¡Hola estimados lectores! (Bueno, los pocos o los muchos que pasen por este fic)¡Qué alegría volver a estar con ustedes, aunque sea después de bastante tiempo!
Debo decir que he tenido algunos problemas (de índole escolar) a últimas fechas, por lo que mis musas (a las que tengo agarradas de los cabellos para que no se vayan) han tenido que trabajar a marchas forzadas y haciendo que casi se me seque el cerebro. Pero no se preocupen, los que lean esta historia tendrán la fortuna de seguir haciéndologracias a sus amables comentarios (así que ya saben dejen algunos reviews para hacer feliz a esta chica... yo).Así que, como verán, todavía voy a estar aquí por un rato, molestándolos de nuevo con las locuras que se me vayan ocurriendo para continuar.
Como saben, los personajes no son míos, le pertenecen a J.K. Rowling, así como sus características y derechos de autor y publicación; a excepción de Vivian, Orión y Paleydis, que son personajes inventados por mí. Yo sólo tuve la idea de una historia que tratara de explicar como fue la vida de Sirius desde su infancia hasta su caída detrás del velo del Departamento de Misterios.
Antes de comenzar de lleno con el tercer capítulo, quisiera hacer la ya muy conocida dedicatoria: a todas esas personitas que leyeron el anterior y que esperaban este: Nona, Pepe,Alexis,Luna, Allen, a mis dos grandes amigas, Rosario y Gaby (aunque sean medio muggles), a mi mam�, a Sabrina y por supuesto a Laura E.P., cuyo comentarios positivos influirán para que yo continúe esta historia (graxiaz).
Y ya para terminar, antes de que me linchen: vuelvo a pedirles solamente dos cosas: un poco de paciencia para leer esta historia sobre nuestro amado Sirius y que cualquier comentario, duda, aclaración, sugerencia, jitomatazo o excomunión, la hagan llegar a la siguiente dirección: ¡De verdad, escríbanme! No saben lo bien que se siente que alguien más lea tu historia y opine sobre ella. Pues… no se diga más¡Comenzamos!
III. EL DIARIO PERDIDO DE SIRIUS.
Afortunadamente para Harry, Remus Lupin había caminado hacia otra habitación mientras él leía, lo que le dio tiempo de quitarse las gafas y limpiarse la cara con el dorso de la mano. Una lágrima había resbalado de su mejilla hasta el pergamino y había hecho una mancha cerca del final. Harry contempló una vez más la carta y de repente sintió un brazo que le pasaba por encima del hombro en actitud paternal. Era Lupin, y había vuelto de la habitación de al lado con otro sobre de pergamino, manchado de tinta, y en el que con dificultad se leía: "Moony" escrito con la letra de Sirius.
Este es el mensaje que Sirius dejó para mí. Lo encontré cuando derramé la botella de tinta. Afortunadamente el contenido de la carta está intacto, la tinta solo emborronó la parte de afuera. ¿Quieres que lo lea?
Harry no contestó, pero aún así, Lupin empezó a leer la carta en voz alta:
Querido Amigo:
No sé que pueda sucederme en el Departamento de Misterios, no sé exactamente a que pueda enfrentarme, pero ten por seguro que haré todo lo que esté en mis manos por proteger a Harry, por asegurarme que no le suceda nada. No me perdonaría nunca que algo llegara a sucederle, bastante he fallado a la promesa que le hice a Lilly y a James antes de sus muertes.
Le dejé una carta a mi ahijado donde le explico qué es lo que me gustaría que hiciera con mis cosas, con mis recuerdos, en caso de que algo me suceda. A ti te encargo que esa carta llegue a sus manos y que se cumpla lo que ahí escribí. Como te mencioné algunas veces, todo lo que está bajo llave está hechizado con el encantamiento Celatum, que sólo puede romper la persona que más haya querido en el mundo: Harry. Entrégale el libro que estuve escribiendo y que está guardado en mi baúl escolar. Es nuestra historia, nuestros mejores recuerdos; por eso quiero que lo conserve. Para leerlo, sólo hace falta derramar unas gotas de tinta commendatus, dar tres golpes con la varita y decir: Carum Comitis.
En ese libro están muchas de las claves sobre el resto de los hechizos que protegen mis pertenencias. Trata de explicarle a Harry todo lo que no comprenda o le sea difícil de asimilar, y hazle ver que una amistad como la que tuvimos nosotros y como la que él tiene con Ron y Hermione es un tesoro incalculable que lo ayudará a superar los peores momentos.
Por último, te pido que cuides de Harry como lo hubieran hecho sus padres y como me hubiera gustado hacerlo a mí. Por medio de esta carta te nombro su tutor por si algo llega a sucederme. Habla con Dumbledore, Arthur, Molly y los demás para que puedan hacer que Harry sea completamente feliz.
Un enorme abrazo para el mejor amigo, de
Sirius.
Entonces, Sirius…, mi padrino,… ¿sabía que tal vez nunca regresaría del Departamento de Misterios? – dijo Harry tratando de articular las palabras correctas.
Bueno, yo creo que lo presentía. En realidad, todos los que pertenecemos a la Orden del Fénix sabíamos perfectamente que Voldemort ocultaba a la mayor parte de sus mortífagos en ese lugar, y que el Ministerio de Magia guardaba algo muy peligroso en ese Departamento. Sirius sabía que su vida podía estar en peligro, pero como podrás darte cuenta, eso nunca lo atemorizó… - y añadió en un tono más amable - …Lo conocía muy bien, Harry, y sé que prefirió encontrar la muerte de esa forma a quedarse en este lugar viendo que tú corrías peligro.
Harry se quedó pensando un instante sobre ello. Sentía una gran confusión dentro de la cabeza. Miró detenidamente el diario de Sirius y le preguntó a Lupin:
Remus¿tú leíste el diario?
Pues…, eerr,… ¿te mencioné que accidentalmente rompí una botella de tinta?... En realidad descubrí cómo funcionaba (no era muy difícil) y,… pues sí,… leí algunas de las anotaciones. En realidad, nada que yo no supiera,… espero que no te moleste… - dijo Lupin ligeramente sonrojado.
No. En realidad no comprendo porque Sirius me lo dejó a mí y no a ti.
Supongo que le hubiera gustado que lo conocieras un poco mejor… quiero decir, como en realidad era antes de Azkaban.
Harry abrió cuidadosamente el libro. Lupin al verlo, sacó de la bolsa de su túnica una botellita de tinta commendatus y se la puso en las manos. Harry dejó caer cuidadosamente algunas gotas sobre la primera página y dio tres golpes con su varita:
- ¡Carum Comitis!
Lo que sucedió a continuación lo dejó boquiabierto: página por página comenzaron a aparecer fechas, fotografías y letras que se amontonaban por breves momentos en la superficie formando palabras, líneas y páginas completas. Todo sucedía como si alguien estuviera corriendo una cinta de video en cámara rápida. Harry pudo ver pasar velozmente y frente a sus ojos rostros conocidos: el de su padre, con el mismo cabello alborotado que él, el de su madre, en el que destacaban los hermosos ojos verdes que él había heredado, el del mismo Sirius cuando era más joven,… y de repente, todo paró de improviso, igual que como había comenzado.
La primera hoja del diario estaba en blanco de nuevo, salvo por una frase, escrita con la misma letra que la carta que Harry había dejado encima de la mesilla de noche:
"Hola, Harry. Este es mi libro, donde guardo todos mis recuerdos.
¿Quieres leerlo?"
Harry, comprendiendo lo que tenía que hacer, buscó entre sus ropas la pluma de águila que Hermione le había regalado, la mojó dentro de la tinta que Lupin le había dado y escribió:
"Hola, Sirius. Me encantaría leer tu libro. ¿Podrías mostrarme cómo?"
"Claro, sólo observa"
Las páginas del libro pasaron rápidamente ante los ojos de Harry, como impulsadas por un fuerte viento, y se detuvieron nuevamente en la primera página, en donde ahora se observaba la fotografía de un chico de unos 16 años, que Harry reconoció como su padrino cuando tenía su edad. No obstante, el Sirius de la fotografía distaba mucho de aquel que Harry había visto el año pasado, antes de su muerte y era radicalmente opuesto a la imagen que Harry recordaba de su padrino cuando se había fugado de la prisión de los magos.
Sirius Black, de 16 años, sonreía con una sonrisa discreta y estudiada, hasta cierto punto despectiva, mientras el cabello, de un tono negro azulado le caía elegantemente sobre los ojos, de un azul profundo e intenso. Harry pudo observar que era muy apuesto y parecía ser bastante consciente de ello e incluso, lo presumía. Debajo de la foto, había un pequeño recuadro que decía:
Sirius Orión Black, miembro de la Casa Gryffindor en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Integrante de una de las familias de mayor raigambre dentro del mundo de la magia. Estudiante sobresaliente, graduado del colegio con 5 Matrículas de Honor en Brujería, con especialización en Transformaciones. Golpeador del equipo de quidditch de su casa.
Black consiguió una nota de 15 TIMOS y 10 EXTASIS, superando notablemente la media requerida para los futuros aspirantes a Aurores. Durante su estancia en el Colegio, fue conocido por todos los estudiantes y el profesorado de Hogwarts por sus atrevidas bromas y alborotos de todo tipo, planeados junto a sus inseparables amigos: James Potter, Remus J. Lupin y Peter Petigrew, que se hacían llamar "Los Merodeadores"; haciendo perder así bastantes puntos a Gryffindor y llevándose el récord de detenciones y castigos otorgados a un estudiante durante los últimos 250 años. Actualmente se prepara para instruirse como Auror, y trabajar en el Ministerio de Magia capturando magos tenebrosos, al igual que su mejor amigo, James G. Potter.
¡Vaya! No sabía que mi padrino hubiera logrado todo esto durante su estancia en Hogwarts…
Quizá estés cansado de oírlo, pero Sirius y James fueron dos de los alumnos más destacados que han pasado por el Colegio. Supongo que la única razón de peso que tuvo Dumbledore para no otorgarles más responsabilidades fue que causaban más problemas de los que habrían podido resolver… Lo que sí es seguro, es que los dos disfrutaban muchísimo el tiempo que pasaban dentro de Hogwarts…
En eso nos parecemos – dijo Harry lacónicamente. – Lo que nunca me dijo Sirius fue la profesión a la que se dedicaba antes de ser prófugo del Ministerio de Magia…
Si sigues leyendo, tal vez descubras por qué a Sirius no le gustaba hablar de su trabajo como Auror y algunas otras cosas…
¿Algunas otras cosas? – preguntó el chico de ojos verdes frunciendo el entrecejo - ¿Cómo cuáles? Porque parece que la mayoría no son ningún misterio para ti, Remus…
Sigue leyendo… al pasar las hojas te darás cuenta de que no todo es como aparenta ser…
