Eres tu
Por Nian
Capitulo V. Revelaciones.
—Estas bien, verdad? – lo mire a los ojos, estaban acuosos, algo me decía que me mentiría, así que tome un calmante y se lo di para que lo tomara, afortunadamente lo hizo sin negarse.
Lo acogí en mis brazos al llegar a casa, cuando subimos a mi auto de prisa, al salir de casa de Sendoh ninguno de los dos hablo, yo solo me dedique a conducir y a maldecir a Rukawa en mi mente, sin notar que mi acompañante seguía temblando.
—Estoy bien... es solo que en algunos situaciones siento como si... volviera a la vida que antes tenia, desde que estoy contigo me siento así y tengo muchas dudas – me miro buscando apoyo y yo estaba dispuesto a dárselo, me parecio prudente revelarle algunas de mis teorías con respecto a su pasado, aunque hasta ese momento jamás le mencione que era posible que yo conociera su verdadera identidad.
—Puedes preguntarme lo que quieras – seque sus ojos con mis dedos y acaricie su rostro, esperaba una cadena interminable de preguntas, pero el solo apoyo su cabeza sobre mi pecho, pidiendo calor por el momento.
—Sendoh-Sama me llamo Hanamichi Sakuragi – murmullo con voz suave y los ojos cerrados, estaba cansado.
—Es correcto –lo afirme, solo me parecio necesario contestar sus preguntas por el momento.
—Por que?
—Por la misma razón por la Yo, te llame Hanamichi en cuanto decidimos ponerte un nombre? – acariciaba su cabellera, mientras su respiración se tranquilizaba.
—Ya veo, eso quiere decir que tu también crees que yo soy el verdadero Sakuragi? – al fin alzo el rostro, yo solo quería reconfortarlo de alguna manera, así que le sonreí.
—Así es – acariciaba su cabello y lo miraba con ternura y algo mas, mientras el, me escuchaba después de preguntar. Parecía que le costaba un poco aceptar la nueva situación.
—Que te hace pensar que Yo soy él?
—Que en la preparatoria, hace ya bastantes años, conocí a un chico muy parecido a ti. Estábamos en la misma escuela. Yo había pasado milagrosamente al tercer grado y tú...quiero decir, Sakuragi era un nuevo estudiante de primero, al igual que Rukawa.
—Rukawa, es el...
—Si, es el maldito que me llamo Imbécil e Idiota, no se que se cree el muy...
—Pero me dijo que se llamaba...
—Zorro apestoso? – termine su oración, el adjetivo con apellido siempre me parecio gracioso.
—Si – sonrió un segundo y me puso de buen humor.
—Si, bueno, lo que sucede es que Sakuragi solía llamarlo así, por que según el, Rukawa tenía cara de zorro, en realidad la mayoría de sus conocidos tenían un apodo.
—A si, y a ti como te llamaba? – su curiosidad me daba nostalgia al recordar.
—Mitsuito, o Micchy.
—Ja, ja, Mitsuito, suena gracioso.
—Si y a Akagi, solía llamarlo Gorila o Gori y a Maki Viejo y a Uosumi Jefe gorila y a... – me entusiasme con los apodos pero algo en su mirada me hacia creer que le dolía que yo sintiera tanto aprecio por aquel chico.
—Era un tipo gracioso – sonrió con tristeza, seguramente pensaba en que si fueran la misma persona tendrían mas características en común.
—Sip, era muy ruidoso también y se creía un...
—Tensai – termino mi sentencia con una agradable mueca de alegría.
—Así es, como lo sabes?
—El zorro-quiero decir, Rukawa-Sama me llamo Tensai.
—Ya veo, estuvieron mucho tiempo solos.
—Si.
—Te mostrare algunas fotografías de Sakuragi – quería hacerlo desde que lo reconocí, pero no estaba seguro, no hasta este momento de sinceridad y revelaciones.
Le mostré un álbum en el que estábamos todos los integrantes del equipo de Basketball y el de inmediato fijo su mirada en el chico pelirrojo.
—Si se parece a mi, o tal vez yo me parezco a el... Tú crees que lo sea?
—Es muy posible, es decir, tienen la misma edad, nacieron el mismo día y su cabello es del mismo color, además de que tú eres tan alto como cuando Sakuragi desapareció.
—Desapareció? – eso le preocupo.
—No había querido contarte todo esto por que, no estaba seguro si en tu condición emocional podrías soportarlo, pero creo que debo hacerlo ahora que me has preguntado.
—Tu quieres que yo sea el?
—Si, por que estoy casi seguro, es decir, todo apunta a que si lo eres. Sakuragi desapareció a los 17 años, su mejor amigo Youhei Mito me contó que su padrastro lo llevo a vivir a Tokio al terminar su segundo año de preparatoria y que nunca mas volvieron a tener contacto y tu me dijiste que...
—A los 17 mi padre me vendió a... esos tipos – lo dijo cabizbajo, no recordaba mas que lo que siempre le decían.
—Ahora entiendes mi interés, aunque aun si no lo fueras, lo cual creo poco probable, seguiría muy interesado en ayudarte a salir de la horrible situación en la que te encuentras.
—Gracias, ahora entiendo por que me mirabas de esa forma, era como si quisieras que yo fuera alguien mas, siempre con nostalgia y algo mas, aunque me duele que... – me hizo sentir como si le estuviera siendo infiel con un recuerdo pero después lo ignoro – No importa ya, de cualquier forma si soy o no Sakuragi, jamás volveré a ser el mismo – su tristeza me sensibilizo sin desearlo.
—Hanamichi por favor, no digas eso – lo tome por los hombros y alzo su rostro – es muy posible que tu memoria vuelva con la ayuda de doctores especializados – yo realmente creía firmemente en que todos mis planes funcionarían a la perfección.
—Ya te dije que... – no tenía esperanzas.
—Estoy seguro de que sus opiniones no son confiables.
—De verdad crees que yo sea, el?
—Si
—Ja, es agradable saber que después de todo sí fui alguien antes de ser casi "nada" – su sonrisa triste me partía el corazón.
—No digas eso, eres muy valioso y debes seguir adelante, con la frente en alto, sin avergonzarte de tu pasado. Debes recuperar tu vieja vida y retomar todo lo que amabas y te pertenecía – tome su rostro entre mis manos, observando sus ojos pude ver que ya no estaban tan apagados como cuando lo conocí.
—De que hablas?
—De mi corazón – abrió los ojos tanto como pudo, haciéndome sonreír al sonrojarse.
—Que, tu me... es decir, tu amabas a Sakuragi?
—Si, pero ahora que lo pienso... creo que a ti también.
—De verdad? – una luz brillante ilumino sus ojos, y una hermosa sonrisa se dibujo en su rostro, la esperanza de una vida mejor para mi Hanamichi ahora era casi palpable.
—Si, y si resulta ser que son la misma persona, pues entonces te amare el doble, ja, ja...
—Si, eso me gustaría mucho – su sonrisa me enterneció, claro que necesitaba amor, cariño y ternura, después el todo era un ser sensible, siempre lo fue. Sin poder evitarlo me acerque y lo bese con dulzura, una que nunca había sentido por nadie, o tal vez solo por la misma persona, en otro tiempo.
Desde que conocí a Sakuragi, siempre estuvo dispuesto a amar a quien se lo permitiera, aunque nunca fue correspondido, por lo menos no por todas las chicas a las que intento cortejar.
Fue una lastima que nunca me cortejara a mi – yo le habría dado el "sí" de inmediato – de cualquier forma ahora que nada me lo impedía, estaba dispuesto a cortejarlo a el, dando por hecho que ya estaba a mis pies.
Dormimos algunas horas después de que le conté sobre nuestras distintas vivencias juntos. Sendoh lo reconoció como Sakuragi al igual que Rukawa y una vez que lo observe minuciosamente, Yo también, así que ya me quedaban muy pocas dudas, el problema era que esas dudas correspondían a las cicatrices que mi "Hanamichi" no tenia.
Después de la operación a la que Sakuragi tuvo que ser sometido después aquella infame lesión, le quedo una gran cicatriz, yo la vi muchas veces, media 15 centímetros y era gruesa, al parecer los doctores no tuvieron mucho cuidado al cerrarla, ya que la cicatriz quedo bastante visible y fea.
Y que decir de sus manos y sus brazos, ambos estaban cicatrizados, lo cual era obvio, pues al ser un chico peleonero, siempre tenia una nueva marca en su cuerpo, ya fuera un golpe o una cortada incluyendo su rostro. Sus manos eran no solo grandes y rudas sino que también tenia muchas cicatrices en sus nudillos, obviamente también por dar tantos golpes no solo a los rostros de sus contrincantes y enemigos sino también a algunos otros objeto mas duros.
Recuerdo que su frente tenía una especie de callo, debido a esos diarios cabezazos que repartía a diestra y siniestra cada vez que alguien le causaba problemas, especialmente sus amigos y el Zorro.
Eran las cicatrices las que me hacían dudar de su personalidad, pero siendo lo mas perspicaz posible, si me ponía a imaginar a donde habrían ido todas esas cicatrices, la única razón de su desaparición que me venia a la cabeza, era la cirugía.
La cirugía láser puede hacer milagros y seguramente mi Hanamichi siendo Sakuragi, debió pasar por muchas de ellas para ser quien era ahora, además de un gran adiestramiento.
No le mencione todas mis dudas, solo le describí a grandes rasgos la personalidad de Sakuragi Hanamichi o por lo menos lo que yo más recordaba.
Estoy seguro de que se fue a dormir con la idea de que ahora "era alguien".
El siguiente día pasó rápido, Mitsui había estado raro todo el día, parecía molesto y Hanamichi ni siquiera le había preguntado si tenía hambre, simplemente se quedo en la cocina mientras su protector, hacia llamados por teléfono.
Su comportamiento comenzaba a asustarlo, gritaba a quien le llamaba y maldecía en voz alta, eso no le gusto, al parecer su carácter se estaba revelando como el de un tipo gruñón, enojón y peleonero. Al recordar la noche anterior temió que Mitsui en un arranque de furia - debido a aquellos problemas que parecía tener en ese momento – se desquitara con su persona.
Se sentó en la mesa de la cocina, bebía un poco de té para tranquilizarse, en ese momento tenia un mal presentimiento. Segundos después el timbre de la puerta sonó y a la cocina entraron dos personas, Mitsui y Rukawa.
Ambos se sentaron frente a el, ignorando por completo su reacción de sorpresa, Mitsui tenia unos papeles en sus manos y se los mostraba a Rukawa quien con molestia los leía. Al final los firmo, además de que saco su chequera y le entrego un cheque a Mitsui.
Al terminar lo que parecía una transacción, Rukawa nuevamente lo miro lascivamente, con una rara mueca parecida a una sonrisa de triunfo, el tipo parecía estar imaginan mil cosas relacionadas con Hanamichi que obviamente incluían sexo, lo cual hacia que el chico castaño comenzara a temblar.
—Te iras con el esta noche – Hisashi lo miro sin pena ni gloria y guardo el cheque en su bolsillo.
—Que? – pregunto atónito, que significaba todo eso, Se preguntaba lleno de miedo.
—No necesitas equipaje – Rukawa se levanto y fue hacia donde Hanamichi yacía aun sentado, esperando quien sabe que cosa.
—Lo siento precioso, pero tengo algunas deudas que no he podido solventar y mi querido amigo Rukawa me ha hecho una oferta que me podría sacar de mis problemas financieros y lo único que pide es que... te quedes con el esta noche, no debes preocuparte, me dijo que no te hará daño, solo lo usual, ya sabes un poco de sexo atlético y mañana te traerá por la mañana.
—No! – su voz apenas se escucho, quería gritar y negarse pero Rukawa ya le había tomado un brazo y no lo quería soltar.
—Claro que si, ya te he ayudado mucho y ahora tu tienes que corresponderme igual, así que ponte tus zapatos y vete con el! – nuevamente lo miro autoritario, reconocía esa mirada y comenzaba a odiar a cualquier persona que lo tratara así.
—No, no quiero, no por favor! – intentaba quitarse las manos de Rukawa de encima pero no podía detenerlo, ya lo había arrastrado hasta la puerta.
—Mañana nos veremos, por favor compórtate que no es la primera vez que haces esto o si? – lo miro duramente, y lleno de reproches, el chico castaño no entendía el comportamiento de su protector, pero no deseaba esa clase de trato nunca mas.
—Vamonos ya Do'hao! – le grito al oído, haciendo que el castaño hiciera lo posible por soltarse y salir corriendo del lugar.
Al fin lo logro, pudo patear a su nuevo cliente – nunca antes deseado – e intento salir corriendo del departamento de Mitsui pero no pudo, pues este se interpuso en su camino y lo golpeo hasta que cayo al suelo.
Dormía tranquilo cuando los ruidos y movimientos en mi cama me despertaron.
—No, no quiero! – escuche gruñidos y gemidos de dolor a mi lado, no creí que fuera mi Hanamichi quien estuviera haciéndolos, el me daba la espalda y con sus movimientos me parecía que estaba despierto.
Lo toque y lo llame para saber que le pasaba, pero no reaccionaba, lo tome por los hombros y lo sacudí hasta que despertó, pero al verlo algo me preocupo, tenia lagrimas en sus ojos, y aun se resistía a que mis manos lo tocaran.
—No, por favor no me hagas esto... – seguía sollozando, sus ojos se habían abierto pero era obvio que aun no despertaba del todo. Encendí la luz y por fin me miro huyendo de mí al instante.
—Que pasa, tenias una pesadilla? – era obvio.
—U-una pesadilla? – pregunto sorprendido, miro alrededor y respiro mas tranquilo por fin.
—Seguramente tenias una pesadilla, por que repetías constantemente "No" y bueno, por eso te desperté, pero ya estas bien... verdad?
—Si – respiro profundamente, oxigeno su cerebro y después se limpio la cara – Iré al baño.
—Claro! – no sabia que pasaba – pero ya estas bien? – lo tome del brazo, antes de que se fuera, necesitaba que me asegurara que todo estaba bien.
—Si, fue solo una pesadilla, ahora vuelvo.
Lo solté y volvió unos minutos después mucho más calmado y ligero. Tenía mucha curiosidad por conocer su sueño, deseaba que me dijera si habría sido sobre su antigua vida y se lo pregunte de inmediato.
—Que soñaste? – se recostó a mi lado y se acerco a mi
—No necesitas dinero verdad? – puso su mano sobre mi pecho y apretó mi pijama, tenia miedo que le contestara que si.
—Pues no, la verdad es que con lo que gané como basketbolista me va bastante bien, es decir, lo invertí en bienes y raíces y ahora podría vivir de mis rentas – le sonreí divertido y el también, suspiro tranquilo y me contó sobre su sueño.
Se que no me lo narró detalladamente, solo me describió la situación que al analizarla, me parecio la simple consecuencia de lo vivido horas antes.
—Hisashi?
—Si – tenía los ojos cerrados pero aun no dormía.
—Hubo algo que me parecio familiar en mi sueño, es decir, tu dijiste que Rukawa aprovechaba cualquier ocasión para insultar o burlarse de Sakuragi cierto?
—Sip, sus frases simples siempre terminaban en un insulto a veces inteligente o en otras ocasiones simplemente al mirar o dirigirse hacia Sakuragi decía "Do'hao".
—Oh por dios! – se levanto de inmediato, y se cubrió la boca. Algo había pasado, y era importante.
—Que pasa?
—En mi sueño!... el me llamo así!
—Como?
—Me llamo Do'hao, el me dijo "Vamonos ya Do'hao!", lo recuerdo perfecto, no se por que pero lo recuerdo, el me llamo así! – era un gran descubrimiento, y lo mejor de todo era que aquel encuentro con el zorro resulto ser positivo después de todo.
—Eso es... fantástico, por que es verdad, lo cual significa que sí eres tu! – reí como loco en ese momento, estaba muy feliz y el también – Pero... – su sonrisa se desvaneció con mi "pero" – Aun te falta algo.
—Que? – era también su deseo ser Sakuragi.
—Las cicatrices.
—Cicatrices?
Me vi obligado a contarle sobre su lesión, y parecio desilusionarse al principio de mi relato, pero después resulto ser que mi teoría con respecto a sus cirugías era cierto.
—Perfecto, ya solo falta una prueba de sangre o ADN para estar seguros – lo dije como si no fuera importante, por que ya no tenia dudas y Kogure y Maki me ayudarían.
Minutos después de charlar un poco mas, nos quedamos dormidos hasta la siguiente mañana, despertando felices de haber descubierto al fin, el ultimo enigma, ahora solo faltaba buscar a sus jefes y meterlos a la cárcel.
Después del desayuno, nuevamente tuve que quedarme en casa, afortunadamente no tenia por que salir, además tenia una cita importante con Akagi. Aun me preguntaba como era posible que el no hubiera reconocido a Hanamichi cuando lo vio la tercera ocasión, no llevaba maquillaje, como fue posible que no lo reconociera. Después imagine que debido al comportamiento de mi chico castaño, había ignorado por completo la posibilidad de que aquella alta geisha que se comportaba como una dama fuera nada más y nada menos que Hanamichi Sakuragi.
El timbre sonó después de días de no hacerlo, sorprendiéndome gratamente al abrir la puerta y encontrarme con Kiminobu Kogure. Me saludo con una sonrisa y entro sin permiso hasta la sala de mi departamento. Éramos amigos desde muy jóvenes y siempre me apoyo en mis peores momentos o por lo menos lo intento.
—Hola, me dijeron que tienes nuevo novio y que tu y Rukawa pelearon por el – se acomodo en su sillón favorito de mi casa y me pidió la información de ultimo minuto.
—Je, je pues, si, pero es mas complicado de lo que crees...
—A si, cuéntame... – pidió ansioso, al fin note que en un día de trabajo normal para el, estaba ahí, en mi apartamento, ansioso de escuchar un gran chisme, así que me dieron ganas de hacerlo sufrir.
—No se supone que deberías estar trabajando?
—Si, pero eso que tiene que ver con tu nuevo novio?
—Nada, solo quiero saber...
—Mitsui, si lo que quieres es que te diga que me reporte enfermo por que ayer supe sobre lo que paso con Rukawa, esta bien, ya lo hice y ahora cuéntame el chisme! – su comportamiento me hizo reír pero su boca abierta al ver a mi nuevo inquilino me hizo carcajear hasta que me dolió el estomago.
—No puede ser, lo encontraste! – lo miro por unos segundos, Hanamichi solo hizo una reverencia, y dio los buenos días, sabia con quien estaba y su confianza en si mismo le permitió entrar sin ser convocado.
—Si! – le conteste con entusiasmo, teníamos mucho de que hablar.
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N/A: Ya esta! Les gusto? Espero que si, a mi me parecio bueno, espero sus comentarios ansiosa, gracias por leer y hasta la próxima!
