Je, hasta que me aparezco ¿no?
Debo una gran y sincera disculpa a todos mis bellos lectores, me tarde... bastante... pero ¡ey! No se preocupen, este fic ya está pensado desde hace mucho. Es como un sueño mío, entonces, va a seguir y ¡va a ser terminado!
¿20 reviews? O.o ¿De los cuales 19 fueron cuando puse el cap. 2? Wow... ¡me siento SÚPER afortunada!
Je, aunque creo que la mayoría de los lectores ya se habrán olvidado del fic ¿nops?
Bueno, hablando de éste capítulo... creo que no fue muy bueno :(. Ja, lo sé... tanto tardarme para un capítulo no tan bueno :S, creo que la magia se me escapó de repente, pero bueno, aún así espero que les guste y que al final el tiempo que hayan utilizado para leerlo no sea tiempo desperdiciado ni lo consideren así :), bueno, eso espero ¿verdad?
Ésta vez no voy a poner respuesta a mis reviewers queridos, porque bueno, creo que ya van meses, y como dije, muchos ya ni se han de acordar de este fic, pero sepan sinceramente ¡que sus reviews me alentaron muchísimo! En serio, me tardé mucho, pero siempre pensaba en ustedes y de verdad que esa es la fuerza que una escritora necesita para seguir adelante.
¡MUCHAS GRACIAS A TODOS USTEDES!
Y por supuesto, también a los que leen, pero no dejan review P, a ustedes espero que les agrade el fic (y que luego se animen a dejarme un comentario ;) )
Bien, para no molestar tanto y que pasen al fic... me callo ya :P
Disclaimer: Beyblade no me pertenece y nunca me pertenecerá (triste realidad)
Advertencia: Este fic contiene Shounen-Ai, que es el romance entre chico y chico (Kai y Rei)
Capítulo 3- 'Diferente'
Clase de Español, bien; clase de Mate, bien; clase de Biología, bien; Clase de inglés, bien; clase de Química, bien; clase de Historia, bien; clase de Geografía... bueno... existen mucho mejores.
Sí, Rei había logrado sobrevivir a la pesada clase proporcionada por su 'agradable' profesor, del quien ya sabía el nombre, y oh sí, le iba a ser difícil olvidarlo. Profesor Ricardo.
Por más que quisiera, no iba a poder quitárselo de la mente.
Toda la clase estuvo tratando de ver que Rei cayera, quería verlo vencido ¡y casi lo logra! De no ser porque Rei era una persona bastante paciente y controlada lo hubiera logrado, pero Rei se mantuvo firme, y gracias a eso, lo único que consiguió al final fue una tarea extra, y eso nada más porque al final, el profesor vencido, había buscado la más leve excusa para castigar a Rei, y la encontró cuando a Rei se le cayó la pluma de la mesa. Esto permitió al profesor dejarle la labor extra argumentando que hacía 'demasiado ruido' en clase.
¿Qué podía ser peor que eso?
"¡Reicito bonito¡Lo has hecho muy bien!"
Oh claro, la 'adorable' profesora de cívica.
"¿Ven, chicos? Si estudian como Rei lograrán tener unas calificaciones muuuy altas." Dijo la profesora mientras les mostraba una gran y exagerada sonrisa.
'Quizá sería mejor no contestar con la respuesta correcta...' pensaba Rei vagamente mientras nuevamente podía sentir las miradas de sus compañeros sobre él mientras sentía un ligero tono rosa posarse sobre sus mejillas.
Nunca en su vida Rei había conocido a alguien así, y esperaba nunca conocer a otra persona igual. ¡Sería una pesadilla! Sí se quejaba de la dureza y la injusticia del profesor Ricardo, aquí tenía una prueba viva del porqué eso era mejor que mucho cariño y amor. ¡Esta profesora parecía una Elvira sin Tiny Toons! Solo que ella era una mujer regordeta, con gafas gigantescas parecidas a un antifaz color rosa con muchos corazones pequeños en la punta izquierda de los lentes. Su cabello era corto y rojizo, extremadamente tieso en la parte de arriba por tanto gel y sprays, mientras que sus ojos eran pequeños y de color café claro. Tenía una sonrisa dulzona, no bonita y gentil como la de la señorita Judy, sino más bien pegajosa y ostiosa. El aroma de su perfume era extremadamente abrumador, al punto de que cada que alguien se acercaba, tenía que alejarse inmediatamente por el fuerte olor.
Al parecer, la señora en su vida había visto algo más lindo que Rei, ya que durante toda la clase estuvo haciendo comentarios demasiado halagadores hacia él, que en lugar de hacerlo sentir bien, hacía que se sonrojara ligeramente de la pena por ser mencionado con tanto afán, cariño y por cosas muy insignificantes. Todos lo volteaban a ver, algunos soltaban ligeras risitas al ver el rostro apenado de Rei, pero la mayoría lo compadecían. Se imaginaban lo horrible que sería ser tratado así, así que en lugar de burlas, simplemente trataban de animarlo con algunas sonrisas sinceras.
Gracias al cielo la campana estaba por tocar.
Rei mantenía su mirada en el reloj de la pared, expectante, observando con ansias a que la manecilla grande llegara al número doce.
'Ya casi...'
5...
Sus ojos ámbar colocados fijamente en la manecilla grande...
4...
Un ligero brillo de deseo en sus ojos...
3...
Vamos...
2...
Ahora una chispa de júbilo...
1...
Sólo un poco más...
"Reicito," Rei no pudo evitar estremecerse al escuchar su nombre con tanta dulzura extrema. Una mirada de desesperación y ligero sufrimiento pasó en sus ojos cuando el toque para salir sonó, "¿puedes venir por favor?"
¿Qué había hecho él para merecer tanta tortura?
Con pesadumbre se levantó de su asiento para dirigirse hacia donde estaba la maestra. Sin saberlo, unos ojos carmesí seguían cada uno de sus movimientos discretamente. A Kai Hiwatari nunca le había caído bien la profesora, demasiada dulzura para él era sofocante, y eso era lo que ella era, pura miel azucarada. Por alguna razón, ahora sus ojos tenían una mirada de molestia hacia la profesora.
"¿Sí, profesora?" preguntó Rei una vez que había llegado donde la profesora.
La profesora lo miró unos instantes seriamente, algo que no había hecho en toda la clase, por lo que Rei sintió un ligero temor. Lo siguiente que sintió fue que el oxígeno le hacía falta a sus pulmones, y enseguida sintió y vio como la profesora lo mantenía sujeto en un apretado y asfixiante abrazo.
Empezaba a sentirse débil. Era urgente que inhalara aire, sentía que en cualquier momento desfallecería. Su mente comenzó a adormecerse. Ni siquiera cuando vio la mirada preocupada de Max enfrente de él pudo pedirle ayuda con palabras, así que intento transmitírselas telepáticamente, lo cual era absurdo, pero en una situación así, hasta la cosa más tonta parece la mejor.
'Ayuda, por favor...' rogaba Rei con la mirada, sin embargo, no por mucho tiempo, ya que la inconciencia estaba llegando a él mientras se estaba ahogando a causa de la falta de aire.
"Profesora ¿me podría explicar este párrafo del libro? Es que no entendí muy bien."
Rei sintió como era soltado de ese mortal abrazo. Agradeció a sus buenos reflejos, ya que puso las manos en el escritorio después de voltearse rápidamente para no caerse y recuperar el aliento. Era un poco doloroso, inhalaba grandes bocanadas de aire que le parecían todas insuficientes, sin embargo, poco a poco fue recuperándose. Sus sentidos, los cuales había perdido momentáneamente, estaban regresando, y nuevamente se daba cuenta de lo que sucedía alrededor del salón de clases. Volteó a ver a su salvador, mirando con infinita gratitud a Maxie, quien estaba haciendo un buen papel al poner cara de confundido y luego de entendimiento cuando la profesora le explicó.
Inmediatamente después de que la profesora le explicó a Max, su mirada se dirigió a Rei, dirigiéndole una sonrisa azucarada.
"Reicito, corazoncito, es un gran gusto ser tu maestra. Estoy ansiosa de que la siguiente clase llegue." Sus ojos revelaron un brillo de extremo cariño "Nos vemos pronto, corazón." Dijo chillonamente mientras se despedía con un guiño de ojo.
A Rei lo recorrió un ligero escalofrío. Esa maestra definitivamente le daba miedo. Max lo miraba aún preocupado, y sinceramente, compadeciéndolo.
Fue una gran suerte que Max hubiera llegado a detener ese GRAN abrazo, o de lo contrario, Rei definitivamente estaría inconsciente, o quizá... peor...
Al final del salón, el toque de ira que se había posado en los ojos de Kai se fue desvaneciendo lentamente.
"Eso es lo que pasa cuando eres un niño bonito."
Los ojos de Max y Rei voltearon a ver al chico que había llegado a su lado en esos momentos.
"¡Takao!" Al ver que había sido Takao el del comentario, Max tuvo que regañarlo.
"¿Qué¡Es la verdad!" Se defendió el moreno.
Max lo miró con el entrecejo fruncido, reprochándole. Rei simplemente les dio una ligera sonrisa, aún sintiendo el terror que le producía la profesora de Cívica. Parecía que el sobrenombre dicho en labios de sus amigos no le molestaba del todo.
Bueno, al menos ahora estaba a salvo. No había nada más seguro que la clase de Química ¿por qué? Sencillo, por la profesora Judy. Ella, definitivamente no era empalagosa, ni chocolatosa, ni enmielada, ni cualquier sinónimo de azúcar. Ella simplemente era ella, la persona gentil que le agradaba a Rei.
Aún no llegaba, pero era seguro que pronto lo haría, la profesora era muy puntual.
"No, en serio, Rei, te admiro" le dijo seriamente Takao.
Rei lo volteó a ver, los ojos de Takao afirmando y diciéndole que lo que decía era verdad. Rei no pudo evitar sonreír. La cara de Takao era muy graciosa con esa expresión. "¿Y se puede saber qué tengo de admirar?"
"¿Bromeas, chico?" le preguntó Takao incrédulo. "¡Tienes todo lo que se debe admirar en este mundo!" dijo mientras levantaba las manos mirando hacia el cielo para decir lo mucho que no podía creer que Rei no supiera lo grandioso que era. "Además... ¡aguantas a cualquier persona que se te ponga enfrente!"
"Cierto, Rei. Creo que nos acabas de sorprender a todos nuevamente con el control que tienes sobre ti mismo." Dijo Maxie mientras lo veía de una manera similar a la que lo veía Takao. "Sinceramente, yo creí que en cualquier momento explotarías y te revelarías contra el profesor Ricardo" se puso las manos detrás de la cabeza y se puso a pensar en los montones de momentos en que el profesor lo molestó con asuntos insignificantes.
"Y no sólo eso ¡aguantaste a la de Cívica! Con tanto cariño yo simplemente le hubiera dicho que me dejara sólo y que se buscara a otro a quien darle todo su amor."
Rei había estado examinando ligeramente el salón mientras los otros hablaban, pero siempre escuchándolos atentamente. "Digamos que he aprendido a tener ese control por todas las experiencias que he tenido en mi pueblo natal. Créanme, cuando uno tiene que ser independiente, parece que muchas personas intentan conspirar en tu contra para desanimarte, pero no se debe perder el control y dejarnos llevar por las malas experiencias, ya que si lo hacemos, sólo empeoraremos las cosas, o eso es lo que he llegado a pensar."
Sus ojos ambarinos de repente se colocaron al final del salón, justo detrás de su asiento, donde se encontraba el solitario, frío y anti-social Kai Hiwatari con una postura que le había visto en varias ocasiones, los brazos cruzados mientras con la espalda recta mantenía los ojos cerrados. Con esa simple pose parecía imponer tanto respeto, tanta lejanía. Vagamente, Rei se preguntó por qué Kai era de aquella forma tan inaccesible para los demás.
La puerta se abrió y una señora joven y gentil entró. Era la profesora Judy. Rápidamente, todos en el salón corrieron a sentarse a sus lugares, acomodándose de la manera en que mostraran más su atención hacia la profesora.
Rei también se dirigió a su lugar, pero antes de sentarse, los ojos carmín de Kai se abrieron, y el ligero contacto se hizo entre ellos. Había algo extraño que los rodeaba cada que se miraban, aunque ninguno de los dos sabía que era, era algo ligero, pero diferente a lo demás, como un interés y curiosidad mutua. Después Rei se sentó y perdió el contacto visual con Kai.
La profesora Judy acomodó sus cosas en el escritorio. Su clase era una de las más aceptadas por los alumnos, no sólo por la manera amena en que la profesora explicaba los temas, sino también por su carácter. Al parecer, todos le tenían un gran aprecio y cariño, por lo que siempre prestaban atención y participaban lo más que podían.
"Buenos días, chicos" sonrió.
"Buenos días profesora, Judy" dijeron todos a coro.
"Bien, hoy veremos lo que es densidad molecular. Por favor, lean la página ciento veintitrés de su libro, y en un momento discutiremos el tema."
Inmediatamente después de dar las instrucciones, todos los chicos sacaron su libro y comenzaron a leer.
"Kai ¿podrías venir conmigo un momento, por favor?" le pidió la profesora un tanto seriamente.
Rei sintió como en el asiento de atrás Kai se levantaba, pasaba por su lugar, y se dirigía al escritorio donde estaba la profesora, quien también se levantó y con un movimiento de la cabeza, le indicó que la siguiera.
Salieron del salón, pero Rei pudo ver que tan sólo se mantuvieron alado de la puerta. 'Me pregunto... ¿qué le estará diciendo la profesora a Kai?..'
"¿Te estás preguntando por qué lo llamó mi mamá?" Volteó Max a verlo.
Rei lo miró sorprendido, pero luego asintió.
"No te preocupes, es usual que hagan eso, ya sabes, Kai es el de mejores calificaciones por aquí, entonces a veces lo envían a concursos o cosas así. No es de sorprender." Se encogió de hombros como quitándole importancia al asunto.
"Ah, ya veo..." dijo Rei mientras volteaba a ver nuevamente la ventana donde se vislumbraban las dos siluetas de la profesora y del chico de cabello azul.
Se abrió la puerta. Kai y la profesora entraron. Max se volteó y Rei continuó rápidamente leyendo.
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Nuevamente era el receso.
"¡Ahí hay una mesa libre!" Señaló Max con entusiasmo hacia una mesa vacía en medio del comedor. Tomando a Rei y a Takao de la mano, se apresuró a dirigirlos hacia ella antes de que alguien más la viera y les pudiera quitar el lugar.
"¡Waaa-!" Fue lo único que pudo exclamar Rei mientras Max lo jalaba. Tenía sus manos ocupadas con su comida y la de Max y casi las tiraba.
Volteando a ver a Takao, que era sujetado por la otra mano de Maxie, vio que él se las había arreglado para que no se le cayera ni un solo pedazo de su comida. Tenía el emparedado sujetándolo con la boca, y por lo que se veía, esas dos bolas en sus cachetes eran sus huevos cocidos. ¿Su demás alimento? Al parecer ya se la había comido. ¿Era posible que alguien comiera tan rápido?
De cualquier forma, llegaron a la mesa sin haber tirado nada en el camino.
"Ey, chicos" los saludó Kenny mientras se unía a ellos en la mesa.
"Hola, Kenny" Le sonrió Maxie tomando su almuerzo de la charola de Rei.
"¿Cómo estuvo su mañana?" les preguntó el chico de cabello café.
"Paa osotos biem, bero... crdeo que a Rdei do e fiie de too been" le dijo Takao en su usual forma de 'boca llena'.
Kenny se volteó sin ver la boca llena de Takao "Tomaré eso como, no te fue bien ¿verdad Rei?"
Aunque no podía ver los ojos del chico pequeño, Rei sabía que los tenía puestos en él. "No diría del todo bien, pero... tampoco fue muy malo." Respondió Rei con sinceridad.
"No me digas. ¿Conociste al profesor de Geografía?" dijo Kenny adivinando.
"Lamentablemente lo conoció tanto a él como a la de Cívica." Dijo Maxie con un ligero suspiro.
"¿A los dos? Pero se supone que Cívica la tienen a última hora." Dijo Kenny sorprendido.
"Sí, es que, lo cambiaron. Al parecer hoy a última vamos a tener nuevamente Educación Física." Dijo Rei recordando haberlo visto escrito en el pizarrón.
Kenny se puso la mano en el mentón comenzando a pensar "Educación Física, ehh..." murmuró más para sí mismo que para los demás.
"¿Tiene algo de malo, Jefe?" preguntó Tyson curioso.
Kenny por fin se dio cuenta de que lo estaban observando mientras hacía su análisis. Sonrió. "No, nada, sólo se me hace un poco raro, eso es todo, pero chicos ¿no creen que a estos huevos les hace falta catsup y sal?" Señaló a los huevos cocidos sin condimento.
Rei sonrió. "Tienes razón, Jefe. Yo iré por ellos." Se levantó, buscando con la mirada a la señora que servía los huevos. La encontró, sonrió para sí mismo, y se encaminó hacia ella.
Habían algunos chicos todavía pidiendo algunas cosas para comer, pero no estaba tan lleno, así que Rei pudo fácilmente levantar la voz un poquito para que la señora lo escuchara.
"Señora... mmm... María," dijo viendo el gafetito de la señora mientras se apoyaba en una especie de mesa de metal que contenía algunos agujeros donde la señora ponía los alimentos a escoger, y mientras, ella lo veía con interés porque nadie le hablaba comúnmente con tanto respeto y familiaridad "¿me podría dar un poco de catsup y sal, por favor?" sonrió cálida y gentilmente.
La señora sonrío. "Claro, hijo, pero déjame buscarlos, porque ahorita se me terminaron. En unos instantes vuelvo." Rei asintió y la señora se fue a buscar los condimentos.
Mientras ella se iba, Rei se decidió voltear para apoyarse de espaldas a la mesa de metal, colocando sus codos hacia atrás en la fría superficie, mientras con sus ojos ambarinos miraba ligeramente lo que pasaba en el comedor.
"Ey, cosa bonita" Rei, que había estado viendo hacia un lado del comedor, volteó para ver quien lo había llamado así, y se sorprendió muchísimo cuando se dio cuenta de que quien había sido, ahora estaba enfrente de él.
Se sorprendió aún más cuando lo reconoció. Era el chico de cabello morado que el día anterior le había enviado un beso. Rei se sonrojó. Era penoso cuando otra persona lo trataba de aquella manera.
"Te ves lindo cuando te sonrojas ¿sabías?" dijo coquetamente el chico mientras le guiñaba un ojo.
"¿P-perdón?"
"No te apenes." El chico le guiñó. "¿Cuál es tu nombre, lindura?"
Rei al principio dudó en contestar, aquel chico se veía de mayor edad y le provocaba una sensación de querer escapar corriendo de ahí, pero, era educado, y tenía que responder. "R-Rei Kon."
"Rei Kon, ehhh..."
Una chispa de algo extraño para Rei se posó en los ojos azules del chico. Por alguna razón, no era agradable.
"Déjame decirte..."
Rei se estremeció cuando lo vio acercándose demasiado a él, colocando su cabeza centímetros alado de la suya, "que es un bonito nombre..." le susurró al oído mientras esto hacía que ligeros escalofríos recorrieran el cuerpo de Rei " Reeii" terminó con voz baja seductora.
Para su alivio, el chico se alejó unos centímetros para verlo a los ojos mejor. Sus ojos azules ligeramente entrecerrados mirando los abiertos de Rei.
De repente sintió como el otro chico lo sostenía de los brazos, impidiéndole moverse, mientras nuevamente dirigía su mirada a sus ojos dorados.
Aterrorizado, Rei observó como el otro chico se iba acercando más y más a su rostro. '¡Qué le ocurre¿Qué está haciendo?' gritaba la mente de Rei, quien trataba de alejar su cabeza lo más que podía.
Intentó escapar, pero la fuerza del otro chico era muy grande.
Sólo quedaba un ligero espacio entre el rostro del chico y el suyo. Cada vez veía como sus labios se acercaban más y más...
Ahora sólo había una diferencia de uno o dos centímetros... '¡Que se quite, por favor!' Era todo lo que podía pensar Rei mientras cerraba los ojos debido a la cercanía que acortaba cada vez más el otro chico...
"¡Michael¡Deja a ese pobre chico en paz!"
Rei sintió como el otro chico detenía su avance hacia su rostro, lo soltaba y nuevamente lo dejaba sentirse libre.
Abrió los ojos, y vio como el chico llamado Michael, veía a una niña de cabello naranja y grandes anteojos.
"¡Pero, Emily! Si Rei y yo nos estábamos divirtiendo tanto ¿no es así, Rei?" Michael volteó a ver a Rei con una sonrisa seductora, lo cual hizo que el chico se sintiera un poco nervioso.
"Hijo, aquí está la catsup y la sal que me pediste" dijo la vocecita de la señora María detrás de él justo a tiempo.
Rei volteó a verla, aún un poco asustado. Asintió al ver los sobrecitos de catsup y el salero, los tomó gentilmente. "Gracias, señora" le dirigió la mejor sonrisa que podía hacer en el momento y sin voltear a ver nuevamente a Michael o a Emily, salió casi corriendo de ahí.
"¿Ves, Michael¡Sólo asustas al pobre chico!" le dijo Emily reprochándole.
Michael sonrió mostrando sus blancos dientes viendo como Rei se alejaba más y más de su vista. "Se muere por mí" dijo finalmente con coquetamente. Rei ya se había perdido a lo lejos.
"Ey, Rei¿qué tienes? Parece que viste... bueno, no un fantasma... no te ves tan asustado... pero ¡definitivamente tienes algo!" le dijo Maxie a Rei cuando éste llegó y se sentó rápidamente en la silla de alado.
"No, no es nada, no se preocupen" Sonrió Rei, ocultando el impacto que había puesto en él aquél chico llamado Michael.
Max lo miró frunciendo ligeramente el entrecejo, dudando, pero poco después se le pasó y comenzó a sonreír igual que siempre. "Claro, Rei, jeje."
"¿Y qué han hecho en lo que yo no he estado?" dijo Rei tratando de cambiar el tema.
Pronto se encontraron entablados en una agradable y alegre plática.
Lo que quedó del receso, se la pasaron hablando de maestros (las peores personas del universo, según Takao), algunas materias, haciendo ligeras bromillas, y charlando felizmente sobre cualquier cosa que viniera a la mente.
Finalmente tocaron para regresar a clases.
"¿Qué toca?" preguntó igual que siempre Takao.
"Inglés" respondió Rei, que ahora, se sabía mejor el horario que Takao, quien llevaba más tiempo ahí.
Llegaron a un pasillo. Rei miró a las personas que lo recorrían alegremente caminando hacia sus respectivos salones y de repente su mirada se iluminó.
"Bueno, chicos, ya me tengo que ir." Les dijo mientras los volteaba a ver y les decía adiós agitando la mano.
"¿Estás seguro de que no te pierdes?" preguntó Takao algo inseguro.
"No, Tak, no te preocupes, ayer y anteayer me bastaron para aprenderme bien el camino." Le dijo Rei un poco a lo lejos y sonrió mientras se comenzaba a perder entre los alumnos que pasaban por doquier.
"Extraño ¿no?" dijo Takao mientras tenía la mirada puesta donde Rei se había perdido de vista. Maxie volteó a verlo. "Yo me tardé dos meses para aprenderme el camino."
Max dejó soltar una risita ante el comentario de su amigo con falta de orientación. "Jaja, eso es porque tú eres Takao"
"Sií" dijo Takao sin captar todavía muy bien "..." pensó un poco más "... ey ¿que quieres decir con eso?" dijo comprendiendo.
"Jajajaja, nada, Tak" mientras Maxie reía, tomó a Takao del brazo y se lo llevó hacia su salón de inglés.
Mientras tanto, Rei logró encontrar a la persona que estaba buscando. Sonrió ligeramente y se apresuró un poco más para alcanzarlo.
"Destacas entre todos los chicos sonrientes de aquí con esa gigantesca sonrisa."
Kai Hiwatari volteó al reconocer la voz que le había hablado.
A su lado se encontraba Rei Kon, mirando hacia enfrente, con una pequeña sonrisa de juego en los labios.
Al sentir su mirada, el chico de cabello negro volteó a verlo, aún con esa sonrisa en boca.
Rei pensó que el chico ya no le respondería, ya que se hizo un ligero silencio, pero segundos después, Kai lo hizo. "¿Esperabas que tuviera una más grande?" dijo como quitándole importancia.
Rei se encogió de hombros. "Mm, sólo esperaba que mostraras tu alegría por el mundo"
"Claro, como me fascina demasiado este mundo..." dijo Kai sarcásticamente.
"¿Qué no?" sonrió Rei "No se te nota" rió ligeramente.
"¿Estás tratando de hacerme plática, Kon?"
"No, porque tú me estás respondiendo, así que la plática ya se hizo desde hace rato."
Kai levantó una ceja, entretenido. Al parecer, Rei tenía un punto a su favor.
"Bien, Kon." Kai volvió a fijar su mirada en el camino que estaban tomando "¿Debería estar alegre?"
"¿Qué no? Estás conversando con alguien como yo" Rei sonrió mostrando ligeramente la lengua ante su propio comentario juguetón.
En los labios de Kai se formó una pequeña sonrisa, insignificante, pero notoria si se veía de cerca. "Te estás pareciendo a Takao."
"¡Ey!" dijo Rei con una falsa sorpresa y tono lastimado "¡Eso es un golpe bajo¿sabes?" Sonrió. "Pero qué ¿significa que no crees que te puedan hacer sonreír?"
Kai mantuvo su rostro inexpresivo, y después asintió "Diste en el blanco, Kon. Todos parecen seguir un mismo patrón, siempre actuando igual. Son aburridos, tontos, por eso, no hay nadie que me pueda igualar."
"¿Estás diciendo que nadie puede estar a tu nivel?" preguntó Rei sorprendido por la actitud arrogante que tenía Kai.
Kai pensó ligeramente en qué responder. No había querido sonar tan creído, pero en realidad estaba cansado de sus compañeros, siempre haciendo lo mismo, obedeciendo, creyendo y siguiendo todo lo que se les decía, sumisos, casi sin poder de decisión. La razón no se la pensaba decir a Rei, y finalmente respondió "¿Puede haber otra interpretación?"
Las pupilas de Rei se alargaron ligeramente. "Creí que podía, pero ya veo que no." Sonrió, aún con la mirada un poco enojada. "No existe alguien que te logre igualar ¿no es cierto?"
Kai volteó para mirarlo. Algo se movió ligeramente en él al ver la mirada del chico. Sabía que estaba enojado.
Iba a decirle algo, cuando se dio cuenta de que ya habían llegado al salón de inglés, y al voltear nuevamente a ver a Rei, el chico de cabello negro ya se encontraba del otro lado del salón, sentándose seriamente en un lugar. Kai lo observó durante unos segundos con sus ojos carmesí, y enseguida se sentó en un lugar vacío que había por ahí.
'¿Qué me ocurre¿Por qué me afectó tanto la opinión de Kai?' Rei se mantenía alto, firme, normal, sin embargo, su mirada era otra. Había pasado algo, algo que ni él mismo entendía.
Su primer charla no había ido del todo bien. En primer lugar ¿por qué había ido a hablar con el chico de cabello azul? Pensaba que los demás se equivocaban, y que Kai en realidad no era como todos pensaban que era, sin embargo, al parecer él fue el que se equivocó.
Ahora tenía en mente un propósito. Quería mostrarle a Kai que estaba mal, que existían personas capaces de igualarlo. Él sería el que se lo haría ver, o al menos que supiera, que él, Rei Kon, era capaz de llegar a su mismo nivel. Debía demostrárselo.
'Y lo haré, Kai Hiwatari.' Se dijo firmemente mientras le dirigía una rápida mirada al chico de cabello azul aburrido en el otro extremo y comenzaba a prestar atención a la clase.
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La clase de inglés ya había terminado.
Rei simplemente se salió de ella en cuanto tocó y ahora ya se encontraba en el salón, charlando alegremente con Takao y Maxie.
"¿Cómo te fue Rei?" preguntó alegremente Maxie.
Rei se encogió de hombros. "Igual que ayer, supongo. Nada interesante."
Max rió. "Debiste haber visto lo que hizo Tak."
"¡Maxie!" dijo Takao apenado.
Maxie rió aún más y le enseñó la lengua de una forma muy linda que dejó callado a Takao. "¡Lo que ocurre es que Takao se quedó dormido en clases, y fue muy cómico cuando despertó, porque el profesor estaba alado de él, y cuando Tak lo vio se sorprendió tanto que empezó a decir incoherencias y se cayó para atrás!" Max continuó riendo, sujetándose el estómago por la risa.
Rei abrió un poco los ojos. "¿Te quedaste dormido en la clase de inglés, Tak?"
"¡Nooo¡Sólo estaba descansando los ojos!" se defendió Takao algo sonrojado.
"Claro, Takao" le dijo el rubio juguetón.
Justo cuando Takao iba a responder, la puerta se abrió y la profesora de matemáticas entró al salón.
Igual que siempre, todos se dirigieron a sus lugares, saludando a la profesora respetuosamente, a lo que ella respondió de una manera igual.
"Bien, chicos, hoy realizaremos nuevamente ejercicios en equipo." Les dijo la profesora Yuye animada mientras los veía a todos con la mirada. De repente, Rei sintió que al posarse la mirada de la profesora en sus ojos ambarinos, ella había visto algo. Fue algo extraño, pequeño, no preciso. Quizá una alucinación. "Pero esta vez, yo haré las parejas." Sonrió.
Hubo una ligera nota de emoción a lo largo del salón. Varias chicas volteaban a ver sonrojadas a Rei, mientras soltaban risitas tontas. Al parecer, tenían la ilusión de que les tocara con el chico de cabello negro. En las mejillas de Rei se pusieron más rosadas, apenado.
Por otra parte, veía como algunas que volteaban, quitaban la vista, asustadas. Sonrió en sus adentros. Ellas definitivamente habían visto con ojos soñadores a Kai, y Kai... bueno, no era difícil de adivinar que simplemente les había dirigido una de sus famosas miradas.
"Bien, Samanta trabajará con Jeremías; Joseth, con Rikky; Julian, con Matías..." iba diciendo la profesora mientras veía a cada uno. Su perfecta memoria de a quien ya había mencionado haciéndose evidente. "Rei," las chicas que quedaban sin escoger se alzaron, poniendo mucha atención al nombre que la profesora dijera, con ojos esperanzados de ser ellas las compañeras del hermosos chico proveniente de china "con Kai; Max, con Takao..." Se escucharon quejidos en todo el salón.
"¿Rei con Kai?" decía una a su amiga. "¿Los chicos más sexys del salón trabajando juntos?"
"Lo sé," respondía ella triste "no podremos trabajar hoy con ninguno de los dos" soltaron suspiros melancólicos.
Rei se había quedado quieto. No sabía que pensar. ¿Era eso bueno, o malo? '¿Trabajar con Kai¿Justo cuando acabamos de tener un conflicto?' Se preguntó que estaría pasando por la cabeza del chico de cabello azul. 'Quizá ni le importe.. y si a él no le importa ¿por qué me ha de importar a mí?.' Se encogió de hombros.
Cuando la profesora terminó de decir las parejas, se escuchó ruido por todo el salón de personas juntando las bancas. Pronto estuvieron todos acomodados con sus respectivos compañeros.
"Ahora, abran su libro en la página doscientos tres y resuelvan las ecuaciones que se encuentren ahí. Después resolverán las de la doscientos cuatro, doscientos cinco y doscientos seis." Sonrió la miss Yuye. "Recuerden que si lo terminan antes del toque recibirán una décima sobre promedio final. Bien, a trabajar muchachos."
Inmediatamente todos sacaron su libro, cuaderno y estuche.
Rei le dirigió un pequeño vistazo a la persona que tenía al frente, Kai. Para su sorpresa, él también lo estaba viendo. Nuevamente su mirada se encontraba, pero ésta vez era diferente, Rei tenía cierta determinación en los ojos; Kai simplemente se veía inexpresivo.
Sin palabras Rei comprendió. Aquello no iba a ser un trabajo de compañeros, no, iba a ser un reto, una competencia para ver quien era mejor.
Los ojos de Rei se estrecharon, mientras los de Kai lo hicieron casi imperceptiblemente. Sin previo aviso, los dos comenzaron a escribir, a analizar, a resolver. Sus ojos se movían rápidamente, sin embargo, no parecían maniáticos, mantenían una postura de seriedad, de sabiduría, de comprensión. Lo hacían calmado, pero rápido.
Cualquier error podría dejarlos atrás.
Ecuación tras ecuación, la página era resuelta. La goma no había sido usada por ninguno ni una sola vez. Eran precisos. Casi como dos personas con una calculadora integrada.
En cuanto uno terminaba una ecuación, volteaba a ver al otro con la mirada. Iban al mismo ritmo, pues sus miradas siempre se encontraban. Un contacto visual rápido, simplemente para mostrar rivalidad, el deseo de salir victorioso.
Nadie en el salón podía compararse al ritmo con el que ellos iban. Algunos platicaban felizmente mientras trataban de resolver alguna operación, otro nada más platicaban, ya habían usado su goma incontables veces, de repente quedándose atorados en algún lado. Pero con Kai y Rei... con Kai y Rei era diferente.
Así pasó media hora. Finalmente estaban terminando. Las miradas se habían echo mucho más cortas y más intensas.
Llegaron al último ejercicio.
Rei miró ligeramente a Kai. Lo vio desafiante. Al parecer deseaba terminar con todas sus ecuaciones antes que él.
De repente, su lápiz cayó, y por más que se apuró para levantarlo rápido, cuando volteó, Kai ya había terminado. El chico de cabello azul le dirigió una pequeña media sonrisa y se levantó a calificar.
Rei se quedó incrédulo. Había perdido por un simple lápiz.
Dejó que su cabeza cayera en la mesa de la banca, abrumado, resolviendo automáticamente lo que faltaba.
"No lo puedo... creer..." susurró a sí mismo.
No lo sabía, pero había dejado a Kai sorprendido. Le había demostrado que tenía la habilidad para seguirle el ritmo, y eso era bastante. Kai observó discretamente a Rei desde donde estaba 'Sabía que eras diferente, Kon.' Pensó mientras una pequeña sonrisa se formaba en sus labios.
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"¡No quiero ir a educación física!"
"Vamos, Tak, no es tan malo"
"¿Cómo que no es tan malo?"Sin poderlo creer"¡Veremos a Boris!"
"Puede que ni se de cuenta de que estás ahí" sonrió el rubio a su amigo histérico.
Rei observaba como sus amigos se preocupaban por la clase de educación Física. Era gracioso. Tan sólo ver a Takao era un chiste. Je, bueno, quitemos eso.
Había que comprender. Esa clase era de las menos apreciadas por los alumnos, no por la materia en sí, sino por su profesor, Boris. Rei había comprobado lo desagradable que era, sin embargo, él no le temía.
Lo que en estos momentos lo inquietaba era el por qué Kenny se mostró pensativo sobre su cambio de horarios. Le había hecho pensar que él también deseaba saber ¿cuál sería la razón por la que ahora tendrían Educación Física al final? Bien, pues quizá lo averiguaría en clase.
Ya habían llegado al patio, y ahí estaba, el profesor más odiado de la clase. Su cabello morado no brillaba al sol, dando un aspecto graso. Sus ojos fríos observaban calculadoramente a los alumnos, una sonrisa despectiva con más aspecto de mueca se encontraba en sus labios.
"Ésta será una clase diferente," dijo Boris con voz energética, llamando la atención de todos.
"¿Diferente?" se escucharon varios murmullos diciendo lo mismo.
"Les enseñaré, a todos ustedes, nuevas técnicas con las que dejarán de ser las personas inútiles y débiles que han sido todos estos años de su tonta vida, y serán personas-" se detuvo en la palabra como analizando lo que iba a decir, después, una horrible sonrisa sarcástica se colocó en sus labios, viendo a todos con una mirada de burla "no creo que muy fuertes, eso definitivamente nunca lo serán, pero podrán mejorar en ciertos aspectos ligeramente, aunque otros..." volteó a ver a Takao, quien casi se cae del terror que le provocaba Boris "puede que no tengan mejoras, ya que esa es su naturaleza, ser inútiles y buenos para nada." Sonrió aún más burlonamente, ocasionando que Takao se sonrojara al entender la indirecta, y luego nuevamente volteó a ver a todos.
"Kai" comandó con voz potente al chico de cabello azul.
Todos voltearon a ver a Kai, quien salió detrás de la bola de alumnos mientras éstos le abrían el paso. Rei logró ver ligeramente sus ojos carmesí mientras pasaba. ¿Había visto una ligera chispa de molestia en esos ojos?
Kai llegó alado de Boris, quien lo miró y luego, sonriendo se volvió a los demás chicos.
"Como ustedes sabrán, Kai ha estado casi toda su vida bajo el entrenamiento de grandes expertos y por supuesto, entre ellos el que más destaca soy yo. También sabrán," hizo una pausa observando los rostros expectantes a su alrededor "que este chico es una de las personas más ágiles, hábiles, fuertes y poderosas de este instituto."
Todos sentían un ligero temor entre ellos. Eso era cierto, Kai era todo aquello, aunque por alguna razón, no parecía que todo aquello fuera bueno. El tan sólo imaginar una niñez como la de Kai hacía que casi todos se estremecieran.
"Este," dijo apoyando su mano en el hombro de Kai, quien no se movió en lo absoluto "es el resultado de intensos años de trabajo," quitó su mano del hombro de Kai y éste cerró los ojos y los brazos, "pero no espero que lleguen a ser como él. Claro, son inferiores, o quizá haya alguien aquí que quiera demostrarme que me equivoco... no creo que lo haya, pero ¿alguien desea retar a Kai?" Sonrió malignamente.
Ante esta última pregunta, todos soltaron un gritito de sorpresa. ¿Retar a Kai¿Quién en su sano juicio lo haría? Nadie quería morir antes de tiempo, era bien sabido que Kai era extremadamente fuerte, y que ni siquiera era conocido el límite de su fortaleza. Estarían locos si aceptaran combatir, aún si así se decían a sí mismos inferiores, inútiles y buenos para nada.
Los ojos fríos de Boris miraron a Rei de una manera tentativa, como invitándolo a aceptar el reto,
Los ojos dorados de Rei dejaron los de Boris para posarse a los de Kai, quien mantenía una mirada cerrada con el entrecejo fruncido y los brazos cruzados, en su misma pose que mostraba su total indiferencia ante la situación.
"¿Alguien SE ATREVE a pasar?"
"Yo lo haré."
Todos voltearon a ver a Rei, quien había hablado, incluso Kai abrió los ojos para voltear a verlo ligeramente. Nadie podía creer que el chico de cabello negro quisiera retar a Kai. El silencio característico de la incredulidad se posó nuevamente sobre ellos.
Rei era fuerte, ya lo habían visto, pero ¿tan fuerte como para retar a Kai?
"¿Qué has dicho, niño bonito?" dijo Boris burlonamente, con una horrenda sonrisa en labios.
"Dije que yo retaría a Kai" dijo Rei aún más firmemente.
"¿Piensas retar a Hiwatari?" Boris puso un tono de sorpresa falso en su voz "¿Crees poder aguantar al menos medio minuto en batalla con él? Creo que no estás consciente de-"
Rei se paró enfrente de Kai, quien mantenía una expresión neutra en su rostro "Sí lo estoy, estoy consciente de todo, profesor, ahora bien," adoptó una posición de combate, a lo que una ceja de Kai se levantó en sorpresa y en entendimiento "¿podemos empezar, Hiwatari?" dijo Rei con una sonrisa.
"Si así lo gustas, Kon" respondió Kai, de igual forma colocándose en una posición de pelea. Presentía que Rei tampoco era como los demás en cuanto a combate. No. Rei era diferente. Estaba seguro de que Rei daría una gran pelea, estaba seguro de que Rei sorprendería nuevamente a todos con grandiosas habilidades para el combate iguales a las suyas. La más ligera de las sonrisas era visible en su rostro.
La tensión dominó los alrededores. Una ligera ráfaga de viento hizo que los árboles movieran sus hojas que sonaron con un ruido seco. Los ojos ámbar intercambiaron una mirada profunda con los carmesí. Nuevamente esa mirada, algo que se fundía en un tono exquisito.
"Si están decididos," dijo Boris sonriendo malévolamente "¡que comience el combate!"
Todos tuvieron que parpadear inmediatamente. La batalla había comenzado, y con un inicio que los dejó sin palabras. Ninguno vio los movimientos que utilizaron al empezar, simplemente vieron una especie de rayo colorido mientras Rei y Kai corrían para encontrarse cuerpo a cuerpo.
Kai no se había sorprendido por los poderosos y ágiles movimientos de Rei...
Rei le dirigió un veloz puñetazo al estómago que Kai logró detener con su mano, utilizando la el puño de Rei que había capturado en su mano como una manera de lanzarlo hacia atrás, pero en lugar de que Rei cayera de forma brusca y dolorosa, se recuperó rápido, impulsándose del piso cuando llegó a él para de ésta manera, de una manera en la que mostraba su flexibilidad, lograr dar una vuelta en el aire sobre Kai para quedar nuevamente enfrente a él. Nuevamente se lanzó al ataque.
... Ya sabía que Rei tenía una increíble agilidad, se lo habían dicho, pero se habían quedado cortos. Rei era mucho más de lo que decían los resultados que tenían...
Kai intentó darle una patada, pero Rei la esquivó saltando rápidamente aprovechando que estaba en el aire para tratar de darle otro puñetazo a Kai, pero también él logró esquivarlo y enseguida, con su otro pie intentó pegarle mientras estaba en el aire. Todo esto ocurría muy rápido, por lo que a Kai le sorprendió mucho cuando Rei logró esquivar su patada, apoyándose del pie de Kai para saltar hacia atrás y alejarse ligeramente de él. Lo normal habría sido que por la velocidad a la que realizaban los movimientos, Rei no hubiera tenido tiempo de esquivar bien el ataque mientras seguía en el aire, pero al parecer, ésta no era una batalla normal.
... No le sorprendía ahora, porque ya había sospechado desde el primer momento que vio a Rei que sobrepasaba los datos de la computadora...
Kai logró pegarle en el estómago a Rei, quien si cerró un poco los ojos de dolor, pero se recompuso. Si no se cuidaba, Kai aprovecharía ese descuido para tomarle ventaja, y lo intentó, Kai dio una patada, pero Rei se agachó y dio una patada baja a los pies de Kai, por lo que el chico de cabello azul perdió el balance y comenzó a caer, pero apoyándose de sus manos, logró volver a ponerse en pie. Rei sonrió.
... Cuando Rei pasó la primer prueba de Boris, era evidente que las habilidades de Rei iban mucho más allá...
Rei realizó una vuelta de carro para llegar a Kai, tomando impulso para saltar y tratar de brindarle un golpe a Kai desde el aire, pero Kai pareció desaparecer ante sus ojos. Rei volvió a tocar el suelo, y se quedó unos instantes quieto, escuchando atentamente para saber dónde se encontraba Kai. Su vista fue hacia atrás y sonrió. Efectivamente, Kai apareció detrás de él, pero cuando intentó golpear a Rei, el chico también pareció desaparecer.
... En matemáticas lo comprobó, Rei era diferente...
Lógicamente no podían desaparecer, pero sus movimientos eran extremadamente rápidos, y por eso daba esa impresión. La batalla era intensa, ninguno se rendía, los dos contraatacaban. Cuando Kai intentaba darle un golpe a Rei, él lo esquivaba e intentaba darle uno propio, el cual Kai esquivaba también, y así sucesivamente.
... Ahora lo sabía, estaba seguro...
Kai estaba algo separado de Rei. Sus miradas chocaron, fue un segundo, pero pareció un segundo eterno. Enseguida, corrieron a toda velocidad, los dos en posición de atacar al otro. Cuando llegaron al centro, los golpes chocaron. Fue un gran impacto, dos poderes sorprendentes encontrándose, tratando de vencerse. El golpe que los dos trataron de darse fue extremadamente poderoso, y sólo consiguió que los dos salieran expulsados hacia el aire. Cayeron suavemente sobre la copa de dos árboles. La mirada carmesí nuevamente observando la dorada. Una pequeña sonrisa entre los dos.
... Rei era su igual.
Desde la punta del otro árbol, Kai dijo en voz fuerte entre algunas exhalaciones pesadas "Si seguimos así no terminaremos nunca."
Rei asintió, indicándole que escuchaba la proposición que fuera a realizar. Su respiración también era agitada.
"¿Te parece si pierde aquél que termine en el piso?"
Rei sonrió, "Por mí no hay problema"
Kai sonrió de regreso. "Bien, entonces, que siga la batalla."
En cuanto dijo esto, nuevamente salieron al ataque.
Ahora se encontraban a mucha distancia del resto de grupo, quienes desde donde estaban, simplemente podían observar, con la boca abierta y sin poder creer la destreza y habilidad que los dos jóvenes peleadores tenían.
Rei trató de darle un ataque con la rodilla a Kai, el cual detuvo con la suya, al mismo tiempo que trataba de darle un puñetazo a Rei, quien se cubrió con los brazos. Cayeron sobre la punta de otros árboles.
Ésta vez atacar era más difícil. Tenía que ser algo muchísimo más rápido y bueno para lograr tomar de sorpresa al otro antes de que la fuerza de gravedad les ganara. Inmediatamente, debían regresar a un lugar que no fuera el piso, ya que de lo contrario, perderían.
Nuevamente salieron al encuentro. Kai dio un puñetazo medio, y Rei lo evadió dando una rápida vuelta y dio una patada hacia atrás para pegarle a Kai, pero Kai agarró el pie con su mano. Rei entonces aprovechó esto para tomar impulso desde ahí, dando así una media vuelta hacia atrás, golpeando a Kai con su otro pie. Kai inmediatamente lo soltó por el golpe.
Kai cayó en las ramas de un árbol, y Rei en la copa del mismo. Una sonrisa en rostro.
Kai saltó hacia la rama más cercana a la copa para estar más cerca de Rei. De nuevo se vieron. Rei observándolo con determinación alegre, Kai con una sencilla y pequeña sonrisa.
En seguida Kai desapareció, pero Rei comprendió que se estaba trasladando de árbol en árbol, así que fue tras él.
Lo vio a lo lejos, moviéndose de rama en rama.
"¡No huyas, Kai!" gritó Rei dándole alcance cada vez más debido a su asombrosa velocidad.
Se detuvo en seco. Kai ya se había detenido y si seguía corriendo se iba a estrellar contra él.
"No estoy huyendo" sonrió Kai.
Echó el puño para atrás, haciendo muestra de que iba a golpear a Rei, así que Rei se agachó, y entonces lo vio. La pierna de Kai ya estaba a punto de darle el golpe.
'¡Es una finta!' gritó la mente de Rei.
Fue demasiado tarde para que se diera cuenta, ya que la patada de Kai lo había golpeado en el estómago y por lo tanto fue lanzado con una gran potencia hacia uno de los árboles.
Se golpeó contra el pobre árbol, haciendo que se produjera un fuerte sonido.
Rei abrió los ojos. El estado de conciencia volvía a él. Se dio cuenta de que estaba comenzando a caer.
Intentó saltar, pero su cola de caballo se enredó en una rama. La fuerza que había utilizado para el salto resultó contraproducente. Inmediatamente calló fuertemente golpeándose en la cabeza con la rama, jalado desde donde su cola se había atorado. Consecutivamente, por el golpe en la cabeza, también calló al suelo. La malvada cola ahora desatorándose del árbol.
Su cabeza dolía donde se había dado el fuerte golpe. Siseando, se sobó la parte afectada mientras apretaba mucho sus ojos. De repente comprendió... Sus ojos se abrieron y sintió como si el dolor desapareciera ligeramente por la impresión.
Estaba vencido.
Miró a lo lejos, donde se encontraban sus compañeros a quienes se les podía ver perfectamente que estaban estupefactos. Incluso Boris tenía ligeramente entreabiertos los labios. Sólo era audible el sonido del pasto movido por el viento.
"Se necesita mucho valor para enfrentar algo a lo que todos temen, una gran confianza en sí mismo para enfrentarlo, una actitud diferente para salir de lo habitual..." Dijo Kai dirigiéndose a Rei con paso firme. Rei se quedó en el piso tan sólo viéndolo extrañado.
Kai ya se encontraba frente a él, mirándolo seriamente.
"Diste una gran batalla... Rei. Eres un gran y difícil oponente." Una chispa de algo se dejó ver ligeramente en los ojos rubí de Kai mientras éste le brindaba la mano como muestra de ayuda para levantarse.
Rei se quedó observando unos instantes la mano de Kai. Su boca ligeramente entreabierta, dejando ver sus blancos dientes y brindándole una expresión de confusión. Poco después miró a Kai, y sonrió. Tomó la mano.
"Quizá no eres tan arrogante como todos creen." Dijo Rei de modo serio, pero sonriendo una vez que estuvo de pie. Su mano aún tomada a la de Kai.
Kai sonrió ligeramente ante el comentario de Rei.
"Valla, entonces sí hay alguien que te haga sonreír." Dijo Rei con un pequeño tono de entretenimiento.
Kai sonrió un poco más y cerró los ojos "Cállate, Kon." Le soltó la mano.
Rei simplemente se rió. Un pensamiento cruzó por su cabeza. "¿Dijiste que era un difícil oponente?"
Silencio.
Rei sonrió. "¿Eso quiere decir que ya no consideras que no hayan personas a tu nivel?" hizo énfasis en las últimas dos palabras.
"Kon, si no quieres que piense lo contrario, lo mejor será que cierres la boca."
Una sonrisa más linda se hizo presente en los labios de Rei, pero cambió el tema. "Bien, debemos ir con los demás, tienen una cara un poco extraña. Quizá se pregunten lo que estamos haciendo."
Kai asintió.
Así que... ¿qué les pareció?
Oh Dios... ¡estoy algo nerviosa porque no sé si les valla a gustar :S! No lo revisé porque cada que lo leía me parecía más simple, no sé si sea porque yo soy la autora o porque de plano está horrendo, pero ya mejor decidí publicarlo así.
Claro, tengo mi súper esperanza de que sí les guste, creo que si al menos llega a un corazón, eso me bastará para continuar igual de alegre como siempre :).Ah, y por cierto, je, lo sé, resultó un capítulo con una pelea muy boba XDD, jajaja, bueno, no tan boba, pero... prometo no hacer tantos así :P, no de cuerpo a cuerpo, al menos :)
¿Comentario, por fa? (Me animan mucho ;) ), no importa si es para quejarse o halagarme ¡una persona crece así :D!
Bien, pues¡nos vemos hasta el siguiente capítulo ¡Y prometo que éste no va a tardar tanto :D! (¡Benditas vacaciones!)
P.D.
¿Ya se dieron cuenta de que por fin después de tanto tiempo ya pusieron esa gran herramienta útil que permite escoger a dos de los personajes para mayor facilidad de búsqueda en Beyblade? Es por eso que todos los que somos autores y que tenemos algún fic por ahí de los fabulosos Kai y Rei debemos actualizar nuestros fics para ponerle los nombres de los dos personajes (Kai y Rei) y que de esta manera, al buscarlos aparezcan, porque cada que busco de ellos dos encuentro muy pocas páginas, y estoy segura de que son muchísimas más, así que... a actualizar para que aparezcan con esta útil herramienta :D, no importa si son de un sólo capítulo, simplemente¡pongan los personajes y yaps :3! No necesitan subir otro capítulo, simplemente es cuestión de actualizar! Actualizemos:D , y... pasen la voz!
