Muchísimas gracias por los reviews, pero quiero aclarar que nada de esto es mío. Yo solo lo publico, todavía tengo la esperanza de encontrar a la autora, así que sigan dejando reviews :).
Este capítulo ME ENCANTA! Disfruten:
Cáp. 7. Draco
Eran las diez menos cuarto y Pansy no lo dejaba ir de la sala común de Slytherin. Draco estaba empezando a perder la paciencia. Tenía que librarse de ella. Era la única que quedaba allí, y no deseaba testigos de su salida nocturna. Perdió diez buenos minutos en conseguir que se retirara, y en cuento estuvo seguro de que nadie lo veía, salió corriendo hacia los baños de prefectos. Era tarde. Llegaría tarde, y no quería que Hermione pensara que no se tomaba en serio lo que le había dicho.
Mientras corría por los largos pasillos, intentaba tranquilizarse. "Ella estará allí, no va a faltar". No estaba tan seguro de su presencia como le había hecho creer. Si algo caracterizaba a Hermione era precisamente que tendía a pensar demasiado las cosas. Desde la clase de pociones había pasado tiempo suficiente para que ella se diese cuenta de lo complicado y absurdo que era verse. Pero esperaba que apareciese. Deseaba que apareciese.
Llegó a la puerta del baño de prefectos sin aliento, y casi no pudo dar la contraseña. Eran las diez y cinco cuando traspuso las puertas, y la enorme sala estaba vacía. La gigantesca bañera refulgía, y se dejó caer pesadamente en uno de lo sillones que había frente a ella. "Se retrasa solo un poco. No es demasiado. También habrá tenido problemas para escapar de su sala común. Además, no puede arriesgarse a que Potter o Weasley la vean salir. Debe ser cuidadosa".
Dejó pasar diez minutos mas mientras se tranquilizaba su respiración. Iba a esperarla un poco mas. Solo un poco mas. Seguramente algún alumno de primero la habría retenido. O tal vez había estado allí y se había marchado un momentos antes de que él llegara. Si es así, iba a matar a Pansy. Se mantuvo en silencio, esperando a que la puerta se abriera.
Cuando el reloj marcó las diez y media, Draco perdió todas las esperanzas. Ella no iba a venir. Tenía que asumirlo. Ella habría recapacitado y al final lo suyo quedaría en algo que nunca pudo haber sucedido. Estaba defraudado, aunque no quisiera reconocerlo. Esperaba que fuera más valiente. Pero en realidad, lo más probable era que ella se sintiera atraída pro él, sus besos no mentían, pero estaría enamorada de cualquiera de los dos energúmenos que eran sus amigos. Era un iluso por pensar que tenía derecho siquiera a imaginar una relación con alguien como Hermione. Ella estaba muy por encima de él.
Con un suspiro se levantó y se dirigió hacia la puerta. Casi antes de llegar a ella, la puerta se abrió y una Hermione sonrojada y sin aliento se detuvo en el umbral. Estaba tan sorprendido que no habló mientras ella le miraba indignada.
Si tus alumnos de primero vuelven a llenar nuestra puerta de algas viscosas de pantano te juro que daré parte a la dirección. Hemos estado incomunicados durante una hora y media. La señora gorda tenía un ataque de pánico, y mis alumnos querían salir a aporrear a tus mazmorras. Si no eres capaz de controlarlos es mejor que re…
La besó sin darle tiempo a terminar la frase. Había tenido problemas para salir, rebelión con sus novatos y aún así había ido hasta allí para encontrarse con él. Aquello debía significar algo ¿no?
Por primera vez Hermione tenía las manos libre y Draco pudo sentir como ella subía sus brazos para ponerlos sobre su cuello. No había nadie mas, ni no tenían limitación de tiempo, y él la acercó a su cuerpo para sentirla totalmente entregada. En ese momento no existía nadie más. Separó su rostro del de ella para tener una visión completa. Ella abrió los ojos, confundida. Era preciosa. Le gustaba su mirada inteligente sus mejillas sonrojadas por la carrera.
¿Qué?- preguntó Hermione.
Solo te miraba.- Ella enrojeció e intentó separarse de él. Draco no lo permitió.- No, esta vez no te escapas.
Nunca dejas que me escape.- sonrió ella y el tuvo que besarla de nuevo. Tenía las manos sobre su cintura, y se asombró de lo estrecha que era. Nunca lo hubiera imaginado. Debajo de esas largas túnicas del uniforme, Hermione escondía más de un secreto, por lo que parecía.
No se oía nada, y el ruido de una gota al caer de uno de los grifos los sobresaltó. Se separaron algo asustados. De pronto, Hermione se llevó la mano a su cabeza.
¡Myrtle! Este no es un lugar seguro.
¿A que te refieres?- preguntó confuso.
Puede ser que no este espiando. Esa una fantasma muy cotilla.
Pero buscaremos otro lugar para encontrarnos.
No va a hacer falta, porque no habrá mas encuentros.- Fue una patada en el estómago.
He venido a decirte que no acepto encontrarme contigo a escondidas, Malfoy. No es mi estilo.
¿Qué pretendes entonces?- repuso, duramente.
No me fío de ti. Siento que estas jugando conmigo.- Draco se enfureció.
¡No soy yo quien juega! Eres tu quien viene para hacerme creer que… que… bueno¡y al final es que no!
No te entiendo ni tengo interés en hacerlo. Me voy.
Él se interpuso en su camino, bloqueándole la salida.
¿Pretendes negarme que hay algo entre nosotros?- Al ver las dudas en el rostro de ella, Draco se indignó.- No intentes mentirme, Hermione. Ya has visto lo que pasa cuando estamos juntos. ¿O tal vez es lo que te pasa con todos?- Los celos lo corrían, y no supo bien de donde salía tanta rabia.- ¿te comportas así con Potter y Weasley¿No les enfada compartirte?
El sonido de la bofetada cortó el aire. Se mantuvieron la mirada durante unos segundos interminables.
