Disclaimer: Ultimamente me ha dado por comer muchisimo chocolate. ¡Es la peor de las drogas! Estoy todo el dia igual, parezco Lupin en el prisionero de Azkaban, que todo lo solucionaba con un trozo de chocolate. ¡Pues yo lo mismo! Que me duele la cabeza? Chocolate! Que estoy cansada? Chocolate! Que estoy deprimida? Chocolate! Que me duele la uña del dedo meñique del pie izquierdo? Chocolate¿Que a que viene todo esto? Pues a que esta muy claro que todo el mundo de Harry Potter pertenece a JK Rowling y a la super-Warner, y como me deprimo porque jamas podre tener a Sirius, pues... Chocolate! xDDD Sí, lo sé, se me va la olla xDDD

Este chap va dedicado especialmente a Patty, porque si no se lo dedico se cabrea y me amenaza de muerte (Socorrooooo! xD), a Malu Snape Rickman porque me cai de la silla de risa leyendo su review, a Miss Andreina Snape por ser mas rapida que nadie y dejarme el review 10 minutos depues de colgar el chap, a TercySScloe por no abandonarme a pesar de la vuelta de las acaciones y a Ana Maria porque seguro que sacó un diez en ese examen. Jejeje, FanFiction, no he contestado review asi que no me podeis matar, jajajaja! xDDD


PÉRDONAME

10. EL PASEO DE LOS AMANTES.

- No hay nada de que hablar – informó Hermione tajantemente, rasgando el silencio que imbuía la sala.

- Te largaste sin decir ni una palabra.

- No había nada que decir – repitió la mujer.

- ¿Quién te crees que eres para jugar así con mi vida? – inquirió Severus con fuego en la mirada.

En un admirable despliegue de discreción, Harry se retiró del salón, metiéndose en la cocina y cerrando la puerta para proporcionar intimidad a la pareja.

- No juego contigo.

- ¿Entonces, qué demonios significó lo de la otra noche?

- Aún me quieres – objetó Hermione.

- Muy observadora, si no fuese porque yo mismo te lo he repetido un millon de veces – exclamó el hombre, acercándose a ella con grandes zancadas y tomándola por los hombros – Siempre te he querido, incluso ahora. Para mí, lo del otro día fue…

- Una recompensa.

- ¿Qué?

Snape miraba a la chica perplejo, pero esta se deshizo de sus manos con firmeza y se mantuvo alejada de él, no muy segura de lo que podía pasar si volvía a tocarla.

- Aunque no te lo parezca, sigo siendo una persona. Tengo sentimientos.

- Yo nunca he dicho que…

- Tú eres el primero que cataloga a los mortífagos como seres insensibles, que no sufren ni se alegran, que no son humanos. Lo que no deja de ser irónico, sobre todo viniendo de ti – dijo la chica mirando el brazo donde estaba la marca de Severus – Pero todos luchamos por lo que creemos correcto, estemos o no equivocados. Y te aseguro que porque me uniese a ellos no he dejado de sentir.

- Pero…

- No más engaños, Severus. Estoy harta de fingir, sobre todo delante de ti. – afirmó Hermione, conteniendo sus lágrimas – La forma en que te dejé me parece abominable incluso ahora. Lo de la otra noche… te lo debía.

- Hermione… - susurró él, acercándose de nuevo, esperanzado al ver que la antigua Hermione no le había abandonado del todo.

- Alto – pidió la mujer alzando una mano - Eso es lo único que puedo ofrecerte. Estoy aquí para salvar a Draco. Después, desapareceré, no me volverás a ver. Acostúmbrate.

- ¿Merece la pena? – preguntó el hombre, apretando los puños y clavándose las uñas en la palma de la mano – Dejarlo todo y a todos. ¿Por ellos?

- Sé lo que hago y porqué lo hago. Mis ideas están muy claras. Ni tú ni nadie va a convencerme de lo contrario. No necesito a nadie.

- Hermione. De verdad. Te quiero.

- Lamento mucho tener que decirte que hace tiempo que tu cariño dejó de servirme – Hermione miraba fijamente a Severus, sintiendo como cada palabra que pronunciaba la destrozaba por dentro.

La profunda mirada del hombre la habría hecho ceder, de no ser por su absoluta convicción de que era lo mejor para ambos.

- La Hermione que conocías murió hace tres años. Yo no te quiero. Olvídate de mí.

Dominado por la furia, Severus se acercó a la mujer, pero su mirada serena fue el mayor obstáculo de todos. Se detuvo, mirando paralizado a la mujer que destruía todas sus esperanzas sin alterarse.

¿Que tenía sentimientos? Lo dudaba.

El hombre se dio la vuelta y abandonó el salón escaleras arriba como una exhalación.

Hermione se sentó derrotada en un sofá, y dedicó un minuto a preguntarse qué había hecho, si de verdad merecía la pena.

Pero no había tiempo para el desánimo. Tenían mucho trabajo que hacer y el tiempo se agotaba. Apenas quedaba una hora antes de la reunión de los mortífagos y todo aquello habría sido inútil si no conseguían ayudar a Draco.

Con decisión, la mujer se levantó para ir en busca de Snape y recordarle que tenían una misión pendiente, pero para su sorpresa, encontró a Harry observándola desde la puerta de la cocina con una mirada insondable.

Aunque discreto, el muchacho era curioso y no había podido evitar escuchar la conversación de ambos. Internamente, estaba de acuerdo con Hermione en que la decisión que había tomado era la mejo, pero no veía la necesidad de expresar su opinión.

- Dale unos minutos – pidió Harry – estoy seguro de que bajará.

Hermione miró como a través de él.

- ¿Tú también piensas que me he equivocado?

- Eso es un asunto vuestro – contestó el muchacho, incómodo.

- Me refiero a unirme a Voldemort. ¿Me equivoqué?

El impulso lógico de Harry fue afirmar rotundamente esa teoría, pero, con cuidado, reflexionó un instante.

- Dumbledore dice que te conoce lo suficiente como para creer que las razones por las que te uniste a los mortífagos son más profundas que las que vemos en la superficie – el joven hizo una pausa – Aunque hubiese preferido que no apoyases al asesino de mis padres, tengo mis motivos para pensar que Dumbledore tiene razón.

- ¿Qué motivos? – preguntó Hermione, asombrada por aquellas muestras de confianza e intuición.

- Si quieres sacar a Draco de allí, no puedes ser tan mala.

Atónita ante la lógica aplastante de Harry, la mujer miró fijamente a su antiguo amigo. Justo en esos momentos, Severus bajó las escaleras con tranquilidad, mucho más serenos, y se reunió con los dos muchachos.

- ¿Nos vamos?


Cuando llegaron a su destino, lo primero que hizo Harry fue alejarse unos pasos del fuego cruzado al que había estado sometido durante el breve pero intenso viaje. La tensión entre ambos podía cortarse con un cuchillo, y el chico no estaba muy seguro de que esa fuera lamenta más eficaz de internarse en la guarida enemiga.

Sin embargo, Hermione y Snape resultaron ser mucho más profesionales de lo que aparentaban y se pusieron de inmediato manos a la obra.

- ¿Por qué estamos aquí? – preguntó Severus.

- Es lo máximo que podemos acercarnos a Voldemort sin que nos detecten. Tendremos que andar un poco hasta llegar a la casa.

Los hombres examinaron cuidadosamente el entorno que les rodeaba. La escasa luz del poniente apenas revelaba un estrecho camino ascendente, que acaba en la casa, situada en la cima de la colina. Para sorpresa de ambos, era un edificio moderno con un aspecto muy cuidado, situada cerca de un gran pueblo en el que ya comenzaban a encenderse luces, mostrándoles la amplia planta de una fábrica colindante con el bosquecillo que les rodeaba.

- ¿Ésta es vuestra nueva guarida? – inquirió Harry, incapaz de controlar su curiosidad a pesar de las circunstancias.

- ¿Sorprendido? – dijo Hermione, sonriendo complacida – Fue idea mía. Lo suficiente lejos para pasar desapercibidos y lo suficientemente cerca como para no llamar la atención.

- No esperaba que estuvieseis tan cerca de los muggles – admitió el hombre, sinceramente admirado con la estrategia enemiga.

- Por eso mismo. El escondite perfecto.

El trayecto era largo y la cuesta, pronunciada, lo cual, unido a la oscuridad creciente, requirieron de toda su habilidad para no caer al suelo. Pero a pesar de todo, las dudas de Harry y Snape aún eran muchas.

- Si nos has revelado donde os ocultáis¿cómo sabes que no vendremos a por vosotros?

- Después de que vosotros aparezcáis, Voldemort ordenará un nuevo traslado.

- Descubrirán que tú nos diste la información y te matarán – comentó Severus

Hermione negó con la cabeza.

- Si rescatáis a Draco, lo lógico es que él os o hubiese contado¿no?

- ¿Y si no podemos llegar hasta él?

- Yo os ayudaré.

- ¿Y se te ven ayudarnos?

- No me verán. Y si lo hacen, diré que me obligasteis. Que me lanzasteis la Imperius.

- No te creerán. El Señor Tenebroso no te creerá.

- Le convenceré.

- Nadie puedo convencerle.

- Yo sí – el tono enigmático y decidido de Hermione provocó en los otros una sensación de desasosiego a la vez que se preguntaban qué clase de relación tenía con Voldemort si tenía con él tales confianzas.

Al alcanzar la cima de la colina, llegó el momento de dar instrucciones.

- Os llevaré a la sala donde están reunidos los mortífagos. Estad ocultos y en silencio hasta que yo os lo indique. Entonces, tan sólo entrad, coged a Draco y salid tan rápido como os sea posible; no quiero luchas personales ni venganzas. No hay vigilancia en los pasillos y nadie puede aparecerse dentro de la casa, así que sólo tendréis que huir de los mortífagos que estén en la reunión. ¿Entendido?

Los dos hombres asintieron, abrumados por la aparente sencillez y efectividad del plan.

- Yo os facilitaré el camino en todo lo que me sea posible – continuo Hermione – Pero tendréis que alcanzar este lugar exacto para desapareceros. Cuando lo hagáis, id al sitio más extraño y lejano que se os ocurra y no dejéis solo a Malfoy en ningún momento. Tendréis que explicarle todo.

En ese instante, lanzó a Harry una mirada penetrante y el chico captó la indirecta: de él dependía que Draco no hiciese ninguna estupidez, una vez lograsen sacarlo de la casa.

- Si todo sale bien, Severus me enviará un mensaje en clave. Después, desapareced una buena temporada. ¿Alguna pregunta?

Nadie profirió ni un solo sonido y Hermione asintió satisfecha.

- ¿Trajiste la capa? – Harry se la mostró – Ponéosla y sed lo más sigilosos posible.

- Si nos movemos, la capa no nos cubrirá a los dos; es demasiado pequeña – informó el chico – Haremos un hechizo para…

- ¡No! – exclamó Hermione - ¡Él detecta todos los hechizos! Tan sólo haced l que podáis para que no os pillen y…

- Muy interesante, Granger. Sabía que no eras tan lista como decían.

Hermione, Severus y Harry se quedaron helados al oír la maliciosa voz saliendo de su escondite tras un árbol, mirando con enorme regocijo y alegría a la mujer, que sintió que su sangre empezaba a hervir. Ella no sería quien estropeara su única oportunidad de salvar a Draco ni quien dañase a Harry o a Severus.

Precisamente ella, no.

- Bella – dijo, con una voz afilada y peligrosa – Creo que ya te advertí de lo que ocurriría si metías la nariz en mis asuntos…

- Y yo te advertí que acabaría contigo y con los que te rodean – Bellatrix lanzó una mirada divertida a los dos hombres que la acompañaban – Aunque me parece que será aún más entretenido de o que pensaba acabar con los que te rodean.

Bella sonrió con sorna y Hermione la miró con fría cólera.

La batalla ya había comenzado.

CONTINUARÁ…


Hola!

Bueno, pues ya está aqui un nuevo capitulo del fic, espero no haberme retrasado mucho, aunque realmente, estoy muy estresada, en cuanto cojo el ordenador, me pongo a escribir. Mi imaginación está en plena ebullición justo en plena epoca de examenes, no lo entiendo... La mente humana es un misterio para mi xDD

Que os pareció el capitulo? Supongo que ahora será el momento en el que los reviews en los que digais que Hermione es una perra por hablarle asi a Sev y que yo soy una mala persona por hacerle sufrir tanto llegaran a patadas, jejeje... Pues no le queda nada, guapas. Las va a pasar canutas (bueno, todos). Soy cruel. Lo sé. Respecto a lo demás... Pues eso, que Hermy ha dejado al pobre hombre con dos palmos de narices (más xDD), y que ese plan tan bonito sencillo y efectivo no ha empezado con muy buen pie que digamos... Tenía que llegar Bella a meter baza... En fin, en el proximo capitulo habrá uno de esos enfrentamientos Hermione-Bellatrix que tanto me gustan y con los que tan bien me los paso, espero que os guste :-)

Hablando del proximo capitulo, se va a llamar Cae la noche, y en fin, si os cuento algo, os voy a destrozar un tercio del final. Y es que siiiiii, esto se acaba. El proximo capitulo comienza el final, que irá dividido en tres capitulos (os voy a dejar con toda la intriga, jajajaja xDDD). Y después un prologuito, en donde además, añadiré algunas aclaraciones sobre la historia y detallitos que no he podido explicar aún. Así que ya sabeis: dudas, quejas, bombas y alabanzas, todos sereis contestados en el ultimo capitulo de la historia.

Muchisimas gracias a todas, guapisimas, por dejarme un review. Como ya os nombro arriba y os dedico el capitulo entero, me ahorro aqui las lineas (los de fanfiction se van a pensar que les vacilo, si no xDD). Y por supuesto, muchas gracias a todos los que leeis la historia y animaos a dejar un reviewcillo, que anima a esta humilde escritora a seguir adelante con su vida sin tener que hartarse a chocolate xDDDD

Muchos beoss y abrazos a todos y nos vemos en el proximo chap! Byeeee!

Ela :)
Miembro Orden Siriusana