Hey! Aquí está por fin el segundo cap. Espero la verdad no me maten (Frine mira aRiku Lupincon sospecha ¬.¬), cuando terminen de leer sabrán por qué lo digo jeje, en fin, ya saben que no gano nada con esto, todo es de Rowling. Es una historia yaoi y con la mejor pareja Harry/Draco, advertencia, en este cap hay lemon. Gracias a Amidala, Isobo (n.n) y a Tharapor sus comentarios y pues… a leer.
Capítulo 2. Nuestro amor
-Harry?
-Draco? Hey como estás! –dijo el moreno con una sonrisa.
-Bien y tú?
-Genial.
-Se conocen? –preguntó interesado Kyle al ver la expresión de Draco.
-Sí, bueno, hace una semana nos conocimos en una librería –respondió Draco con una sonrisa.
-Ya veo –dijo Kyle poniendo cara de "voy a hacer algo que luego me agradecerás"- me parece genial, porque no platican mientras hablo con Ron unos minutos.
-Con gusto –respondió Harry. Ron tenía cara de "qué rayos pasa" y cuando Kyle lo jaló lejos de ahí se resistió un poco pero al final lo siguió.
-Y... cómo te fue en tu examen Harry –Draco miraba al chico frente a él.
-Muy bien, no estuvo tan difícil y estudié bastante, pero de no ser por ti hubiera llegado tarde, gracias otra vez.
-Cuando quieras, te parece si salimos a la terraza para platicar más tranquilamente, la música está muy fuerte.
-Sí, mejor, casi no puedo escucharte –respondió Harry con una radiante sonrisa.
Salieron a la terraza, solo habían algunos chicos charlando, admiraron la bella vista del penthouse del centro de la ciudad. Se sentaron en unas sillas.
-No has aparecido por el café en toda la semana –murmuró el rubio mirando al moreno.
-Si, bueno –el rostro de Harry se entristeció ligeramente pero enseguida recuperó su sonrisa- surgieron complicaciones, no pude asistir a la escuela tampoco.
-Qué complicaciones? –preguntó Draco intrigado notando el momentáneo cambio en Harry.
-Oh, no importa, ya ha pasado.
-Bien –aceptó el rubio aunque aún seguía intrigado –Harry –dijo cambiando de tema al ver que el chico no quería hablar de ello- te gustaría salir a la disco el próximo sábado? –Harry se sorprendió por la propuesta tan repentina, Draco lo notó y agregó- voy con unos amigos y me gustaría que fueras, digo, tú mencionaste que querías salir a divertirte -Draco se pateó mentalmente, debió haber esperado un poco más pero la propuesta abandonó su boca sin pensar.
-Yo... no lo sé, tendría que preguntarle a mis padres, pero lo más probable es que sí, ya sabes, utilizaré mi excelente calificación en el examen para convencerlos n.n
-Me parece una buena estrategia –el rubio rió divertido ante la dulzura del chico –dame tu teléfono y yo paso por ti, te parece?
-Me parece perfecto –Harry le dio el número de su celular y quedaron en que el rubio lo llamaría para avisarle la hora en que pasaría por él. Siguieron charlando un buen rato, conociéndose cada vez más, Draco estaba fascinado por ese chico, era inteligente, apuesto, dulce y muy maduro para su edad, tenía que admitirlo, se sentía atraído por él.
-Draco! –el rubio se giró y se encontró a su amigo dirigiéndose hacia él- dónde rayos te habías metido, hace una hora que te estoy buscando.
-Calma Blaise, ya me encontraste ¬.¬- el recién llegado miró al acompañante de su amigo –Blaise el es "Harry Potter" –indicándole con el tono que era de quien le había hablado- Harry él es mi amigo Blaise.
-Oh... jeje, mucho gusto –dijo el chico dándose cuenta de su intromisión.
-Un placer -respondió Harry estrechando la mano de Blaise.
-Bien chicos, los dejo, tengo que... eh... ir por allá –dijo señalando una dirección al azar y yendo hacia ella.
-Tu amigo es extraño-comentó Harry riendo una vez que Blaise desapareció.
-Y eso que apenas lo conoces u.uU –murmuró Draco divertido.
-Escuché eso! –un grito provino de algún lugar y ambos chicos rieron ante esto.
-Dónde habrá quedado Ron? –se preguntó el ojiverde mirando alrededor- vine con él y no lo he visto en un buen rato.
-Ron y tú...?
-No –sonrió el moreno- él es mi mejor amigo, estudiamos juntos, es todo.
-Oh, ya veo –Draco trató de ocultar una sonrisa- no te preocupes, debe estar con Kyle.
¬.¬
-Así que a Draco le gusta ese chico –preguntó un incrédulo Kyle, se encontraba en la ventana junto a Blaise mirando a la pareja.
-Sí, y al parecer mucho, solo míralo, está embelesado! –sonrió Blaise mientras miraba como el rubio reía en la terraza a lo que le decía el ojiverde.
-Pues compañero, tenemos que ayudarlo -dijo Kyle resuelto.
-Así es, ya es hora de que nuestro querido amigo siente cabeza y me agrada ese chico para nuestro Draco.
-Mi primo me ha hablado mucho de él y parece agradable, también doy mi aprobación jajaja.
-Qué sucede? –era Ron que recién se había acercado a ellos.
-Que bueno que te veo primo, necesitamos tu ayuda.
-Qué rayos tramas a hora Kyle? –cuestionó el pelirrojo.
-Nada, pero dime, te cae bien Draco?
-Sí, aunque aún no veo el punto.
-Escucha, al parecer a nuestro amigo le gusta tu amigo y pues... –dijo Blaise.
-Queremos ayudarlo –terminó Kyle- y para eso necesitamos que nos ayudes.
-Pero...
-Solo míralos- Blaise acercó a Ron a la ventana- se ven bien juntos.
-Sí, pero Harry no es de los chicos que les gustan las aventuras como ustedes comprenderán ¬.¬
-Por eso ni te preocupes –respondió Kyle- tampoco a nuestro Draco, ha salido con algunas personas pero lo que él quiere es algo estable, comprendes?
-Bien, me convencieron n.n
-Que difícil eres Ron ¬.¬
-Cállate Kyle ¬.¬, y qué tengo que hacer?
-Vete –contestó Blaise.
-Eh? O.o
-Sí, vete, así Draco llevará a Harry a su casa, no te parece un plan genial? n.n
-Y lo pensaste tú solo Kyle? ¬.¬
-Muérete Ron.
-Chicos, chicos –interrumpió Blaise- enfoquémonos en nuestro asunto por favor.
-Bien ¬.¬ –respondieron los primos sin dejar de enviarse miradas asesinas.
O.o
-Y es por eso que me encanta.
-Vaya, nunca lo hubiera creído –reía Draco ante los comentarios del moreno.
-Harry? -el moreno se giró al escuchar su nombre y vio a su pelirrojo amigo que se acercaba con cara de preocupación.
-Ron, dónde estabas?
-Eh… hablando con Hanna, tengo que irme amigo, espero no te moleste pero no puedo llevarte a tu casa.
-Por qué no lo llevas tú Draco? –dijo Kyle mientras se acercaba junto con Blaise.
-Si Harry quiere, no tengo ningún problema –Draco bendijo a sus amigos, definitivamente este era un plan de ellos, esas caras los delataban.
-Bien Ron, no te preocupes, me voy con Draco.
-Genial n.n entonces te veo el lunes en la escuela, bye chicos.
-Bye Ron –y el pelirrojo se fue a... pues no sé, a perder el tiempo por ahí n.n.
La fiesta se prolongó hasta el amanecer y Harry y Draco no se habían separado ni un instante, bailaron, charlaron, bebieron (moderadamente claro) y llegó la hora de irse, se despidieron de Kyle y Blaise y salieron rumbo a casa de Harry (los chicos le había guiñado un ojo al rubio deseándole que todo saliera bien, Draco solo sonrió). Llegaron a casa de Harry, se encontraba en una zona de clase media alta, al parecer los padres de Harry eran pintores y les iba bastante bien, de ahí la vena artística del ojiverde.
-Gracias por traerme Draco –Harry se giró en el asiento y miró al joven a su lado una vez que éste se hubo estacionado a las afueras del hogar de los Potter.
-Un placer –el rubio se le quedó mirando y no pudo contenerse, alargó su mano y atrajo el rostro de Harry para besarlo, Harry no hizo nada para detenerlo. El beso fue suave, tierno, breve, se separaron.
-Me gustas Harry, me gustas mucho.
-Tú también me gustas Draco –respondió el moreno con una sonrisa y con el rostro algo sonrojado.
-Me gustaría verte más seguido, ya sabes, para conocernos un poco más, qué dices?
-Me encantaría –Harry se acercó y se unieron nuevamente en un tierno beso.
A partir de ese momento salían constantemente, a cenar, al cine que a Harry le encantaba, conciertos, fiestas, en fin, a todos los lugares donde suelen ir los chicos de su edad, a veces iban con Blaise, Kyle y Ron o generalmente lo hacían solos. Algunas veces, Harry no podía ver a Draco por varios días, el rubio le cuestionaba la razón pero el moreno solo contestaba que estaba muy ocupado, castigado o cansado, explicación con la cuál Draco tenía que conformarse. Llevaban un par de meses juntos pero sin un compromiso serio aún por parte de ninguno, solo salían y se divertían con la compañía del otro, pero Draco pensaba que ya era el momento de dar el siguiente paso y así lo hizo una noche que llevó a Harry a conocer su penthouse.
-Pasa Harry, esta es mi casa –el ojiverde atravesó el umbral y se quedó maravillado con el lugar, exudaba elegancia y sofisticación y sobre todo una gran calidez, tal como Draco.
-Vaya, es muy bella, me encanta! –dijo el moreno con una encantadora sonrisa.
-Me alegra que te guste –dijo mientras abrazaba al chico para luego besarlo suavemente, aún no habían llegado más allá, solo se habían acariciado y besado, eso sí, cada vez con más pasión. Harry se separó y se sentó en un sillón.
-Y bien, para qué hemos venido? –Draco no esperaba esa pregunta tan directa, pero ya estaba ahí y no podía dar marcha atrás.
-La razón por la que te he traído es para hablar de nosotros –Harry se tensó ante esto, Draco se puso de rodillas frente a él para verlo a los ojos- hemos salido por varios meses y me gustaría que nuestra relación fuera un poco más seria y es por eso que yo quiero pedirte que...
-No puedo –lo interrumpió Harry en un murmullo.
-Disculpa? –cuestionó Draco confundido.
-No lo digas, por favor –Harry había bajado su verde mirada.
-A qué te refieres? –dijo Draco con una sonrisa pensando que tal vez Harry no había entendido lo que quería pedirle- quiero que seas mi novio.
-No puedo –repitió el ojiverde apretando fuertemente los ojos para evitar que las lágrimas escaparan de sus bellos ojos.
-No te entiendo –Draco se levantó aún con la vista en el chico frente a él –acaso no sientes lo mismo que yo? Acaso no quieres?
-No es eso –Harry se levantó y miró a Draco a los ojos- es solo que... –dudó en como explicar sus razones- no puedo prometerte algo a largo plazo y no es porque no quiera…-se apresuró a aclarar- es porque no puedo.
-Sigo sin entender – Draco estaba muy confundido, se alejó un poco mientras pasaba una mano por su cabello–entonces solo querías una relación sin compromisos, no es así?
-No es eso –Harry estaba empezando a desesperarse, podría decirle lo que en realidad ocurría pero no sabía como iba a reaccionar Draco ante la verdad, tal vez lo rechazaría o le tendría lástima, que era algo que no podría soportar, se había enamorado de él perdidamente, pero no podía prometerle algo que no podía cumplir, empezó a sentir un fuerte dolor en su cabeza pero trató de explicarse, no quería perder a Draco así- me he enamorado de ti pero... –se tambaleó, el dolor aumentaba.
-Harry, estás bien? –Draco vio como Harry se agarraba de una pared y cerraba fuertemente los ojos con una expresión de dolor.
-Yo solo... –ahora no, rogaba el moreno en su mente- no quiero lastimarte... Draco... –fue todo lo que pudo decir antes de perder el conocimiento y caer desmayado. Draco se asustó y corrió hacia donde yacía el moreno.
-Harry, Harry! –al no obtener respuesta lo recostó suavemente y fue al teléfono para llamar una ambulancia.
u.u
Harry despertó un poco confundido de dónde se encontraba, miró a su alrededor y pudo darse cuenta que se encontraba, de nuevo, en un hospital, suspiró mientras cerraba los ojos. Pero una voz lo obligó de nuevo a abrirlos por la sorpresa.
-Me alegra que hayas despertado –Harry giró su cabeza y pudo ver a Draco sentado en una sillón junto a la ventana de su habitación en aquel hospital, por donde pudo observar que ya era de mañana, al parecer había estado mucho tiempo inconsciente.
-Yo...
-Por qué no me lo dijiste? –cuestionó el rubio, pero no con molestia, sino con pesar. El moreno dudó un momento pero al fin respondió derrotado.
-No sabía como hacerlo –Harry regresó su vista al frente- temí que te apartaras de mí si lo sabías, o peor, que estuvieras conmigo por lástima... perdóname.
-Al parecer no me conoces muy bien –el rubio sonreía suavemente mientras se sentaba en la cama junto a Harry. El ojiverde lo miró confundido con sus palabras – yo jamás haría algo así, y menos a quien amo –Harry se sonrojó y bajó la mirada incapaz de ver a los ojos a Draco, estaba avergonzado.
-Lo siento –fue lo único que pudo decir ante esas palabras y la enorme comprensión del rubio- No quería arrastrarte a esto conmigo… pero me enamoré de ti y ya no pude apartarme a tiempo.
-No debes pensar así cariño –Draco acariciaba con ternura el rostro moreno- te amo mucho y quiero que estemos juntos. Esto nada cambia, solo no vuelvas a ocultarme nada Harry, debes confiar en mí.
-Lo sé, gracias Draco –Harry sonrió y Draco depositó un suave beso en sus labios.
-Por cierto, tus padres están afuera hablando con el médico, tuve que llamarles y bueno, me contaron lo que sucedía, pero me gustaría escucharlo de ti –el rubio acarició suavemente el negro cabello- por favor, cuéntame –Harry suspiró.
-Bien… te lo diré –tomó aire y comenzó- Hace un año me empezaron unos fuertes dolores de cabeza, pensamos, y me refiero a mis padres y a mí, que se debían a presiones de la escuela o simplemente eran migrañas, algo sin importancia, pero un mes después sufrí un desmayo, el primero de muchos, mis padres se asustaron y fue que me llevaron al médico, me hicieron unos estudios y descubrieron que... bueno, tengo un tumor cerebral canceroso, el problema es que se encuentra en un área inoperable, su tamaño cada vez va aumentando y ... –las lagrimas empezaron a correr por su rostro, Draco le apretó la mano para darle ánimos para continuar- bueno, invade el tejido cerebral cada vez más, lo que me produce los desmayos debido a la intensidad del dolor, además de otros síntomas como náuseas, vómitos, somnolencia, irritabilidad y muchas cosas más, mis padres se empeñaron en visitar a los mejores médicos del país pero el resultado fue el mismo, no hay nada que hacer, solo esperar.
-Cuánto tiempo? –preguntó suavemente Draco, el dolor visible en sus ojos.
-Seis meses o tal vez menos –las palabras de Harry le cayeron como un balde de agua fría, Harry iba a morir en seis meses! Por dios, no podía ser! –los médicos dicen que la tasa de crecimiento es muy rápida, antes podían detener su crecimiento, mantenerlo bajo control, pero ya no.
-Podemos intentar con médicos de otros países -Draco se levantó, su voz se escuchaba desesperada- existe aún esperanza, solo es cuestión de...
-No lo sé Draco –Harry lo interrumpió- ya no quiero hacerme falsas ilusiones para después topar con el mismo resultado, intenté con muchas cosas, como con radiación y solo me hacía sentir peor, el tumor es recurrente, el especialista ha sido claro con nosotros, no hay cura ni solución para esto, ha consultado con otros médicos, los más reconocidos en el área y han llegado a la misma conclusión –un suspiro- ya lo he aceptado.
-Pero Harry yo... no quiero perderte –una súplica en la voz del rubio- no ahora que te he encontrado –Harry acarició la mano del rubio que se mantenía sobre la cama.
-Ni yo a ti, pero no podemos hacer nada más que disfrutar los momentos que nos quedan- Draco iba a replicar pero los padres de Harry entraron, al ver a su hijo despierto corrieron a abrazarlo.
-Oh cariño, que bueno que ya despertaste –dijo Lily
-Estoy bien mamá, no te preocupes –Harry intentó sonreír- no llores mamá, de verdad estoy bien.
-No lloro hijo, solo enfatizo en tonos más agudos con una lágrima esporádica –Harry rió, su madre siempre lo ponía de buen humor con sus comentarios.
-Jajaja, bien, por cierto, creo que ya conocen a Draco –Lily y James miraron al rubio- Draco es mi novio- Draco miró al ojiverde y al comprender lo que acababa de decir sonrió a manera de confirmación de lo que había dicho el moreno.
-Mucho gusto Draco –dijo James.
-El gusto es mío.
-Bien Draco –dijo Lily con una sonrisa- porque no vas a tu casa a descansar un rato, y vuelves más tarde, no has dormido en toda la noche- Draco miró a Harry y este asintió suavemente.
-Esta bien, volveré más tarde, vengo después del almuerzo Harry, está bien?
-Sí, no te preocupes, estaré bien –Harry soltó la mano de Draco que había mantenido agarrada todo este tiempo y el rubio salió de la habitación dejando a Harry con sus padres.
-Es muy guapo –dijo Lily
-Mamá! –la reprendió Harry con una sonrisa un poco avergonzado.
n.n
-Qué te parece Draco?
-Te quedó muy bien –el rubio miraba el árbol de navidad que Harry había puesto en su penthouse, habían decidido mudarse juntos desde el día en que Draco descubrió la enfermedad de Harry, una semana atrás, era la primera noche que pasaban juntos, a Lily y a James no les había parecido la idea al principio pero al ver el amor en los dos jóvenes no pudieron seguir negándose, eso sí, Harry había prometido visitarlos frecuentemente.
-Creo que una esfera más aquí –dijo el moreno colocándola en la parte derecha del árbol mientras miraba de reojo al rubio con una sonrisa divertida –y... está listo –Draco sonrió desde el sillón donde escribía en su laptop un reporte de venta, apartó su vista de la pantalla y miró al moreno.
-Tienes mucho talento para decorar árboles de navidad cariño, deberías dejar la escuela y dedicarte a ello.
-Jaja, qué gracioso –dijo sarcástico el moreno mientras se dirigía hacia el rubio, Draco apagó su computadora y la colocó en una mesa, Harry se sentó en el regazo de su novio- y tú deberías ser comediante con tu maravillosa capacidad de hacer chistes.
-Muy ingenioso –Draco lo besó suavemente mientras acariciaba su rostro con una mano y con la otra lo abrazaba por la cintura.
-Draco yo...
-Te amo Harry, te amo tanto.
-Yo también te amo Draco –se miraron a los ojos, Draco instó al moreno para que se levantara y luego lo hizo él, tomó a Harry de la mano y empezó a caminar hacia su enorme habitación, Harry estaba nervioso, sabía lo que pasaría pero desconocía el cómo, Draco lo notó y lo abrazó en la puerta mientras le sonreía.
-No te preocupes, no voy a hacerte daño –Harry sonrió.
-Lo sé – entraron y el rubio cerró la puerta, jaló suavemente a Harry junto a la cama y comenzó a besarlo con una ternura infinita, la luz de la luna bañaba el interior de aquella habitación a través de una enorme ventana dando al lugar un ambiente romántico.
El rubio se separó de aquellos labios tan deliciosos y miró a Harry a los ojos, se conmocionó ante la enorme belleza que emanaba su chico, sus ojos verdes como esmeraldas brillaban intensamente con absoluta confianza, con amor, con deseo, el rubio levantó su mano y acarició los labios rojos de aquel chico que tanto amaba. Harry cerró los ojos perdiéndose completamente en las caricias de Draco. Sintió como el rubio empezaba a despojarlo de su suéter por lo que levantó las manos para facilitarle el trabajo, una vez con el torso desnudo realizó la misma acción con Draco abriendo su camisa. Draco no pudo soportarlo más y cuando Harry hubo abierto el último botón de su camisa retirándola de su cuerpo le detuvo las manos y empezó a besar su pecho moreno, saboreándolo, Harry se abrazó al cuello del rubio acariciando sus cabellos, gimiendo por el placer que experimentaba, sintiéndose amado en cada caricia, en cada beso.
Draco recostó a Harry sobre la cama y poco a poco le fue sacando los jeans hasta dejarlo en bóxers, luego se inclinó y siguió besando el cuerpo debajo de él pero descendiendo hacia el abdomen firme del moreno. Harry se agarraba fuertemente a las sábanas, su respiración era cada vez más agitada, arqueando su cuerpo en una especie de súplica por más caricias, por más contacto.
Draco se quitó sus jeans junto con sus bóxers para luego sacar suavemente los de Harry, deleitándose ante la maravillosa vista del cuerpo desnudo de su amante.
Harry jadeó más fuerte cuando el rubio paseó una mano por sus caderas bajando lentamente en dirección a sus muslos, cuando los dedos de Draco rozaron su entrepierna Harry no pudo evitar gritar fuertemente de placer, estaba experimentando sensaciones completamente nuevas, sensaciones embriagadoras.
Draco sonrió complacido, se acomodó sobre las caderas de Harry y se inclinó atrapando los labios del moreno que lo recibieron desesperados, sedientos, después de un momento, Draco aprovechó un gemido de Harry para dejar sus labios y descender a su cuello, lamiendo la piel morena y disfrutando de su embriagante sabor.
-Draco... –jadeó el moreno.
-Tranquilo cariño, solo siénteme junto a ti –respondió el rubio en un susurro.
El rubio empezó a besar el pecho de Harry, lamiendo sus pezones y endureciéndolos con su tacto, mientras una de sus manos acariciaba el perfecto trasero de su chico.
Draco se detuvo y se acomodó entre las piernas del moreno, miró al chico bajo de él y la visión lo excitó, Harry estaba completamente recostado sobre las suaves mantas de seda y lo miraba deseoso, pero a la vez proyectaba una enorme dulzura y fragilidad que provocó en Draco un enorme deseo de protegerlo y amarlo. Le sonrió y Harry correspondió el gesto.
El rubio se inclinó y Harry se agarró con más fuerza a las mantas, se sentía totalmente en el cielo con las atenciones de Draco, se soltó de las mantas y empezó a pasear sus manos por la rubia cabellera de su amante mientras este le imprimía profundidad y rapidez a sus acciones, sin dejar de lado el cuidado y la ternura.
En un momento, Draco se detuvo y miró a Harry a los ojos.
-Estás listo amor? –susurró el rubio. Harry asintió jadeando mientras se mordía un labio nerviosamente –no te preocupes, todo estará bien –le murmuró Draco para luego besarlo.
El apuesto rubio movió una de sus manos y tomó un frasquito de uno de los cajones de su mesa de noche, vertió una cantidad de aquel líquido en sus manos. Preparó lenta y cuidadosamente a su chico mientras lo besaba, Harry se arqueaba ante cada intromisión debido, en primer lugar al dolor y después al placer.
Después que Harry se acostumbró, Draco movió su mano y volvió a colocarse entre las piernas del moreno para penetrarlo.
Empezó a empujar suavemente dentro del cuerpo de su chico para no lastimarlo provocando gemidos de dolor y placer en Harry. Una vez que estuvo completamente adentro, Draco miró a Harry a los ojos quien lo miraba con infinito amor. Comenzó a mover sus caderas suavemente para que Harry se acostumbrase a la intromisión, pero una vez que vio solamente placer en Harry ya que el dolor había quedado atrás, sus movimientos aumentaron de intensidad complementando sus acciones con su mano para que el moreno llegara junto con él.
Harry gemía fuertemente al igual que Draco con cada embestida. Se abrazó al rubio para aumentar su cercanía y perderse en su delicioso olor.
La culminación de aquel maravilloso placer llegó al mismo tiempo para ambos. Un poderoso orgasmo inundó sus cuerpos con lo que sintieron su unión no solo física, sino también en alma.
-Te amo Harry –dijo el rubio entre jadeos.
-Yo también te amo Draco.
Bueno, hasta aquí acaba este capítulo, al parecer Draco lo tomó muy bien, sin embargo ahora viven juntos y vivirá el proceso día a día, la pregunta es, podrá soportarlo? Eso lo veremos en el siguiente cap! De nuevo gracias por sus rewiews y nos vemos pronto!
Frine
