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-Que celoso eres Duo -regaño Heero una vez que dejo el celular en la mesa de noche-
- humm... -mantuvo la seriedad y luego se hecho a reír sobre la cama- pobre mujer, de seguro debe estar echando fuego por los oídos -risas de nuevo-
- ... -sonrió- ...supongo...
- Vamos a ver que cara pone cuando me vea allá -volteo su vista a Heero y pudo ver que la sonrisa que tenía cambiaba por una de intriga, lo primero lo dejo asombrado- ¿Qué? Me dijiste que me ibas a llevar quiera o no, además quiero ir a ver a Quatre, será una buena oportunidad, y ni hablar de sacar de sus casillas a Relena.
- Tendremos que pasar por tu casa, ayer no fui a buscar tus cosas por vigilarte -se movió quedando sobre Duo-
- ¿Q... Que haces?... -pregunto Duo completamente sonrojado al sentir que ninguno tenia ropas-
- Nada -respondió burlón y sonrió, mas tarde se acerco a la boca de Duo y lo beso-
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Esa mañana había sido muy extraña, directamente había comenzado de manera muy extraña... pero que más daba, ya era parte del pasado y lo único que quedaba por hacer era conservarlo como un hermoso recuerdo, según Duo. Había cumplido uno de sus mas grandes deseos que tenia desde que conoció al 01, por fin había estado con el íntimamente... y solo pensar que había sido su primera vez con una persona lo hacía ruborizarse y ponerse muy nervioso y romántico, su primera vez... algo tan soñado... con la persona tan soñada... se preguntaba una y otra vez si para Heero también había sido la primera, entonces lo recordó, mejor dicho, la recordó... y con ella un recuerdo en especial que se había empeñado en borrar de su mente pero como lo había comprobado había sido completamente imposible...
"Aquel día el se fue diciendo que fuera feliz... y ahora me vino a buscar... me pregunto que querrá... al principio me había acordado claramente del tema pero con todo lo que paso después se me había olvidado..." pensaba el trenzado mientras se bañaba antes de salir rumbo a L4, apenas eran las 10 de la mañana.
Desayunaron en silencio, todo parecía normal excepto porque en el ambiente no había tanta tensión como el día anterior, es mas, esta vez había cierto aire de tranquilidad en el departamento.
Heero se había puesto un pantalón de jean y una camisa blanca arriba, mientras que a Duo le había prestado un yoguin azul marino con una camiseta manga corta color violáceo.
Cuando terminaron de desayunar salieron directamente rumbo al aeropuerto espacial para dirigirse a L4, no sin antes pasar por la casa de Duo y Hilde, esta ultima lo vio raro a su amigo pero no pudo preguntar nada porque Heero lo apuro inmediatamente, por lo que solo le pudo dirigir una sonrisa y ver como este se la regresaba igual de luminosa, cosa que realmente la extraño puesto que a pesar de verse pensativo y serio también se veía feliz. Cuando Duo se termino de despedir de la chica y se fue con Heero, de nuevo in decir palabra alguna, estaba completamente sumergido en sus pensamientos, tan sumergido que por poco y Heero lo pierde en el puerto de naves.
Llegaron a L4 luego de un tedioso viaje mudo, donde ninguno abría la boca mas que para bostezar o para tomar algo, en cuanto llegaron Duo solo camino en silencio mientras se frotaba los ojos intentando quitarse la pesadez y depresión que tenia enzima, pensar todo el viaje que hacer con una pelea como la que lo separo de Heero no es la mejor opción cuando viajas con una persona tan callada que no te ayuda a sacarte de enzima los problemas, bueno como fuera que halla sido el viaje lo bueno es que llegaron pronto al hotel y dejaron las cosas, eran las 1:30 apenas, y Heero debería irse a trabajar, así que se dirigieron a la sede en donde se realizaría la reunión de representantes. Heero había logrado conseguir una habitación en un hotel bastante lujoso, le gustaba darse pequeños lujos como esos ya que no tenía tiempo para vacaciones, este hotel estaba cercano al centro por lo que llegar a la sede no fue complicado ni tardío, fueron tan solo unos minutos.
En la entrada pudieron ver a Quatre junto a Trowa, esperando a los demás integrantes de la junta. Quatre llevaba puesto un traje gris con camisa blanca y Trowa tenia un pantalón marrón con una chomba color beige, ninguno de los dos habían cambiado en todo este tiempo, ambos con las mismas facciones. Duo sonrió ampliamente al ver a su amigo allí, al lado de Trowa, y se acerco corriendo para saltar atrás de el y abrasarlo con fuerza, casi estrangulándolo.
- ¡Quatre amigo mió que gusto verte después de tanto tiempo! -saludo en tono emotivo el chico de cabello largo aun colgado del cuello del rubio-
- A mi también me da mucho gusto Duo -sonrió calidamente- ¿podrías bajarte amigo?
- ¡Claro! -asintió y se descolgó del cuello del chico, quedo cerca suyo para volver a abrasarlo con fuerza- no sabes como te extrañe Quatre...
- yo también te eh extrañado -sonrió nuevamente- venga ¿porque no tomamos un te?
- Yo tengo que ir a buscar a Relena al hotel de ella -saludo Heero a los otros y se dio vuelta-
- Te acompaño -se ofreció Duo ante la idea de molestar a la jovencita- así no vas solo, además tendremos días para hablar con nuestros amigos
- quédate Duo -fue la simple orden antes de comenzar a caminar-
- Duo... -comenzó el rubio pero pronto noto como el mencionado comenzaba a caminar hacia Heero con una mirada de enojo-
- ¡Oye no querrás que me escape verdad! -le anuncio estando detrás suyo, Heero se freno y giro sobre sus talones- Déjame ir, prometo no ser una carga, me portare bien -
- Se que estando con Quatre cerca no iras muy lejos, no es necesario que me acompañes...
- ¿acaso te vas a acostar con ella como para no dejarme ir? -cuestiono con un dejo de ira- Aun no se me olvida que me cambiaste por ella.
- no se de que hablas -contesto Heero con neutralidad acercándose al trenzado mientras este daba un paso atrás-
- ¿A todos los usas así¿O solo a los que tienen cara de idiotas y te dicen que te quieren? -un poco mas, y explotaría allí mismo diciéndole millones de incoherencias, sus otros amigos solo miraban- No te me cerques, ni me toques
- ... baka... -murmuro Heero mientras lo tomaba del brazo a la fuerza y lo acercaba para besarlo, Duo se sonrojo y los demás quedaron con ojos interrogantes- confía en mi -pidió antes de juntar sus labios con los de Duo en un beso suave pero lleno de sentimientos-
Duo no cuestiono nada más, y Heero una vez que se aparto de él continuo su camino rumbo al hotel, Quatre y Trowa se miraron intentando comprender y como vieron que nada podían hipotetizar se acercaron a Duo.
- Duo ¿acaso ustedes están en pareja? -preguntó Quatre, luego reflexiono sus palabras y vio lo seco que había sido-
- No Quatre... -susurro Duo dándose vuelta y abrasando a su amigo- ya no se amigo... ya no se que le pasa...
- Duo... -el chico correspondió el abraso- ¿Por qué no me cuentas un poco antes de la reunión mientras tomamos algo? Quizás te pueda ayudar a esclarecerte...
- Gracias Q-man, no quiero usarte de este modo pero realmente necesito hablar con alguien... guardarme todo esto me esta destruyendo lentamente... -se aparto del chico- ¿puedo tomar chocolatada? -pregunto sonriente-
- claro, ven -sonrió- te gustan las chocolatadas calientes ¿verdad Duo? -el otro solo asintió y lo siguió rumbo al edificio-
Trowa también los había acompañado, eso lo noto Duo, pero no dijo nada, era la vida de ellos y si así eran felices, pues que mas daba... además con eso ya tendría para divertirse luego.
Duo le contó todo a Quatre, omitiendo algunos detalles de la noche anterior que pensaba guardárselos para si mismo, mientras que Quatre y Trowa lo miraban atentos poniéndose cada uno en lugar de Heero o Duo, y cuando el segundo termino de relatarles como se sentía por las cosas que hacia el primero miro atento a sus amigos quienes guardaron silencio pensando los consejos.
- Lo que sientes es algo pasajero, eres muy desconfiado, creo que el problema inicial eres tu Duo -cuestiono el de ojos verdes con una mano en su barbilla, a lo que Quatre lo miro sorprendido-
- ¡Pero Trowa! Es Heero quien no quiere aclarar las cosas con el pobre Duo, en esta situación el problema es Heero no Duo -comento en todo molesto-
- No Quatre, es Duo quien no tiene paciencia y saca conclusiones solo
- Trowa, Heero es quien no quiere abrirse y decirle que le pasa a Duo, en todo esto la única victima que sufre es mi amigo, no Heero -miro a Duo-
- La victima es Heero quien tiene que aguantar a Duo para que entienda las cosas -reflexiono el de ojos esmeralda mirando a su pareja-
- No Trowa, la victima es Duo -remato el rubio, Duo solo los miraba divertido-
- Quatre, la victima es Heero -refuto-
- es Duo
- Es Heero Quatre, el es bastante claro y aun así Duo no lo entiende-
- ¡Que no¡Que la victima es Duo! -se paro con las manos en la mesa, enojado- ¡Duo me vas a decir que el te ah dicho algo que demuestre lo que le pasa! -miro al mencionado-
- No Q-man -sonrió ante la pelea- el no ah dicho nada, pero a decir verdad tampoco me dice lo contrario, y además yo ya le eh dicho que siento por el, no me rechazó pero siento que me usa...
- Duo hazme caso, se paciente e intenta ponerte en su lugar, veras que el que se esta haciendo problema eres tu -aconseja el latino-
- No Duo, es cierto que debes ponerte en su lugar, pero el también tiene que entenderte¿Por qué no lo hablan? Además también dijiste que la pelea entre ustedes que hubo hace mucho aun no ah quedado aclarada... -en ese momento Trowa se recargo en la silla y guardo silencio-
- Es verdad Quatre, pero no tengo el valor de hablar de eso... tengo miedo que deje de ser como hasta ahora ah sido conmigo... -respondió el de ojos amatistas mirando a la mesa con ojos tristes-
- Es tarde chicos, Quatre, debes ir a la reunión -Trowa se levanto de su asiento-
- Bueno Duo nos vemos mas tarde, cualquier cosa nos vemos a la salida y arriba el animo amigo, veras que todo saldrá bien, y si te hace llorar yo voy a hablar con el -abraso a Duo-
- gracias Quatre, me hizo muy bien desahogarme -le corresponde ligeramente-
- Trowa te quedaras con Duo ¿no es así? -pregunto el rubio y recibió una afirmación por parte del latino- bueno, nos vemos chicos -saludo con una sonrisa mientras se encaminaba por el pasillo-
Se quedaron en silencio sentados en la entrada de ese edificio, mirando la gente pasar, hasta que un auto negro freno en frente de ellos y del asiento del copiloto bajo Heero con un pantalón negro y camisa blanca, bien impecable. Duo al verlo se puso nervioso y ya no pudo apartar la vista, quería verlo, siempre era así, pero todo eso se fue al infierno cuando Heero se acerco al asiento trasero y ayudo a bajar a Relena, quien portaba su traje color crema, típico de ella, con el mismo peinado de siempre, cabello suelto y papeles bajo el brazo.
La muchacha sonrió a su guardaespaldas quien no hizo mas que mantenerse neutral, luego se encamino al interior del edificio pasando por Duo y Trowa, ella solo los miro y asintió con la cabeza en forma de saludo, mas Heero se detuvo frente a Duo y este dejo de ver a la joven con molestia para mirar a los ojos de Heero.
- ... -se puso de cuclillas para quedar a su altura y le susurro al oído- te dije que confiaras en mi Duo.
- lo se, perdón -respondió igual de bajito sonrojándose por el hecho de estar en publico- es que no lo puedo evitar... luego quiero... hablar contigo -sintió la mirada penetrante de Relena sobre el y Heero.
- Esta bien, yo la acompaño hasta la puerta de la sala y vuelvo -aclaro Heero apartándose de Duo y le dedico una mirada a Trowa, quien solo asintió- ...hasta luego... -saludo a ambos chicos-
- ¡Ah espera! -Duo lo jalo del brazo- ...no vas a... -murmuro tímidamente mientras se sonrojaba- bueno a... -desvió la vista y sintió que Heero pasaba un brazo por sus hombros-
- baka -escucho decir a Heero antes de sentir los labios de el sobre los suyos, fue ligero, pero le encanto-
Le encanto sentir la mirada furiosa de Relena sobre el, los labios de Heero besándolo, el sentimiento de conformidad era demasiado intenso pero tuvo que culminar segundos después cuando Heero se aparto de Duo y se fue con Relena, el lucia serio como siempre, pero ella no podía ocultar ese destello en sus ojos; Duo se sentía triunfante, ahora era el quien hacia sentir abatida a Relena como años antes ella se lo había hecho a el, la venganza definitivamente era dulce.
No supo cuanto tiempo quedo encerrado en sus pensamientos, quizás fue media hora, quizás quince minutos, pero sabia que había sido en completo silencio y el con una clara sonrisa en sus labios, que probablemente era por andar pensando en el sabor de la venganza, o en el sabor de los labios de Heero.
- Vamos adentro -escucho decir a Trowa y no puso ninguna excusa, total, adentro podría ver que hacia Heero ¿no?
Cuando entraron Duo pudo divisar la figura de Heero recargada en un asiento con la cabeza para atrás y los ojos cerrados, Trowa se sentó en frente de Heero, pero Duo no sabia si era correcto sentarse junto a Trowa para no quedar mal, o junto a Heero para acompañarlo; se sintió confundido por lo que se termino sentando en el suelo con las piernas cruzadas y los brazos en la mesa sosteniendo su rostro, q miraba a la nada, o mejor dicho, intentaba no mirar a nadie. Estuvieron así unos cuantos minutos, hasta que Duo bostezo, realmente eso era aburrido, entonces Trowa se levanto y se fue, Duo agradeció ese acto pero por otro lado se extraño¿A dónde iría?
- ¿De que querías hablar? -pregunto Heero sobresaltando a Duo-
Este último no dijo nada, solo dio un suspiro y miro de reojo a Heero, no había notado que lo miraba, se ve que estaba muy concentrado en su concepto de aburrimiento mortal y no había dado cabida al mundo real.
- Duo... -escucho que lo volvían a llamar, diablos, parecía que realmente estaba distante hoy-
- ah si, perdón -se apresuro a responder antes de escuchar la voz del otro- es que me quede pensando, nada mas -suspiro y se paro- Solo quería charlar un tema pero no creo que sea el momento adecuado, además estas en horario de trabajo-
- Eso no tiene importancia -
- Pero a mi me importa porque eso quiere decir que te pueden llamar en cualquier momento y entonces no podremos charlar tranquilos -miro a Heero- creo que es mejor hablar luego-
- ven -llamo el otro y Duo lo miro extrañado, pero le hizo caso omiso y se sentó a su lado- Comienza¿de que quieres hablar?
-que terco por amor de dios ¡te dije que es mejor hablar luego! -
- Duo estaremos aquí tres días, trabajare toda la mañana hasta las 3 de al tarde, y luego estaremos con Quatre. No habrá tiempo
- Entonces hablaremos luego de esos tres días, además siempre habrá un momento, no vas a poder estar ocupado todo el día...
- Dentro de tres días te vuelves a L2 y yo me voy a la Tierra -las palabras retumbaron en la cabeza del chico de trenza, mientras que el de ojos claros se mantenía serio-
- ... -se quedaron en silencio un buen rato hasta que Duo pudo asimilarlo, o casi- ... ¿Por qué te vas?... -pregunto en casi un susurro mirando el sillón-
- Porque quiero -respondió secamente- mi vida debe seguir su curso, y no tengo nada más que hacer que volver.
- ... -Duo no dijo nada, pero por dentro se preguntaba que era lo que tenia que hacer para que no se fuera, de nuevo- ¿Por qué te habías ido la otra vez¿Fue por mi culpa? -Heero lo miro y luego de un rato de silencio respondió-
- Por ti y por trabajo -no le aparto la vista, esa pregunta había sido realmente definitiva-
- Entiendo... -sonrió con tristeza y cerro los ojos- ¿esta vez es igual?
- Si -suspiro-
Hubo un gran silencio, Duo no sabia que decir y lo que quería decirle no le salía de la garganta, su mente pedía por favor que alguien llegara para el poderse ir y llorar como tantas otras veces, pero no, debía enfrentarlo, sino la tortura nunca acabaría. Heero por su parte se mantuvo en silencio y tranquilo, ya de por si no era alguien hablador así que no tenia porque serlo ahora.
Duo dio un suspiro pesado y entrecortado por las ganas de llorar, y a pesar de retener el sentimiento no pudo evitar que una minúscula lagrima rodara por su mejilla cayendo sobre su mano, Heero lo vio pero se mantuvo en silencio, y Duo se quedo con los ojos cerrados intentando calmar su respiración y no hacerla parecer entrecortada.
- ¿Por qué te pones así? -rompió el silencio la voz de Heero, haciéndole más complicado a Duo de mantener la tranquilidad-
- ... -trago saliva y bajo la cabeza mirando nuevamente al sillón- Porque me duele -alcanzó a responder antes de que su garganta comenzara a quitarle el aire, cada vez resistía menos-
- ¿Qué es lo que te duele? -volvió preguntar en tono frío-
- ... -abrió los ojos pensando que le estaba tomando al pelo y lo miro molesto, aun con los ojos intentando derramar lágrimas- ¿Cómo que 'que me duele'¿Acaso no te has dado cuenta con todo este tiempo que pasamos¿Me has tenido ahí solo como una cosa más¿Las palabras de anoche fueron solo mentiras entonces? -subió un poco el tono de voz a medida q terminaba la frase-
- Tu querías que nos viéramos -cuestiono un poco salido por el comentario del otro-
- Yo quería aclarar todo, yo quería algo tranquilo, verte, charlar, y nada mas, no que me usaras como me vienes usando todo este tiempo ¡En especial anoche! -recalco por segunda vez-
- En ningún momento te use, y menos anoche, si hubiera querido eso me hubiera quedado con Relena -
- ¡Que tiene que ver ella! -salto completamente lleno de ira levantándose del sillón- ¡Dime también que te fuiste de nuestro departamento porque ella te lo pidió¡Anda dilo, me tiene arto que todos los problemas que tengamos sean por algo en lo que esa muchacha tenga que ver!
- cálmate -hablo tranquilo sin quitarle la mirada de enzima al trenzado-
- Como eres capas de pedirme eso sin ponerte en mi lugar... -refuto el joven de ojos amatistas con la mirada dolida, las lagrimas ya no las podría contener mas- al final el que siempre termina mal soy yo -sonrió con tristeza mientras dejaba caer por fin la primer lagrima- muy bien, conseguiste lo que querías...
- No creo -se paro quedando cerca de Duo- lo que yo quiero me esta prohibido -
- Ni me toques... -amenazo aun dejando caer lagrimas- no me toques... -dio un paso atrás-
- Duo...
- No quiero volver a escucharte, no quiero sentir nunca más que estés cerca, no quiero verte, no quiero tener nada que ver contigo ¡nada! -cerro los ojos con fuerza- Estoy arto de todo, todo, el único que llora aquí soy yo, el único que da un paso para poder seguir soy yo, -se tomo la cabeza con sus manos- ... y los demás solo me escuchan pero nadie me ayuda... ya basta, no importa mas nada... ya no importa que hagas tu, o Relena, o cualquier otro que tenga que ver con mi pasado... -termino en un susurro solo dejándose oír sus sollozos-
- Duo... yo... -intento acercarse-
- ¡Te dije que no quiero escucharte! -se volteo para irse aun con los ojos llenos de lágrimas-
- No, espera, Duo... -Heero lo tomo del brazo para impedir que se fuera y se acerco a el-
Heero trago saliva, era increíble como todo aquello lo había alterado hasta la ultima hebra de cabello, pero aun así no podía dejar todo así ¿y si realmente tenia la oportunidad deseada?... mejor no desperdiciarla...
Aun se podían oír los sollozos callados de Duo, podía sentir su cuerpo temblar ante la impotencia, se acerco un poco mas y lo dio vuelta, Duo se dejo sin chistar, sabia que Heero tenia mas fuerza que el y llevarle la contra solo lo iba a lastimar.
Sintió los brazos de Heero cerrarse con su cuerpo entre ellos, un abraso demasiado posesivo, mientras que seguía llorando Heero lo aprisionaba mas, luego un leve suspiro lleno de pesadez se dejo escuchar. Y mas tarde un suave 'Perdón...' llego a los oídos de Duo, este abrió los ojos lentamente e intento calmar sus sollozos, le costo un poco pero cuando sintió que Heero hundía un poco el rostro en su nuca se entre asusto y sorprendió, mas tarde al sentir el suave beso de Heero en su cuello le hizo olvidar todo ¿Heero haciendo algo tan dulce?...
- ...Perdón... -repitió cercano a la piel del americano-
- ...Heero... ¿Por qué?... A veces quiero que me expliques tantas cosas... y tu... -subió una mano hasta la nuca del japonés- ...y tu no haces mas que lastimarme... -busco la boca del otro, quien le permitió la necesidad del beso-
- ... eres muy impulsivo... -sonrió ligeramente antes de unir sus labios con el de cabello largo-
El beso fue suave al principio, solo un roce, pero lentamente Heero fue necesitando mas e incito al otro a abrirle paso para explorar su boca, Duo no se negó, una ves que ese chico tocaba sus labios, la realidad perdía efecto sobre su conciencia... haciéndolo viajar a través de mil mundos, donde lo único que sentía era calidez. El beso comenzó a convertirse en algo lleno de pasión, donde cada uno quería fundirse con el otro...pero luego de unos instantes Heero se separo dejando a un deseoso Duo ilusionado, mas tarde se escucharon unos pasos y Duo entendió, Heero no permitiría tal visión de ambos ante el público.
Heero lo empujo suavemente al sillón pero no le dejo verle a los ojos, dios sabe por que, o al menos así pensaba Duo sin saber que a Heero realmente le había afectado toda la escena de recién.
- La junta termino -la voz de Trowa resonó para ambos y Heero se voleo quedando frente a el, ambos en silencio- será mejor que vallas... -hablo Trowa al ver que Heero no diría una palabra, sus ojos lo decían todo.
- ... ¿Y Quatre?... -se atrevió a preguntar aun temiendo que su voz denotara la cantidad de emociones que habían pasado por el-
- Quatre aun no ah salido -informo Trowa sentándose al lado de Duo-
- Hum... -respondió Duo mirando como Heero se retiraba-
Duo y Trowa se quedaron en silencio, momentos después llego Quatre tranquilo como siempre, saludo a ambos chicos y les dijo que Heero iría luego a su casa, mejor era adelantarse; Duo se negó porque quería verlo antes de irse, pero entre Quatre y Trowa lo convencieron de que Heero no haría nada e iría hasta donde estaban ellos apenas terminase de trabajar. Así fue como los tres jóvenes se fueron hasta la casa del rubio, las hermanas de este recibieron a Duo con mucho afecto ya que les encantaba peinarlo y hacerle diferentes cosas en la cabeza, por supuesto siempre que Duo se dejaba porque en muchas ocasiones le hacían trencitas en la cabeza y le ponían tanto fijador que le quebraba las puntas su hermoso cabello.
Eran las cuatro de la tarde cuando Heero apareció en casa de Quatre, este y Trowa se encontraban preparando la merienda mientras que Duo hacia zapping, y al ver entrar a Heero no hizo más que apagar el televisor y mirarlo, como si fuera todo el entretenimiento que necesitara.
- ¿Cómo te fue Heero? -pregunto Quatre acercándose con un vaso de agua y entregándoselo-
- Normal -respondió este mientras se dedicaba a tomar el agua fresca-
- ¿Ya dejaste a Relena en su departamento? -cuestiono Duo-
- Si -respondió nuevamente devolviéndole el vaso a Quatre- gracias
- De nada, enseguida estará la merienda ¿Solo café cierto? -
- Si Quatre -respondió por tercera vez-
- ¿Puedo saber por que Quatre sabe todos tus gustos? -pregunto un celoso Duo-
- Porque trabajamos juntos en Preventers y el se encarga de 'cuidarnos' -Respondió Heero con los ojos cerrados-
- Ah... -musió el joven de ojos violáceos quien se levanto del sillón en donde estaba y se sentó al lado de Heero- Bien, esto es complicado, así que no lo hagas peor ¿de acuerdo? -pregunto el chico mientras Heero levantaba la vista para mirarlo- Bien, entonces ¿Por qué te fuiste exactamente de nuestro departamento?
- ... -alzó una ceja en forma interrogante- Cierto que tu te fuiste de la casa de Quatre sin escuchar a nadie... -Duo asintió y bajo la vista apenado por el recuerdo de la bofetada- Ese día fue la primer amenaza que recibió Relena, y supuestamente yo debía estar con ella, pero tu la mañana anterior me insististe para ir con Quatre, por eso no fui a trabajar y cuando ella vino a contarme lo que había pasado tu te enojaste -hizo una pausa- y te precipitaste -termino omitiendo el hecho del golpe que recibió por parte del chico de ojos oscuros-
- ... -guardo silencio unos minutos- Pero eso no me dice porque me dejaste esa nota o porque te fuiste.
- problema mío -respondió Heero levantándose y dejando a Duo atónito-
Momentos después el seguía en silencio, pensando miles de cosas para deducir porque Heero se había ido, pero quedaba otra conclusión que era la haber lastimado su orgullo con esa bofetada, llegaron Quatre y Trowa con tasas de café, café con leche, y chocolatada para merendar, junto con facturas y una que otra galletita.
Todos comieron tranquilos, el único que hablaba para aligerar el ambiente pesado era Quatre, Trowa solo comentaba de vez en cuando y Heero y Duo parecían tumbas en pleno silencio. Duo no dejaba de revolver u chocolatada como si le diera asco, mientras que Heero solo tomaba tranquilo el café con los ojos cerrados, y los abría de vez en cuando para dejar la tasa.
- Tiene mucho orgullo, ten paciencia -escucho a Trowa en un momento en que el paso por su lado-
Eso lo hizo picar fuerte, y le levanto el animo sin saber porque, si era orgullo lo que realmente no le dejaba expresarse a Heero entonces era como decía Trowa, tenia que tenerle paciencia, pero claro que no lo iba a esperar toda una vida, aunque quizás un empujón no le vendría nada mal...
Duo se único a la conversación de Quatre, esto dejo muy tranquilo al rubio porque así se daba cuenta de que su amigo se encontraba bien y nada malo le había hecho el malo de Heero, terminaron de merendar ahora con un ambiente mas tranquilo y cada uno continuo con sus cosas; Trowa ayudando a Quatre, Duo haciendo zapping y Heero en su portátil.
En la noche cada a cada uno se le asigno una habitación, Duo se pregunto porque Heero había alquilado un hotel si se iba a quedar en casa de Quatre, pero este le dijo que en el momento que hizo las reservaciones no sabia que Quatre iba a rogarle que se quedaran en su casa. Eran las 11 cuando cada quien estaba en su habitación, acostados y tapados esperando que el sueño tocara a su puerta y los durmiera, pero Duo no podía ni siquiera mantenerse quieto¡era muy temprano! Así que se levanto y fue por el pasillo para bajar al living y ver televisión, pero cual fue su sorpresa al escuchar la melodía de un piano, se pregunto si era Quatre, el siempre tocaba algún instrumento, aunque sabia que prefería el violín, o probablemente seria Trowa, el tocaba la flauta traversa y quizás también tocaba el piano. Pero no, casi se le cae la mandíbula cuando, al acercarse a la sala de música para ver al intérprete, se topo nada más que con Heero sentado en el banco para piano e interpretando perfectamente la melodía Moonlight Sonata.
Se había quedado estático y cuando recobro la compostura de lo que veía se movió ligeramente, haciendo que la puerta hiciera un leve sonido que interrumpió al concertista exaltándolo. Hubo un gran silencio hasta que Duo termino de abrir la puerta un poco asustado, sorprendiendo un poco al joven japonés.
- ...Perdón... no quise interrumpirte... -murmuro en medio de la noche-
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Notas de la autora: Recien terminado de escribir, sacado de la mente les traigo para ustedes el capitulo seis de esta historia, creo que se acerca el final, pues eh hecho hasta lo imposible para no hacer de este el ultimo capitulo, por eso hay partes en las cuales parecen que los problemas se acaban, pero no se procupen, intentare alargarlo un poco, cualquier cosa dejenme un review y diganme su opinion acerca de la cantidad de capitulos, suerte a todos, gracias por leer
Jotaru de Leonhart...
