Capítulo 34
Un Amor Puro y Sincero
Apenas el sol comenzaba a salir y ya Sesshoumaru estaba de pie y listo para irse. Se sentó en la cama y colocando cada mano a un lado de Rin, se inclinó sobre ella y la besó en los labios.
-Hola, mi amor…
-Hola, preciosa…
-Ya te bañaste!
-Quise dejarte dormir un rato más…
Sesshoumaru tomó la sábana y tapó el pecho desnudo de Rin.
-Hace mucho frío, no quiero que te enfermes…
Rin sonrió y lo besó.
-Cómo quisiera irme contigo!
-Tranquila, amor… tal vez venga antes…
-Te voy a extrañar…
Sesshoumaru la besó y acarició sus mejillas.
-Y yo a ti, mi amor…
Sesshoumaru se puso de pie, pero Rin no lo soltó.
-Preciosa…
Sesshoumaru la besó apasionadamente.
-Te prometo que me tomaré más tiempo libre… te amo, preciosa…
Rin se levantó, se puso su yukata azul con la R bordada. Sesshoumaru encendió su auto y mientras se calentaba el motor, volvió a la casa y besó a Rin apasionadamente. Cuando el oxígeno les faltó por tercera vez. Rin se refugió en su pecho sonriendo.
-Vas a calentar el motor equivocado, mi amor…
Sesshoumaru la volvió a besar de despedida y se marchó. Rin aún guardaba su sabor en su boca cuando vio a su alrededor y notó la gran casa vacía.
-(Si Sessh sigue con éstos viajes, creo que mejor nos vamos a un apartamento… no soporto tanta soledad… bah! Pero si he estado sóla toda mi vida… Tal vez… pero la casa es demasiado grande y para mí sola…)
Rin volvió a acostarse abrazando la almohada de Sesshoumaru.
-Un mes sin ti… y ya te fuiste otra vez…
Rin se quedó dormida pensando en su boda. Siendo su día libre, luego de tomar una ducha, se fue al jardín a atender sus flores. Se quedó de rodillas frente a sus orquídeas.
-Kami! No es posible! Hoy no es…
Se quitó el guante y sacó su celular de su bolsillo para comprobar la fecha.
-Es el domingo… igual, no se acordó…
Rin suspiró desalentada. Terminó de arreglar sus flores y se volvió a dar un baño. Más tarde, Kagome fue con los niños. Satoshi jugaba en su habitación y Kira dormía en la cama de Rin. Rin se inclinó sobre ella y la besó en la cabeza.
-Es preciosa, Kagome…
-Gracias… Oye… qué te pasa?
-Nada, estoy bien…
-No estás bien. A mí no me engañas…
Rin sonrió tristemente.
-Sesshoumaru se fue a Nagoya… y… en dos días es nuestro aniversario… y no lo recordó…
-Pero Rin…
-No lo recordó… crees que me estoy concentrando mucho en mi trabajo?
-Para nada…
-Ni siquiera le he dicho lo de el ascenso… creo que mejor lo rechazo…
-Pero acaso te volviste loca?
-Ya ni eso sé, Kagome… a veces sólo quiero dedicarme a mi familia… pero por otro lado la medicina es… es…
-La amas tanto como amarías a un hijo…
-Es lo que siento… es más una pasión que un trabajo…
Kagome sonrió.
-Te comprendo… pero… una fecha la olvida cualquiera, y si Inuyasha no hubiera estado tan ocupado, hubiera ido él. En realidad ese era el plan…
-Qué plan?
-Ustedes se iban de fin de semana, e Inu iba a hacerse cargo de todo… pero resulta que lo de Nagoya no estaba en planes y resultó que necesitan a Sesshoumaru por ser el presidente de las empresas.
-Kagome, no lo encubras. Él no me dijo nada. No tenía planes…
-Y de cuándo acá tu sabes que te darán una sorpresa. Rin, no seas tan dura con él.
-No estoy siendo dura con él… pero es que todo es muy diferente…
-Diferente?
-Sí… desde el disparo, Sesshoumaru no es el mismo…
-Acaso prefieres a la bestia enjaulada?
Rin rió.
-No se parece al hombre del que me enamoré…
Kira se movió dormida, colocándose boca arriba y con una manita sobre sus ojos. Rin sonrió acariciando su pelo.
-Sessh duerme así…
-Te notas bastante enamorada ahora…
-Me refiero a que incluso evita las discusiones, aunque sepa que él tiene la razón… son tantas cosas.
-Tal vez sea hora de que lo conozcas mejor… sabes? No conocí bien a Inuyasha hasta que supo que yo estaba en riesgo de perder a Satoshi… y ya estaba casada con él. Ésta es tu oportunidad de ver al verdadero Sesshoumaru, bajo toda esa frialdad que aparenta.
-Lo conoces bien…
-Siempre ha sido como un padre para Inuyasha y más que como tío, trata a Satoshi como su nieto. La primera vez que lo vi sonreír fue cuando cargó a Satoshi por primera vez…
-Me lo habías dicho.
-Y no ha dejado de hacerlo desde que están juntos…
Rin sonrió. Satoshi entró en la habitación y se acomodó al lado de Kira.
Sesshoumaru apenas llegaba al hotel donde se hospedaría en Nagoya. Llamó a Rin.
-Bueno?
-Preciosa…
-Mi amor, cómo estás? Cómo estuvo el viaje?
-Estoy cansado, apenas llegué…
-Entonces come algo y descansa…
-No… preciosa, perdóname…
-Qué? Porqué?
-No me pude zafar de ésta y el domingo…
-No te preocupes, mi amor…
…………………………
Los días pasaron. Era el domingo en la mañana. Rin despertó al escuchar su celular.
-Bueno?
-Te amo…
-Sessh! Mi amor!
-Feliz aniversario, preciosa…
-Feliz aniversario, mi amor…
-Quiero que vayas a la habitación contigua.
-Para qué?
-Sólo vé.
-Pero mi amor…
-Rin…
-Está bien… espera…
Rin se levantó y fue a la habitación contigua, que sabía bien estaba vacía.
-Mi amor, ya estoy en la habitación.
-Es en la más alejada a la escalera.
-Lo hubieras dicho antes…
-Sobre la cama está tu regalo.
-Pero mejor espero a que llegues…
-Rin!
-Está bien, ya voy! Qué temperamento para madrugar!
Rin abrió la puerta y dejó caer su celular. Sesshoumaru estaba sentado sobre la cama con una gran caja en las manos. Rin prácticamente brincó sobre él y lo besó por todas partes.
-Mi amor!
-Hola, preciosa…
-Pero… cómo? Cuándo?
-Hace media hora. Porqué pasas seguro si la alarma está puesta?
-Ves como entraste y no lo sentí? Claro que tengo que ponerlo…
Rin estaba arrodillada sobre la cama, Sesshoumaru la haló por la cintura y la besó apasionadamente.
-Feliz aniversario, preciosa…
-Feliz aniversario, mi amor… me acompañas a darme un baño?
-Por supuesto, preciosa…
Rin estaba recostada del pecho de Sesshoumaru mientras él jugueteaba con sus manos bajo el agua. Finalmente posó sus manos en su cintura y acarició su vientre.
-Perdóname por dejarte sola tanto tiempo… hay cosas que las debo hacer yo mismo…
-Comprendo, mi amor…
-Te extrañé, preciosa…
-Y yo a ti…
Sesshoumaru la besó en la mejilla y la abrazó con fuerza de forma casi melancólica.
-Qué pasa, mi amor?
-Éste ha sido un año duro para nosotros…
-Han pasado muchas cosas… pero no todas se pueden catalogar necesariamente como malas…
Sesshoumaru hundió su nariz en su cuello.
-Estoy cansado, preciosa, dormiré un rato…
-Está bien, Sessh… pero no quieres comer nada?
-No… sólo quiero dormir…
Sesshoumaru se acostó mientras Rin cerraba las cortinas. Se sentó a su lado y lo besó con ternura.
-Que descanses, mi amor…
Sesshoumaru la rodeó con sus brazos por la cintura.
-Me vas a dejar sólo?
-No que quieres dormir?
-Pero contigo…
Rin sonrió y se acomodó a su lado. Sesshoumaru se acomodó sobre su vientre y la besó por encima de la ropa.
-Preciosa… hay algo que hablé con Myoga en Nagoya… crees que el del problema sea yo?
-Cómo así?
-Porque no sales embarazada… crees que yo tenga problemas?
-Claro que no, Sesshoumaru! Es simplemente que no hemos tenido suerte. Recuerda que me has embarazado…
-Sí, pero hacen 9 años…
-Tambien hacen 6 meses…
-Tú no tienes…
-Mi amor… apenas estamos tratando… cuando menos lo pienses…
-Pero es que… ten por seguro que no te dejaré ir a ningún sitio…
Rin rió mientras enredaba sus dedos en su pelo.
-Condujiste durante toda la noche, verdad?
-Sí…
-Descansa, mi amor…
Sesshoumaru la volvió a besar en el vientre y dejando su cabeza allí, se quedó dormido.
Disfrutaron del resto del día juntos, ya en la noche, fueron a cenar a un lujoso restaurante.
La música era suave y envolvía todo el ambiente, creando una atmósfera romántica. Estaban bailando y antes de saberlo, se besaban apasionadamente, aún bailando. Se separaron con lentitud y sonrieron.
-Qué tal si continuamos con el baile en la casa?
-Te iba a decir exactamente lo mismo…
-Además… no me gusta cómo te están viendo…
Rin rió divertida.
-Así que estás celoso…
-Sólo un poquito… quién no lo estaría?
La ropa regada por el piso de toda la casa conducía a un solo lugar, la habitación principal. Donde Sesshoumaru trataba de contenerse ante el instinto animal latente bajo su piel, pidiéndole a gritos que la penetrara más rápido y con más fuerza.
-Rin!
Rin simplemente no era capaz de emitir sonido alguno. Sólo se aferraba a él mientras lo sentía abrirse paso dentro de ella una y otra vez. Llevándola a conocer un punto mucho más allá del clímax donde no existía nada más que el placer.
-Rin…
-Sessh…
-Lo sientes?
-Ya casi…
Ambos emitieron un grito a la vez mientras sus mentes quedaban en blanco y el placer los arrastraba a algo que podía ser catalogado como otra dimensión.
Rin despertó sobre Sesshoumaru, quién la rodeaba con un brazo y la otra mano en sus sensuales curvas. Apenas movió la cabeza y él la apretó en su abrazo. Vio el reloj, sólo habían pasado 20 minutos desde que se durmiera. Trató de alcanzar las sábanas, pero Sesshoumaru no le permitió moverse.
-Rin, duérmete!
-Tengo frío, mi amor…
Sesshoumaru la dejó halar las sábanas y cubrirlos, volvió a abrazarla posesivamente y no abrió los ojos hasta que ella lo besó en la mejilla. Sonrió y apreció aquel brillo extraño que tenía la mirada esmeralda en la oscuridad de la noche. Acarició sus mejillas y la besó con ternura.
-Te amo, Rin…
-Yo también te amo, mi amor…
Rin se acomodó en su pecho y se dejó llevar por el sueño, mientras escuchaba los calmados latidos del corazón de Sesshoumaru.
………………
Kagome despertó al escuchar a Kira llorando, soltó el abrazo que mantenía con su esposo y se sentó en la cama, sintió una mano que la halaba de vuelta a la cama.
-Inuyasha…
-Yo voy… tú descansa…
Kagome se volvió a acostar. Inuyasha la besó en la mejilla y se levantó. Un rato más tarde, volvió con Kira en brazos. Kagome estaba dormida nuevamente.
-Kagome… amor…
-Qué pasa?
-Kira está caliente…
Kagome encendió la lámpara de su mesa de noche. Inuyasha la cargaba ya dormida. Tocó su frente y luego su estómago.
-Tiene sólo un poquito…
Kagome se levantó y tomó a Kira.
-A dónde vas?
-Me quedaré con ella, por si le sube. Tú duerme, tienes que trabajar mañana…
-Mi amor… ven…
Inuyasha acomodó a Kira en el centro de la cama. Kagome se acomodó y puso una mano sobre la espalda de su bebita. Inuyasha tomó su mano y la besó.
-Va a estar bien, verdad?
-Claro que sí, mi amor. Puede ser por las vacunas.
Inuyasha la vio sonreírle y vio a Kira dormir. Acarició su pelo y cerró los ojos.
-Kagome… perdóname…
-Eh? Porqué?
-P-por lo que te hice cuando estabas embarazada de Satoshi…
-Inu… te he dicho que eso está en el pasado…
-Es posible que me dejes… pero ya no puedo más…
-Qué?
-Hice algo muy estúpido cuando me fui…
Kagome no podía creer que Inuyasha estuviera llorando. Y aunque trataba con todas sus fuerzas, no podía evitarlo. Se puso de pie y caminaba por toda la habitación. Se arrodilló frente a Kagome, que estaba sentada en la cama.
-Inuyasha…
-Cuando me fui… yo… yo… Kami, de verdad lo siento…
-Inuya…
-Tal vez no debería decírtelo… pero… Cada vez que los veo juntos… siento ésta presión…
-Que ves a quiénes juntos?
-Satoshi y Kira… Kagome…
Kagome acarició su pelo y sus mejillas. Inuyasha aprisionó sus manos entre las suyas y su rostro.
-Inuyasha… yo lo sé…
-Qué?
-Sé lo que quieres decirme…
-No… estoy seguro de que no lo sabes…
-Cuando te fuiste… que no creías que Satoshi fuera tuyo… estuviste con otra mujer…
Inuyasha hundió su rostro en su regazo mientras la abrazaba por la cintura con fuerza.
-Mi amor…
-Perdóname, por favor… y-yo no podría vivir sin ti…
-Inu, mi amor… hace mucho que te perdoné…
-K-Kag…
-Lo supe desde el principio…
-No es como crees… sólo fue una vez…
-No te ayuda el que me des detalles… olvida eso, Inu… 5 años atrás…
Inuyasha no levantaba la cabeza. Kagome sabía bien que estaba arrepentido y no quería verlo sufrir tanto.
-Inuyasha…
-Yo no te merezco…
-Pero yo a ti sí… así que lo demás no importa…
-Te amo, Kagome…
………………
Sesshoumaru abrazó a Rin dormido y abrió los ojos cuando no la sintió entre sus brazos. Se quedó unos segundos acostado y luego alcanzó los pantalones de su pijama. Se iba a poner la camisa, pero no la encontró. Se dejó la yukata abierta.
-Rin?
-Sessh…
-Qué pasa, mi amor?
Rin estaba sentada al borde de la tina usando la camisa de la pijama de Sesshoumaru. Sus ojos rojos e hinchados. De inmediato Sesshoumaru supo que estaba llorando.
-Rin, qué pasó?
Sesshoumaru estaba en cuclillas frente a ella. Le dio un tierno beso de buenos días en la frente.
-No me dirás que pasa?
-Estaba atrasada… pero quise hacerme la prueba antes de decirte algo…
-Estabas atrasada? Te refieres a…
Rin asintió. Sesshoumaru sonrió y la abrazó con fuerza.
-Es genial, amor! Pero por qué lloras?
-Estaba atrasada… Sesshoumaru, ya llegó… pero yo quería…
Sesshoumaru hundió su rostro en el vientre de Rin.
-No te preocupes, preciosa… mientras más piensas en eso, más difícil se hará…
-Pero es que yo quería…
-Rin…
Rin lo abrazó con fuerza.
-Creí que estaba, porque eran casi dos semanas…
Sesshoumaru la besó con ternura.
-Roma no se construyó en un día… y tú no quedarás embarazada de la noche a la mañana… así que relájate, mi amor. Me acompañas en mi baño?
Rin asintió. Sesshoumaru la desvistió con cuidado, admirando sus sensuales curvas. Sabía que si ya la situación que vivían a él le desesperaba, Rin se debía sentir morir. De repente decirle que la amaba no era suficiente, ni hacerle el amor. Sólo quería hacerla feliz y era algo que no conseguía. La vio ensimismado mientras ella lavaba su pecho con esmero. Volvió a ponerle jabón a la esponja y comenzó a lavar su estómago. Sesshoumaru la abrazó queriendo fundirla en su pecho.
-Sessh…
-Te amo, Rin… tanto… que me hace daño verte así… no soy capaz de hacerte feliz…
Rin se sorprendió al escuchar tal confesión y le respondió el abrazo, soltando la esponja.
-Te amo, Sesshoumaru. Y no me importa lo que pase si estamos juntos. Sólo con tenerte a ti soy feliz. Así que no repitas que no eres capaz de hacerme feliz.
-Pero lloras…
-Soy una llorona…
Sesshoumaru la besó en la cabeza.
-Me gustas llorona… me gustas cuando ríes, cuando me miras sin saber si creerme o no, pero me crees… cuando te pido un beso, me dices que no y me lo das…
-Hay algo que no te guste?
-Cuando te ataca la inseguridad y piensas mil estupideces con la respuesta frente a ti… cuando te dejas llevar por los celos sin razón…
-Perdóname…
-Pero entonces… si no discutiéramos de vez en cuando, no nos reconciliaríamos… y eso es lo que me gusta de cada discusión…
Sesshoumaru había bajado sus manos hasta su trasero y lo acariciaba con suavidad.
-Sessh!
-No podemos hacer el amor, verdad?
-Estás loco! No me tocarás en los próximos 5 días!
-Me las cobraré…
Sesshoumaru la besó apasionadamente antes de meterse completamente bajo la ducha y quitarse el jabón.
-Te falta la espalda…
Sesshoumaru se dejó lavar por Rin pensando en la mala idea que había resultado ser. Puesto que se estaba excitando a sobremanera.
-Preciosa, creo que mejor sigo solo…
-Por qué?
…………………
Se despidieron con un apasionado beso antes de cada uno abordar su auto y dirigirse a sus respectivos trabajos. Rin apenas se acomodaba en su consultorio cuando Kagome entró con Kira.
-Kagome!
-Hola…
-No te esperaba por aquí… cómo está la princesa? Y Satoshi?
-Está en el colegio… Rin… estoy preocupada, a Kira no se le quita la fiebre.
-Es por la vacuna…
-Sí, lo sé… pero no cede, no le baja.
-Dame unos minutos, acabo de llegar.
Rin abrió las cortinas, y cambió los papeles de la balanza y la camilla, por último se puso la bata.
-Vamos a ver qué tiene la preciosa.
Rin la cargó y la colocó sobre la camilla. Luego de examinarla.
-Le has dado antipiréticos?
-Aunque no me gusta dárselos tan rápido, sí. Inuyasha no podía dormir…
-Está bien. Pero veo algo en el oído. Está irritado. Así que tal vez sea eso y no la vacuna.
-Será por eso que no deja de llorar? Cuando comienza no para.
-Ven a ver. Está completamente rojo.
Rin le dio el oftalmoscopio. Luego de verla Kagome se extrañó aún más.
-Pero cómo y porqué? Me he fijado bien de que no le entre agua…
-Aveces simplemente pasan. Antiinflamatorios, y antipiréticos.
Kagome sonrió mientras veía a Rin comerse a Kira a besos mientras Kira reía.
-Ves? Está bien. Es sólo un poquito de calentura… parece que tu mami anda paranoica, mi amor…
-Nunca imaginarás lo que hizo esta mañana.
-Qué cosa?
-Pues Inu la cargó y no tenía camisa y ella se le pegó de una tetilla.
Rin estalló en risas.
-Tenías mucha hambre, mi amor… está perfecta, Kagome… y tú? Cómo vas?
-Estoy bien. Ya pronto termina mi licencia.
Kagome notó que Rin continuaba sonrojada desde que ella llegara.
-Rin, estás bien?
-Ah? Sí…
-Estás segura? Estás toda roja…
El carmín se encendió en las mejillas de Rin.
Rin vio su reloj, eran las 5 de la tarde.
-"No debería de prepararle nada al menso ese… que se resuelva su cena sólo…"
Antes de saberlo, Rin estaba en el supermercado comprando las cosas para hacer un banquete. Mientras preparaba la cena, Sesshoumaru llegó y entró en la cocina. La abrazó por la espalda y la besó en la mejilla.
-Preciosa… viene alguien hoy?
-No…
-Y todo esto? Huele delicioso…
-Es para ti.
-Para mí?
-Hace mucho que no hacía nada especial sólo para nosotros dos…
-La verdad, es que sí…
-Entonces, esto es sólo para ti y para mí…
Sesshoumaru la hizo girar y la besó apasionadamente.
-Te amo, preciosa…
Volvió a besarla sin dejarla responderle. Rin sólo sonrió. Sesshoumaru pasó sus dedos por sus labios.
-Necesito hielo…
Dijo esto usando su conocido tono ronco y seductor. Antes de volver a besarla robándole el aliento.
-Hielo?
-Si no haces algo pronto la cena se irá a pique…
Rin lo sintió erecto y de repente la sangre se acumuló en su rostro.
-Sessh, estás…
-Loco, sí, lo sé… mejor me doy un baño…
Sesshoumaru la besó en la mejilla y salió de la cocina.
-(Kami! Pero qué es lo que le pasa? Es decir, dos besitos y mira cómo se pone!)
Sesshoumaru logró calmarse con el agua fría. Luego de vestirse, volvió con Rin, que ya ponía el último plato en la mesa.
-Te iba a llamar… Sessh, estás bien?
-Sí…
-Pero es que…
-Qué tal si olvidamos todo y sólo cenamos?
…………………
Después de haber cenado, Sesshoumaru la besó en la mejilla y recogió los platos.
-Te quedó delicioso, mi amor.
Rin no pudo evitar su sonrisa de oreja a oreja. Sesshoumaru puso todo en el lavavajillas y volvió con Rin.
-Qué tal si vamos a la terraza, la noche está hermosísima.
-Como digas, preciosa.
Allí, tomaron los cojines de los sillones y se acomodaron en el piso a ver el cielo mientras continuaban degustando del vino.
-Mi amor, no sabes lo que hizo Kira…
-Kira? Qué pasó?
-Inuyasha la cargó sin camisa y Kira parece que pensó que era hora de comer y se le pegó de una tetilla.
Sesshoumaru no pudo evitar reír.
-Eso le debió doler…
-Todos los hombres son iguales. Son unos bebés cuando se trata de soportar dolores.
-Entonces vamos a hacer un trato.
-Qué trato?
-Tú soportas todos los dolores que haya que soportar. Y yo pierdo todo el sueño que haya que perder.
-Sabes que sales perdiendo, verdad?
-No lo creo… qué dices?
-Trato.
Sellaron el trato con un apasionado beso. Rin se recostó de su pecho mientras él jugaba con su pelo entre sus dedos.
-Rin… esta mañana… estuvo mal… perdóname…
-No importa, Sessh… después de todo, no sé que pasó… pero era una falsa alarma…
-Cómo así? Quiere decir que estás…
-Ni estoy embarazada, ni nada… no sé… después del disparo todo se me ha descontrolado… tal vez es por eso que no vuelvo a quedar embarazada…
-Y cómo lo controlas?
-Tratamiento… más pastillas!
Sesshoumaru la besó en la cabeza.
-Quisiera ayudarte… pero no sé qué puedo hacer?
-Sólo ser el mejor novio del mundo hasta que nos casemos y seas el mejor esposo del mundo.
-Y cómo voy hasta ahora?
-De maravilla… Rin! No hagas eso!
Rin había bajado el cierre del pantalón de Sesshoumaru y lo acariciaba buscado entrar en su ropa interior.
-Hace un rato, me pareciste más grande…
-Rin!
Sesshoumaru no pudo evitar que sus mejillas se colorearan y al ser tal blanco, se notaba a leguas, tal y como cuando hacían el amor. Rin rió y lo besó en la mejilla.
-Sabes algo, mi amor… me encanta hacer el amor contigo… nunca es igual…
-Opino lo mismo…
Rin sonrió mientras removía los botones de su camisa y besaba todo su pecho. Besó una de sus tetillas que se endureció al contacto de sus labios.
-Rin…
-Tranquilo, amor… no te haré nada que no me hayas hecho…
Sesshoumaru sintió que se le erizaban los pelitos de la nuca al imaginar toda la serie de cosas que Rin le podía hacer. Sonrió a medias y se dejó llevar por las caricias que ahora que no interfería su ropa interior era mucho mejor.
-R-Rin… de-cha…
Rin dejó de besar su pecho para reírse.
-Elije un idioma… así no te entiendo…
-No… ya…
Rin pasó su lengua por todo su vientre y hasta su virilidad.
-Pienso que te has portado muy bien… así que te toca un premio…
Sesshoumaru tomó aire hasta que su pecho se ensanchó a su máxima capacidad al sentir los labios de Rin sobre él.
-Rin!
Rin continuó besándolo y acariciándolo, Sesshoumaru le rogaba que se detuviera, no era así como quería llegar al clímax.
-Rin! Yamete! (Rin! Detente!)
-Mou! Nunca me dejas jugar! Siempre el único que se divierte eres tú…
-Creí que no te gustaba…
-Y perderme de la cara que pones? Jamás!
Rin volvió a besarlo sólo en la punta, comenzó a acariciarla con su lengua.
-RIN!
Rin sonrió mientras saboreaba la cremosa esencia de Sesshoumaru. Lo besó en el vientre y se acomodó en su pecho, dándole dulces besitos mientras él trataba de volver a respirar normal.
-Amor… eso… fue… ge-nial…
Rin rió mientras acariciaba su pecho notó que aún estaba excitado y quiso volver a besarlo. Sesshoumaru la detuvo.
-Ahora es mi turno…
-Déjame hacerte el amor!
Sesshoumaru sonrió y la dejó. Contrario a lo que pensó que haría, Rin se acomodó sobre él y tomándolo entre sus dedos lo dirigió a su interior.
-Ah! Preciosa! Me quema…
Apoyada en su pecho se movía enérgicamente provocando que Sesshoumaru perdiera más de una vez el ritmo de su propia respiración. Estaba encontrado su límite.
-Sessh… Sessh…
Sesshoumaru comprendió que ella no podía seguir aquél ritmo así que asiéndola por las caderas, movió las propias hasta que ambos se entregaron a la vez. Rin colapsó sobre él sin ser capaz de moverse por un buen rato. Sesshoumaru la cubrió con su propia camisa.
La llevó a la habitación y se acomodó a su lado. En aquel estado de aletargamiento, Rin se pegó a su pecho.
-Te amo, Sessh…
-Te amo, preciosa…
Sesshoumaru la besó en la mejilla y la rodeó con sus brazos antes de encontrarse con ella en el país de los sueños.
………………
N/A: qué les pareció?
Espero que me disculpen el retraso, pero estaba en exámenes finales… espero que me haya ido bien…
Gracias a todas las lindas lectoras que me dejan sus reviews, no se imaginan todo lo que me gusta leer cada uno, hasta dos y tres veces… y también se que hay muchos que no se les da lo de los reviews, yo soy pésima en eso… pero gracias a ustedes que no dejan, pero leen.
Espero que les guste el cap, que ha resultado ser de transición.
Besitos
Mizuho
