Al lector:
Advertencias:
En este cap apenas pueden verse unas ligerísimas pinceladas del shonen ai, quien no guste del tema puede leer tranquililito
Disclaimer: FMA, como es bien sabido, no me pertenece... es de Hiromu Arakawa y de todas las empresas que poseen sus derechos con fines de lucro(seh...)
Dedicado a:
Kayter, se lleva el crédito por el título
Y por ser tan buena amiga...
Soledad entre gotas de lluvia
Gris, seco, amargo...
Palabras perfectas para describir una ciudad de pecados...
Caminar por el mercado durante un día de semana era algo insoportable, mas si vas con un niño temeroso colgado de tu brazo. Jamás logró entender al superficial Munich, a pesar de ser su ciudad natal, jamás gustó del ambiente de aquel insignificante pedazo de tierra germana, tierra de hombres y mujeres esteriotipados, casi iguales: cabellos rubio claro y ojos en diversas tonalidades de azul.
Y desde el estallido de aquel monstruo, le odiaba a un más.
'Monstruo', murmuró por lo bajo, captando la atención del pequeño
¿Por qué nunca me dices quién es el monstruo?
Bah, tienes diez años... después resulta que sufres pesadillas
Hei-chan, siempre eres malo conmigo
¡Hey, no es que sea malo... lo hago por tu bien
Subió al niño sobre sus hombros mientras este reía alegremente y ambos se marcharon de aquel funesto lugar, después de todo, llevar a cabo los mandados siempre era cosa simple. Caminaron por la ciudad a paso suave, para alargar el camino a casa, el fastidioso y monótono lugar al que llamaban descuidadamente 'hogar'. A Hei le pertenecía aquella casita y sin embargo no la sentía como un espacio propio, ni él, ni el pequeño Al ni su compañero Edward.
Edward.
Sonrió al pensar en él, y al parecer era una sonrisa muy alegre, pues logró captar la atención de Al, quien todavía iba sobre sus hombros.
¿En que piensas¿Por qué estás tan feliz?
¿Alguna vez te he dicho que haces demasiadas preguntas?
Hei onee-chan... estás pensando en mi nii-san¿no?
De carmín se tiñeron las mejillas del joven alemán, quien trató de disimularlo mirando hacía una 'muy interesante' maseta de flores sobre el balcón de una ventana...
¿Sabes, cuándo estabas en coma eras calladito
¡Eso no ha sido gracioso!... pero... que pienses en mi nii-san y te pongas feliz no tiene nada malo
¿eh?
Sí, porqué cuando yo pienso en mi nii-san... ¡Me siento muy feliz también!
Ya veo.
El joven Heiderich sonríe contento y al levantar la vista se da cuenta que han llegado.
A casa...
A su hogar...
¿Cómo pueden llamarlo hogar?
No es más que un postizo término de sociedad
No es nada
Hogar es el lugar donde sientes que tu corazón es dichoso
Dónde te sientes feliz...
...y amado...
Las malditas llaves volvían, una vez más a atorarse en la cerradura de la puerta. Les daba una y mil vueltas y aún así el cerrojo se negaba a moverse. Colocó un pie sobre la inútil tabla de madera y comenzó a sacudirla violentamente, gritando miles de groserías inimaginables y tan distraídamente que no se dio cuenta que por atrás le observaban dos jóvenes
¡Nii-san, jamás había escuchado esas palabras... ¿es otro idioma?
¡Al!
Edward dejó de forcejear con la desdichada puerta y se volteó para abrazar, cariñosamente, a su hermanito bajo la atenta mirada e Heiderich. Era común ver aquel par de hermanos saludarse tan efusivamente, aún así, al verlos, sentía una extraña sensación en su corazón...
Sólo es aprensión
No es nada
Alphonse... ¿aún vives?
Hei sacudió su cabeza para ver a Ed, quien había interrumpido sus pensamientos
¿Te refieres a mí?
Pues sí... ¿nos abres la puerta?... rompí mis llaves...
Te comportas como un prehistórico
Ah, cállate
Ambos soltaron sonoras carcajadas, sólo pararon al darse cuenta que la puerta llevaba más de tres minutos abierta y además comenzaba a llover... en Munich siempre llovía a raudales, como si cielo entristeciera ante la hipocresía de la ciudad...
La hora de la merienda siempre era agradable, un bonito momento para compartir, un momento dónde Edward dejaba el trabajo de lado y volvía a ser el explosivo y enojón muchacho que solía ser. Hei, hacía la labor de 'amo de casa' preparando lo que consumían en el momento y Al se dedicaba a asaltar a su hermano con preguntas sobre lo que había hecho durante el día
Aparentemente, esa era la paz que a todo el mundo cautivaba...
Pero... ¿por qué podía sentirse un vacío, un hueco allí?
¿Por qué habitaba un sentimiento tan extraño?...
Ey, Hei... ¿qué hicieron hoy?
Pues... los mandados, la farmacia, el mercado... ya sabes, lo típico
No puedo creer que llevemos un año aquí y todo se mantenga de estar manera tan monótona
¿A qué te refieres nii-san¿Acaso no eres feliz aquí?
Ed calló. Se sintió incómodo, no quería perturbar ni a Al ni a Hei, este último le miraba sospechosamente. Pidió, mentalmente a gritos por algo que cambiará el tema y su deseo se cumplió... no del modo que hubiera querido. Su hermanito había comenzado a toser estruendosamente.
¿Al?
Alphonse se acercó para tomarle la temperatura, al parecer no tenía nada
¿Te sientes muy mal?
No... en serioAlphonse sintiendosé, ridículamente, cómo una madre, le envió a la cama. El niño obedeció obedientemente. Ed le miró preocupado
¿Qué crees que sea?
Prefiero no sacar conclusiones ilusas e inútiles...
Y afuera seguía lloviendo.
Cuando crees que todo está bien...
Algo obligatoriamente debe fallar
...Tú sabes eso mejor que nadie, Ed...Notas de Autora:
Bueno, soy yo... otra vez y con fic nuevo xD, será de unos dos capítulos quizás y que quede claro que esto va antes de mi fic Marchitarse, además va después del final de la serie y es alter final y alter película(okey, nadie me esta entendiendo, soy un desastre xD) por eso es que nombro a Al cómo un niño de diez y no trece años, por eso es que Heiderich esta vivo y por eso es que los tres conviven juntos y 'felices' (los que leyeron mi otro fic saben que la 'felicidad' está por morir, jo jo jo). Tal vez este raro... pero yo iba a subir esto el sábado xDUu, me adelanté porque cierto baterista le ha dado triple trabajo a mi pobre voz xD (te voy a matar). Bien, espero poder actualizar todo el sábado, nos leemos y quiero reviews xD!
PD: Nada de flames, portensé bien ¿eh? ;312 de Oct. Del 2005
