Tercer historia de "Cuentos prohibidos"
Pareja: Fred y George
Advertencia: Este capitulo contiene yaoi explicito y twincest. Aquellos que se puedan sentir ofendidos por esto¡no lean!
Los personajes de este fic pertenecen a "Harry Potter" de su respectiva autora, yo solo los tomo prestados para hacer estas paridas de cuentos.
Todo en aquella habitación parecía estar riendose de él. La cama demasiado grande para una sola persona y que hacía que todas las noches estendiera sus brazos buscando el consuelo de aquel calor que tanto extrañaba. El calor de George. Sin embargo sabía muy bien que si hacía caso a sus impulsos e iba corriendo a donde dormia su hermano, este simplemente le miraría alzando una ceja y se burlaría de el pensando que la visita era debida al miedo.
Tontos todos aquellos que necios como eran, solo eran capaces de ver lo que su limitada e injusta sociedad les marcaba, haciendo de un amor puro y sincero algo pecaminoso e innombrable. Sin embargo aquello no hacía que sus sentimientos cambiasen ya que en su corazon no podía imponerse los dictados que daban aquellas reglas hechas solo para beneficio de unos cuantos.
Se acercaba la noche y con ella otra vez aquella rutina que se habían marcado los dos gemelos desde hacía dos semanas. Fred sabía que por mucho que intentara oponerse, aquel momento de paz pronto acabaría y sería alguna de aquella noches en la que ambos gemelos serían obligados a entregar su cuerpo a cambio de dinero.
Pero el lo impediria. Llevaba días planeando algo que les sacara de aquel embrollo y tras exprimirse las ideas, por fin algo había cobrado forma en su cabeza y a Fred solo le quedaba cruzar los dedos rezando por que todo saliera bien. De no ser así.. De no ser así que Dios se apiadara de ellos por que no estaba seguro si por lo menos su sensible hermano lograría soportar prostituirse.
Otra de las cosas que no dejaba a Fred dormir por la noche era la ridicula idea de que su hermano si que sentía algo por el. Aun recordaba como si hubiera sido en aquel mismo instante aquel beso que compartieron y aun que toda su lógica le gritaba que dejara de hacerse ilusiones al respecto, su corazón parecía tener voluntad propía y terminaba haciendo lo que quería.
Fred se miro en el espejo decidido a dejar aquellos pensamientos de lado. Ya era hora de bajar al bar. Recorrio con sus ojos la imagen que burlona, le devolvia la mirada. Todo vestido de rojo y con más piel de la que se pudiera considerar apropiado exponer, al aire, Fred simplemente apago la luz de aquella habitación y salió en busca de su hermano.
Mas tarde los dos gemelos se encontraban tras una barra hablando entre susurros mientras el atestado local se llenaba a una velocidad vertiginosa de gente de todas las edades en busca de su entretenimiento de aquella noche. Las luces de neon parpadeaban mientras la ensordecedora musica invitaba a que todos se unieran en la pista de baile a moverse al compas de aquella danza tecno.
- Pero Fred, esto no puede durar demasiado- Decia George a su hermano mientras servía una bebida con abundante alcohol a un chico que se veia a leguas no tenía edad suficiente para beber.- Andrew ya nos advirtio que probablemente sería hoy cuando la vieja viniera a por nosotros.
- Tranquilo, ya tengo un plan. No voy a permitir que esa bruja nos venda como objetos a cualquier viejo verde que se nos ponga delante con un buen fajo de billetes.
- ¿Un plan? - George se acerco a su hermano para que aquello solo fuera oido por ellos dos- Y dime.. ¿ En que consiste?
- Eso despues hermanito- Dijo Fred y su hermano pudo ver como sus ojos, que en aquel momento estaban fijos en algun punto del local, se mostraban claramente horrorizados- O no, creo que vamos a tener menos tiempo del que pensabamos.
George siguio su mirada y el mismo sintió como su sangre se congelaba. Por la pista de baile se acercaba hacía ellos su profesora y ahora jefa. Teniendo en cuenta de que no la habían visto en toda su estancia allí mas que un par de veces, los motivos de para que los podía buscar ahora eran muy excasos y el más evidente era para decirles que el momento había llegado. Tendrían que venderse.
- Bueno chicos- Dijo McGonagall una vez llego a donde los hermanos se encontraban, su ropa era demasiado llamativa pero ninguno de los gemelos se fijo demasiado en esto en su estado de terror. Ya sabreis para que os busco¿ Verdad?
- Eso... no. ¿Para qué?- Dijo Fred rezando todo lo que sabía para que por algún milagro sus temores no se cumplieran.
- Ya va siendo hora de los dos cumplais para lo que os pago. A partir de mañana ambos empezareis a servir a la gente en vuestros dormitorios.
Los dos hermanos contuvieron la respiración por el golpe de las palabras, sus esperanzas de más tiempo para lo inevitable se fueron de pronto al garete.
- Pero por que tan pronto...¿ No podría dejarnos algo más de tiempo?- Dijo Fred con mirada implorante, sin embargo su jefa solo le miro burlonamente y lo único que dijo fue:
- Ni lo penseis, mañana os quiero preparados, sin un solo pelo en vuestros hermosos cuerpos y más limpios de lo que hayais estado nuenca en vuestras vidas.
La profesora se fue con su espalda recta tras decir aquello sin escuchar las protestas de los hermanos. Estos al verse de nuevo solos solopudieron maldecir a su antes respetada maestra.
- Tranquilo George, saldremos de esta. Antes te dije la verdad, tengo un plan y te aseguro que saldra bien- Dijo el pelirrojo y más para si mismo que para su gemelo continuo- Sí, todo tiene que salir bien.
La noche paso rápida, sin ningún inconveniente para los gemelos y antes de poderse dar cuenta, ambos estaban en el cuarto de Fred.
- Veamos- Decía este mientras buscaba en los bolsillos de su tunica larga que por suerte había llevado en el viaje- Es una suerte que siempre lleve nuestras bromas con nosotros- Dijo al tiempo que empezaba a sacara de los anchos bolsillos beige todo tipo de artilugios de bromas.
- Pero Fred... Que demonios quieres hacer con eso? Acaso cres que tirandoles una bomba fetida los clientes nos dejaran tranquilos- Dijo el gemelo burlon, pero en su interior estaba demasiado tenso. George últimamente habia estado al borde de su autocontrol. Desde aquel maldito beso, no había podido dormir bien ninguna noche ya que cada vez que cerraba los ojos, imagenes eroticas de el y su doble le acosaban con demasiada intensidad. Ya eran incontables las veces que había despertado con una dolorosa erección y George se veia incapaz de acercarse demasiado a su hermano por miedo a comeneter alguna tontería como por ejemplo... violarle.
- Estupido...- Fue lo único que contesto a la burla del otro- Veamos a ver si tienes buena memoria. ¿Te acuerdas de aquella droga que conseguimos hacer una vez?- Ante la mirada de poker de su hermano, Fred reprimio una carcajada- Vamos a ver, era algo así como una droga que entraba a quien la tomaba con alguna bebida en un coma semiconsciente. El hombre dormitara y cuando el efecto de la droga pase, creera que hicimos lo que nosotros le digamos. Es perfecta para nuestros planes pero... Los ingredientes eran complicadps de conseguir. Espero encontrar todos en las demas bromas pero... No se si habra tanta suerte. En caso de faltar alguno tendremos que apañarnolas para consegen este club del infierno.
George solo pudo guardar un respetuoso silencio. A veces se preguntaba como su hermano podía parecer tan tonto a veces cuando en verdad era una de las personas más inteligentes que conocía.
-dejame ayudarte- Fue lo único que dijo antes de juntarse con su hermano y separar ingredientes con su varita. Se acordaba perfectamente de aquella droga, solo la habían hecho dos veces ya que cuando su madre les pillo había estado cerca de suifrir un infarto y es que aquella sustancia estaba proibida y severamente penada por el ministerio.
Los dos hermanos se pasaron hasta el amanecer con su tarea de reunir ingredientes, pero no iban a tener demasiada suerte ya que uno de los elementos de la droga más dificil de conseguir no estaba en ninguno de sus otros trucos.
- ¿Y que demonios podemos hacer?- Decía Fred mientras se paseaba por el cuarto de una esquina a otra. El aceite de mandragora (la autora no esta demasiado enterada de pociones así que no quiere recibir quejas si suena demasiado tonto el aceite este...) era algo raro de encontrar en un club alterne y no tenía ni idea de como conseguirian terminar la droga a tiempo. Pero su hermano recordo de pronto algo.
- Espera Fred, no te acuerdas que la profesora una vez nos dijo que sufria de artrosis?- Ante la mirada de duda de su hermano, George le explico- Veras ese aceite es usado en los masajes para aliviar el dolor de la artrosis. MacGonagall debe tener.
El rostro de Fred se ilumino con una radiante sonrisa y sin pararse a pensar en las consecuencías, se tiro en plancha sobre su hermano haciendo que ambos calleran por "suerte" en la cama que se encontraba tras de George. La postura era de lo mas entrometida ya que Fred se encontraba entre las piernas abiertas de su hermano totalmente pegado desde los pies al pecho.
George estaba mudo, su garganta se había secado y solo era capaz de mirar incredulo como unos ojos iguales a los suyos le miraban con una mezcla de sorpresa y algo que por suerte no pudo descifrar a escasos centimetros. Podia sentir cada ondulación del cuerpo de Fred sobre el suyo, cada movimiento, por leve que fuera, por parte de su hermano mandaba descargas de placer a cada punto del cuerpo de George y por un momento se vio tan paralizado que solo pudo mirar esos ojos reflejo de los suyos con un deseo tan ardiente como el que cada noche sentia en la penunbra de su cuarto. Algo debio de poner a Fred sobre aviso ya que rapiadamente se levanto de un salto creando un espacio que para ambos parecía un abismo insalvable entre ellos.
Fred, aun con la cabeza gacha sin poder mirar a su gemelo, estaba conmoccionado. lo había visto, podría poner sus dos manos al fuego por que la mirada de su hermano se había llenado por un instante del mismo deseo que le estaba volviendo a el loco lentamente. Pero lejos de sentir el jubilo que creía que sentiria, Fred estaba aterrado y aun no era capaz de decidir si todo aquello estaba bien. Estaba seguro de que el se había enamorado de su hermano, pero al sentir el deseo de este se preguntaba si aquello tendría alguna salida que no les llevara al manicomio directamente. Eran hermanos por el amor de Dios y si bien se había visto capaz de controlar sus propios sentimientos mientras su hermano parecía indiferente a ellos, ahora era distinto, sería capaz de cualquier cosa por proteger a George, aun que tuviera que protegerlo de el mismo o de su hermano gemelo.
Antes de que su mente pudiera seguir divagando, la voz de george le hizo volver a la realidad
- Vamos a colarnos en el cuarto de MacGonagall, vigilaremos para ver cuando sale y a la primera oportunidad lo robaremos.- George se había levantado de la cama y ahora su expresión era de completa indiferencia, aun que su hermano nunca llegaría a saber lo que le estaba constando mantenerse indiferente ante tan claro rechazo.
- Si, sera lo mejor- Fred vio como su hermano, aun vestido con la ropa de la noche anterior, salia de su cuarto para ir al propio a vestirse. Quedaron en verse a los 15 minutos e ir a ver si averiguaban donde se encontraba en aquellos momentos su "querida" profesora.
(((((18:30 FRENTE A LA HABITACION DE MACGONAGALL)))))
Fred intento ignorar los gruñidos de protesta que su estomago soltaba cada pocos minutos. Llevaba sin comer desde el día anterior y todo por culpa de su estupida maestra. Apoyado en una pared que quedaba cubierta por una escalera por si alguien salia del cuarto de su profesora, Fred empezaba a sentir los calambres en su espalda debido a haber estado en la misma posición durante horas. Geroge estaba a su lado y por la cara que tenía, Fred supó que debía sentirse igual que el.
Cuando ambos gemelos fueron a buscar a su profesora, la habian encontrado en la planta baja, regañando a uno de los chicos que se dedicaba a bailar por las noches y que ni George ni Fred conocian personalmente, claro que eso no impidio el sentimiento de solidaridad que se adueño de ellos al ver como el chico agachaba la cabeza ante los gritos de la bruja. Ambos le entendian perfectamente.
Cuando la profesora dio pro terminada su agradable charla, subio directamente al area de dormitorios siendo seguida de cerca por los gemelos. Estos vieron como la mujer cerraba la puerta asegurandola con cerrojo y esperando que no tardase mucho en salir de allí enocntraron aquel escondite perfecto para ellos.
Pero la supuesta corta espera resulto ser de 6 horas, si ademas de eso le añadiamos el hecho de que ninguno de los dos parecía capaz de diriguirle la palabra al otro, el resultado era tan penoso que cualquiera de los hermanos hubiera dado lo qeu sea por estar en cualqueir otro lugar.
Cuando ya no creian que podrían soportar por más rtiempo aquello, la puerta se abrió, dando paso a la profesora, un suspiro salio por los labios de Fred y haciendole una señal a su hermano con la cabeza para que le siguiera, salió del escosin hacer ningun ruido y se diriguio directamente a la puerta por la que la bruja había salido.
- Veamos...- Decia George mientras rebuscaba por los cajones de la bruja intentando no descolocar la ropa de esta- Parece que aquí no hay nada- George cerro silenciosamente el ultimo cajon de aqucomoda y se dispuso a ir a buscar en el armario gigante que se encontraba empotrado en una de las largas paredes. Comparado con el cuarto de los gemelos, aquel parecía un palacio. Las paredes eran de un color melocoton suave que entonaba perfectamente con la gran colcha que adornaba la cama de color marfil. Los muebles eran rusticos pero elegantes y sencillos. En general era una habitación muy agradable.
- Vieja bruja- Se quejaba Fred- Nos tiene en una pocilga de cuarto mientras ella vive como una reina. ¡Pero si mi cuarto no ocuparia ni el espacio de su maldita cama apenas!
George solto una carcajada y se giro a ver a su hermano, para su sorpresa este se encontraba reclinado mirando debajo de la cama
- Esto.. Fred... ¿En serio crees que guardaria el aceite debajo de la cama?- La pregunta llevaba tanta burla en si que Fred se levanto rapidamente para defenderse
- Y por que no... Yo debajo de mi cama, bueno mejor dicho cuando tenía cama, guardaba allí mas cosas que en el armario.
- Eso era por que eras demasiado vago como para doblar las cosas o colgarlas y las tirabas al suelo- Dijo George volviendo a su busqueda en el armario repleto de trajes nada pudorosos de su maestra- Despues cuando mama te decia de recoger, solo metias todo debajo de la cama para aparentar... No se a quien creias que engañabas con eso. Mama siempre lo supo.
- Mmmm, en verdad ers buena tecnica, nunca recogí mi cuarto- Dijo contento y cuando al fin vio que debajo de la cama no había exactamente nada, ni una mota de polvo a la vista, decidió buscar por el secreter que se encontraba cerca de el.
- Pero era yo el que tenía que recoger NUESTRO cuatro despues... tienes demasiado morro...- George de rponto vio una caja con frasquitos de diversos colores y conteniendo la respiración por la anticipación la sacó del armario y la deposito en la cama- Ven aqui, creo que encontre algo.
George empezo a sacar franocs y por fin dio con lo que buscaban.
- ¡Sí! Por fin. Menos mal que tiene mas de uno, así tardara mas en darse cuenta de que le falta.- George guardo el pequeño frasco transparente en su bolsillo y los demas en la caja antes de meterla de nuevo en su sitio en el armario.
- Vamonos antes de que aparezca de nuevo la profesora- Dijo Fred sujetando la puerta a su hermano.
Y así los dos gemelos o pobres imitaciones de Hansel y Gretel se diriguieron al cuarto de Fred a terminar la dichosa pocion que les salvaría de su cruel destino. Sin embargo, cuando despues de dos horas por fin tubieron todo acabado Fred fruncio el ceño
- Mierda- Solto sin darse cuenta si quiera de haberse expresado en voz alta.
- ¿Qué ocurre?- Dijo su hermano acercandose a ver lo que su hermano miraba tan intensamente. Lo único que vio fue el frasco lleno de liquido marron que acababan de fabricar.
- Esto nos dara para una semana, tendremos para drogar a unas 15 personas. Pero todavia nos faltan dos semanas aquí.
- ¿Como?. Mierda- Dijo George dejandose caer pesadamente en la cama mientras con s mano derecha se revolvia el pelo en clara señal de frustración- Bueno, por ahora estamos salvados y cuando llege el momento.. Cuando llege el momento ya veremos como nos las apañamos. Quizas podamos crear mas droga.
- Eso espero, aun que en esta semana tenemos que pensar en como escapar, o por lo menos como nos las apañaremos si no tenemos poción.
Ambos estuvieron de acuerdo y cogiendo el frasco lo dividieron en dos botes, uno para cada uno. George se fue a su cuarto para empezar a vestirse ya que solo le quedaba cuarto de hora para empezar con su trabajo.
(((((22:00)))))
George miro aterrado como era arrastrado por su profesora al medio de aquella horrible pista. Nunca, ni en sus peores pesadillas hubiese creido que algo así ocurriria. Pero allí estaba el, en medio de un monton de hombres medio ebrios como poco y casi desnudo.
Todo había comenzado como siempre, el y su hermano habían llegado al bar y empezado a servir copas como todos los días. Al principio se aliviaron al ver que su profesora no aparecia. Pobres ingenuos. Antes si quiera de que una sonrrisa pudiera adornar sus labios, la mujer hizo aparicion con una sonrrisa maliciosa.
- Bien muchachos, espero que os hayais preparado pro que hoy sera vuestra noche. He pensado que como es el primer día, podríamos hacer algo especial con vosotros.- Dijo acercandose lentamente a George, este solo retrocdio un poco sintiendo como su cuerpo se congelaba en el sitio- Seguro que si os subasto pagaran más por vosotros que de otro modo.
Y eso era todo lo que había dicho ya que a continuación había cogido a George del brazo y se diriguio hacía el centro de la pista de baile para subir en la alta plataforma. Fred a todo esto intento detenerlos, pero unos fuertes brazos se lo impidieron. Al mirar a quien le sostenía vio a Angel.
- Sueltame. ¿Es que no ves lo que pretende hacer?- Dijo desesperado
- Yo que tu dejaría de hacer estupideces, en cuanto acaben con tu hermano tu seras el siguiente.
Pero Fred no le hizo ni caso y siguió intentando soltarse. Para su desgracia Angel era mucho más fuerte y momentos despues el mismo se vio arrastrado hacía donde estaba su hermano. Fred vio como la bruja subia con el a la plataforma y todo el mundo se quedaba en silencio para ver el espectaculo que pretendian dar. Fred solo pudo quedarse mirandod esde abajo como su hermano era vendido al mejor postor.
- Caballeros, esta noche es algo especial. Estrenamos dos chicos- Empezo la bruja con un hechizo que hizo que su voz sonara lo bastante alta como para llamar la atencion de aquellos que aun no se habían percatado si quiera de lo que ocurría. Tras las palabras de la vieja un murullo ensordecedor se elevo en el lugar- Pero esta vez es algo distinto ya que nuestros chicos son dos adorables gemelos. Como podreis ver no estan nada mal- La bruja hizo que George se colocara frente a todos los hombres, y diera una vuelta que les permitiera apreciar al muchacho desde todos sus angulos.
- Para darle más fulgor, he decidido que su primera noche aquí, y os advierto que ambos son virguenes en cuanto a hombres se refiere, seran sorteados y se quedaran con ellos los que mejor paguen- Ante lo dicho por la bruja todos los hombres empezaron a gritar obscenidades que hicieronque la cara de George no se diferenciara de su color de pelo.
La puja empezo, George se asombro de lo alta que era, pero más aun cuando despues de cinco minutos, el precio seguia subiendo. Los gemelos estaban teniendo un gran exito. Al final, un hombre que rondaba los cuarenta y que pago una verdadera fortuna, se logro hacer con el chico. Cuando subio a la plataforma y George pudo verlo de cerca contuvo el aliento, era muy apuesto. Su madurez solo hacía que sus fracciones aguileñas parecieran mas interesantes. Su cabello leonado estaba suavemente ondulado y le llegana algo mas largo de los cuatro dedos. Pero lo que mas llamaba la atencion eran aquellas dos esmeraldas que como si fueran gemas preciosas, brillanban con luz propia.
El hombre se acerco al pelirrojo y tras pagarle la suma establecida a MacGonagall, cogio a George por los brazos plantando sus labios en los del más joven. Este intento resistirse pero cuando sus ojos se cruzaron con los de su maestra y vieron en ellos una clara amenza, penso que lo mejor sería era dejarlo pasar. Despues de todo aun tenía la droga.
Pero entre los aplausos y los gritos envidiosos del publico, unos ojos castaños miraban con rencor la escena que se daba frente a ellos. Fred no pudo evitar que su boca se torciera en un gesto ni que sus puños se apretaran hasta casi hacerse sangrar las manos por sus propias uñas. Sin embargo para su propio alivio el espectaculo termino y George desapareció de su vista con aquel hombre sin echarle una mirada si quiera a su gemelo. Fred rezo para que su hermano consiguiera drogar a ese tipo y volvio a rezar para que su hermano DESEARA hacerlo. A Fred no le había pasado por alto la admiración que había brillado en los ojos de George al mirar al rubio.
Pero antes de que Fred pudiera rezar por tercera vez, el mismo fue subido al escenario y su subasta empezó.
---Habitación de George---
- ¿Y como dices que te llamas? Pregunto el rubio a George. Le había contado que se llamaba Martin y que tenía 38 años. George sintió algo de pena por el cuando recordo que iba a drogarle. Aquel hombre le caia bien pero... Por nada del mundo iba a acostarse con alguien que no fuera... Bueno que no fuera su hermano. George sonrio ante sus pensamientos, si cualquiera los hubiera escuchado habría pensado que era una especie de mostruo o algo así. por suerte nadié podría saber nunca lo que su corazón albergaba.
- George.- Contesto mientras se diriguia a la mesa que adornaba hora su cuarto. Cuando George había subido, se habia encontrado con que su habitación había cambiado. Ahora la cama tenia unas sabanas de seda negras que brillaban con la tenue luz que provenía de las velas aromatizadas que adornaban el lugar. Tambein una nevera con bebidas había sido añadida y George se alegro por ello. Aquello facilitaba las cosas para su tarea de drogarle.- ¿Quieres algo de beber?
- Claro, echame cualquier cosa que bebas tu- Dijo Martin mientras se acomodaba en la cama aflojandose en nudo de su corbata. George se acerco a la nevera y abriendola vio la cantidad de bebidas alcoholicas que había. Cogio un Martini, clasica bebida, y echando dos vasos de espaldas al hombre para que no viera lo que hacía, vació el contenido exacto del frasco de la droga en uno de ellos antes de echar refresco encima. Cuando acabo, llevo los dos vasos hacía la cama teniendo cuidado de entregar el drogado a Martin. Este por lo visto no se había dado cuenta de nada y empezo a beber despacio.
- Bueno pues cuentame algo de ti- Dijo el rubio mientras daba unas palmadas en la cama a su lado. George se recosto en el cabecero de la cama junto a su "invitado" rezando para que la droga hiciera pronto efecto y empezo a contarle cosas
- Mi hermano y yo trabajamos aquí desde hace solo dos semanas. Como ya dijo la jefa- Dijo teniendo cuidado de no llamar a su profesora por su nombre- somos gemelos y si que es verdad que es mi primera vez- George no se dio cuenta de la equivocación que había sido desviar el tema de conversación hacía su primera vez hasta que fue demasiado tarde. Cuando pudo darse cuenta tenia a Martin agarrandole suavemente la barbilla para que girara la cabeza y poder de nuevo rozar sus labios suavemente.
La primera reación de George fue separarse, pero se dio cuenta de que eso solo le traeria problemas. La droga no debería tardar mucho en hacer efecto así que solo tendría que aguantar unos momentos.
Los labios del rubio eran sulces y tiernos al contacto con los del pelirrojo y tenian un ligero sabor a Martini. Cuando George sintió como era recostado en la cama y el rubio se ponía sobre el, miro sobresaltado la mesilla que había junto a la cama donde Martin había dejado su vaso sin que George se diera cuenta y para su alivio este estaba practicamente vacio.
George sintio como las manos del hombre bajaban por su pecho acariciando la piel desnuda que su chaleco dejaba ver en esceso. Un gemido salio de sus labios sin poder evitarlo y su espalda se elevo en busca de más contacto cuando la mano del otro bajo hasta acariciar por arriba de su ligera ropa su ahora semi despierto miembro.
Los labios del hombre abandonaron los del pelirrojo y despues recorrieron su cuello hacía el palido y lampiño pecho del chico. Cuando los labios llegaron a uno de los pezones y empezarona morderlo suavemente, George sintio como un peso muerto caia sobre el y de pronto todas las caricias cesaban. Un suspiro de alivio espapò de sus labios al darse cuenta de que por fin la droga habia surgido efecto, pero con resignación se miro sus abultados pantalones. Definitivamente su mano debería ser la que esa noche se ocupara de satisfacer aquello. Y momentos despues George hizo practicos sus pensamientos.
---Habitacion de Fred---
Fred miro al asqueroso hombre acostado en su cama, a diferencia de su hermano, el había tenido mucha peor suerte. Un hombre de unos 60 años había sido el que lo había comprado, con su rostro redondo y brillante y su escaso pelol, el hombre daba la sensación de que en el proximo aliento le daría un infarto y moriria allí mismo. Pero por si fuera poco todo aquello, se encontraba demasiado borracho. Fred no había tenido que darle la droga siquiera para que se quedara dormido, sin embargo de algun modo tendria que hacer que se la bebiera ya que si no su plan se iria al garete. ¿Qué pasaríasi al despertar se acordara dw que nada había pasado? Fred prefería no pensar en aquello por lo que con la bebida ya lista, se encamino hasta dnde el viejo se encontraba y recostandolo invoco un embudo. Sinceramente esperaba no ahogar al viejo con aquello.
Para su alivio, el hombre aun estaba lo bastane consciente como para beber y en menos de cinco minutos el vaso reposaba vacio en una de las mesillas que estaban a ambos lados de la cama.
Al día siguiente ambos hermanos bajaron a desayunar al comedor, en sus cuartos aun estaban sus clientes por lo que ambos, despues de decirles lo que había sucedido la noche anterior, que "misteriosamente" ninguno recordaba, los dejaron allí para que se terminaran de vestir y abandonaran el lugar.
- ¿Qué tal te fue?- Pregunto Fred una vez ambos estuvieron sentados en una de las mesas
- Bastante bien- Dijo George. El comedor era un lugar amplio, cinco mesas de seis asientos estaban esparcidas por el lugar, lo que más les gustaba a los dos era el bufet libre que se encontraba en una mesa de buen tamaño con todo tipo de comida. George estaba tan abosorto en su comida que no se dió cuenta de la intensa mirada que su hermano tenía sobre el.
- ¿Y eso que quiere decir¿Lograste drogarlo a tiempo?- En cuanto la pregunta salió de sus labios Fred se arrepintio de haber abierto la boca. George le miraba con una mezcla de sorpresa y decepción que hizo a su corazon contrajerse dolorosamente.
- ¿Por que demonios dices eso? No se que quieres insinuar exactamente pero...- El exaltado discurso del pelirrojo fue interrumpido cuando su hermano gemelo le coloco una mano en sus labios para silenciarle, aun que más que la mano en si fue el shock que el gesto provoco lo que le hizo callar.
- Lo siento, no quería decir nada de eso. Simplemente ayer vi como mirabas al tio ese y la verdad conociendote.. Lo mismo termino dandote pena drogarle o algo así- Era una inmensa mentira ya que habían sido los celos los que habían llevado a pensar a Fred que su hermano habría llegado más lejos con aquel hombre de lo que se suponia que debía hacerlo, pero por suerte George se trago su mentira y lo dejo ahí.
- Tampoco soy tan blando... No me iba a acostar con alguien por pena por mucho que me agradase.
Esas palabras volvieron a reavivar los celos de su hermano,simplemente no lo podia controlar. Solo el hecho de que su hermano dijera que era agradable le molestaba. Esto empezaba a escaparsele de las manos a un ritmo vertiginoso.
- Asi... ¿Agradable no? y dime... ¿Qué tal besaba?- Pregunto confiado en que su hermano le saldría con alguna torpe excusa de que el hombre no era nada del otro mundo. Pero se equivocaba.
- Como Dios, menos mal que la poción hizo efecto... empece a preocuparme al ver que tardaba tanto y nosotros...- George de pronto cortó su discurso y sintiendo como sus mejillas enrojecían intento rectificar sus palabras, pero era demasiado tarde.
- ¿Como¿La poción tardó en surgir efecto¿Y que demonios hiciste mientras tant...- Fred se dió cuenta en aquel preciso instante lo que su hermano había estado haciendo- ¿Le besaste¿Estuviste besandote con ese tipo!
- Espera.. Yo...- George intento defenderse ante la mirada dolida y furiosa de su hermano, una rara convinación, pero recordando la mirada que su hermano le había echado cuando ambos se calleron en la cama el día anterior... El no tenía ningun motivo para ponerse así- Si, me bese con el y además tengo que decir que lo disfrute mucho, si no hubiera sido por la droga que ya había bebido...- George sintió una maligna satisfación al decir esas palabras, podría ser que a su hermano le diera exactamente igual, pero algo le decía que no era así. Pero no se esperaba la reción que tuvo Fred, quien se levanto del sitio rigido y diriguiendole una ultima y dura mirada abandono el comedor.
George ya no sabía que pensar de eso exactamente.
La semana paso relativamente corta, ambos hermanos se habían sumido en un incomo silencio desde la escena del comedor. Fred se negaba a hablar o estar si quiera cerca de George a menos que las circustancias lo hiciesen realmente necesario. Aun podía sentir como su corazon se partio en pequeños pedazos cuando su hermano le solto aquellas palabras. Por su parte George había intentado entablar conversación con el gemelo, hasta estuvo dispuesto a pedir disculpas, pero el frio rechazo y distanciamiento de Fred le impidieron hacer algo que no fuera seguir como si de pronto fueran dos desconocidos. Las cinco noches que habían pasado en compañia de alguien todo había salido a la perfección, algo ya rutinario era el proceso por el cual los chicos llevaban a sus clientes a sus cuartos, les drogaban y cuando despertaban les contaban lo que había sucedido. Hasta MacGonagall parecía contenta con ellos y eso hacía de alguna forma más facil su estancía allí.
Pero como esta historia ya se a alargado demasiado y todos sabemos que lo bueno no dura eternamente si queremos llegar a un final pronto, esa noche todo iba a cambiar para los gemelos y de una manera drastica que les marcaría para el resto de sus vidas.
Aun les quedaban algunos frascos de droga, pero estaba acabando y con el ambiente que reinaba entre los dos, George temia que su gemelo no fuera capaz de dejar su enfado de lado ni para crear más pocción. Pero se equivocaba.
TOC-TOC- Oyo George que llamaban a su puerta, al principio se sobresalto ya que desde que se había distanciado con su hermano nadi venía a verlo. Con paso algo lento e inseguro y cerrandose el borde del albornoz que llevaba por acabar de ducharse hacía apenas unos minutos, el chicos llego hasta el picaporte girandolo y abriendo la puerta unos centimetros para ver quien era. Sus ojos se agrandaron al ver quien era- ¡Fred¡Pasa, pasa!
El chico dejo pasar a su hermano y se sneto en la cama a la espera de saber la razon de la inesperada visita.
- Toma- Fue lo único que le dijo su hermano y bajando la vista hasta la mano de Fred, George vio allí un pequeño bote con un liquido que a estas alturas podría reconocer en cualquier sitio.
- Es droga... ¿Pero como la hiciste¿Por que no me avisaste para que te ayudara?
- Eso ya da igual, asegurate de no perderla por que no creo que pueda encontrar más ingredientes y preparar otra- Dichas estas palabras, Fred salio de aquel cuarto con paso ligero y sin dirigir una sola mirada mas a su gemelo. Una vez cerrada la puerta, el pelirrojo se apoyo en ella dejando a sus tensos musculos relajarse. Fred no había imaginado que verle y hablar con el de nuevo iba a ser tan duro. Pero le costaba tanto mostrarse indiferente con el... Quizas aquel enfado estaba empezando a parecer algo exagerado, epro era la única forma que Fred había encontrado para protegerse de sus propios sentimientos. Pero sabía que dañaba a su hermano,podía verlo en el dolor que relejaban sus ojos cuando sus miradas se chocaban y el aparentaba indiferencia, cada vez que las palabras que le diriguia su hermano solo obtenian un obstinado silencio por respuesta.
De todos modos Fred esperaba que la semana que faltaba se pasara rapido, así saldrían de allí de una vez y con un poco de suerte las cosas se tranquilizaran y volvieran a ser parecidas a como lo eran antes. Aun que a veces esto le parecia demasiado dificil.
Fred se diriguio a su propio cuarto y una vez allí empezo a recoger todos los rastros de ingredientes que había usado. Nunca olvidaría como se hace la maldita poción, le había costado tres días encontrar todos los ngredientes que necesitaba y uno de ellos hasta lo tuvo que sacar de uno de sus clientes mediante el soborno. Fred esperaba no volver a pasar por aquello...
La noche llego demasiado deprisa y con ella el desagradable presentimiento de que algo iba a pasar. Fred solo ignoro aquella molesta sensación y terminando de vestirse, salió en busca de su gemelo como hacía cada día. Cuando vio que s hermano ya le esperaba, simplemente paso por su lado diriguiendose a las escaleras que le llevarian a la planta baja y sabiendo que su hermano le seguia de cerca. Siempre era así.
- Fred por favor escuchame- Dijo por milesima vez George cuando su hermano cruzo la barra para ponerse a servir. El le sigio sin dejar sus intentos por que su hermano le hiciera algo de caso- Esto empieza a ser esatupido. ¡Es que no te das cuenta de que es ridiculo esta actitud que has tomado?
Silencio. Nada más podía obtener de su hermano. George solo le dirigio una mirada con todo el dolor que aquello le causaba y se dispuso a empezar con su tarea habitual. Sin embargo algo le distrajo, su profesora se aercaba a ellos cual gato que sabe que tiene al canario entre sus dientes.
- Hola chicos. Vengo a felicitaros personalmente por lo bien que estais llevando las cosas. No he tenido una sola queja de vosotros. Sin embargo hoy sera diferente. He recivido una suma lo bastante jugosa como para doblar lo que llevais ganado por toda la semana y aun que lo que pide el hombre es algo mas bien extraño, acepté.
Los dos gemelos se quedaron viendo a la bruja con incertidumbre y algo de miedo. No sabían que podía traerles ahora aquella vieja.
- Vereis al.. bueno le gusta... Demonios no se para que tantos rodeos. Quiere mirar como vosotros os acostais.
Los dos hermanos se tansaron tan visiblemente que una sonrisa burlona adorno los labios de la maestra. Pero Fred se dio cuenta de que aquello solo significaría gastar un lote de droga menos.
- Y quien es el hombre?- Pregunto Fred, para su alivio vio que su hermano tenia una ligera sonrisa en su rostro. Era ovbio que el también había caido en la solución de aquello.
- Es un viejo, la verdad parecería que se estuviera muriendo. Espero que no le de un infarto mientras os ve...
Tras estas palabras, un hombre de edad indefinida pero si con apariencía de ser bastante mayor, hizo aparición frente a ellos. El hombre estaba casi calvo ya y sus ojos, para asombro de los hermanos no eran como los demas viejos verdes que habían visto. Parecían calidos y alegres y eso de alguna forma hizo que algo dentro de los mellizos se contrajera.
- Vuestra habitación hoy sera la 34- Dijo la bruja entregando una reluciente llave a Fred- Estoy segura de que os gustara.
Dicho esto la mujer se fue y Fred y George tuvieron que ir hasta la habitación que les habían dicho. Cuando porfin llegaron y abrieron la puerta, los tres contuvieron el aliento. La habitación estaba decorada con un gusto exquisito y era del tamaño que la que ocupaba la vieja bruja. Una inmensa cama con postes que llegaban al techo y cubierta de unas sabanas color salmon y a la vista tan sedosas como la mejor seda, se encontraba en una de las paredes, frente a esta un enorme sillon de color marfil, daba al cuarto un ambiente acogedor. En otro de los lados habia una gran chimenea que por magia se mantenia encendida y generando el calor justo para estar comodo y por ultimo una barra con diferentes bebidas con una nevera oculta entre unas puertas corredizas de madera del suave color que los postes de la cama. Era una habitación preciosa y ciertamente valía una fortuna.
- Esto... La mujer queme atendió me dijo que vosotros dos... bueno estais acostumbrados a esto... ¿Es verdad no? No quisiera causar un trauma a nadie- La dulce voz del anciano sobresalto a ambos chicos y antes de poder razonar demasiado la pregunta Fred contesto:
- Si claro.. nosotros...
- Me alegro, la verdad es que nunca hubiera pensado que terminaria haciendo esto pero.. Bueno ya que vais a ser vosotros lo que hareís posibles que mi sueño se cumpla, no creo que pase nada por contaroslo- La voz del anciano enrronquecio y sus ojos se llenaron de lagrimas. Su aspecto tan fragil ahora parecia aun peor y ambos sintieron el impulso de consolar al hombre- Me estoy muriendo, no se cuanto tiempo me quedara, quizas un año, o quizas dos meses, eso no se sabe. Pero de lo quee stoy seguro es que mi fin esta pronto y... Buno... vereis yo tuve un hermano gemelo al que amaba y si, habeís oido bien, le amaba como los hermanos nunca deberían amarse, pero el murio antes de que yo pudiera confesarle algo de lo que sentia. Hace algo de tiempo me di cuenta de que mi sueño era ver el amor entre hermanos, y si eran gemelos mejor. Peor no os equivoqueis, no por el acto sexual, de algun modo, antes de morir quiero ver que no derrocmi vida y que el amor puede ser real entre dos personas, dejando a parte el hecho de que sean o no hermanos y tampoco teniendo en cuenta el sexo. Me llevo mucho tiempo decidirme pero... No me queda demasiado como ya os dije y mi reloj va dmasiado veloz como para tomarme muchas mas tiempo pensandolo, mi cancer no me lo permitiría.
Ambos hermanos estaban demasiado impactados por lo que habían escuchado como para decir palabra alguna. De cierta forma ambos podían reconocerse facilmente con el hombre, con un amor oculto y siendo incapaces de decirlo mientras por dentro morian lentamente presa de aquel dolor que avanzaba por su pecho cada vez que estaban cerca del otro. Lo peor es que aun empeoraba mas si se alejaban.
Pero algo de lo dicho por el anciano saco a George de sus cabilaciones y le hizo volver al mundo real.
- Esto.. Espere mientras vamos a servir unos tragos- Dijo el pelirrojo mientras por el brazo arrastrtaba a Fred tras suya. Al llegar a la barra saco dos vasos solo para disimukar y desesperado le hablo a s hermano
- Escuchaste lo que dijo?- Ante el tono de desesper de George Fred solo pudo fruncir el ceño
- A que te refieres?
- No podemos drogarle Fred, tiene cancer y la droga... la droga hace que el cancer avance con mayor rapidez- Como vió que su hermano era incapaz de reacionar George siguio- No lo entiendes¿Si le drogamos.. le estaremos matando!
Fred sintio como una puñalada iba directa a su corazon. ¿Y ahora que demonios harían? Fred miro al rostro de su hermano como si buscara allí las respuestas a sus dudas, pero solo encontro la misma desesperación que le llenaba a el.
- No podemos drogarle.. Le diremos que la vieja le mintio, que nosotros nunca lo hemos hecho y bueno... quizas se apiade de nosotros.
- Claro que se apiadara- Dijo Fred y sin quererlo su voz sono demasiado hiriente, pero el que le acorralaran no era algo demasiado agradable- Pero no lo entiendes? La vieja lo dijo para complacerle y nosotros.. bueno no podemos negarnos si no queremos que ella se entere y nos meta presos. george estamos atrapados. No podemos drogarle y no podemos escaquearnos.. No se que demonios vamos a hacer.
Los dos hermanos se acercaron a sentarse en la cama miramndo de reojo como el hombre se ponia comodo en el sillon y miraba espectrante hacía su dirección.
- Mira George... No se como decir esto pero... Tenemos que hacerlo, no nos queda otra salida al menos que queramos matar al viejo.
George miro a su hermano con una expresion de crudo dolor reflejado, y no por el hecho de tener que acostarse con el, dios sabía que había pocas cosas que deseara más. Pero el ver que su hermano lo tomaba como si fuera algo totalmente horrible hasta el punto de compararlo con la muerte de alguien... Sin quererlo las palabras que se repetian en su mente y en su corazon salieron libremente por sus labios.
- Tanto asco me tienes que preferirias matar al pobre hombre que tocarme si quiera?- Una solitaria lagrima rodo por el sonrojado rostro del pelirrojo y Fred sintio como si su corazón se detuviera de golpe. Pero George, quizas envalentonado por la historia del hombre que en aquel momento les miraba desde el sillon con expresion interrogante, solto su mayor secreto, aquel que consideraba oscuro y que nunca pensó en contar.- A mi me pasa algo parecido a lo que le pasa al ese hombre¿sabes? Desde hace mucho tiempo estoy... estoy enamorado de ti Fred, nunca me atreví a decir nada por que se como te debe de estar sonando esto pero.. No aguanto más y...- Las palabras fueron bruscamente cortadas cuando unos labios se apoderaron salvajemente de los de George.
Este solo atino a quedarse con los ojos bien abiertos viendo como su hermano practicamente le devoraba la boca. Las lagrimas que ahora salian libremente fueron secadas por una mano suave que tras recorrer ambas mejillas del muchacho se poso en su nuca. George podia sentir cada fibra del cuerpo de Fred sin que este le tocara, solo aquellos labios que ordenaban a su boca abrirse a el y la mano insistente que acercaba su cabeza más hacia la del otro. Con un gemido George abrió los labios dejando que la lengua de Fred entrara en su boca y cuando sintio como esta acariciaba cada rincon de su ser, el mismo tomo la iniciativa empezando así una danza por tomar el control de aquel beso.
A ambos les hubiese gustado quedarse así por el resto de sus vidas, pero las fuerzas de la naturaleza ganaron aquel pulso cuando sus pulmones pidieron algo de oxigeno. Las cabezas se separaron y Fred, apoyando se frente en la de su hermano mientras sus brazos rodeaban el esbelto cuerpo del otro, dejo que todo lo que había estado sintiendo fluyera de el.
- Gracias George, gracias por ser tan valiente. Yo tambien te amo y.. puede que si tu no hubiese tenido el coraje de decirmelo yo nunca lo habría dicho tampoco y poco a poco... poco a poco me habría ido apagando por no tenerte junto a mi. Tenía miedo, mejor dicho estaba aterrorizado por lo que sentía por que aun que te ame de la forma más pura que se puede amar yo sabía que algo no era normal. Pero de alguna forma tu lograste que todo eso desapareciera. Mis dudas, mis temores...
No hicieron falta más palabras para que cada uno supiera lo que albergaba el corazon del otro. Quizas por eso que dicen de que los gemelos pueden llegar a comprenderse mejor que nadie aun sin palabras, pero el caso era que como si por mutuo acuerdo fuera, ambos se tumbaron en la cama y los dos sabían de alguna forma que el que hiciera suyo al otro sería Fred, quizas por ser el más grande, aun que por poco, o quizas por que había tenido menos tiempo para habituarse al hecho de ser poseido. pero con el tiempo los papeles se intercambiarian e igual que su amor, la pasión entre ellos jamas se apagaría.
((((((AQUÍ EMPIEZA LO EXPLICITO, INTENTARE NO SER DEMASIADO.. PERO NUNCA SE SABE, YO YA AVISO.))))))
Fred recosto a su hermano entre aquellas suaves sabanas situandose junto a el, ambos se habían olvidado por completo del hombre que desde un sillon, les miraba con lagrimas de felicidad en sus calidos ojos. Fred llevo sus labios a los del otro pelirrojo acariciandolos levemente primero, como para probar su sabor pero cuando sintio como su hermano mordía levemente su labio inferior en slenciosa protesta, el beso fue profundizado y su lengua penetro en la boca del otro.
Las manos de Fred fueron hacía el pecho de George, el pequeño y ajustado chaleco blanco no era ningún impedimento para sus caricias, pero Fred no se sentiria satisfecho hasta poder tocar cada rincon de su hermano, por muy oculto que estuviera, y para ello aquel chaleco estorvaba.
George, al sentir que su hermano le libraba de la ropa, el mismo empezó a desnudar a Fred, primero la camisa para poder tocar asi el suave pecho de su hermano y despues sus manos se diriguieron hasta el borde de sus pantalones, pero entonces la boca de Fred abandono los labios de George y acercandola a su oido le susurro
- No pequeño, vas demasiado deprisa y si tocas ahí no aguantare demasiado
Dicho esto la cabeza de Fred fue bajando por la culumna del cuello de su gemelo para despues ir dejando besos húmedos por todo el pecho, evitanto todo contacto con los pezones, hasta que de pronto sus labios atraparon uno de ellos en la boca subcionando suavemente pero con insistencia hastaque un sonido ronco y adorable para los oidos de Fred salió de la boca de su hermano.
La boca de Fred dejo de torturar aquel pezon para empezar con el siguiente sintiendo como su hermano arqueaba su espalda en busca de más contacto haciendo que sus caderas entraran a la vez en un mayor contacto.
- Eres tan lindo- Dijo Fred sin atisvar si quiera lo cursi que sonaban sus palabras mientras sus manos se diriguian hacía los pantalones de George y su boca iba dejando una estela de besos por el estomago hasta llegar al ombligo. Allí la jugetona lengua se detuvo para esplorar la pequeña cabidad y al instante siguiente George pudo sentir como era despojado de su corto y muy ajustado pantalon y de su ropa interior,
- Espera..- Dijo George intentado protestar al ver donde se diriguia la lengua de su hermano y demasiado avergonzado por lo que iba a venir a continuacción.
- Tranquilo, solo dejate llevar- Fred cogio entre sus manos el erecto miembro de su hermano para acariciarlo en toda su extensión suavemente, despues lentamente bajo la cabeza hasta depositar n ligero beso en su punta. George casi se cae de la cama por la impresión. Aquella sensación era demasiado abrasadora y excitante.
- Pero...- Intento de nuevo protestar entre jadeos, sin embargo sus manos no alejaban a su hermano, al contrario, estaban situadas en su cabeza acariciando su cabello y tirando de el a veces sin darse si quiera cuenta.
Fred jugo un rato con la punta del miembro de su hermano para despues metersela completamente en la boca y subcionar agarrando las caderas de George para evitar así sus embestidas, pero cuando los gemidos y gritos de placer de su hermano le excitaron tanto que penso no poder aguantar más, el miembro entero de George fue a para a su boca y con un lento vayven en pocos minutos George llego al climas corriendose en la boca de su hermano.
- Lo siento- Dijo George al ver restor de su esencia en los labios de Fred, pero este simplemente le beso y despojandose de sus ropas lo más rapido que pudo solo dijo-
- No lo sientas, todo lo que viene de ti es exquisito
En ese momento Fred se tumbo completamente sobre su hermano, quien pudo notar la erección del chico pujando contra su estomago. Con una sonrisa ladina George llevo su mano hasta ella y antes de que Fred supiera sus intenciones empezo a masajearla.
Los hombros de Fred se tensaron y cuando estaba a punto de correrse hizo a su hermano separarse de el y llevando uno de sus dedosa la boca de George hizo que chupara tres. Despues deslizo esa misma mano hasta la entrada del otro pelirrojo y lentamente, olvidando su palpitante excitación que pedía a gritos entrar en aquel calido cuerpo de una embestida, introdujo uno de sus dedos en la estrecha entrada de George.
Los otros dos dedos siguieron el mismo camino facilitando asi la entrada del miembro de Fred, mucho más grande.
- Tranquilo, te dolerá algo, pero intentare ir despacio- Dijo Fred a su hermano mientras se colocaba en posicion para entrar en el. Lentamente introdujo su miembro poco a poco y se maravillo de aquella sensación. Era mejor de lo que nunca había esperimentado y por lo visto a su hermano le pasaba lo mismo por que gemidos de placer y no de dolor salian de sus lñabios. Cuando Fred empezo a moverse lentamente George le sigio el ritmo con sus caderas, pero no duraron mucho y a los pocos instantes las embestidas se hicieron mas rapidas y profundas haciendo que en poco tiempo ambos terminaran. Uno en el estomago de su hermano, y el otro en el interior de George.
(((( YA TERMINO LO FUERTE.. NO HA SIDO GRAN COSA PERO... ESPERO QUE OS GUSTARA)))))
Cansados, sudorosos y más felices de lo que nunca habían estado, los dos chicos se acurrucaron en la inmensa cama y al poco tiempo ya tras unas cuantas caricias y mimos ambos se quedaron dormidos. Ninguno recordó lapersona que desde el sofa les miraba radiante. Por fin había cumplido su sueño. Había visto el amor mas puro que se puede dar y había sido entre dos gemelos.
- Te echo de menos hermano- Susurro el anciando mientras se levantaba para abandonar la habitación con una última mirada a los dos chicos que felices, dormian en la inmensa cama en merecido descanso.
La semana que siguio paso muy rapido. Demasiado en opinion de los dos hermanos. Las noches las pasaban juntos ya que cuando se deshacian de sus clientes, ambos se encontraban en una de las habitaciones a demostrarse todo su amor. Por la mañana era siempre la misma rutina, pero esto hacía que ambos se sintieran seguros. Mientras todo siguiera así, serían felices.
Pero todo tiene su fin y llegó el día en que ambos tenían que abandonar el lugar y volver a sus vidas. Algo realmente aterrador. ¿Como dirian a su familia todo lo que había sucedido¿Como explicarían lo que ahora había entre ellos?
- Vamos Fred, termina tu maleta. Recuerda que MacGonagall dijo que podiamos salir en cuanto quisieramos.- Dijo George quien en aquel momento había entrado al cuarto de su hermano con su maleta ya en la mano. Pero Fred aun seguía obstinadamente tirado en la cama sin querer mover un dedo.
- ¿Y si nos quedamos aquí?- Dijo Fred esperanzado, pero su hermano solo le miro con enojo
- ¿Te has vuelto loco? Que pasaría cuando la droga se acabara? Ademas echo de menos a mama y papa. Y aun que nunca creeria que diria esto... tambien a nuestros hermanos.
- Pero George...- Fred se levanto de la cama y se puso detras de su hermano abrazandole por la espalda y pegando su cuerpo al del otro completamente- ¿Como puedes estar seguro de que las cosas afuera seran iguales? Me da miedo- Reconocio el chico con voz penosa
George se dio la vuelta y devolviendole el abrazo a su hermano deposito un breve pero no por ello menos intenso beso en sus labios.
- Tranquilo, ya veras como todo sale bien, no se lo diremos a nadie por ahora, lo haremos cuando ambos estemos preparados.
- Y si al salir ya no me quieres?- Dijo Fred con un mohin que hizo a su hermano soltar una carcajada.
- Vaya Fred... a veces si que eres insoportable, pero no sabía que tu fueras consciente de ello.
- Muy gracioso.- Fred se tiro boca abajo en la cama separandose de los calidos brazos de su hermano.
- Nunca te dejare de querer- Dijo George colocandose junto a su hermano y dandole la vuelta- Eres lo más importante en mi vida y pase lo que pase... seguiremos juntos. Te lo prometo.
George se agacho y planto un beso en los labios de su hermano. Cuando sintio las manos de Fred en su trasero apretandole contra sus caderas, George mostro una sonrisa diabolica y separandose de su hermano le dijo:
- Bueno Fred, nada de besos hasta que termines tu maleta- Y con un último e "inocente" toque sin querer en el miembro ya casi despierto de su hermano, dejandolo así más deseoso de contacto, George salio del cuarto con una fuerte carcajada.
- Eso es chantaje!- Grito Fred, pero sus palabras se perdieron cuando su hermano cerro la puerta y no fueron oidas por nadie.
15 minutos mas tarde Fred se encontraba en el cuarto de su hermano con la maleta en la mano y esperando pacientemente a que su hermano terminada de colocarse bien la ropa. Despues del rápido revolcon que habían tenido, las ropas de su hermano parecian que habían estado metidas hechas una bola en el fondo de un armario durante meses.
- Maldito seas Fred, te juro que no dejare que te me acerques al menos por dos semanas- Dijo el chico mientrasse miraba en el espejo con ojo critico los chupetones que su hermano le había dejado por todo su palido cuello. Con un suspiro se levanto el cuello de su jersey tanto como pudo y cogiendo su maleta salio sin esperar si quiera a su hermano que aun se reia de el.
Los dos bajaron hasta el piso de abajo y allí para su sorpresa estaba su profesora, esta les dijo claramente que una vez salieran de allí un hechizo les impediria decir nada a nadie sobre lo que había ocurrido allí y para mayor sorpresa de ambos, la vieja dles dio un fajo más bien demasiado abundante de dinero a cada uno.
Cuando por fin los dos se vieron fuera, sin mirar si quiera hacía atras donde se encontraba la supuesta vieja casa abandonada y adornada con dinero, se cogieron de la mano y caminaron de vuelta a su casa. Y aun que esta autora sabe que el cuento no acaba como el de Hansel y Gretel, tendreis que conformaron con que los dos chicos fueron felices . Mantuvieron su relacion en secreto por un tiempo, en realidad lo que les descubrio fue su hermano Ron que al entrar una noche al cuarto de baño casi sufre un infarto con la escena que se encontro allí y de la que los personajes principales eran sus dos hermanos gemelos. Esta autora deja a vuestra imaginacion lo que el pobre pelirrojo pudo ver y como casi todo cuento decente termina.. colorin colorado.. Este cuento se a acabado ya que si bien la sociedad no admite el incesto, nadie manda en el corazon de las personas, si no que se lo digan a nuestros Hansel y Gretel, que a pesar de todo vivieron felices para siempre y comieron perdices, o al simpatico anciano por el cual ellos se confesaron su amor, que tuvo que esperar a morir para volver a ver a su hermano y confesarse y es que si hay algo en la vida que es cierto es que los sentimientos confesados son probablemente los que antes se llegen a realizar.
Esto.. quizas debería empezar disculpandome por mi demora.. Para explicaros de modo rapido... mi ordena se me rompio y todo lo que llevaba escrito del capi lo perdi. Despues tarde en formatearlo su tiempo y como veis el fic tiene faltas de ortografia... aun no tengo oficce! TT Espero que os guste el final, ya se que termino algo apresurado pero no podía seguir alargandolo, aun que bueno eso a mi no me habria importado. Termine cogiendoles a los dos mucho cariño. Para los que les hayan gustado todas mis historias o les apetezca leer mas cuentos, la verdad es que no se cuando hare el siguiente ya que me pondre a actualizar mis demas fic si no quero que algun lector me mate... Un saludo a todos aquellos que me leyeron y muchas gracias especialmente a los que me dejaron comentarios animandome Espero veros pronto y.. Se admiten todo tipo de ideas para mi proximo cuentoXD, parejas, cuento que quereis... bueno ya sabreis vosotros...
