Los personajes de Slam Dunk no me pertenecen, son propiedad de Inoue Takehiko, pero si me quiere regalar alguno no le diré que no (me conformo con Rukawa, Sendoh, Mitsui, Kogure o Hanamichi, el orden no importa)


Cdm presenta... Seis Meses

Cursiva: pensamientos de una persona

Capítulo 5: Diciembre II

Después de varias horas de viaje, el autocar llegó a su destino. Los pasajeros bajaron y se dirigieron al refugio donde se alojarían. Algunos ya conocían el lugar. Otros, como ellos, era la primera vez que iban.

Sakura: es precioso- dijo maravillada ante el edificio que se mostraba ante ellos.

Ante ellos se alzaba un elegante refugio de montaña de dos pisos construido en piedra. En la parte delantera un porche de madera daba la bienvenida a los huéspedes con un gran árbol de navidad. Atrás, unos baños termales al aire libre para relajarse después de pasar el día en las pistas. A uno de los lados, una caseta donde seguramente los dueños guardaban sus coches y demás cosas para el refugio. Todo esto estaba rodeado de un pequeño bosque de abetos dándole al lugar un ambiente íntimo, y junto al humo que salía de una gran chimenea, también cálido y hogareño. Los dueños del refugio, un matrimonio mayor, les daba la bienvenida con agradables sonrisas, preguntándoles como había transcurrido el viaje.

Hana: una reserva al nombre de Sakuragi por favor.

Dueño: habitación 2-2. Al subir las escaleras, en el pasillo- les indicó amablemente.- Espero que todo sea de su agrado. Si desean cualquier cosa no duden en decírnosla. Espero que disfruten de su estancia- el hombre tras entregarles la llave hizo una reverencia cordialmente. Ambos jóvenes cogieron su equipaje y se dirigieron hacia su habitación.

Antes de abrir la puerta de la habitación, Hanamichi se detuvo sonrojado- Siento como si tuviera que entrarte en brazos-

Sakura: no digas tonterías y entra ya- contestó la muchacha completamente ruborizada.

Al cruzar la puerta, se encontraron en una sala muy espaciosa. Un pequeño biombo dividía el espacio. En la parte de la entrada se encontraba una mesa y unas sillas de estilo rústico, con un pequeño mueble, donde entre otras cosas, había una cadena de música. Al otro lado del biombo, en la pared opuesta a la entrada, una chimenea se encontraba encendida. Una gran alfombra blanca de pelo con algunos cojines cubría la mayor parte del suelo frente la chimenea, dándole un aspecto romántico al rinconcito. Un pequeño balcón se abría en este lado. En la otra pared dos puertas, que supusieron serían sus habitaciones. Tras la primera puerta encontraron un cuarto de baño completo. ¿Eso significa que tendrían que compartir habitación? Los dos se miraron dejando escapar una risita nerviosa. Ahora sí. Tras la segunda puerta encontraron el dormitorio. Que sorpresa se dieron al encontrar una gran cama de matrimonio en ella.

Hana: te juro que yo pedí una habitación doble- se excusó completamente avergonzado sin dejar de mirar la cama

Sakura: no... si doble es la habitación- intentó quitarle importancia aún sonrojada.- Bueno, que le vamos a hacer ¿Qué tal si vamos a dar un paseo?

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

No sabía cuantas veces seguidas había escuchado ya esa canción. Se lo sabía de memoria, pero aún así siempre que escuchaba ese cd la ponía varias veces. Le hacía sentir tan bien. Un aire frío le hizo abrir los ojos recordando donde estaba. Volvía a estar en el parque. No sabía por qué, pero cada vez que salía de casa acababa en ese lugar. Aunque esta vez no había ido a entrenar. No tenía ganas. Simplemente quería sentir el frío en su piel. Esa sensación le encantaba. Un movimiento a lo lejos le hizo volver a la realidad. Un chico se acercaba haciendo footing dejando un rastro de humo producto de su respiración y del frío. A medida que se acercaba iba bajando el ritmo hasta que se detuvo ante el banco donde se encontraba.

-¿Me puedo sentar?- Rukawa asintió- el joven se sentó a su lado y mientras recuperaba el aliento se secaba el sudor de su frente.

Rukawa: quiero darte las gracias por lo del otro día- dijo siendo consciente de que no fue muy educado con él. Tras caer victima del cansancio, ese joven que no conocía de nada, le ayudo a levantarse. Él a cambio sólo murmuró un escueto gracias apenas audible y se marchó.

-No importa- le sonrió- es la primera vez que te veo y no estás jugando a básquet

Rukawa: en cambio tu siempre está corriendo

-Hay que mantenerse en forma- un silencio se hizo entre los dos- ¿qué escuchas?

Rukawa: Gackt ¿quieres oír?- le ofreció uno de los auriculares. El joven de ojos dorados lo aceptó. Tras escuchar las primeras notas empezó a cantar suavemente. Rukawa no pudo evitar pensar que tenía una voz preciosa y le contempló mientras cantaba. Tras terminar la canción, el joven abrió los ojos- gracias- le dijo devolviéndole el auricular- Si no nos hemos presentado!- dijo de pronto- Shûichi Kudo.

Rukawa: Kaede Rukawa- le estrechó la mano que le ofrecía

Shûichi: bueno Rukawa a sido un placer- dijo levantándose- voy a seguir antes de que me enfríe más. Ya nos veremos- se despidió ya empezando a correr.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Ya era de noche. Después de recorrer los alrededores, tomar una cena deliciosa y bañarse en los baños termales, volvieron a su habitación.

Desde la puerta del dormitorio, Sakura observaba al pelirrojo. Eran pocas las veces en las que Hanamichi se encontraba tan tranquilo. Sentado frente la chimenea, mirando las llamas que se reflejaban en sus ojos. La chica no pudo evitar pensar que se veía más maduro, y por que no, más atractivo. Sin romper ese momento mágico, se sentó a su lado.

Sakura: en que piensas?- le preguntó mientras apoyaba la cabeza en el hombro del chico.

Hana: en que mañana ya es noche buena- susurró sin dejar de mirar las llamas

Sakura: serán las primeras navidades que paso sin mis padres- musit

El pelirrojo giró la cabeza para darle un tierno beso, tras el cual rodeó la cintura de la chica con su brazo.

Sakura: se está bien así.- poco a poco los párpados le empezaron a pesar, hasta que por fin el sueño le venció.

Hana: se ve tan indefensa cuando duerme.- Intentando no despertarla, el pelirrojo la cargó en brazos y la llevó al dormitorio. Tras dejarla suavemente en la cama y darle un beso de buenas noches, cogió una manta para disponerse a dormir en el salón. Él era ante todo un caballero.

Sakura: Hana... donde vas?- murmuró medio dormida.

Hana: lo siento, te he despertado

Sakura: no hace falta que duermas en el salón. Podemos compartir la cama- le dijo incorporándose a la vez que retiraba las sábanas invitándole a entrar. Él asintió levemente. Ya dentro de la cama, sintió como la muchacha se acurrucaba a su lado. La abrazó. Y así se durmieron. Sintiendo el latir de sus corazones.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

En una céntrica cafetería, dos muchachas disfrutaban de un café tras hacer las últimas compras de navidad. Una pregunta rondaba la cabeza de una de ellas desde hacía días, y estaba segura que su amiga le podría ayudar. Podría parecer tímida y callada al primer vistazo, pero siempre estaba atenta a todo lo que pasaba a su alrededor.

Haruko: hace días que quiero preguntarte algo

Fugi: tu dirás- dijo removiendo su café

Haruko: verás... durante el partido contra Ryonan, Yohei dijo algo que no acabé de entender. Dijo que Hanamichi ya había superado lo mío. ¿Tú sabes a que se refería?

De todas las cosas que le podría haber preguntado, esa no se la esperaba.

Fugi: ¿de verdad no lo sabes?- le preguntó asombrada

Haruko: no

La del cabello corto no se lo creía. ¿Cómo era posible que su amiga no se hubiera dado cuenta de los sentimientos del pelirrojo? ¿A caso era tan corta? ¿O simplemente despistada?

Fugi: bueno... resulta que Sakuragi estaba enamorado de ti

Haruko: QUE!! ¿Qué Hanamichi estaba enamorado de mí?! ¿Y por qué no me lo dijisteis?!- gritó exaltada

Fugi: vamos Haruko. -dijo calmándola- Lo sabía todo el mundo y él no lo ocultaba. Si entró al equipo fue por ti. Incluso intentó decírtelo muchas veces, y lo insinuó muchas más. Pero tu estabas tan obsesionada con Rukawa que no te diste cuenta. ¿Por qué crees que no podía ni verle? Porque estaba celoso de que ocupara toda tu atención. De verdad que hiciste sufrir mucho al pobre chico.

Una sonrisa cubrió los labios de Haruko. Si había estado enamorado de ella todo un año eso le daba alguna oportunidad ¿no? No era posible que todo lo que sentía por ella se esfumara sólo por que Sakura hubiera regresado. O eso era lo que ella pensaba.

Fugi: ¿Haruko?- llamó a su amiga- ¿por qué te interesa esto ahora?

Haruko: por nada- respondió antes de darle un sorbo a su café

Fugi: por cierto, me he fijado que ya no persigues a Rukawa- comentó, empezando a entender el por qué de la pregunta anterior.

Haruko: digamos que me he dado cuenta de ciertas cosas- sí, todo era culpa de Rukawa. Perdió todo un año adulándolo para nada, para que resultara ser homosexual. Si no hubiera sido por él, ahora estaría con Hanamichi.

Fugi: espero que no hagas ninguna tontería

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Hana: estoy muerto- dijo el pelirrojo al entrar en su habitación- ¿tú no estas cansada?

Sakura: un poco

Hana: un poco!! Pero si hemos hecho esquí, snowboard y hemos montado en moto de nieve. Reconócelo, tú no eres humana ¿de dónde sacas tanta energía?- pregunta que respondió la chica encogiéndose de hombros.

Esa noche decidieron cenar en la intimidad de su habitación. Que mejor forma de pasar su primera noche buena juntos. Y claro, después de la cena, los regalos.

Hana: que suave y calientito- dijo mientras restregaba su cara por la bufanda y el gorro que le acaba de regalar- ¿lo has hecho tú?

Sakura: sí. Pero no me ha quedado muy bien. No soy buena haciendo estas cosas tan femeninas- dijo algo avergonzada

Hana: que dices, si está perfecto.- dijo antes de darle las gracias con un beso.- Ahora abre tu regalo- petición que cumplió rápidamente la chica.

Sakura: kyaaa!!! Es el recopilatorio de Bad Luck!! ¿Cómo sabías que lo quería?

Hana: intuición- como no saberlo si cada vez que pasaban por una tienda de música se enganchaba al escaparate y no paraba de decir Hiro, Hiro- ahora que me acuerdo...- se levantó de la alfombra donde estaban sentados y entró en el dormitorio. A los pocos segundos salió con un paquete del tamaño de una caja de zapatos envuelto con papel de regalo- Es el regalo de Yohei y los demás.

Sakura: ¿qué será?

Hana: ni idea, pero siendo de ellos...- no sabía porque, pero no le gustaba nada esa sonrisa que tenían sus amigos cuando le dieron el paquete. Quitaron el papel de regalo. Para su sorpresa, debajo había una hoja de periódico. Y debajo otra. Y otra. Cuando por fin quitaron la última hoja, por sus caras pasaron todos los colores del arco iris al descubrir que era el dichoso regalo.

Hana: es... es una caja de... AAAAhhhh!!!!! Los voy a matar!!!!- el pelirrojo recitó una serie de insultos hacia sus amigos. Insultos que se detuvieron al ver que la chica se levantaba.- Saku... ¿no te habrás enfadado, verdad?- preguntó temeroso

Sakura: no. No te preocupes- sonrió mientras se dirigía al equipo de música- Verás Hana... he estado pensado... Y me gustaría regalarte un recuerdo de nuestro viaje- dijo mientras buscaba una canción en el cd que momentos antes le había regalado.

Hana: ¿un recuerdo?

Sakura: algo que es muy importante para mí- la suave música empezó a sonar. Con un paso sensual regresó a su lado. Con una mirada entre tímida y decidida le besó. El chico entendió lo que quería decir y le devolvió el beso.

Hana: estás segura?- preguntó cuando tuvieron que separase por la falta de aire.

Sakura: del todo. Además, no podemos desaprovechar el regalo que nos han hecho.

Hanamichi rió. Esa era Sakura, siempre buscando el lado divertido de las cosas- te quiero-

Sakura: yo también te quiero.

Se volvieron a besar. Esta vez sus manos recorrían sus cuerpos. Mientras sonaba In the moonlight, empezó a nevar. Sería una blanca navidad.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

La calle estaba llena de gente. Las familias paseando felices y las parejas cogidas de la mano. Otra navidad como todas. Le encantaba el invierno. Era la estación del año que más le gustaba, pero la navidad lo estropeaba. Se supone que en esa época las personas tenían que estar felices y junto a su familia. ¿Pero que pasaba con las familias que no se soportaban? ¿Tenían que estar unidas como si nada durante un par de días? ¿Para qué? ¿Para luego ignorarse el resto del año? ¿Hacer como si el resto no existiera? Para él, la navidad era una gran falacia. Y para colmo había nevado. No es que hubiera nevado mucho, y las máquinas habían trabajado toda la mañana retirando la nieve, pero era suficiente como para no poder jugar en el parque. Siempre le quedaba otra alternativa. Caminando entre el gentío, sintió que alguien le llamaba.

Rukawa: ¿siempre corriendo?- preguntó irónico al chico que le acababa de alcanzar. Aunque ya veía que no vestía ropa de deporte.

El chico se sonrojó, ya que era verdad, siempre que se habían visto él estaba corriendo- es que no quería perderte de vista- dijo con la respiración entrecortada.

Rukawa se asombró. Se tomaba muchas libertades para no conocerse de nada.- ¿qué querías?- preguntó fríamente

Kudo se intimidó ante su frialdad. Y a decir verdad tampoco sabía porque le había llamado- verás...- dijo nervioso

Rukawa: voy a hacer unas canastas- dijo conciente de que había sido un poco borde- ¿te vienes?- le preguntó a la vez que le enseñaba una llave.

Tras caminar varios minutos ambos llegaban al gimnasio de Shokoku.

Shûichi: ¿no se enfadarán si entramos?- preguntó sin entender como podía tener una llave del gimnasio

Rukawa: no, si no se lo dices

Tras cambiarse en el vestuario y calentar un poco, Rukawa empezó a jugar bajo la atenta mirada de Shûichi, que se había sentado en la banca. Tras varios minutos de practicar tiros libres, se giró hacia su observador.

Rukawa: ¿no quieres jugar?- le preguntó. Se tendría que estar aburriendo ahí sentado sin hacer nada

Shûichi: no gracias- respondió- además juego muy mal.

El moreno se encogió de hombros y siguió jugando. Después de practicar durante un buen rato, se sentó junto a Shûichi.

Shûichi: juegas muy bien. ¿debo suponer que estamos en tu preparatoria y que juegas en el equipo?- preguntó para romper el silencio que se había generado.

Rukawa: sí. ¿Y tu que haces? ¿Estás en la universidad?

Shûichi: así tendría que ser. Pero me he tomado este año de descanso. Quiero participar en algunas competiciones antes de entrar en la universidad, ya que cuando ingrese he decidido dejar el atletismo para dedicarme de lleno en los estudios.

Ya se estaba haciendo tarde y ambos muchachos salían del gimnasio.

Shûichi: oye Rukawa ¿tu no eres de celebrar la navidad, me equivoco?

Rukawa: no tengo nada que celebrar. ¿Y tú?

Shûichi: tampoco, y además mis padres están de viaje. Una especie de tercera o cuarta luna de miel- dijo rascándose la barbilla intentando recordar cuantas llevaban ya. -Se que te parecerá extraño, pero... ¿que tal si celebramos que ninguno de los dos soportamos la navidad?

Rukawa se sorprendió, pero aún así aceptó. Total no tenían nada mejor que hacer.

Shûichi: bien. Pues mañana a las diez de la noche en el banco del otro día- dijo ya despidiéndose.

Ciertamente se tomaba muchas libertades.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Haruko se encontraba sola en casa. Eso le tranquilizaba ya que no quería que nadie le escuchara -me gustaría ver la cara de sus admiradoras al ver que no podrán ser correspondidas- recordó mientras buscaba un número en su agenda telefónica. Tras algunos tonos, una voz femenina contestó la llamada- Hola Sayaka soy Haruko. Llamo para felicitarte las fiestas- estuvieron un rato hablando de trivialidades hasta que -Por cierto, sabías que... no te preocupes amor, pronto las verás.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

A primera vista le gustó el lugar. Un local con buen ambiente, buena música y espacio tanto para bailar como para sentarse. Pero hubiera preferido que hubiera más gente para pasar desapercibidos. Nada más entrar en el local, y tras dejar sus abrigos en el guardarropa, sintió que todo el sector femenino y, por que no decirlo, parte del masculino no les quitaba la vista de encima. Y no era de extrañar. Rukawa vestía con un pantalón negro que se ceñía a su cuerpo donde se tenía que ceñir y una camisa también negra con apariencia de seda, que insinuaba su torso bien formado. Shûichi llevaba un pantalón negro del mismo estilo y una camisa rojo oscuro completamente desabotonada, mostrando una camiseta blanca perfectamente ceñida a su cuerpo.

Ambos muchachos estuvieron bailando un rato. Cuando empezó a sonar una canción lenta aprovecharon para descansar y pedir algo a la barra. - ¿Bailas?- preguntó una chica al moreno- No- respondió fríamente.

Shûichi: jajaja Rukawa tienes mucho éxito entre las chicas. Estarás contento- río una vez la muchacha se hubo alejado

Rukawa: no me interesan las chicas- se dio cuenta de lo que dijo cuando ya lo había dicho. ¿Cómo reaccionaría Kudo? Pero este no le escuchó o al menos eso creía, ya que seguía tomando su bebida como si no hubiera dicho nada.

Al cabo de un rato volvieron a bailar. Rukawa se dio cuenta que si bien él llamaba la atención de la gente, su acompañante también. Y por primera vez le observó detalladamente. Era tan alto como él. De piel ligeramente bronceada. Su cabello era poco común, rubio natural que le caía graciosamente sobre los ojos. Sus ojos eran precisamente lo que más llamaban la atención. Eran de color dorado que brillaban bajo la luz de los focos. Además que la ropa que llevaba le quedaba muy bien y que bailaba de una forma...

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

El ejército de Sakuragi al completo se encontraba en la estación de autobuses dispuestos a darles la bienvenida. Estaban ansiosos. No podían esperar más para hacer bromas a costa de su amigo pelirrojo y sacarle los colores. Pero en verdad lo habían echado mucho de menos. Pronto distinguieron a la pareja entre la gente y se reunieron con ellos. Hanamichi de un cabezazo los dejó tumbados en el suelo. Había cosas que no cambiaban. Estaban cansados y aún tenían que preparar muchas cosas para Año Nuevo.

CONTINUARÁ...


N/A: por fin he acabado el capítulo- snif, snif- Siento mucho el retraso pero es que se me están empezando a acumular los trabajos, motivo por el cual no podré actualizar tan seguido. Pero espero no tardar mucho. Espero que al menos el retraso haya valido la pena. Si ya sé, quizás en cierta escena os hayáis quedado con ganas de más, pero esto es un para todos los públicos. Así que a utilizar la imaginación (soy mala jeje)

Ya ahora a los reviews:

Shadir tienes razón, Haruko es muy molesta, y más que se va a volver. Me pregunto por qué en la mayoría de fics la ponemos así ¿por qué será, será...? Lanzo una pregunta para que la conteste quien quiera: ¿a alguien le gusta Haruko?

Holas Elian, soy de Gavà (Barcelona) ¿y tú de donde eres, de por aquí cerca quizás? Espero que este capítulo también te haya gustado. He visto en tu bio que tenemos un montonazo de cosas en común, y que no hace mucho fue tu cumple. Felicidades (aunque va muy atrasado) ¿cuántos cumpliste? Si se puede saber claro. Yo tengo 20.

Sakare que no te de pena Ru, seguro que tiene un montón de gente dispuesta a consolarle (yo por ejemplo ;-)

Sakura lamento mucho que no te guste este Rukawa, snif snif. Pero me alegra saber que te gusta la historia. Así que hasta pronto

Nian ¿a qué se nota que Hana ha madurado? Sobretodo en este capítulo. O eso espero transmitir. Que puedo decir de nuestro pelirrojo favorito,- suspiro- simplemente que es kawaii.

Aska ishida espero que ya te encuentres mejor. Yo me encuentro muy bien, aunque empiezo a estresarme un poco con los trabajos de clase y todo eso. Pos eso, no te esfuerces mucho y recupérate pronto.

Muchas gracias por vuestros mensajes, me hacen muy feliz y me animan a actualizar rápido. Ya sabéis, si me queréis decir vuestra opinión o lo que sea la aceptaré encantada. Enviar reviews o e-mails.

Dewa mata