1.
Los miró, con ojos confundidos... algo extraño en el corazón... y sin embargo no hizo nada más que mirarlos, lo que le dio una expresión y una actitud un tanto retrasada, bien lo sabía él, pero... ¿y qué?. Era incapaz de aceptar esa información... sólo una palabra llegó a su mente, como si viniese a vuelo lento y de pronto él la tomase y la entendiese, pero hasta esa palabra parecía absurda para lo que acabada de escuchar: Broma. Aquello no era una broma, pensó, con una sonrisa queriendo escaparse de sus labios, es una estupidez. Pensó en reír, pero las caras de los demás le decían que no había burla en sus palabras... los ojos llorosos de la señora Weasley, la preocupación en la de Mione y Ron...
La realidad le cayó demasiado fuerte sobre la cabeza... algo se trizó ante sus ojos... algo se rompió dentro de él y aún así todo parecía tan... ¿cuál era la palabra¿Absurdo?... sí... y sin embargo no... pero su mente volvió al asunto en cuestión como si se negase a liberarlo de pensar en ello... el sentimiento se iba intensificando, pero no estaba seguro de lo que era... de lo absurdo aquello pasaba a lo estúpido, de lo estúpido a lo patético, de lo patético a la incomprensión, de la incomprensión al entendimiento, pero el entendimiento se negaba a ver y sólo dejaba el dolor, porque su mente sí comprendía, pese a que él quisiera pensar lo contrario. Y en este caos que era su mente, sentía algo como del porte de un puño en su interior, a la altura del pecho, que iba creciendo... ahogándolo, y seguía sin comprender, pero 'eso' seguía ahí... un nódulo de dolor... que era como una puntada en el corazón y que parecía latir, más, más, más rápido... y amenazaba con explotar.
Incredulidad...
Mentira.
La palabra le golpeó el entendimiento como si hubiese sido una piedra
Engaño.
Malditos aquellos que quisieran hacerle creer esa ESTUPIDEZ, esa IRREVERENCIA... y sin embargo ni los ojos azules de Ron le mentían, ni tampoco lo hacía el temblor inconsciente de Mione, mucho menos las lágrimas de la Señora Weasley.
Dolor.
El dolor de pensar en unos ojos dorados cerrados para siempre... de un calor extinguido, de una sonrisa muerta...
Más dolor...
Y se mezclaba con la incomprensión y la ira, y la rabia contra todos y nada en especial a la vez, una rabia y un dolor que comenzaban a dominarlo por completo. Un dolor al principio tenue, luego más intenso, y más y más... hasta que era casi insoportable y le estaba apretado el pecho... y sus pulmones pesaban una tonelada cada uno.
Aquello debía ser una mentira... pero...
Los ojos dorados... no estaban entre los que lo miraban
La sonrisa dulce que lo consolaba... no estaba entre los decían cosas que no alcanzaba a escuchar
Las manos suaves... esta vez no estaban secando sus lágrimas... y ni él mismo se había dado cuenta que estaba llorando, no hasta pensar en las manos pálidas de quien ya no podía secar sus lágrimas que corrían por sus mejillas rojas y calientes.
Dolor mezclado con rebeldía. No podía aceptarlo...
¡Hacía unos minutos había estado con él¡HACÍA UNOS MINUTOS ÉL LO HABÍA ABRAZADO! Aún... aún podía sentir el calor de los labios suaves y cremosos en su mejilla
Abrió la boca varias veces... intentó decir algo, pero... todo parecía tan sin sentido...
Remus...
El dolor se iba intensificando y llegaba hasta su cabeza.
¿Muerto?
'-Es mentira- dijo finalmente mirando a Mione y dando un paso hacia atrás, se pasó el brazo por los ojos con fuerza, quitándose las lágrimas, pero la acción le acarreó una vista más nublada que antes si eso era posible.
¿Remus¿Muerto?
'-Harry... - su amiga intentó adelantarse y tocarlo. Su mano temblaba ligeramente en su propio nerviosismo al ver la alteración y el dolor de su amigo.
'-¡ES MENTIRA!- Él la empujó, con rabia, casi como si hubiese sido ella la culpable y no quien intentaba aliviar en parte su dolor. La empujó porque aún después de eso sentía que aquello no podía ser verdad... y la odiaba por tratar de hacerle pensar lo contrario... y sin embargo... algo dentro de él le decía que era verdad... y que esa rabia estaba dirigida a sí mismo.
Dio otro paso hacia atrás cuando vio a Ginny acercarse a la muchacha para ayudarle a pararse, y vio el dolor en los ojos castaños de Mione. No había sido justo. ¿Pero quien había sido justo con Remus? Y comprendió la amarga realidad, su propia culpa, su estupidez... pero sobre todo... un dolor que crecía a cada segundo, que le envenenaba el alma.
Si antes su dolor había sido desgarrante al perecer Sirius, ahora sentía que moría, porque Remus se había ido... pero se había llevado a Sirius con él.
Remus también había sido injusto, fue su pensamiento mientras sentía la mirada adolorida de su amiga sobre él, incapaz de reaccionar, fue injusto porque se fue y no pensó en mi ni en Sirius... fue injusto... fue cobarde... él no tenía que irse. No es justo.
Justicia
Era Utopía
La vida nunca había sido justa. NUNCA. No fue justo que un matrimonio joven y con sueños y brillante futuro fuese asesinado por un hombre sin piedad, ambicioso de poder, dejando a un niño huérfano. No fue justo que por un mago oscuro que solo deseaba poder, un niño que no tenía culpa estuviese condenado a vivir con personas que lo odiaban por años. No fue justo que la persona más dulce y amable del mundo tuviese que cargar toda una vida con una maldición que lo hería, que lo aislaba y que lo mataba lentamente. No fue justo que el hombre más leal y más entregado a sus amigos fuese traicionado justamente por uno de ellos y condenado a Azkaban por doce años por el asesinato de otros dos de ellos. No fue justo que aquel que había traicionado a quienes más lo querían estuviese libre, haciendo pagar a inocentes la sangre derramaba, mirando hacia un futuro lleno de poder y riqueza. No fue justo que atacaran a un muchacho, minando su credibilidad, por decir una verdad y tratar de proteger un mundo que estaba construido sobre la sangre de sus padres. No fue justo que un inocente muriese por la mano de una malvada, y que jamás se pudiese demostrar su inocencia, siendo condenado por todo el mundo... pero por sobre todo... no fue justo que destruyesen la pequeña familia que tenía, arrebatándole la dulce sonrisa que lo consolaba y la risa estridente de quien lo hacía reír... porque no era justo que Remus muriese... y mucho menos que el alma y la voluntad de Sirius se hubiesen ido con él.
No supo en que momento salió corriendo, ni tuvo conciencia de eso, pese al grito de Ron que intentó alcanzarlo. No supo como bajó corriendo las escaleras, ni como lo hizo para no caer por ella
Sólo sabía de ese dolor que se había alojado en su pecho... sólo sabía que estaba apretando los puños y los dientes y que sentía que las lágrimas le humedecían los ojos y le corrían por las mejillas...
Remus... Remus... hacía unos minutos había estado con él... la calidez de su mejilla se lo recordaba constantemente, podía sentir sus labios contra su mejilla y su aliento fresco. Recordaba su sonrisa tan nítidamente que ni aunque la hubiese visto la habría tenido más clara. Sólo sabía que había visto sus ojos dorados hacía unos minutos y ahora le decían que hacia dos meses que se habían cerrado para siempre...
Remus, Remus... no podía ser cierto. ¿Muerto? No podía haber muerto... es que acaso... ¿Nunca más vería sus ojos dulces cobijándolo, consolándolo, regañándolo, acompañándolo¿Nunca más vería su sonrisa amable cuando parecía que ya nada tenía sentido recordándole que había mucho más por lo que vivir de lo que él podía ver en su desesperación, no la vería cuando oyera a su estómago reclamar por esa torta de chocolate y manjar que tan bien sabía cocinar el licántropo, o cuando lo pillara llorando en una esquina por el padrino que había sido padre y que no volvería¿Nunca más podría acudir a sus brazos como un niño cuando sintiera que ya no podía más, cuando extrañara tanto a los que se habían ido que sin la calidez de esos brazos se le hiciera insoportable seguir adelante, o cuando despertase asustado por haber revivido una y otra vez la muerte de Sirius, o simplemente cuando su propio dolor se transformaba en soledad y le traía tanto frío que si no acudía a ellos sentía que se congelaría¿Nunca más sentiría la forma suave en la que acariciaba su cabello, ya fuese mientras lloraba, mientras lo consolaba o mientras 'dormía'¿Ni como secaba sus lágrimas cuando estas ya no podían ser contenidas por más tiempo¿Ni cuando lo sentía vigilando su sueño, solo en la oscuridad de la habitación, esperando que su sueño fuese tranquilo y no llorase entre ellos?
Los recuerdos volvía con tanta fuerza a su mente que no podía controlarlos... lo bombardeaban y hacían que el dolor aumentase, porque lo sabía perdido... porque no podría volver a vivir esos momentos... porque lo había perdido para siempre... porque sentía que no todo había sido escrito aún para el licántropo y sin embargo... sin embargo ahora no quedaba nada... y la realidad era tan espeluznante que no pudo evitar un sollozo amargo, desde lo más profundo de su garganta.
Flash back'-Harry... mi esperanza de vida es muy baja... soy un licántropo, recuerdas? Salva a Sirius, pero no te detengas por una criatura oscura. Por favor... no estaré tranquilo si no me juras que lo harás-el licántropo hizo un gesto de preocupación con sus finas facciones que resultó adorable.
'-Ustedes son como mi familia. ¿Cómo puedes creer que estaré feliz sin ustedes?- dijo mirándolo y perdiéndose en sus ojos dorados
Fin del Flash Back'-MENTIRA, MENTIRA, MENTIRA…- se encerró en la habitación más cercana y se dejó caer en el suelo, abrazando sus rodillas, mientras asimilaba la realidad. Pero algo en él se negaba a entender, porque el entendimiento traía consigo tanto dolor... y ya había sufrido de él suficiente... no quería más... sólo quería que aquel que se había ido lo abrazara y le dijese que todo iba a estar bien, que lo rodease con su calidez y no dejase que ese frío que comenzaba a sentir se extendiese más y le llegase al corazón, aunque ahora eso parecía inevitable. Pero llegó el entendimiento y comprendió la realidad, aunque ya lo había echo. Solo la aceptó. Realidad. Su única realidad. El licántropo estaba muerto... su licántropo estaba muerto... su...Remus...- Él... no, él no por favor...-y las lágrimas eran de rabia y dolor, porque su estupidez... su insistencia habían construido ese presente.
¿Cómo había sido tan estúpido¿Tan ingenuo? Su padre se lo había advertido ya, Remus lo había dicho también... pero ESO era lo único que quedaba ahora. Había salvado a Sirius a costa de Remus... ¿y que era ese sentimiento extraño que sentía al pensar en el licántropo¿Por qué dolía tanto saberlo perdido?
Ni siquiera había podido decirle cuan importante era para él, a que punto había llegado a quererlo, a necesitarlo. Jamás le dijo lo importante que fue su apoyo, o cuando disfrutaba estando a su lado. Jamás le dijo que su presencia lo hacía sentirse en calma y que le trasmitía paz, nunca le hizo saber cuan importante era su aprobación para él, o cuanto apreciaba sus sonrisas y sus palabras... jamás le dijo cuanto lo quería. Jamás le dijo que él le había dado el calor que nunca le habían dado, porque nunca había tenido una familia. Jamás le dijo que junto a él, pese a la ausencia de Sirius, había creído sentirse querido, amado. Que había sido a su lado que había conocido lo más cercano a una familia que había tenido en toda su vida.
'-Yo... también lo necesito- murmuró entre lágrimas recordando la dulce mirada dorada
Flash Back'-Quisiera que los demás también entendieran lo que siento...-le dijo
'-Los demás no pueden entenderlo porque no lo han sufrido... este dolor... es nuestro, Harry. Son ajenos a él y por eso no saben, no entienden... y les da miedo acercarse porque no saben como ayudar.- tenía las manos suaves, y la sensación que le producían mientras le acariciaban el cabello azabache lo tranquilizaban de manera casi automática.
Fin del Flash Back¿Pero como había sucedido¿Cómo lo había perdido?
Como si ante sus preguntas silenciosas algo en su mente se aclaraba, un montón de recuerdos que eran y a la vez no eran suyos comenzaron a burbujear, muy rápidos y sin orden aparente... mareándolo, dándole náuseas y haciendo que se ahogase con sus propias lágrimas
'-Más despacio... por favor...- rogó en un sollozo bajo como si alguien pudiese controlarlos, como si fuese una película que alguien pasaba frente a sus ojos demasiado aprisa y él sólo captase lágrimas y gritos de dolor... y luego soledad...
Había tantas cosas vividas y que solo unos recuerdos vagos y nublados podían aclarar... pero costaba tanto... era tan difícil y sin embargo se obligó a concentrar y a tratar de entender, por Sirius, por él mismo... lo necesitaba o se volvería loco... estaba enloqueciendo...
...y entonces comenzó a recordar... a recordar horas enteras de insomnio y dolor... a Sirius consumiéndose... llorando... gritando... si Azkaban no lo había enloquecido, ahora esto lo estaba logrando... él mismo sentía que no podía sostenerse, porque su gran apoyo se estaba derrumbando. Sirius estaba muriendo de dolor... y él... él estaba muriendo también.
A su mente llegaban imágenes suyas y que no lo eran... y sintió temor, porque no eran suyas y sin embargo... lo eran... y ese dolor... esa angustia... todo comenzó a consumirlo, porque las imágenes fueron tomando posesión de su mente y convirtiéndose en suyas... y las sabía vividas y sufridas... y ya no eran solo recuerdos que no le pertenecían... eran suyos! Y hubiese deseado que no lo fuesen, y en esta corriente inconsciente de pensamientos rápidos e inconexos recordó detalles, detalles que sólo trajeron más dolor... y culpa...
La noticia de un ataque a la Orden... McGonagall sacándolo de clases con los ojos rojos... él confundido, seguido por Mione y Ron, igual de confundidos... llegando a Grimmauld Place... el silencio... a Sirius hundido en un sillón... sin verlos llegar... él tratando de hacerlo reaccionar... la mirada perdida del animago... sus lágrimas... y sus manos llenas de sangre...la locura en sus ojos... el dolor... la voz de Molly Weasley dándoles la noticia en la oscura sala, con un Sirius que era incapaz de hacer algo, solo llorando y mirando sus manos ensangrentadas...
/'-Remus... fue asesinado/
La incredulidad y el dolor... más dolor... mucho más... la frialdad de Sirius... él y sus amigos corriendo a la habitación de Sirius donde estaba depositado el cuerpo del licántropo... los gritos de Molly de que no lo vieran... Sirius sin reaccionar... la puerta abriéndose de golpe... el cadáver tendido sobre la cama... el rostro pálido, los labios aún rosados, la expresión plácida pero triste de su rostro muerto... la mancha de sangre a la altura del pecho que se extendía por la túnica limpia puesta hace poco
/'-¿CÓMO?- sus propios ojos llenos de lágrimas
'-B-bellatrix... –sollozos de la señora Weasley- la plata e-es mortal para los l-licántropos... Harry...
'-¿Cómo¿Por qué¿Por qué él?
'-Bellatrix... y u-un grupo de m-mortífagos lo arrinconó c-cuando... cuando estaba e-en servicio a-a... l-la Orden. Recibimos una s-señal de ayuda... p-pero... creímos que e-era una t-trampa./
Las manos frías... la rabia de Sirius... su agresividad... su soledad... se había encerrado ahí con Remus hasta el funeral... Sirius durmiendo en el piso, sin soltar la mano del cuerpo muerto... los gritos de dolor y rabia de su padrino... su propia soledad... sus propias ansias de estar ahí con Remus... de compartir su dolor con Sirius... el funeral... las escasas personas... el ataúd hundiéndose en la tierra... la amarga despedida... más dolor... y culpa... la mirada de Sirius... ese: '¿por qué dijiste que era una trampa? Yo hubiese ido a salvarlo... estaba solo... lo mataron porque estaba solo... porque nadie acudió... porque tú dijiste que era una trampa... porque yo te creí' impreso en su mirada desesperada.
Y dolía tanto... estaba viviendo algo que no debía de haber vivido... y la culpa lo consumía. Habían pensado que era una trampa porque así se lo había dicho a Sirius... ¡él era el responsable de la muerte de Remus¡Él le había advertido a Sirius que intentarían sacarlo de la mansión!... pero todo había salido mal... habían atrapado a Remus... y nadie acudió en su ayuda por su culpa... él lo había matado...
Nadie le había demostrado un cariño así como lo había hecho el licántropo. Sólo Sirius. Pero eran cariños distintos... cariños tan distintos como la necesidad que sentía por ellos. Cuando se sentía hombre acudía a Sirius... cuando se sentía niño, a Remus. Remus era el único que había llegado a comprender lo que sentía a un nivel que nadie más podía, como si leyese en su alma los sentimientos que lo inundaban.
Necesitaba abrazarlo... lo necesitaba. Necesitaba verlo, tocarlo... necesitaba el calor que solo sentía cuando estaba con él... necesitaba abrazarlo, sentirlo, tocarlo... besa---... ¡Dios, que estaba pensando¿Acaso estaba enloqueciendo?
Flash Back'-¿Qué puede ser peor que estar sin él?-preguntó sin entender el alcance al que Remus se refería, sin embargo el licántropo no dijo nada y lo miró con tristeza. La mano pálida se deslizó con suavidad por sus mejillas mojadas
'-...Nada...creo- pero no dejaba de mirarlo.
Fin del Flash Back'-Remus... te voy a recuperar
2.
Tocaba la ropa de material sencillo. No eran túnicas de seda... la tela no era suave, ni cómoda... tampoco abrigadora... no hubiese sido la ropa que él le hubiese dado de haber podido... pero eran sus túnicas... y cuando las tocaba podía pensar que aún estaba ahí.
Podía cerrar los ojos y pensar que esa túnica simplemente había quedado tirada ahí desde la noche anterior, luego que con la desesperación y la necesidad de sentir la piel que cubriese fuese arrancada... y también podía pensar que el ruido de la ducha no se debía a que hubiese dejado el agua corriendo para no sentir ese silencio que lo agobiada, sino que se debía a que él se había levantado temprano y estaba tomando una ducha tranquilamente... podía pensar, mientras tocaba esa tela, que al momento él aparecería por la puerta del baño, solo cubierto con una toalla amarrada alrededor de la cintura, y le exigiría con esa sonrisa dulce, tan suya, y tratando de sonar enfadado, que le devolviese su túnica favorita...
La tela no era suave, ni cómoda... ni siquiera abrigaba lo bastante los días fríos, ni era lo suficientemente liviana para los días cálidos... pero era su túnica. Y mientras la abrazaba, tratando de sentir su aroma, las lágrimas humedecían la áspera tela... tan distinta a la piel que anteriormente solía cubrir.
Flash Back'-Mi túnica, Paddy!- dijo el hombre de cabello color miel acercándose a la cama, con una toalla azul alrededor de la cintura, y tendiéndole la mano para que le entregase la túnica limpia que juguetonamente le había escondido entre las sábanas
'-Mi toalla, Moony!- le había dicho antes de agarrarlo de la muñeca y tirarlo a la cama, solo para tenderlo y colocarse rápidamente sobre él, arrancándole la toalla en el proceso
'-No, Sirius... –el licántropo había intentado detenerlo con pésimos resultados. El animago, en cambio, triunfante, había comenzado a besar el cuello pálido y acariciar sus hombros suaves- Sirius Black! –los besos seguían por su pecho y las manos hábiles se deslizaban hacia sus caderas, haciéndolo soltar inevitables gemidos de satisfacción- ¡No!- sino lo detenía ahora no podría levantarse... pero... ¿qué importaba llegar unos minutos tardes?
'-No grites así o pensarán que te están atacando- le sonrió el animago a escasos centímetros de su rostro
'-¿Y no es eso lo que me están haciendo?- le devolvió la sonrisa, juguetón y con algo de picardía.
Tenía las manos sobre la cabeza y estaba totalmente desnudo, a merced del animago. El pecho subiéndole y bajando rápidamente por los besos y lo que ellos habían provocado en él. Las mejillas pálidas, coloreadas, los ojos dorados brillantes, la sonrisa entre dulce y seductora... el animago en cambio, de rodillas sobre la cama, con una pierna a cada lado del cuerpo del otro, sujetaba con una mano las muñecas pálidas y con la otra acariciaba con profundo sentimiento los cabellos miel, húmedos por la ducha. El cabello negro caía como cortina a los lados de la cara mientras miraba con amor y ternura los ojos dorados. El pecho desnudo, también algo agitado... el cuerpo fuerte solo cubierto por unos pantalones de tela.
'-Entonces diré que no grites así porque de lo contrario nos interrumpirán- y se agachó, al tiempo que soltaba las muñecas del otro y quedaba a escasos centímetros su rostro.
'-¿Y debería dejar que siguieras?- fue un susurro, pero los ojos dorados no lograban desprenderse de los azules.
'-Sí, deberías- sentía el aliento cálido y fresco de la boca del animago.
'-¿Por qué, según tú?
'-Porque te mueres porque te toque...- y con delicadeza deslizó sus manos por los brazos del otro, mientras su vista se dirigía a sus hombros
'-Muero porque me toques... es cierto- gimió suavemente el otro, al tiempo que Sirius se detenía
'-Y mueres porque te ame- le tocó cariñosamente la nariz con la punta de la propia.
'-Sé que me amas- el licántropo se alzó unos pocos centímetros para frotar la punta de su nariz con la del animago
'-¿Me amas tu a mi, lobito?- y deslizó su nariz con suavidad por la mejilla del hombre pálido hasta que sus labios alcanzaron su oído
'-Más que a nada en el mundo, perrito- susurró éste en el oído del otro.
Sonrió y se separó unos centímetros para mirarlo fijamente y hacerle saber en una mirada que jamás le mentiría
'-Te amo. Nunca lo olvides
'-Nunca olvides tú cuanto te amo... - y la sonrió con dulzura mientras le acariciaba el cabello negro que caía como cascada a ambos lado de su rostro, con suavidad
Fin del Flash Back'-Remus… Remus… mi amor…- Sirius estrujaba la túnica del ausente mientras lloraba con amarga desesperación- Te amo... te necesito... te amo tanto, lobito...
3.
Tenía las manos frías... demasiado frías... tanto que ya casi no sentía frío... ¡que ironía! De haber estado él no habría sentido ese frío... él siempre sabía donde buscarlo... quizás se debiese a sus sentidos de lobo o quizás sólo era muy perceptivo, pero lo cierto es que cuando era Sirius el que no estaba y él pasaba horas y horas desaparecido, oculto en algún lugar, pensando, llorando... siempre podía sentir la presencia del lobo, al otro lado de la puerta, sentado en un sillón a algunos metros o quizás solo parado, apoyado contra la pared dándole privacidad, pero sin dejarlo solo y... esperando... esperando el momento en el que creyese conveniente entrar en acción y sacarlo de su soledad y limpiar sus lágrimas. Algunas veces eran horas... otras minutos... una que otra vez habían sido noches enteras... pero él no decía nada... sólo estaba ahí, en silencio... esperando. No quería ser intruso en su dolor, quería que él llorase a los muertos, pero al final, cuando lo necesitaba, cuando ya no podía más, siempre estaba ahí.
Cuando salía de su soledad ahí estaba él, algunas veces tan helado como él mismo, pero al momento le sonreía y limpiaba sus lágrimas sin decir palabras... no necesitaba que le dijese que se sentía solo, tonto, impotente, triste... vacío... él lo sabía... siempre sabía.
Algunas veces despertaba por las noches, asustado, temeroso luego de alguna pesadilla, pero de inmediato sentía su presencia en la oscuridad... y lo veía ahí, vigilando su sueño... y cuando creía que se había dormido quitaba suavemente los cabellos de su cara y besaba su frente antes de irse a dormir...
Siempre era así... dulce, sencillo, amable, cálido... Así era Remus Lupin. Y por eso lo amaba.
Era ironía y crueldad... darse cuanta que lo amaba ahora que no lo tenía... saberlo perdido por su propia estupidez... y desearlo como nunca había deseado a nadie... desear sus labios... sus ojos... su sonrisa... su cuerpo...
Ansiarlo.
Desearlo.
Amarlo.
Y no tenerlo.
Se secó las lágrimas con rudeza y se desordenó el cabello con violencia, porque se odiaba a si mismo... ¿qué diría el lupino de saber que su protegido había quedado profundamente enamorado de él¿Qué sentiría¿Asco¿Desprecio¿C-compasión?... quizás se hubiese alejado de él... lo hubiese repudiado... no, no, parecía que no lo conociese... Remus nunca lo hubiese repudiado... sólo hubiese rechazado su amor delicadamente, quizás algo nervioso, argumentando lo mal de ese sentimiento, tratando de no humillarlo, peor lo cierto es que igualmente se hubiese sentido humillado, porque a los ojos del lobo había quedado como un... raro... y un raro frustrado, porque ni siquiera tenía el amor que deseaba. Después de todo¿quién era él¿Qué podía haberle dado? Nada... amarga realidad, lo había perdido y aún sin perderlo su amor era imposible...
Pero lo necesitaba, se negaba a dejarlo ir... se negaba a que Remus hubiese muerto y con él Sirius... si no tenía su amor, por lo menos quería verlo, amarlo en silencio, tocarlo como por accidente, que lo abrazará luego de que excusara una respuesta rápida, sólo para embriagarse con el ansiado calor y hundir el rostro en su cuello, rodearlo con sus brazos... y pensar que aquello que movía al lobo era amor y no... cariño.
Debía recuperarlo. Y necesitaba su diario.
'-¿Ron?- el pelirrojo se volteó, aliviado al verlo en la puerta de la habitación, lloroso, deshecho, pero ahí, al fin y al cabo- Necesito tu ayuda
4.
'-¿Sirius?... Sirius, por favor... es por Harry- no hubo respuesta a sus palabras y la regordeta mujer se llevó la mano a la cabeza, con frustración
Sabía lo que Sirius debía estar sintiendo, lo comprendía, podía ponerse en su lugar... comprendía el dolor del animago, pero también sabía que si de los vivos había quedado, debía seguir entre los vivos y no dejarse morir. Estaba segura que si el animago y el licántropo hubiesen intercambiado los papeles otra hubiese sido la reacción de Remus... él no se hubiese dejado abatir o al menos no lo hubiese demostrado, pese a que seguramente por dentro hubiese estado deshecho... destrozado... e incompleto.
'-Sirius... Harry te necesita- volvió a intentar, pero nuevamente solo sus palabras quedaron flotando en el aire. Hablaba sola...
Molly estaba asustada... y no estaba segura que era lo que debía hacer. Por un lado el dolor de Sirius también la destrozaba, ella misma de haber estado en su lugar quizás estuviese así, pero al mismo tiempo ella era madre y se hubiese obligado a vivir por sus hijos... sin embargo el animago parecía que no era capaz de cuidar a Harry. Consideraba aquello como una de las consecuencias de Azkaban.
Ella nunca había estado en Azkaban, pero decían que era tan terrible que jamás, jamás, ni todo lo que pudiesen decir de ella sería suficiente para describir el horror que era... y ella creía que la conmoción y el dolor de la muerte de Remus habían hecho que Sirius recordase con más fuerza Azkaban... y caía en un círculo vicioso... pero como madre también era conciente de la situación de Harry.
Harry estaba más afectado de lo que demostraba. Estaba tan mal como Sirius.
Había pensado que lo más conveniente habría sido hablar con el tutor de Harry, la persona que lo quería más que a nada en el mundo y quien tenía una responsabilidad para con el muchacho. Pero Sirius no parecía dispuesto a ayudar, así que, con decepción se dispuso a marcharse...
...pero entonces abrieron la puerta de la habitación con suavidad y un delgado y demacrado Sirius Black apareció frente la mujer, con rostro preocupado
'-¿Qué le pasa a Harry?
'-Sirius... ¿puedo pasar?
'-S-sí- dijo luego de un momento de reflexión.
La habitación estaba tan desordenada como cuando había entrado Harry hacía unas horas. La mujer tomó asiento en una silla que aún estaba entera y que le había señalado el animago... no pudo dejar de notar con timidez que las túnicas que habían sido del lupino estaban esparcidas por todas partes, al igual que una multitud de fotografías. Pero alejó eso de su mente y con manos nerviosas, se alisó la túnica sobre el regazo.
'-¿Qué le pasa a Harry?-preguntó el animago con voz lejana y oscura
'-Estoy muy preocupada por él... parece ido... está sufriendo mucho... lo de Remus lo ha afectado mucho, pero pareciera que solo ahora cayese en cuenta de la realidad del asunto
'-¿Y piensas que yo puedo ayudarlo?-no era una sonrisa, pero estaba cargada de burla- No puedo ayudarme ni a mi mismo
'-Él te necesita
'-No puedo ayudarlo, Molly... no sé como hacerlo...
'-Eres su padrino, su apoyo. James te lo dejó a cargo porque confiaba en ti
'-¡No hables de James¡Él está muerto¡Jamás sabré lo que él hubiese querido que hiciera en esta situación porque está muerto!
'-¡Tampoco quieres que hable de Remus, entonces¡ÉL TAMBIÉN ESTÁ MUERTO!
'-¡CÁLLATE!
'-¡Es tu ahijado, por Dios, Sirius¡TE NECESITA!
'-¡NO SABES LO QUE FUE PARA MI PERDERLO!
'-¡LO SÉ, PERO NO PUEDES DEJARTE VENCER POR ELLO!
'-Tu no me entiendes... no puedes entenderlo...
'-Sé que lo amabas, Sirius...
'-¡YO NO LO AMABA SOLAMENTE, ÉL ERA MI VIDA¡ÉL ERA MI TODO!
Silencio... desesperación y enfado en las miradas. Testarudos, ambos lo eran. Sirius apretó los puños y bajó la mirada... Molly apretó sus manos sobre su pecho.
'-¿Cómo lo sabes?- preguntó al fin a la mujer pelirroja
'-Las desaparecidas ambos y sus aparecidas con las ropas desarregladas... la manera en la que se miraban, este cuarto que compartieron por meses aunque fuese con un disimulo que nadie más noto... las sonrisas... los toques casuales... eran tantas cosas... pero Sirius... Harry también lo necesita, necesita a Remus... quizás no igual que tú... y ambos se necesitan mutuamente ahora que están solos. Sirius... abre los ojos... es tu oportunidad de hacer lo que no pudiste hacer por él cuando estabas en Azkaban
'-No me siento capaz... no quiero vivir sin él- se mordió los labios
'-Viviste doce años sin él.
'-Pero no quiero vivir más
'-¡Madura!
'-¡TU NO SABES LO QUE ES PERDER A QUIEN MÁS AMAS¡TU TIENES UNA FAMILIA, TIENESA SUS HIJOS Y TIENES A TU ESPOSO, NO ME HABLES A MÍ DEL DOLOR DE PERDER A ALGUIEN Y DE SU SUPERACIÓN¡TÚ LO TIENES TODO¡¡SOY YO QUIEN LO PERDÍ!
'-¿Y POR ESO VAS A DEJAR QUE HARRY TAMBIÉN SE PIERDA!
De pronto los ojos pequeños y castaños de la mujer se tornaron, a sus ojos, grandes, dorados y brillantes. La imagen de su lobito reclamándole: 'No lo dejes solo'. Pero lo cierto es que no podía seguir así. Se estaba muriendo... porque no quería vivir así.
'-Él era mi fuerza...
'-Pero tú eres la de Harry... por favor, Sirius... vive.
'-Él era mi inspiración...
'-No digo que lo dejes de amar... pero si tanto lo amas, por Dios... piensa en lo que él diría
¿Lo que él diría, la miró con dolor. ¿No veía que el solo hecho de pensar en ello dolía?
'-Que no se sienta defraudado... - murmuró la mujer
'-Defraudado
Las palabras no habían sido pronunciadas por nadie, pero su mente las imaginó con tal nitidez que parecían reales
'-Es tu ahijado, Paddy. No me parece que sea esa la forma de comportarte... eres su tutor, su padre a medias... o maduras o tendré que usar métodos más duros
'-Pero no quiero... te quiero... - dijo en un susurró, las palabras al aire y la mirada de Molly preocupada. ¿Con quién hablaba?
'-¿Quieres quedarte sin postre?
Gimió. Sin postre no, pensó como si aquello fuese real... ¿pero que mierda estaba pensando? Tomó conciencia y se odio... Remus ya no estaba... aunque era cierto lo que Molly decía. Debía pensar en él y en lo que hubiese hecho... él se hubiese mantenido frío y ocultado el dolor en pos del bien de su ahijado.
'-Hablaré con él- murmuró al fin
La mujer sonrió, con tristeza
5.
'-Estoy seguro de que lo dejaste dentro de una cajita azul- murmuró el pelirrojo, con la cabeza metida en una caja de cartón
'-¿Completamente seguro?- preguntó Harry limpiándose el polvo de los anteojos.
'-Absolutamente- Ron sacó la cabeza de la caja para mirarlo con convicción- Vi como mi madre colocaba el baúl... pero luego también subieron otras cosas, así que no sé dónde lo habrán colocado o si lo habrán metido dentro de otro baúl o un armario más.
'-Eso tiene sentido- Harry suspiró, sentándose en una caja negra que se hundió levemente por su peso, así que el moreno se apresuró a ponerse de pie.
'-Lo único que nos faltaría por revisar serían las valijas de allá- el pelirrojo se sacudió el polvo de las ropas para señalar con la cabeza un enorme montón con baúles apilados hasta el techo de la azotea en el ala sur de la Mansión Black.
'-OH, demonios- Harry suspiró- Si no está ahí...
'-Tiene que estarlo, no te preocupes- Ron le palmeó amistosamente la espalda, para luego quitarle la mano apresuradamente- lo siento, jejeje, te manché.
'-Da igual- sonrió algo más animado- ¿Me ayudas?
'-Por supuesto.
Habían estado toda la tarde encerrados en la azotea de la mansión Black, buscando el dichoso diario de Harry que el mencionado insistía en encontrar con urgencia. Ron se había ofrecido a ayudarlo en cuanto Harry le dijese que necesitaba encontrar el lugar en el cual estaban guardadas sus cosas puesto que no las encontraba y el pelirrojo le relató como, luego de la muerte de Remus, había guardado gran cantidad de sus pertenencias en un baúl rojo y que recordaba que del mismo modo había dejado su diario en una pequeña cajita azul dentro del baúl.
La azotea estaba mugrienta y tan llena de polvo que cada un dos por tres, tosían por el polvo que ellos mismo levantaban. Tanto los jeans de Harry como los de Ron ya estaban grises de suciedad, pero ambos se negaban a darse por vencidos, en especial el moreno. Harry estaba consciente de que era la única posibilidad que evitar la muerte de Remus... aunque no estaba muy seguro de cómo lo haría.
Ron no entendía esa pequeña obsesión que se había apoderado de Harry, pero no le importaba de momentos puesto que se sentía demasiado contento de que su amigo estuviese actuando con 'normalidad' luego de dos meses de silencio y obvio rechazo... claro, cuando se refería a normalidad no mencionaba el hecho de que Harry no recordarse algunas cosas que parecían haber escapado de su memoria... aunque le pelirrojo tenía la teoría de que por el dolor de los sucesos, su amigo había creado una defensa mental contra ello, lo cual había bloqueado algunos recuerdos.
Frente a ellos se alzaba, literalmente, una torre de baúles que intentaron bajar con cuidado por miedo a que todos se les cayeran encima, pero lo cierto es que no todo sale como uno quiere y Harry lo sabía mejor que nadie, de modo que cuando vio como al menos cinco baúles se les venían encima se corrió con prontitud, pero no pudo evitar el enorme bullicio que eso causó y la nube de polvo que les nubló la vista de momentos
'-Demonios... lo siento Harry!- oyó a Ron- no vi que estaba encachado a otro baúl
'-Da igual. ¿Estás bien? u.u
'-Creo que sí... ¡Mira¡Parece que lo encontré!
En cuanto la nube de polvo se hubo disipado un poco, Harry vio, con esperanza renovada, a Ron, sonrientemente sentado en el suelo, sujetando un baúl rojo con ribetes dorados.
'-¿Es ese?
'-Eso creo
Lo abrieron con un simple hechizo, los ojos de ambos brillando, como si hubiesen encontrado un tesoro... pero en cuanto Harry observó con detención lo que había en el interior, suspiró, frustrado. Ese no era su baúl ni sus pertenencias las que habían dentro... aunque...
'-Es de tu padre- aclaró innecesariamente el pelirrojo. La voz de Ron le llegó como si le estuviese hablando desde un teléfono con mala recepción. Sonaba tan lejano...
'-Mi padre... - murmuró Harry apretando el anuario de la generación de los Merodeadores entre sus manos, para abrirlo con manos temblorosas por la emoción contenida.
Lo abrió con cuidado, como si de una reliquia se tratase y pasó las hojas hasta que llegó a una que ostentaba un rostro conocido. Sonrió con una mezcla de alegría y tristeza al ver la imagen de un Sirius joven y hermoso. El cabello ya lo llevaba largo, hasta la mitad de la espalda al menos, los ojos le brillaban maliciosos pese a que su expresión era de reservada sonrisa. Era muy apuesto, tanto que Harry no pudo dejar de asombrarse... había una leyenda bajo la fotografía, la cual sonreía por el movimiento pero al momento adquiría un rostro más travieso, como si estuviese tratando de aguantar la risa por una broma jugada...
La siguiente imagen que reconoció fue la de su madre... un sentimiento de ternura sin precedentes le envolvió el corazón, arrancándole una tierna sonrisa. La chica le sonreía con gracia y coquetería, aunque aún en la imagen revelaba un carácter fuerte. El cabello pelirrojo se movía con elegancia cada vez que agitaba la cabeza. Era una chica bellísima.
Pero el corazón le dio un vuelco cuando vio la imagen de Remus, y el dolor del deseo y el amor no correspondido le carcomió el alma, mientras que trataba de aguantar las lágrimas. Ahí estaba, con sus enormes y hermosos ojos dorados mirándolo con gentileza, la sonrisa dulce que se trasformaba en la fotografía en delicada risa y las mejillas deliciosamente coloreadas, como si la imagen la hubiese sido sacada luego de que el licántropo hubiese corrido una maratón. El cabello miel un poco largo, lo suficiente como para podérselo tomar en una pequeña coleta, como estaba en aquella foto. Inconscientemente acarició la imagen... su Remus... era sumamente bello y etéreo... con su carita de angelito en el infierno al recordar la expresión de Sirius y seguro de la que encontraría en la de su padre. Remus, su amor prohibido.
Reconoció a un muchacho algo regordete no sin esfuerzo... ¿ese era Peter Pettigrew? Ese gordito de mirada bonachona y sonrisa fácil el traidor de sus padres? El cabello rubio estaba algo desordenado, pero en su mirada no había nada que pudiese decir o prever cual sería el futuro de ese muchacho. Con unos kilos menos seguramente hubiese podido ser considerado apuesto incluso, aunque nunca hermoso. Una mirada tímida pero burlona, una sonrisa fácil, pero amable... un lobo disfrazado de oveja y perdonase Remus la ironía.
James Potter, al contrario de Remus no mostraba una sonrisa angelical, ni como Sirius, una mal disimulada, al contrario, su sonrisa era a todas luces la de alguien que acaba de realizar una gran travesura y se enorgullece de ello. Era una sonrisa llena de diversión, astucia y expelía simpatía por cada poro. El cabello mucho más revuelto que el suyo y con graciosos mechones para los lados, aunque se notaba que era su padre... mas estaba seguro que él nunca había tenido esos ojos cargados de risa y juerga. Era un hombre apuesto, que desprendía simpatía y vida. Alguien que podía hechizar por su vitalidad
Ron había visto las sonrisas de añoranzas de Harry y con disimulo había preferido alejarse un poco y seguir buscando el diario. Sabía que Harry necesitaba un espacio privado mientras recorría con los ojos las viejas fotografías.
El moreno dejó de lado el anuario con un suspiro de satisfacción. Le había hecho bien ver aquellas fotografías... reconoció el diario que en su otro presente encontrase con Remus y vio también, de reojo y con tristeza, las mismas Memorias que leyó alguna vez y en las que su padre le advirtiese con fuerza no usar su don... pero de inmediato reemplazó el anuario por un álbum de fotografías que había al fondo del baúl...
Eran las fotografías que anteriormente estuviesen guardadas en el diario, con otras muchas tantas que nunca había visto... había muchas de su madre sola y de sus padres juntos... había un montón de los Merodeadores, e incluso unas cuantas páginas solo repletas con fotografías de él siendo un bebé y en brazos de Lily o su padre... pero si esas le llenaron el corazón de felicidad y ternura, las últimas fotografías le hicieron temblar el corazón de incredulidad y algo de no alcanzaba a comprender.
Cuando dio vuelta la página... tuvo que abrir y cerrar los ojos dos o tres veces para auto convencerse de que no estaba viendo mal... el corazón latiéndole con fuerza más no con mayor rapidez, de modo que se sentía pesado y débil cuando respiraba...
Sirius y Remus... besándose apasionadamente bajo un árbol, sólo para que luego Sirius intentara espantar al fotógrafo, seguramente James, para que los dejase tranquilo...
Incredulidad... y celos...
Negó con la cabeza, sin querer creerlo, como no había querido creer la muerte del lupino y volteó la página, con la torpeza que produce el sufrimiento de la incredulidad. Debía haber un error. Pero la siguiente imagen confirmó que aquello no era un error. Remus lo sostenía en brazos, siendo apenas un bebé, mientras Sirius lo abrazaba por la cintura y le besaba el cuello, lugar donde al parecer el licántropo sufría cosquillas, pues reía, avergonzado, contagiando su risa al pequeño Harry.
'-Mentira... - murmuró- Es mentira... debe haber un error- se puso de pie, con dificultad, mareado- Ellos no eran...
Soltó el álbum, con incredulidad, con miedo, con... dolor. Las manos temblorosas. La mirada verde, destilando rabia y angustia
'-¡HARRY, LO ENCONTRÉ!- Ron sonreía mientras mantenía en alto el diario de Harry, la nariz llena de pecas, gris por el polvo
Harry no lo escuchó... sus ojos clavados en una fotografía en la que Sirius, de elegante túnica negra, le ponía un anillo de oro en el dedo anular a Remus, quien sonreía ilusionado, para luego firmar un papel. Un matrimonio.
En su mente sólo había cabida para una frase: Sirius y Remus eran esposos.
6.
Sentado en la cabecera de la larga y fina mesa que adornaba el comedor de la mansión, los dedos entrelazados a la altura de la barbilla, pensaba... pensaba en como abordar a Harry y en lo que debía hacer... y también pensaba que estaba pensando demasiado... y él nunca había pensado demasiado las cosas... él actuaba y después veía las consecuencias de sus acciones... actuaba y luego veía el caos... él era impulsivo, él no era Remus. Se preguntó porque ahora que el licántropo no estaba, intentaba actuar como él... quizás como una forma de recordarlo... como una forma de pensar que aún vivía... como una forma de actuar según lo que a él le hubiese gustado o al menos aconsejado...
Aunque en realidad hubiese gustado de abrazarlo y dejar de pensar en tanta cosa... sólo abrazarlo y embriagarse de su delicioso olor a bosque y hierbabuena... sentir su calor...
Negó con la cabeza. No era en eso en lo que debía concentrarse ahora, aunque sabía que era inevitable que su mente se distrajera en ese tipo de pensamiento. Lo extrañaba y cada pequeño detalle le recordaba a él... desde la forma en la que solía acomodar las flores, sólo para intentar darle algo de luz a esa casa donde solo había malos recuerdos y tinieblas, hasta el ahora ausente olor a pastel de chocolate, ese que era el favorito de Remus y que había pasado a ser su favorito también, sólo porque la boca de Moony solía saber a él.
-Bueno... no es que pueda hacer mucho sentado aquí- dijo en un suspiro mientras se ponía de pie, tratando de no pensar más en aquel que ya no estaba
Había decidido que lo más seguro era buscar a Harry... y hablar. La conversación iría surgiendo poco a poco. Mejor sería improvisar... a él nunca se le había dado muy bien hablar correctamente en situaciones serias, él no era como Moony y...
'-No más por ahora- se reprendió, en un gruñido- Ahora concéntrate en Harry
Pero en vez de eso, pensó en James. ¿Qué diría si lo viese ahora?. Sonrió, divertido, por primera vez desde que Remus se fuese, imaginando a su amigo de la infancia, ese que había llegado a ser como un hermano.
'-Estás echo un viejecito cualquiera hablando solo, Padfoot- casi podía ver la risa de burla en los labios de su amigo muerto –Cualquier día de estos te veré alimentando a las aves con una migaja de pan, con zapatillas de levantarte en los pies, cómodamente sentado en un banco en alguna plaza... y entonces sabré que el gran Sirius Black se ha hecho anciano... Moony no estará muy feliz con un viejecito decrépito como tú en su cama.
'-Estás equivocado, Prongs. El viejo Padfoot aún tiene varias trucos bajo la manga- murmuró para sí mismo, con algo parecido a la diversión en sus palabras.
'-Pues a mi que a Moony le interesa más que tengas varios trucos bajo el pantalón
Rió, levemente. Ese Prongs... siempre con sus frases de doble sentido, tan pervertido el ciervito ese... cómo si Moony y él lo único que hicieran fuese... bueno... ESO.
Y mientras caminaba a la habitación de Harry, no notaba que hablaba y sonreía solo... no veía que la barrera entre sus recuerdos, sus deseos, sus sueños y la realidad se rompía. No veía que Prongs no estaba caminando a su lado y mucho menos que Remus no estaba haciendo pastel en la cocina... aunque lo sabía. Sabía que ambos estaban muertos... sabía que se estaba volviendo loco, porque oía sus voces, voces de personas muertas... pero extrañamente eso lo mantenía tranquilo. Si se volvía loco¿qué mejor que ver a quienes quería y que ya no estaban¿Qué mejor que no ser consciente de la triste realidad?
Tocó la puerta de la habitación de Harry con fuerza.
'-Te estás volviendo loco- hubiese jurado que Lily rodó los ojos con exasperación a su derecha.
'-Sí- murmuró con seriedad- pero al menos debo hablar con él.
'-¿Y luego?- oyó a James
'-Luego... no lo sé – y tocó con más fuerza, frunciendo el ceño- ¡Harry¡Harry, soy yo!
Silencio. Espeluznante silencio. De todos modos el silencio le dio cierta tranquilidad. En realidad no sabía que le diría... que haría... que hablarían y el plan de improvisar no parecía tan inteligente ahora.
'-¿Harry?- pero oía ruidos en el interior de la habitación- ¿Harry, estás ahí¡Debemos hablar!
'-¡VETE!- oyó a su ahijado al otro lado de la puerta- No quiero verte!
Parpadeó, confundido. Ese comportamiento no era propio de su ahijado. Harry no era de aquellos que mostraba abiertamente lo que sentía, y menos aún sentimientos negativos, para peor, contra él. Se detuvo a pensar un segundo que era lo que había echo para desatar así la furia de Harry, pero como no llegó a ninguna conclusión suspiró con pesadez y volvió a tocar la puerta, esperando inútilmente otra contestación
'-Soy Sirius, Harry- dijo. Quizás lo había confundido con alguien
'-¡QUE TE VAYAS!- oyó el grito. Sí... al menos sabía que el enojo era para con él.
'-¿Me puedes decir que es lo que te sucede!- dijo cruzándose de brazos, perdiendo la paciencia al no saber la causa de todo ello.
'-¡Qué no quiero verte nunca más, maldición!- ¿qué tipo de respuesta era esa?
'-¿Nunca más, eh?- Sirius miró la puerta con una media sonrisa- eso es mucho tiempo- se rascó la nuca, confundido y miró a su alrededor, buscando ayuda.
'-Nunca has sabido tratar a las personas que están llorando- hubiese jurado que había sido la mano de Remus la que lo había llevado a tocar la puerta por tercera vez.
'-Llorando- repitió, preocupado. ¡No quería que su niñito estuviese llorando¿Por qué lloraba?- Harry... por favor, no quiero que llores- dijo, ignorante de lo extraño era que supuestamente él supiera que era lo que le pasaba a su ahijado, escondido en el interior de la habitación- ¿Qué pasa¿Qué hice para que te enojaras conmigo así? Sabes que tú eres lo más importante para mi
La puerta se abrió con violencia para mostrar a un Harry sumamente enfurecido, que lo miraba con ojos hinchados, puesto que efectivamente había estado llorando, y con el cabello tan revuelto que parecía que había pasado un huracán por su cabeza. La habitación ofrecía un panorama semejante y Sirius se preguntó de momentos si no habría un hechizo para hacer eso, porque no parecía que fuerza humana fuese capaz de tanto.
'-¿Y Remus¡¿NO ES REMUS ACASO LO MÁS IMPORTANTE PARA TI!
'-Moony...- lo miró, de momentos, como ido, pero negó con la cabeza, despejándose y se acercó un poco más a él- Remus era lo más importante para mi junto contigo, pero ahora lo eres tú.
'-¿POR QUÉ!- le reclamó con dolor, con rabia, con ira acumulada
'-¿Por qué, qué?- preguntó, extrañado, ladeando la cabeza para un lado, sin entender
'-Te odio... – murmuró con los dientes apretados y profundo resentimiento enturbiando sus ojos verdes, cerrándole la puerta en las narices.
Se quedó un momento tratando de pensar en lo que acababa de pasar. ¿Le haba dicho que lo odiaba¿Le había cerrado la puerta en la cara?
'-Tienes el tacto de un cola-cuerno húngaro
'-No estás ayudando, James- gruñó, molesto
'-¿Y que quieres que haga¿Qué baile con un tutú rosa?
'-Dije que me ayudaras, no que me espantaras u.u
Sirius miró pensativamente la puerta del muchacho. Pensando...
'-¿No que pensar no se te daba muy bien?
'-¿Vas a ayudarme?- murmuró empezando a enojarse
'-¿Cómo voy a ayudarte? Estoy muerto- James le habría guiñado un ojo luego de decir eso. Ah, Las ironías de la vida... pidiéndole él ayuda a un muerto... un muerto que además parecía contestarle y que alegaba sobre su estado con tal de no ayudar. Estaba enloqueciendo...
'-Siempre con la excusa en la punta de la lengua, no? Todo con tal de no moverte... –hubiese reído con amargura de la ironía de aquella 'conversación' que no era nada, porque James no estaba y él hablaba solo... imaginando que hablaba con su amigo y se reían de la situación- ¡HARRY¡Por favor... al menos dime porque me odias!- intentó pensar con racionalidad, aunque eso le estaba costando bastante.
'-¡QUE TE VAYAS!
'-Mierda... ¿qué me vaya¿Con qué esas tenemos, no?- Sirius se revolvió el pelo, molesto y sacó su varita para abrir la puerta de golpe- ¡Alohomora!
'-Siempre tan ortodoxo- oyó la voz de Lily. Lo rondaban los fantasmas en su propia mente...
Harry se puso de pie de golpe cuando vio a Sirius parado, con el ceño fruncido en el umbral de su habitación, y lo vio cerrar con un suspiro la puerta, para cruzarse de brazos y mirarlo fijamente. Harry lo miró ahí, tan tranquilo... tan aparentemente despreocupado... quiso gritarle en la cara que era un maldito, que era un gay, que por él podía pudrirse en el infierno... que se fuera a follar con todos los que quisiera, que... que... algo, pero en vez de eso, apretó los puños, y cerró los ojos, tratando de aguantar las lágrimas. ¿Cómo culparlo del mismo pecado en el que él había caído?
'-¿Me vas a explicar que es lo que te pasa?- preguntó al fin el animago, apoyado en el umbral de la habitación.
'-TE ODIO!- le gritó, los ojos brillantes y furiosos. No podía decir otra cosa... ¿decirle que amaba a Remus¿Confesarle que se había enamorado del licántropo¿Qué el ahijado se había enamorado del esposo de su padrino¿De su profesor¿De un prohibido? Casi pensó que Sirius hubiese preferido que se liara con Snape...
Detestaba ver a Sirius ahí, tan campante... sabía que a pesar de todo sólo era una fachada, sus ojos antes brillantes... ahora estaban opacos... el dolor de haber perdido a Remus había hecho mella en él y los años se le habían venido encima, sin olvidar el destello de locura en su antes hermoso rostro... Remus... y todo volvía a lo mismo. ¡CLARO QUE SENTÍA DOLOR POR HABERLO PERDIDO¡ELLOS HABÍAN SIDO AMANTES¡ESPOSOS¡Habían estado juntos... desde que eran estudiantes¿A que habían estado jugando¿Cuánto tiempo pensaban escondérselo¿Cuándo iban a decírselo¿O se iban a burlar de él toda la vida? Lo odiaba... los odiaba...
'-¿Me odias, eh?- Sirius soltó un resoplido, antes de acercarse un poco más a su ahijado.
Las palabras le habían dolido, pero creyó que lo mejor sería hablar las cosas con calma, aunque la suya propia amenazaba con desvanecerse de un momento a otro. Había un dolor latente que aparentaba no estar, un dolor que se intensificaba con el reciente rechazo de su ahijado. Harry jamás le había gritado, menos aún eso... su Harry, su niño... a quien quería como a un hijo... si tan sólo Moony... su pequeña familia, desarticulándose...
'-Con suavidad... –oyó la voz de Remus y quiso gritarle que él hablase y actuase... que él tomara las riendas dela situación, que le susurrara las palabras correctas al oído...
'-Con suavidad- repitió en un murmuro, para mirar al muchacho con seriedad y hablar- Mira Harry... no sé que es lo que te llevó a odiarme, pero yo jamás te he odiado... eres lo que más quiero en el mundo... y quiero saber que es lo que te molesta para poder remediarlo- intentó tomarlo por los hombros, pero el muchacho lo empujó, con violencia y cerró los ojos
'-¿QUIERES QUE TE LO DIGA¡¡QUIERES QUE TE DIGA PORQUE TE ODIO!
'-Sí- lo miró, fijamente. La locura había desaparecido de su mirada y aquella era triste pero seria- Dímelo
'-¡POR ESTO!- le tiró a los pies las fotografías. Harry era la imagen misma de la furia mezclaba con el padecimiento. Podía fingir que todo ese dolor era porque había descubierto que los dos hombres que admiraba eran homosexuales... pero ¿cuánto duraría la farsa¿cuánto podía ocultar sus propios sentimientos?
La imagen heroica y fuerte de Sirius... se había desvanecido, ensuciado... reemplazado por la de un traidor que jamás le dijo que estaba fijando los ojos en lo prohibido, un usurpador que no le permitía ya siquiera tener la esperanza de que podría haber existido más que cariño y respeto entre el licántropo y él... Sirius... un mentiroso que le había quitado un amor que nunca fue suyo, peor con el que soñaba podía haberlo sido... quería pensar que lo que ellos habían tenido sólo había sido algo pasajero... algo que había terminado con el tiempo... pero las fotografías le decían que no había nada pasajero en ellos... pero ¿y el tiempo¿Azkaban había perdonado al amor¿Había realmente amor entre ellos? Egoístamente se obligaba a pensar que no era amor...
Sirius miró las fotografías... en silencio. Impasible, serio, sin mover un músculo, incapaz de hacer o decir nada... sólo mirando las fotografías que ahora eran tan atesoradas, tiradas en el mugriento suelo. Él y Moony, besándose en los terrenos de Hogwarts, durante su matrimonio y cuando Harry aún era un bebé... ¿por qué las tenía su ahijado, se preguntó, sin entender...
Desolación.
Un nuevo dolor en el pecho. Ver a Remus... tan lleno de vida, tan alegre... sus ojos dorados tan dulces... más dolor... ansió abrazarlo y besarlo y jamás dejarlo ir ahora más que nunca. Verlo en aquellas fotografías hacía que doliera más que antes... jamás volver a sentir su piel... ni su mirada... ni oír su sonrisa... jamás volver a compartir un momento con él... ni verlo despertar cada mañana a su lado... la soledad le estaba envolviendo el alma... la tristeza, la pena, la desesperación... y el dolor lo consumía...
Sentía un nudo en la garganta... y los ojos se le estaban llenando de lágrimas...
Que cruel podía ser Harry, pensó con amargura.
Con los ojos recorrió la delgada silueta del licántropo en la fotografía, mientras sostenía al bebé... recordó la suavidad delicada de su piel... tan suave... tan exquisitamente suave... y la frescura de la misma... lo entallado de su cintura y la estrechez de sus caderas... frescura y suavidad... la sensación de sus manos cálidas contra su piel fresca... deseo... su espalda arqueándose de placer... sus largas y finas piernas... sus tobillos delgados... su Remus... sólo Remus...
Con lentitud se inclinó a recoger las fotografías... y con dedos sabios recorrió al licántropo de la imagen... conocía cada rincón de ese cuerpo... cada reacción... pero ahora ¿de qué servía eso¿a quien abrazaría por las noches¿a quien rodearía con sus brazos, dándole calor¿a quien sonreiría a cada despertar¿A quien amaría, cuidaría, mimaría... besaría... tocaría...?
¿Qué debía hacer con todo ese amor que aún guardaba dentro y que sólo tenía un dueño, uno que se había marchado para siempre¿Con ese amor al principio pasional e inestable que con el tiempo y el conocimiento se fue haciendo sólido y verdadero, que dio paso al respeto, a la ternura, a lo más hermoso que había tenido en la vida¿Con ese amor que hizo que decidiera compartir el resto de sus días con una persona en particular, aguantando sus defectos y deseando compartir los buenos y malos momentos¿Con ese amor había hecho que volcara cada día de su vida en hacer feliz a Moony¿Con ese amor tan grande, que de haber podido, no hubiese dudado en sacrificar su vida por la de su Remus¿Con ese amor que daba paso a discusiones y desacuerdos, pero sólo para que se dieran cuenta, de que a pesar de los pesares, ellos aún se amaban?
'-Moony...- la voz le sonó ronca
Harry apretó más los puños. Podía ver el amor reflejado en los ojos de Sirius. El amor, un amor tan grande, tan fuerte, tan profundo que dolía... un amor de esos que hace que al perder a quien se ama lleguemos a desear nunca haber conocido ni tenido, porque el dolor es demasiado, pero al momento se da gracias por ese mismo amor del que anteriormente se renegaba, porque a pesar del dolor y todo... ese amor merecía todo el sufrimiento... porque jamás conocería dicha mayor que la que había tenido amando a aquella persona... porque ese amor era tal que aún perdido era capaz de moverlo y hacerlo respirar... porque podría arrepentirse de muchas cosas... pero jamás de haberlo amado y eso... eso dolía para Harry.
'-¿Lo amas?- preguntó al fin. La pregunta en tiempo presente... quizás las fotos eran recuerdos viejos de algo que había muerto con el tiempo...
'-Más que a mi vida...- murmuró Sirius, mientras un amarga lágrima le recorría la mejilla y destruía algo en Harry- Hubiese dado mi vida por él...
'-¿Por qué?- ¿por qué tenía que amar a la misma persona que su padrino¿Por qué quería odiarlo por arrebatarle a Remus y no podía hacerlo¿Por qué quería pensar que lo odiaba¿por qué en cambio sólo sentía odio hacia sí mismo?- ¿Por qué no dijiste...¿Por qué lo amabas¿Por qué tenías que...?
Sirius lo miró, con más dolor del que podía ocultar en una mirada... y Harry tembló. Esa mirada... que clamaba libertad... a él. Que ansiaba libertad para reunirse con quien deseaba. La había visto una vez en Remus... ahora estaba impresa en los ojos de Sirius. Era amor.
'-¿Por qué lo amaba?... hay tantas razones que no sabría por cual empezar... ¿por qué no lo dije? No me pareció lo adecuado... había tantos problemas... tanto en que pensar... lo nuestro parecía una pequeñez en comparación con lo que la Orden debía enfrentar...
'-¡SOY TU AHIJADO¡Tenía derecho!
'-Lo eres y quizás tienes razón, pero en el momento no era prioridad
'-¡MERECÍA SABERLO!
'-Ahora lo sabes- dijo con brusquedad
'-¡NO TE RÍAS DE MÍ!
'-No lo hago
'-¡Lo amabas! Lo amas ahora... lo amabas y lo amas... y nunca dijiste nada ¡Acaso follaban mientras yo pensaba preocupado en su tu seguridad mientras eras un fugitivo...!- aguantó las insinuaciones grotescas, con paciencia, con tristeza
'-Aún lo soy
'-¡No te rías!
'-No lo hago
'-¿POR QUÉ ME HACES ESTO! -¿por qué me obligas a odiarme¿A sentir asco de mí mismo¿A intentar odiarte¿A darme cuenta que mi amor nunca tuvo esperanzas¿Qué este amor duele¿Qué mi amor sólo trae desgracia?
'-¿Qué¿Qué es lo que te estoy haciendo, Harry?
'-¡NO TE RÍAS DE MÍ! –gritó pro tercera vez, fuera de razón
'-¿Y QUE QUIERES QUE HAGA! –le gritó al fin- ¡ÉL YA ESTÁ MUERTO POR...!
'-¡POR MI CULPA! –Sirius se detuvo y lo miró, asombrado- ¿ES ESO¡ESO ES LO QUE HAS QUERIDO GRITARME DESDE HACE MESES!- las lágrimas le corrían por las mejillas, desbordando sus ojos que brillaban de rencor.
'-Harry...
'-¡POR MI CULPA, YO SÓLO QUERÍA PROTEGERTE, PERO LO MATÉ A ÉL...!
'-No... no, Harry...- dolor. Un dolor que era más fuerte que cualquier cosa. Dolía verlo culparse de algo de lo cual él mismo lo había culpado en silencio, y ahora... al verlo culparse por sí mismo... se daba cuenta de cuan equivocada estaba. Sólo había cariño en los actos de Harry... que injusto había sido con él...
'-¡NO ME DIGAS QUE NO¡SÉ QUE YO LO HICE!
Sirius lo abrazó, se arrodilló y lo abrazó y Harry se deshizo en sollozos y lágrimas amargas en el pecho de su padrino, mientras ambos lloraban a quien más habían amado en sus vidas
'-Yo... yo no quería que él muriera- la garganta raspada por le llanto
'-Lo sé, Harry. Nadie lo quería así
Como dolía... dolía tanto que ambos sentían que se iban a desgarrar. Perdido... perdido para siempre... Sus sonrisas... su mirada... su dulzura... en la nada... ¿no había forma de traerlo nuevamente¿Se podía vivir así¿Realmente se podía llamar vida a eso?
'-¡Pero fui un estúpido... yo...!
'-Shhhh...
'-¿POR QUÉ TENÍA QUE SER ASÍ?- y gritaba mientras lloraba, descargando toda la ira y el dolor acumulado- ¿Por qué tenía que ser así?- se apartó de Sirius... aún sentía rencor y el momento de debilidad había pasado- ¿Por qué lo amabas?
'-Ya te dije... hay tantas razones...
'-¿POR QUÉ TÚ!- intentó hacerse entender sin estar seguro realmente si quería ser entendido.
'-Harry... - cuando intentó volver a abrazarlo, este se alejó, como asustado
'-¡SON HOMBRES... SON GAYS!
'-Harry...
'-¡ME MIENTIERON¡ME ENGAÑARON¿POR QUÉ TENÍAS QUE CAER DE MI PEDESTAL?- se le escapó una de sus razones entre su propia desesperación.
Sirius bajó la vista, avergonzado. La culpa... la culpa de haber destruido una imagen para Harry, la culpa de no haber dicho nada... la culpa de la omisión... pero jamás la culpa del amor... porque amar a Remus había sido para él, lo más hermoso que le había sucedido en la vida. Porque jamás podría arrepentirse de haberle amado.
'-Siento mucho haberte defraudado. Pero... ¿por qué, Harry?- lo miró, con amargura- Yo debería preguntar... ¿por qué tanto dolor, tanto odio¿Por qué te descargas en mi¿Es que piensas que sucedió por tu culpa y por eso intentas descargarte en mi¿Es por qué éramos pareja¿Por qué, Harry¿Acaso no te amamos lo suficiente como para que nos perdones...¿Tan terrible fueron nuestro errores para que tú nos odies... lo odies aún después de muerto... y me odies, a pesar de todo el amor que te tengo?
Harry lo miró, con ahogo, necesidad, miseria. Odiándose a sí mismo más de lo que había odiado a nadie en su vida, más que a Snape por ser injusto o a Voldemort por haber destruido tantas vidas, por haber matado a sus padres, por haber sido el causante indirecto de la prisión de Sirius, de su anterior muerte y la actual de Remus... y por tantas cosas que si se detenía a enumerarlas se le iría la vida... se odió, porque a sus ojos, él mismo no era mejor que Voldemort... porque no podían ver aceptar la felicidad, la alegría que no era la propia... y mucho menos el amor, cuando ellos deseaban algo...
'-¿Quieres saberlo?- preguntó. ¿Era necesario?
'-Sí... necesito. ¿Por qué odias a quienes más te amaron... porque odias a quienes te amaron como tus padres?
Como sus padres... su pequeña familia, pensó con dolor. Destruida. Sirius y Remus... y él... esposo e hijo... pero él no quería a Remus como un padre... quería más... ¿por qué Sirius quería ver aquello como una familia¿Por qué insistía en poner a Remus junto a él y él, Harry, bajo... como un hijo¿Por qué no podía verlo de otro modo¿Cómo un rival¿Por qué siempre como un hijo?
'-¡No oses a compararte a ti y a Remus con mis padres!- gritó al fin.
'-¿Por qué?
'-¡PORQUE USTEDES NO ERAN COMO ELLOS¡TU NO ERES MI PADRE¡Y REMUS NO ERA MI MADRE!
'-Harry... ¿por qué?- Sirius no preguntaba por su sueño de familia... preguntaba porque no podía aceptar que Remus lo amara... ¿debía decirlo¿Cómo explicar de lo contrario¿Quería realmente explicar?... pero iba a explotar...
'-¡PORQUE ME QUITASTE LO QUE YO AMABA¡PORQUE YO LO AMABA¡PORQUE TUVISTE LO QUE JAMÁS PUDE TENER YO!
Sorpresa... asombro... tristeza... perplejidad. ¿Harry amaba a Remus¿Él lo amaba¿Su ahijado... enamorado de su esposo¿Harry?... ¿Amor?... ¿Remus?... no... no, no, no, no, no... no podía ser cierto. Harry era como su hijo... ¿Por eso sufría su ahijado¿Por qué se había enterado que Remus lo había amado a él¿Por qué a sus ojos, él le había quitado al ser que amaba¿Envidia?
'-¿Qué quieres que haga?- preguntó, sombrío
Esperaba cualquier cosa menos eso. ¿Hacer¿Esperaba que Sirius hiciera algo... por eso... por eso se lo refregaba en la cara¿Qué podía hacer¿Acaso estaba dispuesto a negarle la felicidad a su padrino?... ¿de que felicidad hablaba? Remus estaba muerto...
'-... no lo sé...- dijo al fin, avergonzado.
'-¿Por qué me lo dices entonces¿Hubieses deseado que hubiese renegado de mi amor por él... sólo para que tú intentaras que funcionara?- la mirada de Sirius intentaba decir algo, mas ni él sabía que era lo que quería expresar
'-Yo...
'-¿Deseabas que me alejara para tenerlo¿Es eso, Harry? Tu culpa... hubieses deseado que yo hubiese muerto en su lugar... para tenerlo a él- dolor. Dolor por saber que su cariño no era correspondido, que su felicidad turbaba la de su ahijado, la de su hijo por elección, dolor... porque ni aún así renunciaría a Remus.
'-Sirius...
'-¿ENTONCES QUE ES LO QUE QUIERES¿¡QUIERES QUE TE DIGA QUE DE HABER OTRA OPORTUNIDAD LO DEJARÍA EN TUS MANOS?
'-¡NO LO SÉ!
'-¡PUES NO PODRÍA!- Sirius lo señaló con el dedo- Creí que eras distinto, Harry, pero creo que me equivoqué. Tu egoísmo no te deja ver más allá de tus narices... ¿esperabas que te lo entregase en bandeja de plata? NO! NO LO HARÍA, NO LO HARÍA NI AUNQUE TUVIESE LA OPORTUNIDAD...
'-¡TE ODIO!- ¿acaso esperaba que realmente Sirius le dijese que de haber podido, permitiría que él estuviese con Remus¿Por qué se enojaba entonces? Quizás pensó que Sirius, que ofrecía regalarle el mundo de haber podido, le entregara a Remus... aún cuando supiera que era imposible... quizás sólo por sentir que podría haber sido... pero le dolía que ni aún con la mínima oportunidad él se negara.
'-¿Crees que así se arreglan las cosas¿Odiando a la gente cuando no te da lo que quieres?- se sentía como un niño tonto y caprichoso. Eso era. Y la mirada seria y madura de Sirius se lo recordaba a cada instante.
'-¡YO LO AMABA!
'-¡YO AÚN LO AMO!
'-Tú... TU ESTUVISTE EN AZKABAN PORQUE DESCONFIASTE DE ÉL!- le sacó en cara, en un desesperado intento por decir algo, por defenderse de un ataque inexistente.
Sirius le pegó una bofetada, con furia, con dolor, con rabia, con agonía.
'-Nunca vuelvas a hablar de eso- cada palabra destilaba temor y dolor. Había tocado una fibra sensible en el animago.
Harry lo miró con resentimiento. Eso era lo que coronaba sus acciones... resentimiento y envidia. Que terrible era la envidia... la envidia, quizás el peor de los pecados. Envidia...
'-Te odio... te odio, Sirius- dijo queriendo creerlo realmente. Necesitaba hacerlo... culpar a alguien...
'-Yo no te odio- murmuró Sirius, negando con la cabeza- Yo te quiero, Harry... pero no porque te quiera te diré una mentira. Yo lo amaba... lo sigo amando y no sería correcto que te dijera que de haber otra oportunidad... te la daría para que fueses feliz. Tú no puedes entender lo que es el verdadero amor si estás dispuesto a pedirme que sacrifique mi propia felicidad y la de Moony por ti. No puedes saber lo que es el verdadero amor, porque no lo amas como lo amo yo.
'-¡MENTIRA¡¿QUÉ PUEDES SABER TÚ!
Sirius lo miró con ojos tristes... tristeza mezclada con compasión. No podía soportar esa mirada en los ojos de su padrino, no podía soportar la lástima por parte de quien tanto quería... aún cuando lo envidiase.
'-Tú no entiendes.
'-¡DIMELO!
'-¿Crees que soy malo¿Egoísta¿Qué quiero negarte la felicidad¿Qué soy un maldito bastardo?
'-... tú.. tú... eres un egoísta... un...
Sirius se rió, abiertamente
'-Puede que lo sea... soy un egoísta por quien amo... pero no soy un egoísta por mí mismo- y saliendo de la habitación, cerró la puerta tras él.
7.
'-No debiste ser tan duro con él- casi podía sentir la suavidad de las manos de Remus, acariciándole el rostro, tocando sus largos cabellos negros- Sólo está confundido...
'-¿Confundido? No entiendo a Harry ¿Por qué no puede aceptar que nos amamos?
'-Se aferra a pensar que está en lo correcto. ¿Recuerdas cuando pensaste que estabas enamorado de James?
'-¿QUÉ, QUÉ!- oyó al mencionado y hubiese jurado que lo vio mirarlo con espanto
'-Qué escandaloso- bufó, divertido- No te ilusiones, Prongs, eso fue hace mucho tiempo... ahora sólo tengo ojos para mi lobito. Y es distinto... Harry está pensando como si fuese un egoísta... y él no lo es.
'-Es el dolor...- James lo miró con aparente seriedad- le ha echado un ojo al lobito y el lobito tiene a su perrito... esperen! Si Harry está enamorado de Remusín... ¡SIGNIFICA QUE ES GAY¡MI HIJO!
'-Brillante deducción, Prongs- Sirius sonrió, con sarcasmo
'-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
'-Cállate... me vas a volver loco con tus gritos- se masajeó las sienes
'-¿Puedo mostrarte el sarcasmo de lo que acabas de decir?- oyó a Lily ahora- Sirius Black... estás escuchado a los muertos y se quejas con que sus gritos te van a volver loco... francamente tienes un problema
Sirius miró a su alrededor para notar que no había nadie y que las voces habían desaparecido. Por un momento pensó... sólo pensó que quizás... que ellos realmente estaban ahí... ¿y si efectivamente ellos estaban ahí¿Si no estaba volviéndose loco?
Suspiró... ¿qué era lo que debía pensar?
En fin... lo cierto es que Remus tenía razón... o quien quiera que fuese, llámese subconsciente, inconsciente o Pepito Grillo... había sido muy duro con Harry. ¿Cómo arreglar la situación?
'-¿Qué tal una escoba?- oyó a James, otra vez
'-La que tiene ya es muy buena- Remus con su espíritu austero- Además, tiene que ser algo que no sea material...
'-Tienes razón
'-¿Pueden dejarme tranquilo?- dijo comenzando a exasperarse
'-¡Qué carácter!- James pareció ofendido
'-Estoy enloqueciendo... –murmuró tomándose las manos con la cabeza
'-Paddy- pero cuando levantó la vista y creyó contemplar, por espacio de segundos, unos ojos dorados, decidió que valía la pena.
'-Moony, Moony... ¿qué harías tú?- pero esta vez no escuchó voces a su alrededor... sólo silencio. El silencio en el que se veía sumido desde que su lobito se marchara- ¿Por qué ya no me hablas¿Moony?
Silencio. Abrumador silencio... como la muerte, pensó. La muerte trae silencio después de todo. Pero... ¿no había una forma de que los muertos se comunicaran con lo vivos¿No podía ser que James, Lily y por supuesto, Remus encontraran esa forma¿Por qué sólo había silencio si así no había sido?
Quizás ellos no estaban muertos, no?
Suspiró, derrotado y entonces notó que había una pluma y pergamino en su escritorio... quizás era una señal...
'-Una carta- se dijo con una sonrisa- Claro... si no se me da bien lo de hablar... si no soy capaz de decirle lo que quiero directamente...- tomó el pergamino con emoción
'-¿Te había dicho que te ves muy bien cuando te emocionas?- el cabello de Moony le hizo cosquillas en el cuello, junto con su aliento.
'-Moony- miró a su alrededor, rápidamente, buscando la silueta amada... pero no había nadie- Moony...
Negó con la cabeza y comenzó a escribir... aquello era mucho más fácil que decirlo directamente... hizo tachones... arrugó papeles... metió unas cien veces la pluma en el tintero, pero a las tres horas ahí estaba la carta... lista, dispuesta e impecable, pasada a un pergamino limpio.
La miró, por última vez... orgulloso. Había quedado bien y era exactamente lo que había querido decirle a Harry. Se felicitó mentalmente por su buen trabajo.
'-Despídete- oyó a Remus con voz triste, en su oído- Falta que te despidas...
'-¿Despedirme¿Por qué?
'-Porque nunca sabemos cuando nos llegará la hora- oyó a James
Agregó un último párrafo a la carta... con una mezcla de alegría y tristeza. Acaso cabía la posibilidad de que él y Remus se re---... pero y Harry?
'-Estará bien... él estará bien- oyó a Lily
Con una sonrisa se dirigió nuevamente a la habitación de Harry y tocó, pero no fue necesario que tocara con mucha fuerza, porque la puerta estaba mal cerrada y se abrió... lentamente. Harry había salido del lugar.
La habitación estaba vacía.
Con cuidado se escabulló al interior y dejó la carta, cuidadosamente doblaba, sobre su cama, confiando en que cuando entrase la vería.
Su Harry... su niño...
Cuando se dio la vuelta para salir de la habitación, casi choca con Tonks, que buscándolo pensó que lo adecuado sería buscar donde Harry.
Su mirada era de agitación y miedo.
'-¿Tonks?- la miró, sin entender
'-Sirius...- la chica tomó aire, con dificultad- Mortífagos, Sirius... atacarán dentro de unos minutos una iglesia muggle, es información de último minuto de Snape... él creyó que... que querrías saber que Bellatrix lidera el ataque.
8.
Estaba escondido en la azotea, con el álbum aún en las manos, apretándolo contra su pecho. Oculto de toda mirada, todo cariño, toda persona... ¿qué más daba?
Había descubierto más fotografías como las que le había lanzado al animago... y al verlas había deseado rasgarlas, quemarlas... destruirlas... pero no había podido... no al ver la sonrisa de absoluta y plena felicidad de Remus, sus ojos jóvenes y vivos brillando con deleite... tampoco al ver a Sirius en la cumbre de su juventud y de su vida, mirando amorosamente al lupino.
¿Por qué la vida debía ser tan injusta...¿Por qué amar precisamente a quien no podía tener? Pero sobre todo... ¿por qué no lo vio antes?
Sirius y Remus... era algo que iba unido. Siempre que alguien hablaba de Sirius en la Orden, acotaba de inmediato algo sobre Remus, y viceversa... no parecía posible separarlos porque en esencia estaban unidos. Nadie decía Remus o Sirius... siempre estaba el 'y' uniendo, enlazando... Remus y Sirius, como quien hablaba de James y Lily... unidos por algo más grande que las palabras... los mismos miembros de la Orden parecían no darse cuenta de la propia asociación que ellos habían hecho... ¿cómo no vio las miradas furtivas¿Las sonrisas cómplices¿Los abrazos cuando menos eran esperados¿Cómo no vio el brillo en los ojos de ambos¿Por qué fue tan ingenuo que pensó que se debía a la amistad que compartían desde que eran adolescentes?
Sirius y Remus... hasta sus nombres parecían hablar de sus destinos... la estrella canina y uno de los gemelos alimentados por una loba, ambos relacionados con canes... para colmo eran los únicos que se convertían en canes del grupo... perro y lobo... ambos estaban relacionados con el cielo... estrella y luna... debió notar que había más que simples coincidencias... ¿cómo fue tan tonto?
Pero no podía dejar de sentirse traicionado. ¿Por qué no se lo dijeron? Está bien que no es normal que todos los días tus tutores te confiesen que son gays, pero... pero... pero él era su protegido... ellos dijeron que lo querían como a un hijo... ¿por qué no tuvieron la confianza para decírselo?
¿Qué debía hacer ahora...?
No podía odiarlos porque los amaba demasiado... a ambos por igual pero de distinta forma... a Sirius como su padre-padrino, su amigo, una especie de hermano mayor... a Remus como su padre también, debía obligarse a amarlo así, su tutor, su profesor... pero jamás podría olvidar que había sido su primer amor...
'-Te amo, Remus- murmuró mirando una fotografía.
Sentía dolor, pero felicidad... dolor porque era inevitable... tristeza... pero felicidad porque había visto amor en la mirada de los otros dos... y con ellos plenitud... no había nadie que mereciera tanto ser feliz como ellos dos... debía alegrarse de ello... debía volver a reunirlos... aunque doliera... aunque doliera tanto como estaba doliendo ahora... aunque deseara odiarlos y gritar...
Se sentía idiota. ¿Por qué dolía si había entendido muy bien que Remus no era para él¿Por qué igual las lágrimas le nublaban la vista?
'-Maldición...- murmuró haciéndose un ovillo en el suelo y abrazándose a si mismo- Duele...
Y ahí, solo, lloraba... un llanto que era amargo, pero que sabía necesitaba vaciar.. necesitaba quitarse toda esa rabia, toda la desilusión y el rencor para poder mirar a Sirius de frente otra vez... para volver a ser lo que habían sido... necesitaba limpiarse de todo eso...
Sintió un ruido... alguien estaba entrando a la azotea... de un tirón se limpió las lágrimas y trató de aparentar que estaba bien, que nada había pasado... que sus ojos no estaban hinchados por las lágrimas...
'-¿Harry?- era Ron, y Harry tomó aire antes de hablar, con voz que intentaba ser firme
'-Estoy aquí- estaba escondido tras unos baúles. No quería que pensaran que le pasaba algo aunque eso era inevitable. ¿Por qué más alguien se esconde en una sucia y polvorienta azotea, entumeciéndose, si no le sucede nada?
'-Harry...- Ron estaba parado junto a él y no lo había escuchado llegar hasta ahí. Quizás el polvo amortiguaba sus pasos... quizás sus propios pensamientos los habían amortiguado...
Unos brazos se le echaron al cuello y sintió las lágrimas de Mione contra su piel.
Miedo... ¿qué sucedía?
Acarició con suavidad los brazos que se colgaban de su cuello y miró con desconcierto y pánico los ojos azules de Ron, parado junto a él, incapaz de moverse o decir algo más...
'-Mione... Ron... ¿qué sucede?
Ron volteó la vista, incapaz de mirarlo de frente y los sollozos de Mione se hicieron más fuertes. Cuando el pelirrojo se obligó a verlo, sus ojos azules estaban rojos por las lágrimas, tal como debían estar los suyos...
'-¿Ron..?
'-Sirius... está muerto- declaró al fin.
9.
Las miradas habían chocado, cargadas de más sentimientos de los que se pueden nombrar y explicar, al igual que los hechizos que surgieron de sus varitas. Ambos liderando sus propios grupos...
Sirius la miró con el más profundo de los odios... ella era la causante de todo, ella se lo había quitado todo... la luz de su vida, su lobito... ¡ELLA LE HABÍA QUITADO A SU MOONY!
'-Averno!
'-Protego! Desmanius!
'-Impedimenta!
Bellatrix lo miró con envidia y resentimiento. Lo odiaba porque él debía haber estado a su lado, luchando, pero había cambiado de bando por el maldito licántropo. Sirius, su primo más querido, él único que realmente había querido... la había desplazado por una criatura oscura... por un defensor de muggles... y porque aún cuando lo hizo, ella pensó que volvería, como perro con la cola entre las patas luego de un tiempo... mas no lo hizo, al contrario, su felicidad iba en aumento conforme al tiempo que compartía con Lupin...
Lo odiaba por tener lo que ella no podía tener. Amor. Resentimiento por haber elegido y no haberse arrepentido jamás de su elección. Envidiaba su felicidad. Y por eso no se detuvo a pensar siquiera y cuando tuvo la oportunidad...
'-Ni siquiera ahora te arrepientes... - odio en las arrastradas palabras que salían entre los dientes apretados de Sirius
'-¿Debería? Tú elegiste tu bando... – resentimiento. No soportaba la felicidad ajena.
'-Y tu mataste a lo que más he amado en mi vida- dolor. Aún añoraba el calor de un cuerpo ahora frío
'-Y por eso mismo no dudé en hacerlo cuando lo tuve frente a mi...- crueldad. No había sentido mayor satisfacción que cuando vio el hermoso rostro de su primo, deformarse por el odio y el sufrimiento, no la había sentido desde que matase a Remus.
Querían matarse, romperse, destruirse... en una secuela de pensamientos que sucedían al mismo ritmo que los rápidos y letales hechizos que se enviaban ambos grupos en una iglesia ahora vacía.
'-Si existe un Dios...- rogó Sirius, en silencio- Que permita que me reúna con mi Moony.
'-¿Estás rezando, primo?- la mujer, en otro tiempo bella, la miró con burla, como leyendo sus pensamientos- Lupin también rezó cuando lo tuvimos acorralado... rezó para que lo matásemos antes de humillarlo.
La miró sin entender, pero sabiendo que no debía caer. Su prima intentaría enfadarlo, desesperarlo, matarlo lentamente antes de darle el golpe de gracia. Quería verlo pedir la muerte y suplicar por ella antes de dársela... pero él no estaba dispuesto a eso. Jamás, si moría lo haría luchando.
'-No vas a hacerme caer, bruja
Y más hechizos. Una danza de muerte, esquivando y lanzando maldiciones, una danza que terminaría solo cuando uno de los dos cayera.
'-No pretendo hacerte caer... pensé que lo habías notado en su cuerpo...
'-No la escuches, Paddy –la voz de Remus le llegó a los oídos aún durante la batalla. Casi podía sentirlo a su lado...
'-No quiero oírte- dijo, obedeciendo
'-¿Sabes de lo que te hablo, verdad? Por eso no quieres oírme... puedo contarte los pormenores... los detalles, acrecentar tu odio, volverlo tan grande que te destruya... lo sabes y no quieres saber nada más... pero yo puedo decirte quien lo tomó... cómo... y como gritó... –odio y malicia. Perversión, perdición. Ella quería que muriese de dolor y de incertidumbre...
Sirius abrió los ojos. ¿Acaso...? Pero... pero... no, no... no quería pensar en eso, no quería creer que su adorado lobito había sido... NO, POR DIOS! Ya bastante era saberlo muerto... ¿acaso era una mentira¿Pretendía enloquecerlo antes de matarlo¿O sería verdad¿O una trampa para hacerlo caer?
'-¿Q-que...?- espero oír la voz de Remus, pero no oyó nada...
'-Escuché que era tan estrecho como delicioso... ¿acaso no lo usabas mucho¿Solo cuando te cansabas que hacerte la paja solo? Claro... quien podía culparte... de seguro que sentías asco de hacerlo con un animal... ¿O quizás te gustaba porque le daba a la situación cierto salvajismo?
'-Paddy... no olvides que tienes que velar por Harry- nuevamente la voz. Quiso gritarle y preguntarle si era cierto... porque de serlo no descansaría a matar a cada uno de los bastardos, con sus propias manos, y ver el miedo y el dolor reflejados en sus ojos, no descansaría hasta matar a cada uno, asegurándose que lo último que viesen fuese el rostro de su propio terror reflejado en sus ojos.
'-Eres una...- pero el odio y el dolor sobrepasaba a todo lo demás. No era capaz de razones... de pensar, de controlarse. Despedazarla... despedazarla... sólo eso ocupaba su mente perturbada.
'-Paddy! No la oigas!
'-No—no te creo...
'-PAADDYYYYYY!- creyó escuchar un grito de Remus, uno de los gritos anteriores al momento de su muerte... y no podía apartar las terribles imágenes que inundaban su cabeza. No quería pensar, no quería creer...
'-Gritó como una perra mientras lo violaban... –con placer vio como terminaba de destruir la atormentada alma de Sirius- una... otra... –a cada palabra casi podía oír el interior de Sirius, haciéndose pedazos- y otra vez...
'-¡TE ODIO, PERRAAAAAAAA¡¡¡¡¡¡¡¡AVADA KEDABRA!
'-¡AVADA KEDABRA!
Y de pronto sí vio a Remus... corpóreo... a metros delante de él... todo lo demás se esfumó. Lo único que importaba es que él estaba ahí...
Sus ojos dorados, su sonrisa dulce... y le tendía los brazos para que lo alcanzara...
'-E-Espérame... Moony- cuando terminó de caer, una sonrisa adornaba sus labios.
10.
Soledad. Otra vez solo. Siempre había sido así... Siempre había estado solo, porque el destino así lo había predicho... quería para perder... Remus y Sirius... sus propios padres...
Tanto dolor...
La noticia de la muerte de Sirius había sido más rápida de asimilar que la de Remus, pero no por ello más sencillo... y es que ahora sabía que había una posibilidad de revertir la situación... aunque no estaba seguro si realmente tenía el valor para usarla.
Quizás se debía al terrible dolor de perder a Remus, sumado a la anterior pérdida de Sirius que algo se insensibilizó dentro de él. No es que doliera menos... pero las lágrimas no acudieron como antes...
Con las manos alisó las sábanas sobre las que se había sentado. Sirius...
En cuanto supo la noticia había corrido a su habitación para buscar el espejo con el que supuestamente podía comunicarse con su padrino, y lo había intentado, tal como lo había hecho ya una vez, en otro presente... pero como aquella, nadie contestó. Y mientras maldecía en murmullos, deseando quitarse todo ese dolor del pecho, vio la carta sobre su cama. No le fue muy difícil saber de quien era... sólo lo sabía, como una especie de intuición... y con paso lento y pesado y la carta entre sus dedos, se trasladó a la habitación de Sirius.
Y ahora, sentado en la cama de Sirius, deseándolo ver entrar en la habitación, recordó las palabras de Remus otra vez...
Flash back'-Harry... mi esperanza de vida es muy baja... soy un licántropo, recuerdas? Salva a Sirius, pero no te detengas por una criatura oscura. Por favor... no estaré tranquilo si no me juras que lo harás-el licántropo hizo un gesto de preocupación con sus finas facciones que resultó adorable.
'-Ustedes son como mi familia. ¿Cómo puedes creer que estaré feliz sin ustedes?- dijo mirándolo y perdiéndose en sus ojos dorados
Fin del Flash BackQue ironía. Ahora no tenía a ninguno de los dos. Lo que parecía la perfecta solución se había convertido en la peor de las pesadillas. Por querer a los dos, había terminado perdiéndolos por partida doble. Ya nada quedaba...
No podía quitarse la culpa de encima. Ni siquiera le pudo decir a Sirius que realmente no lo odiaba... que jamás podría odiarlo, pese a todo. Que el cariño que le profesaba era mayor... que deseaba su felicidad... que nadie la merecía más que él... que se alegraba de que hubiese encontrado el amor... y que aunque ahora dolía, sabía que terminaría por pasar. No pudo evitar que muriese, como tampoco pudo salvar a Remus... ¿acaso era una maldición que se vinculaba a él¿Acaso era él quien traía la desgracia?
Había tantas cosas... y todas gritaban en su cabeza... pero al final se convertía en... ¿qué había ahora?
Nada
Vacío
Sujetó la carta de Sirius entre los dedos. Se sentía incapaz de abrirla... no quería saber que decía, pero al mismo tiempo sí... ¿qué más podía pasar¿por qué se negaba leerla? Quizás porque sentía que si la leía, significaría que había aceptado la muerte de Sirius, que aceptaba que no volvería... Era como un acuerdo tácito con el mismo. Y no sabía siquiera si se atrevía a volver a cambiar el pasado ¿y si perdía a Ron y Mione además¿No había perdido a Remus ya¿No terminaba perdiendo siempre a su adorado padrino?... pero lo cierto es que. necesitaba leerla... saber que era lo última que sabía querido decirle su padrino, porque aún tenía fresca la discusión que habían tenido. ¿Lo habría terminado odiando¿O aún así lo querría¿Después de todas las cosas que le había gritado... él lo querría?
Sirius se había ido, como Remus... ambos ya no estaban... nunca volverían. No quedaba nada... ¿cómo comprender la inmensidad de esas palabras? Ahora mismo le costaba enormemente entender...
Desdobló, con dedos temblorosos, el pergamino... Al distinguir la caligrafía de Sirius, el corazón le saltó... Sirius, Sirius... ¿por qué la vida tenía que ser tan cruel con las personas buenas¿Por qué los justos sufrían injusticias¿Por qué los más bondadosos, maldad?
Querido Harry:
En realidad me está costando comenzar esta carta, porque tengo tantas cosas que escribirte que no sé por donde empezar ni puedo ordenar mis propias ideas.
Tú y yo sabemos, por experiencia propia, que la vida a demostrado ser un torbellino que gira, gira y nunca sabemos que será lo siguiente que vaya a suceder... sólo sabemos que es peligroso y nos trae cosas inesperadas... inesperadas como el amor, como la muerte... ambos lo sabemos.
Soy un tonto, lo sé... nunca he sido bueno hablando temas delicados ni consolando a quien llora. James siempre decía que tenía el tacto de un cola-cuerno húngaro... pero supongo que no es de eso de lo que debo hablar. A lo que voy es que quiero disculparme por no decirte esto directamente y tener que escribirlo en una carta, ocultando mi rostro... lo cierto es que no soy muy diestro con las palabras. Pero necesitaba decirte todo esto, explicarte y tratar de que entendieras el porqué.
Lamento mucho la discusión que tuvimos... no creo que haya sido la forma de hacer saber que Remus y yo éramos más que amigos, me hubiese gustado decírtelo sentados los tres en la sala de la mansión, tomando café o chocolate caliente... ese que tanto le gustaba a Moony... me hubiese gustado que Remus tuviese la palabra... él siempre sabía que decir y como decirlo. Tú sabes. Pero no se dio así, verdad? Te enteraste cuando Moony ya no estaba, cuando yo sentía que enloquecía de dolor... cuando tu mismo estabas sufriendo y ni siquiera por mis propios labios... ninguno de los dos quería ni tenía los deseos de explicar nada... sólo descargarse y desahogarse. Tú sintiéndote herido por una traición que nunca quiso ser, y yo... yo sintiéndome muy mal, porque desde hace ya tanto años, en cuanto vi tu carita redondita envuelta en mantas celestes, me juré a mi mismo que haría lo que tuviese que hacer para darte le mundo si me lo pidieses... Harry, mi niño... pero ambos sabemos que los sueños se quiebran, se rompen, se trizan, por eso son sueños... y la vida nos demostró que al final, pocos sueños son realizables.
Te enamoraste de la única persona a la que no puedo renunciar, porque sería mentirte y mentirme.
Me dolió saber la verdad... porque mis sueños de darte felicidad parecieron entonces tan absurdos... lo único que mantenía vivo era saberte feliz y ahora sabía que era yo mismo quien te la impedía. Aún así... no puedo decirte que no lo amo o que podría renunciar a él, porque es algo que va más allá de lo que yo puedo o no explicar, algo que nos une... algo que nos ha hecho más de lo que ves... una unidad que traspasa las fronteras del tiempo y el espacio... quizás un componente mágico, porque Remus, después de todo, es un ser humano precioso, pero también una criatura mágica.
Cuando uno ama es capaz de muchas cosas, Harry... y sería en vano que tratase de explicarte a través de una carta, sólo puedo decirte que cuando te enamores... entenderás a que me refiero. Con esto no quiero decir que tu amor por Remus sea menos verdadero o que simplemente sea falso, al contrario... lo que pretendo decirte es que si bien la vida da muchas vueltas, en una de esas vueltas también te enseña que primero tienes que conocer y querer a mucha gente para que cuando llegue la indicada, sepas reconocerla.
Tu amor por Remus es un amor muy noble y puro... un amor, que a mi ver, es un poco idealizado. Un amor como tú, noble y sumamente bondadoso. Un amor platónico. Dime, Harry... ¿conoces y amas la forma de pensar de Remus? El amor se nutre del conocimiento... y crece con el tiempo y con el compartir. Creo que lo que tú conoces de Remus es muy vago, pero no por eso menos valioso. No creo que lo que he vivido con él lo haya vivido nadie más... y en parte se debe a que nos conocimos desde muy jóvenes y desde entonces congeniamos. Insisto, no desprecio lo que tu sientes, pero Harry... dime... ¿es realmente Amor al que te refieres cuando dices: Lo amo?
Amar y sufrir van relacionados, y tú, como tantas cosas más, debes saberlo. El que mucho ama, mucho sufre y el que sufre mucho es porque conoció el amor. El dolor no puede rechazarse por completo, es la ley de la vida. Si lo rehuyes quizás tendrás menos lágrimas, pero vivirás en un inmenso y árido desierto. Si aceptas amar te enfrentarás a un oleaje de sentimientos, al temblor de las emociones... El amor hay que aprenderlo y se aprende sufriendo... y el dolor hay que sentirlo, y se siente amando. Sin embargo, y a pesar de lo muy triste que se oiga lo que te estoy escribiendo, una cosa se perfecciona con la otra, porque solo el amor levanta al hombre y solo el dolor lo purifica. Aunque ambos parezcan antagónicos tienen en esencia algo en común que los hace uno. Aprenderás a amar mejor cuando hayas aprendido a sufrir... y aunque desearía ahorrarte todo sufrimiento, es necesario e imposible de evitar por completo. No quiero decir con esto que el amor sea solo sufrir, porque el amor es lo más maravilloso del mundo... es todo lo maravilloso que se dice de él, por eso, la gente es tan cínica respecto a él.
Cuando naciste fuiste un bebé precioso y ahora eres un muchacho muy atractivo, noble e inteligente, sé que cuando llegue el momento encontrarás a quien amar, y esa persona te amará más que nadie en el mundo... y seguramente cuando ese momento llegue, yo le miraré con malos ojos, celoso, porque sabré que de uno u otro modo, te está alejando de mi, que te alejas para formar tu propio hogar.
Desde el momento en que James te depositó en mis brazos, la misma noche en la que naciste y las lágrimas me llenaron los ojos me propuse dártelo todo. Me prometí que aunque estuviese James y Lily, siempre podrías recurrir a mi, y si ellos te faltaban, jamás te faltaría yo. Quise darte una vida con un proyecto, un objetivo, pero por un traidor fui condenado a Azkaban cuando más me necesitabas y no estuve para arrullarte ni para enseñarte a montar su primera escoba. Aún así, te di mi amor de padre, porque era un sueño frustrado que tenía al aceptar mi amor con Remus, pero que se concretó y se hizo realidad en ti. Te di mi amor de padre como se da un árbol, para que te sostuvieras de él, pensando que cuando el huracán y la tempestad amenazaran, yo saldría con mi fuerza a defenderte. Hoy siento que el viento me ganó.
A lo mejor luego podremos hablar sin discutir y tu entiendas lo que ahora no entiendes y mirar lo que ahora no ves. Sé que yo me marcharé algún día... quizás más pronto de lo que tu mismo y yo quisiera... sin embargo, quiero que sepas que a mi lado siempre habrá un lugarcito tibio, preparado, con la esperanza de no morir antes de verte regresar.
Quiero por último, decirte que te quiero mucho, Harry... y que a pesar de lo que sientas o pienses... para mi siempre serás mi niño.
Te quiere,
Sirius
Y Harry dobló la carta, con cuidado, mientras las lágrimas se le escapaban irremediablemente de los ojos... con dolor y desesperación. Sirius, Sirius... Remus... Sirius... ¿por qué¡¡¿POR QUÉ! No era justo, nada era justo. Sentía deseos de sacudirse toda la rabia, de renegar de todo y de todos, sólo... sólo así y de frente enfrentar algo que ahora parecía absurdo y estúpido... que no quería ni podía aceptar. ¿Por qué¿Por qué tenía que perderlos¿No había perdido ya a suficientes personas en su vida¿No existía ya demasiada muerte a su alrededor?. Rebeldía... ¿Por qué aceptar todo eso¿Por qué no cambiarlo? Tenía miedo, sí, miedo que perder más, pero no podía aceptar perderlos a ello tampoco... y el dolor podía más que el miedo... y la obstinación que la soledad...
'-No voy a perderlos... no quiero, no quiero...- se secó las lágrimas con malos resultados, porque aún así las lágrimas se negaban a no escapar.
Sujetó con fuerza uno de los diarios de Remus que había encontrado en la mesita de noche de Sirius en cuanto entró a la habitación.
Había una oportunidad... aunque no sabía cuales serían las consecuencias...
Debía regresar a ese momento en el que descubrió la inocencia de Sirius, en tercer año...
'-Debo evitar que Peter escape esa noche- murmuró Harry con firmeza y las lágrimas retenidas en los ojos, y sin quitar la vista del diario de Remus.
CONTINUARÁ...
Hi! Mucho tiempo, lo siento de veras! (Tomoe en versión chibi haciendo varias inclinaciones) Bueno... este a sido uno de los capítulos más deprimentes que he escrito TT.TT ... creo que por eso demoré tanto. En fin¿quién me manda a hacer un fic psicológico? NADIE, así que yo solita me metí en esto y así también tendré que salir (abraza su peluche de Remus). Bien, ahora tengo que decir que necesito muchos reviews con opiniones porque no sé si podré con este fic, aunque haré poso lo posible porque así sea. ¿Qué opinan de ese Sirius? Enloquecido de dolor, pero siempre presente para Harry... ¿James y Lily? Juro que los haré aparecer... ¿Remus? Por supuesto que volverá... ¿Qué tal la discusión con Molly y luego con Harry? Ah, Harry no es malo ni egoísta, eh? Es sólo que hay que tratar de ponerse en su lugar¿Y la pelea de Sirius y Bellatrix? (quién quiere fundar un club anti-Bellatrix conmigo? XD) ¿Y la carta? (cursi, lo sé, pero linda, espero TT.TT), ojalá que haya podido explicar y trasmitir los sentimientos de Harry al perder a Remus. Tengo que confesar que la historia dará muchas vueltas, tampoco puedo hacer predicciones... siento como si este fic se estuviese escribiendo solo (James (con su propio teclado)¿Por qué será? XD) Mira nada más que Harry enamorado de Remus... ¡en mi vida se me había ocurrido cosa semejante! O.o me doy miedo.
Bueno, muchas gracias a quien quiera que siga leyendo esto. Todas sus dudas, comentarios y lo demás en reviews o a mi mail.
Muchos besos,
Tomoe KR Lupin
