Hace algunos días les rogué que tuvieran sueños e ilusiones porque no deseaba verlos convertidos en Yoh ¿lo recuerdan? Pues bien creo que ha llegado el momento de explicarles este nuevo y extraño comportamiento que adopto nuestro querido shaman.
Como todos sabemos él tenía un gran sueño: Convertirse en rey shaman para vivir en paz y tranquilidad. Y si digo tenía es porque definitivamente ya no lo tiene. ¿Qué paso entonces con ese sueño? ¿Por qué el sonriente y pacífico Yoh se transformó en un ser triste y oscuro?. La respuesta es muy sencilla, se le olvido. No por desidia, simplemente se le borró de la mente. Jamás volvió a recibir mensaje de la aldea Parche y sin su prometida recordándoselo cada dos segundos, aquel ideal comenzó a desvanecerse poco a poco de su memoria.
Fue entonces que le sobrevino el hastío y el aburrimiento y convirtió en realidad su segundo sueño: Se convirtió en una persona "normal".
Por eso dije que se había dejado llevar.
Pase lo que pase ninguna persona debe dejar de ser ella misma, no importa el dolor o la felicidad, lo que importa verdaderamente es la esencia que todo ser humano lleva impresa en la sangre. Yoh se dejó envolver por el irreal mundo en el que vivimos, llego a creerse el cuento de que ser un shaman no era algo digno sino una maldición y convirtió su entrenamiento en un hobbie deportivo.
Sin Anna cerca de él, nuestro joven e inexperto amigo se olvido por completo de quien era él en realidad sin embargo aquella dulce esencia se reflejaba muy a menudo en batallas campales dentro de su alma, él que nunca había mostrado confusión alguna, ahora estaba sumergido en ella.
-CDE-
Las cosas se le habían salido de control irremediablemente y ahora estaba ahí para intentar componerlas un poco, pero le daba miedo la reacción de su amigo. Sabía que tal vez las cosas se tornarían un poco turbulentas y quizás no se arreglarían en absoluto, pero prefería mil veces recibir gritos y uno que otro golpe antes de seguir viviendo en la mentira.
Los ojos negros del ainu se mostraban serios y su rostro tenía una expresión seria y un tanto fría, analizaba de manera inconsciente toda la persona que era Ren.
-Creí que querías hablar-dijo un tanto torpe el descendiente de los Tao, la mirada de Horo le intimidaba y como odiaba eso.
-Mmmm- Horo se llevo su mano derecha al mentón y lo rascó por algunos segundos- Esta bien Ren, tú ganas, consiento que te cases con mi hermana-su voz sonaba un tanto quebradiza.
-Horo Horo... –articulo con dificultad.
-No digas nada-le interrumpió con un ademán de manos- Creo que fui un tanto intransigente con ustedes dos, digo mi hermana ya no es una niña y tú... pues a ti... te conozco de toda la vida y sé (me consta) que no eres una mala persona.
-No, te equivocas-casi grita Ren mientras sus ojos contemplaban la duela de la pensión-Yo no soy lo que tu crees.
-Vamos Ren, no seas modesto-el ainu se sentó a su lado y lo abrazo por los hombros, acción que sonrojo a Tao-Conmigo no lo hagas por favor, te conozco bien y he de reconocer que eres un buen partido para Pilika. Lamento mucho haberme puesto... tú sabes... tan violento esa navidad. Pero compréndeme-Horo lo soltó y dejó caer pesadamente sus brazos a lado de sus costados-Ella es mi única hermana, es la más pequeña y me es difícil aceptar que ya es toda una mujer-una lágrima silenciosa resbalo por su mejilla, la secó rápidamente y rió para sí-Mi dulce Pilika llego a la edad de casarse y que mejor que contigo, un buen amigo de muchos años, no puede haber nada mejor que eso-giró su rostro y le sonrió a Ren-Tienen mi permiso... y otra cosa, perdóname, de verdad perdóname por haber sido tan idiota.
Una daga profunda que provoco una herida que sangra profusamente es lo que sentía el taoísta en ese momento dentro de su cuerpo, era incapaz de mirar a los ojos a quien le concedía tan solemnemente a su hermana, pero tampoco se sentía capaz de proseguir con la mentira, se armó de valor y levantó su rostro, miró directamente a su amigo a los ojos, tomo con cuidado una de sus manos y se atrevió a hablar.
-Horo Horo hay algo muy importante y delicado que debo decirte.
El joven del norte lo contempló con duda.
-CDE-
París era un lugar realmente bello y cosmopolita, su gran inteligencia le permitió aprender francés en menos de seis meses y su belleza le abrió las puertas de la farándula.
Decidió adaptarse a su nueva vida, sin embargo y muy a menudo cuando estaba sola en el departamento repasaba las antiguas enseñanzas de su sensei, pese a estar lejos le gustaba sentirse en casa con sus ligeros entrenamientos. Pero con el tiempo el olvido se aviva y dejó aquellas practicas secretas para entregarse a su nueva pasión: el teatro.
Fue curiosa su entrada al mundo del espectáculo, fue sencillamente perfecta.
Caminando por los Campos Elíseos, sin prestar atención a nada y a nadie tropezó de manera casual con un hombre mayor a quien por cierto le tiró varias hojas de papel.
-Lo lamento mucho-se disculpo en tanto se apresuraba a recoger las hojas que el viento amenazaba con llevarse.
-Muchacha torpe-mascullo el hombre bastante enfadado.
El anciano levantó la vista y entonces el momento fue deliberadamente mágico, digno de una escena estilo Amélie. Pudo ver frente a él a una linda muchacha, quien por cierto cumplía con los requisitos postulados por Luis Buñuel para una buena actriz (estéticamente hablando): Era tan hermosa como la muerte, seductora como un pecado y fría como la virtud.
Aquel hombre que resulto ser Jan Peberau, un afamado director y productor de teatro no dudó ni un segundo en proponerle a Anna que se uniera a su compañía de teatro. Jan no era estúpido, si la chica aceptaba tendría a una belleza exótica y extranjera a su merced y las ganancias serían exorbitantes, después de todo ¿En qué lugar de Francia se ve a una hermosa mujer japonesa actuando en francés?
Y así fue como Anna se sumergió en el vasto mundo del espectáculo.
CONTINUARA...
Notas: Un capitulo un poco más largo que el anterior para su satisfacción, espero lo hayan disfrutado tanto al leerlo como yo al escribirlo. Ok, esto no es muy importante pero es especial para mí: Hoy es mi cumpleaños numero 20. Y si se los digo es porque hace cosa de año y medio que comencé a escribir fics, a lo largo de este caminar he encontrado muchas cosas buenas y malas que me han hecho madurar y por lo tanto evolucionar como escritora, es por esto que este fic es tan diferente en cuanto a redacción porque cada año que cumplo representa un escalón más y aprendo cosas nuevas que deseo compartir con todos ustedes tal vez más chicos o más grandes que yo, mi propósito al escribir es dejarles un mensaje, una enseñanza o quizás un buen consejo para la vida que tengan en el futuro, pero más que nada escribo para demostrar que los seres humanos somos una gama infinita de emociones, sentimientos y que no importa en lo que creas, lo que seas, lo que verdaderamente importa es nuestra esencia y lo que a lo largo de la vida se aprenda.
Cuídense mucho yo los veo en el próximo capitulo, chao.
