Holas... bueno aqui un nuevo capitulo... siento haberme demorado tanto en subirlo.. pero la U me esta colapsando en mala T.T Pero bueno voy escribiendo el capitulo 11 asi ke aun les keda mucho por saber de mi... Espero pronto tb empezar a subir una nueva historia aunke yo creo ke sera en CCS, mientras termino esta y empiezo a termianr algunas que tengo media baradas ¬¬ ...
Este capitulo si bien no contiene lemon, si tiene escenas de lime (asi se escribe no?)
Y como todos ustedes saben los personajes de Rurouni Kenshin no me pertenecen (Ahora me he vuelto fans de Hiko sensei XDDD siiiiii cai en sus garras y palabras lindas... Aunke igual sigo keriendo a kenshin n/n) emmm en ke ibamos ya me perdi asi ke los dejo con el capi...
negrita y (): mis comentarios varios y entrometidos
cursiva: dialogos.
"...": pensamientos de los personajes...
Chantaje al novio
CAPITULO 8.
Kenshin estaba aturdido por la violencia de aquel orgasmo femenino, y por el jubilo desbocado que provocó en él. Nunca le había sucedido que la respuesta de la mujer con la que estaba le importara tanto. Pero a la vez la profunda satisfacción derivada del placer que estaba dando a Kaoru apenas se veía superada por su propio placer con el cuerpo de ella. Quizás no fuera el momento de más lucidez para interrogar a su memoria, pero no creía que hacer el amor hubiera supuesto una delicia tal nunca, ni siquiera con Tomoe. De lo que estaba seguro era de que él nunca se había conducido con aquella ferocidad.
No iba a resistir la vehemente invitación que el clímax de Kaoru, suponía al suyo propio y eso que acababa de darse cuenta de la barbaridad cometida.
Se había olvidado de usar preservativo.
Aunque había tenido toda la intensión de ponerse uno, cuando ella lo apremió, había perdido la cabeza. Claro podría haberse interrumpido en algún momento e ir a buscarlo. Tenía que haber alguno en su mesilla, o en el cuarto de baño. Pero no lo había hecho y no se tratara de que estuviera siguiendo el consejo de Saitoh. A él, personalmente, dejar embarazada a Kaoru le complicaría las cosas. Le costaría mucho más divorciarse de la madre de un hijo suyo.
No, la simple y barbara verdad era que deseaba que no hubiera barrera alguna entre su piel y la de Kaoru. Quería conservar hasta la convulsión final el calor de Kaoru, su jugo, su turgencia, entorno a su propia carne. Ojalá hubiera podido dilatar el final indefinidamente, porque el éxtasis que sentía en esos momentos, mientras se prolongaban las contracciones de la muchacha, era indescriptible, pero cuando la oyó pronunciar de nuevo su nombre, mientras arqueaba la espalda, cambiando el ángulo y pegándose más a él. Su control quedo anulado.
El éxtasis anterior concluyó con una explosión rápida y luminosa, como relámpago. Grito, le hundió a ella los dedos en los músculos, y sintiendo una brusca he imperiosa necesidad de contacto se inclino hacia el sofá, al tiempo que volvía a levantar a Kaoru pegando su vientre al de él, mientras sus espasmos continuaban dentro de ella.
En un primer momento Kaoru, le paso los brazos por la espalda, pero al poco empezó a llorar, con largos sollozos roncos. Kenshin se sintió trastornado. Kaoru no podía estar llorando de aflicción o de desilusión. Tenia que ser una reacción, un desahogo por la intensidad del orgasmo. Había ido hablar de cosas así aunque no lo había presenciado nunca.
Quería consolarla, quería que dejara de llorar como una niña abandonada.
- Shiis cariño.- se oyó a decir a su mismo, volviendo a pasarle las manos, que le temblaban ligeramente por el pelo-. No pasa nada Kaoru. No hay porque llorar, no hay por qué llorar, corazón, no llores.
Poco a poco se fue tranquilizando y, con el ultimo sollozo, levanto la cara para mirarlo con sus maravillosos ojos azules tan iluminados como irritados por el llanto. Le estaban interrogando, buscaban algo en su rostro pero él no sabia qué. Y entonces dijo algo en un murmullo, que aun lo perturbo más que el llanto.
- Hazme el amor, Kenshin.
Incapaz de contestar, se la quedo mirando a su vez. (NA: Con cara de Whats?) ¿Cómo podía pedirle aquello...¿Después de...?.
Y entonces comprendió y todo encajo con todo, su llanto, su desilusión, el aburrimiento con sus otros amantes (NA: y dale con la historia de que Kao es libertina ¬¬). Su evidente angustia ante lo que acababa de suceder entre ellos. No deseaba que el sexo fuera solo sexo. Quería amor. Ya había visto lo bastante cerca la cara dura de la realidad. Quería un cuento de hadas. Exactamente lo que Saitoh había dicho.
"El Amor es ilusión. Dile a Kaoru que la amas..." con que esas palabras fueran acompañadas de ternura al hacer el amor, según su jefe, ella aceptaría casarse con él en cuanto se lo pidiera. Pero Kenshin no podía pasar por un engaño así. Kaoru no se merecía la crueldad de su padre, ni él podía colaborar en casarla con un marido que realmente no la amaba y que consentía manipularla de ese modo. La más elemental decencia exigía que en ese preciso instante la llevara hacia su casa, y desaparecía de su vida.
Pero eso equivalía a dejársela a Enishi Yukishiro. Y el lado practico de Kenshin volvía a emerger y de paso cederle el fruto de su propio trabajo de todos esos años.
"¿Y que hay de tu hijo?" Interrogo otra voz. "Pudieron haber hecho un niño esta noche". También eso habría que tomarlo en cuenta. Kenshin se pregunto qué haría Kaoru si descubría que estaba embarazada de un hombre que no deseaba vivir con ella. Y él ¿podría vivir él con la responsabilidad de haberla reducido a hacer lo mismo que Tomoe, no por ambición, sino por desesperación? No hacia falta un informe medico para darse cuenta de su vulnerabilidad. "!Mírala hombre!"
Un torbellino de emociones desgarraba a Kenshin. No faltaban atenuantes para lo que acababa de hacer y no le quedaba más remedio que seguir haciéndolo, pero lo que le dominaba era una culpabilidad atroz.
- "Dios mío Kaoru- se repetía al inclinarse a besar su preciosa boca-, Kaoru perdóname."
Para Kaoru, la increíble dulzura de aquel beso y la que radiaba de sus ojos violetas/dorados, después del beso, era como un néctar para su alma sedienta de amor. Las lagrimas volvieron a aflorar.
- Kenshin –susurro, acariciándole la mejilla.
Él no dijo ni una palabra mientras la tomaba en brazos y la llevaba al dormitorio, ni al tenderla en la cama, y tenderse junto a ella, ni al volver a hacerle el amor. Esta vez con dulzura y pasión, como si ella fuera el más precioso tesoro y regalo. Pero no eran palabras lo que ella demandaba en ese momento. Seguramente, las palabras de Kenshin abrían malogrado la fantasía en que se hallaba Kaoru la fantasía de que él la amaba.
En la seguridad del silencio, podía creer lo que deseara. Creer por ejemplo, que esa segunda vez, Kenshin le hacia el amor movido por algo más que el deseo. Que ese algo más se hallaba presente en la suavidad de sus labios, en la gentileza con que la tocaba y, más que nada, en la veloz disposición de su cuerpo para volver a darle placer.
Sólo cuando acabaron, mientras Kaoru lo tenia abrazado, sintiéndole deslizarse hacia el sueño, volvió a emerger la realidad.
No podía repetirse. Con una vez, podía vivir. Si lo hacían dos veces, su vida estaría acabada.
Fue cuando se dio cuenta de que ninguno de los dos había utilizado ningún método anticonceptivo, bueno ella era virgen hasta ese minuto, pero él no tenia excusas para su descuido. ¿Y si quedaba embarazada?. Pero lo que más le importaba era que aquello no volviera a repetirse, tenia que desaparecer de la vida de Kenshin, y su algo sabia era que a él no le iba a apetecer justo en ese momento. No, querría que ella estuviera a mano durante sus quince días de vacaciones. A esas alturas estaría convencido de que le había tocado la lotería sexual y luego se acabó, de vuelva a Europa.
Kaoru se mordió los labios para no volver a llorar. Ya había llorado bastante esa noche. Mejor dicho, había derramado lagrimas suficientes por Kenshin para llenar una vida. Ya iba siendo hora de hacerse con las riendas de su indisciplinado corazón. No podía seguir supeditada el resto de su vida a aquella pasión inútil.
Así que salió de la cama, deteniéndose sólo el tiempo suficiente para cubrir el cuerpo desnudo que quedaba allí, con el cubrecama. No soportaba verlo así. En realidad no soportaba verlo de ninguna manera. En ese momento le era imposible, quizás algo después, cuando se hubiera quitado del cuerpo el olor de Kenshin, y se hubiera vestido, tapando las señales del encuentro. Entonces tal vez podría afrontarlo.
Kenshin se despertó porque le sacudían del hombro. Tubo que parpadear unas cuantas veces, protegiéndose de las luces encendidas, antes de distinguir la figura que se hallaba de pie al lado de su cama.
Kaoru, captó al fin. Vestida, calzada y con cierta expresión de impaciencia.
- Siento despertarte –le dijo, sin más preámbulos-, pero es que tengo que volver a casa, y no me dio tiempo a tomar mi billetera. No tengo dinero.- Kenshin todavía no estaba bien despierto.
- ¿Para qué necesitas el dinero? –Preguntó.
- Para tomar un taxi bobo. No vayas a creerte que te he despertado para que me lleves tú. Tú tienes que estar roto, después del viaje en avión. Por no hablar de la agotadora velada.- Se inclinó, y le dio un besito en los labios, sin dejarle tiempo de reaccionar.
-Por cierto, que te estoy muy reconocida. En la cama eres tan fantástico como me había imaginado (NA: emmm y ese vocabulario niña...). pero la verdad Kenshin, tú no estás buscando, precisamente una mujer con la que compartir tu vida, mientras que yo sí he llegado a un punto en el que necesito estar con un hombre que se comprometa de verdad conmigo. La verdad es que los ligues de una noche no me han atraído nunca. – Hizo un mohín y siguió.
- Así que, guapisimo, aunque me gustas enormemente, creo que mejor lo dejamos correr. Ah, y por si te entra la preocupación de que hayamos encargado un pequeño Himura, no tienes por qué preocuparte. Tomo la píldora -. Claro es una pequeña mentira pero prefiero si es que el caso de que quede embarazada asumir sola, no quiero que Kenshin este a mi lado solo por obligación, pensaba Kaoru mientras esperaba la reacción de Kenshin ante la pequeña mentira que le dijo.
Kenshin no sabia que decir. Para ser sinceros, aquel giro imprevisto de los acontecimientos lo había dejado fuera de juego, y no conseguía pensar, ni sentir, eficazmente. Lo que más impresión le estaba causando era que a pesar de las lisonjas de Kaoru, no parecía que él le resultara tan irresistible como Saitoh creía, y él había esperado (NA: Ego masculino ¬¬)
- Hemos sido los dos bastante insensatos esta noche¿a qué sí? –Prosiguió ella, con un pintoresco aire de hermana mayor -. Supongo que lo de Jed me había alterado bastante y, en cuanto a ti..., bueno quizás sea que trabajas demasiado, Kenshin, y no tienes relaciones con suficiente frecuencia. Lo que te conviene es alguna divorciada desesperada, que cumpla todos tus caprichos durante las vacaciones y yo procuraré dar con alguien que encaje un poco más con mis necesidades. ¿Me explico?.
"Ya lo creo que te explicas". Kenshin empezaba a estar plenamente despierto. "Así que una divorciada desesperada¿eh?" . ¡Y él preocupado de haberse aprovechado de la chica!. Pero, aparte del placer esa noche Kenshin, había aprendido un montón de cosas acerca de Kaoru. Entrega, compromiso, de eso iba el juego. Bueno esas cosas sí que podía ofrecérselas él. Llevaba años comprometido con Saitoh Productions, y dedicado a la empresa. Se trataba únicamente de aplicar lo que hacia en el trabajo, cuando perseguía cerrar un contrato. Dedicar todas sus energías y todo su tiempo a la negociación que tuviera entre manos, y no rendirse jamás.
- Pero¿qué falta hace que te vayas a casa ahora? –preguntó con voz suave, a la vez que se incorporaba en la cama. El cubrecama se escurrió, destapándolo hasta la cintura. Kaoru se aparto de él y soltó unas risitas.
- ¡Ya lo creo que hace falta!. No pienso regresar a casa mañana por la mañana, para que todos comprueben que he pasado la noche contigo. Compréndelo, Kenshin, una tiene su orgullo.
- ¿Orgullo?.
- En casa, todo el mundo sabe que para ti las mujeres son de amar y tirar. No pienso dejar que me añadan a tu lista, ya tengo bastante con haberme puesto en ridículo por tu causa una vez. No tengo intención de dar a Kasumi motivos para reírse de mí ¡Y no hablemos de mi padre!. Ug, seria horrible, así que, brincas de la cama y me llevas a casa, o me dejas dinero para el taxi. A mí me da igual.
Ah¿con que le daba igual?. Kenshin empezaba a sospechar. Habría que comprobar aquel farol, porque la que parecía empeñada en "amar y tirar" era ella, y eso no se le hacia al señor Himura. A don Kenshin Himura, a Battousai, no lo iba a amar y tirar, sino que se iba a casar con él quisiera o no. (NA: es cosa mía o este se pico? )
- Cómo puedes hablar siquiera de irte sola a casa en un taxi –le contestó sonriendo con naturalidad -. Claro que no –y, apartando el cubrecama, salto desnudo de la cama -. Espérame un minuto...
Kaoru gimió al ver aquel excitante cuerpo desaparecer tras la puerta del cuarto de baño. Esos espectáculos no ayudaban a su resolución. Y por si fuera poco, el propio Kenshin no parecía nada dispuesto a que las cosas se enfriaran. Sino le habría dado dinero para el taxi, y no estaría duchándose a toda prisa para llevarla a casa.
Estaba claro que lo haba desconcertado, el que ella le dijera que no quería salir más con él. Sin duda, no estaría acostumbrado a tan precipitadas rupturas con mujeres a las que acababa de llevar al éxtasis sexual, Kaoru no creía que hubiera ninguna que no se apuntara a repetir.
Pero daba la casualidad de que ella no era una conquista más. Ella lo amaba.
Así que no pensaba ceder. Lo que le había dicho era la pura verdad. Quería compromiso. No quería más soledad, estaba harta de que los hombres la invitaran a salir, dando por descontado que la velada concluiría en la cama. Quería a alguien que aspirara a lo mismo que ella aspiraba. Quería a alguien a quien pudiera amar, y que también la amara a ella. Quería... lo imposible. Dio un suspiro.
Se abrió la puerta del baño y emergió Kenshin, chorreando, con una breve toalla alrededor de las caderas por todo atuendo (NA: Uffff Yo kero ver XD, aunque despues mi novio me rete jejejeje UUU).
Kaoru trato de echarlo todo a la broma (NA: Ke tanto si esta igual de babosa que yo ella lo esta viendo yo solo imaginando XD)
- ¿Me vas a llevar a casa así, Kenshin?.
- ¿Te gustaría? –Preguntó él a sy vez, con una sonrisa pérfidamente atractiva.
- No seas ridículo –le contestó él, después de ruborizarse hasta las orejas. ¬/¬
- Bueno –dijo él encogiéndose de hombros -. Entonces, me tendré que vestir.- y se dirigió hacia la sala.
Kaoru cometió el error de ir tras él, y quedarse luego mirando en el salón cómo se volvía a quedar desnudo, y luego se iba vistiendo, con irritante parsimonia. Mirándolo semi desnudo Kaoru recordó todas las cosas que había querido hacer con él, y no había llegado a hacer. Ni siquiera lo había tocado como deseaba. Kenshin había dirigido todo. Él había llevado constantemente la iniciativa y Kaoru lo lamentaba.
Durante mucho tiempo había tenido la fantasía de tener el cuerpo de Kenshin a su disposición, desnudo y tendido. Kaoru le daba un largo masaje sensual. Primero lo relajaba totalmente con la magia de sus manos, y luego muy lentamente, lo iría excitando con su boca, hasta que ardiera de deseo. Unicamente cuando él suplicara condescendería ella a...
- Yo ya estoy –le oyó decir y Kaoru volvió a tomar contacto con el presente, en el que tuvo la desagradable sorpresa de encontrarlo a él en pie, sonriendo maliciosamente, y a si misma con las mejillas ardiéndole y la boca entre abierta.
La cerro de golpe y la sonrisilla engreída de Kenshin se acentúo. ¿Qué acababa de ver¿Cuánto había adivinado¿La había visto espiarlo mientras se vestía?.
Pues claro, tenia que haber visto su expresión y haber comprendido qué estaba pensando. Consiguió adoptar una expresión mucho más distendida, pero el daño ya estaba hecho. Además¿a quién quería engañar?. El daño se había producido hacia horas, cuando se le había entregado como lo hizo, y le había pedido más, entregándole su virginidad a un tipo que ni cuenta se dio del hecho.
- Estupendo –dijo resuelta -. Vámonos.
Y hecho a andar por delante de él hacia la puerta, y se mantuvo apartada, mientras cerraba con llave. Pero Kenshin esperaba sencillamente el momento. En cuanto se cerraron las puertas del ascensor, le tomó una mano, entrecruzando los dedos con los de ella y doblándolos después.
También el estomago se le dobló a Kaoru, pero aquella respuesta automática le sirvió para comprobar que, en efecto, aquella era la ultima vez que podía permitirse quedarse a solas con él.
Pero que ella se supiera vulnerable no significara que él tuviera que enterarse. Retirar la mano habría sido demasiado revelador, como si le tuviera miedo, así que la dejo donde estaba e hizo un esfuerzo por sonreír y mirarlo con diversión.
Él le devolvió una mirada de ave de presa que no le dejó duda. Kenshin, en efecto, no pensaba soltarla así como así. El interesado era él, por un par de semanas claro estaba.
El imaginárselo subiendo al avión devuelta a Europa, con una sonrisa de satisfacción, concluidas sus vacaciones, le hizo redoblar su determinación de no permitir que volviera a seducirla. Ya había perdido unos cuantos años suspirando por aquel hombre. Era hora de salir al encuentro del futuro.
Al salir del ascensor, consiguió liberar sus dedos de forma natural y se separó de él. Kenshin no dijo nada, pero lo vio endurecer la mandíbula. Aunque Kaoru no estaba dispuesta a dejarse intimidar, no podía dejar de darse cuenta de que era un hombre acostumbrado a ganar y salirse con la suya, a no aceptar un no por respuesta. En nada. Eso incluía al sexo femenino. Además, era un negociador hábil. Así que tendría que ser sumamente cautelosa. No podría aceptar ninguna invitación de él, por inocente que pareciera. Ni por mucho que aburriera o se desesperara en la compañía de Kasumi o de su padre.
Tenia que ser fuerte.
Tenia que ser firme.
Tenia que decir que no.
CONTINUARA.
Bueno, espero que les haya gustado este nuevo capitulo... prometo subir el prox lo mas pronto posible jejejeje... vamoooos kiero llegar a los 100 reviews XDDDD ASi ke ponganse a escribir jejeje...
En ke iba... a muchisisisisisimas gracias a todos los ke han dejado sus comentarios en esta humilde historia n/n para mi es un placer leer sus comentarios y sugerencias... mou me molesta mucho el hecho de no poder responderles en el fics (por reglas ¬¬) ASi ke si las cambian avisenme si? XD
nos taremos viendo pronto...
Byes..
"Tu lo descubriras, con tus propios ojos... si es un sueño o la realidad..."
