.- Qué decía el tío mamá? – Preguntó sin dejar de ver la televisión, Ai Kitare había reconocido que había tenido un romance con Kou Satto, el vecino de al lado, aunque su verdadero amor fuera el hermano de este, que era médico, que a su vez estaba casado con Rika Ossu, mejor amiga de Shizuky, la hermana de Ai, la que se encontraba en estado, y no sabía si era de Kou, de su hermano, o de una violación sufrida una semana atrás, de la cual el principal sospechosos era Tai, hermano de Rika, la archienemiga de Ai, protagonista indiscutible de "Ama y deja vivir"… Por nada del mundo se perdería el último capítulo!
.- Y el padre de mi futuro hijo, es…
.- Cállate! – Interrumpía Shizuky- Cómo pudiste hacerle eso a Rika! Te odio más aún de lo que te odiaba el día que le rompiste el vestido de noche a mi barbie "fashion party"!
.- Pero yo amo a Ai
.- Kou…- Decía Saya, la mejor amiga de Ai, que había estado enamorada secretamente de él – yo…
.- Escucharme, por favor! – alertó Ai con los ojos llorosos
.- Jamás! Mi marido éramos felices hasta que tú llegaste, arpía!
.- Te prohibo que la insultes!
.- Kou, no le defiendas!
.- Pero el padre es…
La melancólica mirada y los bucles dorados de Ai se vieron pronto siendo sólo sombras. La pantalla era tan negra como la situación en la telenovela de las cinco
.- Mamá! Pero que has hecho! – Lloraba desconsoladamente Yukari – Ella… Ai… Iba a decir quien era su padre! Por que apagas la tele? Enciéndela, rápido, antes, de que se acabe
.- Yukari…
.-Va, aún estoy a tiempo!
.- Yukari! – las facciones de la chica se tensaron, su madre podía llegar a ser horrible cuando se enfadaba – Tengo que hablar seriamente con tigo!
.- Lo juro, lo juro!- dijo juntando las palmas de las manos – lo de faltar el lunes a clase fue idea de Mayura!
.- …- vaciló- Con que el lunes faltaste a clase eh?
.- Ah… Sorpresa, Mami! Todo era una broma!
.- Cómo que una broma! En fin, de esta no te libras, hablaremos más tarde, el fin de semana que viene no vas a salir, ni vas a ver la nueva teleserie
.- No, por favor! No em des de comer, no me dejes dormir, pero por lo que más quieras , no me dejes sin "Amaré hasta el fin del mundo!"
.- Escucha, Yukari, ahora hemos de hablar en serio… Te he contado alguna vez cómo conocí a tu padre?
.- Me dejas sin ver el final todo por contarme cómo conociste a papá!
.- Ya te lo puedes imaginar, no? Ai se casa con su verdadero amor que por cierto era el padre, Saya con Kou, Shizuky con Hanakun, Rika con Otome, Tai va a la cárcel y… ya sabes lo de siempre – dijo aburrida la chica rubia que acababa de entrar por la puerta – Y te puedo asegurar que la historia de tus padres es mejor que cualquier teleserie
.- Tía Yui has venido? Qué bien! – dijo alegre la chica – Va, si no queda más remedio…
.- Todo empezó cuando Yui y yo fuimos a la biblioteca nacional…
Abrió sus ojos lentamente, pero al verlo todo oscuro los volvió a cerrar. Debía estar muerta, aquella ávida flecha habría atravesado sin más su cabeza y ahora estaba esperando el turno para ir hacia la luz blanca. Esperaba que aquello no tardara mucho, así pronto dejaría de sentir aquel dolor por todo el cuerpo. Tras una larga espera, volvió a abrir los ojos, y espero hasta que su vista se acomodara. Estanterías, estanterías, y más estantería, por aquí y por allí, sólo había estanterías. Ahora resultaba que el cielo, o el infierno en su defecto, era una biblioteca… La biblioteca! Se había quedado dormida, todo había sido un sueño, un sueño muy largo y real, pero al fin y al cabo un sueño. Estaba viva, en su mundo!
Aspiró profundamente y se levantó. No se lo podía creer, todo había sido un sueño! Justo cuando esa flecha iba a travesarle la sien, despertó.
Mayura subía rápidamente las escaleras, hasta llegar hasta la planta superior de la biblioteca. Salió de allí jurando que no volvería leer en mucho tiempo, al menos, libros históricos y misteriosos.
Pero pronto paró seco. No podía ser. La imagen que reflejaba el cristal del pórtico no podía cierta. En vez de su uniforme, ese aburridamente marrón, llevaba un kimono lila, con tonos rosas y verdes. Y ese pelo siempre encrespado, recogido desenfadadamente en un alto tocado.
Era cierto. No era un sueño. Ella era la sacerdotisa de Suzako.
.- No me lo puedo creer. No puede ser cierto!
.- Pues créelo, Yukari
.- Pero papá no puede ser el personaje de un libro, eso es… - cerró los ojos- Tan romántico! No puedo creerlo, que bello… Vencisteis las barreras del tiempo y las distancias para consumar vuestro amor, sufristeis tantos contratiempos, pero al final…
Las dos chicas asintieron, Yukari era romántica empedernida, sin duda.
.- Pero… a que viene todo esto?
.- Pues… verás, cariño. Tu madre y yo sellemos el libro. Fue muy difícil, puesto que más personajes se introducieron en la historia… en fin, eso ahora no viene al caso. Pero hubo algo que no hicimos bien, y… bien, Mayura se encuentra en el libro.
.- Mayura? Cómo? No pudo ser… - Se sentó en el sofá para no perder el equilibrio
.- Se ve que cuando iba a hacer el trabajo…
.- El trabajo? Lo iba hacer sobre ese libro?
.- Sí. Tu tío lo vio por casualidad y empezó a leerlo. Todo cuadraba.
.- Que fuerte… No me lo puedo creer!
.- Y no es la única…
.- Qué?
.- Se ve que Takeishi también está allí… él representa Tamahome, la constelación de tu padre
La chica se levantó, con semblante decidido
.- Dónde vas, Yukari? – Preguntó Miaka en tono autoritario
.- Pues a por Mayura… y Takeishi. Y si les pasa algo… Mayura podría morir, invocando a Suzako, es peligroso!
.- Pero no puedes hacer nada! Qué vas a hacer, meterte en el libro? Además hoy era la invocación… no tardarán en regresar
.- No sé… Mi hermano me ha dicho que… Soi estaba atacando a Mayura justo en el momento en el que Yukari llamaba… Y si todo se complica?
.- No pude ser! – Yukari se levantó – No, no, ella no puede haber muerto! – Fue hasta la puerta, y salió corriendo antes de que su madre y Yui se lo impidieran.
Mayura había llegado a su casa, sin importarle que más de uno se quedara mirando su atópico atuendo. Ahora por fin podía ponerse su falda y su camiseta preferida, porque estaba en casa. Se sentó sobre la cama y empezó a llorar. No sabía cuanto tiempo había pasado desde que viajó al mundo del libro. Aún le parecía estúpido, tan sumamente inverosímil que se resignaba a creerlo sin hacer preguntas. Siguió sollozando, mirando fijamente al fuego crepitante que consumía la leña de la chimenea. Ese maldito libro acababa de explicar su última historia.
.- Yukari, Yukari, espera – La chica se giró y suspiró con alivio al ver que era su tío. El libro debía estar cerca
.- Tío, Tío! – se acercó hasta él- Y Mayura? Y el libro? Vamos, rápido!
.- Espera, espera- respondió atropelladamente al acoso de su sobrina – el libro ha desaparecido… No está. Lo he buscado por todas partes pero… ha desaparecido. – Yukari enmudeció por varios segundos.
.- Y si Mayura…ha vuelto y se lo ha llevado?
.- No lo sé, yo… - Pero se quedó hablando solo en mitad de la lluvia, Yukari ya corría en dirección contraria a él.
Ante ella las llamas le daban la opción de acabar con aquello. Tedió sus manos hacia delante y dejó caer el libro. Pero lo cogió nuevamente antes de que fuera demasiado tarde. Si acababa con él, que sería de la presencia conciliadora del emperador? Y Takeishi… ya no podría volver. Peor sobre todo, las ardientes llamas le recordaron al color de pelo de él. Aquel que no había logrado sacarse de la cabeza en todo el tiempo que había estado allí. Miró decida al frente, se había comprometido a invocar al dios Suzako, y no se desharía de su pesadilla hasta que no lo hubiera solucionado todo.
.- Mayura, Mayura! – Yukari golpeó la puerta, pero cayó hacia delante puesto que estaba abierta. Recuperó el equilibrio justo antes de verse contra el suelo y corrió hacia su habitación. Yukari solo vio como la luz roja se llevaba a su amiga al libro endemoniado, que la miraba asustada mientras leía en sus labios un último adiós. Yukari se precipitó contra ella, intentando salvarla, pero ya se había evadido. De pronto la misma luz roja que instantes atrás había consumido a Mayura, rodeaba su cuerpo dejándola inmóvil.
