Eres tú
Por Nian
N/A: Lo haré de la forma difícil. Lo que no este en letras itálicas es narrado por Mitsui.
Capitulo IV. Complicaciones.
Al verlo salir por fin – después de un buen rato de esperar – me quede muy conforme al observar lo bien que lucia con ese traje que le compre. Su largo cuello se mostraba elegante semejando al de un cisne y su piel bronceada lo hacia lucir como un dios griego. Su aspecto era sencillamente arrollador, comenzaba a preocuparme que los demás a mi alrededor se fijaran en el, pero algo me decía que su corazón ya era mió, lo cual me hacia sonreír y me tranquilizaba.
Aunque el color de su cabello con el tiempo comenzaba a lucir cada vez mas como el de Sakuragi, su tono aun era muy claro, sus movimientos seguían siendo afeminados como cuando lo conocí, por eso y otras cosas mas me parecio que era poco probable que alguien descubriera lo que a la luz del día, yo aun no comprobaba.
Llegamos al lugar, donde Sendoh nos recibió gustoso de tener la casa llena, y así era, el lugar no estaba decorado pero lucia bien, lleno de chicos y chicas conocidos para mi, a excepción de Maki y Rukawa podría decir que la casa estaba casi llena de ex alumnos de Ryonan, Kaynan y Shohoku, lo cual me hacia sentir como en mi hogar, como en aquellos tiempos de adolescencia.
Entramos y por un momento temí que Sendoh reconociera a mi Hanamichi como Sakuragi. Y así fue.
—Hey, Mitsui, es bueno verte – miro a mi acompañante después de estrechar mi mano y sucedió lo que temía.
—Sakuragi? – abrió los ojos tanto como pudo y lo repitió con seguridad – Hanamichi Sakuragi, eres tu!
—No, no claro que no, el no es Sakuragi – se puso nervioso, afortunadamente lo noto enseguida y se tranquilizo.
—Nooo, pero es muy parecido – se rasco la mejilla confundido, algo le decía que tenia la razón.
—No, su nombre es... díselo tu amor – dirigió su mirada a su acompañante, quien se cuestionaba lo sucedido.
—Yo... mi nombre es Kano Kurumada – después de inclinarse un poco estrecho la mano de Sendoh – Vengo de Tokio, solía modelar pero en unas vacaciones conocí a Hisashi y nos enamoramos, por eso ahora vivo con el y vendo... – parecía una maquina recordando aquella historia que le invente.
—Es suficiente amor – interrumpí a mi acompañante, por el gesto de Sendoh era obvio que ya no tenia dudas sobre la personalidad de mi chico o por lo menos eso quise creer – podemos entrar?
—Cla-claro que si... solo denme sus abrigos y los pondré en el closet – con un poco de seriedad llevo los abrigos al closet, pensando si debía creer o no, lo que sus invitados le habían dicho.
—No era necesario que hablaras tanto – apretó su mano y para disimular busco entre la multitud a algún conocido
—Lo siento – con sus dos manos tomo la que lo llevaba hacia adentro y agacho la cabeza sintiéndose culpable, olvidándose por completo de que el sujeto que los recibió lo había llamado como Hisashi lo hacia
—No te despegues de mi – siguió buscando con la mirada, hasta que de lejos pudo vislumbrar a uno de sus amigos – Ven, vallamos hacia allá.
No quise quedarme estático. Decidí ir hacia Akagi. Deseaba programar una cita con el como cliente, es decir, con mi Hana y así pedirle orientación al explicarle su caso.
Dimos unos cuantos pasos más cuando sentí una repentina humedad. Su mano empezó a sudar profusamente, y casi mojo la mía, me preocupé y antes de llegar a donde Akagi nos esperaba, le pregunte el porque de su repentina reacción.
—Te sientes mal, si lo deseas podemos... – realmente me preocupo.
—No, es decir, si, bueno, lo que me pasa es que... – aunque titubeante logro decirme lo que le preocupaba – Es posible que tu amigo me reconozca, por que Yo...
—Como es que lo conoces? – me hizo pensar en lo peor, afortunadamente no era tan grave.
—Si, pero no como te imaginas, el y yo nunca... lo conocí en... En tres de las ocasiones en las que el Sogetsu-Sama me "pidió" como "acompañante"... Akagi estuvo donde me llevaba, solo que Yo... vestía como... como Geisha – cerro los ojos indicándome que le avergonzaba confesarme que también se vestía de mujer – la ultima vez no use maquillaje, solo una peluca además de la vestimenta típica, por que no me dio mucho tiempo de...
—Tranquilo, no pasara nada malo, si Akagi nunca fue tu cliente es por que el detesta esa clase de "servicios" – lo abrace para calmar sus nervios, yo sabia que Akagi nunca buscaba "acompañantes".
—"Servicios"? – me miro con miedo e intranquilidad, a veces no me funcionaba mi forma de calmar sus nervios.
—No te preocupes y si Akagi te reconoce, tampoco debes preocuparte, ya veras que será lo mejor, así no tendremos que darle tantas explicaciones – mi forma de ver las cosas parecía tan sencilla a sus ojos y como siempre asintió al fin, a lo que yo le pedía con mucha mas tranquilidad.
Llegamos en un segundo y aunque mi Hana, es decir, Kano, seguía nervioso, continué sosteniendo su mano para infundirle un poquito de confianza, no solo en mí sino también en mi gran amigo.
—Mitsui, me da gusto verte – encendía un cigarrillo cuando llegamos a el, no me dio la mano hasta que con una de ellas logro quitarse el cigarrillo de la boca, para poder hablar de nuevo. Mientras lo hacia, miraba de reojo a mi acompañante – Creí que vendrías solo.
—Si bueno yo...
—No creí que te fuera necesario utilizar los "servicios" de ese tipo de "empresas" – al decirlo miro a mi protegido con desprecio, lo reconoció de inmediato y al hablarnos de esa forma lo hizo sentir mal.
—Te equivocas Akagi, Yo no necesito el servicio de nadie, para conseguir compañía – hice hincapié en la palabra "nadie" para hacerle entender que Yo no había pagado por tener a Hanamichi a mi lado – Te ruego que no lo mires de esa forma, nos ofendes – alzo las cejas, estaba sorprendido con mi petición, pero después sonrió.
—Esta bien – sonrió de lado, no sabia que era lo que pensaba en ese momento pero parecía estar considerando otra forma de relación entre mi Hanamichi y Yo, la cual yo estaba impaciente por conocer – Ya hombre, no te enojes – ese comentario fue dirigido a mi, pero después miro a mi acompañante a los ojos e inclino la cabeza en forma de saludo, supongo – No era mi intención insultarte, pero creí que ya estabas acostumbrado a mi forma de mirarte – ahora se dirigió a mi Hanamichi, su comentario obviamente me molesto.
—Nadie se acostumbra a ser maltratado Akagi, no por gusto – le hable con seriedad interrumpiendo cualquier respuesta que mi protegido fuera a vocalizar. Nuestra situación se volvía tensa de nuevo.
—No se preocupe, yo estoy bien, solo... – mantenía la cabeza baja, esperando que yo dijera algo mas.
—No tienes por que darle ninguna explicación – lo mire reafirmándole mi confianza –Akagi vamos a necesitar de tus servicios, y como podrás adivinar se trata de Kano.
—Ese es su verdadero nombre? – No entendía su comportamiento, nos miraba como si fuéramos poco menos que basura – Creí que te llamabas Katsumio Usagi – hizo referencia a esos nombres como si de prostitutas se tratara, y en realidad tenía razón.
—Que te parece si hablamos de eso en nuestra primera cita?. Trataremos el asunto en mi casa, pero te voy a exigir mucha discreción.
—No te preocupes, yo siempre soy discreto. No le diré a nadie que te volviste rico y que ahora pagas los servicios de un "acompañante" para que te siga a donde te plazca – seguía hablando de forma insultante, el tipo no quería entender que en ese momento no podía decirle la verdad.
—No lo harás, por que no es cierto – me acerque a el y lo mire muy seriamente, hasta cierto punto furioso – Y será mejor que dejes de insultarlo en todos los sentidos.
Suavice mi mirada y el entendió al ver nuevamente la forma en que mi chico se comportaba – esquivo y con miedo – que lo que estaba pensando era totalmente incorrecto y contrario a la verdadera situación.
—Hablaremos mañana en tu casa entonces – me parecio que pudo ver mas allá de lo obvio esta vez y sonrió con mas familiaridad y confianza – Y como va ese ultimo escrito Hisashi? – pregunto amigable y al fin el ambiente también se suavizo.
—Mal – le hable sobre la única línea que logre escribir pero que al final borre.
Ambos reímos y charlamos sobre los últimos acontecimientos de nuestras vidas, aunque nunca volvimos a tocar el tema de mi acompañante. El era así, si algo no le parecía correcto lo hacia obvio, y si algo le disgustaba no se quedaba a soportarlo. En distintas ocasiones defendió a distintos empresarios pero cuando hacia su respectiva investigación y resultaba que dichos clientes eran corruptos, abandonaba el caso.
Era una clase de ermitaño gruñón con buen corazón, pues aunque tampoco tenia una familia propia – por lo que nos identificábamos tan bien – ayudaba a las madres solteras a que las pensiones designadas por los jueces, fueran entregadas a tiempo ya fuera intimidando a los padres irresponsables o participando en obras de caridad con su propio dinero.
Media hora después, comenzó a mirar a mi protegido con menos desprecio, y hasta con simpatía, era obvio que tenia curiosidad de saber por que él estaba ahí. Me parecio que no era momento de hablarle sobre su historia y su vida, aunque el ambiente era agradable y poco ruidoso, pues nadie bailaba. Aunque la música estaba en un volumen audible no estábamos en total confianza, ahora no quería hablar de ello. Solo pude darle algunos detalles que lo hicieran entender entre otras cosas que no estaba conmigo por dinero. Lo entendió al fin y con eso basto hasta ese momento.
La noche comenzó a entibiarse, la temperatura subió, mas personas llegaron a la reunión y algunos de ellos comenzaron a bailar, sin inhibiciones, mujeres con mujeres, hombres con hombres, bebiendo y comiendo de todo un poco. El ambiente se amenizo, todos nos conocíamos por lo menos de vista, dándome así la suficiente confianza para ir al baño, dejando a mi Hanamichi solo en la terraza de la sala.
El no me quería soltar, pero ya era hora de que comenzara a vivir y a independizarse un poco, por lo menos en una multitud de conocidos míos. Estaba seguro de que ninguno de ellos le haría daño, pero me equivoque.
El joven de cabello castaño se encontraba recargado sobre el barandal que rodeaba la terraza, la noche estaba estrellada y el la observaba con tranquilidad. La luz plateada de la luna ilumino su rostro llamando la atención de un recién llegado a la reunión, segundos después un nuevo habitante se acerco con sigilo al chico castaño.
Lo había observado desde hacia unos minutos, justamente desde que se quedo solo, y de inmediato lo identifico, estaba muy cambiado, pero su vista era perfecta a larga distancia al igual que su memoria.
Parecía estar soñando, agradeciendo esa tranquilidad que ahora sentía a su alrededor, sonriéndole a la luna y disfrutando su luz. Estaba concentrado, tanto, que nunca escucho cuando aquella persona que ahora lo acompañaba se acerco hasta estar pegado a su espalda.
—Que demonios haces con el idiota de Mitsui? – le pregunto con total seriedad y con una voz ronca pero a un bajo volumen.
—Ah... Yo – se asusto al sentir un aliento tras su oreja, y se volteo de inmediato con una mano sobre su corazón, comenzando a temblar en segundos. Pensaba en la posibilidad de que fuera un antiguo "conocido" o en su defecto un "cliente".
—Siempre supe que eras gay, pero creí que terminarías conmigo – ahora estaban frente a frente y podía decirle lo que siempre deseo.
—No entiendo de que me habla, Señor... – era notoria su confusión, era obvio que el pelinegro, que lo cuestionaba tan duramente, lo conocía de algún lugar, y llego a creer que era un antiguo cliente, uno de esos que ya no recordaba, pero por sus preguntas se convenció de que aquel hombre realmente lo estaba confundiendo.
—Te aseguro que soy un mejor amante que el – se acerco a sus labios, se había sorprendido al ver como al mirarlo un clase de miedo lo invadió, pero lo ignoro, "acaso el Tensai le temía al zorro?", tal vez si.
—Usted me esta confundiendo – camino hacia atrás instintivamente, el hombre que le reclamaba sus gustos, parecía deseoso de cobrarse alguna venganza o de aprovecharse de la situación de alguna manera, logrando que sus piernas comenzaran a temblar.
—No me digas que te olvidaste del "Zorro apestoso" – "zorro apesto? Ese es su nombre?" se cuestiono, intentando recordarlo, pero no pudo.
—Señor Zorro usted esta confundido, no soy quien usted cree que... – estaba seguro de que corría peligro y quería salir corriendo a buscar a Mitsui.
—Déjate de tonterías y dime donde estuviste en los últimos 8 años? – lo tomo por hombros con fuerza, media mas de 2 metros y el chico castaño lo miraba hacia arriba con temor.
—Yo... temo que no puedo decírselo – cerro los ojos, deseaba que algo sucediera, que Mitsui llegara en su auxilio y que no le hiciera daño aquel gigante que ahora lo apretaba reclamándolo como suyo.
—Por que no? – nuevamente se inclino, rozando sus labios con los suyos, intentando seducirlo.
—Su nombre es Kano Kurumada, así que será mejor que lo dejes en paz – al final una voz que no pertenecía a los presentes, se escucho con fuerza en la terraza.
—Me crees Idiota, por que si te engaño a ti, entonces es obvio, que eres un verdadero Imbécil! – el insulto le salio natural, para Rukawa la situación era innegable, justo como lo veía y le costaba mucho creer que estaba equivocado.
—Rukawa, realmente creo que deberías hacer un mejor uso de tu lengua y de tus modales – dio un paso al frente – Siempre supe que eras un malcriado, pero no un creído irrespetuoso – Rukawa sonrió de lado con el afán de molestar, su burla se consumo cuando fijo su vista nuevamente en el chico que miraba la guerra de egos en la terraza.
—Cuando desees estar con un verdadero hombre, búscame a mí – le hablo mirándolo por un segundo como un depredador y nuevamente a Mitsui, solo para incitarlo a la guerra.
—Imbécil! – le lanzo un golpe a su contrincante, el cual con facilidad logro esquivar inclinándose un poco hacia atrás, sin perder la elegancia en ningún momento.
—Tu lo serás! – después de esquivar aquel golpe, flexiono las rodillas y golpeo la mandíbula de Mitsui lanzándolo lejos.
Mitsui no alcanzo a caer, de inmediato se impulso para contraatacar a Rukawa quien lo esperaba confiado en posición de ofensa y defensa. Mientras Kano Kurumada observaba la situación arrinconado contra la pared lleno de miedo.
De inmediato, los demás alrededor notaron la pelea en la terraza y dos hombres corrieron a sostener de los hombros a los tipos que peleaban con verdadera furia.
—Rukawa, tranquilízate hombre! – Akagi intentaba contenerlo entre sus brazos, pero el tipo era una fiera y deseaba partirle la cara a Mitsui.
—Mitsui, será mejor que te calmes, tu novio te necesita! – Maki por fin llego y ahora sostenía a Hisashi, intentando calmarlo al igual que Akagi a Rukawa – Míralo! – Le pidió – parece que se va a desmayar.
Por fin reaccione, no se que me paso, tal vez la forma tan insultante en la que Rukawa me miro me hizo sentir no solo celos, si no que estaba intentando quitarme lo que mas amaba.
—Lo siento Sendoh, no era mi intención que esto sucediera, nos iremos a hora – me disculpe con el anfitrión y este parecio entender, así que cogí a mi Hanamichi de la mano y lo saque de ahí mientras Maki le ayudaba a Akagi a contener a Rukawa.
—Cobarde! – me grito al salir y aunque lo escuche y desee volver para desnucarlo, no podía, tenia que ocuparme de mi "novio", como lo llamo Maki.
Al repetir la palabra en mi mente, note que no habíamos establecido ningún tipo de relación entre nosotros, éramos como amigos, pero nada mas, y ahora que Maki nos había visto como un pareja de verdad al igual que Sendoh, me parecio necesario saber si esto era lo que mi chico deseaba, por que honestamente Yo, sí.
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N/A: Hola de nuevo, ya volví y no me falta mucho para publicar el siguiente capitulo, espero que les haya gustado. Gracias a todas por leer.
Kaehana9 : Adivinaste, te parecio bien la competencia? Espero que si. Gracias por leerme y darme tantos reviews en ambos sites.
Devil: que bueno que te gusta a mi Hana-kun con alguien mas, a mi también. Gracias por el review.
Caritadmanga: Espero que te satisfaga este capitulo, no se por que me parecio complicado de hacer, pero hay ocasiones en las que las dificultades aparecen en la vida y era hora de afrontarlas ja, ja, ja.
Elena: Oyep, pues nunca entendí a lo que te referías con eso de "cuando por fin se de cuenta de quien es su "Hana" ", pero espero que te haya parecido bueno el capitulo y también espero que me digas si te parecio coherente ji, ji, ji. Muchas, muchas gracias por leer mis caprichitos.
Lensaiak: Sendoh no ha salido mucho, pero no quiero que sea malo, espero que te haya gustado este capitulo y espero muy pronto también la actualización de tu fic, babeo por el ja, ja, ja.
Arli-chan: Hola, me da gusto leer reviews de nuevas lectoras, que bien que te gusta el fic y como te darás cuenta adoro a mi pelirrojo tontín y tienes razón no se por que siempre hacemos sufrir a los personajes que mas nos gustan, pero con respecto al fic la verdad la sabrán hasta el siguiente capitulo, que espero muy pronto publicarlo.
Gracias a todos por sus reviews me hacen muy feliz (también me hacen pensar que no escribo tan mal). Espero muy pronto actualizarlo, hasta luego y gracias.
