó de caricias mientras se veían a los ojos, sonreían, las palabras no eran necesarias, sus cuerpos lo habían dicho todo.

-Mi amor… no me quiero ir…

-Podemos quedarnos un rato…

-No… quiero amanecer contigo…

Kohaku rió.

-En dos meses tendré vacaciones y nos iremos lejos, dos semanas solos, tú y yo. Y amaneceremos juntos todos los días… y te despetaré con besitos por toda la espalda. Y te prepararé el desayuno.

Ahora fue el turno de Aki para reír.

-Tú, cocinando?

-Oye! Has comido muchas cosas que yo he hecho.

-De verdad? Creí que Sango las cocinaba por ti.

-No! Me siento herido…

Aki rió y lo llenó de besos.

-Y ahora?

-Todavía me duele.

-Dónde?

-Aquí…

Kohaku señaló sus labios y sonrieron.

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Sango estaba en el estudio trabajando en su laptop. Miroku se acercó y la besó en la mejilla.

-No tienes hambre?

-Perdón, lo olvidé… es que…

-Yo hice cena… no es que haya hecho la gran cosa…

-Qué hiciste?

-Pasta…

-Delicioso!

Sango guardó el archivo y se dirigió al comedor, no había nada. Miroku sonrió y la tomó de las manos.

-Mi amor, ven conmigo…

Miroku la guió a la habitación que habían decidido sería de los bebés. Aún estaba vacía, esperando por un tiempo libre para llenarla de color y vida. En el piso, había una manta y encima una suculenta cena, acompañadas de la luz de las velas. Miroku se adentró y corrió las cortinas y abrió las puertas del balcón, la luz de la luna entraba y alumbraba casi toda la habitación.

Sango estaba maravillada con todo lo que había hecho su esposo. Él sonrió y se le acercó, la tomó de las manos y la invitó a tomar asiento.

-Sólo pasta?

-Es pasta no?

-Sí, pero se te olvidó el resto del menú…

Sango rozó sus labios con los suyos.

-Esto es genial… vino?

-No. Jugo de manzana. Rin me prohibió que te diera alcohol. Dice que lo más mínimo afecta.

-Lo tomaste todo en cuenta. Eres maravilloso…

Mientras cenaban comenzaron un juego de alimentarse mutuamente.

-Mi amor, esto estuvo delicioso…

-Hay espacio para el postre?

-Hiciste postre?

-Claro que sí. Ya vuelvo, no te muevas.

Miroku recogió los platos y a los pocos minutos volvió con frutas cortadas en trozos pequeños y crema batida enlatada.

-La carne me tomó demasiado tiempo, así que el postre es simple…

-No importa, sabes que me encanta.

Miroku se sentó a su lado y Sango acomodó su cabeza en su regazo. Él sonrió e inclinándose depositó un dulce beso en sus labios. Con un trozo de fruta, le rozó los labios y ella la tomó y mordisqueó sus dedos cariñosamente. Él se volvió a inclinar y le susurró al oído.

-Así, no me podré controlar mucho…

-Y quién dijo que yo quiero que te controles?

Miroku sonrió y la besó a la vez que la acomodaba entre sus brazos.

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Rin se estaba preparando, sería su primer día de vuelta en el hospital. Sesshoumaru la veía aún acostado de lado. Rin no se había percatado de que Sesshoumaru estaba despierto. Hasta que se acercó a la cama y él la haló por la cintura.

-Sessh!

-Me ibas a dejar durmiendo?

-Mi amor, son las 6 de la mañana, por eso no quise despertarte.

-A qué hora entras?

-A las 8….

Sesshoumaru la rodeó con ambos brazos y la besó en la mejilla.

-Esta noche, mi amor. Hoy no puedo llegar tarde.

-Por qué?

-Porque voy a pedir que me saquen de ortopedia y convencer a mi jefe se toma una hora.

-De verdad lo harás?

-Claro que sí.

-Si puedes salir al medio día, me llamas.

-Claro que sí, mi amor. Por cierto, necesito que pases por allá.

-Para qué? Para lucirme?

-Quisieras tú. Para eso tengo el anillo.

Rin rió y lo besó rápidamente.

-A eso llamas un beso? Y te haces llamar mi prometida?

-Hiciste ejercicios esta mañana?

-Pero dentro del apartamento, hacía mucho frío. Deberías venir conmigo…

-No, gracias, aprecio demasiado mis horas de sueño. No dejes de ir… es más, deberías venir conmigo ahora.

-Para qué?

-Pues tengo que hacerme unas pruebas de sangre que son reglamentarias como cirujana. Y para ti como mi cónyuge.

Sesshoumaru alzó una ceja.

-O sea que todo el mundo sabe que vivimos juntos.

-No sabía que era un secreto.

-No me refiero a eso… Mi amor…

Rin sonrió y lo abrazó.

-Está bien, iré contigo.

Rin se vistió mientras Sesshoumaru se bañaba. Sesshoumaru encontró a Rin en el estudio y no pudo evitar reír a carcajadas cuando la vio.

-Qué te pasa?

-Tu ropa…

Rin llevaba un conjunto de chaqueta y pantalón gris con rayas oscuras. El traje de Sesshoumaru era negro con rayas grises. Rin sonrió y se acercó, lo haló por la corbata y lo besó, luego le arregló el nudo de la corbata.

-Te ves bellísimo…

-Gracias, tú también.

Sesshoumaru la rodeó por la cintura y la besó.

-Y me encanta esa corbata. Te resalta los ojos… pensándolo mejor… te ves demasiado bien como para dejarte salir así…

-Puedo decir lo mismo de ti, preciosa…

Llegaron al hospital y una vez fuera del auto, Sesshoumaru tomó a Rin de la mano y le sonrió. En la entrada de emergencias estaba Kashimi con su cigarrillo matutino.

-Esa cosa te va matar…

-Vaya! Pero miren quién decidió volver al mundo de los mortales! Cómo estás? Aparte de preciosa como siempre…

-Kashimi…

-Es cierto, felicidades, futura señora Hamasaki…

Rin sonrió a más no poder y miró a Sesshoumaru que le apretó la mano. Kashimi le extendió la mano a Sesshoumaru.

-No hay dudas. Rin siempre fue tuya. Felicidades.

Sesshoumaru le respondió el apretón de manos extrañado. Rin se sonrojó un poco.

-Kashimi… tenía un profesor de redacción…

-Mi padre…

Sesshoumaru alzó una ceja, Kashimi sonrió.

-Hasta me hizo leer tu ensayo. Decía que tenías mucho potencial como escritor y lamentaba que te consumieran los negocios.

-Decía?

-Murió hace casi 4 años…

-Lo siento.

Mientras iban al lounge, Sesshoumaru experimentaba el cariño que le tenían a Rin en aquél lugar. Sentía cierta calidez que le calaba en los huesos. Una vez en el lounge, se encontraron con Aki y Kohaku tomados de la mano.

-…esta noche…

-Buenos días…

-Rin! Qué bueno que volviste!

-En el periódico dicen que no volverás a trabajar.

Rin y Sesshoumaru cruzaron miradas.

-Es como lo del compromiso…

-No, eso yo lo mandé a hacer… esto es sensacionalismo…

Rin dejó su cartera dentro de su locker y sacó su estetoscopio y su carnet. Camino al laboratorio, Sesshoumaru no pudo evitar hacer varias observaciones.

-Me explicarías lo de que siempre fuiste mía?

-No es nada.

-Rin…

-Kashimi estuvo enamorado de mí… y hasta me lo propuso una vez… pero no pude responderle… pero lo estimo mucho… es un buen amigo.

-Estuvo enamorado de ti?

-Sí…

-De verdad que tengo suerte…

Sesshoumaru la besó en la mejilla. En el laboratorio, luego de que le extrajeran la muestra a Rin, Sesshoumaru le pidió al oído que lo hiciera ella. Rin rió y le dijo a la laboratorista.

-37 pero 5.

-Está bien.

La mujer rió y le facilitó a Rin unos guantes y las jeringuillas.

-Qué pruebas le hago a su muestra?

-Todas.

-El ELISA también?

-Sí.

-Ese debe pagarlo.

-Está bien, no hay problema. A él también, claro está, excepto HGC.

Las mujeres rieron. Sesshoumaru supuso que eran chistes entre médicos y prefirió no hablar. Cuando Rin terminaba, Kagome e Inuyasha entraron en el laboratorio.

XXXXXXXXXXXXXX

Kohaku estaba en la oficina de Inuyasha llenaba las planillas a la velocidad de la luz. Solo se detuvo para sacar una calculadora de su bolsillo. En poco más de una hora había terminado toda la prueba. Inuyasha lo envió a la oficina de Sesshoumaru.

-80 minutos? Kohaku, estás seguro de lo que pusiste en esa prueba?

-Sí.

En ese momento sonó el teléfono de Sesshoumaru, reconoció la extensión de Inuyasha.

-Sí?... en serio?... bien…

Sesshoumaru cerró la llamada y le extendió la mano a Kohaku.

-90, bienvenido a bordo.

-Qué?

-Eres el nuevo administrador de las joyerías Blue Nile en Tokio…

………………………..

N/A: Se acostumbraron a los caps largos, verdad?

Pero pienso que si le pongo algo mas, lo dañaria, así que aquí esta.

Para las que me piden y ruegan por un bebe, no se desesperen, queridas, todo a su tiempo.

Gracias a CECI, mi fan #1, Eli, Lou, Esme102, Lady Sesshoumaru, Miara Makisan, Hitomi Kansaki Fanel, Saya, Hanadark, Fenixgirl, Kagi35, Kaori sama, Ariadna-chan, Angel of gemini, Lig, Syren888…. Si me falto alguien tiene permiso para matar.

Adoro sus reviews, recuerden que son mi aliciente para terminar esta historia y hacerla lo mejor posible.

Besos y abrazos

Mizuho