Disclaimer: Todo pertenece a JK Rowling, la excentrica escritora multimillonaria inglesa con tendencias homicidas. Yo no soy inglesa, ni escritora (al menos, no decente xD), ni multimillonaria (desgraciadamente). Lo de las tendencias homicidas tendría que estudiarlo; no creo que las tenga, el realmente peligroso el ese duendecillo verde que me dice que queme cosas xDDD

Este capítulo va especialmente dedicado a Patty, porque me lo he pasado genial en el cine contigo esta tarde xD; a Harry Ronald Granger, porque realmente me emocionó que te gustase la historia a pesar de que no es muy tu estilo (muchas gracias, en serio); a Lakota Snape (prometo hacer lo que pueda); a Miss Adreina Snape, porque sigue siendo de las más rápidas; a SeerlenaEd (al final todo se aclarará… y si, soy terriblemente mala xDD); a Malu Snape Rickman, porque realmente me apasionó la historia de Voldy, Osama y los traficantes de chocolate xDDD (además, tenemos unos cuantos apellidos de la lista en comun, jajaja xD); a amsp14, porque aunque no lo parezca, has acertado la mitad del argumento que me queda jejeje (sigue tu fic, me dejaste la intriga jooo :-( ) y a MarisolBlack, porque sus deseos son ordenes (lee, lee, aquí tienes la muerte que querias, muajajajajaja xDDD).


PERDÓNAME

11. CAE LA NOCHE

- Hermione… - susurró Severus mirando en dirección a Bellatrix.

- ¡La capa¡Largo! – los dos hombres no se movieron, pero a la mujer no le hizo falta girarse - ¡YA!

Tras el rugido de Hermione, Harry reaccionó, echando la capa de invisibilidad sobre él y Snape apresuradamente, a la vez que obligaba al otro a salir corriendo.

Bellatrix lanzó un par de hechizos aturdidores hacia la dirección donde podía sentir el ruido de la carrera, pero no tuvo opción a más. De la varita de Hermione brotaron unos haces de luz dorada que se entrelazaron entre las muñecas de la mujer, impidiéndole actuar, viendo con tristeza como unos pies desaparecían entre la penumbra de los árboles.

- Potter y el traidor… El Señor Tenebroso me colmará de honores cuando los lleve a su presencia – dijo Bella mirando fijamente a Hermione, cuyos ojos parecían arder.

- Tienes muy mal perder, Bella – respondió la chica con voz fingidamente calmada, sin liberar las manos de su oponente.

- ¿A qué te refieres? Yo no he perdido nada.

Hermione negó lentamente, observando con desprecio a Bellatrix, que alzaba su cabeza con orgullo.

- Ya es hora de que lo aceptes¿no lo crees así, Bella? Yo soy la mano derecha de Voldemort. Y tú, un desperdicio.

Furiosa, la mujer dio un fuerte tirón, deshaciéndose de sus ataduras y lanzando sobre Hermione una maldición tras otra, a un ritmo trepidante que su contrincante no tenía ningún problema en seguir, sonriendo como si la situación le divirtiese.

- ¡CRUCIO! – bramó Bella, frustrada al no conseguir alcanzar a la mujer ni de lejos, que se limitaba a esquivar y detener sus ataques con aire aburrido.

Hermione detuvo la maldición imperdonable con un escudo a menos de diez centímetros de su cuerpo a la vez que miraba su reloj distraídamente, movimiento que encendió aún más la ira de Bellatrix. Repitió la maldición Cruciatas, pero en esta ocasión, la chica hizo un movimiento con su varita que provocó el cambio de la trayectoria del hechizo a mitad de camino, volviéndose contra la atacante, que lo esquivó tirándose al suelo.

- Celebro que por fin ocupes el lugar que te corresponde – comentó Hermione, contemplando a la mujer arrojada a sus pies – Pero, por desgracia, no puedo seguir perdiendo mi tiempo contigo, Bella, soy una mujer ocupada. ¡Obliviate!

Bellatrix interpuso un nuevo escudo entre ella y el hechizo, a la vez que se levantaba del suelo con una amplia sonrisa.

- Vaya, lo olvidaba. El Señor Tenebroso te prohibió matarme.

- Me recomendó que no lo hiciera – corrigió Hermione – Aunque no creo que eche de menos a un estorbo como tú.

Sin pronunciar una palabra, la chica lanzó contra Bella un rayo verde que, esquivado por ésta con un ágil salto, fue a estrellarse contra un árbol, que se chamuscó y resquebrajó donde el hechizo había golpeado.

Hermione continuó sonriendo, pero cuando Bellatrix alzó la cabeza para verla, su rostro estaba más pálido que nunca y su mirada era la de un animal acorralado.

- ¡Avada Kedavra! – gritó desesperada.

- La expresión de Hermione cambió en menos de un segundo, sorprendida por la brusca reacción de su rival.

- ¡No! – chilló, y en un acto reflejo movió su varita, cambiando de nuevo la trayectoria del hechizo.

El rayo se dirigió hacia una asustada Bella que no se movió lo suficientemente rápido; la maldición la golpeó en un costado y cayó al suelo con un golpe seco.

Hermione corrió hacia ella y la volteó, pero al ver sus ojos mirando al vacío, comprendió que Bellatriz Lestrange por fin había muerto. Una venganza que tenía un cierto sabor amargo, no sabía bien porqué.

Durante unos minutos se le quedó mirando, con rostro insondable, aunque finalmente se levantó, sintiendo a su alrededor dos presencias nuevas.

- ¿La has matado? – preguntó Harry, observando con asco el cadáver de la mortífaga.

- No. Su hechizo se ha vuelto contra ella. Yo no iba a matarla.

- Se asustó. Llevaste a cabo la maldición asesina sin pronunciar el hechizo. Pensé que eso no podía hacerse – relató Severus mirando a Bellatrix sin lamentar en absoluto su muerte; ella había sido la artífice de que se conociese su traición a Voldemort – Le asustó tu poder.

- No iba a matarla. Lo que le lancé no era la maldición asesina.

- ¿Cómo? – se sorprendió Harry - ¡Si era idéntica!

- ¿Conoces el Filtro de los Muertos Vivientes? Ese hechizo lo inventé yo, y tiene el mismo efecto que el filtro. No hace falta pronunciarlo porque es un encantamiento cualquiera; pero, a simple vista, parece el Avada Kedavra.

- Pero… ¿Para qué…?

- Draco y yo lo utilizamos y nadie hasta ahora ha notado la diferencia, sobre todo en la confusión de las batallas – informó Hermione – Llamamos al hechizo, bromeando, el "Abra Cadabra"

- Suena parecido a… - Harry se detuvo a pensar un momento – Ahora lo entiendo.

- ¿Nunca has matado a nadie? – interrogó Severus, pensando para sí que, tal vez, no todo estaba perdido.

Hermione negó con la cabeza, a la vez que apuntaba fríamente con su varita al cuerpo de Bellatrix, haciéndolo desaparecer.

- Aún no – dijo, volviéndose hacia ellos y remarcando la primera palabra con una dura mirada – Poneos la capa. Ya hemos perdido demasiado tiempo. Vamos.

Con paso firme se dirigió a la entrada de la casa, seguida de los dos hombres, que avanzando cautelosamente, se preguntaban cuantas sorpresas más ocultaba Hermione.

Ni se lo imaginaban…


Cuando Hermione entró en el amplio salón, saludo con frialdad a unos cuantos mortífagos y se situó en una esquina, apartada de todos.

Draco observó que permanecía allí, quieta y vigilante, controlando a los asistentes uno por uno, las salidas y las entradas posibles, la distancia desde donde se encontraba a otros puntos de la sala… Conocía demasiado bien aquella actitud de alerta como pata no saber que tramaba algo. Con pasos vacilantes, se dirigió hacia ella, quien se limitó a saludarle con la mano, a la vez que avanzaba hasta donde él se encontraba.

- ¿Pasa algo? Pareces nerviosa – preguntó Malfoy al llegar ambos a la misma altura.

- Bellatrix. Esa… zorra volvió a molestarme – susurró, mascullando una verdad a medias, sabiendo que Draco sabría inmediatamente cuando mentía.

Sin embargo, su amigo era más listo de lo que ella creía. Permanecieron en silencio unos minutos, en los que Malfoy notó como Hermione continuaba controlando la estancia de reojo.

- ¿Hermione, que ocurre? No me dices la verdad y…

Justo en ese momento, Lord Voldemort hizo su aparición, cortando de golpe la perorata de Draco. Mientras todos los mortífagos se inclinaban para recibir a su señor, éste tomó asiento, mirando detenidamente a la pequeña multitud congregada a su alrededor.

- ¿Dónde está Bella?- inquirió, tras un nuevo vistazo.

- No quiso acudir, señor – informó Hermione, adelantándose con la cabeza agachada – Me la encontré en la entrada y le comenté el tema de la reunión. Me contestó, de muy malas formas, que le traía sin cuidado lo que me trajese entre manos y que no tenía que acudir a reuniones fruto de mi capricho.

- Interesante – se limitó a comentar el Señor Tenebroso.

- Señor, sin duda recordará lo que le sugerí sobre…

- Lo recuerdo, Hermione. Y mi respuesta es la misma. Sin embargo, tengo entendido que ese no era el tema que querías tratar.

- No, mi señor.

- Puedes hablar, Hermione.

La mujer se dirigió hacia sus compañeros, que aguardaban expectantes las declaraciones de la componente más importante de las filas de Voldemort.

- Son malas noticias, me temo. He descubierto que en nuestra familia se oculta un traidor a la causa.

Durante unos instantes, todos parecieron contener el aliento, y Hermione pensó que muchos eran los que tenían asuntos que ocultar.

- ¿Un traidor, dices? – le preguntó el Señor Tenebroso, siguiéndole el juego.

- Así es, señor – confirmó la chica con tono meloso – No sólo ha estado subvencionando actividades del Ministerio y pasando información al otro bando, como la situación de la antigua central…

- ¡Eso es alta traición! – gritó uno de los mortífagos dando un paso al frente - ¡Sufrimos muchas bajas!

- ¡Habría sido el final si no hubiésemos sido informados a última hora! – agregó otro.

- Lo sé, lo sé – asintió Hermione, pidiendo silencio con gestos – Pero no sabéis lo peor, amigos. Ha estado en contacto con gente de Dumbledore, de la Orden del Fénix. Más concretamente… con Harry Potter.

La estupefacción fue dueña de todos los rostros, incluido el de Voldemort, desconocedor de esa parte de la historia, que se levantó de su asiento con furia medida en sus movimientos.

- ¡Potter¡Exijo saber el nombre del traidor!

- Lamentablemente, yo sólo he sabido de estas actividades en los últimos tiempos – siguió Hermione sin amedrentarse – No sé durante cuanto tiempo habrá mantenido su papel de agente doble.

- ¿Quién es? – rugió el Señor Tenebroso.

- Draco… Malfoy.

Todos giraron al mismo tiempo para ver al muchacho, que miraba con expresión congelada a Hermione, quien a su vez le dedico una triste sonrisa.

- Tarde tanto en informar, mi señor, porque no podía creer que fuese precisamente Malfoy quien nos traicionaba – prosiguió la mujer, aunque ahora ya nadie miraba en su dirección – Pero no quiero que por su culpa, a mí se me confunda con los de su chusma.

- Nadie te culpa, Hermione – dijo Voldemort con voz peligrosamente suave – En cuanto a ti, Malfoy…

- Mi señor, yo… - trató Draco de excusarse.

- ¡SILENCIO! Si es cierto lo que Hermione dice, si de verdad tienes relación con Dumbledore, con Potter, nada más y nada menos…

- ¡Ella! – gritó Draco, sintiendo como el miedo le recorría cada centímetro de su cuerpo como una descarga eléctrica - ¡Ella es una traidora¡Ella no…!

Malfoy cayó al suelo súbitamente, retorciéndose de dolor. Todos volvieron la vista hacia Hermione, que apuntaba hacia él con su varita.

A unos metros de distancia, Harry intentaba escabullirse para lograr llegar hasta allí, mientras Snape lo contenía, a duras penas, bajo la capa.

- ¡Espera¡Aún no! – susurró, rogando que nadie estuviese mirando hacia allí en ese preciso momento.

- ¡Hija de…¡Suéltame! – susurró Harry a su vez.

- Si quieres que venga con nosotros, ella tiene que acabar con su esperanza, tiene que creer que no le queda nada aquí por lo que quedarse – explicó, y el chico dejó de moverse – Hay que esperar.

Ambos hombres continuaron observando la escena, a la vez que Harry apretaba los puños tratando de contenerse. Por su parte, Draco respiró agitadamente, mirando a Hermione desde el suelo.

- Ni lo intentes – dijo con voz afilada – Has estado ayudando al enemigo delante de mis propias narices. He confiado en ti y tú eras un cómplice del maldito Ministerio. Para mí no vales nada.

Draco la creyó. Había traicionado a la única persona en el mundo que le había ayudado y comprendido. No merecía la pena luchar. Bajando la mirada avergonzado, el hombre esperó la muerte con lagrimas en los ojos, pensando que era lo mejor que le podía pasar tras aquella existencia miserable.

Hermione le miró con satisfacción, sintiendo como cada una de las palabras dichas le destrozaban por dentro. Se preparó, lista para avisar a Harry y Severus.

- Que esto – dijo Voldemort con voz clara, avanzando hacia Malfoy – sirva de aviso para los demás. Este es el precio que se paga por traicionar a Lord Voldemort.

El Señor Tenebroso alzó la varita, pero algo le detuvo.

- Yo que usted, señor, esperaría a saber toda la verdad. Me temo que le tomado el pelo.

Voldemort buscó al hombre que había pronunciado aquellas palabras, y lo encontró mirándole desde la puerta con una sonrisa en los labios.

- Tú…

CONTINUARÁ…


Hola!

Bueno, ante todo, perdón por el retraso. Como creo que ya dije, esta semana pasada tuve los últimos exámenes y andaba muy estresada, tanto que casi podía encender el ordenador y teclear tres palabras (he tardado muchísimos días en pasar este capitulo). Además, llevo un par de días yéndome por ahí de fiesta, y claro, no me cunde xDD Sí, lo sé, soy una irresponsable. Al menos, ahora que vuelvo a ser una persona libre, podré volver a actualizar rápidamente.

¿Que les pareció la muerte de Bella¿Trágica, accidental, poco original, buena? La cosa es que quería a ver a esa p… maldita mujer, muerta de una vez. Aparte de que se descubre una parte importante del juego de Hermione. Es bastante cruel (solo hay que ver como se toma la muerte de Bella, con que frialdad), pero no tiene las manos manchadas de sangre; nunca ha matado a nadie (algunos ya me lo dijisteis en el tercer o cuarto capitulo). Pero, tampoco descarta matar a nadie, cosa que, a mi, me daría bastante miedo xDD También me da pena el pobre Draco; aunque lo haga por su bien y para salvarle, le esta destrozando.

¿Y quien es el hombre misterioso que parece destrozar todos los planes de Hermione? Sigan leyendo, en el próximo capítulo se enteraran de todo. ¡Almas corruptas, penúltimo capitulo, en el aire a mediados de la próxima semana¡Permanezcan atentos a sus pantallas de ordenador! xDDD

En fin, muchísimas gracias por leer (falta muy poquito para alcanzar las 2000 lecturas, ojalá lleguemos), y les espero en el próximo chap, que espero que les guste, al igual que este.

Muchos muchos muchos besitos y hasta la próxima! Byeeeeeeeee!

Ela :)
Miembro Orden Siriusana