28 de febrero de 1998.

Al día siguiente (del 25 de febrero) encontré a Draco sentado a la orilla del lago. Me acerque y me senté a su lado izquierdo. Hacía una hora que habíamos tenido nuestra ultima clase y yo estaba completamente decidida comentarle lo que había escuchado la tarde anterior.

Abrí mi boca para hablar, pero antes de que pudiera salir algún sonido de ella, Draco inicio la conversación.

- Creí que hoy no platicaríamos…-

Volví a abrir mi boca, pero nuevamente fui interrumpida antes de poder decir algo.

- … Después de lo que te dije ayer.- él no me miraba, mantenía su vista fija en el lago.

- Entonces… ¿No lo imagine?

- ¿Imaginarlo?- me volteo a ver- fue tan real como que tú y yo estamos sentados, platicando.

Nos miramos a los ojos, no sé cuanto tiempo estuvimos así.

- ¿por qué creíste que no platicaríamos hoy?- le pregunte con curiosidad.

- Porque, talvez, estarías confundida, meditando la posibilidad de algo entre tu y yo, creí que en 3 días me darías una respuesta.

- ¿3 días? me basta una tarde, pero… sí estoy confundida, por eso vine, para que aclararas mis dudas.

Draco volvió a mirar al lago, luego sonrió, no sé por que estuve apuntó de perderme en esa sonrisa, pero no podía permitírmelo, este asunto tenía que resolverse.

- Por eso me gustas.- dijo aún sonriente.

Me desconcerté, ¿qué habría dicho o hecho yo para que él dijera eso?

Él volteo a verme, y pude ver sus ojos grises como nunca antes, tan llenos de amor… hacia mí. Al parecer él noto m i desconcierto, porque continúo.

- Porque tu eres diferente a todas las demás chicas. Tú no te preocupas por cosas como: qué ropa esta de moda o si te pusiste el maquillaje adecuado.

Sin querer y sin poder evitarlo, me sonroje. Y sin saber cuando ocurrió, me di cuenta de que Draco estaba acariciando mi mejilla con su mano derecha.

- Porque tú eres hermosa a tu modo, y ese es el modo que siempre estuve buscando en una chica.

Comenzamos a acercarnos, pude percibir su aliento a menta. Me deje llevar por la situación.

Llegaron a mi mente todos los recuerdos en los que habíamos estado juntos en los últimos 6 meses, tan rápido como un rayo llegaban, y de la misma forma se iban, y en todos esos momentos yo había sido feliz, realmente feliz.

Nuestros labios se tocaron, después de un momento nos separamos, un maravilloso e inolvidable momento.

Nuestras narices estaban a milímetros de distancia, pudimos habernos dado otro beso en cualquier momento, pero aún no terminábamos de asimilar la mezcla de emociones recién ocurrida: felicidad, ternura, deleite, incluso… amor.

Mi menta parecía una computadora trabada, que acababa de ser infectada por un horrible virus y, como si alguien le dieras un golpe al ordenador, volví a procesar la información.

- Draco, yo…- fueron las únicas palabras que pude articular.

Él me miraba nervioso, como si hubiera hecho algo malo.

Lo abrasé, al principio él no sabía que hacer, luego correspondió el abrazo.

- Gracias.- le dije

Nos separamos, ahora era él el que se veía confundido.

- Gracias por todo, por haberme hecho tan feliz en estas últimos 6 meses, gracias.

Nos sonreímos, ya no había más que decir, todo estaba aclarado.

Me recargué en su hombro, Draco me pasó su brazo por la cintura. Y nos quedamos viendo el lago…

Fue la mejor tarde de mi vida, y descubrí algo: Sí es posible que alguien te guste sin que siquiera tú mismo lo sepas.

¿Y qué hay de Ron? nos volvimos a pelear, a la mañana siguiente me reclamó por besar a Draco, en esa pelea quedó todo aclarado, no nos volveremos a hablar a menos que sea absolutamente necesario.

Atte.

Hermione

Granger.

Fin.

-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+-°+

Un record, 4 días en escribir este fic.

Gracias por los reviews, pero creo que tengo que disculparme por destrozar al R&H, me sentí obligada a hacerlo, no me gusta la pareja.

En fin, saludos a tods los que estén leyendo esto, desde México, hasta toda Latinoamérica.

Atte.

Kellyween

Miembro de la orden Draconiana

Harry&Mionefanfiction