Planes de partida

"Aquel día la sacerdotisa de Suzako despertó y miro por la ventana teniendo la nueva sensación de no extrañarse ya por estar en aquel extraño mundo. Tras cinco semanas en aquel lugar, ya se había acostumbrado a todo, incluso había olvidado lo que era vivir en su mundo. Caminó como cada mañana por los jardines del palacio y divisó a lo lejos la figura del emperador. La sacerdotisa se dirigió hacia él con un tímido saludo.

- Va todo bien, Mayura- Le preguntó

- Sí.

- Eres consciente de lo que está pasando?

- Cada vez me hago más la idea de que esto no es un sueño

- No, no lo es. Y Kutou ha vuelto a declarar la guerra. Hay que invocar pronto a Suzako. Y será peligroso, Mayura"

La chica se dirigía hacia lo que hasta ahora había sido su habitación. Se sentó en la cama y suspiró. Cuando algo va mal, nunca digas que no puede ir a peor. Porque en ese caso, siempre te pasará lo nunca imaginado. Solo faltan tres días para entregar el trabajo de literatura, es muy preocupante. No encuentras ningún libro interesante para hacerlo, se agrava la situación. Lo encuentras y nos se abre, maldita sea. Se abre, pero está en blanco, hay que tener mala suerte. Te metes dentro del libro y te conviertes en la protagonista, esto si que parece increíble. Hay que salir de viaje en busca de la constelación de Tamahome, porque la anterior constelación está demasiado ocupado en el que era su mundo junto a la antigua sacerdotisa, esto no pasa todos los días. Y finalmente, llegamos al clímax del dilema, si invocas a Suzako, este te puede devorar como sacrificio. Dios mío, y quien se acuerda ahora del maldito trabajo de literatura?

Mayura pensó con todas sus fuerzas que la cosa fuera a peor, a ver si así su fortuna cambiaba y resultaba que aquello sólo había sido un sueño. Si un sueño en el cual al despertar descubriese que se había quedado dormida en la biblioteca, entonces si que se reiría. Más tarde se lo explicaría a Yukari y las dos se reirían de aquella aventura que la había mantenido ocupada toda la noche. Y años después, Yukawa se haría famosa con la novela que escribiría, se llamaría la sacerdotisa de Suzako y se convertiría en el mayor best seller de todos los tiempos, y cuando la entrevistaran, ella respondería divertida que la historia se le ocurrió en una onírica aventura que tuvo mientras dormía en la biblioteca de su colegio…

La puerta se entreabrió y Mayura miró a ver quien se atrevía a profanar sus reflexiones. Era Noriko, la mujer de la trenza.

Estas bien? – Le preguntó

Mañana partimos

A dónde vamos?

Improvisaremos sobre la marcha

Lo que faltaba!

Que?

Nada, nada – Ahora seguro que les cogería una tormenta a mitad de camino, o algo parecido que acabaría con su vida antes que el Dios Suzako.

Mayura cogió el cepillo e intento peinarse aquella voluminosa mata de pelo que odiaba, indomable ni tan solo con gomina y aburridísimamente castaña.

Trae – Le dijo Noriko mientras le arrebataba el cepillo

Empezó a peinarla deshaciéndole todos los enredos. Una vez hecho, le dividió el pelo simétricamente y le hizo algún peinado alto que luego ató con dos cintas rojas. Cuando acabó, Mayura se llevó las manos a su nuevo peinado y se dio cuenta de que le había hecho dos moños.

No lo intentes, no me parezco a ella – Dijo girando hacia atrás la cabeza

Cómo?

Que no me parezco a Miaka

La conoces?

La vi en la foto – Dijo recordando la foto que había visto por allí del viaje que hicieron

Llevas su mismo uniforme

Pero nuestras caras son muy diferentes

Tienes una cara muy exótica, eres extranjera?

Mi abuelo materno era Europeo

Europeo?

Si, bueno, déjalo – Cómo le explicaba lo que era Europa?

Mayura se levantó al mismo tiempo que Noriko y tropezaron sin saber cómo con la túnica de esta y cayeron al suelo. Yukawa, al ver que había caído encima de Noriko y había puesto su mano en la entrepierna para evitar perder equilibrio y hacerse daño. Sonrojada se levantó y se dispuso a marchar cuando paró en seco recordando algo.

Tú eres, tu eres, tu eres… - Dijo horrorizado señalándola acusadoramente con el dedo índice

Sí, soy un encanto ya lo se

Eres un hombre! – Chilló indignada

No me digas que hasta ahora no te habías dado cuenta… - Le dijo pícaramente levantando una ceja

Dios mío, donde me he metido?

Te voy gustar menos por ser un chico?

Un chico? Si debes pasar de los cuarenta…

Me estas llamando vieja?

Hombre, dada una edad considerable una pierde encanto y…

Pues soy mucho más bella que tú!

Soñar es gratis

Pero serás desgraciada!

Mayura ya corría lo más lejos posible, había visto como Noriko levantaba una piedra inmensa sin ningún tipo de esfuerzo y con tan solo un dedo, no quería meterse en problemas. Se llevo las manos a las sienes pensando en que demonios hacía allí. Tasuki odiaba a las mujeres, Noriko era travestido… A ese paso la invocación a Suzako acabaría apareciendo un desfile del día del orgullo gay.

Se sentó resignada a seguir allí en una roca enfrente del lago viendo su rostro reflejado en el agua. Al fin y a cabo, no le quedaban tan mal aquellos dos moños.