SEGUNDAS OPORTUNIDADES
Harry recupero el conocimiento de súbito, no recordaba nada de lo que había acontecido y mucho menos como es que había llegado hasta la enfermería, lo único que sabía con exactitud es que la poción de Snape había fallado pues todavía tenía formas de mujer. Trato de abrir los ojos pero la luz le molestaba un poco. Cuando escucho las airadas voces de Ron y Draco discutiendo recupero la memoria de golpe.
¡Tengo derecho de estar aquí! – gritaba Draco completamente fuera de sus cabales – ella es mi novia.
Piérdete Malfoy, renunciaste a ese derecho el día que la trataste peor que a una callejera – regresaba Ron interponiéndose entre Harry y Malfoy.
¡Pero yo la quiero! – gritaba Malfoy mas desesperado.
¡Ella no es una mercancía a la que puedas comprar Malfoy, déjala en paz! – contesto Ron.
En ese momento Draco se termino de desesperar y se abalanzó en contra de Ron quien con su corpulenta complexión no tuvo problema en detener a Draco, aún cuando el rubio no era débil en lo absoluto. Harry, viendo que las cosas estaban a punto de llegar a los golpes decidió que ese era un buen momento para intervenir.
No, Por favor – dijo Catherine débilmente.
Ron y Draco voltearon al mismo tiempo a verla. Ron con un gesto de preocupación en el rostro y Draco perdido en la belleza de Catherine.
¡Catherine dile a este imbecil que me deje! – gritaba Draco para que Ron le soltara del cuello.
Ron simplemente volteo a ver a Harry, esperando a que el decidiera que hacer con el rubio.
Harry sopesó todas sus posibilidades. Por un lado quería ver a Draco pero por el otro le dolía todavía lo que le había hecho y además estaba el hecho de que a pesar de que Ron no se lo decía sería un muy duro golpe para el orgullo del pelirrojo si decidía hablar con Draco.
Solo, solo déjenme descansar por favor – dijo Catherine dándose la vuelta y dejando a los dos chicos muy sorprendidos. Ron por la facilidad con la que Harry había ignorado a Malfoy y Draco porque no podía concebir que Catherine no quisiera hablar con el.
Justo cuando Catherine les daba la espalda a los muchachos aparecieron Hermione, la profesora McGonagall, la señora Pomfrey, el director y el profesor Snape.
Señorita Klee, que bueno que ya despertó. Estábamos preocupados por su estado – dijo madame Pomfrey a la chica mientras caminaba para examinarla.
Harry solamente sonrió y bajo la cabeza sonrojado, demasiadas veces había estado en esa situación como para no saber que la señorita Pomfrey haría eso y más si pensaba que así aseguraría su salud.
Señor Malfoy, Venga conmigo por favor – dijo Snape a Draco – necesito hablar con usted – añadió luego de ver el gesto de Draco.
¡Pero! – exclamo Draco tratando de que su Jefe de Casa viese que Catherine, un Slyhterin, se quedaría rodeada de puros Gryffindor.
Sígame Por favor – termino Snape claramente sin ganas de continuar la discusión.
Draco salió a regañadientes dejando a Harry solo con sus amigos y el director.
¿Estas bien? – pregunto el director a Harry.
Tan bien como podría estarlo – respondió Harry levantando la espalda para quedar sentado sobre la cama.
Me da gusto, te dejaremos con tus amigos para que puedas charlar.
En cuanto los mayores salieron Ron le pregunto a su amigo.
¿De verdad estas bien?
Si – respondió el moreno.
Harry, yo, yo no se como decirte esto pero lo siento mucho, nunca debí moverte a que tomaras la poción si tu no querías – dijo el pelirrojo completamente avergonzado.
Esta bien Ron, no paso nada, de cualquier manera no lo intentare de nuevo con Draco, no puedo confiar en el.
Allí te equivocas Harry, nosotros, yo siempre he pensado que Malfoy es un maldito bastardo, que no tiene corazón y que no hace nada si no es en beneficio propio y bueno aunque la mayor parte de las veces he estado en lo correcto el vino a buscarte hoy, vino por ti.
¡Ron! – grito Hermione exasperada – el solamente va a lastimar a Harry – completo la castaña bastante alterada.
Hermione, mientras yo puedo o no compartir tu opinión acerca de Malfoy solamente Harry puede decidir si le da o no una segunda oportunidad. A fin de cuentas es su vida.
Hermione pareció pensarlo durante un breve instante pero al final claudico.
Lo que tú decidas esta bien – dijo Hermione sentándose en la cama de Harry.
Hermione y Ron se quedaron un rato mas charlando con el moreno y solamente se retiraron cuando la señora Pomfrey los expulso de la enfermería. Harry agradecía la atención de sus amigos. Realmente le ayudaba mucho saber que contaba con su apoyo y que a pesar de que no aprobaban a Draco le animaban a seguir buscando una oportunidad.
Con gran cansancio Harry se acostó en la cama y rápidamente se quedo dormido, el día definitivamente había sido muy pesado y el necesitaba descansar.
A mitad de la noche Harry comenzó a sentirse vigilado. No era una sensación desagradable pero debido a sus antecedentes Harry comenzó a temer que alguien se hubiese infiltrado en el castillo para atacarle, cuando estaba a punto de tomar su varita para lanzar un aturdidor a su acosador nocturno percibió un aroma muy difícil de olvidar, percibió el aroma de Draco Malfoy. Despertándose de Golpe Harry Volteo y confronto al intruso.
¿Qué estas haciendo aquí Malfoy? – pregunto Catherine sobresaltada y tapándose de las miradas lascivas del rubio con las sabanas.
¿Malfoy, tu puedes llamarme Draco, te has ganado el privilegio.
Tu puedes llamarme Klee, has perdido el tuyo y no mes has contestado a mi pregunta.
Vine a verte, Weasley y Granger no me dejaron entrar en todo el día.
¿Para que quieres verme? – pregunto Catherine con el corazón saltando de alegría.
Porque, Porque si – respondió Draco enojado consigo mismo por no poder decir la verdad.
Esa no es una razón valida Malfoy, mucho menos a esta hora.
Maldita sea Catherine tienes que hacer esto mas difícil de lo que ya es – contesto el rubio con exasperación clara.
Dime, ¿Por qué viniste a verme? – pregunto Catherine enojada con el rubio.
Porque, porque no quiero que te vayas, venía a verte antes de que te fueras – respondió el rubio con sinceridad.
Pues si tanto te interesa, no me voy todavía, la señora Pomfrey prefiere que me quede hasta que este bien y además tengo un par de asuntos que resolver aquí antes de irme – respondió Catherine sin saber porque le decía al rubio la verdad.
No te vayas – dijo Draco de repente.
¿Por qué no, nada me ata aquí – respondió Catherine con tristeza.
Estoy yo – contesto Draco.
Tu no me quieres – respondió Catherine encogiendo las piernas al pecho – me lo has dicho, ¿recuerdas?
¡Yo quiero que te quedes! – grito Malfoy a Catherine.
Yo no soy una de tus pertenencias Malfoy – dijo Catherine con disgusto – y no grites por favor estoy a dos pasos de ti.
¿No me vas a perdonar verdad? – pregunto el rubio mas calmado.
No has pedido perdón – respondió Catherine – me has decepcionado Malfoy, creí que eras diferente, si de verdad te interesa ya sabes cuando me iré.
Mi oferta esta hecha, depende de ti aceptar – dijo Draco retirándose de la enfermería.
Al medio día siguiente Catherine fue dada de alta de la enfermería solo con la promesa de comer bien y de descansar y sobretodo de regresar si se volvía a sentir debilitada.
Durante el resto del día Catherine asistió a sus clases y realizo sus deberes, tratando por todos los medios posibles evitar a Draco.
Con muy pocas ganas Catherine fue al gran comedor a cenar. Hasta el momento no había interactuado con sus compañeros de casa pero por alguna extraña razón suponía que se pondrían de lado de Draco y no de ella. Con estos pensamientos en mente no reparo en que había alguien frente a ella a la entrada del gran comedor y por consiguiente choco de frente.
¡Catherine, ¿estas bien? – pregunto Remus al ver a la chica en el piso.
¿Remus? – grito Catherine emocionada - ¡Que bueno que estas aquí! – completo la chica abrazando al licántropo.
Snape me pidió que viniera, no me dijo nada mas – dijo el hombre lobo sin que le importara en lo absoluto que los demás le miraran – porque no vamos a cenar a la habitación donde me estoy quedando y así charlamos – termino de decir Remus.
Catherine simplemente asintió aliviada de tener que enfrentarse a sus compañeros y a Draco.
Decir que Draco Malfoy estaba furioso sería decir poco. Quien demonios se creía ese estupido licántropo para hablar con tanta familiaridad con SU Catherine, y que demonios pensaba Catherine para andar sola con un licántropo declarado. Definitivamente la chica ocultaba algo, no era normal la familiaridad con el hombre, ni la familiaridad con los profesores ni con Weasley ni Granger, definidamente algo andaba demasiado mal y el no se iba a quedar con la duda de saber que era. Dejando de lado todos sus deseos de perdonarla y protegerla Draco decidió seguirla y desenmascarar por completo a quien quiera que fuera Catherine Klee.
Harry y Remus se dirigieron a los aposentos del segundo charlando animadamente acerca de las ultimas semanas de Harry en la escuela. A pesar de que Remus ya estaba enterado de todo lo que había acontecido sentía que Harry necesitaba desahogarse con alguien y que el era el único responsable ahora de la seguridad y felicidad de su ahijado de cariño.
Debido a la emoción que le causaba ver a Remus Harry olvido sellar mágicamente el lugar para evitar que alguien pudiera escuchar la conversación de los dos desde afuera al llegar, como resultado cierto rubio que pasaba cerca de allí no tuvo ni dificultad ni reparos en romper su privacidad y escuchar su conversación.
Quiero que me lo digas todo – dijo Remus sentándose en una mullida butaca azul con motivos dorados e invitando a Catherine a que hiciera lo propio en la otra butaca frente a la pequeña chimenea.
¿Para que, podría jurar que alguien ya te lo ha dicho todo – respondió Catherine aceptando la invitación del licántropo de sentarse en la butaca.
Creo que es bueno que alguien te escuche sin juzgarte, creo que lo necesitas y yo necesito saber de tu boca que cosas son ciertas y que cosas no.
Bueno, empezare con contarte desde el primer momento, desde que llegue a tomar el expreso de Hogwarts, pero te advierto que es una historia larga.
Esta bien, te escucho.
Harry le contó a remus toda la historia de lo que había pasado con Draco. Le contó como el rubio le había cortejado y de cómo el en un principio se había mostrado renuente a tener cualquier tipo de relación con Malfoy y después como no tenía deseos de tener nada con el pues tarde o temprano regresaría a ser como antes y como diario iba con Snape para que le dijera de cualquier adelanto con su caso.
En este punto Draco estaba bastante confundido. ¿Qué demonios tenía que ver Snape en todo esto, ¿a que se refería con regresar a ser como antes, ¿De que poción hablaban, Draco estaba bastante confundido y no le ayudaba mucho la conversación que actualmente se daba adentro de los aposentos del licántropo.
Y de repente comenzó a actuar de una manera muy extraña, me insultaba, me humillaba en público y una vez, hace como tres días incluso me intento ahorcar – dijo Harry.
En ese momento Remus volteó hacía Harry con los ojos ardiendo de furia.
¿Te lastimo? – pregunto lentamente el licántropo - ¿Oso lastimarte?
Por favor Remus no hagas nada, yo todavía le quiero y no quisiera verlo lastimado – dijo Catherine bajando la mirada.
Eres demasiado noble para mi gusto – dijo el licántropo suavizando el tono de nuevo.
De cualquier forma no tiene caso, en unos cuantos días yo ya me habré ido para siempre de la vida de todos ellos, fue bonito mientras duro sabes – dijo Harry a Remus.
Remus, suponiendo que Harry se refería a su relación con Draco le respondió.
No te preocupes, estoy convencido de que el se dará cuenta del gran tesoro que dejo ir y para cuando eso pasé será muy tarde.
No me refería a eso Remus, me refería a mi vida, fue bonito mientras duro – dijo Catherine en un claro tono de melancolía.
Un fuerte dolor en el pecho cruzo a Draco, ¡¿Acaso Catherine insinuaba que estaba muriendo!
A veces desearía quedarme un poco mas, apenas he conseguido amigos y ya se me ha terminado el tiempo.
Sabes que no es posible, sabías desde el principio que no iba a durar mucho, y aún así deseaste venir aquí.
Lo se, pero no puedo evitar pensar en todo lo que no podré hacer – dijo Catherine con una mirada pensativa – a veces creó que debería ir con el – continuó Harry – si de todas formas no durare mucho mas no tiene sentido preservar mi dignidad – continuó la chica.
¡Jamás me oyes! – grito exaltado Remus – si lo amas o no no esta a discusión, pero si esta a discusión el permitir que pierdas o no tu dignidad, eso no lo permitiré. – dijo Remus mas calmado.
El hombre Lobo esta impresionado, no podía concebir como es que alguien deseara sacrificar su dignidad pro un pequeño trozo de amor, por una graciosa concesión de alguien tan egoísta como Draco Malfoy.
Nadie nunca me ha amado Remus – respondió Catherine débilmente.
Claro que sí, tus amigos, yo, Albus, Minerva, tus padres todos los que tenemos el honor de conocerte te amamos.
¡Remus, sabes muy bien que es probable que muera pronto, déjame por favor experimentar el amor – respondió Harry llorando – déjame sentirlo, aunque sea una vez.
No puedo concebir que quieras dejar que alguien te pisotee solo para sentirte bien – contesto Remus.
El me ama, y no es así, vino por mi – regreso Harry que seguía llorando.
Y te volvió a herir, mira, yo solo quiero protegerte, me preocupas eso es todo, creo que ese chico te puede lastimar de nuevo y no quiero que eso pase.
Tienes razón, como Hermione – respondió Harry más tranquilo, resignado a su suerte.
En ese instante Remus reacciono, no podía permitir que Harry se sintiese tan derrotado, no podía permitir que la única ilusión de Harry en mucho tiempo se viese destrozada así porque sí. En cuestiones del amor la razón casi nunca servía para algo, en cuestiones del amor lo que realmente valía era el corazón, el corazón rara vez se equivocaba.
Draco se sintió el peor ser Humano del mundo entero, mago o no, había destrozado vilmente el corazón de una chica que ya estaba herida y no había tenido ningún reparo en hacerlo.
No, no tengo Razón – dijo Remus de pronto – Hermione, yo, cualquier persona que tienda a pensar con el cerebro en vez del corazón no puede tener razón en esta ocasión, si tu crees que puede cambiar ve con el, si tu crees que de verdad el vale la pena ve por el, solamente no lo hagas si te quieres sentir bien, te lo ruego – dijo el hombre lobo.
Gracias Remus – dijo Harry limpiándose las lágrimas y abrazando al licántropo.
Y Harry, por favor ten cuidado – dijo Remus abrazando de regreso al moreno.
Del otro lado de la puerta había un chico bastante desorientado que no entendía gran cosa de lo que pasaba allí adentro. ¿Harry, porque el licántropo había llamado de esa forma a Catherine. Y de pronto todo encajo en su lugar en la mente de Draco. Como Catherine había aparecido al mismo tiempo que Harry desaparecía, como Granger y Weasley eran tan cercanos a ella, como el licántropo era tan cercano a ella. Catherine no iba a morir, simplemente iba a dejar de existir alguien que nunca había existido, Harry iba a regresar a ser el mismo.
Concentrado como estaba el rubio jamás se dio cuenta de que la puerta de la habitación se había abierto. No se dio cuenta de que Harry ya había salido y lo había visto y por supuesto tampoco se dio cuenta de que el chico, como buen Gryffindor había huido al verse sorprendido por el rubio. Lo que Draco si noto fue la mirada de ira que tenía Remus Lupin.
¿Qué haces aquí? – pregunto Remus tratando de no lanzarse contra el rubio.
Vine a hablar con Harry, digo Catherine – dijo el rubio delatándose que había escuchado la conversación.
¿Qué tanto escuchaste? – pregunto Remus un poco atemorizado por la seguridad de Harry.
Lo suficiente para saber de que se trata todo esto – dijo Draco un poco más seguro de si mismo.
¿Qué pretendes Malfoy? – pregunto Remus notando el tono de suficiencia que tenía el chico rubio y reprimiendo el deseo de lanzarle un buen obliviate.
Yo lo quiero, y creo que esta es nuestra oportunidad, no le digas a nadie que tu y yo hemos hablado, arreglare un par de asuntos y luego yo le buscare, si te pregunta me has alterado la memoria.
Mas te vale que no intentes pasarte de listo Malfoy, durante la luna llena tiendo a no recordar la diferencia entre una serpiente animal y una humana – dijo Remus cerrando la puerta de su habitación en las narices del rubio, quien se encontraba lo suficientemente asustado por la amenaza como para reparar en la ofensa.
Harry se encontraba recargado en un árbol frente al lago, completamente devastado, de todos los posibles escenarios que había pensado nunca creyó que su relación con Draco terminaría de ese modo. Estaba completamente seguro de que el Slyhterin le odiaría ahora. Y no habría ni una sola oportunidad de remediar el error.
Y fue así como Draco lo encontró, con las piernas recogidas al pecho y con los ojos rojos de tanto llorar, ni siquiera noto que Draco se acercaba por detrás para hablar con el.
¿Por qué Lloras? – pregunto el rubio cuando estuvo frente a la chica.
Catherine se limpió rápidamente las lágrimas y se puso de pie, esperando a que Draco lanzara el primer insulto para defenderse, o en su caso salir corriendo, lo que fuese primero.
¿Qué quieres? – pregunto Catherine completamente a la defensiva, la aparente pasividad del rubio le daba a entender que Remus había alterado de alguna forma la memoria del rubio y este no recordaba nada.
Quiero hablar contigo – respondió Draco ante la mirada de duda de Catherine – creo que mereces conocer algunas cosas antes de tomar una decisión.
Dime – dijo Catherine regresando a su anterior posición en el árbol.
Veras, mi familia es muy antigua, nuestro nombre puede ser rastreado unas 100 generaciones atrás, no hay muggles o magos que puedan presumir de eso. La antigüedad de mi familia ha logrado que estemos emparentados en mayor o menor medida con todas las líneas de sangre del mundo mágico. Tratando de preservar nuestro nombre mis ancestros comenzaron a llevar un registro genealógico de la familia, pronto fue obvio que no podríamos seguir casándonos con magos de sangre pura o la sangre comenzaría a contaminarse. La solución que mis ancestros encontraron fue tomar como esposas a criaturas mágicas que fueran gran parte humanas, entre ellos los Veela, ¿Qué sabes sobre los Veela Catherine?
Son criaturas que aman solo una vez en la vida, y aman con tanta fuerza que no conciben el mundo sin su amor – respondió la chica más tranquila.
Exacto, las pequeñas cantidades de sangre veela que hay en mi hacen necesario que yo encuentre a una compañera o compañero para el resto de mi vida. Yo lo encontré a una muy temprana edad Catherine, pero el me rechazo por alguien que no le puede dar nada de lo que yo puedo – dijo el rubio un poco molesto de recordar a Weasley – pronto me di cuenta de que si lo quería tener con vida tendría que fingir que lo odiaba y lo tendría que mantener alejado de mi, hay mucha gente a mi alrededor que lo desea muerto, mi padre entre ellos. Cada día que pasaba me angustiaba saber a que peligros se exponía y como nadie hacía lo adecuado para defenderlo y eso me ponía los nervios de punta por lo que acabe detestando a todos los que el considera sus amigos con el consiguiente desprecio de el. Hace unos meses el desapareció y en su lugar llego una chica que me cautivo desde el primer instante en que la conocí, es guapa, es inteligente, y sobretodo es lo que mis padres desean para mi matrimonio, no podía estar mas feliz pues pensé que la vida me daba otra oportunidad para ser feliz y dejar que mi amor fuera feliz por su lado – continuo el rubio, en la mente de Harry ya estaba todo muy claro – ahora acabo de descubrir que el y tu son la misma persona Harry y no quiero ni pretendo dejarte ir, creo que esta es mi oportunidad de estar contigo – continuo Draco con completa sinceridad – Catherine, ¿te gustaría casarte conmigo, ¿te convertirías en mi esposa? – dijo el rubio sacando de la bolsa de su pantalón una pequeña caja de terciopelo morado dentro de la cual había un anillo de oro con un precioso diamante en el centro.
Harry se quedo sin palabras y solamente atino a decir lo que su corazón gritaba.
- Si, acepto.
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