Disclaimer: Todos los personajes de esta historia son de JK Rowling, exceptuando a Alexander Parrell, que es como mi hijo literario. Uno de esos hijos gamberros que no te dan nada mas que disgustos y a los que te gustaría tirar por la ventana cada dos por tres, pero hijo al fin y al cabo. No todas tenemos el mágico talento de Joanne para crear a seres excepcionales como Sirius, jeje.

Este capitulo va dedicado a Patty (si, lo adivinaron, me dejo un review; no hay mejor método que la coacción xDD), a Miss-Adreina-Snape, porque es la lectora más veloz que conozco (siempre me deja el primer review :) ) y a Malu Snape Rickman, porque me partí de risa con su review xDDDDDDD

Y por supuesto, a todos los que leéis la historia, porque me habeis hecho alcanzar las 1400 lecturas de la historia! Unas 175 personas de media leen cada capitulo! Oh-Dios-mío-de-mi-vida, GRACIASSSSSSSSS!


PÉRDONAME

9. SALVAJE DE CORAZÓN.

- ¿Esta noche, dices¿Por qué tantas prisas?

- Mis descubrimientos son peores de lo que me temía, mi señor – respondió Hermione con voz hueca – Quisiera… acabar con esto cuanto antes, y dedicarme por completo a mis trabajos.

- Lo comprendo – dijo Voldemort, levantándose de su sillón con movimientos elegantes – Pues así será.

- Espero que no suponga ningún problema. Tan sólo pensé que los demás sería una buena…

- Advertencia. Si, yo también lo pienso – admitió el hombre – Hay un tema más que me gustaría tratar.

- ¿Cuál, mi señor?

El Señor Tenebroso avanzó hacia ella, tomando su mano izquierda entre las suyas. Aunque Hermione mantuvo su mirada serena y su apostura impasible, la chica luchaba contra el impulso de salir corriendo y alejarse de aquel hombre que tanta repulsión despertaba en su interior.

Voldemort observó su dedo corazón, donde se encontraba el Ojo de la Serpiente; al notar que la piedra del anillo había adoptado otra tonalidad, sonrió ligeramente.

- El shikatsh ha cambiado de color. Ahora es completamente negro – informó a Hermione, que le miraba perpleja.

- ¿Y eso qué significa?

- Puede tener muchos significados, dependiendo del color. Si no recuerdo mal, el negro representa sentimientos oscuros: ira, miedo, deseo, venganza…

- ¿Cambia según el humor? – inquirió Hermione, acordándose de las baratijas que ella tenía de pequeña, que hacían eso mismo.

- No exactamente. El humor varía muy rápido, se puede pasar de la alegría a la tristeza en un instante – corrigió el Señor Tenebroso – Pero el alma siempre contendrá los mismos sentimientos y esos son más difíciles de cambiar.

- ¿El alma?

- El shikatsh es como una… prolongación del alma de su propietario. Es por eso que amplifica el poder de un mago, por eso adopta sus sentimientos y les adjudica un color. Incluso tiene la capacidad de conocer los deseos del que lo lleva mejor que él mimo. Sabe lo que quiere, lo que odia y hasta las personas a las que desea tener cerca o lejos de él…

Hermione escuchaba, admirada del enorme poder del Ojo de la Serpiente. "Por eso quemó a Harry" pensó la chica, "Sabía que lo quería tener lo más lejos posible".

Sumida en su reflexión, no se dio cuenta de que Voldemort y seguía analizando el shikatsh, hasta que notó que el hombre acercaba sus dedos a la piedra del anillo. Demasiado tarde para reaccionar o zafarse, Hermione espero a que reaccionase contra él, igual que había ocurrido con Harry y se viese metida en un buen problema.

Sin embargo, la reacción no se produjo. El hombre tocó el anillo con cuidado y no paso nada más. El Señor Tenebroso alzó la vista y sonrió complacido.

- Me alegra saber que, en el fondo, no quieres tenerme demasiado lejos.

- Yo… Esto… - intentó contestar ella, que se había quedado sin palabras.

- Estás sorprendida – dijo Voldemort con voz neutra, sin obtener respuesta – Ya te dije que el shikatsh sabe más de ti que tú misma, Hermione.

- Entiendo – barbotó la chica, que no entendía nada.

- ¿Lo has utilizado para hacer magia?

- No, yo… - Hermione se recompuso y cerró su mente aún con más fuerza, temerosa de que Voldemort pudiese ver todo lo que en esos momentos le pasaba por la cabeza – No, señor. No me dijo como se hacía.

- No hace falta. Sólo tienes que concentrarte y el anillo obedecerá todos tus deseos.

- Todos mis… - la mujer no dejaba de preguntarse cómo su señor le había otorgado precisamente a ella aquel arma tan peligrosa; inquieta al pensar en todo o que él parecía saber y ella no, optó por una respuesta neutral – Lo intentaré, señor.

- Avisaré a todos. Te esperaremos.

- Gracias, señor.

- Puedes retirarte.

Hermione se giró con una pequeña reverencia, emprendiendo el amino hacia la salida, pero Voldemort la llamó cuando estaba punto de alcanzar la puerta. Expectante, se volvió para ver lo que el hombre quería.

- ¿Sí, señor?

- Ten mucho cuidado con lo que deseas, Hermione.

La mujer se marchó de la sala a la vez que un escalofrío le recorría el cuerpo. A sus espaldas, Voldemort la miró a la vez que una sonrisa se dibujaba en sus labios.


Severus estaba sentado en el amplio sofá, intentando aparentar tranquilidad, cuando Harry se apareció frente a él con el ceño fruncido.

- ¿Aún no ha llegado?

- Podrías llamar a la puerta – farfulló Snape, mirando al chico de soslayo mientras dejaba que dedujese por sí mismo lo que era obvio.

- ¿Para qué?

- Por una cosa llamada educación, Potter.

Sin humor para discutir, Harry le ignoró deliberadamente, sentándose en el brazo de un pesado sillón.

- Espero que no tarde.

- Hará lo que le de la gana y lo sabes - Harry refunfuñó unas cuantas palabras incomprensibles - ¿La has traído?

- Sí – dijo, mostrando su vieja capa de invisibilidad – No sé que pretende.

- Si te consuela, yo tampoco.

- Como esto falle, la mataré. Y ni tú ni nadie podrá impedir que lo haga.

Severus asintió con vaguedad, consciente de que Potter jamás llevaría a cabo aquellas vanas amenazas.

- Si algo le pasa a Draco, juro que lo haré – murmuró el muchacho para sí, aunque Snape alcanzó a oírle.

Cuando el hombre alzó la cabeza y observó al muchacho, pudo ver en los ojos algo distinto de lo habitual, mucho más peligroso.

Estremeciéndose, rogó que Hermione llegase pronto y que nada fallase, o se ganaría un nuevo enemigo. Porque, a pesar de todo, Severus no iba a permitir que nadie le hiciese daño a ella. Potter no era una excepción.


- ¿Hablas en serio, Harrison?

- Totalmente, señor ministro.

Alexander Parrel se levantó de su sillón y se giró para mirar por la ventana con un aspecto intranquilo bastante insólito en él.

- ¿Y no saben nada?

- No, señor.

- Creo que eso es lo que más me sorprende. No sabía que ese viejo confiase en nadie.

- Pues parece que en ella sí. La hemos seguido durante semanas y no hemos detectado a nadie más. Tiene libertad para hacer todo lo que quiera.

- Increíble.

- ¿Les avisamos, señor?

- No – ordenó Alexander, tajante – Si tanto confía en ella, debe ser lista. Hallaría la manera de convencerle de que eso es falso y nosotros sólo conseguiríamos ganarnos a una poderosa enemiga.

- Entonces¿qué hacemos?

- Iremos allí y esperaremos a ver que pasa.

- ¿Iremos? – masculló el hombre con perplejidad – Señor, usted no puede ir, sería peligroso y…

- Tranquilízate, Harrison. Sabes que no me puede pasar nada.

- Pero…

- Agradezco tu preocupación, Daniel – dijo, posando su mano en el hombro del individuo – Pero merece la pena que corra el riesgo. No puedo echar a perder mi mejor acuerdo comercial por una tontería.


- Sabe que haremos lo que usted nos ordene – afirmó el joven muchacho con seguridad.

- Muchas gracias, Robert – dijo Hermione con una sonrisa cordial.

- Avisaré a todos. Si son instrucciones suyas, los chicos no tendrán ningún problema: todos confiamos en usted.

- Me halagas.

- Pero… ¿Qué hacemos si… si él nos llama? Si no acudimos, nos castigará…

- Da igual. Yo asumo toda la responsabilidad – le tranquilizó la mujer – Cuando llegue el momento, decidle que fueron mis ordenes expresas. Pero no se os ocurra aparecer por aquí en toda la noche. Necesito que estéis a salvo, al menos hasta mañana.

- Lo haremos. Voy a informar a los demás.

- Gracias, Robert.

Hermione le sonrió antes de que el muchacho, apenas unos meses más joven que ella, desapareciese. Era fabuloso que con el tiempo, los mortífagos más jóvenes y de menos categoría hubiesen llegado a confiar en sus órdenes tanto como en las de su señor. Aunque esta fuese, junto con la prioridad en el trato con Voldemort, la principal razón por la que la mayoría de los seguidores más antiguos la odiasen.

De todas formas, le daba igual. Ella no estaba allí para hacer amigos y el favor de los chicos le facilitaba mucho las cosas.

Con un suspiro, comprendió que había llegado el momento y, concentrándose, ella también se desapareció.


Cuando Hermione apareció en la casa de Snape, se limitó a lanzar una mirada a los dos hombres. Sacando su varita, murmuró "Portus" apuntando a una figura de la repisa y se giró hacia ellos.

- Vamos.

- ¿Cómo que "vamos"¿Qué pasa con la vigilancia? – preguntó Harry con nerviosismo.

- Ya me he ocupado de eso. No hay peligro. Vamos.

Sin embargo, Severus se le quedó mirando fijamente sin decir ni una palabra y Harry no se atrevió a ser el primero en avanzar.

- ¿Qué pasa¿Os habéis echado atrás?

- ¡No¡Claro que no! Es sólo que…

- Los mortífagos más importantes estarán reunidos en una sola habitación, podréis controlarlos. El resto están cumpliendo misiones, bastante lejos, por cierto, y no aparecerán allí hasta mañana. Estoy segura de ello porque fui yo quien se o ordenó – añadió antes de que Harry tuviese tiempo de replicar – Contáis con el factor sorpresa y con mi apoyo. ¿Qué problema hay?

- Estoy seguro de que me matarán – se adelantó Severus con gesto sombrío – Y si voy a morir, no pienso hacerlo sin hablar antes contigo.

Harry observó incomodo la situación pero Snape so se inmutó.

Hermione se limitó a mirarle a los ojos, sin notar que la piedra de su anillo comenzaba a aclararse…

CONTINUARÁ…


Hola!

Ya estoy de vuelta! Un millón de perdones por el retraso en la actualización, los exámenes no me dejan respirar y para el único día que tengo libre… me voy de juerga! Soy una irresponsable, pero en fin, al fin lo logre, y conseguí pasar el dichoso capitulo al ordenador y subirlo (afortunadamente, la historia ya esta escrita desde finales de Agosto, solo me queda pasarla a limpio). Espero que a partir de ahora todo vaya más rápido :)

Bueno, que me dicen del capitulo? Para empezar la conversación entre Hermione y Voldemort, que tiene mucha tela xDD Por cierto, la constante repetición de las palabras "deseo" y "desear", no es casual, jejeje. Al que quiera ver algo más ahí… ánimo xDD

Por otra parte, empiezan todos los preparativos para la misión "Salvar al soldado Malfoy", en la que, por lo visto, el ministro tiene algo que decir, jejeje. El único que no parece del todo decidido es Severus. Que pasará? Se echará Hermione a sus brazos, haciendo a Harry vomitar de asco? Le dará calabazas y Snape le responderá que a Draco le vaya a salvar su padre? Qué pasará, qué pasará… (yo ya lo sé, muajajajaja xDDDD).

En otro orden de cosas, algunos habéis notado algo confusa la historia de Hermione, aunque con el tiempo y los siguientes (y últimos) capítulos, quizá lo comprendáis algo mejor. De todas formas, me reservaré un espacio en el prólogo de la historia para explicar lo que no haya quedado muy claro. Se admiten peticiones, jejejeje xDD

Moltissimas gracias a todos los que me habéis dejado review: Miss-Adreina-Snape, Patty (nuestra querida Patty xD), MarisolBlack, Seerlena-Ed (Hermy psicópata… me gusta xD), amsp14 (mucha suerte con ese examen!) y Malu Snape Rickman.

Y resumiendo en general, muchas gracias a todos por leer y por hacer que me sienta contenta con solo ver las visitas al fic. Esto ya se esta acabando (capitulos del 10 al 13 más prologo, osea que puede pasar cualquier cosa, jeje), así que espero que les vaya gustando y que no les decepcione el desenlace.

Próximo capitulo: El paseo de los amantes, con una bonita conversación Hermione-Severus y el comienzo de la aventura… quizá la aventura final para todos.

Muchísimos besos a todos, nos vemos en el próximo chap! Bye!

Ela :)
Miembro Orden Siriusana