Gracias por los reviews

Me encanta el este capítulo, y también me encanta el final…

Los dejo con él:

Cáp. 6. Hermione

Estaba sucediendo de nuevo. Draco Malfoy la estaba besando otra vez, y ella volvía a quedarse sin fuerzas para resistirse. No lo esperaba… bueno, una parte loca de su cabecita si lo esperaba, pero seguía sin creer que le estuviera sucediendo de nuevo. Uno de los mejores partido de Hogwarts, uno de los chicos mas guapos y perseguidos de la escuela la estaba besando a ella, y… ¡por segunda vez la había buscado!

No quería seguir preguntándose que era lo que estaba mal en aquella situación. Era perfectamente consciente de que lo que estaba sucediendo allí estaba mal, pero le estaba gustando, y no tenía fuerzas ni ganas de retirarse. Le gustaba como al besaba, la manera tan tierna de sujetarle la cara con las dos manos, acariciando sus mejillas suavemente… ella aún mantenía sus libros entre los cuerpos de los dos, y no podía alzar los brazos para atraerlo aún mas.

Presa entre la pared de piedra y el cuerpo fuerte de Draco no era consciente mas que de los latidos de su corazón y al respiración agitada de ambos.

El beso terminó demasiado pronto. Pero a diferencia de la noche pasada, esta vez Draco no se separó de ella, y ni la dejó sola. Hermione sabía que tenía que decir algo, pero no sabía que. Así que simplemente decidió esperar a ver que hacía él. Draco la miraba a los ojos, y retiró una de sus manos de su rostro para retirar un mechón rebelde del pelo que se le escapaba. A ella le gustaba verle con el pelo suelto. La verdad es que le quedaba bien.

Nunca había visto sus ojos grises tan de cerca. Tenía pequeñas manchas plateadas. Estaba tan absorta mirándole que se sobresaltó cuando él habló.

No se que tiene este pasillo que me impulsa siempre a besarte.- Una pequeña sonrisa sarcástica le aleteaba en la comisura de la boca. Durante un segundo ella no supo a que se refería, pero pronto recordó que allí mismo era donde Draco le había besado la vez anterior. Estaban casi junto al recodo tras el tapiz en el que la había ocultado del conserje.

Obviamente la culpa es del pasillo. No creo que se por el perfume de Snape.

Le gustó verle reír. No pretendía resultar graciosa, pero suponía que so voz no podía resultar enfada cuando ella no se sentía así en lo absoluto.

Mas bien creo que se trata de ti.

- ¿Te parece?

Si. De ti y de mi. De nosotros.

No hay un nosotros, Malfoy.

¿Y esto que es?- dijo el mientras le besaba el cuello. De pronto regresó el enfado. ¿Cómo se atrevía a estar tan satisfecho de si mismo, rodeandola con sus brazos, como si fuera lo mas normal del mundo? Actuaba como si ella fuera a caerle a sus pies antes la menor señal suya.

No se lo que pretendes, Pero no me interesa. Nada de lo que tengas que decirme me interesa. – Él no pareció afectado por sus palabras. Se limitó a sonreír mientras seguía deslizando sus labios por la tierna piel del cuello de Hermione. Ella cerró los ojos.

Ahora mismo yo no tengo muchas ganas de hablar. Se me han ido las ganas.

Sabía que no debía preguntarle, pero la curiosidad era demasiado grande.

¿Y de que tienes ganas?

-De lo mismo que tu.- Se separó de su cuello y volvió a tomar su boca, esta vez un poco mas fuertemente, con una pizca mas de urgencia. Ella no se lo pensó. Respondió con la misma ansía que él, con la misma pasión. Draco la inmovilizó contra la pared, y se apretó contra ella, pero los libros que Hermione aún sujetaba entre ellos le estorbaban.

¿Vas a todas partes con estos libros?- Preguntó furioso, mientras se separaba de ella e intentaba quitárselos de las manos, comenzando a forcejear con ella.

¡Perdona! Que tontería la mía pensar que pudieran hacerme falta los libros teniendo en cuenta que soy una estudiante- Con un último tirón se quedó con ellos.

De acuerdo, lo siento.

Dio un paso atrás, y la miró. Se pasó la mano por el pelo para colocarlo en su lugar. Le gustaría saber lo que estaba pensando mientras la miraba tan fijamente. Pero de pronto la puerta de la clase se abrió y Snape asomó su ganchuda nariz.

¿Aún aquí¿Algún problema?- Él se dio vuelta para encarar a Snape.

-Ya nos vamos, señor. No se preocupe, no era mas que una diferencia de opiniones. Pero ya esta solucionada.- Draco la miró, y ella asintió.

Nos vamos.

Sentían la mirada inquisitiva de Snape a sus espaldas mientras se alejaban de allí. Subieron las escaleras para salir al patio. Tan pronto como la luz les dio en el rostro, ella fue consciente de lo extraño que les parecía a los demás alumnos verlos juntos. Eran enemigos irreconciliables, todos lo sabían. No podía pasear como si tal cosa.

Me marcho.

No, espera –Él alargó la mano para detenerla, pero se arrepintió a último momento. No llegó a tocarla.- Me gustaría verte de nuevo.

No es posible.

Esta noche a las diez, en el baño de prefectos.

No.

Te estaré esperando.

Perderás el tiempo.

Algo me dice que no será así, se que estarás allí. – La completa seguridad de él la enfadó.

¿Ah, si¿Qué te hace estar tan seguro?

La manera que tienes de besarme.

Eres un prepotente.

Puede ser. Pero este prepotente estará esperándote esta noche. ¡No lo olvides!- y se alejó silbando. Al atravesar el patio, algunas alumnas de tercero de clase de vuelo lo miraron pasar y rompieron en risitas tontas tratando de llamar su atención.

Hermione sonrió. Las vueltas que da la vida…