Hola, pues esta es la despedida por fin, espero que el fic les haya gustado a pesar de todo jeje, a mi me encantó sobre todo por ciertos acontecimientos que le dieron nuevo significado, en fin, ya saben que todo le pertenece a Rowling y asociados y no gano nada con esto. Sin más que decir, a leer.
Capítulo 4. Nuestra despedida
Los días pasaban implacables, el año nuevo estaba más cerca. Harry cada vez estaba peor, los desmayos eran más frecuentes y tardaba cada vez más en reaccionar, el dolor de cabeza era controlado con medicamentos, había empeorado hasta tal punto que había dejado de asistir a la escuela y Draco se quedaba en casa a cuidarlo, cuando necesitaba ir a la oficina porque no le quedaba de otra, los padres de Harry iban a acompañarlo. Los médicos estaban confundidos, al parecer el tumor estaba creciendo más rápido de lo que habían pensado, ahora, sólo era cuestión de esperar.
-Buenos días Harry, Feliz año nuevo –dijo suavemente el rubio al chico entre sus brazos.
-Feliz año nuevo a ti también amor –respondió el moreno abriendo los ojos lentamente.
Draco miró el rostro de Harry, no podía creer que tres semanas atrás estuviera rozagante, ahora se veía demacrado y unas ojeras rodeaban sus verdes ojos que ahora lucían un poco opacos, era como una flor marchitándose, a Draco se le encogió el corazón al pensar esto. A pesar de esto, Harry seguía con su misma actitud alegre disfrutando cada momento, cada cosa que hacía con intensidad.
-Qué quieres desayunar? Puedo traer fruta, un yogurt, qué se te antoja? –preguntó Draco.
-Me gustaría un vaso de jugo de naranja y un poco de fruta con miel –Draco sonrió.
-Lo que mi lindo chico pida –dijo el rubio y se levantó de la cama tal y como había dormido, desnudo, tenían por costumbre dormir así para sentir con más intensidad el calor de sus cuerpos, su cercanía, y por supuesto la calefacción ayudaba a que no se congelaran.
-Gracias cariño –dijo el moreno mientras se estiraba en la cama, miró por la ventana y vio que estaba nevando –Draco espera!
-Qué sucede? –el rubio vino corriendo al escuchar el llamado de Harry pensando que había pasado algo malo.
-Está nevando! –dijo el moreno con una enorme sonrisa, se encontraba parado junto a la ventana desnudo, al igual que Draco, quien sonrió y se acercó a abrazar a su chico.
-Podemos ir a patinar al lago más tarde, qué dices? –Harry se giró feliz dentro del abrazo de su chico.
-Sí! Me encantaría –besó al rubio- amo la nieve –dijo girándose de nuevo para admirar el blanco paisaje.
n.n
Un par de horas más tarde llegaban a un pequeño lago a las afueras de la ciudad. Draco ayudó a Harry a ponerse los patines para luego ponerse los suyos, le había hecho prometer a Harry que no se esforzaría a lo cuál el ojiverde había accedido a regañadientes.
Se divirtieron un buen rato, Harry parecía un chiquillo jugando entre la nieve mientras Draco trataba infructuosamente de esquivar las bolas de nieve de unos niños que jugaban cerca usándolo como blanco,para gran diversión de Harry. Un par de horas después terminaron de patinar a exigencia de Draco al ver la agitación en el moreno, obligándolo a sentarse en una banca.
-Estoy bien Draco.
-Lo sé, pero es mejor que no te esfuerces –Harry sonrió.
-Me cuidas demasiado amor.
-Te cuido porque te amo y quiero que estés bien –Harry se acercó y lo besó.
-Lo estoy contigo.
-Me alegra escuchar eso, te apetece ir a almorzar comida italiana?
-Sí! Es mi favorita! –dijo el moreno emocionado, ver una sonrisa en el rostro de Harry iluminaba la vida de Draco.
Después de almorzar regresaron a casa, ahora sí Harry se notaba cansado, por lo que Draco lo abrazaba por la cintura tratando de que no se agotara más.
-Quieres que te recueste en la cama?
-No, quiero sentarme frente al árbol.
-Pero debes descansar un rato –intentó persuadirlo el rubio.
-No, por favor, déjame en el sillón –Draco dudó pero hizo lo que Harry le pedía.
-Bien, te quedarás aquí pero recuéstate, mientras voy a buscar tu sorpresa de año nuevo al dormitorio
-Una sorpresa? –el rostro de Harry se iluminó, a veces parecía un niño pequeño por la forma como se emocionaba con algunas cosas, Draco amaba eso.
-Sí.
-Y qué es? -cuestionó el ojiverde tratando de sacar información de su novio.
-Ya te dije, una sorpresa, así que tendrás que esperar, de acuerdo?
-Bien –Draco depositó un beso en los labios desu lindo chicoy se iba a girar para dirigirse al dormitorio cuando Harry hizo ademán de levantarse.
-Quédate acostado Harry.
-Tranquilo, solo voy a abrir la ventana, ve por mi sorpresa, ya no puedo esperar –le sonrió el moreno a Draco quien suspiró resignado.
-No se puede contigo –rezongaba el rubio mientras se dirigía a su dormitorio mientras Harry se paraba junto a la ventana.
Draco llegó a su habitación y revisó su portafolio donde guardaba el regalo de Harry, no podía dejarlo en otro lugar porque seguro el moreno lo descubriría, era muy curioso y como sabía que su novio le iba a regalar algo se había pasado toda la semana buscándolo, no dejándole opción al rubio de guardarlo en su portafolio. Tomó la cajita entre sus manos y sonrió, a Harry le iba a encantar, la abrió, un precioso anillo de platino brilló en el interior, sería un símbolo de su eterno amor. Sonrió satisfecho, volvió a cerrar la cajita y se dirigió feliz de nuevo hacia la estancia. Bajó las escaleras sonriendo imaginando la cara que pondría su chico.
-Harry, ya tengo tu... –el rubio sintió que su corazón se detenía debido a la imagen frente a él. Harry se encontraba sin sentido en el suelo de la estancia. –Harry! –gritó el rubio asustado, soltó la cajita y corrió hasta donde se encontraba su novio desvanecido y lo tomó entre sus brazos –Harry, amor, por favor, despierta –suplicaba el rubio, levantó al moreno y lo recostó sobre el sofá, luego tomó su celular y llamó una ambulancia.
o.O
-Lo siento Sr. y Sra. Potter, ya no podemos hacer nada, el tumor a llegado a un tamaño que le impedirá a Harry salir de este estado, cada vez estará menos tiempo consciente hasta que llegue un momento en que no despertará- los padres de Harry empezaron a llorar, Draco escuchaba detrás de ellos apretando fuertemente los puños tratando de evitar que las lágrimas resbalaran por su rostro- lo siento de verdad. Pueden pasar a verlo, acaba de despertar.
Draco nunca pensó sentir tanto dolor en su corazón como el que estaba experimentando al ver a Harry en ese momento. Se encontraba sobre la cama con una aguja atravesando su piel para el suero y conectado a un aparato de oxígeno. Los ojos grises de Draco se llenaron de lágrimas pero tenía que ser fuerte, por Harry.
-Hijo, cómo te sientes? –preguntó suavemente James.
-Estoy bien papá, no te preocupes –Lily se acercó a Harry y empezó a acariciarle el rostro.
-Feliz año cariño –le susurró.
-Feliz año a ti también mamá – Harry se giró y miró a Draco que se había quedado cerca de la puerta. El rubio se acercó y tomó una de las manos de Harry entre las suyas –siento haberte asustado Draco –el rubio intentó sonreír.
-No te preocupes cariño, lo importante es que ya estás bien –Harry apretó la mano de su novio sonriendo debilmente. Una enfermera entró.
-Señores Potter, el Dr. Miller les pide por favor si pueden pasar a su oficina para llenar unos documentos.
-Por supuesto –contestó James.
-Draco –dijo Lily- ahora volvemos.
-No te preocupes Lily –Lily sonrió y salió de la habitación junto con James y la enfermera. Draco se sentó en la cama de Harry mientras acariciaba su rostro, en silencio, tratando de que fueran sus caricias las que hablaron del enorme amor que le tenía.
-Te amo Draco.
-Yo también te amo Harry –el rubio buscó entre los bolsillos de su gabardina y sacó una cajita- te traje tu sorpresa –Harry sonrió mientras Draco abría la cajita, el moreno abrió los ojos sorprendido ante el regalo del rubio. Draco tomó la mano del chico y deslizó el anillo en su dedo- este anillo simboliza mi eterno amor por ti, un círculo sin fin –susurró el rubio intentando evitar, en vano, que las lágrimas resbalaran por su rostro.
-Un símbolo de nuestro eterno amor –susurró Harry con una sonrisa perdido en los ojos de su amor.
u.u
Después de ese día, no me despegaba de tu lado tratando de aprovechar los pocos momentos de conciencia que tenías, el brillo de tus ojos cada vez era más escaso. Estaba junto a ti velando tu sueño día y noche, tratando de protegerte de algo que yo no podía, tratando de mantenerte junto a mí. Pero no puedes evitar lo inevitable.
Fue a mediados de enero, en un día gris y triste, cuando el momento de despedirnos llegó. Hacía días que no despertabas, pero esa mañana lo hiciste, estaba nevando.
-Draco... –me susurraste con dificultad, rápidamente me acerqué a la cama donde reposaba tu frágil cuerpo y te tomé de la mano mientras con la otra acariciaba tu rostro.
-Buen día cariño, me alegra que hayas despertado.
-Y a mí, te extrañaba…
-Y yo a ti –me senté a tu lado.
-Tuve un sueño –me dijiste.
-Un sueño?
-Sí.
-Quieres contármelo? -dije mientras acariciaba tus cabellos con dulzura.
-Estábamos juntos, amándonos como la primera vez, me decías cuanto me amabas...
-Un sueño muy realista –te susurré. Tus ojos verdes se llenaron de lágrimas.
-Voy a extrañarte tanto –dijiste entre sollozos.
-Y yo a ti –me acerqué a tu rostro lentamente y te besé, tú me respondiste mientras acariciabas mis cabellos con tus manos, como siempre hacías cuando te besaba, era como un ritual. Nos separamos.
-Prométeme –dijiste cerrando los ojos en un gesto de dolor, los medicamentos ya no apaciguaban tu sufrimiento –que serás feliz Draco –te miré y me asusté, te estabas despidiendo de mí! –y que serás fuerte.
-Harry... –las lágrimas inundaron mis ojos, esta era la despedida que tanto había temido, era el momento de dejarte ir.
-No llores amor, vamos promételo, así estaré más tranquilo –dijiste mientras limpiabas las lágrimas de mi rostro.
-No quiero perderte Harry –sollocé.
-No me perderás, yo siempre estaré contigo, en tu corazón, en tus recuerdos, yo siempre estaré a tu lado cuidándote y amándote. Me prometes que serás fuerte Draco? –te miré, sabía que mi promesa sería una mentira.
-Te lo prometo Harry, seré fuerte -sonreíste, me sentí peor por mentirte.
-Y que serás feliz.
-Yo... –bajé mi mirada- lo prometo- lo prometí, aunque sabía que difícilmente cumpliría esa promesa.
-Lamento haber traído tanto dolor y preocupación a tu vida desde que me conociste –dijiste bajando tus verdes ojos, tomé tu rostro entre mis manos y te besé para luego mirarte a los ojos.
-Lo que trajiste fue amor, solamente amor. Me has hecho el hombre más feliz del mundo desde que estás conmigo Harry, me hiciste sentir, gozar, amar, eres lo que le hacía falta a mi vida, nunca hubiera vivido realmente si no hubieras sido parte de ella. Te amo Harry Potter y siempre lo haré...
u.u
Te fuiste de mi lado aquel triste día, me quedé vacío sin ti, sin tus labios, sin el calor de tu cuerpo, sin tu amor. Quedé devastado, primero mis padres y ahora tú, sé que te había prometido que iba a luchar para salir adelante, que sería fuerte, pero el dolor de perderte era demasiado para combatirlo, tenía el apoyo de mis amigos, incluso tus padres, que sufrían igual o más que yo, trataban de reconfortarme, pero nada me ayudó. Empecé a vivir como un zombi, simplemente limitándome a respirar y a hacer mis labores diarias, mi corazón estaba muerto desde que te perdí. No podía soportarlo más y un año después decidí ponerle fin a todo.
Tenía un frasco de somníferos sobre mi mesa de noche al igual que un vaso de agua, era la única forma en que podía conciliar el sueño, perderme en la inconciencia y no pensar en ti.
Tomé el frasco de pastillas y puse su contenido en una de mis manos, las miré, aproximadamente 10 cápsulas listas para ser ingeridas, acerqué mi mano a mi boca pero de pronto, algo pasó, una presencia en mi habitación me hizo sobresaltarme y tirar las cápsulas que cayeron sobre la alfombra, miré a mi alrededor pero no había nadie, asenté el vaso sobre la mesa y salí de mi habitación para investigar si había alguien más en la casa. Una esencia conocida me inundó los sentidos, era tu aroma, lo seguí con el corazón palpitándome a mil por hora debido a la emoción, hacía un año que no sentía aquel aroma, mi búsqueda me llevó hasta la estancia que únicamente era iluminada por el bello árbol de navidad que había puesto en recuerdo tuyo. Me estremecí, sabía en el fondo de mi corazón que eras tú, habías cumplido tu promesa, aún lejos de mí me estabas protegiendo. Sonreí.
-Oh Harry –murmuré con lágrimas en los ojos- te extraño tanto amor –me senté en el sofá en donde un año antes estaba tu cuerpo y miré aquel árbol de Navidad mientras recordaba nuestros momentos juntos.
De pronto, algo llamó mi atención, dentro de una esfera verde, la última que habías puesto un año atrás, había un papel, me levanté, la tomé entre mis manos y la rompí para extraer su contenido, no sabía como no la había visto cuando la coloqué en el árbol una semana antes. Abrí aquel papel y reconocí inmediatamente tu letra, era solamente una línea, "Te esperaré hasta el día en que debamos estar juntos de nuevo" decía en color escarlata.
El llanto se hizo incontrolable, me avergoncé de haber sido tan débil y de haberme dado por vencido a la vida, y justo ahí, con aquél recuerdo tuyo entre mis manos, te juré que sería fuerte y que sería feliz, tal y como te lo había prometido un año atrás.
Fin
Bueno, se acabó ;.; el final de una bella historia. Gracias por sus rewiews y también a los que leyeron la historia aunque no hayan dejado comentarios. Hace mucho que no publicaba y el volver a hacerlo fue genial, en fin, espero publicar pronto una nueva historia, eso sí, les recuerdo que el final de HP al estilo troyano está a la vuelta de la esquina, solo detalles faltan y por fin, otra gran historia llegará a su fin, después de un año más o menos (vil publicidad n.n). En fin, gracias a todos y nos vemos pronto.
Frine
