A través de sus ojos se reflejaba el cielo gris, las montañas pobladas y el suelo infértil. No pudo evitar sentirse melancólico, no hacía mucho que ese paisaje era muy distinto al que ahora contemplaban sus ojos ambarinos, o quizá si había pasado demasiado tiempo, no tenía la certeza de ello, lo único de lo que sí estaba seguro era del motivo que lo hizo regresar después de un considerable periodo de tiempo a la colina de Funbari.
Y aquel motivo fue el que le abrió la puerta, con sus cabellos azules y despeinados, su cuerpo desgarbado, su mirada llena de sinceridad y su sonrisa bonachona y un tanto socarrona que tanto le fascinaba.
-Pero mira lo que trajo la marea roja-exclamó con alegría-un tiburoncin.
Ren Tao esbozó una débil sonrisa, cuanto había extrañado el sonido de esa voz y su leve cinismo.
-Hazte a un lado puerco espín mal alimentado-dijo con tranquilidad-¿dónde esta el dueño de la casa?
Horo tragó su contestación y agacho la mirada.
-¿Sucede algo?-pregunto en tanto arqueaba una ceja.
-Aquí suceden y sucederán muchas cosas-respondió en medio de un gran suspiro-en cuanto a Yoh, salió, regresara en la noche.
-Entonces regresaré al anochecer, me dio gusto...
-No, no te vayas-le interrumpió-Tú y yo tenemos que hablar-su expresión cambio totalmente, de estar relajada, sus facciones se tornaron duras.
Ren sintió su corazón latir con violencia, al parecer el ainu no había olvidado lo ocurrido en la víspera de Navidad y en realidad él había regresado para aclarar lo sucedido y enfrentar al mundo entero con la verdad de su homosexualidad.
Por supuesto que el gran y poderoso Ren Tao era un homosexual, de eso ya no había duda alguna, pero reconozcamos que el más asustado al descubrirlo fue él mismo. Ni siquiera su orgullosa dinastía armó tanto escándalo como el que él mismo armó en su interior.
Fue difícil aceptarlo y aún más difícil aceptar que estaba enamorado del hombre con quien más contrastes tenía.
Así es todo en la vida, de dos grandes diferencias puede surgir una gran coincidencia.
-CDE-
Yoh revisó con cuidado cada uno de los negativos y los colocó en la bandeja uno a uno para revelarlos, cada fotografía mostraba algo en lo particular. Cada una de esas imágenes tenían un profundo significado para él. Muchas de ellas exponían una misma imagen: la lluvia cayendo a torrentes sobre la tierra, la hierba, el mar y las personas.
La fascinación por la lluvia le nació una tarde soleada, la misma tarde en la cual llegó a su casa y no encontró nunca más a Anna. Aquel día, en la medianía del crepúsculo el cielo se lleno de nubes espesas y grises, coloreadas de vez en vez por la luminosidad del rayo y el sonido retumbante del trueno. Las gotas de agua golpeaban potentes los cristales de la pensión y el viento cantaba feroz. Todo era en demasía sincronizado, como en una sinfonía, el rayo, el trueno, el agua, el viento, la respiración, la libertad, la plenitud.
Sonreía muy a menudo al recordar aquella bella exhibición, era como si la naturaleza le hubiese regalado su mejor espectáculo para que tan solo él lo disfrutara. Nunca más volvió a ver algo similar y tampoco nunca más volvió a sentir aquella manumisión abrasadora que experimento esa tarde. Ni paz, ni tranquilidad.
La gente a menudo se pierde si no cuenta con una guía espiritual, un motivo por el cual vivir, una razón por la cual luchar. He aquí la importancia de los sueños, las esperanzas y la religión. Sí uno no posee aunque sea la más mínima ilusión, el más burdo sueño, se corre el riesgo de crecer sin fe.
Por favor, tengan fantasías y anhelos, no me gustaría mirarlos perdidos, no me deleitaría encontrarlos confundidos y heridos. No sería agradable verlos convertidos en Yoh.
-CDE-
Llevaba bien sujeta su maleta como si se tratara de un escudo protector, sus ojos buscaron inútilmente algún rostro conocido que hubiera ido a recogerla, no lo encontró y en su interior se sintió un tanto estúpida.
Nunca olvidaría la sensación de miedo y excitación que le invadieron el cuerpo al saberse sola en un país que no era el suyo y con gente que no hablaba su mismo idioma. Sus ojos negros se dilataban cada vez que veía a la gente y sus oídos captaron hasta el más mínimo sonido. Permaneció sentada en la sala de espera hasta que anocheció, sólo hasta entonces, cuando el entusiasmo inicial se difumino, que sintió realmente pavor.
Una voz en medio de la quietud la sobresalto, volvió el rostro y se topo con una sonrisa cándida, que en lugar de tranquilizarla le infundió más terror, ¿Y si quería hacerle daño?.
Le habló en un francés perfecto, un idioma que ella desconocía, al notarlo, cambio a un español fluido, no obtuvo ni una sola reacción entonces la miro detenidamente, era realmente hermosa, su cabello rubio y corto, sus grandes ojos negros y sus labios delgados y rojos, sin embargo no poseía el porte francés, la gallardía española o la sobria elegancia inglesa; su piel blanca le recordó más bien a una hermosa geisha y aquella idea le pareció tan encantadora que le habló en japonés.
Un gran alivio se apodero de su cuerpo al escuchar su lengua materna en aquel desconocido lugar e inconscientemente sonrió.
-¿Esperas a alguien?-pregunto el desconocido-No es bueno que estés aquí sola.
Anna desvió su mirada y respondió negativamente, le explicó también que no tenía lugar donde pasar la
noche y que era la primera vez que visitaba el país. El chico entendió y le pareció cobarde dejarla ahí y a merced del peligro constante y latente. Se sentó a su lado y se presentó, le contó que estudiaba diseño grafico, que vivía cerca de allí y que había ido a despedir a su compañera de apartamento que se iba a Chile a recorrer la cordillera de los Andes, por lo tanto tenía una habitación desocupada y si ella quería era bienvenida.
La joven itako dudó por un momento pero "algo" le hizo confiar en ese simpático muchacho llamado Maurice Moivre.
CONTINUARA...
Notas: Una gran disculpa por no haber publicado a tiempo, el motivo, fue el cumpleaños de mi papá y estuve organizándole una fiesta de cumpleaños, espero disfruten este capitulo que es hecho con mucho cariño, agradezco reviews de: Seinko, Minamo, Xris, Loconexion, Viosil Uab, Yo-chan1 y GabR. Muchas gracias por seguir la historia y aclaro que Yoh no es malo, de echo no hay villanos en esta historia, otra cosa más, mi primer yaoi oficial, se viene muy interesante, más sorpresa próximamente, mi recomendación de esta semana es: L a ciudad del pecado. Cuídense mucho y yo los veo en el próximo capitulo, chao.
