Holaaa! Lo se! no tengo perdon! he tardado muchisimo! Pero sq no se me ocurria nada y cuando empece a escribir no estaba segura dq estuviera bien... :S. WEno, xo ya esta aki el 3 cap y espero q os guste. A ver si en ese cap os animais a enviar RR, q en el 2 cap solo recibi 5... :( En fin...xD

Este cap se lo dedico a mi amiga Isa q hoy cumple 16 años, FELICIDADES WAPA! xD

Agradecidimientos a Carmele, Igni, Maria Duff y sobretodo a Krystel, mi adorada inspiracion! xD



3º capitulo:

Ginny Weasley se encontraba en su cama agarrando la sabana con los puños debajo de su barbilla mientras miraba el amanecer a través de la ventana. Miraba como el manto de estrellas que cubría la noche desaparecía para dar paso a un deslumbrante sol dispuesto a brillar por sí solo. Tenía los ojos hinchados y bastante cansados de tanto llorar cada noche por un chico y cuyo amor no sería correspondido; ya estaba cansada de llorar, quería disfrutar de la vida de adolescente que la vida le brindaba pero su recuerdo, su presencia y, sobretodo, el corazón ya roto que permanecía sin vida dentro de su pecho hacían imposible ese deseo de vivir una vida llena de locuras adolescentes.

Le costaba mucho aparentar un odio que no sentía para nada; le costaba aparentar ser fuerte, cuando en realidad necesitaba unos brazos que la sujetaran para no caerse. Le costaba ir de niña segura, cuando lo cierto era que se encontraba sola e insegura en medio de un montón de gente. Necesitaba el cariño y el apoyo de una persona que la quisiera tanto como ella a él; y esa persona tan solo podía ser Draco Malfoy.

Se despojó de las sabanas que la cubrían y se levantó con pesadez de la mullida cama. Se quedó sentada en el borde de la cama con la mirada perdida y diciéndose a sí misma que debía ser fuerte, que nunca debería mostrarse débil ante la gente: otro día de la misma rutina de siempre. Se puso de pie mientras desordenaba aún más su pelo y se dirigió a su armario; hoy tocaba visita a Hogsmeade por lo que cogió la ropa más cómoda que encontró.

Entró en el baño, dejó la ropa en el water y apoyó sus manos en el lavabo mientras se miraba por el espejo. Unos ojos tristes le devolvieron la mirada; una sombra oscura que formaba las ojeras rodeaba el contorno de los ojos dándole un aspecto cansado. Se lavó la cara con la esperanza de que aquel día fuera un buen día; una vez duchada, vestida y aplicados los hechizos para hacer desaparecer las ojeras salió de la habitación y se dirigió hacía su sillón favorito de la sala común de Gryffindor.

Se quedó mirando las cenizas a las cuales habían concluido el fuego que calentaba horas antes la acogedora sala; miraba las cenizas con ojos tristes como si la imagen de Draco estuviera reflejada en ellas; pensaba en lo injusta que era la vida por mantenerla lejos de él, por hacer que el dueño de sus pensamientos la odiara por razones idiotas como el hecho de ser pobretona.

De repente una mano se posó en su hombro sobresaltándola.

-¿Ginny? –llamó Harry Potter- Parece que estés en la luna, chiquilla.

-Estaba pensando, nada más- dijo Ginny mientras sonreía a uno de los amigos que más apreciaba.

-Mmmm… últimamente piensas mucho… -dijo Harry irónico- ¿No será en mí?

-Jajaja, no Harry, sabes que lo mio por ti acabo hace mucho tiempo –dijo una Ginny sonriente.- Lo siento, sé que acabo de destrozar tu lado narcisista.

-Sí… y me ha dolido –dijo Harry haciendo como que estaba triste y poniendo una mano en el corazón- No me lo esperaba de ti, Ginny.

-Jajaja, bueno Narciso ¿vienes a desayunar o te quedas esperando al tonto de mi hermano y a Hermione? –dijo Ginny sintiendo a sus tripas pedir comida a gritos.

-Me quedo, me quedo… no quiero ir con alguien que no aprecia mi belleza –dijo Harry con una leve sonrisa.

Ginny salió de la sala común riendo a carcajadas; Harry siempre la hacía reir y era una de las cosas que más apreciaba del moreno. Después del acontecimiento del Departamento de Misterios que tuvo lugar cuando ella iba a 4º, hace dos años, Harry y Ginny habían intimado más que antes haciendo que ambos se apoyaran en el otro cuando tuvieran problemas. Pero sabía que no podía contarle a Harry lo que sentía por el rubio Slytherin; en caso de que el ojiverde llegara a saberlo podría ser que éste no le hablara en la vida por fijarse en quien no debía. Valoraba tanto la amistad que tenía con Harry que temía perderlo; ya no lo veía como algo especial, sino simplemente como un amigo, quizás el mejor que tenía, ya que era el que mejor la comprendía y más la ayudaba. Era el único que con una sola palabra conseguía hacer que sonriera; era él quién la animaba cuando se sentía abatida, fuera lo que fuera.

Casi de repente chocó con alguien, lo que provocó que Ginny se cayera al suelo y volviera a la realidad bruscamente.

-¿Pero qué…?

-Ya veo que las comadrejas aparte de ser pobres sois ciegos –comentó Draco con una repugnancia bien fingida.

Se levantó de la posición a la que había ido a parar en el suelo para ponerse a la misma altura que el rubio, aunque era algo casi imposible, ya que el Slytherin le sacaba casi una cabeza a la pequeña Weasley.

-Ya veo que los hurones albinos sois más cansinos que un código de barras aparte de ser unos bordes de mierda –dijo Ginny con los puños apretados; dicho eso se giró para seguir su camino hacía el Gran Comedor.

-Ya veo yo que la pobretona comadreja enamorada del cara rajada nos salió contestona –dijo Draco con deje de desprecio en su voz- Ya era hora, porque con la actitud de niña tonta que llevabas…

-Puede ser –dijo Ginny mientras se giraba hacía Draco una vez más para plantarle cara- Pero al menos tengo dignidad y no soy un maldito mortifago como tú.

Ginny siguió su camino dejando a Malfoy con la palabra en la boca; era la primera vez que una chica le contestaba de esa manera y no era él el que terminaba la conversación. Observó con dureza aparentada a la pelirroja girar la esquina que daba al pasillo del Gran Comedor y, en un instante, cambió esa mirada dura por otra triste. Le dolía tener esas conversaciones con ella que deseaba tirarse por la primera ventana que viera; pero sin embargo jamás debía mostrarse débil, tan solo le quedaba el orgullo y no estaba dispuesto a perderlo.

Por otro lado Ginny sentía inmensas ganas de llorar mientras cruzaba el umbral del comedor; se sentó en el banco de Gryffindor y empezó a coger el desayuno con un deje de tristeza en sus acciones. Al rato aparecieron Harry, Ron y Hermione, lo que amargó la paz que tenía Ginny hasta ahora ya que Ron empezó a soltar comentarios insignificantes a diestro y siniestro sobre la indumentaria de Ginny.

-Pero Ginny¿Cómo me vienes tan provocativa? –dijo Ron poniendo las manos en la cabeza como si estuviera a punto de volverse loco.

Ginny se observó… Llevaba unos pantalones vaqueros oscuros largos, unas zapatillas sencillas, una camiseta de manga larga naranja con un leve y sencillo escote y también traía una sudadera negra atada a la cintura; el pelo lo llevaba suelto como siempre, con la raya al lado y algunos mechones detrás de la oreja. Tras verse, dirigió la mirada a su sobre protector hermano.

-Ronnie… llevo pantalones y camisa¿cómo quieres que vaya provocativa?

-¿Encima lo preguntas¿Cómo puedes llevar esos pantalones que te marcan todo el trasero? –preguntó Ron casi al borde de un ataque de nervios.

-Ron… esos pantalones son más anchos que caberían hasta dos clones más como Ginny… -comentó Harry.

Ron se sentó histérico y empezó a balancearse como si estuviera demente mientras decía palabras como "pantalones", "trasero", y palabras así.

Ginny, para evitar más escenitas de hermano sobre protector como los que acababa de presenciar, se levantó dando por finalizado el desayuno.

-Bueno Ronnie… creo que le mandaré una carta a mamá para que considere bien la posibilidad de llevarte a San Mungo, por que has demostrado definitivamente que estás loco –dijo Ginny- Harry, Hermione, nos vemos en Hogsmeade; que os aproveche el desayuno.

Ginny salió del Comedor rodando los ojos mientras pensaba en la escena que le había montado de Ron, no creía que hubiera un hermano más protector que él. Se dirigió hacía la puerta de Hogwarts, donde se encontraba ya una larga fila que esperaba que Filch pasara lista para poder irse ya a Hogsmeade. Se colocó en el extremo de la fila y al rato divisó a su amiga Chloe Hart que se acercaba corriendo.

-Ginny! No te vas a creer lo que he visto! –dijo Chloe y al ver que Ginny daba señales de prestar atención prosiguió- A Colin enrollandose con Lunática Lovegood!

-Chloe… -dijo Ginny mientras rodaba los ojos- No me importa la vida de los demás. Por cierto, el rollo de Luna con Colin ya lo sabía desde mucho tiempo.

Chloe abrió desmesuradamente los ojos medio, en broma medio en serio, sin creerse que su mejor amiga no se lo hubiera contado. Ginny sonrió ante la cara que adoptó su amiga y antes de que Chloe dijera a los cuatro vientos lo "mala persona" que era por no contarle algo tan "importante" como era un chisme para ella, se adelantó a lo que se esperaba de su mejor amiga.

-Lo sé, lo sé –dijo Ginny con la mano abierta en señal de stop- Soy una mala persona por no contarte que Luna esta saliendo con Colin desde hace 6 meses.

-¿Va en serio? –preguntó Chloe con los ojos desorbitados al imaginar una pareja tan estrambótica.

-Jajaja –soltó una carcajada la pequeña pelirroja- Pues claro que no! Solo están de rollo.

-Uff, menos mal –dijo Chloe sin poder evitar sonreír.

Ginny sonrió a su amiga, mientras ésta observaba a un chico Ravenclaw de 7º séptimo. Chloe era una chica tanto loca como atractiva; era rubia con largos tirabuzones con unos enormes ojos verdes que destacaban allá donde iba. Los chicos se quedaban embobados por los suaves contoneos de cadera cada vez que Chloe pasaba por su lado con paso ligero; tenía unas envidiables largas piernas que podían hacer enloquecer al chico más cuerdo del colegio.

-Vuestras autorizaciones –dijo de repente Filch una vez que tenía delante a las dos jóvenes haciendo que Chloe despertara de sus fantasias con aquel chico que acababa de pasar.

Una vez que enseñaran sus autorizaciones a Aarhus Filch salieron de Hogwarts y se encaminaron hacía Hogsmeade. Cuando llegaron al pueblo completamente no muggle, recorrieron cada de una de las tiendas que ostentaba el pequeño pueblo hasta que acabaron en un sillón de Las Tres Escobas con los pies destrozados de patearse todo Hogsmeade.

-Chloe… -dijo Ginny mientras intentaba recuperar la respiración- Yo no vuelvo a ir contigo de compras. Un día de estos me matas.

-No exageres Ginny –dijo Chloe abanicándose con la mano- Solo tengo 10 bolsas.

-¿Te parece poco? –dijo Ginny sin dar crédito a lo que decía su amiga- Yo solo he compr… Chloe¿me estas escuchando?

Al ver que no obtenía una respuesta, dirigió su mirada hacía el lugar donde miraba su amiga. Su corazón le dio un vuelco, la razón por la que Chloe no le prestaba atención era la misma por la que ella lloraba cada noche. Sintió varias lágrimas con la intención de salir de sus ojos y esforzándose por no hacer llorar llamó a Chloe por el hombro.

-Chloe… -murmuró la pelirroja- ¿Qué haces mirando a Draco Malfoy?

La rubia dio un respingo al ser sorprendida por Ginny y dirigió su mirada muy lentamente hacía los ojos azules de su mejor amiga.

-Ginny, no me digas que no te has fijado en él, está buenísimo! –dijo como si la respuesta fuera la más obvia del mundo.- Bueno, me voy que tengo que hablar con Seamus Finnigan.

-Pero Chloe, no me dej… -comenzó a decir Ginny pero la rubia ya se había ido corriendo mientras que su larga melena ondeaba ligeramente.

Ginny suspiró mientras levantó su vaso para tomarse un trago de su cerveza de mantequilla. Empezó a mirar a su alrededor y tan solo vio parejas allá donde dirigía su mirada. Sintió muchas ganas de llorar, si no fuera por su apellido o por su posición social quizás… No, no podía ser; siendo o no pobre, siendo o no una Weasley, sabía que Draco Malfoy jamás se fijaría en ella…

-Jamás… -murmuró la pelirroja con ojos tristes- Jamás…

-¿Jamás, qué?

Ginny se sobresaltó y se dio la vuelta para ver quien era el que la había sorprendido hablando consigo misma.

-Harry… yo… -"Mierda, no volveré a hablar sola…". Ginny no sabía que decir, por lo que dijo lo primero que se le vino a la cabeza mientras Harry la miraba inquisidoramente- Yo… jamás volveré a estudiar el día anterior a los examenes.

Harry frunció el entrecejo sin creerse lo que le había dicho la pequeña pelirroja; sin embargo al rato cambió su expresión al ver que Ginny le hacía un puchero y le miraba con ojos de cordero degollado.

-Mmm… está bien, está bien, me lo creo –dijo Harry con una enorme sonrisa- Bueno¿te vienes afuera? Es que está Ron y Hermione como unos tortolitos y paso de ir de sujetavelas. Así que me he venido contigo.

Ginny sonrió. Su hermano Ron y Hermione llevaban saliendo alrededor de un año, cuando, por fin, en mitad de una acalorada discusión, Ron besó inesperadamente a la castaña. Fue en ese momento cuando ambos se confesaron sus sentimientos y comenzaron su noviazgo que hasta ahora había durado, aunque sin dejar aparte algunas de sus típicas discusiones. Sin embargo seguían tan enamorados como el primer día en que se conocieron.

-Claro –aceptó Ginny la propuesta del moreno- Me apetece dar un paseo. Pero a paso lento, que Chloe me ha matado acompañándola a todas partes.

Mientras reían salieron cogidos del brazo, bajo la mirada triste de un cierto rubio.

-Jajaja ¿Va en serio? –Ginny se reía de una anécdota que le había contado Harry durante el paseo, mientras que éste asentía sobre la veracidad de la anecdota- ¿En serio que tu tía Marge hizo que su perro te persiguiera y acabaste subido en un árbol?

-Que si –dijo Harry mientras reía también- El maldito buldog me tuvo toda la noche subido a un árbol; esa familia siempre me ha odiado, pero en fin, ya me da igual.

-Pasa de ellos –dijo Ginny con aspecto serio- Tú sabes que tus amigos siempre estaremos contigo en las buenas y en las malas.

-Oh! Que bonito –dijo una voz que arrastraba las palabras- La comadreja pobretona declarándose al Cara rajada San Potter. "Siempre estaré contigo"; vomito del asco.

-Pírate Malfoy –dijo Harry encarándose al rubio mientras mantenía los puños cerrados de la rabia.

-Oh! San Potter se ha enfadado –dijo Malfoy con sorna- ¿Qué vas a hacer¿Me vas a pegar?

-No será Harry quién te pegará –dijo Ginny mientras se ponía delante de harry para retenerlo- Seré yo si no te largas, hurón.

-¿Tú¿Pegarme? –Draco rió, aunque por dentro se moría de ganas por besarla- Una pobretona como tú ni es capaz de pegarme ni de superarme en algo; además… no quiero ensuciarme la túnica.

-Vamos Harry –dijo Ginny con una mirada llena de odio; como odiaba y dolía que la odiara- No quiero perder mi tiempo con ese imbecil.

Dicho eso, cogió a Harry de la mano y se lo llevó a rastras para continuar el paseo; mientras Draco Malfoy los miraba con una sonrisa prepotente plantada en su cara, que al rato, cuando los dos Gryffindors no miraban, se tornó en una mirada triste por enfrentarse a quien quería. Caminó en sentido contrario a ellos con la cabeza baja e, impulsivamente, giró la cabeza para observar como se iban; sin embargo lo que vio lo cogió por sorpresa.

Cuando dirigió su mirada a ellos se encontró con unos ojos cargados de tristeza y de dolor en el delicado de la pelirroja que miraban al rubio; Ginny, al ver que Draco la había descubierto, giró rápidamente la cabeza recriminándose a sí misma por ser tan tonta como para fijarse en un chico como él.

Horas después del encuentro con ella, Draco se encontraba en la vacía sala común de Slytherin; era de noche y ya todo el mundo se había ido a la cama. Sin embargo, el rubio había decidido quedarse más tiempo acompañado del calor que ofrecía el fuego de la chimenea mientras unos ojos tristes azules como el mar se clavaban en sus pensamientos.

Instintivamente cogió un pergamino malgastado y una pluma que encontró desperdigada por ahí y escribió algo, como queriendo desahogarse con palabras. Al cabo de un largo rato escribiendo y tachando lo que no le gustaba, alzó el pergamino escrito y observó lo que su corazón y su mano, aliados, habían plasmado en ese trozo de pergamino:

"No sé como empezar esta carta que ahora, en este momento, ya tendrás en tus manos; supongo que empezar, antes de todo, con decirte lo siento por el hecho de esconderme en el silencio para decirte lo que intento expresar mediante esta carta.

Supongo que desconfiaras de esto, pero déjame decirte que todo esto que leerás es cierto, que no es una broma pesada para jugar con tus sentimientos, y te aseguro que eso es lo último que haría en la vida.

Quizás pienses que no mereces ser querida, pero te juro que mi amor te lo has ganado a pulso. Con esa sonrisa tan perfecta; con esa mirada que últimamente no es capaz de expresar ninguna emoción; con esos gestos tan propiamente tuyos… Conseguiste arrebatarme un corazón que yo creía incapaz de querer hasta que llegaste tú… Conseguiste también hacerme deambular como un fantasma a tu sombrar, quizás para alimentar la esperanza de que algún día puedas quererme como yo lo hago cada día, segundo a segundo.

Sin embargo el odio ha salido ganando esta guerra y ha conseguido construir una barrera entre los dos; lo que me hace desearte aún más y, de esta manera, volverme loco de dolor por no poder siquiera rozar tus labios o tu piel…

Solo sé que tan solo puedo quererte en silencio…

En silencio porque de otra manera la vida no me deja…"

Observó orgulloso la carta; después de observar esos ojos que se habían clavado en su alma, había decidido decirle de alguna manera, sin confesar quien era, lo que sentía. Al segundo, apareció su compañero Blaise Zabini con cara de sueño por la fría sala.

-¿Qué haces levanta…? –preguntó Zabini mientras con la mano despejaba un poco los ojos hasta que su mirada se posó en lo que llevaba entre sus manos- ¿Qué es eso que llevas en las manos?

-Nada… -dijo Draco mientras tiraba la hermosa carta que pensaba enviar al fuego que al rato lo consumó avivamente.


Weno, espero q os haya gustado... espero no tardar en subir el 4 cap... ya tengo las ideas en mi cabeza y solo me falta desarrollarlas; ademas si tardo en subir es culpa de krystel! solo de ella! xD

Weno, aora contesto los RR, q x cierto, gracias a los q me enviaron:D

·Carmele: Hola! gracias x el cumplido :$ xD weno, solo decirte q espero q t haya gustado este 3 cap... Un besoo wapisima!

·MBlack: Hola! Yo tambien me hago la misma pregunta (no se k es peor, q la persona q kieres no t corresponda o q t corresponda i no lo sepas) Te hace recordar? espero q no sean malos recuerdos...:S Me alegro dq t parezca lindo :) Un besazo!

·Vero Potter: Hola! Acabe el cap y lo subi! xD Los ojos de Ginny son castaños? >. Weno, lo recordare para otro fic; de momento en este fic son azules xD A Krystel (mi inspiracion) ya la pongo a trabajar como una negra, asi que no te preocupes jaja. Bueno, espero q te haya gustado el cap, un beso!

·Maria Duff: Hola! ya estaras contenta! subi el cap! xD Espero q te guste! Me encanto el poema q me pusiste Sniff Kizas no se kitan la vida x no decir la verdad... kizas sera peor... (Moni se rie maleficamente xD) Weno, espero q ya no m presiones... Un beso wapa!

·Igni: Hola! Como q TU niño? kedamos en que era MI niño! xD esta bn el fic? en serio? WEno, yo i Krystel acemos lo q podemos... En cuanto a lo de la accion... mmm... a mi me gustan las cosas mu despacio... asi q ya puedes esperar sentada a q pase algo entre estos tortolitos, xD Kizas en el 4 cap aya algo... No digo nada mas! xD Un besoo!

GRACIAS A LOS QUE ME SIGUEN! ESPERO Q OS GUSTE EL CURSO DEL FIC!

UN BESAZOO!