HOLAS HOLAS! Gracias por los reviews! Veo que (por lo menos hasta ahora) la historia tiene una buena repercusión. Y como mamá me está apurando para que vaya a barrer el patio (no es frustrante eso para una escritora?), los dejo con el 3er capi ¡¡Besotes y chauiiiis! ¡Que lo disfruten!

Capítulo 3: ¡No fuimos nosotros!

-¡FRED! ¡GEORGE! ¡VOY A DESOLLARLOS VI...!

-Sssssshhhhitttttt!- lo silenció su amigo tapándole la boca con la mano derecha- No grites con esa voz.

-¿Y con qué voz quieres que grite?- le recriminó Harry mirándole seriamente. Respiró hondo- Ron, ve a llamarlos antes de que pase algo peor ¿quieres?

El pelirrojo asintió con la cabeza. De repente se volvió...

-¿Qué peor va a pasar?

-¡Voy a suicidarme! ¡VAMOS, VETE YA!

El joven de ojos azules desapareció a toda velocidad, y en la habitación solo quedó la muchacha de largo cabello azabache...

Se tiró de espaldas en la cama de Ron con la vida por el suelo, y cubrió su rostro con las manos en un intento de separarse de la realidad.

-Cien centellas ¿qué hice yo para merecerme est...?

La puerta chirrió. Harry se puso de pie de golpe, clavando sus ojos en los dos muchachos que habían entrado por el marco de la puerta detrás de su amigo.

Y se lanzó contra ellos...

-¡VOY A MATARLOS, PEDAZOS DE INÚTILES SANGUIJUELAS!

El pelirrojo George se dobló en dos en cuanto el puño se hundió en su estómago. Ron pegó un salto. Y Fred atrapó a la muchacha por la muñeca y la dio vuelta en un suspiro, sosteniéndola al fin con las manos en la espalda.

-Suéltame... idiota...- insultó el joven Potter sacudiendo las piernas.

-¡Hey, hermosa! Cálmate ¿quieres?

-¡No me llames "hermosa", Fred!- gruñó Harry soltándose de sus manos.

-¿Sabes mi nombre, preciosura?- preguntó el pelirrojo- Apuesto a que Ron te ha hablado mucho de mi, de lo buen hermano que soy. Y también apuesto a que tú y yo... oye espera...- dijo volviéndose a su gemelo.

-Ron- dijo George volviéndose a su hermano menor con una bellaca sonrisa en los labios- ¿qué hacía esta muchacha en tu habitación?

-No, ella... ella no es...

-¡Ahá! ¡Buen pillo eras ¿eh, Ronnie!

-¡Te encontramos con las manos en la masa!

-Yo no...- comenzó Harry, intentando explicarse.

-Qué tal es en la cama ¿hermanito?

-Oigan, yo no soy...

-Bueno, a verdad, ya era hora de que empieces a vivir la buena vida ¡Y vaya que te encontraste a la mejor presa para comenzar!

-Eh, Fred, yo no...

-Seguro que no sospechabas que te descubriríamos ¿eh?

-Y menos con esta... locura de mujer...

-¡Escuchen, no soy mujer!

La habitación quedó en silencio.

Tanto Fred como George se voltearon hacia la muchacha que los miraba enardecida.

-¡Ah, ahora dirás que eres virgen con ese cuerpazo!

-¡No!- exclamó ella- Digo, sí... pero yo...

-¡Maldición! ¡¿No se dan cuenta que es Harry!- prorrumpió harto Ron.

Otra vez la escena se congeló.

Los gemelos intercambiaron miradas... y finalmente soltaron una sonrisa asustada.

-Buena broma, Ron- profirió Fred palmeándole la espalda.

-No es broma. Y si lo fuera ¿dónde está Harry ahora?

-Creo... que no es... broma, hermano- concluyó George mirando a la joven con rara dosis de confusión- ¿Ha... Harry?

-Él mismo- respondió la muchacha asintiendo con pesar.

-No, no puede ser... ¿cómo...? es... imposible...

Harry lanzó un bufido...

-¡¿Ahora se harán los desentendidos! ¡Mírenme como estoy! ¡¿No les recuerda a nada! ¡¿Un plan! ¡¿Una broma! ¡¿QUIZÁS ALGUNA PASTILLA!

-N... no!- respondió George ofendido.

-¿Pero cómo...? Si yo ayer comí... Tenía jaqueca y... No, ustedes debieron hacer algo- dedujo la muchacha negando con la cabeza- ¡Ustedes deben saber la solución!

-Mira, Harry... wow, se siente extraño darle un nombre de varón a un mujer... bueno, en fin... mira, la idea no hubiese estado mala, lo admito ¿no lo crees George?- el gemelo asintió con la cabeza- Pero, en verdad, nosotros no fuimos.

-¿Pero entonces quién?- gimió ella.

-Ay, no me pucherées que me dan ganas de...- George casi calcinó con la mirada a su hermano- perdón...

-Hay veces que hasta yo me ofendo de ti- dijo George sacudiendo la cabeza.

-¿Qué tú no tienes hormonas?

-Déjense de discutir- ordenó Ron- ¿Qué haremos ahora? Harry no se puede pasar la vida encerrado aquí.

-Lamento tener que decir esto pero...- comenzó Fred- ... tendremos que decírselo a mamá.