Capítulo 2.
Fue así cuando aquella vez conocieron a Luik, un niño de 12 años delgado, de pelo castaño y ojos verdes, piel un tanto morena. Después de que todos se habían presentado; jugaron una pequeña cascarita en donde Manabu se había puesto de portero y Sanae…ella apoyaba a los chicos. Al parecer Luik tenía buen toque: -vaya que eres bueno.- le decía Tsubasa a su vecino. Así pasaron el rato, Luik jugaba no tan fuerte como Ryo o Tsubasa, incluso, era más cuidadoso que ellos, quienes ya hasta habían salido con raspones, hasta el propio Manabu no se salvó de tremendo balonazo que recibió por no meter bien las manos. – por qué no ingresas al equipo de futbol con nosotros?.- le preguntaba Ozhora mientras veía a Luik dominar el balón al terminar la cascarita, pero cual fue la sorpresa que tuvieron los chicos "es que, no me dejan jugar futbol", la incertidumbre se hizo presente en ese pequeño grupo de niños que ya se encontraban jugando: "solo aquí, en casa puedo jugar….mis padres adoptivos no quieren que me pase nada"
- qué mal!.- se lamentaba Tsubasa junto con Ryo
- cómo es que a un niño no le permitan jugar futbol? .- se preguntaba Sanae mientras veía a Manabu sobarse la cara a lo que Luik le explicó que tiene una enfermedad en donde debe evitar cualquier tipo de accidentes; es por eso que lo cuidan tanto: "siempre ha sido mi deseo jugar un solo partido de futbol en una cancha...11 contra 11".- decìa este pequeño Nakata mientras miraba hacia el cielo... "mis padres murieron no hace mucho, mi padre era japonés...a mi madre no la conocí, me dicen que murió cuando yo nací".- nuevamente un silencio se tornó en el lugar hasta que a lo lejos enseguida se esuchó "Luik, ya metete a la casa",.- Era su madre adoptiva quien ordenaba a lo que Luik sin pensarlo dos veces se despidió de los que ahora eran sus nuevos amigos y partió hacia la casa.
- entonces... vendremos a jugar aquí a tu casa!.- proponía entusiasmado Tsubasa, a lo que Luik solo sonrió y con la cabeza hizo la señal afirmativa.
Al siguiente día, ya se encontraba todo el Nankatsu en su primer entrenamiento con Tsubasa para el próximo torneo escolar en donde año con año el colegio de San Francis y el Nankatsu se enfrentaba. – espero que este año podamos anotarle aunque sea un solo gol a ese engreído de Wakakabayashi".- decía en son de superioridad Ryo.
- oye, pues al menos que no quedemos como el año pasado.- le recordaba Manabu en cuanto saltó la curiosidad de Tsubasa "y cuánto quedaron?".- Ishizaki todo apenado le respondió que habían quedado con un marcado de 30-0, al parecer no duró mucho tiempo la sorpresa de Tsubasa ya que en seguida puso en marcha el balón – oye...espéranos! .-
Fue así que iniciaron su entrenamiento la selección de Nankatsu. A lo lejos, Luik los veía, su rostro figuraba una tristeza, tenía deseos de ir y decir que sí aceptaba ingresar al equipo...pero, simplemente, no podía.
- Roberto... ya no podrás jugar nunca más soccer profesional!.- le decía el Dr. Takahashi (según anime J). Roberto sin decir más palabras, salió del consultorio con las ilusiones destrozadas...tendría que dar aviso en Brasil de su retiro profesional. Se dirigió caminando paso a paso a la casa de los Ozhora cuando cerca de ahí escuchó unos pelotazos lo que llamó la atención acercándose cada vez más al lugar donde provenían los ruidos... era Luik, quien ya se encontraba disparando contra la pared el balón, intentando darle un pequeño efecto. Roberto lo vio, una sonrisa a su rostro llegó cuando le gritó: "ey, echa el cuerpo hacia delante...".- Nakata lo observó a él, enseguida al balón...tomo distancia y pateo echando el cuerpo hacia delante...
- para hacerlo por primera vez no lo haces mal.- le decía Roberto mientras se acercaba al chico, quien detuvo el balón con el rebote.
- Hola Roberto!.-
- Hola Roberto!.-
Eran Tsubasa y Ryo, quienes después del entrenamiento habían llegado a casa de Luik para jugar un rato.
- así que se conocen?.- preguntaba el gran Hongo.
- hola, mi nombre es Luik Nakata.- se presentaba el chico ante el brasileño para después saludar a Ozhora e Ishizaki e iniciar una pequeña cáscara en donde Roberto también se divirtió.
- vaya que eres bueno chico.- le decía Roberto a Luik mientras burlaba a Ryo con una finta de pies. De pronto, Luik cae de la nada perdiendo el conocimiento unos cuantos minutos, afortunadamente Hongo estaba ahí listo para reaccionar por si se necesitaba atención de primeros auxilios.
- estás bien?.- preguntaba Tsubasa mientras detenía el balón y veía en el suelo a Nakata.
- ah, sí...estoy bien, aunque...un poco cansado, tengo que irme...fue muy divertido poder jugar un rato.- decía Luik un tanto desilusionado, despidiéndose tomó su balón e ingreso a su casa aunque antes de eso Ozhora le gritó: "cuídate"
continuará...
