UN PASO MAS ALLA DE LA AMISTAD
Ya había pasado un mes desde el comienzo de las clases en Hogwarts, y por ende del inició de su extraña amistad con Draco. Harry todavía no podía creer lo cercano que se había vuelto al rubio. Es verdad que era un patán, presuntuoso, engreído, mal educado, berrinchudo y demás adjetivos derivados, pero generalmente con ella se comportaba de una manera distinta, era caballeroso, educado, atento y un gran conversador. Harry ya no sabía si creer que el verdadero Draco Malfoy era el que se mostraba a ella o el que se mostraba al resto del Mundo.
Recordaba vividamente el primer beso que se dieron. Fue al segundo día en Hogwarts, como era sábado Draco se ofreció a mostrarle todo el castillo y los terrenos. Estuvieron todo el día vagando por el edificio y los linderos del bosque. Draco no paraba de mostrarle los, en su opinión, lugares mas hermosos del castillo. Harry no podía debatir su buen gusto, pues se reservo la torre norte, la más alta del castillo para la noche.
Ven, estoy seguro que te encantara el lugar – dijo Draco tomándola de la mano y abriendo la puerta que conducía hasta la punta de la torre por unas escaleras de caracol.
Draco, no entiendo porque tanto alboroto es solo una torre – le respondió Harry, a pesar de que apenas se conocían de 3 días, habían congeniado de maravilla y ya se hablaban por su primer nombre, para gran disgusto de Pansy.
Cambiaras tu opinión en cuanto la veas, lo prometo. – contesto sin admitir replicas.
Draco jalo con su fuerte y varonil mano la delgada y suave mano de Catherine, en cuanto el rubio le tomo la mano, Harry sintió una descarga eléctrica que le recorrió toda la espina dorsal, tal vez presagiando lo que sucedería momentos después.
Draco abrió la puerta del aula y miraba emocionado a Harry, el moreno jamás había estado en ese lugar, era una pequeña torre con una sola ventana, al ser la mas alta del castillo cuando uno miraba por la ventana daba la sensación de que en realidad se encontraba flotando en medio del cielo y la tierra. Draco apago la única antorcha de la habitación para que se apreciara mejor el cielo. Catherine se acerco lentamente hasta la ventana y no noto a Draco detrás de ella.
No te dije que era hermoso – comento a modo de pregunta el rubio.
Harry se volteo sorprendido y en ese momento sus rostros quedaron a solo unos pocos centímetros de distancia. Harry pudo apreciar la extrema palidez del rostro de Malfoy así como el gris de sus ojos que parecía ser luna misma.
Eres tan hermosa – respondió Draco tocando con su dedo la mejilla de Catherine. - ¿Podría Besarte? – concluyo el rubio acercándose a Catherine para hacerlo sin esperar su respuesta.
El beso duro solo un instante y fue suave y tierno, vino acompañado de una infinidad de sentimientos y emociones difíciles de describir. En cuanto Draco retiro sus labios de los de Harry este recupero toda la razón que había perdido al observar los ojos de Draco y salio corriendo en dirección a las mazmorras para encerrarse en su habitación privada. Nunca vio a Pansy sentada en una butaca mirándola con ojos amenazantes.
Al otro día Harry no salio de su habitación pretextando sentirse indispuesta, pero en realidad no podía salir pues no creía poder tolerar la mirada de cierto Slytherin sin sonrojarse incluso más que el rojo Weasley.
El lunes por la mañana no tuvo más remedio que hacerlo, trato de pasar completamente desapercibida a los ojos de Malfoy pero no logro su cometido. El rubio monto Guardia afuera de su alcoba para esperarla a que saliera.
Perdón por lo del sábado, yo no quería propasarme contigo, creo que fue solo el momento. – dijo Malfoy bajando la mirada.
Draco, yo, yo no se que decirte – respondió Catherine sonrojándose violentamente.
Espera, mejor no digas nada, también estas comprometida ¿verdad?, ya lo debí de haber supuesto, una muchacha sangre pura tan hermosa como tu debe de estar comprometida como el resto de las demás. Siento de verdad mi atrevimiento, no volverá a pasar. – dijo Malfoy haciendo ademán de retirarse.
No estoy comprometida- respondió Harry quedamente.
Draco se detuvo y volvió sobre sus pasos.
¿Qué dijiste? – pregunto ansioso.
No estoy comprometida, al menos no estoy comprometida todavía – dijo Harry en el mismo tono.
Tal vez si en es momento hubiera contestado cualquier otra cosa esa corta historia de amor hubiera concluido sin victimas, pero su simple y sencillo. "no estoy comprometida" cambiaria para siempre el rumbo de sus vidas.
A partir de ese momento se volvieron muy unidos, no habían hablado más de aquel incidente, pero si hablaron de muchos otros temas más. A los ojos del resto de la escuela, principalmente los de Pansy, ambos tenían una relación amorosa, pero en realidad no tenían ese tipo de acercamiento. Eran grandes amigos, se contaban sus secretos y problemas (por lo menos en el caso de Draco, Harry se había reservado algunos, sobretodo los relacionados con su verdadera identidad) y compartían mucho tiempo juntos, se sentaban juntos en las clases, hacían sus deberes juntos y salían a pasear por los terrenos del castillo juntos. No habían vuelto en pareja a aquella torre, pero si por separado, y ambos, aunque Catherine de manera un poco inconsciente, deseaban que se repitiera lo que había sucedido allí.
He ahí la razón por la que no se había podido negar cuando Draco le invito a una cena especial que le prepararía el sábado antes de la primera visita Hogsmeade.
Además de su estupenda relación con Draco Harry también había sabido hacer amigas mujeres, la mayoría de las chicas de Slytherin la aceptaron como a una mas, la mayoría agradecidas de que le hubiera dado a Pansy una lección. A esta última solamente le quedaba una amiga, Millicent Bullstrode, aunque esta ya mostraba claros signos de cansancio de las continuas pantaletas y rabietas de Pansy.
Harry les comento de la invitación de Draco, y como consecuencia todas las chicas de Slytherin se encontraban en su dormitorio el día de su cita haciendo sugerencias acerca de que tipo de ropa le quedaría mejor o que colores le favorecerían mas en su maquillaje.
Tienes que hacerme caso Cathy, ese color no te conviene, mejor ponte aquel vestido negro, tiene mejor caída que este y resalta mejor tus formas – decía una chica de sexto llamada Clarisse.
Yo estoy de acuerdo con Clarisse, pero creo que te conviene mejor este otro vestido, es más ligero y más elegante – dijo otra chica de sexto llamada Amelie.
¿Qué tal si mejor se pone esto? – dijo Clarisse señalando una muy corta falda de mezclilla (si han visto esas faldas que se usan ahora que en realidad parecen cinturones anchos sabrán a que me refiero) y una blusa corta, lisa, de licra color crema que quedaba por encima del ombligo.
Eso estaría bastante bien, lo podemos complementar con este abrigo de piel café y estos tacones destalonados con punta de aguja color crema, el atuendo es perfecto – comento la otra chica.
Harry no dijo nada pero tuvo que admitir que las chicas si que le habían facilitado la vida un poco, realmente que el no tenía ni idea de que ponerse para esa ocasión, y estaba seguro que hubiera errado en la elección.
En cuanto quedo bañada y vestida empezaron a discutir acerca del maquillaje que debía llevar, Harry se inclinaba por algo ligero, solamente para tapar alguna que otra imperfección del cutis y resaltar los labios y los ojos. Sus nuevas amigas le dieron la razón, pero se negaron a que llevara el cabello recogido. Le sugirieron, por no decir impusieron, el cabello lacio y suelto para estilizar mas la forma de su rostro y sus facciones.
Cuando estuvo lista sus amigas no dejaban de gritarle buenos deseos y alguna que otra sugerencia sobre lugares y cosas que podría hacer con Draco cuando la cena hubiera concluido.
Catherine y Draco habían acordado reunirse en la sala común a las 8:00 de la noche, una hora y media antes del toque de queda. Harry estaba bastante nervioso, a pesar de que ya había tenido muchas citas antes de esta generalmente habían sido por compromiso para con sus amigos que pretendían hacer de casamenteros. O en su caso para con las chicas que lo habían forzado a aceptar sus ofrecimientos aunque el no estuviera muy interesado. Pero esta era la primera vez que había dicho que si a una cita por verdadero gusto, lo cual le planteaba un nuevo problema, ¿Qué demonios le estaba pasando si el era un hombre?, ¿Acaso tanto tiempo siendo mujer lo estaba comenzado a convertir en una? Por mas que había investigado en su poco tiempo libre con la ayuda de Ron y Hermione, a quienes había decidido perdonar, no había podido encontrar nada que le pudiera ayudar a revertir el cambio que se había efectuado en el.
Nerviosa se desplazo por la maraña de pasillos que resultaban ser las mazmorras de Slytherin para encontrarse con Draco que ya lo esperaba sentado en una butaca de la sala común.
En cuanto se levanto Harry se quedo con la boca seca de la impresión. El rubio vestía unos pantalones de seda opaca color negro junto con una camisa blanca completamente pegada a su torso remarcando su abdomen y sus pectorales, traía los primeros botones abiertos revelando la pálida piel del pecho, vestia botas de piel negras y cinturón del mismo color. Como complemento contra el frió traía una chaqueta de motociclista hecha de piel color negro con algunos vivos en rojo.
En cuanto Harry noto su desconexión del mundo real observo que Draco tampoco emitía ningún sonido de su boca.
¿Qué pasa, no es el atuendo apropiado para la ocasión?, si es así puedo ir a cambiarme.
¡No!, no es eso, es solo que te ves hermosa – dijo el Rubio sin quitarle los ojos de encima, solo que su mirada no era lasciva como muchas otras, si no que se veía la sinceridad y cierto inocente deseo en los ojos rayo de luna.
¿Sabes que mi padrino te mataría si viera como me observas?, se ha puesto peor por mucho menos. – dijo Catherine divertida recordando a Remus con la mirada que le dirigía Draco.
Pues entonces tendré que conocerlo en persona por haber guardado a semejante beldad para mí – dijo Draco galantemente.
No te emociones Draco, no he vuelto a ver al último muchacho que se atrevió a invitarme a bailar. – y era cierto, Harry no había vuelto a ver a aquel muchacho del restaurante.
Draco pareció notar que las palabras de Catthy no eran falsas y trago saliva duramente, aunque no deseara reconocerlo debía aceptar que la implícita amenaza si había hecho mella en el.
No me da miedo, no he hecho nada que amerite su odio o desprecio, ni pienso hacerlo, así que creeme si te digo que me veras por aquí mas tiempo.
Harry se sonrojo y rió por la tan diplomática forma de Draco de salir entero del apuro.
¿A dónde me llevaras? – pregunto Catherine cambiando de tema.
Te gustara, es todo lo que te puedo decir. – dijo el rubio a su acompañante.
Vamos, por lo menos dame una pista para estar preparada.
No, no te diré nada – respondió Draco tajantemente sin dejar lugar a dudas de que no le diría nada ni siquiera bajo tortura.
Catherine y Draco caminaron juntos por la extensa red de corredores de Hogwarts en dirección a la torre norte. El rubio le había tomado la mano y la guiaba emocionado hasta el lugar. Harry no pudo evitar reír cuando unos chicos de 5 los vieron pasar y le silbaron al ver sus piernas descubiertas por la falda. Draco se había comportado justo como Remus, solo que este si cumplió su amenaza de darles su merecido y para cuando Harry logro separarlos bajo la promesa de cerrar su abrigo por el frente para que nadie más la viera los 3 muchachos de 5to ya estaban reducidos lastimosamente en el piso con golpes por todo el cuerpo.
Draco ni siquiera parecía apenado por el incidente, incluso parecía creer que había hecho lo correcto al enfrentarlos y golpearlos.
Draco, ¿Eres conciente de que tu y yo solo somos amigos verdad? – pregunto Catherine llegando a una inteligente conclusión acerca del comportamiento del rubio.
Si, se que por el momento solo somos amigos, pero como tu amigo no podía permitir que ellos te insultaran y salieron ilesos, simplemente no podía. – respondió el rubio tranquilamente.
Harry no puso atención en nada mas desde el momento en el que el rubio pronuncio "por el momento", ¿Qué demonios estaba tramando?, bueno, en realidad no era tan difícil de suponer con todas las atenciones que tenia solo para con ella. Sin embargo esto no lo hacía menos raro de lo que sonaba.
Cuando llegaron a la puerta de la torre norte Draco saco un pañuelo negro de la bolsa interior de su chaqueta y se lo coloco en los ojos a Catherine.
Descuida, no te pasara nada, es solo para hacerlo sorpresa.
Catherine se dejo hacer mientras su corazón empezó a latir a ritmo exponencial con la cercanía de las manos del rubio en su rostro.
Draco la guío con su mano por las escaleras y le abrió la puerta cuando llegaron al final de la torre, después el rubio tomo su abrigo y solo entonces le quito el pañuelo que le cubría los ojos y le permitió ver el lugar en el que se encontraban.
Draco había agrandado la diminuta Torre de tal forma que ahora en lugar del frió piso de losas de piedra había una hermosa alfombra persa, y sobre de ella había una pequeña mesa baja de madera, las paredes estaban limpias del moho que las cubría y lucían esplendidos tapices y pinturas, tal vez tomados de otras partes del castillo, en las paredes había 4 antorchas que le daban al lugar una tenue luz, adecuada para la ocasión. La Ventana ahora se extendía desde el techo hasta el piso dejando entrever un pequeño balcón de herrería desde donde se podía apreciar Hogsmeade.
Harry estaba impresionado por la sobriedad y el buen gusto con el que Draco había decorado el lugar.
Draco, es hermoso, no debiste haber molestado – dijo Catherine todavía algo impresionada del lugar.
No es nada – dijo el rubio haciendo un gesto con su mano para reforzar el mensaje – tu mereces mas pero esto es lo maximo que pude hacer aquí en Hogwarts para invitarte a cenar
Los tapices son hermosos – dijo Harry observando la decoración de las paredes.
Me alegra que te gusten, escribí a madre para que me los enviara de la mansión – ven siéntate aquí, no puse sillas porque el lugar ya no se podía agrandar mas – dijo el rubio sacando un cómodo cojín de debajo de la mesa.
Harry asintió y se sentó en el lugar indicado por el rubio cuidando de no mostrar mas de lo que ya mostraba. No podía creer que el rubio hubiera hecho esto, así que obedeció sin objetar mucho.
He notado que en las comidas de la escuela casi nunca comes carne así que mande que preparan algo ligero para cenar, espero que te guste – dijo el rubio a Catherine.
Estoy segura que así será – respondió Harry.
El rubio tomo su copa y le sirvió algo de vino blanco, luego sirvió en la propio y la levanto para brindar con Catherine.
Por nuestra amistad – dijo el rubio tocando su copa con la de Harry.
Por nuestra amistad – repitió Catherine alzando su copa.
Justo después del brindis aparecieron los platos llenos de comida frente a ellos. El rubio ciertamente había elegido platos ligeros para comer: varios tipos de ensaladas y algunos otros platillos ligeros, nada demasiado grasoso o condimentado que les pudiera afectar al estomago.
Después de la cena estuvieron charlando unos momentos hasta que Catherine decidió salir al pequeño balcón a ver el cielo nocturno mientras Draco se encargaba de dejar todo el servicio en orden.
Otra vez Draco se acerco por detrás a Catherine, solo que esta vez ella no se sobresalto cuando el rubio le coloco su brazo en su delgada cintura y recargo su cabeza en su hombro.
Ambos estuvieron así unos momentos hasta que Draco hablo.
Quiero hablar contigo.
¿Acerca de que? – respondió Catherine dándose la vuelta sin salir del abrazo del rubio.
Acerca de nosotros – respondió el rubio a la chica.
No hay nosotros Draco, solo somos amigos – replico la chica tratando de hacer a un lado "el" tema.
Ese es el problema, quiero que haya un nosotros, quiero intentarlo, nunca lo he hecho pero por ti lo haría – dijo Draco sincerándose.
Yo.....yo, yo no se que decirte, también me gustaría intentarlo, pero no se, nunca he tenido una relación, no se si pueda o no funcionar. No quisiera perder la amistad que tenemos – dijo Catherine como respuesta.
Es eso un no – pregunto el rubio con expresión desesperanzada en su rostro y bajando la mirada.
No, solo, solo déjame pensarlo un poco, dame un tiempo para decidir. – respondió la chica sintiéndose algo mal por la expresión de decepción en el rostro de Draco – me gustas Draco, pero no quisiera que perdiéramos la amistad que tenemos por algo tan arriesgado – completo sonrojándose completamente.
Draco levanto el rostro al oír las últimas palabras de la chica y sin siquiera pedir su consentimiento venció la pequeña distancia que separaba sus rostros y la beso, solo que esta vez el beso reflejaba pasión y deseo además de amor y ternura. Catherine se dejo hacer y respondió al beso rodeando el cuello del rubio con sus brazos. En cuanto se pudieron separar sus labios el rubio hablo con el rostro de la chica en su pecho y sus propios brazos alrededor de la cintura.
Creo que la velada ha concluido, regresemos a las mazmorras. – dijo el rubio después de un momento en el que ambos contemplaron las estrellas todavía abrazados
Catherine por segunda ocasión en el día solamente asintió y se dejo conducir por el rubio, escaleras abajo, en dirección a las mazmorras.
Catherine estaba bastante confundida con el giro que estaban tomando los acontecimientos, podía negarlo pero el sentimiento que empezaba a surgir por el rubio estaba allí y no lo podía eliminar.
Decidió que ya estaba bueno de jugar y experimentar con esto de ser mujer y que era tiempo de ir a hablar con Snape para saber que progresos había con respecto a la cura para su estado.
Buenas noches, espero que lo hayas disfrutado – dijo el rubio deteniéndose súbitamente.
Perdón – exclamo Harry regresando a la realidad.
El rubio rió y le respondió a su pregunta no formulada.
Ya llegamos a tu habitación, te decía que buenas noches y que esperaba que hubieses disfrutado la velada tanto como yo – dijo el rubio jugueteando con la mano de Catherine.
Ah, claro que si la disfrute – "y como no hacerlo" pensó Harry mirando de nuevo al rubio – espero que tu también.
Por supuesto que si, tu compañía resulta absolutamente magnifica – dijo el rubio.
Pues supongo que hasta mañana – dijo Catherine abriendo la puerta de su dormitorio.
El rubio pareció darse cuenta que no era muy sabio empujar mas allá a la chica pues bajo la mirada algo decepcionado.
si, hasta mañana, estaré esperando tu respuesta – dijo el rubio alejándose de la puerta tratando de que su voz no sonara decepcionada.
Catherine pareció dudar durante un instante y luego sin pensarlo mucho se acerco al rubio y le dio un suave beso en los labios, luego salio corriendo a su habitación y se encerró deslizándose con la espalda por la puerta. Un rubio sorprendido estaba parado a mitad de un corredor con los ojos abiertos y tocando sus labios con los dedos de una mano, incapaz de creer lo que acababa de pasar.
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