Este capítulo me encanta! Igual los próximos son mejores :D

Capitulo 3. Hermione

Durante mucho tiempo se había sentido atraída por Ron. Todos pensaban en la escuela que entre Harry y ella había algún tipo de relación, pero la verdad es que el pelirrojo le había llenado al corazón de una forma especial. Ciertamente Harry era mucho mas interesante, con sus pensativos ojos verdes y por ser quien era, pero ella siempre le vio como el hermano que nunca tuvo.

En cambio… a veces, cuando Ron la miraba fijamente, ella sentía que le faltaba la respiración, y tenía una extraña sensación en la boca del estomago… eso solo le había pasado con él, ni siquiera con Víctor Krum. Aquel amago de relación que tenían entre ellos nunca fue a más dado que ella nunca sintió por él las cosas que sentían por Ron.

Había acabado por hacerse la idea de que nunca estarían juntos, ya que el tipo de muchachas que atraían a Ron no se parecían en absoluto a ella. Eran de portada de revista, con cuerpos esculturales o preciosas melenas de Veelas. Ella en cambio no era más que un ratón de biblioteca. Tan invisible a sus ojos como las viejas zapatillas de estar por casa. Útiles, pero desechables.

El ser conciente de no pertenecer al tipo de chicas que hace que los chicos se den vuelta por los pasillos para verlas era una de las razonas por las que se resistía a creer que Draco se hubiera fijado en ella. Ella no se había convertido en un bellezón, como hizo Ginny al mucho tiempo. ¿Sería verdad? A Draco lo perseguían la mayoría de chicas de la escuela. Aunque era sarcástico, enojoso, andaba siempre molestando a la gente, las chicas parecían no tenerlo en cuenta. Era infinitamente rico, y se había puesto muy guapo. Había crecido mucho, al igual que Harry, el puesto de buscador les había hecho desarrollar bastante musculatura, y ahora ya no llevaba el pelo con tanto fijador. De hecho, desde que lo llevaba suelto y largo, se destacaba el precioso color de sus ojos y.. ¿Pero que estaba pensando? ¿Se estaba volviendo loca?

Tenía que concentrarse de nuevo o los muchachos iban a nota que le sucedía algo. Ya le había interrogado antes. Bueno, lo había hecho Harry, que era bastante mas detallista que Ron. Cuando enrojeció bajo la atenta mirada de Draco, creyendo de pronto que todos se darían cuenta de lo que pasaba, Harry le había preguntado:

- ¿Te sucede algo?

- No, no. ¿Por qué los dices?

- Pareces acalorada, nerviosa.

- Es solo que tengo muchas cosas en la cabeza, y no me gusta reprender a los de primero por sus travesuras. Me dejo mal cuerpo el tener que castigarlos.

- Nosotros no éramos tan traviesos- Sentenció con la boca llena de comida.

- Vamos, calla. Éramos mucho peores.- Se rió Harry. Y se volvió de nuevo hacia Hermione.- Si te encuentras mal, lo mejor es que te retires. Ron y yo llevaremos a los pequeños vigilando que no haya más incidentes.

Durante un momento considero la idea de retirarse, e ir a darse un largo baño a los aseos de los prefectos… pero Draco también era prefecto, y lo menos que le apetecía era tener otro encuentro con él esa misma noche.

- No hace falta- ya no queda demasiado para ir a dormir. Me quedaré.

La verdad es que sentía un poco de miedo a volver a encontrarse con Draco en los pasillos. Le asustaba, pero también le atraía un poco. ¡Aquello era demencial! Si se lo hubieran dicho, no se lo habría creído.

Mientras Harry y Ron se dedicaban con ansía a devorar su postre, ella se dedicó a espiar a hurtadillas a Draco. Nunca se había fijado en que desde el lugar donde se sentaba normalmente tenía una visión perfecta de la cabecera de la mesa Slytherin. Draco no miraba hacia ella. Estaba muy ocupada hablando con Marta O'hara, una chica de cuarto curso de su propia casa. Era muy guapa, de laga melena negra, hasta la cintura y ojazos verdes. También Ron había estado tonteando con ella. Hermione sintió una punzada de irritación, que se negó a reconocer. "No se que te molesta" pensó. "Esta claro que se estaba burlando de ti. No debiste pensar ni por un momento que Draco estaba interesando en ti. No teniendo a las muchachas mas lindas de la escuela detrás. Eres una boba, Hermione. Ya tendrías que estar acostumbrada a estas cosas".

Algo de su irritación se debía notar en su cara, porque de pronto, Draco la miró fijamente e inclino la cabeza en una muda pregunta. Ella no quería darle la satisfacción de que pensara que le molestaba lo que estaba haciendo, así que siguió mirándolo tranquilamente, y luego se recostó contra el cuerpo de Harry, apoyando la cabeza en el hueco de su hombro. Él era muy cariñoso, y ellos se trataban como hermanos entre sí, así que sin dejar la conversación que tenía con Seamus, Harry le paso el brazo por encima de sus hombros y la apretó contra él.

- ¿Te encuentras bien, Hermione?- Preguntó Seamus, atentamente.

- Me duele un poco la cabeza, nada mas. Estoy cansada.

- Es que agota bastante ser prefecta sin que te eche Ron una mano- Bromeó Neville, y Ron rugió en respuesta y comenzaron a pelear en broma. En medio del alboroto, Harry aprovecho para tocarle la frente a Hermione.

- No tienes fiebre, pero creo que tendrías que ir a la enfermería, ¿eh?

- No te preocupes, Harry. Estoy bien.

Ron y Neville seguían insultándose entre risas, y todos en la mesa apoyaban a un bando u otro.

Ella no pudo evitar volver su vista hacia la mesa de Slytherin, y sintió cierta alegría al notar la mirada gris de Draco. Estaba enfadado, podía notarlo por la manera en que apretaba sus labios y la forma en que su mirada metálica se estaba clavando en ella. Le gustó la sensación que eso le provocaba. "toma de tu propia medicina" pensó. Y enseguida se preocupó. ¿A que estaba jugando? Ella no era buena en eso. Tenía que dejar de pensar en Draco. No podía perder el tiempo en jueguecitos de adolescentes. Era su último año y debía sacar las máximas calificaciones para poder asegurarse su futuro. No tenía tiempo para tonterías. Y menos con un Mafoy.